“La vida de alguien es, al fin y al cabo, su vida. Tú no puedes responsabilizarte de la vida de los demás”

Hajime y Shimamoto

Hajime es el personaje principal de la novela. Su nombre, traducido del japonés al español significa principio. Esto es así porque Hajime nace en las primeras ocasiones de casi todo lo posible (la primera semana del primer mes del primer año).

Hijo único, algo enfermizo y egoísta, la novela nos sitúa en la infancia de Hajime. Para él, las relaciones con sus compañeros de clase son complicadas, él no encaja. Es Shimamoto, también hija única, con quien curiosamente se siente cómodo. Ambos se hacen amigos y lo principal que los une es que pueden hablar entre ellos de cosas que los demás niños aún no entienden.

“No hay un error, sino montones. Nuestros caminos se han cruzado una vez tras otra sin que nos encontráramos”

Sin embargo, la novela rompe la estructura temporal y nos presenta a un Hijima, adulto, dueño de un club de jazz, casado y padre de dos niñas. Lo que ha pasado es que, cuando terminaron la escuela primaria, Hijima y Shimamoto perdieron contacto. Sí, se volverán a encontrar.

“Ella no debería haberme hablado de aquella forma. Hay palabras que quedan para siempre en el corazón de las personas”

El núcleo de la novela surge en el reencuentro. Los pensamientos de cada uno sobre el otro, el cómo han cambiado después de tantos años, el cómo ha cambiado uno mismo también. A pesar de todo, son conscientes de que la esencia que poseían en la niñez no se ha perdido. Ellos aún sienten la conexión, esa que quizá químicamente ocurre en nuestros cerebros con los primeros lazos de relación con otros humanos.

“Oye, Hajime, es una lástima, pero hay cosas que no pueden volver atrás. Una vez has dado un paso hacia adelante, por más que lo intentes, ya no puedes retroceder. Si se estropean, así se quedan para siempre”

Ese es el problema, ya no son niños. Hay que evaluar y sopesar lo que a uno le hace feliz y sus responsabilidades. Esta novela es una gran crítica a las relaciones amorosas que surgen de reencuentros y que se han constituido en la niñez o adolescencia. Pero las críticas no son siempre destructivas, como estamos malacostumbrados a pensar. Esta obra presenta razonablemente la solución a la duda en la que a uno posiblemente pueda encontrarse cuando tenga miedo de asumir riesgos personales sobre su felicidad. No es un capricho, es un balance de todo, una reflexión profunda llena de esperanza y desilusión. Acompañada de una prosa ligera y agradable, en la base de una historia en particular, Al sur de la frontera, al oeste del sol es una oportunidad.

5 de 5

La novela es bella (decir esto incluye personajes bien construidos, un argumento claro y atractivo, con redacción impecable, diálogos con mensajes profundos y un desenlace que cierra una historia, conciso). No podrás soltar el libro y empezar con otras cosas, siempre te jala. Al menos así me pasó a mí. En mi opinión, no hay pierde. Dale la oportunidad e incorpóralo en la lista de tus próximas lecturas.

Nos vemos el jueves con otra reseña,

R.

Posdata,

Aprovecho este pie de página para contarte que he creado otro blog “Eco 101”. Aquí busco reseñar artículos académicos y libros relacionados a economía (y todo lo que le compete). También habrán entradas donde te cuente con más detalle mi experiencia en la universidad, mi experiencia profesional, y mis planes y metas para el futuro. Las entradas al blog de Eco 101 no serán periódicas como aquí en Espacio entre letras, donde hay entradas martes y jueves. Esto se debe a que elaborar una reseña académica toma considerablemente mucho más tiempo y, ya con algunos proyectos encima, prefiero tomarlo con un poco de frescura para no sobre-exigirme. Te invito a que visites el nuevo blog donde ya hay una entrada. Puedes encontrar el enlace en el menú principal de Espacio entre Letras o googlearlo como “Eco 101 blog pucp”.

 

 

Puntuación: 5 / Votos: 1