CUIDADO CON EL FAST FOOD…….

CUIDADO CON EL FAST FOOD…..

A PROPÓSITO DE LA DISCUSIÓN DE LA LLAMADA COMIDA CHATARRA…… CONOZCAMOS UN POCO ANTES DE HABLAR…

Treinta y cinco expertos de quince países en París, han elaborado un documento en el que exhortan a la industria alimentaria a transformar sus procesos de cocinado para reducir al mínimo la presencia de factores cancerígenos, y alertan al mismo tiempo de los peligros del fast food.

La llamada comida rápida, que engloba carnes precocinadas con grasas, diversas clases de fritos, productos de panadería muy ricos en hidratos de carbono y bebidas de alto poder calórico con edulcorantes artificiales.
La cocina al vapor, hervida o a la plancha, la famosa dieta mediterránea rica en verduras, pescados, legumbres y cereales integrales, junto con el aceite de oliva, siguen siendo garantía de una sana y adecuada nutrición.

Fast Food en la Adolescencia
Los adolescentes son también especialmente aficionados a la denominada comida rápida. Se estima que entre un 30% y un 40% de todas las comidas se realizan fuera del hogar y los “fast-food” representan el 20% de este mercado, quizás no tanto por la falta de tiempo sino porque representan una cultura que la juventud asume con facilidad. Los centros de comida rápida se han convertido en referentes donde los jóvenes pasan las tarde de muchos fines de semana.
Los adolescentes se identifican plenamente con el ambiente del “fast food”: informal, poco convencional, alejado del esquema tradicional de la cocina familiar del que tanto huyen.

Seductora Tentación
Rapidez de servicio, horarios amplios, precios económicos y una vastísima red de establecimientos son las bases fuertes de las cadenas de comida rápida.. Pero su éxito no sólo radica en la comodidad: la comida rápida ha captado, mal que nos pese, nuestros paladares, y a pesar de su mala fama nutricional todos hemos sucumbido en alguna ocasión ante una hamburguesa o una porción de pizza.

¿Qué tipo de productos ofrecen?
Los productos de fast food se pueden clasificar en dos grupos: los de influencia y características anglosajonas, como hamburguesas, salchichas y patatas fritas acompañadas de salsas diversas (mayonesa, mostaza, ketchup…), y los de procedencia mediterránea, como pizzas, bocadillos, tapas y kebabs (pinchos de carne adobada de origen árabe envueltos en pan de pita y acompañados de vegetales y salsas de yogur). Por sus características nutricionales, la comida rápida de estilo mediterráneo o árabe se puede considerar más saludable que la de estilo sajón.

El abuso del fast food
El consumo de este tipo de comida no supone ningún inconveniente para la salud siempre que no se convierta en un hábito ni sustituya a alimentos básicos. Pero lo que está ocurriendo es que cada vez más personas los incluyen como base de su dieta, sin ser conscientes de los peligros nutricionales que ello conlleva.
– Excesiva energía
– Demasiada grasa y colesterol
– Digestiones difíciles
– Abundantes aditivos

Alternativas saludables
Fast food no significa, necesariamente, comida basura. Una selección adecuada de alimentos y una correcta frecuencia de consumo pueden hacer de una comida rápida una propuesta original, equilibrada y saludable.

 

Comida rápida en casa
Si no disponemos de tiempo o nos da pereza cocinar, solemos recurrir a la comida rápida. Aunque no es recomendable abusar de ella, cuando la preparamos en casa al menos conocemos con seguridad la calidad y la cantidad de los ingredientes utilizados. La clave está en incluir en el menú otros alimentos que complementen en nutrientes la comida, con el fin de elaborar una comida rápida equilibrada y nutritiva.

Pizza o bocadillo con ingredientes magros (quesos, jamón, atún al natural, pollo, pavo, ternera…) y vegetales (tomate, cebolla, pimientos, champiñones, alcachofas, espinacas, calabacín, berenjena, etc.), ensalada y fruta.
Hamburguesa (de ternera o de pollo) a la plancha con loncha de queso poco graso, ensalada, patatas asadas o cocidas (y no siempre fritas), pan integral y fruta.
Bocadillo de salchichas de pavo con tomate frito, poca mayonesa, ensalada y zumo.
Patatas fritas menos grasas: asarlas en el microondas unos minutos y saltearlas con poco aceite para que se tuesten. Si están fritas, extenderlas sobre papel de cocina para que pierdan el exceso de aceite.
Refrescos menos energéticos: escoger la versión light, o mejor, sustituirlos por agua o zumo.
Fast food fuera de casa…
Si se come fuera, las posibilidades de elección tienden a ser limitadas, aunque hay cadenas que han comenzado a ampliar su oferta incluyendo alimentos más saludables: ensaladas, frutas, yogures…

Tomado de: Alimentación sana.com

Puntuación: 3.72 / Votos: 7

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*