Sí. Si se puede. Y para ejemplo, basta leer los periódicos y los noticieros en estos últimos días. Efectivamente, les pregunto ¿Qué tienen en común el conflicto de la Asociación de Fútbol Profesional (AFP) y la Agremiación de Futbolistas (Agremación) y el conflicto de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y la Iglesia Católica - propiamente el Arzobispado de Lima - Pues, aunque no lo parezca, están en una estrategia "perder-perder". ¿Cómo así?...
Actualmente estamos negociando con el propietario del edificio del lugar donde está la oficina donde trabajo. Es el caso que, como todo alquiler, el propietario planteó un incremento considerable por la renta, cerca de mil dólares adicionales. Esto fue observado rápidamente por nuestra institución, y claro como no, la primera mirada fue si podría negociarse para buscar que el incremento no sea tanto; de hecho el propietario ha manifestado su intención de negociar con nosotros y que el aumento no es fijo en el monto. De hecho los responsables de la administración se pusieron a buscar argumentos para sustentar nuestro pedido de que se revise el incremento planteado.
Sin embargo, a la vez nos pusimos a repasar nuestros intereses. Casi de inmediato pensamos ¿que quéremos? es decir ¿por qué estamos aquí? y ´¿Qué esperamos de un local que albergue nuestras oficinas?. Es cierto nos gusta la zona, es cercana para el tipo de clientes que tenemos, es céntrico y nos permite desarrollar nuestras actividades con normalidad. Ahora bien seguro hay que corregir algunas cosas de espacio y de administración del edificio pero es manejable. Bien ! pero entonces ¿nos debemos quedar? ¿qué tanto debemos aceptar el incremento, es decir hasta qué monto?
Estas preguntas no tenían respuestas y necesitábamos encontrarlas ¿qué hicimos?...
12/02/12 |
Publicado por: faperez | Categoría Recomendados
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Esta vez quiero recomendar este "ted" de William Ury, conocido por ser el coautor del famoso libro "Sí de acuerdo! Cómo negociar sin ceder". Sin embargo, en este discurso de menos de veinte minutos propone lo que él llama el tercer lado de la negociación, - y que ha inspirado este blog para ser honestos - visión que en nuestro país mucho haría bien de aplicar para los conflictos sociales, y es que involucra la actuación de "los terceros" en una negociación, terceros no protagonistas pero si actores de las negociaciones o conflictos sociales. Y es que enfoca una pregunta ¿qué podemos hacer aquellos que no marchamos a favor o no de una posición, pero que los resultados del conflicto nos afectará, por solucionarlo?
Los invito a revisarlo con mucha atención en el siguiente link: http://www.ted.com/talks/william_ury.html
Nota. Tiene substítulo en español basta con seleccionar Spanish en la control "Subtitle Available in"
El conflicto Conga es definitivamente un conflicto socioambiental clave en el contexto actual en nuestro país, va más allá de un proyecto minero importante en inversión - el de mayor monto en la historia de la minería en el Perú - pero a la vez controversial por las críticas y observaciones ambientales y sociales que genera - una Marcha se ha organizado y viajado desde Cajamarca a Lima en su nombre - y por ello es también un tema de análisis y revisión desde la óptica de la gestión de conflictos sociales.
En ese sentido, y si bien bien existen múltiples aristas de análisis a considerar en un conflicto tan complejo como éste, sin embargo quiero centrarme ahora en lo que representa los múltiples actores y múltiples ámbitos y niveles de negociación que se presentan. Efectivamente, en este caso enfrentamos múltiples actores, y cómo esto se articula además con múltiples niveles de negociaciación.
Cuando vemos Conga, pensamos en el conflicto entre el Gobierno Regional de Cajamarca, la Presidencia del Consejo de Ministros y la empresa MInera Yanacocha, como titular del proyecto Conga. Efectivamente, a primera vista serían los "invitados de honor" en cualquier proceso de negociación y diálogo en torno a dicho conflicto. Pero, si revisamos bien encontraremos que no son sólo ellos y no hay que pensar necesariamente en una negociación con ellos reunidos en una mesa; y es que por ejemplo podríamos identificar como tres ámbitos de negociación para este caso.
09/02/12 |
Publicado por: faperez | Categoría Conflictos sociales
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Hoy llega la Marcha del Agua a Lima con el mensaje de que "Conga no va", y por otro lado hoy abro el periódico y encuentro una publicidad del Proyecto Conga, "la minería empieza con la gente". Mientras el Gobierno guarda silencio, supongo bajo la estrategia de "no levantar mucho el tema".
Si bien la Marcha requiere un análisis particular, que pretendo hacer a la luz de su accionar hoy en Lima, quisiera plantear la idea que tanto dicha movilización como la publicidad, expresan los extremos de este conflicto, del conflicto relacionado con el Proyecto Conga. Extremos además que se han polarizado con el tiempo y por ende complicando la búsqueda de soluciones sostenibles. Ambas también son expresiones que buscan sensibilizar a la población, a esa población que forma la opinión pública y que en más de una oportunidad ha condicionado o direccionado la acción del Gobierno.
Quizás una persona podría pensar "si la minería empieza por la gente, porqué esta gente esta marchando en contra de ella, y por otro lado, si la minería no debe realizarse en el Perú, cómo hacemos para generar los ingresos que hoy representa, y que claramente ni el turismo ni la agricultura, juntos, lo hacen." Mi respuesta es que en los extremos no encontraremos respuestas sostenibles y adecuadas para el país. El problema es que el Gobierno, llamado a buscar esas respuestas sostenibles y adecuadas no las brinda y ya empieza a perder, esperemos no sea tarde, la legitimidad para darlas.
Como este conflicto será materia de otros post, sólo quisiera concluir éste diciendo que debemos rescatar aquellos mensajes de ambas partes que nos permitirían acercarlas y mas bien dejar de lado aquellos mensajes, que suenan más a arengas y slogans, que sólo nos alejan de la construcción de una solución pacífica, pero sobre todo eficiente y eficaz al problema, que empezó en Cajamarca, pero nos interesa a todo el Perú.
Dice la teoría que en un conflicto hay tres niveles poder, derecho e interés, siendo que en el nivel del poder, las partes se enfrentan tratando de someter a la otra parte, y por ende ganar el conflicto, y si eso no funciona, ciertamente buscarán respuestas legales, es decir buscarán hacer valer "su derecho". Y ya cuando el poder y el derecho no son suficientes debemos llegar hasta los intereses, es decir aquello que motiva el reclamo o la petición de las partes por ende lo más importante, sus objetivos, necesidades, temores, etc.
Por otro lado, Adam Kahane, en su texto Cómo resolver problemas complejos, señala que a veces los conflictos son tan intensos que no se solucionan sin antes pasar por una etapa de enfrentamiento feroz y hasta violento, e incluso no se solucionan. Sin embargo, también señala que las partes, de estos problemas complejos, luego de tanto enfrentamiento, algunas veces se dan cuenta que sólo queda una sola salida: dialogar, entendiendo como tal el hablar, escuchar y reflexionar; y en ese momento además es necesario la presencia de terceros que promuevan dicho diálogo o le den el marco necesario para que prospere.
Todas estas ideas, se comprueban en muchos de los casos del día a día, y hoy quiero compartir ese análisis con un caso de interés nacional, el caso del club de fútbol Universitario de Deportes, y es que efectivamente era noticia por la situación que vivía, no sólo por ser uno de los clubes con mayores deudas, sino sobre todo porque tenía dos grupos disputándose la dirección del club. Es decir el poder se lo disputaban tomando violentamente los locales del club, incluso con disparos de por medio; sin embargo ninguno lograba el control total. A la vez, había un enfrentamiento legal con medidas administrativas como judiciales, con enfrentamientos públicos con cartas, declaraciones en medios de comunicación. Igual ninguno lograba doblegar al otro, sin embargo el conflicto escalaba cada día más, perjudicando gravemente al club.
Sin embargo, y apelando a Kahane, y al hecho que el poder y el derecho no lograban solucionar el conflicto, las partes finalmente, y rescatando el interés común, se sentaron a conversar y contra lo que nadie pensaba, y con la intervención de terceros convocadores y facilitadores del diálogo, lograron encontrar una posibilidad de acuerdo.
Entonces, si bien podemos decir que al final las partes llegaron a un acuerdo, esperemos sostenibles, sin embargo no debemos olvidar que lo que no debemos es llegar a este punto, porque el riesgo de no salir de la dinámica de enfrentamiento de poder y derecho, o de no superar el enfrentamiento, es muy alto