Archivo por meses: noviembre 2007

74.- Se acerca el final

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Se acerca el final
De la agonía del mundo,
Los dedos de una mano poderosa
Can recorriendo la botonera
Que activa los misiles;
Parece un juego
O un acertijo
Para ver quién vive más.

EL mundo entero está ya
Pisando el Armagedón
Pronto comenzará el Apocalipsis
Se viene la guerra,
La guerra nuclear.

El odio es inmenso
Y el hambre también,
Y mucha gente muere
Día a día
Y unos pocos
Tercamente
Siguen jugando a la guerra…

También hay hambre
De gloria,
Y de odio a sí mismos,
Odios suicidas,
Ansias de juegos
De muerte y destrucción,
Sólo que esto no es video…

Los dedos
De la mano poderosa
Se posan sobre un botón,
Titubean un poco
Y luego lo oprimen:
Se activan los misiles
Mensajeros del final,
Verdugos de la vida,
Jinetes del Apocalipsis
Que ya acaba de empezar,
Porque son varias las manos poderosas,
Y millones los cuerpos carbonizados,
Inertes, destrozados, mutilados,
Deformados,
Viviendo la muerte,
Muriendo en vida…
Y estas no son imágenes
De video.

Los muros y paredes
Se derrumban,
Los puentes y caminos destruidos,
La naturaleza mancillada.

La escena se repite
En todo el mundo,
Se acerca el final.

Terminó el Holocausto:
Cadáveres muertos,
Cadáveres vivos,
Llanto, gemidos, gritos,
Desesperación, angustia,
Rabia, impotencia,
La muerte está hoy de fiesta
Y no puede ocultar su gozo
Por el suicidio
De la humanidad.

Las nubes radiactivas
Arrastradas por el viento laxo
Nos dejan ver un sol
Que lentamente se va apagando,
Ya no hay dferencia
Entre amanecer y amanecer,
El tiempo ya no corre,
El tiempo ya es el mismo,
Sólo muerte, sólo pena,
Sólo hambre, sed y dolor…

Un puñado de rosas marchitas
Las nubes, el viento,
El tiempo y el sol.

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73.- Noche de Navidad

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Es noche de navidad.
No nieva, tan sólo hace frío,
las caritas tiemblan
al soplar del viento
que estremece
los cuerpos y los brazos.

En una pequeña casa,
oculta en el interior
del coloso urbano,
una pequeña familia
espera la medianoche.

La víspera es grata
para los niños y la madre:
el padre no piensa lo mismo,
el padre medita,
el padre soy yo.

Es navidad.
Absorta la mirada
en el nacimiento
al pie del árbol,
sus luces parpadeando
sus colores de semáforo,
Las ramas ya cediendo
Al paso de los años.

De noche.
segundo tras segundo,
cruzándose los pasos,
las manos que se estrechan,
se prodigan los abrazos,
los niños juguetean y
retozan en el patio.

Hace frío.
Abiertas las ventanas,
el viento me estremece,
pese al grueso de mi saco;
las miradas se pasean
y recorren lado a lado,
todos los rincones,
las paredes,
y el cielo raso,
los rostros de los demás,
la mesa servida
y los regalos.

Recuerdo el ayer.
Al ver a mis hijos jugando
veo qué pronto pasan los años,
Ayer yo vestía uniforme,
Hoy me persiguen las canas,
las arrugas, el silencio.

Veo mi pasado
y me estremezco.
No quisiera que ellos pasaran
lo que yo he pasado,
no los quisiera ver derramar una lágrima.
no los quisiera ver ocultar un sollozo,
no los quisiera ver acallar un gemido.

Son como yo.
Y no lo acepto.
No quiero que sufran como yo sufrí,
no quisiera ver sus caritas de angustia,
no quisiera tenerlos lejos,
no quisiera negarles el cariño,
no quisiera ser el porqué de sus lágrimas.

Los veo jugar.
Están sonriendo.
Y me alegro y me tranquilizo,
y los sigo queriendo,
no quisiera faltarles nunca,
no quisiera que musitaran “papá”
a escondidas de su madre,
no quisiera que me odiaran,
tras la sombra de un padrasto,
no quisieran que me sufrieran
con un triste desengaño.

Por primera vez
sé que es sentirse necesario,
por primera vez sé por quienes vivir,
por primera vez sé a quienes donarme.
¿Y la fiesta y los regalos?
¿qué mejor fiesta,
qué mejor regalo
que estar todos juntos,
Ella, yo y nuestros hijos?

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72.- Un gato

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Una mirada fugitiva
dormita entre mis pensamientos,
Los ojos mirando a ambos lados,
el cielo, los jardines,
las personas que caminan por el patio,
las avecillas retozando,
un árbol viejo
y un gato.

Un gato negro,
negro el lomo y la cabeza,
blancos los bigotes
y blancas también las patas
y algunos mechones de su cuello.

Salta y juguetea
sobre el césped,
retrocede,
se revuelca,
un volantín,
un maullido,
un ronroneo.
sigilosamente se
desliza sobre el pasto:
una avecilla distraída
ha posado sus frágiles patas
sobre el suelo,
cansada tal vez
de volar tanto.

El gato respira en silencio,
se acerca y prepara el gran salto,
el hambre apremia
y la ocasión es única.

Salta,
pero un segundo antes de caer
el ave remonta el vuelo,
y el pobre gato
se queda sin su presa.

El avecilla volando
lejos del alcance
del mortal zarpazo
estará satisfecha de haberse salvado.

Y el gato en tierra
sentado sobre sus patas traseras,
se estará lamentando
por el festín frustrado.

Brillan esos ojos verdes,
como dos faroles
en medio de una noche sin luna.
Viene, se me acerca,
dejo el bolígrafo
y trato de cogerlo
para poder acariciarlo,
pero raudamente el felino asustado,
trepa buscando refugio
entre las ramas del viejo árbol,
lejos del alcance de mis manos.

¡Tal vez pensaría
que a mi vez yo era un gran gato!…
“Baja del árbol – le digo-
que no quiero hacerte daño”.
Él no me cree,
y bien quisiera poder huir volando.

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Oh Captain my captain!,

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Walt Whitman

O CAPTAIN! my Captain! our fearful trip is done;
The ship has weather’d every rack, the prize we sought is won;
The port is near, the bells I hear, the people all exulting,
While follow eyes the steady keel, the vessel grim and daring:
But O heart! heart! heart!
O the bleeding drops of red,
Where on the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

O Captain! my Captain! rise up and hear the bells;
Rise up—for you the flag is flung—for you the bugle trills;
For you bouquets and ribbon’d wreaths—for you the shores a-crowding;
For you they call, the swaying mass, their eager faces turning;
Here Captain! dear father!
This arm beneath your head;
It is some dream that on the deck,
You’ve fallen cold and dead.

My Captain does not answer, his lips are pale and still;
My father does not feel my arm, he has no pulse nor will;
The ship is anchor’d safe and sound, its voyage closed and done;
From fearful trip, the victor ship, comes in with object won;
Exult, O shores, and ring, O bells!
But I, with mournful tread,
Walk the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro terrible viaje ha terminado,
el barco ha sobrevivido a todos los escollos,
hemos ganado el premio que anhelábamos,
el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,
mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.
Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!
¡oh rojas gotas que caen,
allí donde mi capitán yace, frío y muerto!

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,
levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,
para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,
para ti multitudes en las playas,
por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:
¡Ven, capitán! ¡Querido padre!
¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!
Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,
derribado, frío y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,
la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,
de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.
¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!
Mas yo, con tristes pasos,
recorro el puente donde mi capitán yace,
frío y muerto.

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80.- En la celda del amor

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En la celda del amor hay un cautivo
Aprisionado entre paredes de concreto y el olvido
Llaman a la puerta, se escuchan mis latidos,
Las manos que golpean el silencio y mis motivos.

Hace muchos años que no escucho tus latidos
Y en esta instante de intimidad,
Pasea mi memoria, retornan los recuerdos,
Cuando sentía el sabor de tus labios,
La ternura de tus brazos,
El calor de tu sonrisa y siento miedo.

Miedo a la muerte, miedo al pasado,
El presente se me escapa
Pero tú estás a mi lado.

Escribo lo que viene a mi mente,
Sin importar los sin sentidos,
Escribo mis pensamientos,
Mis ideas, mis sentimientos.

Me siento estéril, sin vida,
Infecundo.
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78.- Es medianoche y te siento lejos

[Visto: 1520 veces]

Es medianoche y te siento lejos
Quisiera estar a tu lado
Y decirte que te amo, pero no puedo.
Una pared te separa de mí.
Un bloque de cemento
levantaron nuestras manos
y estoy solo.

Quisiera hablarte en el silencio
Y que sepas lo mucho que te quiero,
Lo mucho que te amo
Pero no puedo.

Quisiera acariciar tu corazón herido,
Pero mis manos te lastiman,
Quisiera decirte cosas bonitas
Pero mis palabras te perturban.

Y ahora permanezco aquí,
Sentado en un sofá,
En el lugar más frío de la casa
Sin tu calor.

El reloj avanza, los perros ladran,
Las luces se apagan, la noche pasa
Y tu estás lejos.

Las horas se alargan,
Tu fastidio me deprime
Mis manos se mueven,
Mi cuerpo se agita,
Mi mente divaga por la vida.

Me siento inútil
Y espero que pase el día.
Me cansa tanto esta rutina.

Siento que mi nave ha encallado,
Que ya no podré salir a flote
Porque el mar está bravo.

Sin embargo, las aguas se embravecen,
Mi nave está indefensa,
Y tú estás a mi lado.

“Hay que enfrentar a la tormenta”, me dices,
hay que zarpar hacia mundos lejanos,
cómplices del viento,
tomados de la mano,

Y el grito de libertad exclaman los esclavos,
Las arenas calientes
O el agua tempestuosa,
El hambre y las serpientes,
El dolor, el sueño o el dormir
O el despertar en tu regazo.

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75.- Mi sueño de anoche

[Visto: 752 veces]

Recuerdo que anoche
me acosté demasiado tarde,
cerré los ojos
y sin saber cómo
me quedé dormido.
Y tuve un sueño.

Ví calles vacías en silencio,
Ví tenues luces alumbrando el pavimento,
el cielo nublado,
oscuro el firmamento,
hojas de papel
reposando en el cemento,
ladrando y saltando
los perros callejeros,
y el viento agitando
las ramas de los árboles.

Me encuentro perdido
en la inmensidad
de una calle sin nombre,
una calle que lentamente se convierte en avenida.

Era de noche
y de pronto
se convierte la avenida
en un callejón estrecho
y sin salida.

Y apareciste en mi sueño.
Pero no sabía que eras tú,
no pude reconocerte,
pero algo en ti me resultaba familiar;
quise llamarte por tu nombre
sin saber cuál es,
y desespero
porque no lo puedo recordar.

Y te vas,
por un sendero angosto
que conduce hacia un prado,
yo me pongo de pie,
y mirando verdores lejanos
el camino decido emprender
al lugar que me lleven tus pasos.

Del viaje a los sueños despierto,
sudoso, agitado,
me cuesta trabajo levantarme,
la mañana está radiante de belleza,
mucho hace que el sol
ha dispersado las tinieblas,
hace mucho el gallo cantó
y no pude escucharlo.
y viene tu nombre a mi memoria,
un nombre de mujer,
el nombre que no pude recordar
y ansío volver a mis sueños,
y recorrer el angosto sendero
al lugar que me lleven tus pasos.

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71.- Te siento lejos

[Visto: 925 veces]

Te siento lejos.
La tarde está muy triste,
la casa sola,
los libros desparramados
sobre el escritorio.
Es inútil borrar tu recuerdo…
Un auto pasa,
A lo lejos se oye el ruido
de un taladro
rompiendo el asfalto,
algunos pasos,
algunas voces,
pero todo eso me resulta
muy extraño.

Te extraño.
Te extraño mucho
cuando no puedo verte,
pero más aún
cuando
al llegar
te tengo cerca
y te pones fría
como el hielo.
Muchos autos vuelven
y la impaciencia me devora,
me desespero,
la espera es muy larga,
la noche está muy triste,
la casa sigue sola,
los libros desparramados
sobre el escritorio.
Y tú no llegas.

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70.- Quinto

[Visto: 731 veces]

Solo una palabra de tus labios
Sería capaz de hacerme llorar.
Esa misma palabra
que no puede escapar de los míos
porque el orgullo y la soberbia
la tienen prisionera
entre paredes de dolor.

Esta noche quisiera poder decírtela
libremente,
sin reproches,
sin rencores,
indefenso,
pero no puedo,
porque la herida aun no ha cicatrizado
ne duele y sangra de vez en cuando,
cada vez que el recuerdo
me trae el memorial de lo pasado
y empiezo a tomar en cuenta
las viejas afrentas
que creía olvidadas,
se endurece mi corazón
y el dolor me impide remover
los escombros de la ira.

Este sentimiento regresa a mí
como el oleaje del mar a la orilla,
como aquel expreso
que retorna a la estación
y vuelve a salir una vez más.
Quisiera pasar por encima de él
nas no puedo.
Puedo ver como empiezan a blanquear y caerse mis cabellos
y ese sentimiento
lo llevo muy dentro de mí
como un tatuaje,
que no consigo arrancarme ni borrar
de ningún modo.

Algún instante
pensé que cambiados
el tiempo y el lugar
podría decir que logré superarlo,
pero me equivoqué.
Cuando el corazón quiere amar
y la mente te dice que no
porque saldrás herido,
Cuando la mente quiere olvidar
y el corazón dice que no
porque está dolido,
te das cuenta que
estás parado
al comienzo del camino…
Y no has caminado,
o lo que es peor,
que tomaste el sendero equivocado
y debes volver a comenzar,
una vez más.

***

Y vuelvo a este lugar una vez más,
y medito en mi corazón
y le doy tiempo
y decido esperar
paciente, aquel instante
en que pueda abrazarte
y estrecharte,
abrir mis labios
y arrancarles las palabras
que hoy no quiero
dejar escapar:
perdóname, perdóname…
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69.- Cuarto

[Visto: 639 veces]

Esta noche es diferente.
Mis versos inconclusos
desnudan mi realidad tan simple
y distinta de lo extraordinario.

Mi amor languidece
como una mecha mortecina,
y mi mente vacila
ante el presente incierto.

Mi soledad me persigue donde vaya
como mi sombra.

Sin un amigo que me escuche
sin reproches,
llego a pensar
que no tengo a nadie.

Que mis proyectos fracasan,
que me siento frustrado,
que nadie me apoya
ni está conmigo.

O lo que es peor,
que alguien me necesita
y no puedo ayudarle,
que no puedo hacer nada,
porque no está en mis manos.

Me siento solo
¿por qué negarlo?
me siento vacío, deprimido,
inanimado, estéril.
Y sé que no puedo evitarlo

Mi amor se apaga,
la noche avanza;
he perdido la ilusión
y la esperanza.

Me doy por vencido,
me someto, me resigno,
no me resisto,
me dejo avasallar
por la tristeza.
¿por qué negarla?
¿por qué esconderla,
si está siempre conmigo,
como si fuera parte de mí?

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