Publicado el : 2 de Abril 2010 – 3:58 de la tarde
| Por Zainab Hammoud (www.informarn.nl)

Más de la mitad de las mujeres no sangra al perder la virginidad. Sin embargo, en culturas donde ésta es importante, se atribuye un alto valor a la prueba de sangre.

Hay, sin embargo, otras maneras de cumplir con las exigencias culturales.
Karima, una mujer holandesa de ascendencia marroquí y de veinte años de edad, guarda un secreto: poco antes de su boda se sometió a una intervención quirúrgica para restaurar el himen. “En mi cultura no les puedes contar a tus padres o a tu familia que has perdido la virginidad antes del matrimonio. Mi madre no lo sobreviviría”. Karima habla con nosotros a condición de que aparezca irreconocible en la imagen y con la voz deformada.

La ginecóloga Ineke van Seumeren tiene sus dudas sobre las operaciones de restauración del himen. “Siempre lo vi como un problema, porque en realidad se trata de una intervención innecesaria. No se trata de ninguna enfermedad.” Hace unos años, ella descubrió una nueva solución y se propone animar el debate sobre el mito de la integridad del himen.

Fuente: Radio Nederland

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