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MEDICIÓN DE LA RESPUESTA DE ESTRÉS AGUDO

Previamente hablamos de la importancia de ser precisos al momento de referirnos a la medición del estrés ya que este concepto incorpora la posibilidad de evaluar varios componentes que una sola prueba difícilmente puede lograr. Ahora, si nos interesa concentrarnos en la medición de la respuesta de estrés agudo buscaremos evaluar las distintas reacciones que se generan en el organismo en dicha situación, la cual tendrá un tiempo no mayor de 9 meses a un año (existen diferentes propuestas en términos de tiempo), ya que de superar dicho tiempo nos estaríamos refiriendo ya no al estrés agudo sino al estrés crónico.

Los instrumentos que pretenden medir el estrés agudo buscan determinar las respuestas fisiológicas, emocionales y cognitivas involucradas en el proceso del estrés. Es decir, buscará determinar las reacciones esperadas como son a nivel a) fisiológicas, comprenden las respuestas neuroendocrinas y las asociadas al sistema nervioso autónomo como aumento de la presión sanguínea, incremento de la tasa cardiaca, incremento de la actividad estomacal e intestinal, dilatación de las pupilas, dolor de cabeza, incremento de la respiración, manos frías, sequedad de la boca, pies fríos, entre otras (Sandín, 1995); b) emocionales, abarcan las sensaciones subjetivas de malestar emocional como el temor, la ansiedad, la excitación, la cólera, la depresión, el miedo y la ira, principalmente (Sandín, 1995; Taylor, 1999); y c) cognitivas, existen tres tipos de respuestas cognitivas de estrés principales: la preocupación, la pérdida de control y la negación, las cuales se presentan acompañadas de bloqueos mentales, pérdida de memoria, sensación de irrealidad, procesos disociativos de la mente, entre otros (Sandín, 1995).

Presentamos a continuación dos instrumentos de amplio uso en el Perú, son instrumentos que se concentran en la medición de la reacción de estrés agudo. Invitamos a todos aquellos psicólogos que investigan en el tema a compartir algunos de sus instrumentos ya que sabemos que para realizar investigaciones necesitamos conocer la validez y confiabilidad de los instrumentos que se usan, y sobre todo conocer aquellos instrumentos que hayan sido creados y/o adaptados para nuestra realidad.

Cuestionario de Autoevaluación del estrés (CAE) desarrollado por Avendaño y Linares en 1999, está escala está compuesta de 26 ítems y miden tres aspectos de la respuesta de estrés: elementos biológicos, emocionales y cognitivos; así como elementos de ansiedad y depresión de los sujetos.

Inventario de reacciones de estrés agudo (IREA) fue elaborado por Valdez en 1999. Está conformado por 33 ítems los cuales analizan los elementos emocionales, fisiológicos y cognitivos del estrés. Este inventario fue creado por la autora para su tesis de licenciatura titulada Estrés y recursos de afrontamiento en un grupo de adolescentes embarazadas. En dicha tesis la prueba presenta coeficiente de validez de contenido por criterio de jueces mayores a 0.80. Por áreas de encontró que los coeficientes alfa para el área reacciones emocionales fue de .82 y su correlación ítem-test de 0.48, en el área fisiológicas su alfa fue de 0.75 y su correlación ítem – test fue de 0.37; y en área de reacciones cognitivas su alfa fue de 0.84 y su correlación ítem-test fue de 0.57. La prueba total arrojó un alfa de 0.91 La validez de la prueba ha sido certificada a través del análisis de contenido establecida por la autora de la prueba en s
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SOBRE LA MEDICION DEL ESTRES

El fenómeno del estrés rara vez es bien entendido en nuestro medio, muchos tienen una percepción parcializada del fenómeno y desconocen los diferentes componentes que integran dicho constructo. En términos generales el estrés consiste en la expresión de la relación entre el individuo y su medio ambiente en la cual una situación es evaluada como amenazante y demandante y/o en la cual la persona considera que no tiene un modo apropiado para responder ante ella (Folkman, Lazarus, Gruen y DeLongis, 1986). Tal definición nos habla de varios aspectos a tomar en cuenta entre los que encontramos a la respuesta de estrés (que puede ser aguda: temporal, o crónica: de mediano a largo plazo), también podemos incorporar los eventos que pueden desatarla (en la vida en general ó en ámbitos específicos como el trabajo o la escuela), las reacciones que se dan con el fin de responder a la situación el afrontamiento) y, sobretodo a la valoración que se haga de los eventos, esto último conocido como la evaluación cognitiva, la cual cobra mayor importancia, ya que determina en gran medida que la respuesta de estrés se de.

La medición del estrés depende del componente al que mayor énfasis se haga; por ello, se debe ser preciso respecto a lo que se mide: En mi experiencia he encontrado un sin fin de investigaciones que hablan del estrés, sin precisar a cual de los componentes del mismo se refieren. Personalmente me parece bastante ambicioso (y poco realista) señalar que una sola prueba puede evaluar un constructo tan complejo. Mucho más acertado sería hablar de la medición de aspectos específicos como sería la medición de la respuesta de estrés agudo, o de la medición del afrontamiento o de la medición de las fuentes generadoras de estrés.
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RELACIÓN ENTRE RECURSOS DE AFRONTAMIENTO Y SALUD

Los Recursos de afrontamiento, comprenden todas aquellas variables personales y sociales que permiten que las personas manejen las situaciones estresantes de manera más eficiente, lo cual se debe a que experimenten pocos o ningún síntoma al exponerse a un estresor o que se recuperen rápidamente de su exposición (Zeidner y Hammer, 1992).
Para una mayor comprensión de éste constructo, presentaremos los recursos agrupados en dos áreas: personales y sociales.
RECURSOS PERSONALES
Algunas investigaciones muestran que a mayores recursos menos síntomas como pena, depresión, síntomas psiquiátricos, síntomas físicos y psicológicos (Hammer & Marting, 1985).
Kobasa (1982), menciona que las personas que poseen alta fortaleza individual, presentan habilidades mayores para resistir a los efectos negativos de los estresores diarios y por lo tanto tienen menos probabilidad de desarrollar una enfermedad en comparación con las personas con baja fortaleza individual.
La fortaleza personal esta positivamente asociado al bienestar y al ajuste (Florian, Mikulincer y Taubman: 1995), porque no solo modera el desarrollo de una enfermedad física o la aparición de una depresión, sino también la aparición de otros disturbios psicológicos (Shepperd y Kashni, 1991).
Las investigaciones muestran que la fortaleza personal es tanto un recurso de resistencia ante el estrés como un mecanismo psicológico por medio del cual se puede aliviar los deterioros ocasionados por periodos de vida estresante (Florian, Mikulincer y Taubman: 1995).
A continuación describiremos brevemente la relación entre cada uno de los componentes de los recursos personales y la salud.
a) COGNITIVOS
Las personas con un pobre pensamiento constructivo reportaron más síntomas físicos y emocionales en la vida diaria (Katz y Epstein, 1991).
Numerosos estudios han encontrado que, quienes reportan hacer uso de locus de control interno reportan menos sintomatología que quienes reportan un locus de control externo. El locus de control externo correlaciona positivamente con el reporte de síntomas de depresión, desorden obsesivo-compulsivo y sensiblidad interpersonal (Jo Petrosky y Birkimer: 1991; Vitaliano, Russo, Weber y Celum: 1993).
La percepción de control sobre los eventos ha sido asociado con un ajuste psicológico más favorable, relacionados a la salud física, los factores situacionales (salud, trabajo, familia, etc) y a la interacción entre factores situacionales y personales. La percepción de control implica la habilidad para escapar, evitar o modificar el estímulo amenazante (Vitaliano, Russo, Weber y Celum; 1993).
Un sentido de control personal sobre las circunstancias de la vida reduce los síntomas psicológicos de manera directa y amortigua los efectos psicosociales de los eventos negativos (Thoits, 1995).
Existe evidencia que los sentimientos de autoeficacia y la habilidad para ejercer control sobre los eventos estresantes influye menos en el sistema inmume (Taylor, 1991).
El emplear estilos externos, inestables y específicos para los eventos negativos esta asociado con la reducción del riesgo en problemas a la salud (Peterson y De Avila, 1995).
Uno de los factores de personalidad asociados a salud ha sido el optimismo. Numerosas investigaciones sostienen que las personas optimistas experimentan una variedad de eventos de vida positivos y evitan satisfactoriamente una variedad de eventos adversos (Taylor, Kemeny, Aspinwall, Schneider, Rodriguez, y Herbert; 1992). Taylor y Brown (1988) sugieren que un optimismo real acerca del futuro es generalmente adaptativo en promover criterios normales asociados a salud mental, los cuáles incluyen sentimientos de valía personal, habilidad de auto-cuidado y de cuidado hacia los demás, persistencia y creatividad en el logro de las metas y la habilidad de afrontar efectivamente el estrés.
Weinstein (1980, 1982) sugiere que el optimismo irreal puede impedir a las personas la percepción del riesgo objetivo de los eventos externos y de esta manera no estan preparados para manejarlos. Por ejemplo, las personas que con un falso optimismo evalúan los posibles riesgos para su salud, pueden dejar de lado la práctica de conductas saludables apropiadas que permitirían la reducción del riesgo. El optimismo puede ser particularmente adaptativo cuando un individuo se enfrenta a una situación amenazante (Taylor, Kemeny, Aspinwall, Schneider, Rodriguez, y Herbert; 1992).
Las personas optimistas son menos probables de experimentar sentimientos de abandono, desesperanza y pasividad que caracterizan a las respuestas de desamparo ante situaciones percibidas como inmanejables (Carver, Pozo, Harris, Noriega, Scheier, Robinson, Ketcham, Moffat y Clark; 1993).
Los optimistas usan más estrategias focalizadas en el problema y menos la negación(Taylor, 1991), tienden a ser menos ansiosas, reportar pocos síntomas físicos y menos depresión y emplean más estrategias de afrontamiento paliativas (Zeidner y Hammer, 1992; Taylor, 1991).
Algunos estudios han encontrado que las personas con un estilo optimista tienen mayor posibilidad de comprometerse en actividades que promueven la salud (Peterson y De Avila, 1995).
Antonovski (1988) considera que un fuerte sentido de coherencia esta asociado con un afrontamiento efectivo, disminución del estrés, pocas conductas de daño a la salud y una mejora del ajuste moral, físico y social (Frenz, Carey y Jorgensen, 1993).
El sentido de coherencia parece ser el mejor recurso para evitar los eventos estresantes ya que, permite moderar los efectos negativos del malestar psicológico (Anson, Carmel, Levenson, Bonneh y Maoz; 1993).
Las personas con un alto sentido de coherencia son menos probables de experimentar emociones negativas como ansiedad y depresión; en comparación con las personas que poseen un débil sentido de coherencia (Shepperd y Kashni, 1991; Frenz, Carey y Jorgensen: 1993; Florian, Mikulincer y Taubman: 1995).
b) EMOCIONALES
Se ha encontrado asociación entre el nivel de estrés y el empeoramiento del estado emocional. Taylor y Scogin (1992) encontraron que los suje¬tos no disfóricos reportaron mayor habilidad para el manejo del estrés.
Se ha encontrado que los neuróticos presentan una fuerte asociación entre eventos de vida y humor pero no hay razón para predecir una relación fuerte entre humor y enfermedad (Larsen y Kasimatis 1991). Las personas con un elevado grado de neuroticismo tienden a focalizarse en un mayor malestar emocional que en comprometerse directamente en las metas(Terry, 1994).
Los recursos emocionales se han encontrado asociados a un mayor uso de estrategias de afrontamiento paliativo el cual permite a su vez un mayor número de síntomas (Zeidner y Hammer, 1992).
Los recursos de afrontamiento son un buen predictor de depresión, ansiedad y enfermedad en comparación con los inventarios de eventos de vida mayores, eventos menores o de variables de personalidad (Matheny, Aycock, Curlette, y Junker:1993; Hammer y Marting, 1985).
Un nivel bajo de ansiedad fue asociado a pocos síntomas y a un mayor funcionamiento cognitivo (Zeidner y Hammer, 1992).
Diversas investigaciones nos muestran que las personas que poseen un gran número y una gran variedad de recursos de afrontamiento ante situaciones estresantes experimentan pocas dificultades emocionales (Thoits, 1995).
Las personas que no manifiestan respuestas agresivas hacia situaciones que provocan cólera o frustración tienden a reportar síntomas de corta duración, mientras que los sujetos que responden agresivamente presentan síntomas de larga duración (Larsen y Kasimatis 1991).
c) RECURSOS ESPIRITUALES
Diversas investigaciones han encontrado que los recursos espirituales/filosóficos estan asociados con mayores reacciones de ansiedad y síntomas físicos(Hammer y Marting, 1985).Los recursos religiosos fueron asociados a un mayor uso de estrategias de afrontamiento paliativas las cuales facilitan a su vez, la presencia de un mayor número de síntomas (Zeidner y Hammer, 1992).
d) RECURSOS FÍSICOS
La salud física esta asociada a la salud emocional y mental. Una persona cansada, enferma o débil tiene menos energía para aportar al proceso de afrontamiento que otra persona saludable y robusta. La salud, es importante cuando hay que resis¬tir problemas y situaciones estresantes que exigen cierta cantidad de energía (Lazarus y Folkman, 1¬986). Las personas difieren en su ajuste ante enfermedades agudas y crónicas (Felton y Revenson, 1984).
RECURSOS SOCIALES
El soporte social es beneficioso tanto en épocas de estrés como en épocas de tranquilidad (Taylor, 1991).
Las investigaciones actuales indican que los recursos sociales que facilitan la resistencia al estrés se derivan del esfuerzo personal y del soporte emocional (Potthoff, Holahan y Joiner; 1995).
Lin y Ensel (1989) reportaron que el soporte social permite manejar el estrés proveniente del ambiente psicológico y social y afrontarlos de manera satisfactoria (Taylor, 1991).
Si bien, existe gran cantidad de información que confirma que las relaciones sociales disminuyen directamente los síntomas psicológicos y amortigua el impacto físico y psicológico de los eventos negativos y las tensiones crónicas (Thoits, 1995), existen también investigaciones que proponen que este efecto protector refleja más recursos personales que sociales (Bolger y Eckenrode, 1991).
La habilidad de confiar en otros o el confrontar conscientemente estos sentimientos y percepciones puede eliminar el pensamiento obsesivo o la preocupación constante (Taylor, 1991).
En general, las personas con un elevado nivel de soporte social tienen pocas complicaciones durante el embarazo, menor susceptibilidad para el ataque de herpes, baja tasa de infartos al miocardio y baja tasa de malestar psicológico. También parece influir en los hábitos de salud de manera directa, por ejemplo existe una mayor posibilidad de adherencia al tratamiento (Taylor, 1991).
Los recursos de afrontamiento sociales están positivamente asociados al funcionamiento cognitivo e inversamente relacionados a la ansiedad, cuando los otros recursos de afrontamiento están estadísticamente ajustados.
Un acercamiento no adaptativo en el ambiente social es tan perjudicial que el rol positivo que juegan los recursos sociales en el proceso del estrés, no pueden disminuir este efecto (Potthoff, Holahan y Joiner; 1995).

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Instrumentos utilizados en Investigación sobre Estrés y recursos de Afrontamiento en Adolescentes Embarazadas

Aprovecho para dar respuesta a una consulta que me hicieron sobre mi tesis sobre Estres y recursos de Afrontamiento. Los instrumentos empleados fueron cuatro. A continuación describo brevemente cada uno de ellos.
1.- Ficha DemográficaLa información que se extrajo de esta ficha fueron datos en relación a:
Datos Sociodemográficos: Edad, estado civil, lugar de nacimiento, tiempo de residencia en Lima, educación, nivel socioeconómico, religión, y social.
Estructura y dinámica familiar: Lugar de procedencia de los padres, número de hermanos, percepción de ser querida por la familia, tipo de ayuda recibida, satisafacción con la ayuda, reacción de los padres ante el embarazo, personas con las que vivía antes y después del embarazo.
Historia de Pareja: Posee pareja, edad del padre del bebé, tiempo que conocía al padre del bebé, relación con el padre del bebé, relación de parentesco, ocupación y reacción ante el embararzo.
Historia Sexual y Reproductiva: Edad de la primera relación sexual, frecuencia de relaciones sexuales, uso de métodos anticonceptivos, embarazos previos, partos previos y abortos.
Historia de Embarazo: Mes de gestación, tiempo de embarazo, embarazo deseado, síntomas de embarazo y reacción ante síntomas.

2.- Inventario de Recursos de Afrontamiento (Coping Resources Inventory, CRI: 1987) Elaborado por Hammer y Marting (1985) el cual busca medir los recursos de afrontamiento que poseen las personas para manejar las situaciones estresantes. Se realizó la versión en español del CRI, mediante un doble procedimiento de traducción. La traducción de los items correspondientes a los recursos espirituales/ filosóficos fueron revisadas por dos sacerdotes y una psicóloga religiosa los cuales aportaron sugerencias en su traducción.
Se usó la validez de constructo mediante el criterio de jueces. Se repartió la versión en español del CRI junto con el inventario de reacciones ante la situación de estrés, a 9 psicólogos y un psiquiatra.
Para verificar la comprensión de los itemes, se aplicó las pruebas a 5 escolares adolescentes de características similares a la muestra de estudio. La aplicación fue individual y se registraron los problemas en su comprensión con algunos itemes. Se reformularon los items evaluados como “un poco confusos o poco claros”.
La prueba final quedó conformada por 41 itemes. Presentando la siguiente distribución por áreas:
Recursos Cognitivos: Formado por 9 items (1, 3, 4, 5, 10, 13, 34, 37 y 38).
Recursos Sociales: Formado por los 5 items (2, 14, 15, 17 y 35).
Recursos Emocionales: Formado por 13 items (7, 8, 9, 11, 16, 18, 20, 22, 24, 25, 30, 32 y 40).
Recursos Espir/Filos: Formado por 8 items (12, 19, 23, 26, 29, 31, 33 y 36).
Recursos Fisicos: Formado por 6 items (6, 21, 27, 28, 39 y 41).
Recursos totales: Se obtiene por la suma de las cinco áreas de recursos. Un puntaje menor o igual a 66 señala bajos recursos de afrontamiento, un puntaje entre 67 y 77 puntos señala la presencia de recursos de afrontamiento intermedios, mientras que los puntajes mayores de 77 refieren recursos de afrontamiento superiores.

3.- Inventario de Reacciones de Estrés El instrumento fue construido para fines de la presente investigación a partir de la revisión de la literatura en estrés, publicaciones sobre instrumentos que miden varios aspectos del estrés (DSM-IV; Romas y Sharma, 1994; Fontana, 1992; Taylor, 1991; Buendía, 1993) y la consulta con médicos especialistas. Se siguió los pasos que implica la construcción de una prueba psicológica.
El inventario desarrollado para cumplir los objetivos de la presente investigación, busca evaluar las reacciones emocionales, fisiológicas y cognitivas de las personas sometidas a una situación estresante en los últimos seis meses. Consta de 33 items que se tienen que responder en una escala tipo Likert que va de 0 a 3 puntos, donde: 0 = Nunca; 1 = Algunas veces; 2 = Casi siempre y, 3 = Siempre.
Existen 1 items formulado en positivo cuyo puntaje se obtiene mediante la inversión de su calificación, en donde:
3 = Nunca; 2 = Algunas veces; 1 = Casi siempre y, 0 = Siempre.
Los puntajes para cada escala se obtienen sumando los items correspondientes a cada escala. Además, del puntaje para cada una de las 3 escalas, se obtiene un puntaje total sumando los puntajes totales de cada escala. Un alto puntaje indica mayores reacciones ante el estrés.
Luego del análisis estadístico que evaluó la confiabilidad y validez de la prueba, se eliminaron 3 itemes. La prueba mide las reacciones ante el estrés en tres áreas:
Reacciones Cognitivas: Formado por los items 3, 6, 13, 17, 21, 26, 27 y 30. Los puntajes menores o iguales a 7 indican la presencia de bajas reacciones cognitivas de estrés, los puntajes entre 8 y 10 indican la presencia de reacciones cognitivas de estrés intermedias y los puntajes mayores de 10 señalan la presencia de reacciones cognitivas elevadas.
Reacciones Emocionales: Formado por los items 2, 4, 9, 10, 11, 15, 19, 22, 23, 26, 28 y 33 (item negativo). Los puntajes menores o iguales a 11 indican la presencia de bajas reacciones emocionales ante el estrés, los puntajes entre 12 y 16 indican la presencia de reacciones emocionales ante el estrés intermedias y los puntajes mayores a 16 indican la presencia de reacciones emocionales de estrés elevadas.
Reacciones Fisiológicas: Formado por los items 1, 5, 7, 8, 12, 14, 16, 18, 20, 24, 29, 31 y 32. Los puntajes menores o iguales a 9 indican la presencia de bajas reacciones fisiológicas ante el estrés, los puntajes entre 10 y 14 indican la presencia de reacciones fisiológicas ante el estrés, en un nivel intermedio y lo puntajes mayores de 14 señalan reacciones fisiológicas de estrés elevadas.
Reacciones globales de estrés: Se obtiene sumando los puntajes de las reacciones cognitivas, emocionales, y fisiológicas. Un puntaje menor o igual a 27 indica bajas reacciones globales de estrés, un puntaje entre 28 y 40 puntos señala reacciones globales intermedias y un puntaje mayor a 41 señala reacciones de estrés elevadas.

4.- Inventario de estrés crónico Elaborado por Romas y Sharma (1994) en el cual se incluyó las principales reacciones de estrés crónico.
Los items planteados se responden mediante una lista de chequeo, en la cual la persona realiza una marca en el espacio correpondiente a cada item, solo si presenta el síntoma mencionado. Se califica con un punto por cada respuesta. La sola presencia de un item basta para señalar la presencia de estrés crónico.
El inventario presenta 10 items y busca evaluar la presencia de síntomas de estrés crónico por sus síntomas más representativos:
Ulceras péptica: Evaluados en los items No 1 y No 2.
Dolor de espalda y artritis: Evaluado por el item No 3.
Dolor de cabeza tensional y migraña: Evaluado por el item No 4.
Enfermedades coronarias e hipertensión: Evaluado por los item No 5, No 6 y No 7.
Problemas circulatorios: Evaluado por el item No 8.
Presencia de diarreas y cólicos: Evaluado por el item No 9.
Arévalo (inédito) realizó la versión en español del inventario.

Se procedió a anular el item No 7 dado que su coeficiente de correlación fue la más baja .01 y porque estuvo ausente de la muestra debido a la edad (presencia de un paro cardiaco). De los 9 items restantes se procedió a eliminar los items que podrían confundirse con los síntomas fisiológicos del embarazo, quedando el inventario final conformado por los siguientes indicadores:
Ulceras péptica: Evaluado en el item No 1.
Enfermedades coronarias e hipertensión: Evaluado por el item No 5.
Presencia de diarreas y cólicos: Evaluado por el item No 9.
Desórdenes de ansiedad: Evaluado por el item No 10.

Se trabajó como indicadores aislados y no como una prueba global, porque de acuerdo al inventario usado, la sola presencia de uno de ellos basta para hablar de reacciones de estrés crónico.

Esperando que esta información sirva de ayuda. Atentamente
Nancy Valdez » Leer más

Estresores menores en jóvenes de Asia, Europa y América del Sur

Estresores menores en jóvenes de Asia, Europa y América del Sur

Tim Gelhaar1, Inge Seiffge-Krenke1, Cecília Chau Pérez-Aranibar2, & Iffat Rohail3

1 Departamento de Psicología, Universidad de Maguncia (Mainz), Alemania
2 Departamento de Psicología, Pontificia Universidad Católica, Lima, Perú
3 Departamento de Psicología, Universidad de Quaid-e-Azam, Islamabad, Paquistán

Fundamentación teórica

El estrés es parte inevitable de la vida diaria. En la adolescencia, el estrés se produce por los numerosos cambios cognoscitivos, sociales, psicológicos y biológicos que tienen lugar durante la transición de la infancia a la adultez. Por consiguiente, la mayoría de sucesos estresantes de la adolescencia guarda estrecha relación con tareas del desarrollo específicas de la edad. Para conocer la percepción del estrés en la adolescencia, es importante considerar estresores específicos y utilizar instrumentos específicos para la edad.

Si bien se ha demostrado que más del 80% de los estresores de los adolescentes son estresores menores, la mayoría de estudios se ha centrado en el impacto de acontecimientos críticos de la vida. No obstante, los estresores menores han mostrado un mayor impacto en el bienestar de los adolescentes (Seiffge-Krenke, 1995).

El efecto de la cultura en la percepción de los adolescentes del estrés en diversos dominios de problemas específicos de la edad aún no está claro. ¿Tienen los diversos medios religiosos, tradicionales, educativos, políticos o económicos un impacto en la percepción del estrés en la adolescencia? ¿En qué dominios de problemas influye más la diferencia cultural? Y, ¿qué problemas tienen en común los adolescentes de todo el mundo?

Objeto del estudio

El estudio tiene por objeto analizar las semejanzas y diferencias culturales en la percepción del estrés de estresores menores en siete dominios de problemas típicos de la edad (escuela, futuro, padres, pares, tiempo libre, pareja, sí mismo) in adolescentes provenientes de tres medios culturales diferentes de Europa, Asia y América del Sur. Los análisis posteriores a nivel de ítems contribuirán también a una comprensión más profunda de los efectos culturales en estresores específicos en la adolescencia.

Método
MUESTRA
1107 jóvenes de Alemania (n=493), Perú ( n=388) y Paquistán ( n=226).
Rango etáreo: 12 a 19 años, principalmente adolescentes tardíos (M=16.8; SD=1.50)
Distribución de género casi equivalente (47.8% mujeres, 52.2% hombres)
Participantes de ciudades grandes, principalmente de clase media

INSTRUMENTO
Cuestionario de problemas (Seiffge-Krenke, 1995)
Conformado por 64 ítems correspondientes a 7 dominios de problemas:
Escuela, Futuro, Padres, Pares, Tiempo Libre, Pareja, Sí mismo.
La calificación de cada ítem fue de 1= nada estresante a 5= sumamente estresante

Resultados
Las medias se calcularon para cada dominio de problema y para el puntaje total.
Para determinar si las diferencias entre culturas son significativas, se utilizaron las pruebas de ANOVA y la Post-Hoc de Scheffé; para los efectos de género se aplicaron pruebas t para muestras independientes. Todas las diferencias registradas son significativas a un nivel p < .01.
Los problemas relacionados con la escuela fueron más altos entre los adolescentes alemanes. Los análisis a nivel de ítem arrojaron que los alemanes estaban especialmente afectados por estresores interpersonales de la escuela, tales como el sentimiento de falta de camaradería en los cursos o el contacto impersonal con alumnos y profesores. En cambio, en Paquistán y el Perú, el estrés consistió principalmente en una gran presión por obtener buenas calificaciones.

Los problemas relacionados con el futuro fueron experimentados como la mayor fuente de estrés por los adolescentes de todas las culturas. El análisis de ítems reveló que ello se aplica tanto al futuro personal como al de la sociedad. En detalle, los alemanes mostraron la mayor preocupación por la creciente destrucción del medio ambiente. A los peruanos les preocupaba más convertirse en desempleados y la principal preocupación de los paquistaníes/era no poder lograr lo que verdaderamente quieren en su vida futura.

Los problemas relacionados con los padres fueron más estresantes entre los adolescentes peruanos. Los alemanes se sentían menos afectados por ellos. Sin embargo, los adolescentes alemanes registraron altos niveles de estrés debido a peleas con los padres por diferencias de opinión. Los paquistaníes y los peruanos, en cambio, mostraron alto nivel de estrés por el conflicto entre elegir lo que les interesa, de una parte, y el temor de decepcionar a sus padres, de la otra.

Los problemas relacionados con los pares fueron más marcados entre los adolescentes alemanes y menos entre sus coetáneos peruanos. Los alemanes se mostraron especialmente afectados por considerar a sus pares obstinados e intolerantes o por la dificultad de integrarse a grupos ya conformados de jóvenes. Por su parte, los paquistaníes se quejaron más del hecho de casi no tener amigos.

No se encontraron diferencias culturales en la percepción general del estrés relacionado con el tiempo libre. Sin embargo, el análisis a nivel de ítems demostró que a los adolescentes alemanes les molestaba no tener dónde ir en su tiempo libre, mientras que los paquistaníes sufrían más por no tener amigos con quienes compartirlo. A los peruanos les afectaba más no tener suficiente tiempo libre por obligaciones académicas y familiares.

El estrés por relaciones de pareja fue más pronunciado entre los adolescentes alemanes, ocasionado principalmente por sentimientos de celos. Por el contrario, a los peruanos y paquistaníes los estresaba principalmente el temor de herir a su pareja porque tenían una gran inseguridad respecto a los sentimientos del otro.

Por último, en cuanto al estrés por el sí mismo y la identidad, el más alto se encontró en Paquistán y el más bajo en Alemania. En detalle, los adolescentes de todas las culturas mostraron un alto nivel de estrés relacionado con la necesidad de descubrir lo que realmente quieren de la vida. Asimismo, los paquistaníes expresaron altos niveles de sentimiento de culpa por cosas que han hecho y los peruanos por la dificultad de vivir de acuerdo con sus propias decisiones.

Efectos de género

A nivel de escala, los efectos de género fueron más notorios en el estrés por relaciones de pareja, en el que los hombres arrojaron niveles de estrés más altos que las mujeres. El mayor número de efectos de género significativos se encontró en la muestra paquistaní, mientras que entre los adolescentes peruanos prácticamente no se encontraron diferencias por género. En general, los efectos de género fueron inesperadamente bajos a nivel de escala, pero mucho más marcados a nivel de ítem.

Discusión

• Se comprueba que el grado de las diferencias culturales depende en gran medida del dominio de problema. Por consiguiente, se encontraron diferencias culturales en ciertos dominios de problemas únicamente, lo que indica la importancia del análisis específico para cada problema.

Las diferencias culturales más altas se encontraron en la percepción del estrés relacionado con la escuela, lo que sugiere una influencia marcada y distinta en la educación escolar. Los altos niveles de estrés entre los adolescentes alemanes pueden deberse a la gran presión que ejercen la escuela y los padres para rendir en una sociedad meritocrática.

El hecho de que, por el contrario, los problemas relacionados con el fueran experimentados universalmente como los más estresantes por adolescentes de los tres continentes indica la importancia especial y la gran relevancia de perspectivas orientadas hacia el futuro en la adolescencia.

Sorprendentemente, también se encontraron diferencias significativas entre las culturas en los problemas relacionados con los pares. Sin embargo, los grupos de pares pueden ser de menor importancia en culturas orientadas hacia la familia como el Perú y, por lo tanto, constituir una fuente menor de estrés que puede explicar las diferencias.

• El nivel general de estrés no fue diferente entre los jóvenes de los tres países, lo que sustenta la teoría de que en todas las culturas se experimenta un mismo nivel total de estrés.

• El análisis de los ítems arrojó diferencias culturales más marcadas a nivel de ítems que de escala. Así, pues, los aspectos culturales son más aparentes en estresores culturalmente distintos que en niveles más abstractos de escala.

Referencia: Seiffge-Krenke, I. (1995). Stress, coping, and relationships in adolescence. Mahwah: LEA.

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