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Que mejor regalo por Navidad que la venida de una persona querida luego un largo -para nosotros- periodo a pasar fiestas... Y con él un cúmulo de experiencias vividas a lo largo de un año.

Siempre me ha quedado la duda de como un país bloqueado económicamente puede subsistir y tener profesionales de medicina altamente calificados. Lo que sabemos acá de Cuba es que hay mucho pobreza, un alto índice de enfermedades de transmisión sexual, que la gente se quiere ir de ese país, que no existen derechos humanos, etc...

Bueno, mi hermano luego de un año no me ha desmentido eso, pero tampoco lo ha afirmado categóricamente. Habrá pobreza, pero la gente no muere de hambre, así como hay gente que se quiere ir hay mucha gente que vive bien ahí, que si bien hay ETS también hay campañas de prevención, entre otras cosas...

Bueno pues, siendo sincero, lo que más me asombra de tal régimen es el nivel de sus estudios y la integralidad de los mismos. Mi hermano se ha ido becado a estudiar medicina junto con un grupo de peruanos y luego de un año ha cambiado muchas cosas en su personalidad.

El estado cubano (con financiación del venezolano) les subvencionan sus gastos (alimentación, lavandería, vivienda, entre otras cosas).

Propiamente en sus estudios, los seleccionan en grupos, los cuales compiten con otros aunque las notas son individuales. Lo que estudian, lo aplican en la comunidad que está cerca a su facultad. Si bien estudian fuerte toda la semana, tienen días libres, los cuales tienen que salir a despejarse a la ciudad (Dado que el lugar donde están es alejado) o ir a la comunidad a interactuar con las personas.

Parte de la nota, me costó creerlo, es que tengan una actividad física importante. Por ejemplo, me cuenta que en primer año deben hacer 30 planchas en 30 segundos, en el siguiente año 35 en 25 segundos, y así sucesivamente. Correr en determinado tiempo y en la medida que avance el mismo, con mayor exigencia. El salto también igual. Mente sana en cuerpo sano.

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