El que piensa estar firme... mire que no caiga!

octubre 07, 2012
Y todas esas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, para que no seamos codiciosos de cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, tal como está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a divertirse. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y en un día cayeron veintitrés mil. Ni tentemos al Mesías, como algunos de ellos lo tentaron, y eran destruidos por las serpientes. Ni murmuréis, tal como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecían como ejemplo, y fueron escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. 1 Cor. 10:6-12

En 1 de Corintios 8 y 9, Pablo recomienda a los corintios abstenerse de comer carne que antes hubiese sido ofrecida a ídolos paganos (pues se vendía libremente en los mercados). Esto no porque fuese algo malo en sí, sino porque generaba confusión entre los nuevos creyentes. Pero ya en el capítulo 10, comenta que algunos cristianos, confiados en la madurez de la relación que habían alcanzado con el Señor, sí la comían. Aquí, lo significativo no era el comerla, pues no les hacía daño ni les quitaba su salvación. Lo importante era que los cristianos en Corinto creyeron que por la posición que alcanzaban en Jesús como hijos de Dios, podían hacer lo que quisieran ya que su fe y madurez los protegerían de caer en pecado.

Por eso Pablo les recuerda la historia de Israel como un ejemplo de exceso de confianza. Ellos, disfrutaron del gran privilegio de ser el pueblo escogido de Dios, pero fueron casi todos rechazados por su falta de disciplina. Confiaron tanto en ser especiales para Dios que no pusieron cuidado en guardarse de no fallarle. Cuanto Dios mas los bendecía, tanto más se descuidaban y luego caían. Ahora podemos leer esa historia como ejemplo para que hoy no nos descuidemos y permanezcamos vigilantes; pues nosotros gozamos de un privilegio aún mayor: somos hijos de Dios, y tampoco estamos a salvo de caer.

Así, Pablo enumeró las fallas de los israelitas y empieza con el deseo que sentían por los placeres dejados en Egipto (Núm. 11:4-34). La codicia por esas cosas fue el origen de las otras ofensas porque codiciaron aquello que Dios les retenía, mostrándose insatisfechos con lo que Él les daba. Este primer sentimiento malo que se permitieron guardar en el corazón los llevó a caer en cosas mayores que Dios castigó con la muerte.

Primero menciona la idolatría (Éx. 32:1-6, 28-25) y recuerda al becerro de oro que adoraron en el desierto. Seguramente ahora no adoramos estatuas, pero sí tenemos como dioses a aquello a lo que le dedicamos todo nuestro tiempo, pensamiento o energía. Luego, la inmoralidad sexual (Núm. 25:1-9) cuando adoraron a Baal-peor y se involucraron con mujeres moabitas. A cualquiera, hombre o mujer, nos atacan tentaciones de esa naturaleza, pero deberíamos buscar rechazarlas desde un inicio. Eso sólo se logrará si tenemos un gran anhelo de pureza y santidad por amor al Señor.

Lo tercero fue tentar a Dios quejándose y reclamando por su alimentación (Núm. 21:5-6). Aquí, el término “tentar” significa probar al grado de cansar o consumir. A veces nos encontramos tan confiados de la paciencia y amor del Señor que arrastramos pecados por mucho tiempo o pecamos “voluntariamente”. Pensamos: “No me pasará nada, pediré perdón y Dios me perdonará”, olvidando que hay una santidad que debemos cuidar. Y, finalmente, recordó las quejas contra Moisés y Aarón (Núm. 16:41-49), pues las murmuraciones contra ellos eran implícitamente murmuraciones dirigidas contra Dios.

Pensemos un poco en esto… pues para caer en cada uno de los pecados mencionados, sólo fue necesario guardar un pequeño sentimiento negativo. Si Pablo insiste en la necesidad de vigilancia constante es porque nadie debería considerarse lo suficientemente maduro como para no caer. A veces creemos que por tener ciertos años en la fe o por haber alcanzado ciertos logros y liderazgo podemos confiar en nuestra propia perspectiva de moralidad y santidad, olvidando preguntar o buscar en la palabra que es lo que Dios demanda de nosotros. Nos fiamos al creer que somos capaces de reconocer lo bueno y lo malo por nosotros mismos o, que al final de todo Dios nos perdonará por lo que sea que hagamos.

Quizá no hemos caído en esos pecados, pero tal vez sí nos estamos permitiendo hacer algunas cosas pequeñas que dañan nuestra santidad; y ellas, poco a poco nos llevarán a caer en cosas peores y constantes. Dios es amor y misericordia, pero también es SANTO y no podemos vivir diciéndonos sus hijos y comportándonos como a nosotros nos dé la gana o aprovechándonos de la gracia y perdón del Señor. Podemos considerarnos lo más maduros en la fe que queramos, pero la voluntad perfecta del Señor siempre demandará más de lo que nuestra perspectiva de lo bueno demanda. Caer siempre será posible, así que a pesar de años y madurez, cuidémonos de nunca perder nuestro temor de caer en pecado y estemos siempre alerta; sólo así nos mantendremos agradables ante el Señor.


Leslie Meza

Como un buen inicio

septiembre 24, 2012
Hoy la vi llorar. Francamente no importa quién o los detalles, no interesa poner nombres o dar más datos, solo sé que es una imagen que no me gustó. El punto es que hoy me di cuenta de algo que es muy simple: el tiempo no lo cura todo. El tiempo no sana heridas, el tiempo no nos hace superar hechos pasados, el tiempo no nos hace reflexionar: el tiempo es tiempo, nada más.

Lo decía porque hoy fue un día largo de disculpas. Disculpas de cosas de hace más de un lustro, cosas que no recordábamos, cosas que podríamos decir que superamos. Pero las lágrimas en sus ojos, la tensión del momento, la angustia de querer terminar con ese momento triste me hicieron ver que quizás había olvidado lo que había pasado, pero la herida que se generó no había sanado.
Como dije, esto es para empezar la semana, así que no hay enseñanzas grandes, palabras profundas, exégesis notables. Todo es simple, básico, pero necesario. Y el asunto, de modo claro se refiere a un hecho: resuelvan las cosas, y oren, ayunen, llénense del Espíritu, pero al final del día las cosas no se resolverán por arte de magia. Quizás su único trabajo sea mover un dedo, decir un “lo siento”, dar un abrazo, la cosa más simple que se puedan imaginar, pero sin este hecho las cosas no quedarán saldadas.

¿Acaso no podría Dios resolver todo sin que nosotros intervengamos? Claro que si, podría, es Él, pero no es tan fácil, y no lo es porque eso no será bondad, sería malacrianza. Y sé que decir que no hay que esperar que las cosas se resuelvan solas traerá la casi automática respuesta de “ya sé”, pero ¿en dónde está la línea entre el saberlo y el vivirlo?

Y sin sanar esas heridas no tendrá mucho sentido que pidamos más cargos, más responsabilidades, más servicio. Ya que no podemos exigir confianza si no perdonamos una traición, más responsabilidades si no pudimos con las que nos dieron, que nos amen si no amamos primero. Cortemos con la ambición que nos hace querer más cuando ni siquiera cumplimos con lo que debemos, el orgullo que nos manda a hacernos los fuertes como si llorar o entristecerse fuera algún acto sub-humano.

Empiecen su semana siendo honestos, tomando su fuerza del Señor, resolviendo los problemas con Él y no solo con lo que sus capacidades les ofrecen: porque se van a cansar. El mundo nos cansa en algún momento y es que pesa más, puja más, hiere más. Empecemos con una sonrisa genuina, así esta deba venir luego de una lágrima. Al final, en el Señor, todas las cosas nos ayudan a bien. Buena semana.

¿Cómo encontrar a tu “idóne@”?

julio 10, 2012
"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase…. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar… Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre." (Génesis 2: 18-22)

Probablemente con el titulo alguien pensó que hablaría o daría algunos “tips” para encontrar a la pareja ideal, pero no… no es ese el punto de este artículo. En todo caso, la única recomendación que podría darles es que la mejor forma de encontrar a tu ayuda idónea es dejando de buscar. En la biblia no hay versículos que nos muestren un método o forma especifica en la que debemos buscar. Sin embargo, si hay muchos pasajes que muestran como nuestro Dios conoce nuestras necesidades y anhelos… y, que está muy interesado en proveer para satisfacerlas. Como podemos ver en el texto de génesis, ¿a quién se le ocurrió que el hombre no debía estar solo? ¿Quién durmió a Adán y tomo su costilla? ¿Quién formo a la mujer? Pues, todo eso lo hizo Dios mismo pensando en su necesidad.

¿Qué hizo Adán? Pues… él no tuvo parte activa en la búsqueda de Eva, no hizo más que trabajar en el huerto. Adán obedeció a Dios en lo que le había encomendado; y, fue en el transcurso de ese obedecer, que Él suplió su necesidad. Así le proporcionó la ayuda y complemento que necesitaba para cumplir la labor que le había encomendado. Pero eso fue cuando Adán estaba trabajando en la tarea que Dios le dio, estaba ocupado primero en obedecer y agradar a Dios…. no estaba preguntándose con quien se casaría. Es en el proceso mismo de obediencia y acción, que Dios nos va preparando para el propósito para el que fuimos llamados. Y, es en medio de esta preparación que podemos conocer y relacionarnos con aquellas personas que sienten la misma carga que nosotros, y que podrían ser la ayuda idónea que necesitaremos en adelante.

Con esto quiero decir que este es el tiempo en el que Dios quiere prepararte a ti y a tu pareja para que puedan ser ayuda idónea el uno para el otro. Y, será Él mismo quien en el momento adecuado les revelará el plan perfecto que tiene para sus vidas. Pero para que suceda, es necesario que nos dejemos preparar, y eso solo se logrará en obediencia. Sólo en medio del trabajo en el servicio podremos llegar a conocer que es lo que necesitamos. Así que a esto quiero apuntar; en este momento de nuestras vidas no gastemos más tiempo del necesario en pensar y “buscar” a una persona en especial. Primero, trabajemos en lo que el Señor nos haya mandado, preocupémonos en obedecerle y fortalecer nuestra relación con Él. Dios está más interesado que nosotros en proveernos de una ayuda idónea, pero esa ayuda sólo será necesaria si es que la necesitamos para perfeccionar nuestro trabajo en la obra de Dios. Pero si no trabajamos, ¿para que queremos ayuda?

Dios, en su gracia, nos rescató de una vida vana, nos dio un propósito para servirle y compartir con nuestro prójimo toda la bendición que nos regala día a día. No seamos desagradecidos, ni mediocres al servirle y obedecerle. Seamos fieles en lo que nos ha dado, si te ha dado la posibilidad de estudiar en esta universidad, pues agradécele con tu servicio. Sírvele en lo que te pida, no menosprecies la oportunidad que te ha dado de servirle en la universidad. Adán si estaba cuidando del jardín. Pero ahora te pregunto a ti: ¿cómo estas obedeciendo a Dios dentro del lugar en el que te ha puesto? ¿Realmente estas dando tu vida en servicio y en agradecimiento a la salvación que Dios te ha regalado? ¿Estás siendo de bendición para tu familia, para tu salón de clases, para tus amigos, para la universidad? ¿Para la CBU?….

Cada uno se conoce y sabe lo que hace, y sabe cuanto tiempo le otorga a Dios y a servicio. Solo me queda pedirles que se aseguren de que están obedeciendo realmente a Dios…. en todo. En cualquier ministerio, ya sea de iglesia o CBU, siempre hay necesidad, siempre hay formas de servir. Nunca piensen que ya hay gente que lo hace, no calienten sillas nada más… sirvan de verdad. No se sienten a ver a los otros trabajando, ni malgasten su tiempo en cosas que no deben preocuparlos. Nuestra preocupación primordial debe ser obedecer a Dios en todo, Él se encargará de ayudarnos en el resto. Pongamos nuestra vida a su disposición, y sirvámosle en todas las maneras en que podamos hacerlo. No nos conformemos con solo mirar… obedezcamos y seámosle útiles.

Dios los ha puesto en diversos espacios, obedezcan y sírvanle ahí… prepárense para el propósito para el cual Dios los ha llamado.


Leslie Meza

El privilegio que tenemos… pero no todos lo saben

junio 29, 2012
Imagínense que ahora exista en el mundo solo una persona que puede tener acceso a lo más hermoso que pueda existir allí, algo tan hermoso que nadie puede siquiera imaginarse cómo es, de qué forma es, cuál es su escencia, pero todos creen que es lo más hermoso por lo que dice esa única persona, la cual tiene buena reputación y es muy respetado a nivel mundial. Aquel que se atreva siquiera a asomarse a ver… lo pagará con su vida por sapo.

Pues te cuento que algo similar pasaba hace muchos años en Israel, pero primero un poco de historia mis estimados… un poco después de la muerte del Rey Saúl, que por cierto se suicidó, David fue proclamado rey de Israel, venció a los filisteos que persiguieron a Saúl y a sus hijos y luego trajo el Arca a Jerusalén… A ver, a ver, a ver un momentito…si no entiendes esto del arca, te explico en un toque y si ya lo sabes…paciencia…el Arca significaba la misma presencia de Dios y este era colocado en el Lugar Santísimo, que era parte del tabernáculo (conformado por tres partes: afuera el Atrio, adentro el Lugar Santo y el Lugar Santísimo). El tabernáculo que Dios mandó a Moisés a edificar es una sombra del modelo del tabernáculo que hay en el cielo… bravazo no?.

Los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.’ Hebreos 8:5


Bueno, nos quedamos en que David quería llevar el Arca a Jerusalén. David entendía a plenitud lo que significaba el Arca, es por eso que lo hacía con alegría y no solo eso… sino que mientras el Arca era llevada, él saltaba y danzaba (1 Crónicas 15:25-29), wao, particularmente a mí me emociona y me sorprende cuánto amor tenía David hacia Dios, las locuras que hacía por el Señor, realmente estaba ‘enamorado’ de Dios, siendo el rey de Israel no le importaba su posición, el cargo que ocupaba o lo que dijeran los demás acerca de los movimientos ridículos, tal vez, para el pueblo, pues no lo hacía para agradar a las personas sino para agradar a el de arriba y es que cuando se trata de Él no hay ninguna persona, cargo o lo que fuere que impida hacer locuras por el Señor… y como había escrito líneas arriba, el Arca era colocado en el Lugar Santísimo, este era la última parte del Tabernáculo, allí solo podía entrar el Sumo Sacerdote, este debía estar libre de pecado, portar incienso, sangre de cordero sobre sí y sobre todo, para no morir (generalmente lo amarraban con una soga, si moría lo jalaban para que no se quede allí).

Sobre la tapa del cofre o propiciatorio del Arca descansaban dos querubines de gloria, los querubines aparecen en la Biblia como guardianes que cuidan lo que Dios les encomienda, una de sus prohibiciones es que el humano se acerque a Dios… ¿un poco fuerte no? Es por eso que nadie podía entrar sino el Sumo Sacerdote y con las características antes dichas, pero se sabe que los querubines del Arca están inclinados ante la tapa del Arca, la cual contiene la sangre derramada del cordero que el Sumo Sacerdote rociaba, es decir, cuando los querubines ven eso, permiten el paso a la presencia de Dios, es por eso que están inclinados… y sabes? Son demasiadas cosas las que se tenía que hacer en ese tiempo para entrar a la presencia de Dios dirán muchos y solo una persona lo podía hacer…

Lo que muchos no saben es que ahora ‘todos’ los cristianos podemos entrar a la presencia de Dios, digo todos entre comillas refiriéndome a las personas que han aceptado Jesús como su único Señor y Salvador personal, sin cuestionarse, sin dudar… pero ¿es esto verdad? Veamos qué nos dice la Biblia…

Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo. Hebreos 9: 11-14

Jesús, el Cordero Santísimo ha derramado su sangre una vez y para siempre y ha hecho de los suyos sacerdotes, es decir, ya no solo el Sumo Sacerdote tiene acceso sino todos los que creen y confiesan a Jesús como su Señor y Salvador personal… qué privilegio! Los que han experimentado estar en la presencia de Dios saben de lo que hablo, pero muchos ahora en todo el mundo, están sufriendo con sus problemas, sin saber de esta maravillosidad, otros se convierten en ateos, agnósticos y otros siguen una religión, se necesita de personas que vayan por todo el mundo a hablar acerca de esto...

Cuando uno deja de dudar, cuando uno abre su corazón, sin ocultar nada, aún ateos, agnósticos, personas que ni les interesa, personas que siguen una religión experimentarán y conocerán al Dios vivo… Cuando se le mandó a Moisés a construir el tabernáculo, se le mandó a hacerlo de adentro hacia afuera, dice la palabra de Dios que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19), nuestro cuerpo es un tabernáculo y al igual que ese mandato, el cambio va de adentro hacia afuera en cada uno de los que creen y guardan sus mandamientos. Pero se necesita de personas que vayan a hablar acerca de estas buenas nuevas…

porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!! Romanos 10:13-15

Está en ti el salir por todos los lados a hablar acerca de estos acontecimientos, que es por fe, pero ¿qué es la fe?
la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1
…pero primero, puedes empezar allí donde estás, con tu familia, amigos, vecinos, wachiturros, etc.


Jhon Pierre Felipa

Un minuto de silencio por la CBU

junio 21, 2012
Usemos nuestra imaginación, exacto, eso que usan cuando están en su viaje de combi de 2 horas. Muy a pesar, imaginen que me morí (¡no se rían!). Pero ¿por qué dejarlo allí? En un momento el destino, o como lo quieran llamar, decide que la vida de todo el grupo conocido como “coordinación” se apaga. ¿Circunstancias? Pues sean dueños de sus propias ideas, añádanle cuanto dolor, sufrimiento o penuria quieran, sea poético, trágico o un film western.

Y bueno, simplemente ya no estoy aquí (no significa que no deban seguir leyendo ¬¬), ni yo ni quienes ahora se encargan de tomar decisiones por el grupo. Tengo una pregunta más, una de ultratumba, susurrada en el aire que llegará a ustedes en su siguiente momento de oración: ¿qué será de la CBU? Mírenme mal si quieren, bueno al menos a mi ataúd, pero mi pregunta no lleva a decir que sin mi o la Coordinación todo se hundirá o que nosotros manteníamos al grupo como era. Y si en algún momento pensaron en tomar un minuto de silencio, les pido que lo cambien por un minuto de reflexión y se pregunten quien tomaría el reto que nosotros tuvimos que dejar.

“El Señor levantará líderes”, es la respuesta pusilánime de alguien que no es capaz de pensar en su propia respuesta y espera que Dios le ponga las cosas en bandeja. Pues ¿por qué no levantarse uno como líder? ¿Qué no estás preparado? ¿Y por qué no te preparaste en los años que tuviste? Perdón si hay algún recién converso leyendo esto, obviamente no planeo introducirte en el mismo saco, pero irás entendiendo a que me refiero.

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”
Mat. 5:13

Luego de este momento… emotivo, me pregunto ciertas cosas de este pasaje, cosas de la que me gustaría que Leslie hable (sí, está a mi costado, y sí, sé que mi integridad física está en riesgo).

Este pasaje se encuentra dentro del conjunto de enseñanzas que Jesús impartió en el llamado Sermón del Monte, por lo que evidentemente no era un llamado exclusivo para los discípulos, sino que se dirigía a todo aquel que había decidido seguir y escuchar a Jesús. La responsabilidad de ser sal sobre la tierra recae en todos nosotros, no solo en el liderazgo del grupo, y si bien hay una organización de por medio y son los lideres los que se encargan de dirigir el grupo, sin la ayuda de todos sus miembros es imposible que un grupo pueda seguir avanzando.

“De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.” 1° Cor. 12:26-27

Cada miembro tiene capacidades especiales que suman al grupo y que deben ser usadas para edificación del mismo. Pero estas capacidades solo aparecerán si uno se da el tiempo de ponerlas en practica y las pone en disposición para los momentos en que se necesiten. Pero si cada vez que hay necesidades, actividades o tiempos de estudio pensamos que los líderes se van a encargar de hacerlo y le damos prioridad a otras actividades, como vamos a saber en que es en lo que podemos ayudar y contribuir al grupo.

Ser parte de un grupo no solo significa sentarte a escuchar lo que dicen, comer con ellos y tratar de sacar el mayor provecho en ello, significa trabajar en el y ayudar en las cosas que se necesiten y en el crecimiento de sus miembros. No es solo cuestión de salir bendecidos, sino también de bendecir, ayudar, contribuir en lo que se necesite. Los lideres se encuentran para guiar al grupo y para acompañar en el crecimiento de sus miembros para que en el futuro ellos puedan hacer lo mismo, es parte de un ciclo. Pero a quienes van a preparar si no hay gente que se comprometa y pueda poner a disposición su vida y su tiempo.

Luego de esto, la idea es simple: Un líder lo es porque pasó por una preparación de por medio, la cual se encuentra no solo en experiencia de vida, sino en los momentos que decidió coger su Biblia en vez de ver TV, que cuando escuchó de un evento quiso ayudar a organizarlo y no solo “ser manos”. Moisés, Pablo, Daniel y el mismo Jesús fueron líderes porque se prepararon, y si bien se puede decir que Dios los preparó, también se puede decir que ellos eligieron aceptar tal preparación. Dios elige y erige líderes, pero este no es más que un ser humano (como cualquiera de nosotros) que decidió aceptar una tarea extraordinaria.

Cada año la Coordinación se renueva, así que no será necesario asistir a algunos velorios para que la realidad antes descrita se haga realidad (obviamente ya no es Leslie quien escribe). Es cierto que la Coordinación elegirá a sus sucesores, pero ¿de dónde? Sí, cierto, nuestro trabajo es preparar y ayudar a la siguiente generación: PERO… no se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado, ni educar a quien no quiere ser educado.

No, no soy perfecto (si es que eso piensan luego de este altivo discurso), es más…. Soy quizá el peor entre ustedes: pero un día, como a Uds., Dios me dijo que podía hacer más… yo elegí ese más, si ustedes ya lo eligieron… entonces no me preocupa el futuro de la CBU, al menos por los próximos años que han de venir…

… pero para los que lo saben, las Coordinaciones son de 5, no de 4, así que ¿qué responden a eso?

PD: Ningún Abel fue lastimado durante la producción de este texto.

Abel Tiravanti

Leslie Meza

YO SOY

junio 16, 2012
A puertas de culminar un ciclo que en términos generales fue bueno, pero pudo ser mejor…
Qué rápido ha pasado este semestre, aún recuerdo el primer día de clase, exactamente dónde estaba sentado, al fondo, en el medio. Si pues, llegué tarde… es más, recuerdo que no llegué a tener el primer Punto Edu del ciclo (el periódico de la PUCP) y poder llenar el sudoku… y ahora estamos a unas semanas de culminar el semestre y aún no lleno un sudoku… sabes, quiero escribir un poco acerca de un tema relacionado a la universidad… no, no te voy a hacer la clásica pregunta mediocre, sobretodo en ingeniería… ¿Por cuánto te vas? Tampoco preguntarte cómo vas en tu carrera, que seguramente me dirás y dependiendo de la carrera… sí, bien, con el clásico estrés académico, trabajos, pcs, controles, exámenes… espera ¿Este es el blog de la cbu? Dirás ¿Esto está en la sección de Evangelismo?... la respuesta es sí amado, si vas a leer esto para criticar o simplemente para leerlo un rato y seguir con ‘tus’ cosas… es que hay un tanto de egoísmo en ti, si no tienes tiempo de leer todo porque vas a hacer ‘tus’ quehaceres o simplemente lees esto altoque porque quieres ver qué hay en el inicio de ‘tu’ Facebook, hay un tanto de egoísmo en ti.

'Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio...'. Hechos 4:32

Si aún no entiendes lo que te quiero decir, acerca de lo que pasa en el diario vivir de muchos cristianos, es que ese egoísmo tan peligroso puede llevar al hecho de poder enfriarte… sí, solo es un pequeña puerta abierta pero que puede llevarte hacer las cosas en ‘tu’ carne, pensando que estás haciendo la voluntad Dios. Cuando empiezas a preocuparte por las cosas que tienes que hacer y lo empiezas hacer más por rutina u obligación o porque consideras que es 'tuyo', es decir, ‘tu’ carrera, ‘tu’ vida, ‘tu cargo’, ‘tu’ familia, ‘tu’ ministerio, ‘tú’… hey! Esto es muy importante, medita mucho en esto realmente, tal vez durante todo este tiempo has estado viviendo una vida de egoísmo… Te invito a investigar acerca de la Mayordomía Cristiana.

'Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó así mismo por mí'. Gálatas 2:20

Ese egoísmo puede llevar a encerrarte en tu mundo, a empezar a estresarte, a preocuparte… Jesús ahora mismo te dice: 'Ven a mi si estás trabajado o cargado, y yo te haré descansar'. Mateo 11:28

Ser egoísta es preocuparte por salir bien en la universidad y listo… cuando en realidad deberías darlo todo por el Señor en la universidad, sirviendo de alguna manera, con ese fuego en tu corazón, con esas ganas como cuando vas a jugar Play Station 3 o como cuando vas a ver a algún ser querido que no veías hace tiempo o quizá como cuando vas a salir con 'esa persona'… Jesús lo dio todo por ti, en él no hubo ese espíritu de egoísmo.

‘Haya, pues, en vosotros ese sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no escatimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló así mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz’. Filipenses 2:5-8

Y es que cuando uno se preocupa solo por uno mismo y todo lo que implica eso… ha sido, es y será difícil hablar a otros de Jesús… hablar cosas bonitas y tener todo planeado en base a lo que decimos(y no hacemos) es fácil, total, hablar es fácil ¿hacer lo que dices? Escribir es fácil ¿hacer lo que escribes? Leer la biblia es fácil ¿hacer lo que dice ahí? La lengua es engañosa, uno puede decir muchas cosas, pero en el corazón es donde se ve realmente a la persona.

‘La lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas’ Santiago 3:6a.

Muchos dicen que los mandatos del Señor escritos en la biblia son una obligación, cuán equivocado pueden estar! cuando uno está conectado con Él, cuando uno se muere por pasar tiempo con Dios, hacer lo que manda el Señor es un placer. Tener en tu corazón ese amor por buscar más al Señor, es como cuando te gusta alguien y esperas a que se conecte en el Facebook para hablarle, de la misma manera es con el Señor, el hecho de amarlo con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas... eso pasará cuando derrames tu corazón ante él y no le ocultes nada, cuando leas Su palabra y ores, cuando te arrepientas de corazón de tus pecados.

'Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón y salva a los abatidos de espíritu.' Salmos 34:18

'Acércate a Dios y él se acercará a ti...' Santiago 4:8a

'Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.' 1era Juan 1:9

'Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.' Miqueas 7:19
y
'Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.' Hebreos 10:17

Amado, en el primer párrafo dije que quería hacerte una pregunta y es esta… ¿Cuándo estés ante el Señor y él te diga qué hiciste en la universidad por mí? Qué le responderías, estuve ocupado con mis estudios pero siempre te busqué… hey! No se trata de ti, se trata de los demás, Jesús vino y murió por todos nosotros, nunca buscó hacer las cosas para él, tampoco te estoy diciendo que te despreocupes de ti. ¿Realmente quieres salir bien en la universidad, quieres estar en paz con todos, quieres acabar tu carrera, practicar, trabajar, tener una familia, etc, etc, etc? Solo quiero decirte lo siguiente.

‘Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas’.Mateo 6:33

Cuando realmente busques al Señor y no solo repitas palabras, cuando quiebres tu corazón para buscarle, ese egoísmo no estará más en ti, ya no solo verás tu necesidad, la de tu familia o amigos sino que a toda persona que pase por las calles, universidades,centro de trabajo, en tu distrito, en todos lados querrás hablarle de Jesús y predicar el evangelio que se nos manda porque el Espíritu del Señor estará contigo.


Jhon Pierre Felipa Vargas

Multiplicando 1 x 2 x 3 x 5000

junio 11, 2012
A veces no comprendemos por que el señor nos ha escogido como su pueblo, nos damos cuenta de todas las bendiciones que Dios nos da y le agradecemos cada mañana. Con forme pasa el tiempo, el señor nos llama a servirle en un ministerio sea dentro de una iglesia o en la universidad, al mismo tiempo nos demanda abrir una célula o red ( en caso de la IBE) y también nos damos cuenta que necesitamos trabajar ya sea en nuestra carrera o en un proyecto dentro de la universidad. Esto nos sorprende entonces decimos señor no tengo tiempo por mis cursos, a parte no he terminado de leer la biblia completa, ni tampoco he hecho estudios teológicos como para poder enseñar y dirigir vidas en un ministerio grande, no voy a poder señor soy muy pequeñ(a/o).
En este punto me acuerdo cuando Jesús en mateo 14:14-21, cuando El vio a una gran multitud (aproximadamente cinco mil) que le seguía y los miro con compasión por que era como ovejas sin pastor. Luego de un prolongado tiempo la gente seguía
acompañando a Jesús, los discipulados querían que se fuesen por que era tarde y Jesús les dice que ellos les den de comer, pero ellos dicen que no tenían mas que cinco panes y dos peces . Luego Jesús indica a sus discípulos que hagan recostarse a la gente sobre la hierba, bendice los alimentos y les dio los panes a los discípulos para que ELLOS los repartieran a la multitud. Al final la Biblia dice que todos terminaron saciados, incluso sobro doce cestas llenas. Luego de meditar en esta historia, me doy cuenta que el señor sabe que nosotros somos limitados en cuestión a conocimientos, sabiduría, fuerza, etc. Sabemos que en nuestras fuerzas no podremos hacer lo que nos demande, pero si oramos a el y nos humillamos, eso poco que hagamos el lo multiplicara en grande y de esa manera mas personas conocerán a Dios y lo recibirán como su señor. Un punto importante en el relato es que Jesús les dio los panes a los discípulos para que ellos los repartan; así también nosotros debemos hacer, debemos dar todo lo que podamos a nuestro prójimo sea poco o mucho Dios lo multiplicara y nos bendecirá mas.

Natalia Castromonte Paucar
Coordinadora de servicio

Parte II: El mar de la caballerosidad

junio 08, 2012
Con tanto que decir, supuse que podía simplemente decir lo que estaba diciendo, continuando la idea que les dejé. Recapitulando, se había hablado de caballerosidad, de los inicios, del concepto en si. Si tienen problemas de memoria, no se preocupen, siempre se pueden leer las entradas anteriores.

Ahora bien, entrando a lo que nos incumbe: ¿es la caballerosidad intrínsecamente mala? Podría sonar a eso luego de todo lo que se dijo en la última publicación que hice. Parte del machismo que sobrevive de modo oculto en una sociedad que lo rechaza públicamente mientras lo defiende en cada puerta por abrir, asiento por ceder o cuenta que pagar (no me cansaré de decirlo: sí, hay excepciones). Entonces llegamos a un avance, luego de destruir una estructura, más no somos destructores, no planeo simplemente quejarme... quiero presentar una opción, una idea.

Revisaba la Biblia, ideas sobre hombres y mujeres. Empiezo planteando la idea de que no somos iguales. Luego del pecado a Adan y a Eva se les dice cosas distintas.

"A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás." Genesis 3:16-19

Como se ve, el mismo Dios los separa, y se puede ver que si, el hombre se ha enseñoreado de la mujer por mucho tiempo. De aquí surgieron muchas ideas sobre una inmerecida inferioridad de la mujer (en verdad surgió de muchos lugares a la vez). Por sobre todo, la primera idea que planeo plantear es que "igualdad" no es la palabra, pero "equidad" sí.

Y es que la mujer es hecha "ayuda idonea" del varón, uno se pregunta: ¿Quién necesita ayuda? ¿Acaso no es aquel que no puede hacer algo? Exactamente, el hombre no puede hacerlo todo, ni la mujer, porque cada uno tiene una función complementaria a la del otro. Y si pensamos que el hombre da la "caballerosidad"... ¿qué da la mujer? ¿cuál es el equilibrio?

La base de cualquier relación interpersonal saludable está en que sus partes cumplan con una serie de oblicaciones sin ser obligadas a hacerlos por la otra parte, tiene que ser voluntario. Con esto planeto un segundo punto: la caballerosidad no puede ser obligada. Volviendo a la pregunta: ¿qué da la mujer?

Tengo una hipótesis: Y es que hay TANTO que una mujer puede hacer por un hombre: la capacidad de escuchar y confortar, de inspirar, de animar a la superación personal, etc...

Esto en cuanto a una relación de dos, más que nada inclinándose a la parte amorosa, aunque estos principios sean también aplicables a la parte amical a mí parecer. He aquí la equidad de hombres y mujeres: en que cada uno puede dar algo que el otro no... siendo así el perfecto complemente el uno del otro. Es así como esta caballerosidad no se reclama, se gana, se merece, llegando así a un complemento, a una equidad de actos sin necesidad de pedir una igualdad.

En lo social, la idea va por otro lado: Y yo me pregunto ¿si una chica está en el asiento reservado y sube una señora de edad ¿por qué te piden a ti, hombre, que te pares? Porque debes ser caballero...
Estando el sticker pegado que dice que es la chia la infractora, quien debe (por ley) ponerse de pie. Gracioso como la igualdad que tanto se reclama deja de importar cuando conviene...

Y así propongo cambiar el concepto de "caballerosidad" por el de "cortesía". La cortesía no se fija en el género, se fija en el momento, siendo tan cortés como la situación lo amerite. Eres hombre o mujer, eres lo suficientemente fuerte y sano para estar de pie... y sube alguien con mucho equipaje ¿por qué no pararte? (el tema de los asientos reservados es simple: que los usen para quienes estan destinados) Decir que uno debe pararse "porque es hombre" (razón mayormente dada por mujeres) me hace preguntar ¿qué diría esa mujer si le dijeran "aprende a cocinar, lavar y planchar... porque eres mujer"? Seguramente la persona que se atreva a decir semejante frase sería insultado, degradado y socialmente despreciado por semejante... falta.

Las variables son muchas: si estas cansado/a, con muchos paquetes, de tu edad, de la edad de la persona en pie (por ahora me centro en el ejemplo del bus). Si un anciano sube al bus... deja que se siente... no importa tu género... no actues solo si el chico de tu costado no lo hace... actua porque quieres hacerlo y sabes que está bien.

Tuve que resumir mucho, el tema es demasiado amplio. Creo que el concepto más claro es el de equidad: hombres y mujeres no son iguales, por eso es que son hombres y mujeres. Cada uno dando lo que puede dar, dándolo porque lo quiere dar... generando en el otro la necesidad de dar su parte también.

No me molesta abrirle la puerta a mis amigas, caminar por el lado exterior de la acera (como mi madre me enseño... sintiéndome muy incómodo si no se me permite hacerlo), ceder una asiento... pero tampoco me molesta ser cortés con mis amigos. No me molestará ser cortés y delicado (por ahora me niego a decir "caballeroso") con mi pareja (si algún día eso sucede...), pero no lo pienso hacer porque la sociedad lo dicta o por una obligación basada en el cromosoma Y...

... lo haré porque sé que debo tratarla como quiero que me trate: con amor.

Y como se dijo, hay cosas que uno puede hacer y el otro no, pero hay cosas que ambos pueden hacer: pagar cuentas suele ser uno de los más controversiales. Por la extensión del texto solo daré mi opinión: apoyo la idea. Pero no niego la posibilidad de que uno pague la cuenta completa... pero que lo haga porque quiere... no porque se le obliga (reforzando lo antes dicho).

Muchas variables, muchos ejemplos... solo digo que si un hombre va a hacer algo bueno por una mujer... debería ser porque quiere hacerlo, no porque "es hombre". Esa es una caballerosidad natural, desarrollada, inspirada... de corazón... no una impuesta, obligada e instituida en un miembro viril o una mayor cantidad de vello facial (en la mayoría de casos).

PD: Si, no ha habido mucha Biblia, lo sé... solo quería acabar el tema, aunque acepto que no lo logré. Pero de eso hablará quien quiera hacerlo, cuando
quiera...

Abel Tiravanti

Arrepentimiento verdadero

junio 05, 2012
“Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.” Joel 2: 12-13


El peligro de que la religiosidad y el legalismo se apoderen de nuestra vida está siempre latente. El atractivo es simple: nos ofrecen tener una conciencia tranquila a cambio de realizar prácticas que fácilmente “satisfacen” las demandas del Señor. Orar un par de minutos al día, leer rápidamente un devocional antes de salir de casa, ir a la iglesia para acompañar a la familia o ir a CBU para ver a los amigos, etc. Son buenas cosas, que le deberían agradar a Dios… total le estamos dando tiempo a nuestra “comunión” con Él. Pero ello es solo síntoma de una religión superficial y rutinaria.

Hemos sido llamados a una relación de intimidad plena con Dios, y la intimidad no se puede limitar a simple rutina. Una relación profunda con Él, solo puede lograrse a base de esfuerzo, dedicación y un compromiso desde lo más profundo del corazón. Implica invertir tiempo en comunión con Él, orando, alabando y obedeciendo sus mandamientos. Pero hacerlo debe nacer del corazón, no porque “debemos” hacerlas o porque así lo dicen nuestros padres o líderes. Cuando nuestra comunión con Dios es realmente plena, nuestro pensamiento se vuelve uno con Él, y hacemos las cosas con verdadera convicción. Hacemos las cosas porque queremos agradarle, buscamos más y más tiempo a su lado y sobre todo, buscamos obedecerle porque aceptamos que sus mandatos son buenos.

Este nivel de compromiso es al que apunta el mensaje del profeta Joel, “rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos”. Llegar a una relación tan profunda con Dios que podamos ver el pecado de la misma forma que Él. Un cristiano verdadero siente aborrecimiento por el pecado. Pero cuando lo ve en cuanto a su relación a Dios, entonces llora; se inunda de tristeza y quiere librarse de él; se postra y deja correr un torrente de lágrimas por sus pecados. El creyente que se arrepiente verdaderamente cuando ve el pecado en sus acciones, despierta un deseo vehemente de pararlo, se pone a orar, confiesa su pecado buscando perdón, y procura nunca volver a hacerlo. Este es el único arrepentimiento que vale, el que puede producir en nosotros, verdadero quebranto por el pecado y que nos va transformando. Como señala el texto, es un arrepentimiento que va acompañado por ayuno, llanto y lamento; una manifestación verdadera de angustia interior.

Sin embargo, esta clase de arrepentimiento no puede nacer desde una persona; sino que es resultado de una acción soberana de parte de Dios. (“…que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad,” 2 Ti 2:25). Solamente el Señor puede generar un genuino arrepentimiento espiritual. Entonces, ¿Cuál es nuestra responsabilidad, si nosotros no podemos producir el quebranto interior que Dios busca?

Primero, pues tratemos de dejar de lado todo enfoque trivial de arrepentimiento. Muchas veces, durante nuestras oraciones, le pedimos perdón al Señor “por cualquier pecado que podamos haber cometido”. Este tipo de expresiones es demasiado general como para expresar verdadero arrepentimiento. El pecado es un asunto muy serio como para encerrarlo en una sola frase, pedir perdón de esta manera no tiene valor alguno. En cada momento a solas con Dios tratemos de contarle todo lo malo que hemos hecho, cosa por cosa; y pidamos perdón por cada cosa que le desagrada.

Asimismo, al saber que el arrepentimiento es resultado de la acción del Espíritu Santo de Dios, es nuestra responsabilidad buscar los espacios y momentos para que Dios pueda producir la revelación que nos conduzca al arrepentimiento. Tenemos que permitir que el Espíritu examine nuestros corazones y traiga a nuestras mentes aquellos asuntos que ofenden al Señor. Solamente al pedir discernimiento podremos comprobar cuanto es que anhela limpiarnos el Señor, y sabremos que Él no tardará a responder nuestro pedido.

Finalmente, debemos entender que el verdadero arrepentimiento se ve reflejado en señales externas que no puede ser fingidas. No importa cuánto cambie nuestra tu mente, si no trae un cambio de conducta, no es arrepentimiento verdadero. Si te has arrepentido de veras ya no amas el pecado… no te abstienes de él por miedo o por el castigo, sino que lo odias. Cuando un individuo está recayendo continuamente en sus antiguos pecados, se dice que se esta enfriando en la religión; pero la verdad es que siempre ha amado el pecado, y cuando se le presenta la ocasión, vuelve a el.

Busquemos entonces, acercarnos lo más que podamos a nuestro Dios… ello produce en nosotros un corazón sensible y humilde para confesar nuestros pecados y pedirle perdón.

El arrepentimiento implica mucho más que pedirle perdón a Dios. Anónimo.


Leslie Meza

Caballero nomás... ¿Parte I?

mayo 25, 2012
"Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas." Prov. 31:10

Le tengo un respeto tremendo a las mujeres. Fui criado por una mientras mi padre viajaba por trabajo y salí decente (¿en la medida de lo posible no?), admirando lo que podía hacer. Me enseñaron a caminar en la parte externa de la vereda al acompañar a una, a abrir la puerta para que pasen primero, entre otras cosas que creo muchos aprendemos desde pequeños.

Pero el versículo inicial, así como esta publicación no tienen como finalidad exaltar a la mujer, por más cruel que suene. Y es que veo una sociedad que las mismas mujeres llaman machista y en ella todos los abusos que sufren: marginación, maltrato, propuestas indecentes, entre otros... todas cosas lamentables...

¿Pero es tan simple? ¿Son víctimas de un bullying masivo (sé que la palabra no encaja del todo, pero me pareció divertida)? Me parecía que el mundo no podía ser tan bicolor... si bien creo en una oposición concreta en ciertas cosas, al menos creo que en lo que al ser humano concierne la cosa nunca puede ser tan clara... y bueno para no quitarles más tiempo les diré sobre qué pensaba últimamente: caballerosidad.

Concepto bonito, en muchos sentidos, pero quise complicarme un poco la vida, y por ende, complicársela a ustedes. Y es que pensaba en los orígenes de esta caballerosidad, lo cual me puede ser refutado cuando quieran. La memoria (no es que haya hecho un proyecto de investigación para mi curso de Seminario de Tesis sobre el tema) me llevaba a la Edad Media, donde la mujer había dejado de ser un objeto, al menos de un modo distinto al modo griego o romano.

La mujer/dama/damisela era un trofeo, o el más delicado de los regalos, al menos en la tradición romántica que persistió a esta época (había patanes, siempre los hubo y los habrá, lo siento). Me centraré en las relaciones de clases altas para mi tema, ya que es el lugar donde había una ritualidad más elaborada en cuanto a requisitos y tradiciones (al menos en lo que mis conocimientos pueden recordar). El hombre que quisiera a una buena mujer debía ser capaz de saciar todas las necesidades que pudiera tener. Hasta aquí todo muy bonito...

Pero vamos a explicar un poco la sistematización de esta caballerosidad que llamo "cultural". El hombre le brindaba todo a la mujer medieval (o tenía que hacerlo), para que la mujer se quedara en casa por los siguientes motivos:

- El hombre brindaba todo y la mujer solo debía retribuirle de un modo: callarse (habiendo cambiado el hombre el papel de cabeza de hogar para tomar el de jefe o capataz).

- La mujer se quedaba en casa y se reunía entre mujeres, no porque fuera mejor para este trabajo: sino porque no era capaz de cumplir el trabajo del hombre, era inferior a él y era mejor que no estorbara.

Las excepciones existen, siempre existirán, no crean que las olvidé. Los estudios pueden profundizarse y mostrar que la realidad medieval no era propiamente tal, pero la herencia que quedó es así, machista (continuidad histórica). Lo que quedó luego de esta degeneración del papel del hombre y de una defensa de la mujer por la ratificación de su papel en la sociedad, su equitatividad política y legal, así como de otros reclamos, fue una sociedad donde las mujeres rechazaron todo tipo de manifestación negativa machista... olvidando que puede tener manifestaciones positivas (incluso el nazismo tenía manifestaciones positivas).

Y quedamos así, repito por enésima vez, con excepciones. Lo más curioso es que son las propias mujeres las mayores propagadoras de este pensamiento. Y las ramas son de lo más amplias: parte marital, parte del propio desempeño social, entre otros. Por ahora los dejo en paz con esta mirada del origen. Reitero antes de irme mi profundo respeto a las mujeres, aclarando que no rechazo la caballerosidad del todo, solo lo hago como mero tradicionalismo que se debe cumplir per se.

Mucho de bíblico no hubo hoy, lo sé, quizá la siguiente vez pueda analizar como era una buena mujer en la Biblia, me encantaría hacer eso. Les introduzco el tema para que lo piensen... porque no basta con hacer el bien...

... debes saber por qué lo haces. La próxima vez que sea un caballero, quiero saber que lo hago por las razones correctas... y así alabar al Señor.

Pd: Les doy una pista pequeña: La mujer hace tanto como el hombre, pero de modo diferente. No hace lo mismo porque no es igual, sino una parte igual de grande e importante, pero en un medio diferente. Por eso no es hombre, porque sino haría lo que el hombre. El complemento perfecto (palabra peligrosa, pero hoy me tomo la licencia)para el hombre.

Abel Tiravanti