
Alumnos de un colegio estatal en Los Olivos, curiosamente guardaban silencio durante la explicación. Se les notaba un poco sorprendidos y ansiosos cuando se apagaron las luces y puntos de luz se proyectaron en pequeños ecram que cada uno tenía en su carpeta de trabajo.. La imagen de un delfín proyectada en el ecram cambiaba de tamaño de forma, nitidez, mientras aquellos estudiantes de segundo se secundaria aprendían la diferencia entre lentes de tipo convergente y divergente.
El silencio se rompió, uno de los chicos desde una esquina quería saber más, entender por qué cuándo acercaba los punteros láser al lente los puntos proyectados se juntaban. Franco Gonzáles, integrante del equipo Capítulo OSA-PUCP, se acercó para explicarle que no era más que el resultado de anteponer al proyector una lente tipo convergente.
Cuando la luz aún encendida no permitía observar el juego de imágenes producto de los mini proyectores, Franco ya había explicado cuales son las diferencias entre lentes tipo cóncavo y convexo, y los alumnos ya tenían clara la diferencia entre ambos tipos de lente, puesto que pudieron experimentar con las muestras provistas por Capítulo OSA-PUCP.
Pero la luz, ahora está apagada, el salón oscuro con pequeñas proyecciones de formas animales en los mini ecram, y se descubre la maravillosa diversión de poder jugar con la ciencia, experimentar, ser uno mismo el generador de su conocimiento.
Las luces volvieron a encenderse. Era tiempo de enfatizar en lo práctico, dar un ejemplo simple y a la vez útil, conocer las aplicaciones de este conocimiento. Miguel Asmad – asesor del equipo Capítulo OSA-PUCP- se aproximó a la pizarra y explicó de forma sencilla como funciona el ojo humano y como la investigación y experimentación le ha permitido al hombre crear herramientas para corregir problemas visuales como la miopía.
El último experimento fue explicado por otro integrante del equipo Capítulo OSA-PUCP, Rubén Sánchez, quien con espejos planos unidos por una bisagra les mostró qué sucedía al ir cerrando el ángulo entre los espejos. Muchas imágenes se formaban, una tras otra, y mientras más se disminuía el ángulo parecía proyectarse la imagen de manera infinita.
El taller estaba por terminar. Claro que no, sin antes resolver algunas consultas y comprobar el aprendizaje con algunas preguntas. Quienes respondieron acertadamente y levantaron la mano con mayor rapidez se llevaron un regalo del equipo a casa.
El salón quedó vacío nuevamente. El equipo Capítulo OSA-PUCP se dispuso a recoger sus materiales, y hacer entrega a los profesores de un kit completo – de lo usado durante los experimentos- para que puedan usarlo en otros años de secundaria y de ser necesario reproducir el kit en la cantidad que les sea conveniente, pues todos los insumos y materiales usados son de bajo costo y fáciles de conseguir en el mercado limeño.
Capítulo OSA-PUCP se retiro de la Institución Educativa 2071 “Cesar Vallejo” ubicada en la Urbanización Covida en los Olivos, satisfechos de haber llevado conocimientos a estos chicos de pocos recursos. Satisfechos de cumplir con dos de los principales objetivos de su equipo: elevar el nivel de comprensión y conocimiento de la óptica en la educación escolar, y difundir la óptica y promover el conocimiento de la ciencia e ingeniería óptica en la comunidad académica local.
Franco Gonzáles, Rubén Sánchez, Mabel Tesillo, Nery Yanque, Denisse Chana – una invitada del SPIE, que pronto se unirá al equipo- y su asesor Miguel Asmad, son el primer y único capítulo peruano inscrito en la Optical Society of America, y se dedica al estudio de la óptica, la fotónica, los láseres y sus aplicaciones, buscando fomentar el desarrollo de proyectos de investigación basados en la aplicación de la óptica en nuestro país.
Felicitaciones al equipo, ha realizado un muy buen trabajo.









