Categoría: Alimentación y Salud
Publicado por: cafetaopina
Visto: 18 veces

Frutas y verduras, ¿Qué nos dicen los colores sobre ellas?

El color de los vegetales se manifiesta en la salud a distintos niveles, desde la protección cardiovascular, hasta la nutrición de la piel o la relajación muscular
• Por MAITE ZUDAIRE
• 24 de abril de 2013

20141218-frutas.jpg

Un menú con matices, en el que los platos llamen la atención por su color y su buen gusto, es la mejor receta para estimular el apetito y cuidar la salud. El color de los alimentos -en particular, de los vegetales- es una forma de clasificar lo que comemos. Desde el punto de vista científico se pretende dar sentido a estos grupos de frutas y verduras, como respuesta a su similitud en una serie de compuestos con destacadas propiedades saludables, médicas y nutricionales. De hecho, una investigación americana propone que la clasificación de los vegetales en cuatro grupos cromáticos (verde, blanco, naranja-rojo y morado-azulado).
A continuación se explican las propiedades de los vegetales, según sus colores.

Colores en el plato: cuáles y por qué

Un estudio dirigido por investigadores holandeses de la División de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen (Países Bajos) ha comprobado el efecto preventivo y protector para la salud vascular de los vegetales según su color. Los autores del estudio catalogaron los vegetales en cuatro grupos cromáticos: verde, rojo-anaranjado, morado-azulado y blanco, e identificaron en cada caso sustancias con efectos funcionales relevantes en la salud.

20141218-verdes.jpg

Vegetales verdes: magnesio y relajación muscular. Las verduras verdes como espinacas, brócoli, coles de Bruselas, lechugas (las de hoja más oscura), guisantes o judías son, en comparación con el resto, las más ricas en ciertos nutrientes como el magnesio. Una deficiencia del consumo de estos alimentos junto con el seguimiento de una dieta basada en alimentos refinados y un frecuente consumo de azúcares puede conducir a déficit de dicho mineral. El magnesio participa en el proceso de relajación muscular, de ahí que las consecuencias físicas de su deficiencia se manifiesten con sensación de cansancio sin una causa aparente que lo justifique, tensión muscular y calambres.

20141218-naranja.jpg

Naranja-amarillo intenso: antioxidantes que nutren y protegen la piel. Los carotenoides - son derivados de la vitamina A. Estos compuestos son muy efectivos como antioxidantes y se ha documentado que poseen propiedades fotoprotectoras al contrarrestar las alteraciones inducidas por los rayos UVA. Esto se traduce en capacidad para reducir o minimizar la flacidez de la piel y las arrugas. Las zanahorias, la calabaza, el boniato, el mango y la papaya son los vegetales con mayor concentración de dichos compuestos. Le siguen en importancia otras frutas y hortalizas como los cítricos (pomelo, naranja y mandarina), el melocotón y el albaricoque.

20141218-blanco.jpg

De color blanco: protección vascular. Los autores de la mencionada investigación holandesa comprobaron cómo un mayor consumo de frutas de carne blanca como las peras y las manzanas, se asoció a una mayor reducción del riesgo de accidente cerebrovascular o ictus. En este grupo cromático, además de frutas como las manzanas y las peras, se incluye el plátano y hortalizas y verduras como ajos, puerros, cebollas, endibias, pepino, setas y coliflor.

20141218-rojo_morado.jpg

Rojo-morado: salud cardiovascular. Los flavonoides son los pigmentos colorantes más sobresalientes en las frutas y hortalizas de color rojo intenso y/o morado. A estos compuestos antioxidantes se suma otro con idéntico efecto y de presencia indiscutible en este grupo cromático de alimentos: el licopeno, de color rojo intenso, abundante en el tomate. A estas sustancias se les atribuyen propiedades preventivas en la salud cardiaca y coronaria, como la mejora del perfil de riesgo cardiovascular, y contribuye a la prevención de la hipertensión por sus propiedades vasodilatadores.

Categoría: Alimentación y Salud
Publicado por: cafetaopina
Visto: 62 veces

CONSEJOS BÁSICOS PARA COCINAR A LA PARRILLA: EVITE LAS ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR ALIMENTOS.

20141215-parrilla.png

1. Lávese las manos.

2. Mantenga los alimentos crudos separados de los alimentos cocinados.

3. Ponga a marinar la carne en el refrigerador, no en la mesa al aire libre.

4. Cocine bien los alimentos.

5. Refrigere y congele los alimentos pronto.

6. Mantenga caliente la comida caliente.

7. Mantenga fría la comida fría.

Ésta es la estación de los picnics, las parrilladas y otras fiestas al aire libre. Pero comer al aire libre en un clima cálido presenta un reto de inocuidad alimentaria. Las bacterias en los alimentos se multiplican más rápido a temperaturas entre 4.4 a 60°C, de manera que el calor del verano hace que sea especialmente importante tomar medidas básicas de seguridad para los alimentos.
“Afortunadamente, hay muchas medidas que pueden tomar los consumidores para evitar que su familia y sus amigos se enfermen”, dice la doctora Marjorie Davidson, Ph.D., jefe del equipo educativo del Centro para la Seguridad de los Alimentos y Nutrición Aplicada de la FDA.

1. Lávese las manos.
Parece elemental, pero no todos lo hacen. Lave sus manos bien y con frecuencia, con agua y jabón cuando menos por 20 segundos, en especial cuando utiliza el baño y antes de cocinar o de comer. Si se encuentra al aire libre sin un baño, utilice una jarra de agua, algún jabón y toallas de papel. Considere la posibilidad de llevar toallas húmedas desechables para limpiar sus manos.

2. Mantenga los alimentos crudos separados de los alimentos cocinados.
No utilice platos que hayan contenido previamente carne cruda, de pollo o mariscos, para nada más, a menos que se haya lavado antes el plato en agua caliente y con jabón. Mantenga limpios los utensilios y las superficies.

3. Ponga a marinar la carne en el refrigerador, no en la mesa al aire libre.
Y si desea utilizar un poco de la salsa para marinar restante sobre el alimento cocinado, guarde una porción por separado. No vuelva a utilizar la salsa que se mezcló con la carne cruda.

4. Cocine bien los alimentos.Para matar cualquier bacteria dañina que pueda estar presente, utilice un termómetro de cocina. Las hamburguesas se deben cocinar por lo menos de a 60°C a 80°C. Si no dispone de un termómetro, asegúrese de que las hamburguesas estén bien doradas completamente, no rosadas. El pollo se debe cocinar cuando menos a 73.8°C – 80°C. Si usted cocina parcialmente los alimentos en el microondas o en la estufa para reducir el tiempo en la parrilla, hágalo inmediatamente antes de poner los alimentos en la parrilla caliente.

5. Refrigere y congele los alimentos pronto.
Puede ser difícil de recordar en medio de la fiesta, pero los alimentos no se deben dejar afuera de la nevera o fuera de la parrilla por más de dos horas. Nunca deje los alimentos fuera por más de una hora cuando la temperatura está por encima de los 32°C.

6. Mantenga caliente la comida caliente.
Los alimentos calientes se deben mantener por encima de los 60°C. La comida caliente se debe envolver bien y colocar en un recipiente protegido. Si se lleva comida caliente preparada como pollo frito o barbacoa a una fiesta al aire libre, cómala a las dos horas de haberla comprado. Además de llevar la parrilla y el combustible para cocinar en un lugar al aire libre, recuerde llevar un termómetro de cocina para verificar que su carne y aves alcancen una temperatura interior segura. Cuando se recaliente la comida al aire libre, asegúrese que alcance los 73.8°C.

7. Mantenga fría la comida fría.
Los alimentos fríos se deben mantener a 4.4°C o menos. Las comidas como la ensalada de pollo y los postres que se sirven en platos individuales se pueden colocar directamente sobre el hielo o en un recipiente llano dentro de una cubeta grande y honda con hielo. Vacíe el agua cuando se derrita el hielo y reemplace el hielo con frecuencia.

FDA
2 de julio de 2014)

Categoría: General
Publicado por: cafetaopina
Visto: 9804 veces

PROGRAMACION DE LA SEMANA

PLATO BASICO consiste en un plato de fondo en base de una carne, acompañada de arroz o cualquier otro cereal, tubérculo o menestra, más un vaso de leche o refresco de fruta y un pan.
Con el Plato Básico puedes solicitar la Promoción AGRANDA TU BÁSICO que por S/. 1.60 adicional, recibes la Entrada programada para completar tu alimentación.

PLATO BÁSICO[214clicks]

MENU consta de entrada o sopa, un plato de fondo al elegir (son dos variedades ), postre o fruta de la estación, refresco de fruta y pan.
La programación del Menú está disponible en el panel de su respectivo comedor, para verlas todas juntas, haz click en el siguiente enlace.

MENÚ[174clicks]

El PLATO VEGETARIANO se estructura mayormente sobre la base del Plato Básico reemplazando las carnes de todo tipo por carne de soja o derivados. El Plato Vegetariano se elabora en los comedores Central y de Letras. El Plato Vegetariano se elabora en los comedores Central y de Letras.
Con el Plato Vegetariano también puedes solicitar la Promoción AGRANDA TU BÁSICO que por S/. 1.60 adicional, recibes la Entrada programada para completar tu alimentación.

PLATO VEGETARIANO[60clicks]

RECUERDA: El horario para el recojo del plato básico o vegetariano es de 11:30 am a 3:00 pm. Después de ese horario no hay lugar a reclamo alguno
Para el menú el horario de recojo es de 12:00 m a 3:00 pm. Después de ese horario no hay lugar a reclamo alguno

Categoría: Alimentación y Salud
Publicado por: cafetaopina
Visto: 85 veces

Una cocción excesiva de los alimentos favorece la formación de sustancias tóxicas que pueden ser nocivas para la salud
• Por MARTA CHAVARRÍAS
• 26 de noviembre de 2014

20141212-pan_quemado.jpg

Este artículo explica cuáles son las formas de cocción que más favorecen que se quemen los alimentos y cómo evitarlo.

La aplicación de calor sobre los alimentos (fritura, horno, plancha o barbacoa) es una forma de eliminar patógenos y dejarlos inactivos. La cocción consigue evitar la presencia de posibles microorganismos, como Campylobacter o Bacillus cereus, su función principal, además de lograr una temperatura que hace la comida más sabrosa. Sin embargo, la preparación de alimentos a altas temperaturas, sobre todo carnes y pescados a la barbacoa, o la cocción de pan o pizza, puede provocar la formación de compuestos tóxicos, si hay contacto directo con la llama.

El cocinado de los alimentos realiza una importante acción higienizadora, ya que se someten a un calor intenso y continuado que hace que las bacterias que puedan estar presentes pierdan su poder patógeno. No obstante, debe tenerse en cuenta que cocinar los alimentos en exceso puede generar riesgos. Por tanto, es muy importante conseguir un equilibrio entre una cocción insuficiente y una excesiva que llegue a quemarlos. De la temperatura que se utilice dependerá en gran medida el resultado de la receta y que se consiga un buen color y aroma. También influyen otros aspectos como el pH del alimento, el grado de humedad o la cantidad y el tipo de azúcares y aminoácidos.

 

Barbacoa y alimentos quemados

Cocinar en una barbacoa, en la que puede que el alimento se ponga en contacto directo con la llama de fuego, puede llevar a la formación de sustancias como hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), como el benzopireno y el dibenzoantraceno, compuestos con capacidad mutagénica, es decir, que ocasionan cambios en el ADN que pueden aumentar el riesgo de cáncer.

Para evitar que se formen sustancias tóxicas en los alimentos cocinados en una barbacoa, estos no deben entrar en contacto con la llama. Para que esto no suceda, es muy importante evitar que el alimento entre en contacto directo con la llama. La cocción debe realizarse con el calor de las brasas. De acuerdo a la información del Instituto Nacional del Cáncer estadounidense, los HAP "se forman cuando la grasa y los jugos de la carne gotean en el fuego y provocan llamas, que contienen HAP que se adhieren a la superficie de la carne".

Según la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA), los alimentos crudos suelen tener niveles de HAP bajos, que aumentan cuando se cocinan, "sobre todo si se someten a procesos intensos como el tostado, la plancha, la barbacoa o el ahumado". Según la ACSA, la cocción a la brasa produce la "pirólisis de los carbohidratos y las grasas, la principal causa de aparición de estos compuestos".
Cuanto mayor es la temperatura de cocción y el contenido de grasa, mayor es su presencia.

En alimentos como carnes o patatas, ricos en carbohidratos, ocurre la reacción de Maillard, que se produce por un exceso de calor. A partir de esta reacción, pueden generarse sustancias químicas nocivas para la salud. En estos alimentos requemados se crean los llamados "contaminantes de proceso". Por ello debe evitarse el consumo de estos alimentos.

Alimentos fritos y acrilamida

Cuando los alimentos se someten a fritura u horneado, se puede llegar a formar acrilamida. Esta aparece cuando el alimento con gran contenido en carbohidratos -como patatas fritas, pan o galletas- se somete a altas temperaturas. Se han realizado numerosas investigaciones sobre esta sustancia y el modo en que se forma. Todas ellas la relacionan con un aminoácido, la asparagina, que en presencia de azúcares naturales y durante el proceso de fritura se descompone y da lugar a varios subproductos, entre ellos, la acrilamida. Se forma a temperaturas elevadas, unos 180ºC, y puede evitarse si los alimentos no se fríen en exceso, como al tostar el pan.

Clasificada como "probable cancerígeno para los humanos", reducir su presencia en los alimentos se ha convertido en una de las prioridades en materia de seguridad alimentaria. Se calcula que entre los 100ºC y los 140ºC ocurre la citada reacción de Maillard, que reduce la digestibilidad del alimento. Por encima de los 140ºC, además de reducir la digestibilidad, también lo hace el valor nutritivo. Para conocer si se sobrepasan estas temperaturas, los alimentos ricos en grasas suelen humear y descomponer. En este caso, además de la elección de aceite, es importante retirar posibles partes quemadas de los alimentos, evitar freír grandes cantidades a la vez y comprobar que estos estén lo más secos posible cuando se fríen.

Alimentos quemados y congelación

En el otro lado de la balanza está la congelación y la posibilidad de que los alimentos también se quemen. Las bajas temperaturas provocan una reacción de combustión que causa los mismos efectos que las altas, aunque en este caso las quemaduras no hacen que el alimento sea inseguro, sino que presente algunas zonas secas. En la mayoría de los casos, estas quemaduras se originan porque el aire entra en contacto con la superficie del alimento y este adquiere una apariencia seca. Para evitarlo, basta con envolver bien el alimento e impedir que el envase donde se guarde esté roto.

 

Tomado de Erosky Consumer

Categoría: Alimentación y Salud
Publicado por: cafetaopina
Visto: 94 veces

La OMS cuantifica en un nuevo estudio los casos de listeriosis en todo el mundo y destaca la necesidad de completar información en países en desarrollo
Por MARTA CHAVARRÍAS
•4 de diciembre de 2014

Este artículo resume los resultados de un estudio de la OMS sobre cómo y a quién afecta la listeriosis y destaca una de sus particularidades: su resistencia a temperaturas de refrigeración.

20141212-listeria.jpg

La listeriosis, provocada por la bacteria Listeria monocytogenes, es una enfermedad que se transmite a través de los alimentos y que, en ocasiones, puede ser difícil de controlar. Esta enfermedad está incluida en la lista de enfermedades de estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo destaca la dificultad de disponer de datos reales ya que la mitad de la población mundial, perteneciente sobre todo a países en desarrollo, no informa de los casos y, por tanto, se genera una importante incertidumbre sobre la carga exacta de la bacteria en todo el mundo.

En 2010, la bacteria Listeria monocytogenes infectó en todo el mundo a unas 23.150 personas, de las cuales murieron 5.463, según un estudio realizado por expertos europeos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicado el pasado mes de septiembre en The Lancet Infectious Diseases. Bajo el título "La carga global de listeriosis: una revisión sistemática y meta-análisis", el estudio se ha planteado con un objetivo claro: ser el primero en estimar las cifras globales de la enfermedad causada por Listeria, con la dificultad añadida de que los países en desarrollo, que representan el 48% de la población mundial, no aportan datos sobre la enfermedad.

Según los expertos, y a pesar de que esta bacteria no es tan común y habitual como otros agentes patógenos transmitidos por alimentos, como Salmonella o E.coli, sí es una de las "más letales y adaptables que se encuentran en los alimentos". La diferencia con otras bacterias es su capacidad para crecer a temperaturas de refrigeración y en ambientes de baja humedad.

Cómo y a quién afecta la listeriosis

A partir de los resultados obtenidos del estudio, los expertos han concluido que el 20,7% de las personas que enfermaron a causa de Listeria fueron mujeres embarazadas, uno de los sectores de población más afectados por la bacteria. Otros grupos especialmente sensibles a las infecciones por este patógeno son las personas inmunodeprimidas, ancianos y niños.

Si bien en personas adultas sanas las bacterias suelen causar enfermedad gastrointestinal leve, en estos sectores de la población los síntomas son más severos debido a que tienen un sistema inmune debilitado. Otra de las conclusiones del estudio indica que la mayoría de los casos detectados se da en países de altos ingresos, aunque esta cifra podría estar asociada a que los países en desarrollo no comunican las infecciones.

En países como EE.UU., Listeria es el tercer patógeno transmitido por alimentos que más costes genera, por detrás de Clostridium botulinum y Vibrio vulnificus. En los países, los casos se han relacionado sobre todo con consumo de carnes listas para comer, perros calientes, pastas de carne, productos lácteos sin pasteurizar, pescados ahumados y brotes crudos. Afecta sobre todo a regiones de América Latina, Europa del Este, Polonia y Turquía.

Otros estudios han relacionado los alimentos listos para consumir como los más habituales en los brotes de listeriosis, como quesos blandos, patés, pescados ahumados o embutidos crudos y curados.
Por tanto, es importante que la materia prima sea de calidad, con todas las garantías microbiológicas en los primeros pasos de la producción, para evitar la presencia y crecimiento de la bacteria.

Resistente a temperaturas de refrigeración

Localizada en la tierra, el agua y el tracto intestinal de algunos animales, una de las particularidades de Listeria monocytogenes y lo que hace que su prevención sea distinta a la de otras bacterias, es su capacidad para resistir a temperaturas de refrigeración. Si bien el crecimiento de otras bacterias como Salmonella queda anulado con el frío, el de L. monocytogenes continúa, aunque sea a un ritmo más lento.

Estas condiciones obligan a tener que prestar especial atención a las medidas de prevención ya que, además, a menudo se localiza en alimentos que no es necesario calentar antes de consumir (debe recordarse que el calor destruye la mayoría de las bacterias patógenas).

Cómo prevenir la listeriosis

Una vez establecidas las formas de desarrollo de L. monocytogenes y las condiciones que favorecen su crecimiento, pueden instaurarse las medidas de prevención para reducir o eliminar su incidencia. A pesar de que los principios básicos de prevención sirven para casi todas las bacterias (buena higienización, almacenamiento y cocción), L. monocytogenes requiere, además:
Lavar frutas y verduras con abundante agua.(desinfectar)
• Mantener carnes crudas, pescado y marisco separados de los alimentos cocinados y listos para consumir.
• Lavarse las manos, así como superficies y utensilios después de manipular alimentos crudos.
• No beber leche cruda sin pasteurizar.


Tomado de Eroski Consumer

Categoría: Alimentación y Salud
Publicado por: cafetaopina
Visto: 89 veces

Enumeramos los cinco errores más comunes y los cinco aciertos más seguros cuando se desea perder peso de manera eficaz y saludable
• Por MAITE ZUDAIRE
• 9 de diciembre de 2014

20141212-balanza.jpg

La última encuesta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) mostró que la mayoría de las personas con sobrepeso y obesidad intentan perder una media de 10 kilos en cinco meses. Buscan con ello sentirse sanas (82,8%), vestirse mejor (85,6%), equilibrar su estado emocional (78,8%), buscar trabajo (65,4%) y mejorar su vida sexual (58%). Lo intentan, pero fracasan. Todo apunta a que la solución está en no hacer régimen sino en comer bien, pero ¿qué es comer bien? En este artículo enumeramos los cinco errores más comunes que nos alejan de la experiencia de comer bien y recuperamos los cinco aciertos más seguros que nos ayudan a alimentarnos mejor.

¿Por qué no puedo adelgazar?

Existen varias razones que pueden explicar el fracaso al intentar bajar de peso, aun cuando se sigue una dieta saludable y se mantienen las 'tentaciones' a raya. Con esto damos la razón a aquellas personas que lo intentan y no lo consiguen, a pesar de su esfuerzo y de sus supuestas buenas prácticas. Los intentos fallidos frustran y conducen a malas maneras, a buscar atajos o, incluso, pueden dañar la autoestima y fomentar trastornos nocivos en las conductas alimentarias.
Hay que revisar algunas creencias que ayudan a entender por qué no siempre se pierde el peso deseado en el plazo previsto, a pesar de seguir una dieta saludable. Puede existir un problema metabólico, errores de hábito muy asentados (y no detectados como tales) o intolerancias desconocidas, por lo que, en ocasiones, hay que buscar causas individuales que precisan soluciones particulares. No obstante, previo a esto, merece la pena confirmar si se come bien o no, es decir, descartar razones generales que pueden salvarse con correcciones comunes.

Bajar de peso: los cincos errores más comunes

• 1. Comer rápido. La alimentación debe ser consciente en todo su proceso: en la elección de los alimentos, en la elección del modo en que se preparan y, por supuesto, en la ingesta de la comida. La rapidez está reñida con la conciencia. No es casual que la comida más insana se llame comida rápida. Podría llamarse también comida inconsciente.
• 2. Saltarse una comida. Esperar a tener hambre o prescindir del desayuno, del almuerzo, de la cena y de los tentempiés de media mañana o media tarde no hace que se coma menos, pero sí hace que se coma peor.
• 3. Beber calorías. Cuando uno bebe, no come, y sin embargo ingiere kilocalorías. Salvo el agua, que hidrata y no añade calorías, el resto de bebidas satisfacen poco la sed y no afectan el hambre. Algunos estudios señalan que, a lo largo del día, el 21% de las calorías que se ingieren son líquidas: café, leches, tés con azúcar, sodas, zumos de frutas y jugos endulzados, bebidas alcohólicas...
• 4. Porciones demasiado grandes. Si bien el propósito de comer ya no es quedarse ahíto, persiste la tendencia a conformar raciones demasiado grandes. No es un concepto baladí: en los últimos 20 años, la porción se ha agrandado de manera preocupante. Hay que retornar a las cantidades necesarias y justas.
• 5. Comer sin sentido es el quinto error más común. Se trata de ese acto de llevarse a la boca un puñado de alimentos muy calóricos o bien darse el gusto de un pequeño atracón sin hambre o terminar los platos de los demás. Esa ingesta extra de calorías echan por la borda todo un buen hacer durante el día. Si hay ganas de picar algo, mejor beber agua o tomar una infusión y, si no se puede resistir, optar por escoger la cantidad y sacarla de su envoltorio.
Si releemos los errores, nos daremos cuenta de que ninguno de ellos hace hincapié en la elección de alimentos, lo que confirma que no hay alimento malo o prohibido. Se destierra la tendencia de echar la culpa al plátano o al pan, que engorda, y otras sentencias menos absurdas, pero también muy introducidas en el imaginario colectivo. Los errores son más comunes y más reales.

Los cinco aciertos más seguros para adelgazar

• 1. El primer acierto es no cometer los errores. Se deben erradicar ciertos hábitos y darse la oportunidad de emprender una nueva forma de comer sin necesidad de prohibiciones o restricciones. Hay que estar convencido para hacerlo y hacerlo por uno mismo, por la salud o por la elección personal.
• 2. Sencillez. Aprovisionarse de alimentos frescos, de temporada y de producción cercana, pero también aplicar la sencillez en las recetas y en las maneras de prepararse la comida. La sencillez hay que aplicarla, asimismo, a los retos y los objetivos. Se han de introducir cambios poco a poco, con intención de conseguir comer bien a lo largo del tiempo y para siempre.
• 3. Moderación. En las cantidades, pero también en los propósitos y en las pautas. Cuando se come bien, se comen las porciones necesarias y la persona debe quedarse saciada. Puede que haya que regular las cantidades, puesto que la costumbre ha podido alterar la sensación de satisfacción. También este proceso debe ser moderado. Poco a poco.
• 4. Conciencia. Hay que pensar en la comida como alimento y no como aquello que quita el hambre. Por eso se come mejor en compañía, porque se le da un momento al acto de alimentarse, y si se elige antes qué se va a comer, para evitar ingerir cualquier cosa. Se termina de comer bien cuando se deja de hacerlo de manera consciente, un poco antes de estar con la sensación de lleno. Esto permite que el cerebro mande a tiempo la orden de que ya se ha ingerido lo suficiente, antes de que se haya comido demasiado.
• 5. Diversidad de colores y sabores. Llenar los platos de rojos, verdes, amarillos, naranjas... Es una fórmula para diseñar menús coloridos y llenos de verduras, frutas y hortalizas. Puede parecer una obviedad, pero si se presta atención a esta señal, se logra comer mucho mejor.

En definitiva, acumulamos errores y aciertos en nuestra acción de comer. La cuestión es que, para comer bien, debemos lograr potenciar los aciertos y eliminar de manera progresiva los errores. Se puede lograr comer bien. Como decíamos al principio, no consiste en estar a régimen o en hacer dieta.

Movimiento y control del estrés

Hay un factor que no podemos dejar sin tocar: hacer ejercicio. Es fundamental. Es la batuta que dirige la orquesta. Hasta tal punto es necesario oxigenar las células y el cerebro a base de actividad física, que cada vez es más evidente que se puede estar delgado y no estar sano. La clave la da el ejercicio. Por ello, hay que proponerse realizar 50 minutos de actividad física consciente al día. Si no se puede realizar ejercicio de manera pautada todos los días, es importante introducir ciertos hábitos, como aparcar el coche un poco más lejos, utilizar las escaleras, sacar la basura y dar un rodeo hasta el contenedor y al regreso...
El otro factor al que no se le presta mucha atención, en tanto que no se asocia con el aspecto físico, es el estrés. El estrés domina las emociones y la ansiedad, los nervios y la irritabilidad pueden convertirse en un elemento clave en el mal comer, en comer más, comer más dulce, comer más grasas, más desordenado, en definitiva, malcomer.

Tomado de Eroski Consumer

Categoría: General
Publicado por: cafetaopina
Visto: 179 veces

20141020-imagen1.jpg

20141020-imagen2.jpg

20141020-imagen3.jpg

20141020-imagen4.jpg

20141020-imagen5.jpg

Categoría: Alimentación y Salud
Publicado por: cafetaopina
Visto: 171 veces

CONOCE EL VALOR NUTRICIONAL DE LA KIWICHA

20141015-kiwicha.jpg

Las Nutricionistas de la Coordinación de Nutrición de la PUCP, nos informan que la kiwicha nos proporciona un elevado valor calórico energético.

100 gramos de kiwicha aportan 428 calorías.

Contiene de 15 a 18% de proteínas con un alto valor de aminoácidos (pequeñas estructuras que componen las proteínas) como es el caso de la lisina, elemento necesario para la construcción de todas las proteínas del organismo,  principal responsable de la absorción de calcio, contribuye en la recuperación a las intervenciones quirúrgicas y lesiones deportivas, además de favorecer la producción de hormonas, enzimas y anticuerpos, también ayuda a disminuir notablemente los niveles de colesterol en la sangre, favorece el desarrollo mental y estimula la liberación de la hormona del crecimiento, por lo que es recomendable consumirla desde niño.

El balance de aminoácidos en la Kiwicha es óptimo dentro de una alimentación equilibrada.  Este grano contiene calcio, fósforo, hierro, potasio, zinc, vitamina E y  vitaminas del complejo B. Su fibra, comparada con la del trigo y otros cereales, es muy fina y suave.

20141015-diapositiva1.jpg

Fuente: COLLAZOS, C.P.L White, H.S. White et al, 1975 “La Composición de los alimentos peruanos” Instituto de Nutrición-Ministerio de Salud

 

Puedes consumir la Kiwicha en sus diferentes preparaciones: guisos, sopas, galletas, queques, flan, empanizados, mazamorras, milkshake, Pop de Kiwicha, etc.

 

 

Categoría: General
Publicado por: cafetaopina
Visto: 148 veces

20141015-15.jpg

20141015-16.jpg

 

07/08/14: TÚ ¿QUÉ ELIGES?

Categoría: General
Publicado por: cafetaopina
Visto: 279 veces

Cuando llega la hora de escoger los alimentos, prepararlos y degustarlos, nos alejamos de una dieta saludable, a veces por capricho y, otras, por desconocimiento. Para dar solución a esto último, te presentamos un comparativo para facilitar tu elección.

RECUERDA QUE:

Los alimentos se componen de nutrientes. Los micronutrientes como las vitaminas y los minerales, los macronutrientes como los carbohidratos, las proteínas y las grasas. El organismo no puede funcionar adecuadamente si faltan uno o más de estos nutrientes. Una dieta sana y equilibrada proporciona alimentos en las cantidades y combinaciones precisas: tal dieta es inocua y está exenta de sustancias patógenas y dañinas.

20140807-diapositiva2.jpg

20140807-3.jpg

20140807-4.jpg

20140807-5.jpg

Si consigues fortalecer tus hábitos de alimentación saludable, podrás mejorar tu calidad de vida!!!