MI AMOR INFANTIL

Todo empezó, cuando una vez te vi junto con tu prima, esperabas tu combi en el paradero Clorinda, esa tarde me di cuenta que tú me atraías más que tu prima, pero esa tarde decidí mejor tener pretensiones contigo y dejar de lado a tu prima.

La noche de aquel viernes de 2009, subiste a la combi donde yo estaba, pues ya no había asientos, estaba repleto la combi, tu y tu prima viajaban paradas, cada vez que me miraban, me regalaban un sonrisa coqueta, y algunas veces se atrevían a rozarme el cuerpo, tu prima me hablaba, mas no tu. Esa tarde simplemente nos miramos, llegamos al paradero desvío, te bajaste de la combi y se despedían con las palmas de sus manos, acompañados de alegría. Esa noche, pensé que habría alguna posibilidad de seres siquiera amigos.

La tarde soleada del domingo me llamaste, mientras me bañaba, me coloqué las prendas, atrapé la bicicleta y Salí corriendo rumbo al desvío, en un momento ya llegue, no estabas, te espere varios minutos y al fin te bajaste de Cristo Blanco, te dirigías lentamente hacia a mi, te acercaste “que quieres” me dijiste, quede sin palabras, nos fuimos caminando hacia tu casa, llegamos a un roquedal, un lugar casi secreto y silencioso, te confesé mi amor, quedamos no divulgar nuestro amor a nadie, nos despedimos, te fuiste a tu casa y yo a mi mansión de ayuda mutua que queda cerca a Templo de la Luna.

Las tardes como estas, caminamos juntos por las calles de rosaspata y mariscal gamarra, en horas de la tarde platicamos cuidadosamente, de alguna parte tal vez mi compañero Homero nos sorprendió, quedamos quietos, por unos segundos, luego nos vamos juntos en Huerto, llegaste a tu paradero te bajaste, nos despedimos apaciblemente mientras que yo seguía mi viaje hasta Q’enqo.

Meses después me fui de Cusco, sin avisarte, todavía me llamabas, cada sábado hablábamos, tu no se donde, pero yo desde el pequeño cuarto ubicado en San miguel te respondía, pasaron meses, no mas me llamaste ni respondiste tu celular, me he quedado pensando, sin explicaciones, llegue una noche donde siempre esperabas tu combi, te hable no me respondiste, y de ahí nuestro amor se esfumo por siempre y hoy solo queda recordar el amor pasado infantil que tuvimos aquellos años cuando aun éramos niños.

Hoy que ya no estoy cerca de ti, me fui lejos de ti, solo te recuerdo en la memoria, de un decir florcita, y ahora solo tal vez podamos hablar por Facebook, algunas veces bromear, platicar de nuestras cosas personales muy alejadas de nuestros sentimientos y a veces discutir cuando estemos de mal humor.

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