Artículos con la etiqueta actitudes nihilistas


29 ago '09-18:29
Docentes y Quemados (Tercera Entrega: Las psicopatologías laborales)

Es innegable asegurar que el trabajo constituye una parte fundamental en la vida del hombre. Desde ser el origen de sus recursos económicos para llevar su vida hasta el mismo sentido de esta vida para muchos. Sin embargo, cada trabajo tiene sus propias características dadas por su contexto externo e interno, algunas de estas no son propiamente modificables para que el mismo individuo se desenvuelva mejor en él. Una revisión a las características específicas y del contexto se ha visto en Causas y factores que pueden originar el estrés (Zavala, 2008).

Patologías Psicolaborales

Se habla de riesgos psicolaborales cuando en determinado trabajo se dan situaciones psicológicas que pueden suponer una probabilidad de sufrir alteraciones y desajustes emocionales tarde que temprano (FETE-UGT, 2003). Por lo mismo, a estas consecuencias se les llama psicopatologías laborales, y generalmente suelen reconocerse las siguientes: estrés laboral, burnout y mobbing.

El estrés laboral docente y el burnout ya se han discutido en varios artículos previos; el mobbing, en cambio, viene a ser un concepto nuevo en este Blog.

El término fue acuñado originalmente por el sueco Leyman para referirse al acoso u hostigamiento laboral, también llamado psicoterror; “por parte de una persona -habitualmente un superior jerárquico- o varias, durante un periodo continuado (varios meses)” (Acoso laboral o “mobbing”, s/a). Por su parte, Collado (en Romero, 15:2005) lo decribe “como un comportamiento atentatorio a la dignidad de la persona, ejercido de forma retirada, potencialmente lesivo y no deseado, dirigido contra uno o más trabajadores, en el lugar de trabajo o como consecuencia del mismo”.

Nota: Una definición de mob viene a ser “presionar en grupo” o “apachurrar” (Trad. lib. del Websters)

Las manifestaciones psicológicas de la víctima que llega a sufrir el mobbing, acoso, hostigamiento o psicoterror son ansiosas o depresivas, que inclusive la pueden llevar al suicidio.

Mobbing
Mobbing: Composición con imágenes de internet.


Algunos confunden las manifestaciones del hostigamiento o mobbing con las del burnout. En el documento de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza se pretende explicar esta posible razón de ello, que puede ser por la coincidencia de la depresión y la distimia.

El síntoma fundamental de la depresión es la tristeza. La tristeza del depresivo se diferencia de la tristeza normal en que está mucho más corporalizada. Es una tristeza vital, sin motivo concreto. Si se le pregunta dónde localiza su tristeza, se señala alguna parte del cuerpo: el corazón, el pecho, el estómago. La distimia, por su parte, es un trastorno que supone una alteración del estado de ánimo menos grave que la depresión mayor. Se caracteriza por ser constante, estable en el tiempo, mientras que la depresión mayor, presenta unos períodos de mayor gravedad alternado con períodos de remisión” (FETE-UGT, 2003: 11-12).

Otras psicopatologías docentes

Castilla del Pino (en Ortiz, 1995: 98) describe cuatro determinados tipos de actitudes entre los docentes que llegan a padecer desajustes y crisis de identidad:

a) Actitudes nihilistas que aparecen como consecuencia de una excesiva depreciación de sí mismo.
b) Actitudes autoritarias, que consisten en una desviación hacia el abuso de poder, al no lograr la afirmación equilibrada del sí mismo.
c) Distanciamiento, consistente en una especie de inaccesibilidad y autismo social, como estrategia defensiva de su “yo” débil.
d) Autoexaltación con heterodescalificación, que se manifiesta en un exhibicionismo de sí mismo en forma de pedantería, y de meticulosidad en exigir a otros lo que no se exige a sí mismo.

Estas tipologías ayudan a reconocer que esos rasgos tan peculiares que –posiblemente- se ven en más de alguna organización y que no son siquiera extraordinarios. Existen y hasta son más comunes de lo imaginado, pero que pocas veces se llevamos a un análisis más profundo: los docentes somos susceptibles a sufrir desajustes emocionales a lo largo de nuestra trayectoria laboral, sobre todo, después de algunos años en organizaciones que no ofrecen condiciones adecuadas para este tipo de trabajo. Claro que estas pueden ser parte de ese concepto incluyente que viene a ser el malestar docente y otra de sus consecuencias, como lo es el burnout. Sin embargo, en los estudios revisados estas manifestaciones no son atribuidas propiamente a este padecimiento.

La neurosis entonces, pudiera ser tan intrínseca a la labor docente que pudiera desarrollarse quizá de manera independiente a otras dolencias emocionales. “Sin entrar en las distintas características que puede presentar cada tipo específico de neurosis, la sintomatología general más frecuente del desarreglo neurótico se caracteriza por presencia de angustia, irritabilidad, déficit de atención-concentración, inquietud, deficiente control de impulsos agresivos, desarreglos en la alimentación, el sueño y la sexualidad, tics comunicacionales, y presencia de astenia como del estado de tensión que el sujeto debe soportar” (Vallejo et al. en Ortiz, 1995: 97).

Y esa supuesta “fama” de la conflictividad de los docentes parece argumentarse bajo estos estudios que nos llevan a pensar en la vulnerabilidad del docente para las neurosis principalmente. “La conflictividad del neurótico dificulta la relación del sujeto consigo mismo y con los demás, lo que impide la consecución de una buena integración interior, presentando un equilibrio interno inestable y una mala aceptación personal. Su propia inseguridad también dificultará la relación con los demás, adoptando posturas rígidamente defensivas, que impiden una relación fluida y espontánea” (Ortiz, 1995:97).

A manera de cierre del apartado:

¿Qué clase de organizaciones hemos creado? No es un cuestionamiento culpabilizador para los docentes de una escuela, sino un llamado a la reflexión a los mismos ministerios o departamentos de educación, escuelas formadoras de docentes y organismos y profesionales involucrados en el estudio y capacitación docente… pero también para nosotros, los docentes, que poco a poco debemos conocer y reconocernos como individuos posiblemente afectados y aceptarnos como somos para prepararnos, mejorarnos y corregirnos como docentes y personas.

REFERENCIAS:

Acoso laboral o “mobbing” (s/a). Visitado el 9 de agosto de 2009 en: http://www.acosolaboral.es/html/acoso.html

Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT (FETE-UGT) (2003). Psicopatologías laborales: Enfermedades relacionadas con la docencia en Catálogos de Enfermedades Profesionales de los Docentes. Visitado el 9 de agosto de 2009 en:
http://fete.ugt.org/paisvalencia/salud%20laboral/Catalogo%20de%20enfermedades.htm

Ortiz Oria, Vicente M. (1995). Los riesgos de enseñar: la ansiedad de los profesores, Amarú Ediciones, Salamanca, 180 pp.

Romero Rodenas, María José (2005). Protección frente al acoso laboral en el trabajo. Bomarzo, España, 92 pp.

Zavala, José (2008). Causas y factores que pueden originar el estrés (Primera Parte) en Blog de Estrés Docente.

ESTE TRABAJO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS