Otro proyecto de Educación Emocional
Cerda (2004) hace referencia a otro proyecto aplicado en Chile que “estuvo orientado a capacitar a los docentes directivos y de aula en la comprensión y manejo emocional en las prácticas educativas, con la finalidad de potenciar sus capacidades para diseñar climas educativos favorables al aprendizaje”.
Este otro estudio estuvo enfocado en dos escuelas básicas y dos liceos en Santiago que ofrecen servicios a jóvenes de gran vulnerabilidad. Entre algunos de los requisitos solicitados para participar en el proyecto, estaban la participación de un 70% del personal docente así como todo el equipo directivo completo para el compromiso a trabajar durante dos años en cuatro jornadas intensivas de capacitación de tres o cuatro días, así como reuniones quincenales en el establecimiento.
En el ámbito de la gestión de la reforma educacional se aprecia la implementación de políticas que relevan un énfasis en los resultados (evaluaciones, indicadores) y en los incentivos… esto permite afirmar que existe una visión, aunque no monolítica, de que los cambios en la educación se pueden lograr a partir de diseños que se expresan en un doble movimiento: de arriba hacia abajo, y de afuera hacia adentro (Cerda, 2004).
La referencia de que existe una visión resalta su importancia. Estos programas no pueden ofrecer efectos a valorarse de inmediato, debido a lo complicado de su puesta en marcha. Resalta la descripción de los diseños para lograr el cambio en el párrafo anterior; “de arriba hacia abajo y de afuera hacia dentro”. Algunas otras características ambiciosas del proyecto se hayan enunciadas a continuación en el aspecto de la resignificación de la cultura escolar:
La Educación Emocional es una propuesta de trabajo, que implica un cambio en la cultura escolar y en las formas de re-significar el trabajo docente y que dada la crisis de la escuela en los sectores sociales más vulnerables, es un camino que puede potenciar los procesos de transformación, sin olvidar que se necesitan cambios relevantes en las políticas educativas (OCDE, 2004, citado en Cerda, 2004).
Es decir, la concepción de una intervención para la mejora de la salud docente contemplada como parte las reformas educativas de un sistema de educación es una base fundamental, envidiable, que no se da de manera común en otras realidades de Latinoamérica. Parte de los temas que se trabajaron en este programa dirigido a docentes se especifican en la tabla siguiente:
Fuente: Cerda, 2004: subíndices vi y vii
Temario del Primer Año
Importancia del cuerpo en la experiencia emocional.
Los estados de ánimo y el cambio.
Las emociones básicas: la tristeza, la rabia, el miedo, la alegría y la capacidad de contención de éstas.
El cuidado del otro.
Los actos del habla.
Los juicios: temporalidad y fundamento.
La persona y el rol.
Emociones asociadas a la enseñanza y el aprendizaje.
Enseñanza y poder.
El aprendizaje desde el malestar y el bienestar en la escuela y el aula.
La identidad del profesor en la escuela.
Los estereotipos en la relación con el alumno.
El rol docente en la relación pedagógica.
Relaciones de poder en el aula.
La estructura y el vínculo en la relación pedagógica.
La cultura juvenil.
El miedo a la apertura.
La resignificación de la cultura escolar
Este proyecto de educación emocional está fundamentado en una resignificación de la negociación de culturas que convergen en una escuela. La cultura juvenil y la cultura escolar ya no son vistas con una visión antagónica y las prácticas de maltrato y discriminación social –que no se contemplan como formas de violencia a pesar de serlo- son tratados con el fin de generar un buen clima áulico y escolar.
La dimensión emocional en la escuela, tanto a niveles de la gestión, como de las prácticas pedagógicas, es una alternativa que dice relación con un cambio paradigmático que puede permitir favorecer transformaciones significativas en la cultura escolar y en el rol de los docentes. Permite pensar en intervenciones donde los sujetos se hagan cargo de sus procesos de transformación y de la construcción de sentidos compartidos… Un proceso de desalienación emocional, que permita la presencia de un profesor consciente posibilita la re-configuración de los sentidos del rol docente y, por ende, también, la transformación de la escuela en un sentido positivo, tanto respecto del aprendizaje de la convivencia social, como de la calidad de los aprendizajes cognitivos (Cerda, 2004).

Los cambios que con esta experiencia se percibieron en tres dimensiones, la tabla siguiente recoge las ideas más importantes:
de Educación Emocional. Fuente: Cerda, 2004
Dimensión 1: Cambios personales: Se reconoce autoconocimiento personal; autovaloración y autoafirmación. Se percibe además una capacidad de observarse a sí mismo, sin miedo, de ser asertivos.
Dimensión 2: Cambio en el flujo de las interacciones:
*Mayor apertura a la escucha, a acoger las necesidades de otros. Establecimiento de relaciones de mayor confianza y menor tensión.
**Relación con alumn@s: Posturas más abiertas para tratar de comprenderlos y entender sus actitudes. Disminución de derivaciones de alumnos con el psicólogo así como de agresividad en los alumnos. Las clases son más relajadas y permiten avanzar más.
***Relación entre adultos: Mejores relaciones entre docentes. Se construyen nuevos espacios de confianza. Se enfrentan problemas antes no considerados. Mayor apoyo en lo personal y en lo pedagógico entre docentes.
Dimensión 3: Cambios en las instituciones: Más espacios abiertos para participación de alumn@s. Climas emocionales más positivos.
Obstáculos y reflexiones de este tipo de experiencias de manejo emocional
Por las variables trabajadas en este tipo de intervenciones, es evidente la obligada presencia de psicólogos con recursos necesarios para hacer mediciones objetivas y validadas de los rasgos y habilidades que se trabajan. Contar con expertos en psicología y áreas afines dentro de las organizaciones se vuelve algo necesario.

Sin embargo, las posibilidades de llevar en práctica experiencias así pudieran solventarse mediante alianzas estratégicas con sindicatos, organizaciones médicas, municipios y órganos de gobierno, donde un gestor de la educación pudiera servir como vínculo.
Otros obstáculos más contextuales pero menos complejos son, falta de espacios institucionales con tiempos asignados y el miedo que pueden surgir en participantes (docentes y directivos) debido al manejo emocional.
REFERENCIA
CERDA, Ana (2004). Educación emocional: un camino para transformar la escuela, Profissão Docente Online, Volume 04 Número 10 (Janeiro a Abril). Visitado el 5 de octubre de 2007 en:
http://www.uniube.br/institucional/proreitoria/propep/mestrado/educacao/revista/vol04/10/art03.htm
ESTE TRABAJO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS








