He aquí la real actitud general de la prensa y de la "opinión pública" respecto a la alcaldesa:
A todos aquellos ciudadanos que están de acuerdo con la vacancia de la alcaldía de Lima... ¿Realmente son tan ingenuos para creer que las autoridades que promueven la vacancia actúan de manera desinteresada, pensando solo en el bienestar ciudadano? ¿Es mera casualidad que a nadie se le ocurre hacer campaña en contra Luis Castañeda Lossio o Alex Kouri, alcaldes que enfrentaban graves denuncias por corrupción? Esta última cuestión es planteada por Raúl Tola quien, oh sorpresa, es acusado de ser caviar y otras estupideces por el estilo. En síntesis otro intento por evitar que su opinión tenga efecto alguno sobre la masa.
No debería sorprendernos que existan intereses detrás de esta revocatoria, intereses que evidencian la corrupción y el triunfo de aquellas personas que pretenden perpetrarse en el poder y la administración de bienes públicos, en detrimento del desarrollo adecuado de nuestra sociedad (soy consciente que estoy hablando de Lima, en este caso, pero lo mismo sucede a nivel nacional y mundial).
Juan Carlos Zurek ha sido regidor en Lima durante la gestión de Luis Castañeda Lossio y fue, precisamente, el candidato presidencial de Solidaridad Nacional quien le tomó juramento el último lunes como alcalde de La Molina en una ceremonia que coincidentemente se realizó a la misma hora que la asunción de Susana Villarán.
Zurek, quien durante la campaña colocó figuras a tamaño real de él y salió a repartir helados en las calles de su distrito, señaló en entrevista con El Comercio que en los próximos cuatros años priorizará la mejora del sistema de seguridad ciudadana. Problemática que, según él, fue postergada por su antecesor Luis Dibós. Además de esto, trata los temas del tránsito y de desarollo urbano y del medio ambiente.
Difundido a través de toda la capital, la polución sonora es, en mi opinión, uno de las peores características de esta ciudad en contra de sus ciudadanos.
Va de la mano con el caos vehicular y el desenfreno del sistema de transporte público. Algunos distritos tienen iniciativas publicitarias que procuran "marcar la diferencia". Pese a ello, carecen del respaldo legislativo para ejercer una presión coercitiva a quienes infrinjan lo que debe ser un derecho ciudadano.
Ante el creciente número e intensidad de los embotellamientos en Lima (incluso en las vías expresas), debo comentar la experiencia de un capital vecina. Chile, el año pasado, quiso implementar el TranSantiago, un sistema organizado y moderno de transporte público en una ciudad latinoamericana muy similar a la nuestra.
El TranSantiago pretendía emular el sistema estadounidense de transporte público, con buses, horarios y paraderos determinados y comunicados en un folleto a modo de revista, con Centros de Tránsito bien señalizados, con buses modernos, cómodos, limpios y con emisiones nulas (a gas).
Comparemos las fotos de las actuales vías de transporte más útiles y eficientes de Lima y Santiago de Chile.
Vía expresa (Paseo de la República), Lima.
El Metro de Santiago de Chile
Comentemos la experiencia de Chile con un sistema moderno de transporte público.
En El Comercio leí un pedido de tolerancia. Que toleremos las obviamente inconclusas obras viales que no hacen más que acrecentar el polvoriento problema de las calles limeñas. Nos piden feriados para que nadie salga de su casa y de ese modo no haya ni desorden ni tráfico ni el caos vehicular que caracteriza a la ciudad. Además de todo eso, imagino que los barrenderos tendrán muchísimo trabajo en la noche del 19 de noviembre. Alan García tiene ya una tradición de maquillar bien las carencias y defectos del país. Asumo que le irá mejor esta vez.
En el año 1974, el consorcio MetroLima elaboró un proyecto que proponía la construcción de un metro en Lima, pero fue rechazado por el ex -presidente Velasco. El metro tendría cuatro líneas: Línea 1-Comas-Rímac-Cercado-San Juan-Villa El Salvador. Línea 2-San Borja-Cercado-Maranga. Línea 3-Rímac-Wilson-Salaverry-Javier Prado y Línea 4-La Victoria-Carmen de la Legua. Hubiese costado cerca de US$850 millones de ese tiempo y hubiese estado listo en 1981.
¿Hubiera sido diferente nuestro sistema de transporte de haberse aprobado el proyecto?
"Estamos por encima del 95% en cuanto a las obras viales, terminado antes del plazo previsto para la APEC. Lo dijimos, lo prometimos y lo hemos cumplido", según Luis Castañeda Lossio, los trabajos en la ciudad "estarán listos" antes de iniciarse el Foro de la APEC (Foro Económico Asia Pacífico de los días 20, 21 y 22 noviembre)
Sumado a todo esto, el decano del Colegio Departamental de Ingenieros de Lima, Juan Fernán Muñoz Rodríguez, dijo que será "sumamente dificil" terminar correctamente las obras viales que se ejecutan en la ciudad antes de la APEC. y advirtió que si se quiere dar por concluido un trabajo se podría caer en el error de avanzar y terminar de cualquier manera. Aquí, más información.
Un problema que será recurrente para muchos pucpitos que viven relativamente lejos (La Molina, Mayorazgo, Ate, Carabaillo, Los Olivos) es el que, al momento de subir al micro, combi o bus, nos encontramos con un vaho espeso y tibio, repleto de exhalación ajena. A eso debemos agregarle que a la mayoría de personas parece no importarle. Las ventanas permanecen cerradas. Aún cuando las ventanas se estén empañando, nadie parece querer abrir las ventanas. Y resulta que cuando solicitamos que por favor se abra una ventana, la respuesta inmediata es “hace frío”. Creo que es inverosímil tratar de convencerse que puede hacer frío en una combi con 20 personas dentro y con las ventanas cerradas. Me sucedió todo esto hace un par de días, regresando a casa con un compañero. El trayecto era Javier Prado (San Isidro) – 28 de Julio (Cercado) vía Petit Thouars, debido a que la Av.Arequipa está clausurada. Advierto que tal ruta toma hoy una hora y cuarenta y cinco minutos (1:45).
Retomando el tema del Urbanito. Hoy viajé en él y muchas personas se quejaban “paran en donde les daba la gana”, “uno te toca la puerta y te haces al loco, te vas”, “para cobrar si eres bueno”, “no, yo pago cincuenta todos los días”. El chofer se defendía “señora que ese no es paradero”, “pero yo ya recogí gente, qué quieres, que te espere”, “en esta línea se paga al ingresar al ómnibus”, “pero señora, usted debe pedir antes de subir, por favor cóbreme cincuenta que voy a tal sitió nomás”. He aquí soluciones extremadamente simples que deberían aplicarse a tanta línea que procura se decente en esta ciudad (ustedes conocerán cuáles, quizá la 76, la 48, la Daewoo).
En primer lugar, se debe exigir a las jurisdicciones respectivas la respectiva señalización de los paraderos, respetarlos y comunicarlos al público. De esta forma ayudamos con la puntualidad de los viajes. Muchas líneas se defienden diciendo que sólo recogen y dejan en paraderos, pero a la larga cualquier esquina se les convierte en paradero.
Otro punto, los horarios de salida de cada bus, o el intervalo en el que sale un bus de su base. Cada 10 minutos, cada 15, cada 30. Es tan simple colocar unas hojas impresas en las paredes de los vehículos. El conductor cumple su horario, y si no nos espera, no es culpa de él.
Pagar al subir. Lamentablemente ya se generó la cultura cobrador y veo bien difícil que podamos erradicarla. ¿Alguien tiene alguna idea?. Independientemente de cualquier valoración, para mi es una incomodidad y a veces una tara esta cultura. Cuánto caos se genera el andar parando y preguntando al cobrador si va a tal sitio, por dónde, a qué altura, china pues, qué cuadra,…
En una clase un compañero opinó que no tiene inconveniente con que suban los pasajes, con tal que el servicio se mantenga o mejore. Pese a esta opinión muy humilde, bienhechora, positivista y neutral, las personas encargadas del sistema de transporte público carecen en absoluto de cualquier concepto de servicio al cliente. Así pagues 3 soles te seguirán tratando de la misma forma. Procurarán arrimar más gente en el bus puesto que ahora ganan más, y toda una serie de concatenaciones.
Hay más (obviamente). El claxon. Ya de por sí andamos neuróticos en plena calle, y nos lanzan un claxon que fácilmente arrasa los 85db. “Cada uno hace lo que quiere y si ellos lo hacen yo por qué no”. Caos. Agreguemos a ello la INEXISTENCIA de los carriles. Soy muy firme en ello, uno de los primeros pasos (en mi opinión, algo desinformada y poco académica) creo que es EL PRIMER PASO, PROMOVER Y EXIGIR el respeto por los carriles. Jamás contaremos con un sistema ordenado si no ordenamos los carriles siquiera. Una vez que se tenga eso listo podremos separar los buses en calles distintas, evitando la aglomeración cada dos cuadras (Hablando de avenidas como Abancay, Tacna, Arequipa).
Otro inconveniente, ya comentado, pero ésta vez de modo formal. El otro día me encuentro con que un policía de tránsito está “botando” a las combis chama de su paradero ilegal. El policía y yo sostuvimos un pequeño desaire antes de poder dilucidar las opiniones de cada uno. El letrero de paradero prohibido está ahí. Él no hace más que cumplir su trabajo. Por otro lado, él sostiene que las combis deberían recoger gente en el paradero situado en la misma acera de la PUCP. Si allí donde están los puestitos donde venden cuadernos, golosinas, chucherías y libros difíciles de conseguir (¡gracias Daniel!). El inconveniente: las combis chama no se detienen en ese paradero. Van directo al lado del tío bigote y recogen gente. Pucpitos principalmente. Lamentablemente ambas partes necesitan que se les de todo con cucharita. Señores planificadores urbanos y reguladores del tránsito ¿Por qué no proporcionan esa alternativa a los conductores? Aquí las fotos del incidente. El poli se queja porque las combis van avanzando y recogen gente y hacen bulla y los vecinos se quejan el chofer se queja y el policía se queja.
He aquí un tema pendiente: el polvo en las calles de Lima. He oído hasta en programas “pero como Lima es una ciudad con mucha tierra…”. Estamos en una zona desértica sí, pero Lima es una ciudad y por consiguiente debería ser una jungla de cemento (History Channel, 2007). Pero no, para ahorrar costos (a expensas de nuestra calidad de vida) los contratistas e ingenieros prefieren usar arena y tierra en las mezclas que forman nuestras pistas. A esto agreguemos la falta de control que hay sobre qué tipo de automóviles andan por las pistas y tenemos un desgaste rápido. La próxima vez que estés en tu paradero con tu camisa blanca, listo para la entrevista, verás un Scania Turbo a mediana velocidad, arrastrando una tormenta de polvo que amenaza con parecerse a una escena de La Momia. El colmo de los colmos es ver a tanto barrendero levantando más tierra. Mejor baldear las calles con agua tratada que andar barriendo. Aunque alguna autoridad podría decir “Pero ese polvo genera trabajo para los barrenderos”. Pueblo Libre se salva en gran medida de este problema, pero en el cruce de La Marina con Sucre, Sucre con plaza de la bandera, zonas altamente concurridas, vemos de cuando en cuando oleadas de polvo. En Begonias con Javier Prado, este problema no existe. Que conste que estas calles eran chacras hace unos 60 años (recordemos la hacienda San Isidro).
El circuito mágico del agua o, simplemente, el parque del agua. Merecía otro post, y he aquí lo prometido. Alimentado por agua potable, es el más grande complejo acuático del mundo. Sí, record guiness. Todos estamos bien enterados de ello, se hizo una pequeña campaña para que podamos sentirnos orgullosos de tamaño logro.
Si es que alguien ha visitado el Central Park de Nueva York, o el Hyde Park, el Regent’s Park de Londres, el München Garden (el más grande de Europa continental, el parque solo es más grande que San Juan de Lurigancho y Carabayllo juntos – en realidad es más grande pero no puedo encontrar el área de otros distritos). Ninguno tiene un complejo de piletas así. ¿Por qué?. El común de los mortales piensa que es un ciclo, y que el agua no se pierde. Quien ha paseado por el parque debió sentir las gottitas finísimas de agua y humedad en el rostro. Los charcos en los bordes de cada pileta. Et cetera. No soy experto en eso pero calculo que sólo un 70% del agua se recupera.
En fin, ningún otro gobierno local del mundo ha contemplado jamás la idea de hacer un circuito acuático tan grande. Si alguien de aquí conoce el Sea World, cerca del San Diego Zoo, California, me dirán que aquél complejo es inmenso a comparación de nuestro humilde circuito. Sin embargo el complejo está situado en medio de la naturaleza. Las atracciones que implican chapuceos están situadas sobre lagos, y el alcance del chapuzón no sobrepasa las orillas del lago (razón por la cual si sólo quieres “ver” a la gente divertirte, no te mojas). Quienes quieran refutarme me dirán “pero el circuito de lima no es tan grande”… y es que en realidad, sí es, efectivamente, el más grande del mundo (en desperdiciar agua). Vayan a ver la estación de tren de Desamparados, el puente Trujillo, el puente Balta (disque diseñado por Monsieur Eiffel, sí, el de la torre parisina). Como supondrán, a este paso jamás tendremos un promenade rimense. Pero sí un circuito mágico del agua, destrozador de récord guiness y de sensibilidades ecológicas. Imagino que en unos diez años tendremos un circuito mágico de la aridez, en vista de la creciente escasez de agua dulce.
El sistema de transporte público es, en la vasta mayoría de países, un servicio. Servicio de transporte público. Aquí sin embargo, con la ley de la oferta y la demanda, dista mucho de ser un servicio. El sistema es un negocio cuyos empleados (en su vasta mayoría del sector popular) sobrellevan a su modo, respetando a regañadientes las leyes de tránsito. Tomemos como ejemplo el cinturón de seguridad. La ley lo exige obligatoriamente, pero no define bien las características y estado del cinturón. Al observar el estado en que se encuentra el cinturón de seguridad de cualquier micro comprobamos que su uso es meramente simbólico.