
Hace ya algún tiempo, traté el tema de las Pedagogías Libertarias, las cuales se caracterizan por buscar el desarrollo de seres humanos verdaderamente libres, no personas alienadas, resentidas, conformistas ni corruptas. Pero el discurso no quedaba ahí. En la práctica, el alumno está muy orientado al quehacer y a las maneras en las que mediante dicho quehacer, llega a aprender.
Lo gracioso (o irónico) es que hoy, muchos años después, recién se empieza a asumir como verdad aquella idea de que en realidad la educación gira en torno al aprendizaje del alumno; por lo cual, era necesario centrarse en los mecanismos que emplea él para llegar a adquirir un aprendizaje.
¿Ello quiere decir que los profesores no podemos garantizar al 100% el alcance de un aprendizaje? Después de todo, “cada persona es un mundo” y resulta imposible predecir todas las posibles combinaciones empleadas para aprender.
Para responder a esto, detengámonos a leer a Morales Vallejo (2005) un instante:
(…) nuestra tarea como profesores no es enseñar, sino ayudar a aprender (…) y esta tarea [la enseñanza] está cumplida no si nosotros hemos enseñado, sino solamente si nuestros alumnos realmente han aprendido.
Aunque el discurso para muchos no resulte novedoso, responde en parte nuestra pregunta. Es deber del profesor tratar de asegurar la adquisición del aprendizaje. Pero… seamos incrédulos e insistentes: ¿podemos realmente garantizar la adquisición de un aprendizaje?
Veamos, según Biggs,
La buena enseñanza consiste en conseguir que la mayoría de los estudiantes utilicen los procesos de nivel cognitivo superior que usan de forma espontánea los estudiantes más académicos [las negritas son mías].
Entonces, efectivamente, nadie puede garantizar el aprendizaje. ¿Por qué? Pues porque las estrategias que desarrolla una persona y que fueron exitosas, no necesariamente funcionan para otro aún si se encontrará en las mismas condiciones; ya que la frase “cada persona es un mundo” no sólo se aplica en función de los estudiantes, sino también en los profesores.
Sin embargo, si es posible diseñar estrategias para maximizar las posibilidades de aprendizaje. De ahí que el término “profesor” no ilustre plenamente lo que actualmente se exige al
rol del docente: implementar estrategias diversificadas para optimizar la adquisición del aprendizaje.
Para profundizar en este tema, les recomiendo un par de lecturas, que si bien están enfocadas a la educación superior, son válidas para todos los niveles.
Biggs, J. (2005). Capítulo 1: Cambiar la enseñanza universitaria. En: Calidad del aprendizaje universitario.
Morales Vallejo, Pedro (2005). Implicaciones para el profesor de una enseñanza centrada en el alumno.

Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
En Perú, esta suele ser la época de vacaciones escolares. Normalmente, en las escuelas es la época de planificación curricular y reorganización. Este año, además es la recta final de la carrera para la titulación y inscripción en el
Colegio de Profesores del Perú.
Según la Ley 28198, a partir de este año, sólo podrán trabajar en escuelas públicas y privadas aquellos docentes que se encuentren colegiados, y solo se podrán colegiar aquellos que tengan el título profesional, claro está. El problema no es ese precisamente, sino la desinformación de los docentes sobre este hecho.
La comunicación de la noticia no se difundió correctamente. En algunos casos, esta noticia se informo con tiempo y fue un tema en el que varias escuelas insistieron a su personal, sin embargo, no fue así en todos los casos. Como consecuencia, hay un gran número de docentes que hace pocos meses se han enterado de esta ley y se encuentran en proceso de formación o titulación.
Ante esta situación surgen las preguntas:
¿Qué pasará con los docentes que no lleguen a titularse y colegiarse en la fecha límite?
¿Serán suspendidos de sus actividades inmediatamente?
¿Se tendrá consideraciones con aquellos que demuestres estar en proceso de formación y titulación?
¿Cuál es el plan del Ministerio de Educación en caso queden inhabilitados para enseñar un buen número de docentes? ¿Cuál es el plan para que ello no afecte el año escolar 2010?
Existen diversos enfoques desde los cuales se desarrollan programas educativos, ya sean diplomas, cursos, capacitaciones, talleres, etc. Sin embargo, existen una serie de puntos comunes a todos ellos que entran en juego.
A pesar de las innovaciones de enfoque, la mayoría de cursos o programas están enfocados en los contenidos conceptuales en lugar del aprendizaje de la persona. Y ese es el punto de partida de esta propuesta, donde se observa que los contenidos aparecen hasta el final, subordinados a los aprendizajes y, a las estrategias y herramientas necesarias para lograrlos.
En este modelo, las acciones de diseño son las siguientes:
1.- Determinación de los aprendizajes generales y específicos, ya sea que el modelo educativo esté basado en competencias, capacidades o incluso objetivos de aprendizaje.
2.- Definición de los criterios de evaluación. Tradicionalmente, estos aspectos son considerados al final y subordinados a los instrumentos que se utilizan para evaluar. Sin embargo, el sentido natural sería fijar criterios para evaluar el aprendizaje y luego, determinar los mejores medios para hallar dichas evidencias. Así no se subordina la evaluación al medio, sino al fin.
3. Establecer los productos en los cuales se identificarán las evidencias del aprendizaje.
4.- Planificar las actividades necesarias para que la persona logre desarrollar exitosamente tales productos
5.- Determinar los recursos educativos necesarios para llevar a cabo todas las actividades.
6.- Establecer los componentes temáticos, por ejemplo, que son necesarios para la adquisición del aprendizaje. Cómo se observa, en este modelo se busca que el diseño del programa educativo esté en función del aprendizaje esperado y no del contenido.

Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
Sólo les escribo para recordarles que aún están abiertas las inscripciones para el concurso "Maestro Digital", el cual
anuncie hace un par de meses atrás.
Los interesados pueden inscribirse hasta el 31 de julio.
El diario
"El Comercio", la
Pontificia Universidad Católica del Perú y la empresa
Backus están organizando el concurso llamado
"Maestro Digital", el cual tiene como propósito reconocer y promover el uso de las TIC en la educación básica peruana.
Así que puede participar cualquier docente peruano que haya realizado alguna innovación o emplee alguna TIC: WebQuest, página web, presentaciones, etc.
En total hay 25 premios que se reparten en 5 categorías. Los premios corresponden a equipos (laptops), becas para un curso de especialización y un diplomado, y dinero en efectivo.
Los interesados pueden inscribirse hasta el 31 de julio.