Artículos con la etiqueta Gestión educativa


¿Qué produce una escuela?

abril 12, 2010
"¿Qué produce una escuela?" es la premisa con la que empieza el clásico "En la escuela. Sociología de la experiencia escolar" de Dubet y Martuccelli. Puede parecer una cuestión ya caduca para muchos porque implica pensar en el alumno, en un ser humano en términos de "producto"; sin embargo, es un hecho que toda escuela produce un perfil, uno oculto, uno totalmente inconsciente.

Básicamente, una escuela, lo quiera o no, introduce en las personas una serie de posibilidades y limitaciones, preceptos sociales, entre otros aspectos. Por ejemplo, una escuela pública en una zona marginal puede llevar un mensaje implícito que dice a sus alumnos que van a tener ocupaciones técnicas; puede decirles que han nacido y siempre vivirán en la marginalidad. Despúes de más de 10 años de escuchar este mensaje oculto, una persona terminaría creyéndolo. Por el contrario, una escuela privada en una zona socioeconómicamente alta envía un mensaje que exige a los alumnos llevar cierto estilo de vida, cierto estatus social y cumplir con una serie de expectativas sociales.

Estos ejemplos, obviamente, son meramente gráficos, son incluso, algo caricaturescos; sin embargo, ponen en claro la idea del currículum oculto: valores, principios, hábitos, expectativas, formas de interrelación, etc. que toda escuela posee.

En el caso de las escuelas públicas, a las cuales les exigimos una mejora en la "calidad" de sus contenidos o en la "calidad" de los aprendizajes, creo que es importante considerar el currículum oculto que se le brinda. Desde la entrada, al ingresar a un ambiente físico abandonado, sin mantenimiento, con una estructura arquitectónica rígida o cuasi militar, se está brindando un mensaje que quedará grabado.

No es imposible que exista gente con capacidad de cambiar su estilo y calidad de vida, pero este currículum oculto dificulta la posibilidad de movilización social.

En una futura entrega, ahondaré más en el tema a modo de reseña del libro de Dubet y Martuccelli.

Enfoques de las organizaciones educativas III: Paradigma Estructural

mayo 31, 2009
Hasta el momento hemos visto dos enfoques sobre organizaciones educativas, ambos con un corte cultural. En esta ocasión, veremos el precedente a el Paradigma Interpretativo Simbólico y el Socio-Crítico. Se trata del primer enfoque: el científico-racional o paradigma estructural.

Este enfoque se fundamenta en que la realidad es una entidad cierta y observable, capaz de ser estructurada y organizada en un sentido razonable; por lo tanto, puede ser canalizada hacia el establecimiento de determinadas metas que ayudarán a un mejor desarrollo.

La preocupación fundamental de éste paradigma está en la definición y redefinición de objetivos, funciones, estructuras, medios, etc. por la búsqueda de un alto nivel de competencia tanto técnica como profesionalmente en todos sus integrantes. La meta última se centra en la eficacia para conseguir los logros y resultados más ambiciosos. Por ello, lo que verdaderamente importa es el funcionamiento de la organización.

Bajo este esquema, la escuela resulta una estructura rígida donde las funciones, los roles y las normas tienen como fin la socialización y la selección social en un marco ordenado y organizado con la finalidad de promover la eficacia y la eficiencia.

No observamos bajo este paradigma a la persona. Ahora, no es que no se encuentren presentes, sin embargo, se les observa solamente como elementos del sistema, engranajes en la maquinaria de la estructura organizativa, sin que se considere el intercambio de sus actuaciones individuales y grupales ni el impacto de éstas en la organización.

Entonces, resulta sumamente improbable el comprender a la escuela desde una lógica únicamente funcionalista, pues es casi imposible la estandarización de los roles desde el momento en que los maestros, por ejemplo, poseen una libertad prácticamente absoluta al encontrarse en la privacidad de un salón de clases con sus alumnos. Así, aunque formalmente los elementos tengan funciones y responsabilidades determinadas y tales elementos sean interdependientes, la relación entre ellos será relativa ya que poseen una autonomía no considerada.

Referencias generales
Este escrito y los otros dos sobre enfoques de organizaciones educativas están basados en:

Díaz, Carmen (2005). La organización escolar: ¿burocracia o comunidad? Reflexiones desde una mirada ética. En: Educación. Vol. XIV No. 26, pp. 43-58.

García, Filomena (1997). Organización escolar y gestión de centros educativos. Málaga: Ediciones Aljibe, pp. 279.

Enfoque de las organizaciones educativas II: Enfoque interpretativo-simbólico

mayo 10, 2009
En un post anterior se trató el paradigma político de las organizaciones educativas. En esta ocasión, se tratará el paradigma predecesor, el enfoque interpretativo-simbólico o paradigma cultural. Éste centra su atención en el mundo de los significados y la simbología que configura las realidades de las organizaciones educativas. Se sitúa en aspectos y sectores cargados de significación, valores, ritos y creencias que integran la cultura del centro.

La realidad de las escuelas se comprende como un conjunto de símbolos aceptados, construidos, recreados y compartidos por los miembros que integran la comunidad escolar. Estos símbolos tienen la misión de crear lazos y vínculos entre los miembros de los grupos implicados, para mantener una cultura que aglutine y cohesione a todos y cada uno de los integrantes del grupo, proporcionándoles elementos comunes que puedan ser compartidos y fomentados.

Estos símbolos tienen la misión de crear lazos y vínculos entre los miembros ... configurando la realidad de la organización

Estos símbolos, además, son creados para reducir la ambigüedad y la incertidumbre generadas por el significado de algún acontecimiento, resolver la confusión y aumentar la predictibilidad. De esta forma, aunque los hechos pueden ser ilógicos, azarosos o con escaso significado, los símbolos hacen que los veamos de otro modo.

Así, en un centro educativo puede haber rutinas como el canto del himno nacional todos los lunes a primera hora o la formación de los alumnos antes de entrar a clases; lo que se convierte en ritos y celebraciones que simbolizan aspectos que comparte el grupo de personas que conviven en la escuela.

En este enfoque se considera a los actores de la organización; sin embargo, no se consideran aspectos como los conflictos o la toma de decisiones en sí, sino en lo que estos hechos significan. El matiz no es tanto político como cultural o sociológico.