Huacas en San Miguel

En el antiguo valle de Maranga, dentro de lo que es hoy el Parque de las Leyendas, encontramos la Huaca Tres Palos. Se trata de un edificio piramidal (con una altura de 18 metros, aproximadamente) con terrazas escalonadas en su lado Este; por el Norte, presenta una gran rampa frontal. En la cima, hay una gran cantidad de enterramientos cuadrangulares en forma de damero. Formó parte del Señorío Ichma y, durante la ocupación inca, dependió de Pachamamac. Esta huaca ha sido excavada sistemáticamente por arqueólogos de la PUC. Incluso se han encontrado objetos de la época colonial, del siglo XVI, lo cual revela una ocupación española del lugar (naipes, zapatos, camisas y otros objetos de origen europeo). Lo que se ha encontrado está en el Instituto Riva-Agüero.

El destino de muchos difuntos a lo largo del siglo XIX fue muy incierto. Por ejemplo, cuando estallaba una epidemia y los muertos abundaban y no había donde enterrar tantos cuerpos. En ese caso, las huacas eran una alternativa pues, agrandes rasgos, eran consideradas lugares sagrados. En otros casos, cuando moría alguien de escasos recursos y no pertenecía a la religión católica. Tal fue el caso de los cientos de chinos que se encontraban empleados en las haciendas de los alrededores de Lima como peones agrícolas. Algunos, como sabemos, fueron enterrados en la isla de san Lorenzo, frente al callao; otros encontraron su última morada en las huacas de las afueras de Lima.

Ese fue el caso de la Huaca Panteón Chino, ubicada entre las calles Río Moche y Río Huaura, junto a la avenida Mariano Cornejo, actual distrito de San Miguel. Formó parte del Complejo Arqueológico de Maranga, del Señorío Ichma, entre los años 1000 y 1.500 d.C. Se trató de un centro administrativo, también usado en la época inca y que tiene el perfil de una plataforma alta construida por muros de tapia. Lleva el nombre “Panteón Chino” porque fue utilizada por los culíes como cementerio, ya que estos trabajaban en las plantaciones de los alrededores. La huaca perteneció al periodo del intermedio tardío y fueron centros textiles. El estudio de este sitio arqueológico estuvo a cargo de Josefina Ramos de Cox y Gloria Olivera de Bueno.

No es precisamente una “huaca” pero es digno de ser visitado. Se trata del “Camino Inca”, ubicado dentro del campus de la Universidad Católica, es el último fragmento de la red de caminos prehispánicos que recorrían la costa peruana. Se le conoce como “camino inca” pero su construcción data de la época del Señorío Ichma; lógicamente, los incas también lo usaron y seguramente lo ampliaron. Su forma es “epimural”, es decir tiene muros a ambos lados y está construido elevado al piso. Está en buenas condiciones y esperamos que no sufra otra destrucción más. La última fue en la segunda mitad de los años 80 cuando se abrió la avenida Universitaria.

Puntuación: 4.50 / Votos: 6

Comentarios

  1. Carlos Lobaton Sanchez escribió:

    Muchas gracias por estos tremendos aportes a la historia de esta parte de Lima. Soy vecino de Pueblo Libre y desde ñiño siempre me atrajo ver en el distrito las huacas y los restos de ellas en los diversos parques. Aprovecho la ocasión para hacer una "corrección". La Huaca Panteon Chino o Julio C. Tello, estan en la jurisdicción de Pueblo Libre (no San Miguel), y el cruce de las calles nombradas si es el correcto. En San Miguel tambien pueden encontrarse algunos parques con restos de huacas destruídas por la urbanidad. Sigue adelante con estos aportes que nos enriquecen a todos.

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