(Editado por Dieter Sánchez)
Se trata de proyectos –como los de la Universidad Nacional Autónoma de Chota (Cajamarca) o la Universidad Nacional Autónoma de Alto Amazonas (Amazonas)– que en algunos casos estuvieron en la congeladora hasta que el gobierno aprista decidió desempolvarlos sin que mediara justificación alguna. En otros casos, su creación responde a expedientes que se presentaron el año pasado en una verdadera ‘fiebre educativa’ que, al parecer, invadió a sus autores bajo la excusa de facilitar el acceso de la población a más universidades.

En realidad, la única razón para su creación debe hallarse en la politiquería, populismos y el afán de figuración de congresistas o del propio Ejecutivo –que finalmente revisa los proyectos de creación, a través del Ministerio de Educación–, poco interesados en dotar a las nuevas universidades de presupuestos, infraestructura, recursos y docentes suficientes. Lo peor es que nacen sin misión, visión o proyecto institucional que establezca a dónde van, qué quieren ser y qué necesidades pretenden atender, en concordancia con las urgencias de sus jurisdicciones.
Un día más halló diversas fuentes y declaraciones al respecto.











