“En la pobreza, uno conserva la nobleza de sus sentimientos innatos; en la indigencia, nadie puede conservar nada noble.” (Marmeládov)

Crimen y castigo es una de las novelas más influyentes de la literatura rusa. Se publico allá por 1866 y más que suficientes análisis se han realizado a la fecha. Esta es una novela que he leído hace algunos meses y no está tan fresca en mi mente. Te contaré un secreto: la novela no me gustó del todo, considero que hay fragmentos muy buenos (en especial las reflexiones de Raskólnikov, pero también hay muchas partes que me parecieron extremadamente aburridas y en muchas ocasiones me vi tentado de dejar la lectura. Ahora, ¿esto la convierte en una mala novela para mí? No lo creo. Sea por lo reconocida que sea o por los fragmentos realmente profundos considero que debo releerla. Es probable que no haya sido el momento correcto.

Pero bueno, vamos a una reseña después de una primera lectura no tan satisfactoria, pero que tiene mucho material que considero valioso.

Fiódor Dostoievski

El autor tuvo una vida bastante compleja. Tratemos de construir detalladamente la personalidad del autor, tratemos de mantener las cosas un poco más simples. Dostoievski se ha interesado en la psicología del ser humano y sus obras lo reflejan en distintos contextos: el político, social, moral, espiritual, entre otros. Debido a que considero que sea muy probable que de este acontecimiento se haya despertado la vocación de escribir, debemos tener en cuenta que Dostoievski fue mandado preso a Siberia y estuvo muy cerca de ser fusilado.

Hay mucho que aún tengo por conocer sobre Dostoievski, en especial porque los filósofos que más admiro lo consideran una valiosa fuente de conocimiento. Así que también es importante que sepas que, de momento, es la única obra de él que he leído.

 “La carta de su madre le había trastornado, pero Raskólnikov no había vacilado un instante, ni siquiera sobre la lectura”. (El narrador describiendo cómo Raskólnikov toma la noticia del matrimonio de su hermana)

Crimen y castigo

La novela gira en torno a un doble asesinato que comete el personaje principal, Rodión Raskólnikov, entonces estudiante. Al personaje lo agobia la miseria, que lo obliga a dejar sus estudios y lo hace portador de rabia al enterarse que su hermana acepta casarse con alguien para que puedan tener dinero y él pueda estudiar. En sus peripecias por la ciudad de San Petersburgo, empeña sus objetos de valor a una anciana usurera. Raskólnikov está convencido de que merece un gran futuro. El muchacho es orgulloso y quiere una buena vida (¿podemos culparlo?). Pero también tiene delirios de grandeza: me gustó mucho cuando se comparó con Napoleón y consideró sus errores como muy básicos. Estos pensamientos y una compleja personalidad lo convencen de asesinar a la usurera (más que justificándose a sí que lo merece), pero todo se complica y, al verse descubierto por un testigo imprevisto, decide acabar con la vida de esta otra persona. Una vez que los crímenes han sido cometidos y después de un casi milagroso y oportuno escape que le permitió alejarse de la casa de la usurera sin que nadie más lo vea, la culpa lo atormenta. Porque hay una clara diferencia entre planear una maldad y haberla culminado cuando se es sensible y se tiene una escala de valores definida. Los pensamiento de culpa y el remordimiento llevarán a Raskólnikov a una tortura constante.

Producto de esta tortura, el personaje acepta que no puede convertirse en un hombre superior y que realmente se desprecia a sí mismo. Confiesa su crimen explícitamente a una persona, pero no a la policía. Ya por el final de la novela se entrega a las autoridades a pesar de que no había ninguna prueba contra él (y no se tomaron mucha molestia en cuestionarlo cuando, ya entregado, no confesaba) y lo envían a Siberia. La persona a la que sí le confesó el crimen decide acompañarlo al presidio, ¿qué la llevará a hacerlo?.

“Escucha, tú no eres una mala persona, pero tienes una hermosa colección de defectos. Estás corrompido. Eres débil, sensual, comodón y no sabes privarte de nada” (Raskólnikov a Zósimov).

A la novela le he puesto 3 de 5 estrellas en Goodreads. Ahora te cuento un poco más el detalle:

  • Argumento (1 de 1): me gustó la idea, de hecho fue la razón por la que decidí empezar con esta obra y no otra (es probable que haya sido un gran error).
  • Redacción (0 de 1): esta es una obra antigua, pero he leído obras antiguas que no te hacen querer dejar la lectura: considero la lectura pesada.
  • Personajes (1 de 1): va muy de la mano con los diálogos. Son buenas reflexiones y el desarrollo de cada personaje es impecable.
  • Diálogos (1 de 1).
  • Desenlace (0 de 1): es probable que no haya tenido interés en darle un buen final. Considero que más le importaba el contenido: ya lo juzgarás tú.

“Tenía la impresión de que había cortado, tan limpiamente como con unas tijeras, todos los lazos que lo unían a la humanidad, a la vida…” (Narrador).

No me he quedado satisfecho

Está en mis planes volver a leer la novela (pero después de haber leído al menos dos obras más de él). En esa segunda cita lo esperaré más agudo que nunca y nos veremos en una segunda reseña.

“Si en aquel momento hubiese sido capaz de ver las cosas más claramente, de advertir las dificultades, el horror y lo absurdo de su situación; si hubiese sido capaz de prever los obstáculos que tenía que salvar y los crímenes que aún habría podido cometer para salir de aquella casa y volver a la suya, acaso habría renunciado a la lucha y se habría entregado, pero no por cobardía, sino por el horror que le inspiraban sus crímenes.” (Narrador)

¿Tú ya tuviste la oportunidad de leer esta obra? ¿Qué te pareció?

Espero que sigas teniendo una buena semana y que te encuentres bien.

Nos vemos el martes,

R

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