Day: enero 5, 2010

Entre machos nos entendemos: la complicidad masculina

Oswaldo Montoya
Miembro del Grupo de Hombres Contra la Violencia de Managua

“Cómplice: persona que sin ser autora de un delito coopera a su perpetración”, dice muy categóricamente mi diccionario de consulta.

Decidí buscar una definición formal del término complicidad después de participar en una sesión de reflexión con mis compañeros del Grupo de Hombres contra la Violencia de Managua. Y es que ese fue el tema que escogimos para reflexionar. ¿Hay complicidad entre nosotros los varones? ¿Complicidad de qué? ¿Y por qué?.

Primero compartimos experiencias personales en las cuales nos hayamos sentido cómplices del comportamiento machista de otros hombres. La lista fue larga… Desde dejar pasar comentarios burlescos contra las mujeres, pasando por organizar la salidas del amigo con las amantes, hasta presenciar la “celebración” que los amigos hacían por participar en una violación múltiple a una muchacha.

En algunos casos aplaudimos la conducta machista de nuestro “broderes”; en otros casos simplemente nos quedamos callados, y nos sentimos cómplices por no hacer nada al respecto. Dice Robert Connell, un sociólogo australiano, que la mayoría de los hombres somos cómplices del proyecto dominante de masculinidad aunque no logremos practicarlo totalmente, ya que a fin de cuentas todos los hombres nos “beneficiamos” del machismo de otros hombres.

Por ejemplo, cada vez que un hombre maltrata a una mujer, se reafirma el mensaje que los hombres tenemos poder sobre las mujeres. Así, muchos otros hombres individuales no necesitamos golpear a las mujeres porque basta con que unos lo hagan para que todas las mujeres “agarren la seña”: los hombres tienen el permiso cultural de maltratar a las mujeres si sienten amenazado su poder.

Entonces, en nuestra sesión de grupo reflexionamos que al ser cómplices no nos ponemos en la línea frontal del machismo. Otros hacen el trabajo sucio; otros son los malos de la película aunque todos saquemos ventaja.

Nos preguntamos por qué somos cómplices entre los hombres, más allá de la explicación sociológica de la reafírmación del poder masculino. Yo creo que lo somos porque actuar de manera cómplice nos une a los hombres. La complicidad masculina pueda que sea una de las pocas formas que aprendimos para establecer intimidad y camaradería entre nosotros. Desde la complicidad nos sentimos seguros de ser aceptados por los demás hombres. Romper con la complicidad puede poner en riesgo la amistad con los otros varones. ¿Qué creen ustedes que le puede pasar a un hombre si critica a su “pofi” por desnudar en palabras el cuerpo de la mujer que pasa por la calle? “Ideay jodido, ¿Qué te pasa? ¿Y es que ya no te gustan las mujeres?”

Finalmente, discutimos sobre qué podemos hacer para dejar de ser cómplices sin aislarnos de los otros hombres. Aunque no es nada fácil, reconocimos que ya estamos haciendo cosas para terminar con la complicidad. Un compañero dijo que él lo hace por medio de bromas, al suave, sin confrontar a sus amigos directamente; de lo contrario, ellos se ponen a la defensiva y te atacan. La búsqueda de apoyo entre hombres que están tratando de superar el machismo es otra forma.

Pensamos que es posible lograr esa intimidad y camaradería entre svarones sin ser cómplices de nuestros machismos, aunque comprendiendo que estamos en proceso y necesitamos una mano que nos ayude a salir de los viejos esquemas de comportamiento. Un nuevo tipo de apoyo entre los hombres nos pareció tan fundamental para salir de la complicidad machista que acordamos hacer la próxima reflexión del grupo sobre la solidaridad entre los hombres.

*Publicado en EI Semanario (Nicaragua), 24 de noviembre de 1998

Fuente:edualter.org Leer más

El desarrollo de las microfinanzas olvida a los más pobres

Publicado el : 5 Enero 2010 – 3:30 de la tarde | Por Laurens Nijzink

De nuevo parece que los más pobres llevan las de perder. Cuando en 1976 Muhammad Yunus comenzó en Bangladesh su Banco Grameen para la financiación de microcréditos, pretendía dar a la gente situada en la capa más inferior de la sociedad, una oportunidad para salir de su extrema pobreza.

Con “gestionar a través de un banco lo no gestionable”, los más desafortunados podían recibir un préstamo aunque carecieran de un aval de garantía. Ahora, casi treinta años más tarde, la microfinanciación es un éxito a nivel mundial. Pero, ¿no se ha vuelto a olvidar a los más pobres?

Mientras tanto, la microfinanciación se ha convertido en un “gran negocio”. Aproximadamente 154 millones de personas en todo el mundo han recibido un microcrédito. El sector cuenta con más de 10.000 organismos con una facturación de alrededor 12.000 millones de dólares. Y eso es sólo el comienzo: la solicitud de microcréditos parece insaciable. 2.200 millones de personas en África, Asia y Latinoamérica no ahorran o piden préstamos a los bancos.

En los pasados años, varios pequeños bancos de microcréditos o MFI (Instituciones de Micro Finanzas) han crecido hasta convertirse en grandes bancos comerciales. A veces por su propia capacidad, otras veces, ayudados por ricos fondos financieros cuyos nombres se asociarían antes con Wall Street – como Morgan Stanley, Citibank y JPChase.

De arriba a abajo
También ING, ABN AMRO y Rabobank desarrollan microfinanciación. Este desarrollo se produce de arriba a abajo: ricos fondos invierten en MFI en el sur. De estos MFI se espera que consigan beneficios: los intereses se elevan.

El influyente Grupo Consultativo de Asistencia a los Pobres (CGAP) calculó en 2008 que aproximadamente el 75% de las inversiones internacionales de las MFI van a Latinoamérica y Europa del Este, que son territorios economicamente algo más desarrollados. Para las MFI con fines lucrativos en países pobres, existe una tendencia que prioriza los préstamos a los que están situados en medio –prestar antes a una pequeña empresa que a los más pobres: eso genera más…

Abundante oferta de préstamos
Ylse van der Schoot, gerente de Oikocredit, una gran intermediario entre inversores y MFI locales, también ve un explosivo crecimiento del sector de la microfinanciación a través del suministro de dinero de inversores occidentales. Es positivo que más gente pueda acceder a un crédito, pero el préstamo de grandes cantidades de dinero también despierta sus preocupaciones. En algunas regiones se crea una abundante oferta de préstamos y eso, en la mayoría de los casos, no favorece la calidad de los mismos. La supervisión y asistencia del prestatario es menor: la problemática de la deuda constituye una amenaza, advierte Van der Schoot.

Concesión de poderes
El fundador del micro crédito, Muhammad Yunus, quería otro tipo de planteamiento: no prestar para conseguir beneficios, sino para dar a la gente la posibilidad de salir de su pobreza. Desde este enfoque, su banco Grammen ofrece un buen ejemplo a seguir y ha recibido por ello un gran reconocimiento. En 2006, Yunus y su banco recibieron el premio Nobel de la Paz.

La gente debe tener la posibilidad de desarrollar ciencia y capacidades: “concesión de poderes” como se conoce en el argot. Que la gente pueda recibir un préstamo, les concede autoestima, y con algo de escolarización y acceso a la asistencia sanitaria, ellos mismos pueden contener la pobreza.

Avaricia
Según Yunus, ese debe seguir siendo el enfoque. Conseguir beneficios no puede ser la razón para invertir en microcréditos. Recientemente Yunus dijo también que “cuando consigues beneficios, se eleva tu posibilidad de convertirte en un usurero, mientras que nosotros precisamente lo que queremos es mantener a los avariciosos al margen”. El Banco Grameen y las MFI con la misma opinión intentan aplicar este concepto en la práctica.

Análisis
Para un sector tan popular como el de la microfinanciación, la falta de una investigación detenida respecto al impacto de los pequeños préstamos resulta asumbrosa. Sin embargo, este año se ha publicado el resultado de dos importantes estudios en la India y Filipinas. De ello se desprende que un microcrédito no hace menos pobres a las familias. Entre doce y dieciocho meses tras la concesión de un préstamo, el nivel de consumo continúa siendo el mismo. El informe no habla sobre los efectos a largo plazo.

No todos los préstamos conducen hasta el inicio de un negocio: en la India tan solo uno de cada cinco préstamos se usa para ello. A menudo, los préstamos son utilizados como un tipo de ahorro a la inversa. En lugar de ahorrar primero y gastar después, la gente toma el microcrédito para abonar los gastos y devolver después el dinero en pequeños plazos.

Panacea
Los resultados de la investigación confirman que la microfinanciación no es la panacea contra la pobreza. Yunus y los suyos no lucharán contra esto: la microfinanciación ha de situarse en una política de desarrollo. Y la gente no adquiere más capacidad de un día para otro, sino que se trata de una cuestión a largo plazo.

El dilema permanece. La microfinanciación para seguir ayudando a los más pobres es otra cosa que un nuevo objeto de inversión para los bancos occidentales. Sin embargo, el crecimiento se sitúa justamente en el rincón comercial: ahora, el 47% de los micropréstamos que se proporcionan tienen un interés comercial, y este porcentaje va en aumento. Los más pobres, entre ellos, 2.200 millones de clientes potenciales en África, Asia y Sudamérica, no se beneficiarán suficientemente ante estos requisitos.

Fuente: Radio Nederland Leer más

El Punto G de las mujeres…¿un mito?

Ciencia y tecnología

Un estudio inglés con 1,800 mujeres habría concluido que no existen pruebas de la existencia de dicha zona erógena

¿Es en verdad el Punto G algo subjetivo? Investigadores del King’s College de Londres (Reino Unido) concluyeron un estudio con 1,800 mujeres luego de lo cual aseguran que el Punto G de las mujeres podría ser “producto de su imaginación” y no existir realmente. Y es que tras la investigación no hallaron prueba alguna de la existencia de dicha zona erógena.

La Vanguardia informó que según las conclusiones del estudio, publicadas en la revista The Journal of Sexual Medicine, esta zona sensible, descubierta hace más de 50 años por el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg -quien la situó en la parte frontal de la vagina- sería realmente un mito “estimulado por las revistas y los terapeutas sexuales”.

Todas las mujeres del estudio eran gemelas o mellizas y, al ser preguntadas por la presencia de su Punto G, ninguna pareja de hermanas coincidió en la respuesta pese a su similitud genética. “Si una de las gemelas idénticas respondía que sí, se esperaba que la otra, que tenía genes idénticos, también tuviera la zona erógena, pero este patrón no se produjo”, señalan los investigadores.

Por ello, aunque “las mujeres pueden argumentar que la dieta o el ejercicio ayuda a estimular el Punto G”, según destacó Tim Spector, uno de los autores del estudio, “en realidad es virtualmente imposible encontrar rastros reales”.

Por el contrario, la sexóloga Beverley Whipple, criticó estas conclusiones ya que, a su juicio, no tiene en cuenta las experiencias de las mujeres lesbianas o bisexuales, e ignora el uso de diferentes técnicas sexuales.

Fuente: Perù21 Leer más

Leonardo Boff habla sobre los rumbos del planeta tierra y del ser humano

23.12.09 – MUNDO

Rogéria Araújo *

Adital –

Las movilizaciones sociales y los alardes sobre los perjuicios que la acción humana viene causando al medio ambiente no fueron suficientes para garantizar la concreción de acuerdos eficaces durante la 15ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos (COP-15), concluida el viernes (18) en Copenhague, Dinamarca.
Los líderes mundiales demostraron una vez más la preferencia por el desarrollo del capital en detrimento de la vida. Aún así, la postura de desdén para con los problemas climáticos del planeta no está paralizando las acciones de la población en su lucha por pequeños cambios. La evidencia dada a la causa ambiental ha servido para generar conciencia y, de a poco, cambiar malos hábitos de consumo. “El lugar más inmediato es comenzar por cada uno”, sostiene Leonardo Boff.

En entrevista con ADITAL, el teólogo, filósofo y escritor habla sobre la necesidad de comenzar los cambios en nosotros que van a beneficiar a la Tierra. “Cada uno en su lugar, cada comunidad, cada entidad, en fin, todos debemos comenzar a hacer algo para dar un rumbo diferente a nuestra presencia en este planeta”. Para Boff, no debemos depositar nuestras esperanzas en las decisiones que vienen de arriba.

Adital – ¿Cree usted en la voluntad política de los grandes líderes mundiales para revertir la situación climática en la que se encuentra nuestro planeta?

Leonardo Boff – No, no creo. Los grandes no tienen ninguna preocupación que vaya más allá de sus intereses materiales. Todas las políticas que hasta ahora fueron pensadas y proyectadas por el G-20 apuntan a salvar el sistema económico-financiero, con correcciones y regulaciones (que hasta ahora no se realizaron) para que todo vuelva a lo que era antes. Antes reinaba la especulación más desvergonzada que se pueda imaginar. Basta pensar que el capital productivo, aquél que se encuentra en las fábricas y en el proceso de generación de bienes, suma 60.000 billones de dólares.

El capital especulativo, basado en papeles, alcanzaba la cifra de 500.000 billones. Circulaba en las bolsas especulativas del mundo entero, gerenciado por verdaderos ladrones y falsarios. La verdadera alternativa sólo puede ser: salvar la vida y la Tierra y poner la economía al servicio de estas dos prioridades. Hay una tendencia al suicidio dentro del capitalismo: prefiere morir o hacer morir antes que renunciar a sus beneficios.

Adital – Aunque fue muy esperada la COP 15, que se realiza en Copenhague, Dinamarca, parece no apuntar hacia resultados eficaces y hacia compromisos más serios. ¿Cuál debe ser el papel de la sociedad civil en caso de que los resultados no sean los esperados?

Leonardo Boff – Llegamos a un punto en el que todos seremos afectados por los cambios climáticos. Todos corremos riesgos, inclusive el de que gran parte de la humanidad tenga que desaparecer por no conseguir adaptarse ni mitigar los efectos maléficos del calentamiento global. No podemos confiar nuestro destino a representantes políticos que, en realidad, no representan a sus pueblos sino a los capitales con sus intereses presentes en sus pueblos. Necesitamos nosotros mismos asumir una tarea salvadora. Cada uno en su lugar, cada comunidad, cada entidad, en fin, todos debemos comenzar a hacer algo para dar un rumbo diferente a nuestra presencia en este planeta. Si no podemos cambiar el mundo, sí podemos cambiar este pedazo de mundo que somos cada uno de nosotros.

Sabemos gracias a la nueva biología y por la física de las energías que toda actividad positiva, que va en la dirección de la lógica de la vida, produce una resonancia morfogenética, tal como se dice. En otras palabras, el bien que hacemos no queda reducido a nuestro espacio personal. Ese bien resuena lejos, se irradia y entra en las redes de energía que vinculan a todos con todos, reforzando el sentido profundo de la vida. De ahí pueden ocurrir surgimientos sorprendentes que apunten hacia un nuevo modo de vivir sobre el planeta y nuevas relaciones personales y sociales más inclusivas, solidarias y compasivas. Efectivamente, se nota por todos lados que la humanidad no está inmóvil ni endurecida por las perplejidades. Miles de movimientos están buscando formas nuevas de producción y alternativas que respondan a los desafíos.

Solamente hablando de ONGs, existen más de un millón en el mundo entero. Es un movimiento de base y no de cúpulas, las cuales siempre interrumpen los cambios.

Adital – Nunca las cuestiones ambientales estuvieron tan en evidencia como en los últimos años. Términos como “calentamiento global” y “cambios climáticos”, a pesar de varios alertas realizados hace bastante tiempo, hoy son parte de la vida cotidiana de mucha gente en todo el planeta. ¿En esta “crisis de civilización” todavía hay tiempo para hacer algo? ¿De dónde podrá venir esa “salvación”?

Leonardo Boff – Si trabajamos con los parámetros de la física clásica, la inaugurada por Newton, Galileo Galilei y Francis Bacon, orientada por la relación causa-efecto, estamos perdidos. No tenemos tiempo suficiente para introducir cambios, ni sabiduría para aplicarlos. Iríamos fatalmente al encuentro de lo peor. Pero si cambiamos de registro y pensamos en términos de proceso evolutivo, cuya lógica viene descripta por la física cuántica que ya no trabaja con materia sino con energía (la materia, por la fórmula de Einstein, es energía altamente condensada), ahí el escenario cambia de figura.

Del caos nace un nuevo orden. Las turbulencias actuales preanuncian una emergencia nueva, venida de aquel trasfondo de Energía que subyace en el universo y en cada ser (llamado también Vacío Cuántico o Fuente Originaria de todo ser). Las emergencias o surgimientos introducen una ruptura e inauguran algo nuevo todavía no ensayado. Así, no sería extraño que de repente, los seres humanos volvieran en sí y pensaran una articulación central de la humanidad para atender las demandas de todos con los recursos de la Tierra, recursos que, si son racionalmente gerenciados, son suficientes para nosotros los humanos y para toda la comunidad de vida (animales, plantas y otros seres vivos).

Posiblemente, llegaríamos a esto sólo ante un peligro inminente o después de un desastre de grandes proporciones. Ya decía Hegel: el ser humano no aprende nada de la historia, sino que aprende todo del sufrimiento. Prefiero a San Agustín que en las Confesiones reflexionaba: el ser humano aprende a partir de dos fuentes de experiencia: el sufrimiento y el amor. El sufrimiento por la Madre Tierra y por sus hijos e hijas y el amor por nuestra propia vida y supervivencia van a salvarnos.

Entonces, no estaríamos frente a un escenario de tragedia cuyo fin es fatal o inevitable sino de una crisis que nos acrisola y purifica y nos crea la oportunidad de un salto rumbo a un nuevo ensayo civilizatorio, éste sí, caracterizado por el cuidado y por la responsabilidad colectiva por la única Casa Común y por todos sus habitantes.

Adital – Hay varias demandas pidiendo que la Corte Penal Internacional reconozca los delitos ambientales como crímenes de lesa humanidad. ¿Usted piensa que sería una alternativa?

Leonardo Boff – Las leyes solamente tienen sentido y funcionan cuando previamente se ha creado una nueva conciencia con los valores ligados al respeto y al cuidado de la vida y de la Tierra, percibida como nuestra Madre, pues nos provee todo lo que necesitamos para vivir. Si existe esa conciencia, puede materializarse en leyes, tribunales y cortes que hagan justicia a la vida, a la Humanidad y a la Tierra con castigos ejemplares. En el caso contrario, los tribunales sólo tienen un carácter legalista, de difícil aplicación, sin su necesaria aura moral, que le confiera legitimidad y reconocimiento por parte de todos.

Entonces debemos primero trabajar en la creación de esa nueva conciencia. Yo mismo estoy trabajando con un pequeño grupo, a pedido de la Presidencia de la Asamblea de la ONU, en una Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad. Esa declaración deberá difundirse por todos los medios de comunicación, especialmente por Internet, para favorecer la creación de esta nueva conciencia de la humanidad. La nueva centralidad no es más el desarrollo sustentable, sino la vida, la humanidad y la Tierra, entendida como Gaia, un superorganismo vivo.

Adital – Por otro lado, no se piensa en nada orientado hacia el consumo, por ejemplo, que no tenga interferencia directa en el caos que se produjo en la Tierra. ¿Podría hablar un poco sobre eso?

Leonardo Boff – El propósito de todo el proyecto de la modernidad, nacido en el siglo XVI, está asentado sobre la voluntad de poder que se traduce en la voluntad de enriquecimiento, que presupone la dominación y explotación ilimitada de los recursos y servicios de la Tierra. En nombre de esta intención se construyó el proyecto-mundo, primero por las potencias ibéricas, después por las centroeuropeas y finalmente por la hegemonía estadounidense. Al principio no había cómo darse cuenta de las consecuencias funestas de esta empresa, pues ésta incluía entender la Tierra como un simple baúl de recursos, algo sin espíritu que podría ser tratado como quisiéramos. Surgió el gran instrumento de la tecno-ciencia que facilitó la concreción de este proyecto. Transformó el mundo, surgió la sociedad industrial y actualmente la sociedad de la información y de la automatización.

Toda esta civilización ofrece a los seres humanos, como felicidad, la capacidad de consumo sin obstáculos, sea de bienes naturales, sea de bienes industriales. Llegamos a un punto en el que consumimos un 30% más de lo que la Tierra puede reproducir. Ella está perdiendo más y más sustentabilidad y su biocapacidad; simplemente no aguanta más el nivel excesivo de consumo por parte de los dueños del poder y de los controladores del proceso de la modernidad.

El 20% de los más ricos consume el 82,4% de toda la riqueza de la Tierra, mientras que el 20% de los más pobres tiene que contentarse con sólo el 1,6% de la riqueza total. Ahora nos damos cuenta de que una Tierra limitada no soporta un proyecto ilimitado. Si quisiéramos universalizar el nivel de consumo de los países ricos para toda la Humanidad, los cálculos ya fueron hechos: necesitaríamos por lo menos 3 Tierras iguales a ésta, lo que se revela como una imposibilidad. Tenemos que cambiar, en el caso de que queramos superar esta injusticia social y ecológica universal y tener un mínimo de equidad entre todos.

Adital – ¿Hasta qué punto cree usted que la sociedad civil organizada puede ser agente de una nueva práctica de consumo?

Leonardo Boff – Se debe comenzar por algún lugar. El lugar más inmediato es comenzar por cada uno. El desafío, frente al problema universal, es convencerse de que podemos ser más con menos. Importa hacer la opción por una simplicidad voluntaria y por un consumo compasivo y solidario pensando en todos los demás hermanos y hermanas y demás seres vivos de la naturaleza que padecen hambre y están sufriendo todo tipo de carencias. Pero para ello, debemos realizar la experiencia radicalmente humana de que de hecho todos somos hermanos y hermanas y que somos ecointerdependientes y que formamos una comunidad de vida.

La economía se orientará para producir lo que realmente necesitamos para vivir y no para acumular ni para lo superfluo, una economía de lo suficiente y de lo decente para todos, respetando los límites ecológicos de cada ecosistema y obedeciendo los ritmos de la naturaleza. Esto es posible. Pero precisamos de una “metanoia” bíblica, de una transformación de nuestros hábitos, de nuestra mente y de nuestros corazones. Esta transformación constituye la espiritualidad. No es facultativa, es necesaria. Cada uno es como una gota de lluvia. Una moja poco. Pero millones y millones de gotas hacen una tempestad, ahora es necesario un tsunami del bien.

Adital – Brasil, a causa de la Floresta Amazónica y otras florestas nativas, debería tener un papel fundamental en la cuestión ambiental. ¿Cómo evalúa usted la postura del gobierno brasilero en relación con el tema?

Leonardo Boff – El gobierno brasilero no acumuló todavía la suficiente masa crítica ni la conciencia de la importancia de la floresta amazónica en la consecución del equilibrio climático de toda la Tierra. Si el problema es el exceso de dióxido de carbono en la atmosfera, entonces son las florestas las grandes secuestradoras de este gas que produce el efecto invernadero y, en consecuencia, el calentamiento global.

Ellas absorben los gases contaminantes por medio de la fotosíntesis y los transforman en biomasa, liberando oxígeno. En vez de establecer la meta de deforestación cero y en esa posición ser rígido e implacable, por amor a la humanidad y a la Tierra, el gobierno establece que para 2020 va a reducir la deforestación en un 15%. Y hay políticas contradictorias, pues por un lado el Ministerio de Medio Ambiente combate la deforestación, y por el otro el BNDS financia proyectos de expansión de la soja y de la actividad pecuaria que avanzan sobre la floresta. Por detrás están los grandes intereses del agronegocio que presionan al gobierno a mantener una política flexible y que daña para el equilibrio de la Tierra.

Adital – Se ve la gran actuación de movimientos sociales y entidades en defensa de la naturaleza, reclamando más de sus gobiernos en ámbitos internacionales. ¿Cree que hay, en este momento, más empoderamiento?

Leonardo Boff – Pienso que la Cumbre de Copenhague tendrá una función semejante a la que tuvo la Eco-92 en Río de Janeiro. Después de la Eco-92 surgió en el mundo entero la cuestión de la sustentabilidad y de la crítica al sistema del capital visto como esencialmente anti-ecológico, pues implica una producción ilimitada a costa de la extracción ilimitada de los recursos y servicios de la naturaleza. Creo que a partir de ahora la Humanidad tomará conciencia de que, a partir de la sociedad civil mundial, de los movimientos, organizaciones, instituciones, religiones e iglesias, cambia de rumbo o tendrá que aceptar entonces la aniquilación de la biodiversidad y el riesgo del exterminio de millones y millones de seres humanos, no excluida la eventualidad de la desaparición de la propia especie humana.

Esta conciencia va a encontrar los medios para presionar a las empresas, a los grandes emprendimientos y a los Estados para hallar una nueva relación con la Tierra. El problema no es la Tierra, sino nuestra relación para con ella, relación de agresión y de explotación implacable. Necesitamos establecer un acuerdo Tierra y Humanidad para que ambos puedan convivir interdependientemente, con sinergia y espíritu de reciprocidad. Sin esto no tendremos futuro. El futuro vendrá a partir de la fuerza de la simiente, es decir, de las prácticas humanas personales y comunitarias que crean redes, ganan fuerza y consiguen imponer un nuevo orden que garantizará un nuevo tipo de historia.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

* Periodista de Adital

Fuente: Adital Leer más

Cuba y Colombia, libertades a comparar

Reflexiones 2010: La Libertad

Azalea Robles
Rebelión

La Libertad ha sido ataviada con trajes de frivolidad y de egoísmo, para justificar la mortífera codicia de los monopolios capitalistas. Y así disfrazada nos la pasean por televisores y revistas, para que nos creamos libres, cuando obtenemos un privilegio por encima de otro congénere, más pisado aún que nosotros.

Deseos para la Libertad…

…que logremos rescatarla de esa definición a la que se ha visto arrinconada por los adalides del capitalismo, porque la Libertad es más que poder elegir entre decenas de marcas para un mismo producto; porque la Libertad es más que poder capitalizar y acumular propiedad privada mientras esto causa la exclusión de muchos; porque la Libertad es más que esa creencia implantada de que se es “Libre” mediante el individualismo. Porque el “Libre mercado” no es otra cosa que la vida encarcelada, ya que significa privatizaciones y saqueo, significa el encarcelamiento de nuestros derechos más básicos a la vivienda, la salud, la educación gratuita; significa la exclusión social y el desprecio por la vida, el medio ambiente y la cultura… en beneficio de la Libertad de acumular capital.

Libertad es compromiso social, solidaridad, responsabilidad ecológica… debemos rescatarla…

La Libertad ha sido ataviada con trajes de frivolidad y de egoísmo, para justificar la mortífera codicia de los monopolios capitalistas. Y así disfrazada nos la pasean por televisores y revistas, para que nos creamos libres, cuando obtenemos un privilegio por encima de otro congénere, más pisado aún que nosotros.

“Libertad”, Según nos la dicen las fábricas de opinión:

Deberíamos llorar amargamente porque los cubanos no pueden elegir entre 10 o 15 marcas de champú; o porque no tienen la “libertad” de poseer cada uno un teléfono móvil, y cambiarlo a cada rato como en el autodenominado “mundo Libre”, en el que tenemos la “Libertad” (mediante pago) de cambiar el teléfono de la forma más parasitaria que queramos… Aunque eso haga que en el Congo, los congoleses tengan la “libertad” de seguir siendo sojuzgados por la barbarie generada por empresas como Sony que para Saquear el Coltán no han cejado en su “Libertad” de crear una guerra que ya ha dejado más de 10 millones de muertos (esa última parte de la muerte correlativa a nuestra Libertad-parásita la suelen ocultar los mass-media).

Las empresas tienen inclusive la libertad de la obsolescencia programada, que es el envejecimiento prematuro de las cosas, con el fin de que cuando se dañen prematuramente, vayamos a comprar otras. Esta medida es tomada para impulsar a los reticentes a la publicidad, para impulsarlos a “renovarse”: toca impulsarlos a “renovar” sus cosas, a ejercer su Libertad de consumo… mediante la obsolescencia programada. Esta obsolescencia genera más basura, polución, más expolio y más muerte en países saqueados como el Congo… Pero es que… frente a la sagrada “Libertad” de parasitar el planeta, ¿quién se atreve a esgrimir nociones de Responsabilidad social y ecológica?

A La Libertad le quema como un ácido el disfraz que le han puesto los mass media y las fábricas de opinión, afín de convertirla en un aval de la codicia y la capitalización…

A la libertad le duele que la vean como frívola, que crean que ella se define según los privilegios de pocos, mientras la mayoría solo tiene la “libertad” de morir de hambre…

En el “mundo libre”, cada 7 segundos, un niño de menos de diez años se muere de hambre. Ninguno de ellos es cubano.

Según la FAO, 842 millones de personas sufren de malnutrición crónica. Ninguna de ellas es cubana

En el “mundo Libre”, 200 millones de niños viven y duermen en las calles; ninguno de ellos es cubano.

En América Latina y el Caribe hay 102 millones de seres humanos en completa indigencia, o sea un 20 por ciento de la población. Ninguno de ellos en Cuba. (CEPAL)

Cada día mueren en el mundo por causas totalmente evitables unos 35 000 niños (UNICEF, informe Estado Mundial de la Infancia 2009). Cuba, a pesar de ser un país bloqueado, posee índices de salud iguales a los del “primer mundo” -“una tasa de mortalidad infantil de 4,7 por cada mil nacidos vivos y 26 de los 169 municipios cubanos presentan mortalidad cero” (Unicef)-… esto porque hay voluntad, decisión política, y sobre todo porque el sistema cubano no permite la libertad de acumular y capitalizar en grandes monopolios. Es esta capitalización la que excluye a las mayorías del acceso a suplir sus necesidades más vitales, como pasa en el “mundo Libre”.

No obstante, las fábricas de opinión tratan sin cesar de desprestigiar y destruir el sistema cubano, mintiendo sistemáticamente, y ocultando, por supuesto, las cifras aquí expuestas (que sin embargo han tenido que reconocer organismos como Unicef).

De Cuba nos hablan de unos supuestos “presos políticos” cuya lista no llega ni a 10, entre los cuales encontramos personas que recibían salario de la CIA para fomentar desintegración social, y encontramos personas que están presas por haber colocado bombas en hoteles, ni más ni menos. Es impresionante como el “mundo libre” habla sin cesar de los “presos cubanos”, mientras invisibiliza totalmente los miles de presos políticos mexicanos, peruanos, nigerianos, colombianos, porque todos ellos son presos de los cuales los mass-media prefieren no hablar… Este trato criminal de los mass-media contra los presos políticos es parte de la guerra mediática: se busca ocultar que en los países cuyos regímenes son favorables al saqueo multinacional, hay miles y miles de presos políticos… son presos aquellos que se oponen al expolio…

Libertad, presos y secuestro

7.500 presos políticos en Colombia¹, son completamente invisibilizados por los mass media…. Son sindicalistas, estudiantes, maestros, campesinos, ecologistas, todos ellos del pueblo, encarcelados en su mayoría bajo burdos montajes judiciales y condenados por “terrorismo”… La cantidad de presos políticos en Colombia es escandalosa, y sus condiciones de vida son infrahumanas, ya que el Estado colombiano es unos de los principales Estados torturadores en el mundo (OMCT). Pero estos presos políticos no nos deben quitar el sueño: su subvaloración mediática ha domesticado incluso las mentes de personas de “izquierda”, que no los reclaman.

Pero, por ejemplo, una señora franco-colombiana², de familia adinerada nos debe conmover y movilizar, porque su libertad Sí que es importante. Una señora de la oligarquía que fue retenida por una guerrilla que nos dicen malvada, cuando ella “únicamente” pretendía desconocer la guerra, y estaba en campaña presidencial, en una zona en la cual la guerrilla había advertido que no reconocía la Farsa Electoral. Ella sólo pretendía jugar al poder, en un país en el que la oligarquía es la que puede jugar con su Muñeca-democracia-electoral, mientras que si el pueblo lo intenta, es rápidamente masacrado por un Estado que se encarga de defender la “Libertad” al Latifundio, y la “Libertad” que tienen las multinacionales de destruir montañas, ríos y comunidades con tal de extraer la riqueza codiciada. Para aclararnos que en Colombia no hay democracia sino Ficción-Electoral, basta recordar la masacre de la Unión patriótica: partido que buscaba justicia social y fue exterminado por el Estado por su alta probabilidad de vencer en elecciones. Más de 5.000 personas eliminadas físicamente por los militares y el brazo paramilitar del Estado colombiano, bajo el “plan Baile Rojo” diseñado en USA. ³

Es que, nos dicen los mass-media, la malvada guerrilla practica “secuestros”: “un atentado contra la libertad y la dignidad de las personas” ⁴ … y nos hacen creer que es una práctica tan común de la malvada guerrilla que nos puede caer a todos y cada uno si asomamos las narices por Colombia; pero nos tranquilizan un poco al hacernos ver también que gracias al Estado y su Libertad para masacrar a todo aquel que le huela a “Rojo”, ese riesgo para nosotros va decreciendo.

Lo que no nos dicen los mass-media es que los “secuestros” de la malvada Guerrilla, son dirigidos a personas especificadas por leyes de la guerrilla, y además buscan un Canje de Prisioneros: justamente buscan la liberación de los invisibilizados 7.500 presos políticos. En cuanto a las personas especificadas como potenciales “secuestrables”: las personas que poseen fortunas de más de 1 millón de dólares (que no son precisamente la gente de a pié en Colombia), los agentes de la CIA, los políticos corruptos que se han robado fondos públicos o son comprobados jefes paramilitares autores de comanditar masacres con motosierra para infundir el terror en una población, y para inspirarle así la “Libertad” de abandonar sus tierras, y dejárselas al gran Latifundio y a los megaproyectos económicos de extracción minera, de energía o de agro combustibles. Tampoco nos dicen los mass media que la mayoría de los mal llamados “secuestrados” por la malvada guerrilla son prisioneros de guerra: militares caídos presos en combate, y no “secuestrados”

En cambio, de las más de 50.000 personas secuestradas, torturadas y desaparecidas en Colombia por el Estado y su Herramienta paramilitar, nada nos dicen esos mismos mass-media…. Pero es que los dueños de los mass-media tienen el derecho, la Libertad de decir lo que les convenga para proteger sus intereses económicos…

“Libertades” y muerte

No por nada los propietarios de los medios tienen esas Libertades mágicas de transformar las mentiras en verdades, esos privilegios de sentar realidades virtuales: es porque han “trabajado” para concentrar las riquezas y las tierras, en una sociedad donde esas libertades son posibles: La plusvalía de los salarios de sus trabajadores, la han conseguido gracias a mucha iniciativa empresarial, como la iniciativa de armar bandas de asesinos a sueldo que maten a sindicalistas que reivindiquen mejores salarios. La concentración de tierras la han obtenido por herencia solo en una parte(los oligarcas de alcurnia son descendientes de los colonizadores europeos que con mucho esfuerzo cometieron genocidio y despojo), la ampliación de sus latifundios es el fruto de su audacia en los negocios, porque entendieron que el terror puede forzar a millones de campesinos, indígenas y afro-descendientes a abandonar sus tierras, para ir a apiñarse “libremente” en los cinturones de miseria de las ciudades.

En Colombia hay más de 4 millones de personas desplazadas, que han abandonado más de 6.000.000 de hectáreas de tierra, empujadas por el Terrorismo de Estado, que con sus militares y su brazo paramilitar ha perpetrado masacres atroces con el fin de vaciar extensas zonas de su población: son zonas de alto interés económico… Estas tierras ahora se las reparten latifundistas y multinacionales y en ellas intensifican producción de agro combustibles, extracción minera, y megaproyectos, entre otras libres utilizaciones que hacen del medioambiente… Los habitantes que quedan en las tierras tienen la libertad de trabajar para los asesinos de poblados enteros, en el agro-industrial, con salarios y condiciones esclavizantes.

La concentración de la riqueza es escandalosa en Colombia, el país ocupa el puesto número 11 de coeficiente GINI de desigualdad en el mundo: es el undécimo país con más desigualdad social del mundo. Según la CEPAL más del 49.2 por ciento de la población de Colombia vive bajo la línea de pobreza y el 14.7 por ciento en condiciones de pobreza extrema. Las cifras de los niños víctimas de la pobreza en Colombia son escalofriantes: 45% de ellos son pobres y 17% se encuentran en la indigencia… Pero esos niños son Libres; Libres de dormir en la calle; libres de “escoger” la prostitución infantil para sobrevivir, libres de zapatos, de educación, de salud, de infancia… completamente “libres” de todo. Y si llegan a tener un “espíritu emprendedor” serán “libres” de integrar un grupo de sicarios para mejorar sus condiciones de vida.

Mientras estas libertades inundan hoy las calles y los basurales de Colombia, un solo banquero, Sarmiento Angulo, controla el 42% del crédito Nacional y acaba de declarar ganancias en el último bimestre de 2009 por 1.250 millones de dólares.

Colombia es un país libre, tan Libre, que incluso ahora alberga en su suelo 7 bases militares del “País de la Libertad”: USA. Desde sus 7 bases militares en suelo colombiano, el “País de la Libertad”, busca aniquilar a la malvada guerrilla, y a los vientos peligrosos para la Libertad de Mercado que soplan en Venezuela y en América.

Libertad de abusar a las nativas para los marines USA

Colombia es una colonia Libre, tan libre que en ella los marines gozan de Libertad Total. Plenas Libertades. El gobierno colombiano ha firmado con USA un tratado según el cual los nacionales de USA no podrán ser perseguidos ante el TPI (Tribunal penal internacional), por sus crímenes cometidos o a cometer en Colombia, esto les otorga plena inmunidad.

Hay ya varios casos de niñas violadas por soldados y oficiales gringos en Colombia. Con las nuevas bases y el tratado de inmunidad, los estadounidenses tendrán más Libertad de violar y abusar a las nativas.

El caso de una niña de 12 años violada en la base colombiana de Melgar “por un oficial activo del Ejército de los Estados Unidos y uno retirado: Michael Cohen y Cesar Ruick” ⁵ es escalofriante, pues ella y su madre ya han sido víctimas de un intento de asesinato en Bogotá, por tratar de visibilizar las violaciones sufridas.

A pesar de la peligrosidad que implica hacer investigaciones, ya se conocen otros casos de varios uniformados estadounidenses implicados en violaciones y torturas “muchachas que fueron torturadas sexualmente” ⁵ , actos que fueron grabados en vídeo y publicados; una de las jóvenes se suicidó.

Colombia es una colonia Libre… lo único que ocasiona una “mancha” en ese paraíso de libertades, es una malvada guerrilla que probablemente ahora mismo conspira malvadamente para privar de sus Libertades al exitoso emprendedor y banquero Sarmiento Angulo, y para impedir en sus Libertades a los “gloriosos marines”.

Notas:

¹ Campaña para la liberación de presos políticos en Colombia: http://www.kaosenlared.net/noticia/campana-liberacion-presos-politicos-colombia

² Ingrid Betancourt: http://www.kaosenlared.net/noticia/frasecita-perversa-ingrid-guerra-conceptual-sustenta-horror-complicida

³ U.P: ver “El baile Rojo”: http://www.youtube.com/watch?v=jDbg08BR3lg&feature=PlayList&p=ED1EDF35E4C7D4AA&index=0

⁴ Datos acerca de la Libertad y la Dignidad en Colombia: http://www.kaosenlared.net/noticia/saqueo-terrorismo-estado-secuestran-millones-vidas

⁵ http://periodicopg.com.ve/?q=node/16727/pdf
Rebelión ha publicado este artículo con permiso de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente: Rebeliòn Leer más

Frei Betto: Feliz 2010

Frei Betto
Alai-amlatina

Feliz Año Nuevo a los artesanos de utopías, cuyas manos callosas desentierran girasoles de los pantanos de la ambigüedad; a las mujeres buscadoras de afectos recónditos, divas milagrosas del bien-amar gratuito; a los niños sobrevivientes en los corazones de todas las edades; y a los guardianes de silencios meditativos.

Feliz Año Nuevo a los magos de la delicadeza y a los que tejen lazos de cintas con las líneas del tiempo; a los auscultadores del rumor de ángeles y a los portadores de altivez luminosa montados en caballos de fuego.

Feliz Año Nuevo a los peregrinos de caminos desprovistos de oscuridad; a los buscadores de conchas en las playas solariegas de la saciedad ética; a los desatadores de nosotros en los pliegues del espíritu; a los heraldos de buenas nuevas y a los espantadores del infortunio.

Feliz Año Nuevo a quien se asoma a la ventana del alma para contemplar su propio amanecer; a los navegantes cuyas velas se mueven gracias al soplo del Espíritu; a los sembradores de horizontes translúcidos; a las bordadoras de ternura en el suelo pedregoso de nuestras desventuras.

Feliz Año Nuevo a los acampados en el vasto territorio de la insensatez, rehenes de egos inflados; a los acróbatas de extravagantes conjeturas, esclavos de sus altisonantes ilusiones; a los autores de la incongruencia cívica, inveterados jugadores del escarnio.

Feliz Año Nuevo a los corazones seducidos por el toque del amor divino; a los voluntarios de la generosidad, indicadores de caminos en las vías laberínticas de nuestros desaciertos; a los profetas inflexibles a la embriaguez de la rutina, intrépidos cultivadores de la esperanza.

Feliz Año Nuevo a los confiteros de dulces anuncios entre tantas desilusiones; a los artistas de la sobriedad, ajenos a las luces llamativas de la hipocresía; a los orfebres de la belleza preñada de densidad subjetiva; a los maestros de la sabiduría impelidos por la brisa suave impregnada de sabor a miel.

Feliz Año Nuevo a los filósofos desalfabetizados de erudición, atentos a los vuelos de la inteligencia para trascender la razón; a los adeptos a la mística vacía de imágenes y palabras; a los gitanos de Dios cuyos pasos recorren las sendas mistéricas de la amorosidad inefable.

Feliz Año Nuevo a quien se niega a proferir el discurso ácido de la designificación del otro; a los habitantes de aldeas líricas, en cuyo amanecer suenan cantos compasivos; a los eremitas del desconsuelo, alimentados por el Verbo que se hace carne; a los hábiles alpinistas de la imaginación, en cuyas artes la vida se transmuta en alegorías.

Feliz Año Nuevo a los cazadores de confidencias, atentos a los detalles de la gentileza; a los orfebres de la elegancia, cuyas palabras exhalan fragancias perfumadas; a los centinelas del asombro, agraciados por el don de identificar la vida como milagro; a los artífices de la fantasía, transustanciadotes de nuestras emociones más telúricas.

Feliz Año Nuevo a quien calla los despropósitos ajenos, incapaz de transformar la propia lengua en piedra de tropiezo; a los navegantes de devaneos románticos, embriagados de poesía; y a los arquitectos del futuro, dedicados al proyecto de la ceremonia nupcial de la libertad con la justicia.

Feliz Año Nuevo a los artistas de la insensatez capaces de imprimir a la vida carácter lúdico; a los aplicados caballeros de la filosofía de la risa, de los cuales emana el júbilo de vivir; y a los acongojados encendedores de luminarias, discípulos indignados de Diógenes.

Feliz Año Nuevo a quien trasiega a despecho de los pusilánimes, entregado a la osadía de reinventar la existencia después de cada fracaso; y al guardia del farol en pleno mar revuelto, cuyo haz de luz abre vías doradas en la superficie de las aguas; y a las mujeres de corazones acunados por la preferencia de Cupido.

Feliz Año Nuevo a los ojos vigilantes al ocaso ambiental, en los que las lágrimas serán resecadas por el hollín de chimeneas lucrativas; a los desenjauladores de pájaros, intrépidos pilotos de vuelos alucinados; y a los serviciales de la gratitud, militantes del altruismo compasivo.

Feliz Año Nuevo a quien tuvo un año infeliz, herido por dolores y lágrimas, empantanado por desesperanzas y sendas oscuras: Dios quiera que ahora pueda rescatar lo mejor de sí, religarse al Trascendente y hacer del amor la razón de su renacer a la vida. (Traducción de J.L.Burguet)

Frei Betto es escritor, fraile dominico y asesor de movimientos sociales. Autor de “Un hombre llamado Jesús”, entre otros libros.

Fuente: http://alainet.org/active/35299

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El trabajo precario desde un punto de vista feminista

Silvia Federici
Sin Permiso

El trabajo precario es un concepto central en las discusiones del movimiento sobre la reorganización capitalista del trabajo y las relaciones de clase en la economía global actual. Silvia Federici analiza los límites y el potencial del concepto, entendido como una herramienta analítica y organizativa. Sostiene que el trabajo reproductivo es un continente oculto del trabajo y de la lucha que el movimiento tiene que reconocer en su tarea política, si desea enfrentar las cuestiones centrales que nos salen al paso cuando ideamos una alternativa a la sociedad capitalista. ¿Cómo lidiar con el trabajo reproductivo sin destruirnos a nosotros o a nuestras comunidades? ¿Cómo crear un movimiento que se autorreproduzca? ¿Cómo superar las jerarquías raciales, generacionales y sexuales construidas en base al salario? La conferencia –dentro de una serie titulada: “This is Forever: From Inquiry to Refusal Discussion Series”— tuvo lugar el 28 de octubre de 2006 en la librería radical “Bluestockings” de New York (172 Allen Street)

Esta noche voy a criticar la teoría del trabajo precario, tal como la vienen desarrollando algunos marxistas autonomistas italianos, particularmente Antonio Negri, Paolo Virno y también Michael Hardt. Hablo de “teoría”, porque las ideas que Negri y otros vienen articulando hace tiempo van más allá de una mera descripción de los cambios en la organización del trabajo que se han sucedido en los 80 y los 90 de la mano de un proceso de globalización que ha traído consigo la “precarización del trabajo”, unas relaciones laborales crecientemente discontinuas, la introducción del “tiempo flexible” y una paulatina fragmentación de la experiencia laboral. La opinión de estos autores sobre el trabajo precario está de todo punto marcada por una determinada perspectiva de conjunto sobre la naturaleza del capitalismo y de los conflictos de nuestros días. Y hay que apresurarse a decir que no se trata aquí de simples ideas que pueblan las cabezas de un puñado de intelectuales, sino de teorías que circulan cumplidamente desde hace unos cuantos años dentro del movimiento italiano, y que recientemente también tienen influencia en los EEUU. Son, así pues, teorías que en nuestra opinión han llegado a cobrar relevancia.

Historia y origen del trabajo precario y de la teoría del trabajo inmaterial

Mi premisa inicial es la siguiente: es indudable que el problema del trabajo precario debe estar en nuestra agenda. Y no se trata simplemente de que nuestras relaciones con el trabajo asalariado sean ahora más discontinuas, sino también de que la discusión sobre el trabajo precario es crucial para entender cómo podemos superar al capitalismo. Las teorías que discuto captan aspectos importantes de los cambios que tuvieron lugar en la organización del trabajo, es cierto; pero también nos retrotraen a una concepción machista del trabajo y de la lucha social. Discutiré ahora los aspectos que para mi crítica de esta teoría resultan más pertinentes.

Un supuesto importante de la teoría autonomista italiana sobre el trabajo precario es que la precarización laboral –desde fines de los setenta al presente— fue la respuesta capitalista a las luchas de clase de los sesenta, una lucha centrada en el rechazo del trabajo, tal y como se expresaba en la consigna: “más dinero y menos trabajo”. Fue una réplica a un ciclo de luchas que ponían en jaque al control capitalista del trabajo, un rechazo de la disciplina capitalista laboral por parte de los trabajadores, el repudio de una vida organizada en función de las necesidades de la producción capitalista, de una vida consumida en la fábrica o la oficina.

Otro tema importante es que la precarización de las relaciones laborales hunde sus raíces en una permutación del trabajo industrial por un trabajo que Negri y Virno denominan “inmaterial”. Negri y otros cuantos argumentan que la reestructuración de la producción que tuvo lugar entre los ochenta y los noventa, entendida como respuesta a las luchas de los sesenta, produjo un proceso en el que el trabajo industrial fue reemplazado por un tipo diferente de trabajo, tal y como anteriormente el trabajo industrial había reemplazado al trabajo en la agricultura. Y denominan a este nuevo tipo de trabajo “labor inmaterial”, pues argumentan que la computación y la revolución de la información han producido cambios en las formas de trabajo. En el mundo capitalista de hoy, la tendencia principal se orientaría a una forma dominante de trabajo que no produciría objetos físicos, sino información, ideas, estados de cosas, relaciones.

En otras palabras: el trabajo industrial –hegemónico en las fases previas del capitalismo— ya no es tan importante, ya no es el motor del desarrollo capitalista. En su lugar encontramos “trabajo inmaterial”, trabajo cultural, cognitivo y trabajo “info”.

Los autonomistas italianos creen que la precarización del trabajo y la aparición del trabajo inmaterial han hecho realidad la predicción de Marx en los Grundrisse, en esa famosa sección sobre las máquinas en la que Marx afirma que con el desarrollo del capitalismo, el proceso de producción capitalista depende cada día menos del trabajo vivo y cada día más de la integración de la ciencia, el conocimiento y la tecnología, que se convierten en el motor de la acumulación. Virno y Negri creen que el desplazamiento hacia el trabajo precario hace realidad esa predicción sobre la tendencia histórica del capitalismo. Así, la creciente importancia del trabajo cognitivo y el desarrollo del trabajo computacional en nuestros tiempos se considera como parte de una tendencia histórica del capitalismo hacia la reducción del trabajo.

La precarización del trabajo sería consecuencia de las nuevas formas de producción. Es probable que el viraje hacia el trabajo inmaterial genere precarización de las relaciones laborales, porque la estructura del trabajo intelectual es diferente del trabajo industrial, del trabajo físico. El trabajo intelectual y de la información descansa menos en la presencia física continua del trabajador en el tradicional lugar de trabajo. El ritmo del trabajo es mucho más intermitente, fluido y discontinuo.

En síntesis, el desarrollo del trabajo precario y el desvío hacia el trabajo intelectual no aparecen –a los ojos de Negri y otros autonomistas marxistas— como un fenómeno completamente negativo. Al contrario, lo ven como expresión de una tendencia hacia la reducción del trabajo y, por eso mismo, de la explotación: como el resultado de un desarrollo capitalista que responde al conflicto de clase.

Esto significaría, hoy, que el desarrollo de las fuerzas productivas nos permitiría vislumbrar un mundo capaz de trascender el trabajo; un mundo en el cual nos liberaríamos de la necesidad de trabajar, una vía que conduce al reino de la libertad.

Los marxistas autonomistas creen que este desarrollo también está creando una nueva forma de “common” o bienes comunes, pues les parece de todo punto posible que el trabajo inmaterial represente un salto hacia adelante en la socialización y homogeneización del trabajo. La idea es que se habrían borrado las otrora decisivas diferencias entre distintas formas de trabajo (trabajo productivo/reproductivo, trabajo en la industria/agricultura, trabajo de cuidado), porque todas ellas (como tendencia) resultarían asimiladas en la medida en que comienzan a incorporar trabajo cognitivo. Y más aún, todas las actividades que de manera creciente se incorporan al desarrollo capitalista contribuyen al proceso de acumulación, y la sociedad se convierte en una inmensa fábrica. Es así que, por ejemplo, se esfuma la distinción entre trabajo productivo e improductivo.

Y esto significa que el capitalismo no sólo nos conduciría más allá del trabajo, sino que estaría sentando las bases mismas para convertir nuestra experiencia de trabajo en algo “común” ahí donde las divisiones comienzan a desmoronarse.

Es relativamente simple averiguar por qué esas teorías se han hecho populares. Contienen elementos utópicos especialmente atractivos para los trabajadores cognitivos, el “cognitariado” como lo denominan Negri y otros activistas italianos. Con la nueva teoría aparece un nuevo vocabulario. “Cognitariado”, en vez de proletariado. En vez de clase obrera, “multitud”, probablemente porque el concepto de multitud expresa la unidad creada por la nueva socialización del trabajo, la comunalización del proceso de trabajo, la idea de que dentro del proceso de trabajo los trabajadores son cada día más homogéneos, pues todas las formas de trabajo incorporan trabajo cognitivo, computacional, comunicacional y así sucesivamente.

Como he dicho, esta teoría alcanzó un alto grado de popularidad porque hay una generación de activistas jóvenes -con varios años de formación y postgrados- que ahora están empleados en trabajos precarios en las distintas ramas de la industria cultural o en la industria de producción de conocimiento. Y entre ellos esas teorías son muy populares, porque les sugieren que a pesar de la miseria y explotación que experimentan, sin embargo nos movemos hacia un nivel más alto de producción y de relaciones sociales. Es una generación de trabajadores que considera el horario laboral de “nueve a cinco” como una regla carcelaria. Para ellos la precariedad les otorga nuevas posibilidades que sus padres no tuvieron pero soñaron. El varón joven de hoy, por ejemplo, no es tan disciplinado como lo fueron sus padres; y estos padres todavía eran capaces de esperar que su esposa o compañera fuera económicamente dependiente de él. Ahora ellos cuentan con relaciones sociales que suponen menor dependencia financiera. La mayoría de las mujeres tienen acceso autónomo a un ingreso y con frecuencia se niegan a tener niños.

Esta teoría apela a una nueva generación de activistas que, a pesar de las dificultades inherentes al trabajo precario, fantasean en este tipo de actividad algunas posibilidades. Y estos teóricos proponen empezar por ahí, sin interesarse por la lucha por el pleno empleo. Pero también hay una diferencia entre Europa y EEUU. Por ejemplo, en Italia, dentro de ese movimiento, hay una demanda por un ingreso garantizado. Lo llaman “seguridad de la flexibilidad”. Lo que dicen es lo siguiente: no tenemos un empleo, somos precarios porque el capitalismo necesita que lo seamos, entonces deben pagar por ello. Hubo movilizaciones que duraron varios días, especialmente el 1 de mayo, y la consigna central era el ingreso garantizado. El 1 de mayo de este año, en Milán, gente del movimiento paseó a “San Precario”, el santo patrono de los trabajadores precarios. Este ícono irónico aparece en concentraciones y demostraciones centradas en la cuestión del trabajo precario.

Crítica del trabajo precario y de su apología indirecta

A partir de aquí hare una crítica de esas teorías, una crítica desde el punto de vista feminista. No es que al exponer mi crítica quiera minimizar la importancia de las teorías que habré de discutir. Estas teorías se han nutrido de muchas organizaciones y luchas políticas relacionadas con los cambios en la organización del trabajo que afectaron nuestras vidas. Recientemente, en Italia, el trabajo precario ha sido uno de los principales lemas de las movilizaciones, junto con la lucha por los derechos de los inmigrantes.

No quiero minimizar el valor del trabajo que se realiza en relación con los temas de la precariedad. Es evidente que en la última década asistimos a un nuevo tipo de lucha. Un nuevo tipo de organización escindida de los confines del puesto de trabajo tradicional. Ahí donde el puesto de trabajo era la fábrica o la oficina, ahora vemos un nuevo tipo de luchas que salen de la fábrica hacia el “territorio”, conectando distintos lugares de trabajo y construyendo movimientos y organizaciones arraigadas a un territorio. Las teorías del trabajo precario intentan dar cuenta de las novedades en la organización del trabajo y de la lucha, y también pretenden entender las formas emergentes de organización.

Y esto es muy importante. Al mismo tiempo, pienso que aquello que denomino teoría del trabajo precario tiene defectos serios, que ya he señalado en mi presentación. En lo que sigue resumiré las críticas y luego discutiré las posibles alternativas.

Mi primera crítica es que esta teoría se construye sostenida en una concepción completamente equivocada sobre el modo en que opera el capitalismo. Ven al desarrollo capitalista moviéndose hacia formas más altas de producción y de trabajo. En Multitud, Negri y Hardt llegan a decir que el trabajo se está haciendo más “inteligente”. El supuesto es que la organización capitalista del trabajo y el desarrollo capitalista estarían creando ya las condiciones para superar la explotación. Sería incluso posible que el cascarón protector de esta sociedad llegara a colapsar, lo que traería consigo la liberación de las potencialidades urdidas y crecidas en su seno. Se fantasea con que un proceso así está ya en marcha en la actual organización de la producción. Mi punto de vista es que todo eso no es sino un penoso malentendido sobre los efectos de la reestructuración inducida por la globalización capitalista y el giro neoliberal.

Lo que Negri y Hardt no advierten es que el tremendo costo del salto tecnológico necesario para la computarización y la integración de la información en el proceso de trabajo se pagó a expensas de un gigantesco crecimiento de la explotación en el otro extremo del proceso. Hay un hilo de continuidad entre el trabajador de la computación y el trabajador del Congo que extrae el coltán con sus propias manos para sobrevivir, antes de ser expropiados y pauperizados por las repetidas rondas de ajustes estructurales o de los constantes robos de tierras y recursos naturales comunitarios.

El principio fundamental es que el desarrollo capitalista es, siempre y al mismo tiempo, un proceso de subdesarrollo. María Mies lo describe elocuentemente en sus trabajos: “Lo que en una parte del capitalismo se presenta como desarrollo, en otra lo hace como subdesarrollo.”

Estas teorías ignoran por completo ese vínculo crucial, porque están de todo punto penetradas por la ilusión de que el proceso del trabajo nos está uniendo. Cuando Negri y Hardt hablan de que el trabajo se está “volviendo común” y usan el concepto de “multitud” para referirse a esa nueva forma de “común” supuestamente construido por el desarrollo de las fuerzas productivas son ciegos ante lo que ocurre con el proletariado mundial.

Ciegos porque no ven la destrucción de vidas y de medio ambiente que produce el capitalismo. No ven que la reestructuración de la producción tiene como objetivo reformar y profundizar las divisiones dentro de la clase trabajadora, en lugar de borrarlas. La idea de que el desarrollo del microchip está creando nuevos bienes comunes y nuevos comunarios o puede ser más desacertada; el comunalismo sólo puede ser el producto de una lucha, nunca de la producción capitalista.

Una de mis críticas a Negri y Hardt es que parecen creer que la organización capitalista del trabajo es la expresión de una racionalidad más elevada, y que el desarrollo capitalista es necesario para crear las condiciones materiales para el comunismo. Esta creencia es central en su teoría del trabajo precario. Podemos discutir si esta creencia representa o no el pensamiento de Marx. Es cierto que el Manifiesto habla del capitalismo en estos términos; también algunas secciones de los Grundrisse. Pero no es claro que esto sea un tema dominante en el trabajo de Marx, y desde luego no en El Capital.

Trabajo precario y trabajo reproductivo

Otra de mis objeciones a la teoría del trabajo precario es que se presenta como neutral ante el tema del género. Asume, sin más, que la reorganización de la producción está eliminando las relaciones de dominación y las jerarquías que existen dentro de la clase trabajadora en función de la raza, sexo y edad y, por tanto, no se ocupa de tratar esas relaciones de poder y carece de las herramientas teóricas y políticas para pensar cómo abordarlas. Negri, Virno y Hardt no discuten cómo ha sido y continúa siendo usado el salario para organizar dichas divisiones y cómo, por tanto, debemos enfocar las luchas por el salario para que no se conviertan en un instrumento para futuras divisiones, sino que, por el contrario, nos ayuden a socavarlas. Es éste, en mi opinión, uno de los temas principales que debemos abordar en el movimiento.

El concepto de “multitud” sugiere que todas las divisiones dentro de la clase trabajadora se han borrado o que ya no son políticamente relevantes. Obviamente se trata de una ilusión. Algunas feministas señalan que el trabajo precario no es un fenómeno nuevo. Las mujeres siempre tuvieron una relación precaria con el trabajo asalariado. Pero la crítica va mucho más lejos

Me preocupa que la teoría negriana del trabajo precario ignore y pase por alto una de las contribuciones más decisivas de la teoría y de la lucha feministas: la redefinición del trabajo y el reconocimiento de que el trabajo reproductivo impagado femenino es un recurso fundamental de la acumulación capitalista. Al redefinir el trabajo doméstico como trabajo, y no como un servicio personal; al definirlo como un trabajo que produce y reproduce la fuerza de trabajo, las feministas descubrieron un nuevo y profundo modo de explotación que Marx y la teoría marxista pasaron prácticamente por alto. Todas las intuiciones políticamente importantes contenidas en este tipo de análisis se esfuman ahora, al no otorgárseles la menor importancia en la comprensión de la actual organización de la producción.

Hay un eco imperceptible de los análisis feministas en la teoría, una especie de apoyo de boquilla, cuando se incluye a la “labor afectiva” dentro de las actividades laborales calificadas como “labor inmaterial”. Sin embargo, lo más que llegan a reconocer es el caso del trabajo de las azafatas o de los servicios de comida en las empresas: las llamadas trabajadoras a las que llaman “afectivas”, porque se supone que deben sonreír a sus clientes.

Pero, ¿qué es la labor afectiva? ¿Y por qué incluirla en la categoría de trabajo inmaterial? Imagino que la incluyen –vaya usted a saber— porque no produce productos tangibles, sino “estados afectivos”, esto es, sentimientos. Y nuevamente, para decirlo sin tapujos, pienso que eso es tirarle un huesito al feminismo, que es ahora una perspectiva que goza de cierto apoyo social y ya no puede ser ignorada.

Pero el concepto de “labor afectiva” evapora todo el poder desmitificador del análisis feminista del trabajo doméstico. De hecho, vuelve a introducir al trabajo doméstico en el ámbito de la mistificación al sugerir que la labor reproductiva sólo tiene que ver con la producción de “emociones”, “sentimientos”. Solía llamárselo el “trabajo del amor”, y ahora Negri y Hardt, en cambio, han descubierto que se trata de “afecto”.

El análisis feminista de la función de la división sexual del trabajo, de la función de las jerarquías de género, el análisis del modo en que el capitalismo ha usado el salario para movilizar el trabajo femenino de reproducción de la fuerza de trabajo, todo ello se evapora bajo la etiqueta de “trabajo afectivo”.

Que Negri y Hardt ignoren totalmente este análisis feminista, confirma mis sospechas de partida: esta teoría expresa los intereses de un grupo selecto de trabajadores, juntos y revueltos en la gran olla de la “multitud”. En realidad, la teoría del trabajo precario e inmaterial se ocupa de la situación y de los intereses de los trabajadores del nivel más alto de la tecnología capitalista. Su desinterés por el trabajo reproductivo y su presunción de que todo trabajo es común, esconde el hecho de que se ocupan de los sectores más privilegiados de la clase trabajadora. Y esto significa que no es una teoría que podamos usar para construir un movimiento que se autorreproduzca de manera verdadera.

Para esta tarea, aún es hoy crucial la lección del movimiento feminista. En los setenta el feminismo intentó entender las raíces de la opresión y explotación de las mujeres y las jerarquías de género. Las feministas describen tales fenómenos como producto de una desigual división del trabajo, que fuerza a las mujeres a trabajar para la reproducción de la clase trabajadora. Esta idea fue decisiva para una crítica social radical, y sus consecuencias aún precisan ser entendidas y desarrolladas en todo su potencial.

Cuando nosotras decimos que el trabajo doméstico es verdaderamente trabajo para el capital; que si bien es trabajo impagado aún contribuye a la acumulación del capital, estamos diciendo algo importantísimo sobre la naturaleza del capitalismo como sistema de producción. Afirmamos que el capitalismo se construye sobre una inmensa suma de trabajo impagado, y que no se erige exclusiva o primariamente fundado en relaciones contractuales; también decimos que la relación salarial oculta al trabajo impago, esclavo, tal y como es la naturaleza de gran parte del trabajo que hace posible la acumulación de capital.

Además, cuando decimos que el trabajo doméstico no sólo reproduce la “vida”, sino también la “fuerza de trabajo”, comenzamos por separar dos esferas distintas de nuestra vida y trabajo que aparentemente están indisolublemente conectadas. Comenzamos a ser capaces de concebir una lucha en contra del trabajo doméstico entendida ahora como la reproducción de la fuerza de trabajo, que es la reproducción del bien más importante que posee el capital: “ la capacidad de trabajo”, la posibilidad de que los trabajadores resulten explotados. Con otras palabras, reconocer que aquello que denominamos el “trabajo reproductivo” es un ámbito de acumulación y, por tanto, también de explotación, nos permite también ver a la reproducción como un lugar de lucha y, lo que es más importante, concebirla como una lucha anticapitalista en contra del trabajo reproductivo, que no nos destruirá ni a nosotros ni a nuestras comunidades.

¿Cómo luchamos en contra del trabajo reproductivo? No es lo mismo que luchar en el puesto de trabajo en la fábrica –por ejemplo, la lucha en contra de la velocidad en la línea de montaje—, porque del otro lado de la lucha hay personas y no cosas. Una vez que hemos dicho que el trabajo reproductivo es un ámbito de lucha, de inmediato debemos preguntarnos cómo luchar en ese terreno sin destruir a las personas que están a nuestro cargo. Ese es el problema que conocen muy bien las madres, maestras y enfermeras.

Por eso es tan importante poder trazar una separación entre la creación de seres humanos y la reproducción de los mismos entendidos como fuerza de trabajo, como futuros trabajadores que, por eso mismo, necesitan ser entrenados y no necesariamente en función de sus necesidades y deseos, sino que deben ser disciplinados y sometidos a reglas de un tipo particular.

Por ejemplo, fue importante para las feministas advertir que parte del trabajo doméstico y de crianza de los niños es trabajo policial para con ellos, para que se adapten a una disciplina laboral particular. Comenzamos a ver, entonces, que rechazar determinados ámbitos laborales no sólo nos puede liberar a nosotras sino también a nuestros hijos. Pudimos advertir que la lucha no se realiza a expensas de aquellos a quienes cuidamos, aunque pasemos por alto preparar la comida y limpiar los pisos. De hecho nuestra negativa abre un camino para su propia lucha y para el proceso de su liberación.

Una vez visto que en lugar de reproducir la vida estamos expandiendo la acumulación capitalista y que comenzamos a definir el trabajo reproductivo como un trabajo para el capital, también abrimos la posibilidad de un proceso de recomposición de las relaciones entre las mujeres.

Por ejemplo, pensemos en el movimiento de las prostitutas a quienes ahora llamamos movimiento de las “trabajadoras del sexo”. Los orígenes de este movimiento en Europa se remontan a 1975, cuando un grupo de trabajadoras del sexo en Paris ocupó una iglesia como forma de protesta en contra de una nueva regulación por zonas, que ellas vieron como un ataque a su seguridad. Hubo una clara relación entre lucha -que luego se propagó por toda Europa y en EEUU- y el movimiento feminista que estaba volviendo a pensar y cuestionar el trabajo doméstico. La posibilidad de decir que la sexualidad era un trabajo para las mujeres condujo a una nueva manera de pensar las relaciones sexuales, incluidas las relaciones gay. Debido a los movimientos feministas y gay, comenzamos a pensar en las formas en que el capitalismo ha explotado nuestra sexualidad para hacerla “productiva.”

Para concluir, fue un avance importante que las mujeres hayan podido comenzar a entender el trabajo impago y la producción que se realiza dentro y fuera del hogar como la reproducción de la fuerza de trabajo. Esto permitió repensar cada aspecto de la vida cotidiana –crianza de niños, relación entre hombres y mujeres, relaciones homosexuales y la sexualidad en general—, todo ello en función de la explotación y la acumulación capitalista.

Para crear un movimiento que se autorreproduzca

En la medida en que fuimos capaces de pensar que cualquier aspecto de la vida cotidiana es potencialmente liberador o explotador, también pudimos percatarnos de las distintas maneras en que se enlazan las mujeres y las luchas de las mujeres. Descubrimos la posibilidad de “alianzas” que no habíamos imaginado y la posibilidad de superar las divisiones que se habían creado entre las mujeres, también sobre la base de la edad, raza, y preferencia sexual.

No podemos construir un movimiento sostenible sin entender esas relaciones de poder. También necesitamos aprender varias cosas de los análisis feministas del trabajo reproductivo, porque ningún movimiento puede sobrevivir a menos que se interese por la reproducción de sus miembros. Esta es una de las debilidades del movimiento por la justicia social de EEUU.

Asistimos a las manifestaciones, organizamos actos, y esto es lo máximo que hacemos en nuestra lucha. Pero el análisis sobre cómo es posible reproducir el movimiento y reproducirnos a nosotros mismos no está en el centro de la organización del propio movimiento. Es preciso que volvamos a la tradición histórica de la clase trabajadora y organicemos una “ayuda mutua”, y que volvamos a pensar tal experiencia, no necesariamente para resucitarla, sino para nutrirnos de ella en el presente.

Es preciso construir un movimiento que en su agenda incluya las condiciones para su propia reproducción. Es necesario que la lucha anticapitalista invente distintas alternativas y sea capaz de construir sus propias vías de reproducción de manera colectiva.

Debemos asegurarnos de que no sólo confrontamos al capital en el momento de las manifestaciones, sino que lo hacemos colectivamente y en todo momento de nuestras vidas. Lo que ocurre internacionalmente es prueba de que sólo cuando contamos con formas colectivas de reproducción, de que sólo cuando tenemos comunidades que se reproducen a sí mismas de manera colectiva, pueden entonces nuestras luchas moverse y orientarse en un sentido radicalmente pugnaz frente al orden establecido: ahí están, por señalado ejemplo, las luchas de los pueblos indígenas contra la privatización del agua o contra las compañías de petróleo que destruyen las tierras de los indígenas en Ecuador.

Deseo cerrar esta disertación diciendo lo siguiente: si prestamos atención a los ejemplos de luchas en Oaxaca, Bolivia y Ecuador, veremos que las confrontaciones más radicales no son las que inician los trabajadores “cognitivos”, o las que surgen en virtud de los “bienes comunes” de Internet. La fortaleza del pueblo de Oaxaca, por ejemplo, reside en la profunda solidaridad que une a quienes luchan, una solidaridad que hizo posible el apoyo de otros pueblos indígenas de todo el territorio del Estado mexicano: los llamaron “maestros”, y los vieron como miembros de su propia comunidad. Lo mismo en Bolivia: el pueblo que impidió la privatización del agua tiene una larga tradición de lucha comunal. Este tipo de luchas es lo que debemos incluir en la agenda, construir este modo de solidaridad y entender de qué manera podemos superar lo que nos divide. Y para concluir, el principal problema de la teoría del trabajo precario es que no nos da la menor herramienta para superar el modo en que hemos sido divididos. Y lo cierto es esas divisiones, continuamente recreadas y reproducidas, son nuestra principal debilidad en relación con la capacidad para resistir la explotación y crear una sociedad equitativa.

Silvia Federici es una investigadora y activista de origen italiano.Historiadora marxista y feminista, autora del aclamado libro Caliban and the Witch: Women, The Body And Primitive Accumulation (Nueva York, Autonomedia, 2004), ha enseñado en varias universidades norteamericanas, así como en la Universidad de Port Harcourt en Nigeria. Es profesora emérita de la Hofstra University (Long Island, Nueva York).

Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3007

Fuente: rebeliòn.org Leer más

Anda caminando en Bogotá

Por Hugo Huberman, desde Colombia | 5.1.2010

Virgelina Chara se nombra esta mujer afro habladora y genuina, camina sin estridencias en el Encuentro de la Red de Masculinidades Ni Hegemónicas de Colombia. Anda suave y su verde que te quiero ver en su cabeza la ilumina mas aún. Desciende de los Chará, los negros esclavos que regaron esta América.

52 años la convocan a andar su historia, de Cauca a Bogotá, seis hijos y seis nietos son parte de su familia hoy, ha trabajado en casas de familia, de chica; luego el M19 la tuvo entre sus filas, vendedora ambulante, lideresa comunitaria y defensora incansable de los derechos humanos.

Ella sabe más de lo que habla, desde el 2003 está en Bogotá, corrida de tanto correr.
La primera vez, de su pueblo a la guerrilla andando, la segunda en Cali tomando tierras donde conformaron un barrio. Sin embargo en 1987 Virgelina fue tomada, torturada y golpeada por las fuerzas militares. El barrio, los hijos y las hijas quedaron atrás, había que salvar la piel.

En los 2000 seguían peleando por legalidad de los territorios que ocupaban, los paramilitares comenzaron a matar los líderes uno a uno. Volver a desplazarse…
Llega el 2003, Virgelina sabe que vienen por ella, así de simple, así de complejo.
Su hijo reclutado con ellos le avisa, me dice: ‘la guerra no respeta a nadie y a mí sí que menos. Ese 21 de Febrero del 2003, mientras nosotros emprendíamos camino hacia Bogotá, en el barrio asesinaron a 17 personas. Como a las diez de la noche entraron a mi casa, tumbaron la puerta y se llevaron los documentos de la organización. En el barrio nadie vio nada, nadie hizo nada’.

En Bogotá consiguieron que Afrodes (Asociación de Desplazados Afrocolombianos) les prestara 500 mil pesos para poder establecerse. Tocando en una puerta y en otra Virgelina consiguió que el Instituto Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos le concediera una beca de casi un millón de pesos por seis meses y con ese dinero logró sostener a su familia y otras más personas que también tuvieron que venirse de Cali para Bogotá desplazadas. Era gente que conocía de los procesos sociales.

Ella no abandonaba lo suyo. ‘Vea, iba a las reuniones de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, me vinculé con los procesos de comunidades de Afrodes, con la asociación Minga, con la Alianza Social de Organizaciones Sociales y Afines, y con la Conferencia Nacional Afrocolombiana’.
Poco a poco, como todo lo suyo, con mujeres del barrio el Rocío de Bógota organizó talleres de artesanías de jabón, bijouteri y tejidos. Comenzaron las reuniones 20 mujeres del Barrio Rafael Uribe. ‘Con esas señoras nos inventábamos talleres que para aprender a hacer mermeladas, tortas, bolsos y muñecas en jabón. Eso nos permitía tener un ingreso y empezar a meterles a las mujeres en la cabeza que eran sujetas de derechos y que debían luchar por que les fueran respetados’.

En Julio del 2003 nace la Asociación Mujer y Trabajo, que recién pudieron legalizar en Diciembre del 2006. Hoy con su Asociación Mujer y Trabajo tiene procesos organizativos con mujeres en sectores como Sierra Morena, en Ciudad Bolívar; Quiroga, Diana Turbay, Nueva Esperanza y San Marcos, en Rafael Uribe Uribe; Villa Rosita, en Usme; Rincón de Suba, en Suba, y con los vendedores ambulantes de la Plaza España,en Los Mártires. ‘Lo que hacemos en esos sectores es dictarles capacitaciones, charlas, crear unidades productivas, ayudarles a vender sus productos y por ahí de paso meterles formación social y política’, agrega escondiendo su sonrisa.

Esta es una organización casi familiar en la que trabajan sus hijos, quienes son los que sirven de secretarios y dan los talleres de mermeladas, tortas y collares. Nadie tiene sueldo fijo y, por el contrario, cuando logran sacar proyectos la mayoría del dinero se va en pagar el arriendo del lugar, darles algo a las mujeres por sus productos y comprar material para seguir produciendo. ‘Hay meses en que estamos al haber…Debemos hasta la madre…’, rezonga.

Hace un año Amaury Moguea entró a reforzar el trabajo de Virgelina. Él es un estudiante de último semestre de sociología, de la Universidad Cooperativa de Colombia, que les ayuda dictando los talleres de formación en derechos humanos y ahora asesorándolos sobre cómo hacer el acompañamiento a las personas que llegan a la asociación pidiendo ayuda porque han sido vulnerados sus derechos.
En Bogotá el hecho de denunciar lo de su hijo y sus desplazamientos, la ha llevado a ser secuestrada y amenazada más de una vez: ‘negra de eso no se habla, negra de eso no se discute’.

Sólo la llamaron por su nombre en pleno día y la llevaron varias veces. Cuenta que cuando escucha su nombre ahora ‘no doy papaya: por nada del mundo volteo a mirar cuando me llaman, me fijo muy bien quién va a mi lado y ante cualquier situación que me alerte, reacciono’.

Virgelina deambula por las calles bogotanas con el miedo a cuestas, sabiendo que su historia no está terminada. Ahí va la negra Virge, mas allá de sus desplazos.

Enviado por Hugo Huberman Leer más

ANTIDOTOS PARA EL MACHISMO

Para ser machista no es necesario ser hombre. Aunque no nos demos cuenta, hombres y mujeres tenemos una vena machista en nuestra conducta. Pelear para ganar, guardar rencor por la injuria, huir de ser visto como niño o niña, etc. Son formas de machismo.

El que cumpla estos preceptos tendrá menos problemas y logrará alargar su vida, vale la pena, no?

Escrito por Regina Brett, 90 años, de “The Plain Dealer”, Cleveland, Ohio

Para celebrar la llegada a mi edad avanzada escribí unas lecciones que me ha enseñado la vida.

* La vida no es justa, pero aún así es buena.

* La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.

* Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto.

* No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.

* Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.

* Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.

* Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.

* No compares tu vida con la de otros.. No tienes ni idea de cómo es su travesía.

* Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.

* Respira profundamente. Eso calma la mente.

* Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.

* Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.

* Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda sólo depende de ti.

* Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un “no” por respuesta.

* Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión
especial. Hoy es especial.

* Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para serlo.

* El órgano sexual más importante es el cerebro.

* Nadie es renponsable de tu felicidad, sólo tú.

* Enmarca todo supuesto “desastre” con estas palabras: “En cinco años, ¿esto importará?”

* Perdónales todo a todos.

* Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.

* El tiempo sana casi todo.. Dale tiempo al tiempo.

* Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.

* No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.

* No cuestiones la vida. Sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy.

* Llegar a viejo es mejor que la alternativa. ….morir joven.

* Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.

* Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.

* Si juntáramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, querríamos los nuestros.

* La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.

* Lo mejor está aún por llegar.

* No importa cómo te sientas… arréglate y preséntate.

* Cede.

* La vida no está envuelta con un lazo pero sigue siendo un regalo.

Enviado por Mario Francisco Mena Mendez Leer más