En nuestra entrada del 12 de marzo del 2009, a propósito del Estreno de la Película "La Teta Asustada", llamábamos la atención sobre el estado de inercia de la justicia en nuestro país por los horrores cometidos contra las mujeres en la época del conflicto armado y que como resaltábamos en dicha oportunidad, se graficaba manifiestamente en el caso de las violaciones sexuales perpetradas en la Bases Militares de Manta y Vilca.
Pues bien, hoy volvemos nuestra atención sobre este caso para celebrar el gran paso que se ha dado a favor de la obtención de justicia y reparación para estas mujeres, y que a su vez, abre las puertas para la judicialización de otros miles de casos similares que se dieron en el mismo contexto de violencia.
Ciertamente, como da cuenta el Instituto de Defensa Legal-IDL, en su Nota de Prensa 018/IDL/2009 del 23 de abril: "En un hecho sin precedentes en la administración de justicia nacional y latinoamericana se ha abierto proceso penal contra diez militares (EP) implicados en la violación sexual de siete mujeres de las comunidades de Manta y Vilca (Huancavelica), durante el contexto del conflicto armado peruano. Este caso fue presentado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación el año 2003.
El auto apertorio de instrucción emitido por el magistrado Segismundo León, Juez del Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial, constituye un documento de avanzada que concuerda la normatividad nacional con la internacional para reconocer que si bien estos hechos constituyen un delito de violación sexual, dado el contexto en que se desarrollaron adoptan la categoría de crímenes de lesa humanidad y en consecuencia son imprescriptibles"
De esta manera, reiteramos una vez más, que hemos dado vuelta a la página de horror escrita en nuestra historia y no toleraremos más la comisión de crímenes de lesa humanidad, y menos aún su impunidad.
Pues bien, hoy volvemos nuestra atención sobre este caso para celebrar el gran paso que se ha dado a favor de la obtención de justicia y reparación para estas mujeres, y que a su vez, abre las puertas para la judicialización de otros miles de casos similares que se dieron en el mismo contexto de violencia.
Ciertamente, como da cuenta el Instituto de Defensa Legal-IDL, en su Nota de Prensa 018/IDL/2009 del 23 de abril: "En un hecho sin precedentes en la administración de justicia nacional y latinoamericana se ha abierto proceso penal contra diez militares (EP) implicados en la violación sexual de siete mujeres de las comunidades de Manta y Vilca (Huancavelica), durante el contexto del conflicto armado peruano. Este caso fue presentado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación el año 2003.
El auto apertorio de instrucción emitido por el magistrado Segismundo León, Juez del Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial, constituye un documento de avanzada que concuerda la normatividad nacional con la internacional para reconocer que si bien estos hechos constituyen un delito de violación sexual, dado el contexto en que se desarrollaron adoptan la categoría de crímenes de lesa humanidad y en consecuencia son imprescriptibles"
De esta manera, reiteramos una vez más, que hemos dado vuelta a la página de horror escrita en nuestra historia y no toleraremos más la comisión de crímenes de lesa humanidad, y menos aún su impunidad.








