Artículos con la etiqueta soledad
26/04/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría General
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Ahora que recuerdo haberte olvidado
regresas como quien pide que regreses,
como quien no pide que no vuelvas
o como quien da por sentado la soledad.
Ahora que recuerdo haberte olvidado
siento que no debo sentir lo que ahora pasa,
siento que pasa aquello que traté de olvidarlo...
siento que olvidé de qué se trataba olvidar.
Ahora que recuerdo haberte olvidado
reaparece aquella estela de nostalgia
que deja el pasado en los recuerdos,
como telarañas que carcomen el tiempo.
Ahora que recuerdo haberte olvidado
siento la misma rabia por la que decidí olvidarte,
siento que olvido el temor de seguir recordándote,
siento que te recuerdo por solo olvidarte.
01/02/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría General
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¿Cuántos secretos esconde el antifaz que oculta tu ser?
¿Cómo logro quitarte el velo que hace difuso
la nitidez de tus ojos, que anhelan un mejor día?
Dime qué ahí allí, donde mi sonrisa no afloja
tu corazón sellado por un recuerdo condenado al olvido.
Dime a qué te recuerda la sinceridad.
¿Qué hay donde la pasión se convirtió en ceniza?
¿Qué esconde tu sonrisa fugaz mientras el vacío
es el panorama de quienes recuerdan el dolor?
Si algo temes, no temas a la soledad,
que esta no regresará, que no regresará.
Si temes, teme a quienes no creen en la verdad.
¿Qué temes, pequeña, qué temes?
Que la vida a veces quita, como también a veces da.
Que la vida espera, nos espera, y suele ser celosa.
25/01/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría General
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Cuéntame un poquito más sobre qué es lo que haces, cuando nuestros caminos no se cruzan, ni si quiera con nuestras intenciones. Dime si es que tu camino se bifurcó hacia otro sendero, donde no sientas frío, donde la confianza conviva con la verdad. ¿En otro sendero acaso encontraste el amor?
Please tell me more.
Ya en otras copas de árboles pudiste observar el horizonte que buscabas, en otras atalayas te cuidarás de los demás. Será que en otras tierras fecundaste tu cariño herido y huérfano, enterraste aquella semilla en el pecho de otro ser. Y sobre su sombra duermes segura y, acaso, ¿bajo su sombra no habrá posibilidad de dolor?
Please tell me more.
Dime si andas por otros senderos, caminos y tierras que cuidan de tus pasos, porque te perdí de vista desde mis dominios, que prometieron acogerte, aunque no los quieras. Cuéntame si hallaste tu camino, a pesar que en los cielos impere la desquicia del engaño. Tan solo dime si sonríes al otro lado del planeta, que puede ser tan lejos como la distancia entre mis dedos y este papel. Dime si sonríes, con aquel brillo parecido al sol...
Please tell me more.
16/01/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría General
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Quisiera interpretar el silencio que ahora cobija tu recuerdo, traducir el impulso eléctrico de tus nervios mientras atabas el anhelo a mis manos, sostenerte por un brazo y quitarte el aliento con un beso desesperado. Y sucede que ahora, que hoy me pregunto por ti estando en la inopia, parece que te espero, pero no te espero... parece que me escuchas, pero no te escucho... parece que te olvido, pero no te olvido.
Parece. Ahora es cuando las apariencias son el soporte de un recuerdo condenado al olvido, destinado a ser una tabula rasa donde bosquejaré tu sonrisa, como la pienso ahora, como siempre la fue. Te dibujaré sin cambiarte, aunque tus razón evite este compromiso condenado al fracaso. Te dibujaré con los dedos, contorneando el borde de tus labios y besándolos, tragando el polvo, el carboncillo y la desesperanza.
Y te dibujaré como si fueras la extensión de las líneas de mis manos, sin la necesidad de corregir mis borrones... sin la necesidad de hacerte perfecta, porque lo eres ante tanta imperfección de este mundo que gira contigo y yo me detengo para verte a ti. Se gastarán mis dedos ante el esfuerzo infinito de volverte a ver, aunque seas fotocopia de un recuerdo aborrecido por la razón que tanto luces, y que tanto me gusta a la vez.
¿Y yo? Pues yo soy la extensión de mis inventos, de mis querer que te inventan para parecerse más a la realidad. Y será a través de tus de ojos de carboncillo, en que por fin te podré responder acerca de mí, otro dibujo imperfecto con buenas intenciones...
Y será por fin a través de tus ojos por donde pueda decirte mi sentir.
14/01/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría Narrativa
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(Es todo lo que quise decir)
13/01/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría General
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¿No han deseado desesperadamente que las paredes, puertas, mesas y sillas hablen? Bueno, algo así me siento ahora. Le hablé a todo el objeto inanimado que se me cruzara, menos a los tomacorrientes, porque me pasaron corriente cuando quise darle la mano. Y tampoco a los televisores, porque nunca dejan de hablar.
Sé que no me responderán, aunque siento que a la vez me observan como si quisieran escuchar lo que guardo en mí. Seguro que los aburriré si es que logran oírme, pero por lo menos son buenos amigos porque nunca se quejan de la historia larga y tediosa que vengo a contarles... A pesar de que se trate de alguien que tan solo conocí meses atrás.
-Hola, silla, ¿cómo estas?
-...
-Seguro que bien. Entiendo que mi hermano debe bajar de peso, porque debe molestarte cargarlo siempre.
-...
-Sabes, algo me pasó ayer...
Y así es cómo empieza la terapia a la que me sometí de 10 a 7. Déjame contarte que la silla es más paciente que la mesa; que la lámpara es caprichosa, porque asegura tener siempre la luz de la razón; que la pared es fría de sentimientos; que la aguja es muy aguda en sus criticas; que la moneda de 10 centavos es hipócrita, porque tiene doble cara; y que los cojines son engreidos y dan ganas de golpearlos.
Nadie me dio respuesta alguna, a pesar que la esperé... ¿A la respuesta? No, esperé a ella, que no sé por qué cobró forma de silla, de pared, de mesa, de cojín, de lámpara y de aguja. Claro, menos de tomacorriente.
12/01/11 |
Publicado por: a20063269 | Categoría General
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Cuánto daría para que el silencio sea la respuesta idónea para quienes hablan por los ojos el deseo de robar un beso. Cuánto silencio hace falta para dar por entendido que la nada significa el todo, y que todo a la vez significa nada cuando aquella persona te pide a través de la lógica una explicación del querer.
Yo callé. Para bien o para mal, el silencio fue el idioma que tradujo lo que mis ojos veían en un punto perdido del paisaje. Callé como quienes guardan un delito que jamás confesarán, porque querer es el crimen de quienes aman la ilusión, esperanzados en un poquito de justicia.
Silencié lo que las palabras evitan expresar, no respondí al interrogatorio que sometí a la razón para responderte, con la fe de cambiar la historia, de cambiar el pasado de quienes fueron heridos por la misma razón que ahora escribo estas líneas: el querer.
Y callé, como quien mejor responde la inocencia e ingenuidad de quienes dicen querer por querer, de quienes dicen tomar de la mano por tomar una extracto de vida en milésimas de segundo, que por razones que desconozco duran una eternidad.
¿Cuánto dura una eternidad? ¿Cuántas eternidades son suficientes para actuar bajo el nombre de la eternidad? ¿Cuándo el silencio dejará de parecer eterno, cuando así respondía a quien me exigía certeza al querer?
No sé cómo escribir el silencio, cómo acabar el silencio que aguarda una historia aún mayor de nimiedades que el olvido inmediató borró para siempre. Silencio. ¿Cuántos "querer" no se han comprendido en tu nombre?