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22/01/13: Bienvenidos todos al cuadrilátero
Por Ronald Cotaquispe
El único campeonato de lucha libre en el que cualquiera tiene chances de convertirse en campeón es el de la DCWF. Aquí, pues, usar leotardo y tener amplios bíceps no es un problema, ya que el avatar es el que hace todo el trabajo cuando suena la campana. Y lo que es mejor: no hay por qué temer a los golpes y accidentes.

Salvo una que otra rara excepción, todos en Second Life son como los protagonistas de las portadas de las revistas de moda, es decir, seres de una perfección física envidiable. Es un mundo poblado por misses y místers, y Slam City no solo no es la excepción a la regla, sino uno de esos lugares donde esta es aplicada con el máximo rigor.
En este sim el que menos tiene buena estatura, gran porte y músculos tan definidos como las líneas dentro de un cuaderno rayado; incluso las mujeres. Pero no es Míster Olimpya Second Life ni ningún otro concurso parecido la razón de tanta corpulencia. Aquellos cuerpos hercúleos se baten a duelo, sí, pero en una competencia diferente: lucha libre.
Aunque no la olímpica, más bien esa que se volviera tan popular en México, gracias a luchadores como El Santo, y Estados Unidos, con los espectáculos bisemanales de la World Wrestling Entertainment (WWE). Espectáculos que, por cierto, se transmiten en casi todos los países del continente por señal abierta.
Como para dejar por sentado que él es el hombre del lugar, Numbers ‘The Bull’ Rossini lleva puesto un polo negro en que resalta, en letras grandes y blancas, la palabra “testicular”. Y además, cual rey en su trono, disfruta de las peleas de la Digital Championship Wrestling Federation (DCWF) desde un sitio privilegiado: la mesa de locución.
No contento con solo ser el organizador de este campeonato, Numbers es además uno de los narradores. Su avatar, de imponente tamaño y mirada ceñuda, podrá verse rudo y temible, pero la voz que sale de él es apacible y denota cierta calidez. Se le oye como un locutor profesional. Con esa misma finura para relatar golpes, llaves y volteretas se toma un tiempo para atendernos y satisfacer nuestra curiosidad.
“La DCWF fue creada a partir del amor hacia un deporte que todavía no existía en Second Life. Fue la oportunidad para que la gente se convierta en algo que rara vez puede: una superestrella de la lucha libre”, cuenta.

El campeonato fue creado en 2008 por Alpin Criss. Originalmente se llamaba Second Life Championship Wrestling (SLCW), pero Linden Lab, la empresa creadora de dicho mundo virtual, le exigió retirar la palabra “Second Life” de su nombre. Y así, en el 2010, pasó a llamarse DCWF. Nosotros, el Grupo Avatar, estuvimos presentes en aquel momento histórico, en la pelea que marcó el rebautismo de la primera federación de lucha libre del metaverso, y hasta le hicimos un video.
Numbers tomó las riendas del campeonato ese mismo año, pero no estuvo solo: contó con la colaboración de toda la comunidad de la DCWF, que ya era numerosa en ese entonces. “Mucha gente contribuyó. Las animaciones fueron hechas en su mayoría por Alpin años atrás, y otras personas se encargaron de construir el ring, el estadio y animaciones adicionales”, menciona el también narrador de peleas.
Así como la WWE tiene los títulos Mundial Peso Pesado, Internacional, de Pelea en Parejas, de Lucha Violenta y de Mujeres, su par virtual no se queda atrás y posee estos mismos. Pero además tiene el cinturón del Campeonato 24/7, cuyo dueño debe defenderlo a toda hora, sin importar qué, ya sea dentro o fuera del ring. Si una vida de por sí es complicada, dos son peor; y si en la segunda debemos mantenernos siempre en guardia, la cosa es como para morirse… por dos.
Como dijimos, la DCWF es el primer campeonato de lucha libre de Second Life, mas no el único. Aparte están la DCWF, VWE, uHw, HAWX, VWWF, IW, OEW, APW, EVW, y nos quedamos cortos con la lista. Como señala Numbers, entre todas hay “rivalidades, diferencias y desacuerdos”, pero hay cierta colaboración mutua, pues juntas conforman una sola comunidad. Una que –agrega el mandamás del ring– trabaja por la única satisfacción de hacer “lo que nos encanta”.
No hay dinero de por medio, pues no se cobran entradas ni nada por el estilo para disfrutar de las peleas. Y los luchadores no piden nada a cambio más que el aliento constante de sus fans. Porque tienen fans, ah. Algunos, incluso, poseen páginas de seguidores en Facebook. Son famosos, pues. Y así como ellos, cualquiera con un avatar puede serlo.

El único campeonato de lucha libre en el que cualquiera tiene chances de convertirse en campeón es el de la DCWF. Aquí, pues, usar leotardo y tener amplios bíceps no es un problema, ya que el avatar es el que hace todo el trabajo cuando suena la campana. Y lo que es mejor: no hay por qué temer a los golpes y accidentes.

Salvo una que otra rara excepción, todos en Second Life son como los protagonistas de las portadas de las revistas de moda, es decir, seres de una perfección física envidiable. Es un mundo poblado por misses y místers, y Slam City no solo no es la excepción a la regla, sino uno de esos lugares donde esta es aplicada con el máximo rigor.
En este sim el que menos tiene buena estatura, gran porte y músculos tan definidos como las líneas dentro de un cuaderno rayado; incluso las mujeres. Pero no es Míster Olimpya Second Life ni ningún otro concurso parecido la razón de tanta corpulencia. Aquellos cuerpos hercúleos se baten a duelo, sí, pero en una competencia diferente: lucha libre.
Aunque no la olímpica, más bien esa que se volviera tan popular en México, gracias a luchadores como El Santo, y Estados Unidos, con los espectáculos bisemanales de la World Wrestling Entertainment (WWE). Espectáculos que, por cierto, se transmiten en casi todos los países del continente por señal abierta.

No contento con solo ser el organizador de este campeonato, Numbers es además uno de los narradores. Su avatar, de imponente tamaño y mirada ceñuda, podrá verse rudo y temible, pero la voz que sale de él es apacible y denota cierta calidez. Se le oye como un locutor profesional. Con esa misma finura para relatar golpes, llaves y volteretas se toma un tiempo para atendernos y satisfacer nuestra curiosidad.
“La DCWF fue creada a partir del amor hacia un deporte que todavía no existía en Second Life. Fue la oportunidad para que la gente se convierta en algo que rara vez puede: una superestrella de la lucha libre”, cuenta.

El campeonato fue creado en 2008 por Alpin Criss. Originalmente se llamaba Second Life Championship Wrestling (SLCW), pero Linden Lab, la empresa creadora de dicho mundo virtual, le exigió retirar la palabra “Second Life” de su nombre. Y así, en el 2010, pasó a llamarse DCWF. Nosotros, el Grupo Avatar, estuvimos presentes en aquel momento histórico, en la pelea que marcó el rebautismo de la primera federación de lucha libre del metaverso, y hasta le hicimos un video.
Numbers tomó las riendas del campeonato ese mismo año, pero no estuvo solo: contó con la colaboración de toda la comunidad de la DCWF, que ya era numerosa en ese entonces. “Mucha gente contribuyó. Las animaciones fueron hechas en su mayoría por Alpin años atrás, y otras personas se encargaron de construir el ring, el estadio y animaciones adicionales”, menciona el también narrador de peleas.

Como dijimos, la DCWF es el primer campeonato de lucha libre de Second Life, mas no el único. Aparte están la DCWF, VWE, uHw, HAWX, VWWF, IW, OEW, APW, EVW, y nos quedamos cortos con la lista. Como señala Numbers, entre todas hay “rivalidades, diferencias y desacuerdos”, pero hay cierta colaboración mutua, pues juntas conforman una sola comunidad. Una que –agrega el mandamás del ring– trabaja por la única satisfacción de hacer “lo que nos encanta”.
No hay dinero de por medio, pues no se cobran entradas ni nada por el estilo para disfrutar de las peleas. Y los luchadores no piden nada a cambio más que el aliento constante de sus fans. Porque tienen fans, ah. Algunos, incluso, poseen páginas de seguidores en Facebook. Son famosos, pues. Y así como ellos, cualquiera con un avatar puede serlo.

14/01/13: Insilico: el paraíso en el infierno
Por Ronald Cotaquispe
Una distópica metrópolis que flota en las nubes es el último bastión de la humanidad, que se ha visto forzada a abandonar la superficie de la Tierra tras dejarla en ruinas a causa de las guerras y la contaminación. En un escenario así, que es para morirse, literalmente hablando, los avatares lucen rebosantes de felicidad, tanto que hasta pagan semanalmente para vivir en este mundo postapocalíptico. Esta es la historia del juego de rol que se desarrolla en el sim que sirvió de locación para rodar Blade Runner Dreams, película de la que hablamos anteriormente en nuestro blog y fue filmada en Second Life.

Es el año 2480, el planeta está destruido y muriéndose. Las guerras y la negligencia medioambiental han hecho inhabitable la superficie (…) rodeados por las inundadas, irradiadas y contaminadas regiones, los últimos habitantes de este mundo viven una existencia dura y brutal. Los terrenos desolados están sumergidos en las sombras, la oscuridad es interrumpida por el resplandor ocasional de los rayos ultravioleta.
Y así, señoras y señores, el mundo se acabó, 468 años después de lo que predijeron los mayas. Hizo ¡kabúmmm,,,! Aunque, pese a las condiciones infrahumanas, todavía hay sobrevivientes y, créalo o no, están a gusto y se sienten dichosos en esta suerte de infierno en la Tierra. Digamos que tienen un paraíso en medio de tanta devastación: Insilico, el último reducto de la raza humana.
Más que un sim futurista de Second Life, este es Él sim futurista de Second Life, uno de los mejores que se hayan construido, en opinión de los más conspicuos (que se conectan más a menudo) residentes de este mundo virtual. Y de ello dan fe también sus cinco extensos terrenos atiborrados de calles y rascacielos negruzcos, letreros luminosos –algunos de los cuales flotan en el aire o son hologramas– y autos voladores.
Es algo así como una Nueva York del siglo XXV venida a menos. Visto así, no parece un sitio muy acogedor que digamos pero, como mencionamos antes, a sus habitantes eso no les preocupa; es más, los estimula. No por nada Insilico tiene más de mil avatares participando en su juego de rol, el cual es considerado de clase premium en Second Life.
Literalmente, este sim es para ellos el cielo, pues se encuentra flotando entre las nubes. Y tan felices son que hasta alquilan un pedacito de cielo. Hay en total 150 inmuebles, entre comercios, apartamentos (algunos de ellos poseen penthouse) y oficinas, que cuestan entre 275 L$ y 450 L$ semanales.
La descripción que da comienzo a esta nota corresponde a dicho juego de rol, cuya historia, como podemos ver, está inspirada en los relatos del cyberpunk. Una historia que esperamos contar más a profundidad en un segundo post. O, si gusta, puede no esperar a leerla y comenzar a vivirla ya, entrando a Second Life. El paraíso está a unos cuantos clics de distancia.
Una distópica metrópolis que flota en las nubes es el último bastión de la humanidad, que se ha visto forzada a abandonar la superficie de la Tierra tras dejarla en ruinas a causa de las guerras y la contaminación. En un escenario así, que es para morirse, literalmente hablando, los avatares lucen rebosantes de felicidad, tanto que hasta pagan semanalmente para vivir en este mundo postapocalíptico. Esta es la historia del juego de rol que se desarrolla en el sim que sirvió de locación para rodar Blade Runner Dreams, película de la que hablamos anteriormente en nuestro blog y fue filmada en Second Life.

Es el año 2480, el planeta está destruido y muriéndose. Las guerras y la negligencia medioambiental han hecho inhabitable la superficie (…) rodeados por las inundadas, irradiadas y contaminadas regiones, los últimos habitantes de este mundo viven una existencia dura y brutal. Los terrenos desolados están sumergidos en las sombras, la oscuridad es interrumpida por el resplandor ocasional de los rayos ultravioleta.
Y así, señoras y señores, el mundo se acabó, 468 años después de lo que predijeron los mayas. Hizo ¡kabúmmm,,,! Aunque, pese a las condiciones infrahumanas, todavía hay sobrevivientes y, créalo o no, están a gusto y se sienten dichosos en esta suerte de infierno en la Tierra. Digamos que tienen un paraíso en medio de tanta devastación: Insilico, el último reducto de la raza humana.
Más que un sim futurista de Second Life, este es Él sim futurista de Second Life, uno de los mejores que se hayan construido, en opinión de los más conspicuos (que se conectan más a menudo) residentes de este mundo virtual. Y de ello dan fe también sus cinco extensos terrenos atiborrados de calles y rascacielos negruzcos, letreros luminosos –algunos de los cuales flotan en el aire o son hologramas– y autos voladores.
Es algo así como una Nueva York del siglo XXV venida a menos. Visto así, no parece un sitio muy acogedor que digamos pero, como mencionamos antes, a sus habitantes eso no les preocupa; es más, los estimula. No por nada Insilico tiene más de mil avatares participando en su juego de rol, el cual es considerado de clase premium en Second Life.
Literalmente, este sim es para ellos el cielo, pues se encuentra flotando entre las nubes. Y tan felices son que hasta alquilan un pedacito de cielo. Hay en total 150 inmuebles, entre comercios, apartamentos (algunos de ellos poseen penthouse) y oficinas, que cuestan entre 275 L$ y 450 L$ semanales.
La descripción que da comienzo a esta nota corresponde a dicho juego de rol, cuya historia, como podemos ver, está inspirada en los relatos del cyberpunk. Una historia que esperamos contar más a profundidad en un segundo post. O, si gusta, puede no esperar a leerla y comenzar a vivirla ya, entrando a Second Life. El paraíso está a unos cuantos clics de distancia.
Por Ronald Cotaquispe
Algunos fans del anime, en lugar de ver series o leer mangas, prefieren ser los protagonistas de las historias. Ese es el caso de un grupo de usuarios de Second Life que ha creado un juego de rol basado en Saint Seiya.

Pese a que está plagado de clichés, incongruencias y sinsentidos, Los caballeros del zodiaco (mejor conocido como Saint Seiya) es para muchos –incluso para quien escribe estas líneas– el mejor anime de todos los tiempos.
Fue creado en 1986 por Masami Kurumada y su historia trata de unos guerreros que portan armaduras inspiradas en constelaciones y luchan para proteger la Tierra de los enemigos de la diosa Atena, es decir, de todos los demás habitantes del Olimpo, además de uno que otro mortal con afán de dominar a la humanidad (he aquí un cliché) y divinidades ‘invitadas’ que no pertenecen a la mitología griega (sinsentido detected).
Fruto de esta obra de la animación japonesa han surgido series de televisión, mangas, películas, videojuegos, merchandising y más, mucho más. Pero lo que pocos saben es que también hay un juego de rol (RPG) basado en ella en Second Life (SL), un mundo virtual en el que las personas, a través de seres digitales llamados avatares, bailan en discotecas, salen de shopping y, ahora último, simulan ser su personaje de anime favorito.
Este RPG ya tiene más de dos años y cuenta con la participación de una veintena de personas de distintas partes del mundo. Cada semana se meten bajo la piel –y la armadura– de un caballero para realizar combates. Y no hablamos de simples escaramuzas de uno contra uno, sino de auténticas batallas campales que tienen como escenario los mismos ambientes que vemos en el anime.
Eclipso Trescothick y Klaus Zulaman (así se hacen llamar en SL), dos de los creadores de este RPG, se tomaron la molestia de edificar, a partir de simples figuras geométricas en 3D, los lugares más emblemáticos de Los caballeros del zodiaco. Fueron meses de arduo trabajo y el resultado, tomando en cuenta las limitaciones de SL, es espectacular. Echen un vistazo ustedes mismo:

Las 12 casas del Santuario son resguardadas por los caballeros dorados tanto en el anime como en SL. Si bien estas de aquí no son 100% idénticas a las de la serie, sí tienen un gran parecido. Incluso la torre del reloj está presente.

El Palacio de Valhalla, de la saga de Asgard, fue hecha con un toque más gótico en SL. La estatua de Odín al costado ayuda a no perder la ilusión de estar en tierras nórdicas.

Al igual que en el anime, el Templo de Poseidón aquí está rodeado por siete pilares.

Y claro, no podía faltar el Meikai, el Inframundo de Hades. Están las famosas ocho prisiones y, además, podemos encontrar otros lugares emblemáticos, como el campo de flores donde Orfeo de Lira resguarda a su amada Eurídice, quien fuera convertida en piedra de los pies hasta el busto.
PELEAS Y FIESTAS. Tuvimos oportunidad de abordar a algunos caballeros en pleno combate en SL. Todos se hallaban en un coliseo. En la arena, Pegaso y Andrómeda se batían a duelo, mientras que en las gradas, entre los espectadores, se encontraba Rosamary Ysabel, otra de los creadores de este RPG.
Ella nos cuenta que también realizan fiestas. Solo cuando hay una, los participantes del juego dejan de lado las peleas y, como buenos amigos, bailan todo tipo de música, desde temas de Saint Seiya hasta rock e, incluso, salsa.
Tras varios rounds, Andrómeda sale de la arena y en su lugar entra Cisne. Algo que hemos podido notar es que en ningún momento Pegaso lanzó uno de sus meteoros. Rosamary nos explica que las batallas son, en su mayoría, a puño limpio, sin lanzamiento de poderes. “Al principio realizábamos ataques parecidos a los del anime, pero causaban mucho lag”, agrega.
BIENVENIDOS, PERUANOS. Rosamary es española, pero ha vivido en Brasil los últimos 15 años. A su RPG ha llegado gente de países como Italia, Inglaterra y Colombia, pero con quienes se ha sentido más a gusto es con los peruanos. Según dice, valoran mucho la amistad y, al momento de jugar, se toman en serio sus personajes. “No tengo problemas en decirlo: prefiero un RPG lleno de peruanos”, comenta.
Actualmente, hay tres peruanos jugando a ser caballeros en SL. Casualmente, dos de ellos son Pegaso y Andrómeda, quienes son interpretados por Italo y Alelangel, respectivamente. Antes de retirarnos, hubo una pregunta que no podíamos dejar de hacerles: ¿Qué les parece Saint Seiya Omega, la última y más criticada versión del anime? Ambos opinaron que con el tiempo la gente aprendería a aceptarla. Se ve que aman mucho la obra de Kurumada, tanto como para darle chances a Omega.
Algunos fans del anime, en lugar de ver series o leer mangas, prefieren ser los protagonistas de las historias. Ese es el caso de un grupo de usuarios de Second Life que ha creado un juego de rol basado en Saint Seiya.

Pese a que está plagado de clichés, incongruencias y sinsentidos, Los caballeros del zodiaco (mejor conocido como Saint Seiya) es para muchos –incluso para quien escribe estas líneas– el mejor anime de todos los tiempos.
Fue creado en 1986 por Masami Kurumada y su historia trata de unos guerreros que portan armaduras inspiradas en constelaciones y luchan para proteger la Tierra de los enemigos de la diosa Atena, es decir, de todos los demás habitantes del Olimpo, además de uno que otro mortal con afán de dominar a la humanidad (he aquí un cliché) y divinidades ‘invitadas’ que no pertenecen a la mitología griega (sinsentido detected).
Fruto de esta obra de la animación japonesa han surgido series de televisión, mangas, películas, videojuegos, merchandising y más, mucho más. Pero lo que pocos saben es que también hay un juego de rol (RPG) basado en ella en Second Life (SL), un mundo virtual en el que las personas, a través de seres digitales llamados avatares, bailan en discotecas, salen de shopping y, ahora último, simulan ser su personaje de anime favorito.
Este RPG ya tiene más de dos años y cuenta con la participación de una veintena de personas de distintas partes del mundo. Cada semana se meten bajo la piel –y la armadura– de un caballero para realizar combates. Y no hablamos de simples escaramuzas de uno contra uno, sino de auténticas batallas campales que tienen como escenario los mismos ambientes que vemos en el anime.
Eclipso Trescothick y Klaus Zulaman (así se hacen llamar en SL), dos de los creadores de este RPG, se tomaron la molestia de edificar, a partir de simples figuras geométricas en 3D, los lugares más emblemáticos de Los caballeros del zodiaco. Fueron meses de arduo trabajo y el resultado, tomando en cuenta las limitaciones de SL, es espectacular. Echen un vistazo ustedes mismo:

Las 12 casas del Santuario son resguardadas por los caballeros dorados tanto en el anime como en SL. Si bien estas de aquí no son 100% idénticas a las de la serie, sí tienen un gran parecido. Incluso la torre del reloj está presente.

El Palacio de Valhalla, de la saga de Asgard, fue hecha con un toque más gótico en SL. La estatua de Odín al costado ayuda a no perder la ilusión de estar en tierras nórdicas.

Al igual que en el anime, el Templo de Poseidón aquí está rodeado por siete pilares.

Y claro, no podía faltar el Meikai, el Inframundo de Hades. Están las famosas ocho prisiones y, además, podemos encontrar otros lugares emblemáticos, como el campo de flores donde Orfeo de Lira resguarda a su amada Eurídice, quien fuera convertida en piedra de los pies hasta el busto.
PELEAS Y FIESTAS. Tuvimos oportunidad de abordar a algunos caballeros en pleno combate en SL. Todos se hallaban en un coliseo. En la arena, Pegaso y Andrómeda se batían a duelo, mientras que en las gradas, entre los espectadores, se encontraba Rosamary Ysabel, otra de los creadores de este RPG.
Ella nos cuenta que también realizan fiestas. Solo cuando hay una, los participantes del juego dejan de lado las peleas y, como buenos amigos, bailan todo tipo de música, desde temas de Saint Seiya hasta rock e, incluso, salsa.
Tras varios rounds, Andrómeda sale de la arena y en su lugar entra Cisne. Algo que hemos podido notar es que en ningún momento Pegaso lanzó uno de sus meteoros. Rosamary nos explica que las batallas son, en su mayoría, a puño limpio, sin lanzamiento de poderes. “Al principio realizábamos ataques parecidos a los del anime, pero causaban mucho lag”, agrega.
BIENVENIDOS, PERUANOS. Rosamary es española, pero ha vivido en Brasil los últimos 15 años. A su RPG ha llegado gente de países como Italia, Inglaterra y Colombia, pero con quienes se ha sentido más a gusto es con los peruanos. Según dice, valoran mucho la amistad y, al momento de jugar, se toman en serio sus personajes. “No tengo problemas en decirlo: prefiero un RPG lleno de peruanos”, comenta.
Actualmente, hay tres peruanos jugando a ser caballeros en SL. Casualmente, dos de ellos son Pegaso y Andrómeda, quienes son interpretados por Italo y Alelangel, respectivamente. Antes de retirarnos, hubo una pregunta que no podíamos dejar de hacerles: ¿Qué les parece Saint Seiya Omega, la última y más criticada versión del anime? Ambos opinaron que con el tiempo la gente aprendería a aceptarla. Se ve que aman mucho la obra de Kurumada, tanto como para darle chances a Omega.






