Hacer una app (Segunda parte): Fase de delimitación y selección

Autor: Elio Manuel Loa Lopez

Fase 1: Delimitación y selección

En la primera parte se mencionó que la primera fase del proceso era la delimitación y selección.

Al respecto, en primera instancia, se debería delimitar los objetivos de la aplicación. No está de más considerar el público objetivo al cual se quiere llegar. Se debe ser bastante específico con la segmentación aplicable. Ello no quiere decir que se deba ser poco amplio con dicha segmentación, pero se debe considerar que, al ser más amplio con dicha segmentación, se deberá hacer mucho más trabajo a la hora de hacer los códigos en el motor de programación.

Cabe aclarar que con “código” hago referencia a aquel texto que tiene una funcionalidad similar a las fórmulas de Excel; es decir, a aquel texto que el programa lo interpreta como una función u orden que debe ejecutar.

A su vez, sugiero entender a las aplicaciones como un macroproceso no lineal. Esto debido que se pueden ejecutar diversos códigos al mismo tiempo; contemplan procesos que, a su vez, contemplan subprocesos; y se identifican inputs y outputs en diferentes momentos del macroproceso de la aplicación. Adicionalmente, se debe saber que absolutamente todo se debe haber codificado y programado para que se ejecute: desde una simple tecla, botón, acción, animación, sonido, iluminación, texto, etc. Lo que se quiere dar a entender con esto es que cada elemento y acción pensada para lograr los objetivos que se fueran a delimitar se deben hacer y programar manualmente en cada mínimo detalle.

Cabe aclarar que con “programar” se hace referencia a la acción de redactar códigos.

 

Ejemplo*:

“Tengo un negocio en el que vendo dos productos. Ambos de costos y precios de venta diferentes. Al respecto, me gustaría disponer de una aplicación en la que pueda controlar la cantidad vendida, costos y utilidades generadas.”

Considerando dicha frase, tenemos que solo hay un usuario final. A su vez, su requerimiento se limita dos productos y de la obtención de las cantidades, costos y utilidades de cada uno de los productos.

Lo más probable es que se haya imaginado diversas variantes o contingencias en la frase mencionada. Por ejemplo, una acotación válida es “¿y si de pronto desea colocar un nuevo producto a la venta?”. Por más simple que parezca, ello puede cambiar completamente la manera en la que se desarrollen las siguientes fases. Recordar la importancia de las metodologías ágiles y la importancia de la comunicación para su efectividad. Con lo mencionado, no debería sorprenderle que, justamente, las metodologías ágiles surgieron en los entornos informáticos pues, como ya se mencionó, la variante más simple, implica cambios globales en la producción de la aplicación.

 

*El ejemplo usado en esta entrada se seguirá usando para ejemplificar las siguientes fases. Creo que ello permitirá que ustedes, los lectores, puedan evidenciar de mejor manera cómo es que una aplicación (simple para efectos pedagógicos y prácticos) pasa de ser una idea a ser algo tangible que puede ser usado en un teléfono móvil.

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