Archivo del Autor: Cecilia Castillo Cieza

Acerca de Cecilia Castillo Cieza

Bachiller de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Fui practicante de derecho corporativo, derecho laboral, liquidación de cooperativas, derecho procesal, derecho penal, por lo que tengo una formación interdisciplinaria tanto académica como en la práctica. Me gusta escribir mucho y publicarlo por eso solamente usaba mi fb pero ahora empezaré a publicar en mi blog, el mismo que tengo activo desde el 2012 y que gracias a ustedes ha tenido cierto acogida. Actualmente estoy enfocada en el derecho laboral. Respeto los derechos de autor por eso es que los artículos que no sean míos tendrán el nombre del autor. Del mismo modo, espero que respeten mi autoría y citen mi nombre en sus trabajos. Si tienen alguna consulta legal, no duden en contactarse conmigo mediante un mensaje. Gracias por tomarse el tiempo de leerme.

Opinión sobre pagarle a Odebrech

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De acuerdo con el AED. Si ponemos en la balanza el pago por información de Odebrech vs la indemnización por corrupción de Odebrech: indemnización a favor del Estado por parte de cientos de corruptos entre empresarios, políticos, árbitros, etc, nos sale a cuenta. Fin. Basta de decir que el acuerdo no nos favorece. Y de tergiversar este avance con reflexiones sobre la Prisión preventiva y cómo todos los corruptos se están yendo a la cárcel, y que esto es un circo hecho por los fiscales para distraer.
El único interés aquí es acabar con los corruptos, hay que tener 2 dedos de frente para creer que los fiscales y jueces que luchan contra la corrupción reciben millones de soles por este servicio, así como Odebrech pagó coimas a los árbitros. Hasta que no prueben esto, no hay duda para darse cuenta de cual es el lado correcto.

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=XPfdw2ZVDBM

Las protestas en Chile, el otrora “Suiza latino”

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Las protestas en Chile, el otrora “Suiza latino”

Chile era una olla a presión que iba a estallar tarde o temprano. Lo que sucede con Chile es que es un país que sigue la teoría económica de Milton Friedman, donde todo se privatiza: la salud, la educación e incluso el agua; donde la población depende de sí misma para subsistir. Incluso, persisten las AFPs al mismo estilo que fue aplicado en Perú, donde las empresas aseguradoras son las que se benefician de los aportes obligatorios que tienen que hacer las personas de a pie, frente a una maquinaria de seguros construida de manera fallida donde los únicos que sufren los embastes económicos son los mismos aportantes, y peor aún es que los efectos lo sufren en su vejez.

En Perú, vivimos en un estado social y democrático de derecho, donde las necesidades básicas están cubiertas por el Estado, suena ideal, sin embargo, podemos advertir que la calidad en los servicios de salud públicos es paupérrima, y las universidades de baja calidad abundan a consecuencia de la privatización y la creación de universidades con fines de Lucro durante los años 90, el sistemas de pensiones privado prácticamente es inexistente y el público ha sido arrasado. Como consuelo, en materia de educación, podemos notar la actual excelente labor titánica de SUNEDU porque ha cerrado universidades que son grandes e imponentes, cuyos dueños tienen presencia en el gobierno, y que a pesar de ello, no cumplen con los estándares de calidad.

Los chilenos no habían protestado ante la injusticia de manera tan extrema como hace unas semanas, a lo mucho hace unos años se veían protestas donde se pedía una educación gratuita y de calidad, o donde protestaban contra las AFPs. Actualmente, los chilenos protestan por servicios públicos gratuitos y de calidad, porque al parecer el chileno no puede pagar para ser chileno. Es importante especificar que no se está protestando por un cambio de modelo económico, sino que se pide un estado más inclusivo, con rostro más humano.

Chile hasta hace unos años había sido denominado como “la Suiza de Latinoamérica”, o el país latinoamericano que había logrado surgir como el modelo donde el liberalismo extremo había tenido éxito.

Se jactaban de que su PBI era alto. Ahora entra en discusión si el desarrollo social de la población de un país se mide de acuerdo con el tamaño del PBI. Es evidente que no. En un modelo como el Chileno, una persona usa su remuneración para pagar absolutamente todos los servicios para poder mantener su calidad de vida: alimentos, educación, salud, desempleo, etc. E incluso todos esos servicios son muy costosos. Evidentemente, la capacidad de ahorro de un ciudadano bajo ese contexto queda mermado o inexistente.

Recordemos que esas mismas políticas fueron implantadas por Thatcher y Reagan en los años 70 en plena guerra fría, generando una grave crisis entre los ciudadanos porque no podían pagar los costos de vida. Llama la atención que en Islandia, en los 80, también se privatizaron muchas empresas pero se invirtieron en servicios públicos de calidad, y que ahora Islandia sea un país rico. Sin ir muy lejos, en Perú con el fujishock se sinceraron los precios subsidiarios por la inflación y se privatizaron empresas, a consecuencia de ello aumentó la brecha entre ricos y pobres, pero a diferencia de Islandia, en Perú ese dinero fue a parar a la corrupción.

En este contexto de unión entre el empresariado y el gobierno, es que los nuevos ricos, o grandes empresas surgen y se benefician. Los ricos se hacen más ricos, y los pobres se hacen más pobres. La desigualdad aumenta.

Este tipo de políticas genera una brecha alta entre los ricos y los pobres, no en términos despectivos sino que realistas. Con ricos me refiero a como  en el  caso del Perú: los “Nuevos 12 apóstoles de la economía peruana”, de acuerdo con el historiador Durand, que son las familias Miro Quesada, Acuña, Pastor, etc.

https://larepublica.pe/politica/1103405-los-nuevos-12-apostoles/

De acuerdo con Pickety, en su libro “El Capital en el siglo XX”, bajo un contexto europeo o más francés, propone que la riqueza debe ser redistribuida, es decir, que un ejecutivo que gana 10 millones de dólares al mes debe pagar un porcentaje de impuestos del 80% como fue en EEUU hasta antes de la era Reagan, sí, como se puede observar, los liberales tienen a reducir los impuestos de las empresas o de los que ganan sueldos multimillonarios.

Para no ir muy lejos, otro ejemplo sería como el de los árbitros que beneficiaron a Odebrech y que el día de ayer 05.11.2019 fueron encarcelados preventivamente por haber recibido coimas de 1 millon de soles para beneficiar a Odebrech en el arbitraje contra el Estado, cuando debieron haber recibido 140 mil soles por sus servicios. En fin.

Y todo esto ¿cómo se relaciona con los derechos laborales? En la frustrada Política Nacional de Productividad y Competitividad de diciembre de 2018, y en la Agenda País que es una propuesta de la Confiep para hacer del Perú más “competitivo y productivo”, proponen que se les reduzca impuestos para que así contraten a plazo indeterminado a los trabajadores. Además, que se les reduzca impuestos para capacitar a los trabajadores.  Los 12 Apóstoles le rehúyen a los impuestos, y están dispuestos a meterse en la misma bolsa que los microempresarios para confundir a los desinformados, diciéndonos que los derechos laborales son costosos y que por eso existe tanta informalidad laboral. Cuando todos sabemos que actualmente ya existen regímenes especiales de las microempresas y agroindustria que reducen derechos laborales.

En fin. Parece que la redistribución o el poco elegante llamado “chorreo” de Toledo, es una alternativa para acabar con esta brecha abismal entre ricos y pobres.

Aun así me sorprende que haya economistas ultraliberales como Axel Kaiser, que incluso cuestionan la razón de la existencia del sueldo mínimo, y que afirman que este debe ser fijado entre el trabajador y la empresa como en un contrato civil, regresando al siglo XIX. Excluyendo la participación del Estado como supervisor, e incluso cuestionando conceptos básicos como la razón de la existencia de los derechos laborales, que tiene una naturaleza tuitiva.

Esto, añadido a que el sector empresarial propone en la Agenda País despedir sin causa! Lo cual resulta inverosímil y añadiría que atentaría contra la seguridad jurídica de los contratos laborales. Dado que los trabajadores vivirían en incertidumbre de saber si tendrán trabajo al día siguiente. Lo cual se contradice con la teoría liberal de que los contratos y la propiedad se respetan en una sociedad civilizada. Incluso para Adam Smith, tal idea es antiética, de acuerdo con la Teoría de los sentimientos morales.

Si a la realidad chilena le agregamos lo que propone el empresariado peruano de contratar a plazo fijo y despedir sin causa, se acuña el desastre social y no me sorprendería que surgiera un nuevo Sendero.

¿Perú debe preocuparse? De acuerdo con el economista Oscar Dancourt     entrevistado por el parlamentario andino Alan Fairlie, el Perú ha crecido solamente 3%, estancado así entre el 2013 y 2018, mucho antes de la ridícula crisis entre el ejecutivo y el congreso. Y que la inmigración venezolana ha creado más desastre: desempleo.

Entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=Qz2iohAeChM

¿A qué se debe esto? El Perú es un país primario exportador que depende de vender recursos minerales a países como China. El gigante asiático es una competencia directa de EEUU, y luego de las peleas de Huawei con EEUU parece que el mundo ha temblado un poco y nuestras economías dependientes de vender piedras también.

Lo peor es que el Perú parece estar condenado a ser dependiente, la misma constitución lo señala. No se puede hacer empresas, solamente está autorizado cuando las empresas privadas no produzcan.

Art. 60 de la Constitución: El Estado reconoce el pluralismo económico. La economía nacional se sustenta en la coexistencia de diversas formas de propiedad y de empresa.

Solo autorizado por ley expresa, el Estado puede realizar subsidiariamente actividad empresarial, directa o indirecta, por razón de alto interés público o de manifiesta conveniencia nacional.

La actividad empresarial, pública o no publica, recibe el mismo tratamiento legal.”

Además que no sorprendería que los Tratados de Libre Comercio con China nos prohíban a producir industrias que hagan empresas en base a los recursos naturales, todo ello reservado para las industrias chinas. La minería no produce trabajo como si las empresas e industrias, China genera trabajo para los chinos. Es por eso que China es tan rica y Perú es tan pobre. A ello, añadámosle los conflictos sociales como de Tía María, conflictos sobre lo único con lo que subsistimos.

¿A donde voy con todo esto? El sector empresarial suele culpar a los derechos laborales como los que detienen el desarrollo de un país cuando claramente los problemas son mucho más grandes.

Será por eso que en Perú trataron de implantar la Política Nacional de Productividad y Competitividad publicada en diciembre de 2018 y reformada por el Plan Nacional de Competitividad del 28 de julio de 2019? Es decir, reducir los derechos laborales porque de aquí a unos 20 o 30 años China puede tomar la posta como el nuevo líder del orden mundial, y ya conocemos cómo es su sistema de derechos laborales: made in china.

Para no terminar como Chile, el Perú debe apostar por las medidas no monetaristas sino enfocadas en invertir en el capital humano: inversión en educación de calidad y con propósitos: educación técnica, educación en derechos laborales, tributos, educación para la creación de empresas, en economía. De tal forma que los ciudadanos estén capacitados para el trabajo y hagan empresas de calidad que generen más trabajo.

Este es un pequeño artículo, actualmente estoy trabajando en un libro que desarrolla muchos temas tratados aquí.

****Continuará.

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El libro recomendado de la semana:

Quiero recomendar el libro de la historiadora peruana Marie Arana. “SILVER,SWORD,AND STONE” Three Crucibles in the Latin American Story. Que da una visión a por qué repetimos los mismos errores en Latinoamérica, y que el racismo es un grave problema que está invisibilizado. Al respecto, estrictamente las razas no existen, solo fenotipos o grupos étnicos, pero aun así es interesante.

 

Adjunto la reseña del New York Times. https://www.nytimes.com/2019/08/27/books/review/silver-sword-and-stone-marie-arana.html

 

HISTORIA DEL DERECHO COLECTIVO DEL TRABAJO EN EL PERÚ DE LA ÉPOCA REPUBLICANA

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HISTORIA DEL DERECHO COLECTIVO DEL TRABAJO EN EL PERÚ DE LA ÉPOCA REPUBLICANA

Autora: Cecilia Patricia Castillo Cieza

 

Problema: el derecho colectivo de trabajo entendido como el derecho a la sindicalización y a la huelga, es un derecho que no ha evolucionado mucho con los años desde su implantación en el Perú. Se puede notar que este siempre ha sido un derecho de los trabajadores pero que en la realidad solamente lo pueden ejercer los trabajadores que tienen cierta estabilidad laboral que permite que no sean despedidos y también los trabajadores que están sujetos a plazo indeterminado, pero no es un derecho que realmente puedan ejercer los trabajadores con régimen eventual o a plazo determinado.

Hipótesis: No se han dado las condiciones legales ni políticas necesarias para que haya un derecho sindical poderoso y esto tiene sus antecedentes desde la época de la república, esto se debe a factores políticos con el fin de que no haya revueltas sociales, porque quiere favorecerse la contratación barata y con derechos laborales mínimos a favor de las empresas.

ESQUEMA

1.Introducción

CAPITULO 1

1.El surgimiento de los derechos laborales y derechos colectivos del trabajo en Europa y Estados Unidos

1.1.El surgimiento de los derechos laborales en Latinoamérica

1.2.El surgimiento de los derechos colectivos del trabajo en el Perú

2.Gremios sindicales en el Perú

2.1.Confederación General de Trabajadores

3.Definición de libertad sindical

4.Los sindicatos peruanos relacionados con la política de izquierda

4.1.1900-1920: Se legisla en materia de derechos laborales y sindicatos

4.2.1936: Importante año con el presidente Benavides

5.Fuero sindical en el Perú

6.Los derechos sociales

7.El derecho de huelga

8.El paso de las relaciones civiles a las relaciones laborales en el Perú

9.Contexto social de la época republicana peruana

9.1.Migraciones masivas del campo a la ciudad

10.El concepto capitalismo como factor relevante

CAPITULO 2

1..El factor de la izquierda política en los sindicatos

2.Contexto latinoamericano de los años 80

3.Constitución de 1979

4.La estabilidad laboral como factor que incentiva la creación de sindicatos

5.Gobierno de Fujimori, los derechos laborales y la Constitución de 1993

6.Flexibilidad laboral

7.La informalidad laboral

8.Actualidad

Conclusiones

Bibliografía

INTRODUCCIÓN

Cabe reseñar que la historia del derecho colectivo del trabajo en el mundo, se remonta a la época en que surgieron las primeras industrias en Inglaterra y en EEUU, cuando frente al surgimiento de la revolución industrial se contraponía el interés de la fuerza de trabajo. En el siglo XIX los empresarios tenían más derechos que los trabajadores quienes incluso laboraban en condiciones precarias: más de 12 horas de trabajo diarias, pésimas condiciones de trabajo lo que produjo muchos accidentes laborales, sin ninguna protección contra el despido lo cual los obligaba a aceptar las pésimas condiciones laborales impuestas por el empleador, y la total desprotección de los trabajadores quienes prácticamente no tenían ningún derecho sino que eran considerados trabajadores obligados a trabajar aun cuando las condiciones sean paupérrimas, y los salarios bajos, pero sin tener ningún derecho laboral. [1]

En ese contexto, “los hombres de ciencia entienden por revolución industrial el proceso del paso del trabajo manual, en el oficio y la manufactura, a la producción maquinizada (fabril). La principal consecuencia social de este proceso fue la formalización de dos clases fundamentales de la sociedad burguesa-la burguesía industrial y el proletariado fabril-y el surgimiento de la lucha entre ellas” (Mijailov: 9).

Aquí es cuando surgió la necesidad de proteger al trabajador, pero en un inicio no fueron derechos entregados por una autoridad como el Estado, sino que fueron derechos reclamados por los trabajadores en conjunto y de ahí surgieron los sindicatos o derechos colectivos laborales: “Esto propició la reacción organizada de los trabajadores, planteando reclamaciones colectivas en busca de una mejora de su calidad de vida. También supuso la intervención del Estado para limitar la autonomía de la voluntad empresarial a favor del restablecimiento de un equilibrio que permitiera una negociación más pareja entre las partes. (…) De una u otra manera, la legislación protectora y sobre todo la acción de las primeras organizaciones sindicales fueron logrando que se fijen reglas básicas que limitaron el abuso de los empleadores” (Boza 2011:22).

Lo que busca este trabajo es analizar la evolución del derecho colectivo del trabajo en el Perú de tal forma de confirmar si este derecho ha sido ejercido por todos los trabajadores o si solo ha beneficiado a los trabajadores que tienen cierta estabilidad laboral y que tienen un régimen laboral indeterminado. En especial se analizará la época de la república peruana porque es aquí cuando se presentan los mayores cambios, lo cual permitirá observar su evolución y predecir la situación en el futuro.

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[1] Serie de History Channel: “The man who buildt America”. Año 2007.

 

CAPITULO 1

1.El surgimiento de los derechos laborales y colectivos del trabajo en Europa y Estados Unidos

Es importante ver el surgimiento de los derechos laborales aun cuando el contexto social sea aparentemente diferente debido a que se trata de orígenes anglosajones, sin embargo, es evidente la inspiración que tuvo la legislación del derecho del trabajo en el Perú y en Latinoamérica de acuerdo con lo logrado en materia laboral en estos países.

Los derechos colectivos del trabajo tienen su origen y explosión en Europa con la Revolución Industrial, y es reconocido como uno de los grandes episodios de la historia humana. Esta implicó un cambio de modos de vida generalizado e intenso y fue en tal sentido una auténtica revolución, una convulsión profunda, no sólo industrial sino también social e intelectual aunque sus traumatismos no fueran instantáneos, sino largamente preparados y prolongados en el tiempo, generando en suma una nueva civilización o una nueva cultura. (González 2015: 14)

Sin la Revolución Industrial difícilmente se hubieran producido los factores fundantes del fenómeno sindical. Los particulares caracteres de los cambios productivos y del mundo del trabajo en Gran Bretaña, a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, posteriormente extendidos al resto de Europa y más tardíamente a América Latina, configuran el contexto adecuado dentro del cual se desarrollará el Derecho del Trabajo, especialmente el Derecho Colectivo. De esta manera, se produce la formación de la primera y más numerosa clase obrera. Nacen las grandes fábricas y manufactureras, generalizándose el sistema de la compraventa de la fuerza de trabajo y contratación asalariada. Capital y trabajo (Gonzales 2015: 14).

La “colectivización del trabajo” permitió una lenta, pero segura, toma de conciencia por parte de los trabajadores, de sus necesidades e intereses comunes, y del poder colectivo. Por otra parte, no existe acuerdo en cuanto a la existencia de organizaciones o agrupaciones antecesoras de los sindicatos. Pareciera que las antiguas corporaciones medievales serían el antecedente histórico de las agrupaciones de trabajadores (Gonzales 2015: 16).

En estos países, el surgimiento del derecho laboral, individual y colectivo, se confunde en un sólo proceso con la formación de la sociedad industrial o capitalista y del movimiento sindical. Las normas se fueron expandiendo por países y de manera muy desigual. Las primeras expresiones de la protesta obrera fueron inorgánicas, más políticas que reivindicativas y enmarcados en las fronteras de países como Inglaterra, Francia, Alemania y Estados Unidos. Luego se hicieron más generales e internacionales y se fueron configurando, en la segunda mitad del Siglo XIX y las dos primeras décadas del XX, las corrientes político-sindicales que han predominado hasta nuestros días. Por otro lado, la Iglesia, desde muy temprano, ingresó en esta disputa por influir en los trabajadores. El anterior proceso social y político sirvió de sustento al surgimiento de las instituciones del derecho colectivo del trabajo. Los hechos fueron primero, luego vino la intervención de la sociedad y el Estado para regularlos: “Las instituciones del derecho colectivo del trabajo nacieron antes de su reconocimiento y de su reglamentación legal; el orden jurídico reconoció la coalición, la asociación, la huelga y el contrato colectivo tiempo después de su existencia, cuando el Estado perdió fuerza y no logró destruirlos” (González 2015: 12). Es importante observar que en estos países el origen de las luchas de los derechos laborales no solamente fue por mejorar las condiciones de trabajo sino que tuvieron una  finalidad política, como una revuelta social contra el gobierno de ese momento.

1.1.El surgimiento de los derechos laborales en Latinoamérica

El contexto latinoamericano señala claramente que durante el siglo XIX la filosofía prevaleciente fue el “laissez faire” inspirado en el liberalismo europeo, donde el mercado se dejaba en manos del juego libre de la oferta y la demanda. Sin embargo, es en el transcurso del siglo XX cuando el Estado comenzó a intervenir más activamente en la economía y en el mercado de trabajo. Es así que, luego de la crisis de los años treinta, el Estado pasó de una etapa de abstencionismo a la de formulación de políticas de sustitución de importaciones, fomentando y protegiendo la industria nacional. A partir de entonces el modelo de desarrollo económico prevaleciente en América Latina fue el de la economía “cerrada” y de la aplicación de una política de “crecimiento hacia adentro”, cerrando su mercado a la competencia internacional.  En la mayoría de países este modelo mantuvo su vigencia por lo menos hasta la década de los ochenta. (Ciudad 2004: 22)

Así, uno de los grandes elementos socio-políticos que se encuentra en la formación del Derecho de Trabajo en América Latina es el modelo de economía protegida, cerrada y orientada hacia el interior, también denominado de sustitución de importaciones. A su vez, el Estado que protegía la industria nacional y buscaba atenuar el conflicto social, se erigió en protector de los trabajadores urbanos, en cuyo favor promulgó una legislación que en aquella misma época era aún más incipiente en Europa.

En general, las primeras organizaciones sindicales en Latinoamérica aparecen a fines del siglo XVIII, a medida que se desarrollaba la empresa capitalista. Los gestores de estos movimientos fueron en gran parte obreros emigrados y refugiados políticos, pero sin olvidar el carácter solidario y comprometido del trabajador peruano (Aliaga 2003).             Los organismos sindicales en América Latina surgen a fines del siglo pasado y a comienzos del siglo XIX en Argentina, Uruguay, Cuba y en México; luego el movimiento avanzó hacia Chile, Perú y a otros países de este continente.

Es cuando surge con fuerza el sindicalismo en forma de “sociedades de resistencia”, que luchan por mejorar las condiciones de vida y trabajo, representando el nuevo espíritu de la clase trabajadora, el de la “lucha de clases”, como respuesta a las injusticias de que eran objeto los asalariados.

La política no fue ajena a la evolución del derecho sindical en Latinoamérica. El sindicalismo latinoamericano tuvo su origen en base a posiciones políticas de izquierda, de acuerdo con la teoría de la “lucha de clases”. Una parte importante del movimiento obrero, paulatinamente, adquiere un contenido marxista, ante la abierta oposición de los empleadores y la fuerte represión de los gobiernos. Luego, con el reconocimiento legal del sindicalismo, éste se expande y adopta formas más pragmáticas o legales, ejerciendo un importante rol en la vida de los países americanos. En América Latina es posible distinguir un sindicalismo de clase en países como Bolivia, Chile o Perú y otro populista en Argentina, Brasil y México. (Gonzales 2015)

En países latinoamericanos como Perú y Chile, el movimiento sindical ha tenido menor importancia que su par europeo, por el hecho de que la tutela laboral se ha realizado por medio de leyes protectoras más que por la negociación colectiva, sin perjuicio de algunas enmiendas legales que se han basado en contratos colectivos, como fue el caso de la indemnización por años de servicio. Además, gran parte de la actuación sindical a nivel supraempresa se ha orientado a presionar al Estado a fin de obtener leyes laborales y previsionales (Gonzales 2015). También por el hecho de la creación normativa de la jornada de 8 horas, protección frente a accidentes de trabajo y posteriormente el fuero sindical y la estabilidad laboral, en el caso de Perú, los cuales son factores que dieron la protección necesaria para que se desarrolle el derecho sindical, pero antes de estos aportes legislativos si bien sí existían sindicatos no se sabe de algún logro sindical relevante que se haya hecho como parte de las negociaciones colectivas, salvo, en el caso peruano que gracias a las protestas sociales, con el “decreto del 19 de enero de 1919 se estableció la jornada de ocho horas en el Perú, pero dicho logro pudo plasmarse gracias a la tenaz lucha de los trabajadores, como la representada por la Federación Obrera de Lima” (Aliaga 2003:     60)

 

1.2.El surgimiento de los derechos colectivos del trabajo en el Perú

Mientras que en el contexto peruano, la preocupación por salvaguardar los derechos laborales y los derechos colectivos del trabajo en específico ha sido tardía, es así que el derecho al trabajo desarrollado en Europa en los siglos XVIII hasta el siglo XX se replicó en Latinoamérica recién varias décadas después, lo cual ha traído consigo diferencias entre ambas realidades, de tal forma que “mientras en Europa las organizaciones sindicales han sido importantes actores en los procesos contemporáneos, en Latinoamérica- salvo contadas excepciones- más bien han tenido un papel modesto. La consecuencia de esto ha sido que mientras en Europa existen múltiples ejemplos de sistemas de relaciones colectivas de trabajo consolidadas y con regulaciones autónomas de bastante importancia; entre nosotros tales manifestaciones son excepcionales, siendo el legislador el llamado a suplantar el papel regulador que naturalmente corresponde al sindicato, regulando varios derechos y reglamentando su aplicación en una profusa legislación laboral” (Boza 2011:33).

Entiendo que esto se debe a que en Latinoamérica y en especial en el Perú no hemos vivido una revolución industrial del nivel de Inglaterra o Estados Unidos, por ejemplo en Estados Unidos sobresale el modelo de escala de producción masiva de Ford para la construcción de automóviles, y ese modelo se utilizó incluso para producir golosinas. Lo cual produce una diferencia abismal con respecto a la realidad peruana, donde antes que el sector empresarial apueste por la innovación y tecnificación de su producción lo que hicieron fue crear industrias extractivas como del caucho, mineras, agrícolas, etc. Lo que produjo que la sindicalización moderna se retrase, porque cabe señalar que otras formas de agremiación más arcaicas sí han existido en la realidad no solamente latinoamericana, sino mundial, como más adelante se desarrollará.

Muchos autores coinciden en que la sindicación en el Perú y en Latinoamérica tuvo un retraso de décadas con respecto a la europea o estadounidense debido a ese factor del “tardío proceso de industrialización que produjo que el surgimiento del sindicalismo se haya visto retrasado en nuestro continente por múltiples factores de diversa índole. En primer lugar cabe señalar el retraso económico de nuestros países, esencialmente agrarios y mineros hasta comienzos del siglo XX. Por otra parte, la actitud hostil de los gobernantes, la fuerte represión a las manifestaciones obreras, la intransigencia de los empleadores, la violencia de ciertas manifestaciones populares, la excesiva influencia de los partidos políticos en la cúpula sindical, han sido factores que han complotado en contra del crecimiento y desarrollo del sindicalismo en nuestro continente”. (González 2015). Un ejemplo de ello, como se mencionó, es cuando el presidente del Perú Sánchez Cerro ordenó erradicar la CGTP en 1930.

Podemos afirmar que el origen y formación del sindicalismo europeo es diferente del latinoamericano y en especial del sindicalismo peruano. De manera general debemos decir que el movimiento sindical en los pueblos latinoamericanos, no tuvo la tradición, ni la proyección de los sindicatos en el desarrollo de la sociedad europea.

No podemos negar que el sindicalismo sea una respuesta a la cuestión social, y que esta fuera una consecuencia de la revolución industrial. Sin embargo, como mencionamos, “en América la revolución industrial llegó tarde, si tomamos como referencia los movimientos sindicales en Inglaterra y después a otros pueblos occidentales así se debe anotar que la industrialización no se realizó de manera uniforme en América; y de esta manera advertimos que la actividad económica en estos lares, avanzó en función de los interés del capitalismo financiero que abiertamente convirtió a nuestros pueblos en simples proveedores de materia prima” (Aliaga 2003). En simples extractores de recursos naturales desde el guano, caucho, hasta los minerales.

2.Gremios sindicales en el Perú

Contrariamente a lo que mi hipótesis señalaba, en realidad en el Perú de la época republicana desde inicios del siglo XX hasta mediados de 1979 sí tuvo una gran cantidad de sindicatos que incluso están certificados porque en su momento fueron registrados. De hecho, el autor Didier Aliaga en su tesis señala que en el Perú siempre  han existido gremios incluso desde la época de la colonia, pero es recién en el siglo XX cuando se crean los sindicatos “modernos”:

Históricamente desde la época colonial en el Perú, la libertad sindical y gremial es una tarea tradicional en el Perú. Entonces, se permitió a los trabajadores la libre constitución de gremios, dedicados entonces a un sinnúmero de especialidades – espaderos, torneros, platerios, etc. Al respecto el Estado Español dictó una variedad de ordenanzas que ligaban la organización corporativa con un sistema de cofradías marcadamente religiosas. (Aliaga 2003)

Incluso, “los antecedentes de la organización sindical podrían encontrarse en las asociaciones formadas por los compañeros u oficiales de los talleres artesanales en la edad media para defenderse de los maestros y velar por sus intereses”. Pero, es desde la segunda mitad del siglo XVIII, que las asociaciones profesionales modernos nacen y se desarrollan, sobre todo bajo la forma de sindicatos que agrupan a individuos de idéntica ocupación u oficio y por consiguiente con intereses comunes.

“Las nuevas organizaciones de obreros aparecen como una consecuencia del desarrollo de la empresa capitalista impulsada por la revolución industrial”. En ese sentido, es evidentemente que el derecho sindical está vinculado con el capitalismo porque este derecho sindical se formó en las empresas donde trabajan los trabajadores, quienes evidentemente tienen intereses contrapuestos con los empleadores. El derecho sindical nace en ese contexto de la revolución industrial.

Concluyendo este punto podemos anotar que aunque el derecho de asociarse con fines profesionales y económicos es una conquista de los trabajadores relativamente moderna y que adquiere su esplendor y penumbra en estas décadas, ha existido en épocas anteriores la tendencia a formar asociaciones que aunque no han tendido el carácter de los sindicatos actuales tienen relación con el trabajo, pues ha existido desde épocas remotas la agremiación de las personas que practicaban el mismo oficio con reglamentaciones y modalidades propias: advirtiendo que todos estos afanes tienen como fundamento esencial el espíritu gregario del ser humano. (Aliaga 2003)

“El movimiento obrero latinoamericano”, de Moisés Poblete Troncoso, anota que la era republicana de América, pasó por tres etapas, perfectamente definidas. En la 1era etapa, nacen los mutuales, que son las primeras manifestaciones del espíritu de asociación, paralelas a un desarrollo económico incipiente en el que no existía sino el artesano o los primeros obreros de una organización industrial en sus comienzos. Esta etapa abarca todo el siglo XIX, en el que los obreros solo se reúnen para atender las necesidades inmediatas y angustiosas que producen en casos de enfermedad, que la mutualidad llena en este periodo histórico del movimiento obrero, una necesidad física, y a la vez que espiritual.

El autor también señala que el año 1919, significa una referencia importante para el movimiento sindical, que “prosiguió su avance pese a los obstáculos y zancadilla que ponían los gobiernos de turno”. La carta política de 1920 ha sido nuestra primera Constitución en incorporar los derechos sociales al trabajo, al bienestar y la seguridad, inspirándose en las Constituciones alemandas de Weimar de 1919 y mexicana de Querétaro de 1917 y en los programas socialistas surgidos después de la Primera Guerra Mundial.

2.1.Confederación General de Trabajadores

Asimismo, la figura de José Carlos Mariátegui merece mención especial en el ámbito sindical pues se le reconoce la creación en 1929 de la Confederación General de Trabajadores del Perú que representa una primera etapa de centralización nacional en la vida de los sindicatos, lo cual evidentemente es tardía con respecto a la creación de los sindicatos europeos. Este movimiento animó la formación de organizaciones sindicales en todo el Perú; “tal acción trajo como consecuencia que el 12 de noviembre de 1930, mediante DL 6926, del Presidente del gobierno militar Luis Sánchez Cerro, disuelve la Confederación General de Trabajadores del Perú”, no cabe duda de el presidente que disolvió la CGTP porque temía que se produzcan revueltas sociales que pongan en peligro al orden público, pero sobre todo a su gestión de gobierno.

Esa era normalmente la excusa para mantener en control a los sindicatos, así también el “comportamiento de los empleadores que comprometidos con los gobiernos de turno, identificaron las luchas sindicales, como conducta destructora del orden público, la paz social, etc. Sumado a esto la falta de una cultura sindical, se produjo en los grupos de trabajadores un psicología que rechaza o desconfía de toda organización” (Aliaga 2003)

Estos años fueron de una intensa lucha política determinada por Sánchez Cerro y Víctor Raúl Haya de la Torre, jefe del flamante Partido Aprista Peruano, que se apoyaba principalmente en las clases medias, los universitarios, en los sindicatos y en los obreros de nuestro incipiente industrialismo. (Aliaga 2003)

Sin embargo, ello no impidió que el 1° de Mayo de 1944, se cree la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP), que fue cuestionada en cuanto a su orientación política “de derecha”. Sin embargo y aunque las actividades políticas partidaristas contrarían los fines del sindicalismo, no podemos negar que encarnaban los matices del pensamiento de la sociedad en el contexto de esos años. (Aliaga 2003)

Con respecto al desarrollo constitucional de la época, en materia de garantías sociales la Constitución de 1933, estableció el reconocimiento del contrato colectivo del trabajo, la participación del Estado en las utilidades mineras y de los trabajadores en las ganancias de las empresas donde sirve y uno de los aportes importantes fue la concesión del sufragio a las mujeres. En este párrafo destacó el debate constitucional que propició el Congreso Constituyente de 1931, el partido Aprista quiso limitar el sufragio femenino a las mujeres que trabajan o estudian, posesión que no fue aceptada porque finalmente la Ley 12391 del 7 de setiembre de 1955, reconoció a las mujeres el derecho a voto. Distinción que permitió el ingreso de las mujeres en el quehacer de los sindicatos y por lo tanto amplió las alas de la libertad sindical. (Aliaga 2003)

 

3.Definición de libertad sindical

La tesis del autor Aliaga consistía en que la obligación del registro de los sindicatos en realidad afecta el derecho a la libertad sindical, debido a que “libertad sindical es la facultad que tiene todo trabajador para asociarse en un sindicato y de ejercitar los actos inherentes a ella, pero en la práctica se ve afectada por normas que exigen el cumplimiento de formalidades contrarias a la ley. Como es la exigencia de registrar la organización sindical ante la Autoridad Administrativa de Trabajo, como condición para obtener “personería gremial”. Acto que constituyó su función principal pues al no tener personalidad sindical, no puede representar a sus afiliados”. Sin embargo, el registro ha ayudado mucho como instrumento histórico para realizar investigaciones de este tipo.

La asociación tiene como objeto lograr por presión que se modifiquen las condiciones de trabajo y sus medios de acción suelen ser ajenos a la normalidad de las relaciones laborales, pasando fácilmente del mitin más  o menos improvisado a la huelga y de la huelga a la ocupación de fábricas. Son más frecuentes las condiciones obreras que las patronales y constituyen el antecedente histórico de la sindicación” (Aliaga 2003). Sin embargo, como se ha descubierto hasta el momento, el Estado peruano se ha caracterizado por imponer ellos mismos las normas sindicales antes que incentivar a que las partes negocien un acuerdo: “el legislador peruano fue el llamado a suplantar el papel regulador que naturalmente corresponde al sindicato, regulando varios derechos y reglamentando su aplicación en una profusa legislación laboral” (Boza 2011:33).

4.Los sindicatos peruanos relacionados con la política de izquierda

En el Perú tuvo un rol trascendental el anarco- sindicalismo. En 1905, circulaban varios periódicos de esa tendencia, como “Las Parias”, “Simiente Roja”, “Redención”, “El Hambriento”, “La Protesta” y “Germinal”. Nombres como Manuel Gonzales Prada y el músico José Benigno Ugarte, le dieron significados a ese movimiento. Años después se organización en universidades populares “Gonzales Prada”, que cumplieron labor eficiente de enseñanza y orientación de la clase trabajadora, intervinieron como profesores muchos intelectuales como Víctor Raúl Haya de La Torre, el APRA (Alianza Popular Revolucionaria Aprista” y José Carlos Mariátegui, socialista (Aliaga 2003). Esto permite entender la preocupación por la sociedad que tenían estos intelectuales y políticos a inicios de la república.

Podemos decir en este punto que el naciente movimiento obrero peruano, tuvo que abrirse espacio dentro de una sociedad y Estado oligárquicos. Su existencia durante los treinta primeros años del novecientos fue de hecho y no de derecho. Los gremios obreros se desenvolvieron en confrontación directa, ya que era inexistente la institucionalización de mecanismos de negociación (Aliaga 2003). Se observa que  a inicios de 1900 no había un orden legislativo que regulara los sindicatos sino que este fue posterior, pero esto no evitó que fuera motivo de discusión por parte del sector académico y político de la época, en especial del sector izquierdista. Esta era la situación, no existía a sindicalización y el estado tenía tendencia liberal pero a mediados de los años sesenta el estado protege una economía cerrada, de acuerdo  con los gobiernos militares de izquierda que gobernaron en Latinoamérica, conforme se anotó anteriormente.

4.1.1900-1920: Se legisla en materia de derechos laborales y sindicatos

Los núcleos iniciales de trabajadores sindicalizados se constituye en torno a actividades extractivo exportadoras (petróleo, minería, agroindustrial), manufactureras (principalmente textil y alimentos ubicadas en Lima), de servicio urbano, portuario y de transporte, así como actividades financieras (Aliaga 2003). Recordemos que la industria en el Perú era extractiva, no era una industria de producción como la de Inglaterra, porque de esa manera lo erigieron los empresarios que invertían en el Perú.

Desde 1905, la acción obrera estuvo encaminada a la conquista de la jornada de las 8 horas. En torno a esta reivindicación unitaria los trabajadores de la capital empezaron a organizarse y el movimiento obrero tomó cuerpo. La conquista de las 8 horas a nivel nacional el 15 de enero de 1919, marca la culminación de un amplio movimiento de organización y lucha de los trabajadores. Esta conquista permitió el avance de la centralización sindical, constituyéndose el calor de la lucha por las 8 horas la Federación de Tejidos del Perú, la Federación Gráfica y la Federación de Choferes (En este tiempo no existía Ministerio de Trabajo, pero se abocaba a conocimiento de asuntos relacionados con el trabajo, el Ministerio de Fomento, mediante una sección especial).

La Constitución de 1920 era de corte liberal, y fue la primera en la historia del Perú en contener disposiciones laborales, aunque se limitó a delegar a la legislación el desarrollo de ciertos derechos como: (i) La seguridad, salud e higiene en el trabajo; (ii) las jornadas de trabajo; y (iii) las remuneraciones. Por lo demás, es llamativo su tratamiento de los conflictos entre empleadores y trabajadores −a los que denomina en forma impersonal “capital” y “trabajo” − al imponer el arbitraje obligatorio. Tal diseño constitucional da cuenta de un modelo de relaciones colectivas que adquiere características de la ya mencionada “etapa de la tolerancia”, en la medida en que no se aceptaba la manifestación más importante del sindicato: La huelga. Pero, al mismo tiempo, posee ciertas características de la etapa del reconocimiento, en la medida en que el legislador ya empezó a reconocer una serie de derechos (Boza: 24). Era una etapa donde se legislaba en materia sindical pero con la finalidad de controlarlos para que no haya revueltas sociales.

En los años veinte se evidencia una gran cantidad de sindicatos, probablemente producto de la expansión económica de los años veinte y la ampliación de la presencia imperialista, estimulada por el Presidente Augusto B. Leguía, lo cual llevó a un crecimiento del trabajo asalariado avanzó la organización sindical. Se entiende que la economía en el Perú de los años veinte es de liberalismo económico y a pesar de ello se reguló en materia de derechos laborales, cuando se entendería que un gobierno de izquierda debió ejecutarlos. Entonces “se crearon la Confederación Obrera de Ferrocarriles (1925), la Federación de Campesinos del valle de Ica (1921), la Federación de Yanaconas (1922), la sindicalización se extendió a algunas azucareras y más tarde a las minas. En 1924, se dictaron leyes a favor de los empleados de las empresas privadas como la 4916” (Aliaga 2003).

Como parte de este proceso se efectuaron importantes eventos de centralización sindical, que culminaron en 1929, con la formación de la Confederación General de Trabajadores del Perú – CGTP. Confluyeron en la formación de dicha central las Federaciones de Choferes, textiles, Gráficos, motoristas y Conductores, Tripulantes del Callao, la Sociedad de Estibadores del Callao, la Unión de Cerveceros Backus y Johnson y la Federación de Yanaconas, pero a partir de 1927, el deterioro de la situación económica y la política represiva, desarrollada por Leguía, minaron las bases del naciente movimiento sindical (Aliaga 2003). Pero no fue intencional, sino que cabe recordar que  se produjo una crisis económica mundial el año 1930 y toda economía liberal se vio afectada.

La CGTP, promovió la formación de organizaciones sindicales en todo el Perú y orientó la mayor parte del movimiento gremial en aquellos años, hasta que el Decreto Ley 6926 de fecha 12 de noviembre de 1930, dado por el Gobierno militar de Sánchez Cerro dispuso la “disolución de la CGTP y organizaciones similares”. Hasta prácticamente 1943, la organización sindical tuvo que actuar en la ilegalidad. Curiosamente la crisis económica produjo que el gobierno de Leguía fracasara, y que el proyecto de los sindicatos también se vea afectado, pero no en base a la crisis sino en base a opresión que sufrieron por parte de la dictadura de Sánchez Cerro, lo cual produjo un retroceso en el derecho sindical.

4.2.1936: Importante año con el presidente Benavides

En 1936, durante el régimen del general Oscar R. Benavides, se produjo abundante legislación laboral, reconocieron las horas extras, ampliaron la legislación de las enfermedades profesionales, se concretó el contrato de trabajo, diferenciándolo del de locación de servicios (Aliaga 2003). Cabe señalar que en este mismo año con Benavides se estaba promulgando el Código Civil de 1936, el cual reemplazaría al de 1852 promulgado por Echenique, este último se aplicaba para las relaciones de contratos de locación de servicios porque no existía legislación laboral. Además, cabe recordar que en octubre se debían celebrar las elecciones presidenciales dado que había sido asesinado el presidente Sánchez Cerro y Benavides solamente lo estaba reemplazando, sin embargo, el congreso de la época decidió aplazar 3 años de gobierno a Benavides. Se impidió que el APRA participe en las elecciones porque era un partido fundado en el extranjero y la Constitución prohibía la participación de partidos extranjeros en las elecciones. (Ramos 2009).

En ese contexto, se dieron leyes sobre higiene y seguridad social, como el Seguro Social obrero, obligatorio, así como se estableció el registro de organizaciones sindicales y el procedimiento para la tramitación de reclamaciones colectivas sujetas a conciliación y arbitraje. Sin embargo, el efecto inmediato de este dispositivo sobre el registro sindical fue casi nulo al parecer el objetivo era más bien crear un mecanismo de mayor control de la organización gremial de los trabajadores.

En marzo de 1936, Oscar R. Benavides expide un Decreto Supremo, donde se establecía que era indispensable contar como requisito para el registro sindical con el “informe de la Prefectura del Departamento en que se hubiere fijado su domicilio la institución, sobre la calidad y antecedentes de los miembros que formen parte de ella”.

Otro de los logros importantes en el gobierno de Benavides es que se formó el Ministerio de Salud Pública, Trabajo y Previsión Social anteriormente los asuntos laborales eran vistos en una división del Ministerio de Policía. Con lo que se evidencia una preocupación por parte del gobierno sobre la protección de los derechos sociales.

La segunda guerra mundial, causa en el Perú, una situación difícil para los trabajadores, en razón de la subida del precio de las subsistencias y la poca capacidad adquisitiva de los salarios, por lo que se vio la necesidad de crear una central que encausara la reivindicación de los trabajadores, dicha coyuntura se vio favorecida por el paréntesis constitucional que vivió el país entre 1940 y 1948, y que permitió el reactivamiento de la organización sindical (Aliaga 2003).

Es así como el 1ero de Mayo de 1944 se creó la Confederación de Trabajadores del Perú- CTP- Durante el lapso de 1944- 1947 se registraron 294 gremios. El golpe militar del General Odría puso fin a ese proceso organizativo, la CTP fue proscrita y Luis Negreiros su principal líder fue victimado por la represión gubernamental. De esta forma se sigue observando el ataque contra los sindicatos por parte del gobierno.

A pesar de ello, de acuerdo con los registros de los sindicatos, se observa que siguen en aumento. Es así que entre 1956 a 1962 la llamada Convivencia Democrática del segundo gobierno de Manuel Prado y el APRA, que conducía la CTP, y sobre todo la expansión del proletariado, creó las condiciones para un incremento de la organización sindical, se produjo no solo una ampliación del número de sindicatos base.

Durante fines de los años cincuenta en el Perú, se formaron la Federación de Metalúrgicos del Perú (1957), la Federación Nacional de Mineros, Metalúrgicos y Similares (1959), la Federación Nacional de Educadores (1959), la Federación de Trabajadores de Laboratorios, Droguerías y Afines (1962). En 1964, incluso el magisterio conquistó su derecho a la sindicalización.

5.Fuero sindical en el Perú

El 20 de abril de 1957, el segundo gobierno de Prado, y en un contexto de crisis económica, estableció el amparo o Fuero Sindical de los personeros de los sindicatos en proceso de organización y de los miembros de las juntas directivas de los sindicatos establecidos. El beneficio consistía en proteger a los representantes sindicales del despido arbitrario del empleador. Dicha protección se extendía a los sindicatos en formación durante el término de tres meses, y para los miembros de las juntas directivas de los sindicatos se establecía el fuero durante el tiempo que durara su mandato. La institución del fuero de amparo sindical constituye una de las garantías fundamentales para el desarrollo del sindicalismo.

Cabe indicar que Prado llegó al poder en su primer gobierno en 1939 tuvo el apoyo de la izquierda como el Partido Comunista Peruano, además los grupos políticos que lo apoyaron se agruparon en la Concentración General de Partidos, el cual agrupaba una amplia gama de pequeños partidos, de diversas doctrinas políticas: Nacional Agrario, Constitucional, Demócrata, Democrático Reformista, Descentralista, Liberal, Nacionalista, Social Nacionalista, Sindicalista, Descentralista, Rural y Urbano, Progresista y Nacional Laboralista. Lo que lo llevó a tener buenas relaciones con la izquierda, lo que trajo un vínculo más estrecho entre el Estado y los movimientos obreros. Los sindicatos, siguiendo la directiva de sus partidos (el APRA y el PCP), decidieron limitar sus protestas, mientras que el gobierno detuvo la represión. Esto hizo que se reconocieran un gran número de sindicatos. El desarrollo más importante fue la creación de la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP) en 1944, con la bendición del gobierno, pero organizada tanto por el APRA como por el PCP.

El encarecimiento del costo de vida motivó el aumento de sueldos y salarios. Se establecieron también los salarios mínimos. También se tomaron medidas contra el abuso y al alza injustificada de precios. Fue la época de auge de los sindicatos.

 

6.Los derechos sociales  

En Latinoamérica los estados legislaron a favor de los trabajadores y de las clases oprimidas, de tal forma que así se evitaran conflictos sociales. En ese sentido, el factor “derecho social” fue importante porque hacía al estado protector del lado débil de la relación laboral: el trabajador. Las constituciones de los países latinoamericanos incluyeron en sus constituciones la protección de los derechos sociales: “En el año 1917 los derechos sociales fueron inscritos en la Constitución de México y en las décadas siguientes se aprobaron leyes generales sobre el trabajo y códigos de trabajo en la mayoría de países de la región” (Ciudad 2004: 22). Existe la teoría de que se dan los derechos sociales con la finalidad de que no haya revueltas sociales y que los ciudadanos no apoyen a partidos comunistas.

En ese contexto, toda esta legislación formuló y consagró el principio protector del trabajador, asignando al Derecho del Trabajo la finalidad de plasmarlo en la legislación. La preocupación subyacente fue la de reequilibrar las fuerzas del mercado pues la debilidad del trabajador podía forzarlo a prestar sus servicios en condiciones socialmente inaceptables. Por esto se asumió como deber del Estado el de proteger al trabajador, asegurándole un mínimo de garantías sociales que podrían haber sido negadas si las partes en el contrato de trabajo hubieran quedado libradas a sus propias fuerzas.

En ese sentido, analizar al derecho del trabajo como parte de los derechos sociales es importante. Para Marcenaro Frers, estos derechos sociales, “constituyen la base fundamental de la subsistencia, desarrollo y dignidad de los seres humanos. La evolución de los derechos sociales y su efectiva aplicación son la única garantía de la desaparición del hambre y la miseria en el mundo”. Además, son “derechos en que se concretan, mediante diversos tipos de prestaciones, la colaboración de los poderes públicos en la satisfacción de las necesidades básicas del individuo” (Goldinp.17)

En consecuencia, los derechos laborales son catalogados como derechos sociales porque son derechos que fueron obtenidos como consecuencia de las luchas sociales como las protestas masivas de sindicatos u organizaciones sociales quienes reclamaban la jornada de las 8 horas, remuneración mínima, etc, lo cual era acorde con lo ya obtenido por los trabajadores en otros países.

 

7.El derecho de huelga

Otra de las preocupaciones centrales de la reglamentación del trabajo en aquella época fue la de controlar el conflicto social, razón por la cual Perú en 1913 y Colombia en 1919, reglamentaron la huelga aún antes de reglamentar el contrato individual de trabajo. Parecería que el modelo latinoamericano previó la situación de conflicto social y también político que se vivió en Europa decenas de años antes, entonces evitando esto, legislaron las reglas sindicales porque justamente los sindicatos son vistos como  un poder grupal peligroso que incluso puede afectar la política de un estado, dada la cantidad de personas agrupadas que lo integran. Por lo tanto, antes de sufrir esa contingencia de revueltas sociales incontenibles, los estados previeron esa situación y la legislaron pero antes que como un favor hacia los sindicatos, lo legislaron como una forma de estrategia y de control.

Es así que contrariamente a lo que se creería, que se debe seguir un orden donde primero se regulen los derechos laborales individuales, con el contrato de trabajo, lo que hizo el Estado fue en primer lugar “buscar controlar la huelga, los sindicatos y la negociación colectiva, al mismo tiempo que otorgaba una protección más o menos generosa al trabajador individual. Por ello, la reglamentación del trabajo en América Latina, consagra tantas reglas a las relaciones colectivas del trabajo como a las individuales.  Se reglamentó muy minuciosamente la constitución, estructura y vida interna de los sindicatos, además de someter a la huelga a un procedimiento muy difícil de respetar, razón por la cual una gran cantidad de huelgas son declaradas ilegales en la región, lo que implica la imposición de sanciones que incluyen el despido. Las negociaciones colectivas también estuvieron sujetas a control e interferencia estatal, aunque en la actualidad ello se ha modificado parcialmente” (Ciudad 2004: 22).

Esta situación llama la atención porque por un lado parecería que se quiere proteger al trabajador y a los sindicatos, pero en realidad la función de legislar minuciosamente la huelga y la sindicación no hace más que crear trabas para su cumplimiento, es una manera de controlar a los sindicatos con la ley, y evaluar que si incumplen una norma entonces esto legitima a que sean despedidos justificadamente, porque ya existe una ley que regula que frente a un incumplimiento corresponde una sanción como el despido.

De acuerdo con Boza, concordamos que la legislación de los derechos laborales y de los sindicales, fueron una excusa para que se mantenga el orden capitalista al menos al inicio del siglo XX: “Algunos especialistas han especulado que si acaso la atención creciente del Estado a la cuestión social del siglo XIX devela que la verdadera función del derecho del trabajo no era otra que la preservación del propio sistema capitalista de producción, al asegurar la supervivencia de su motor: la mano de obra. De una u otra manera, la  legislación protectora y sobretodo la acción de las primeras organizaciones sindicales fueron logrando que se fijen reglas básicas que limitaron el abuso de los empleadores”. Asimismo, la historia enseñaría que no es propio del capitalismo porque Stalin durante la Revolución Rusa en el siglo XX, impuso un modelo diferente al capitalista pero tal vez igual de vil, donde la fuerza de trabajo era obligatoria, sin derechos laborales, aun cuando era un contexto opuesto al capitalista parecería que el Estado mismo era la gran cooperativa, y en ese contexto no se podía acudir a un tercero imparcial que apoye sus derechos frente al abuso de las empresas como sería la labor del Estado.

 

8.El paso de las relaciones civiles a las relaciones laborales en el Perú

Como se mencionó anteriormente, en el Perú y en el contexto latinoamericano, primero se hicieron aportes legislativos para proteger el derecho de huelga y sindicación y posteriormente en 1936 lo que se hizo fue legislar en materia laboral individual, mientras esto sucedía los contratos que deberían ser laborales eran considerados como de locación de servicios, de acuerdo con la legislación del derecho civil. Esto se prestaba para una serie de abusos por parte del empleador porque era quien tenía el poder sobre el trabajador. “En el Perú, Al igual de cómo había ocurrido en Europa del siglo XVIII, la joven República del Perú del siglo XIX empezó a experimentar una serie de conflictos reivindicativos, en los cuales los trabajadores exigían mejoras en las condiciones donde prestaban servicios. En aquel entonces, el trabajo obrero se encontraba regulado principalmente en el artículo 540 del Código Civil de 1852, cuya regulación sobre el contrato de locación de servicios era aplicada para regular el servicio prestado por los trabajadores”. (Boza: 24)

Frente a ese contexto, los trabajadores reclamaron por sus derechos a pesar de que el estado había legislado en materia de derechos colectivos como señal de opresión, sin embargo, esta inicial contención no duró por mucho tiempo porque sí existieron revueltas sociales que reclamaban derechos laborales. En ese sentido, “al igual que en la Europa del siglo XVIII, la joven República del Perú del siglo XIX empezó a experimentar una serie de conflictos reivindicativos, en los cuales los trabajadores exigían mejoras en las condiciones donde prestaban servicios. Dado que en aquel entonces el trabajo obrero se encontraba regulado principalmente en el artículo 540 del Código Civil de 1852, cuya regulación sobre el contrato de locación de servicios era aplicada para regular la prestación subordinada de servicios” (Boza 2011:33).

Es así como nació una disciplina nueva llamada derecho laboral, que es apartada de la regulación del derecho civil, se reconoce “el fortalecimiento y posterior consolidación del derecho del trabajo como disciplina autónoma, independiente del derecho común, que hasta entonces reguló el trabajo asalariado, propició la ruptura- aunque no definitiva- con los principios jurídicos tradicionales y la aparición de principios propios, que respondiesen a la lógica de esta nueva rama jurídica. Es ya común señalar que el derecho al trabajo parte de la constatación fáctica de una relación desigual o asimétrica entre trabajador y empresario, por lo que busca, por diversos medios, restablecer el equilibrio o, por lo menos, atenuar la desigualdad existente” (Boza 2011: 23)

Esta separación del derecho del trabajo como parte del derecho civil trajo como consecuencia que se creara un derecho diferente de tal forma que protegía a los trabajadores como sujetos diferentes de los empresarios, porque se trataba de una persona subordinada al poder del empleador y entonces merecía protección. Antes, bajo el régimen del derecho civil, las reglas que se aplicaban en una relación de “servicios”, por no llamarlo laboral, eran en base a los contratos de locación de servicios. Esto hizo que el derecho civil pierda su control con respecto a su poderío de ser el centro del ordenamiento jurídico, tal como lo señala el doctor Carlos Ramos: “A lo largo del siglo XX, bajo la influencia de corrientes socialistas o socializantes, la codificación sufrió serias arremetidas, tanto así que el ideal legislativo parecía derrumbarse. La aparición y el desarrollo de nuevas ramas, como el derecho de familia, el derecho agrario, el derecho laboral, el derecho urbano, la seguridad social y el derecho industrial ponían en jaque la pervivencia de los códigos, particularmente del Código Civil. Por doquier el vigor del derecho privado cedía ante la influencia del derecho público”

Sin embargo, esta evolución era necesaria porque el derecho privado o derecho civil no podía regular aspectos del derecho laboral, porque en el derecho laboral las partes que intervienen en la relación contractual no tienen el mismo nivel de igualdad, sino que el empleador tiene más privilegios por ser el que direcciona, en cambio el trabajador no tiene la capacidad de defenderse frente a esa relación asimétrica. De acuerdo con Boza Pro: “El Derecho del Trabajo constituye la respuesta jurídica que el Derecho brinda a un fenómeno social relevante: Una relación jurídico-económica de carácter contractual entre dos partes −contrato de trabajo−, en la que una de ellas, el trabajador, pone su fuerza de trabajo a disposición de la otra parte, el empleador, para que este la dirija, a cambio del pago de una retribución”.

9.Contexto social de la época republicana peruana

Es importante entender el contexto social peruano a inicios de la república en el siglo XX, de esa forma tal como lo certifican los libros de Mariátegui, Gonzales Prada, Víctor Raúl Haya de la Torre, se observa que la mayor parte de la población vivía en el campo antes que en la ciudad, y es recién en la época de las migraciones masivas del campo a la ciudad de los años 40 y 60 que la mayor parte de la población empezó a trabajar en las ciudades dejando sus labores agrarias y empezando a trabajar en las fabricas textiles, panaderas, mecánicas, enfermeras, etc.

Dada esta migración, los grupos de familias trabajadoras vivían hacinados en tugurios de solares, quintas o callejones del centro de la ciudad de Lima, los cuales en tiempos de la colonia eran propiedad de los habitantes más pudientes de Lima pero dada la migración de los pueblos a la ciudad decidieron abandonar estos y mudarse a zonas alejadas del centro.

Sin embargo, cabe señalar que desde antes de estas migraciones de los años cuarenta, ya existía en el centro de la ciudad de Lima tugurización, ésta siempre ha existido y no es un fenómeno contemporáneo producido por el impacto que tuvo y que aun tiene Lima por el explosivo crecimiento migratorio desde fines de la década de los años 40. Más bien, “Lima fue una ciudad que desde su fundación española tuvo en las pésimas condiciones de vivienda de los sectores populares uno de sus rasgos característicos.  Del paisaje dramático que supone la existencia de un cuadro urbano de tugurización. Estaba caracterizado por callejones y rancherías saturadas de indios o negros, las casas de cuatro o cinco familias habitadas por españoles o mestizos pobres, son ejemplos tempranos de esta realidad. (Chirinos: 366)

Lo que más bien ocurrió en la década de los años cuarenta y sesenta fueron las invasiones en las zonas lejanas del centro de la ciudad como en Villa el Salvador, Puente Piedra, Villa María del Triunfo, etc.

Pero ya era una realidad para 1955 que Lima presentaba un índice de tugurización urbana preocupante. Un estudio de la Oficina Nacional de Planeamiento y Urbanismo ONPU de ese año concluía que cerca de 298,900 habitantes (24.35%) Vivian en “viviendas decadentes”, y cerca de 246,800 lo hacían en los llamados “barrios modernos insalubres”. En el primer caso se trataba de las viviendas subdivididas y las casas de vecindad ubicadas en la parte más antigua de la ciudad: el Centro de Lima.  Y, en el segundo, de complejos urbanísticos construidos a partir de los años 40 por capitales privados para alojar a población de bajos recursos (p.ej. El Porvenir) (Chirinos: 366)

Dadas esas condiciones de vida de un gran sector de trabajadores era evidente que poco podían hacer para reclamar por sus derechos laborales cuando tenían la urgencia de recibir el pago que le correspondía por su trabajo para así solventar sus necesidades de alimento, vestido y vivienda; aun cuando las condiciones de trabajo sean malas y cuando no tenían protección del derecho laboral. El derecho laboral aparece como una medida de protección urgente frente a esa situación.

 

9.1.Migraciones masivas del campo a la ciudad

Una consecuencia de que los trabajos y las oportunidades laborales se ubiquen en zonas céntricas de las capitales hace que se produzcan las migraciones masivas y el crecimiento de las grandes ciudades. Como muy gráficamente describe Mijailov: “En 1726 había en Manchester solo una fábrica; 15 años más tarde, contaba con más de 50 fábricas de hilados de algodón, la mayor parte de ellas con máquinas de vapor. En su alrededor se alzaban las barriadas obreras, construidas apresuradamente, sumamente estrechas para la población que en ellas habitaba. Las calles y callejones húmedos y ennegrecidos por el humo eran un vivero de enfermedades y epidemias. En contraste, en el centro de la ciudad surgieron calles anchas, con grandes edificios de mampostería y tiendas lujosas. En las afueras se construyeron elegantes villas, circundadas de jardines, donde vivía la nueva aristocracia, la nueva clase de ricos” (pp 45). Este fenómeno que pasó en Europa y en otros países del mundo, sucedió en el Perú pero de manera muy tardía hacia inicios del año 1940 en Lima.

Como se señaló anteriormente, el Perú es un caso especial diferente al contexto europeo, porque prevalecía el sector y desarrollo agrario. Es así que “las condiciones de trabajo existentes en el país desde el siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX mostraban un panorama donde el trabajo libre todavía no era generalizado. Varias actividades productivas estaban marcadas por la explotación de la mano de obra, tales como la extracción del guano, las plantaciones azucareras y agrícolas, las cuales aprovechaban mecanismos de enganche o incluso retención en cautividad- como ocurrió con los migrantes chinos denominados coolies (Chipoco 1981:45-47). La subsistencia de esas condiciones retrasaron la afirmación del derecho del trabajo en el Perú hasta mediados del siglo XX, cuando el crecimiento de las zonas urbanas y el paulatino desarrollo industrial y comercial llevó a la confirmación de los primeros grandes centros de trabajo, y con ello, a la existencia de las primeras organizaciones sindicales peruanas. De hecho la primera organización sindical importante del país fue la Federación de Panificadores La Estrella, que tomaron el ejemplo europeo para buscar una mejora en las condiciones de trabajo que le ofrecían sus patronos y así lograron concertar- aunque informalmente –los primeros convenios colectivos de que se tenga registro en el Perú” (Boza 2011:33).

 

10.El concepto capitalismo como factor relevante

Queda claro que el derecho laboral necesita para existir de su contraparte que es el empleador, representante del capital.

Asimismo, para comprender el marco histórico que propició la irrupción del derecho del trabajo, debe tenerse en cuenta que la ideología imperante en aquel entonces – el liberalismo de los siglos XVIII y XIX- postulaba que solo las leyes naturales del mercado debían regular las relaciones entre los individuos, debiendo el estado abstenerse de regular las relaciones económicas. Existía a inicios del siglo XX un  capitalismo salvaje resultante propició un orden económico y social injusto que significó, en el campo laboral, el predominio absoluto de la posición empresarial frente a la clase trabajadora. Las condiciones de trabajo y de vida que este régimen supuso tiene ejemplos muy conocidos: bajos salarios, largas y agotadoras jornadas de trabajo, precarias condiciones de seguridad e higiene, alta mortandad de la mano de obra, en particular de los niños y mujeres  (Boza 2011: 22).

 

CAPITULO 2

En este capítulo se abordará la evolución del derecho sindical y laboral en el contexto de los años 70 a la actualidad. En este podemos notar cómo se pasó con la Constitución de 1979 de un modelo de estabilidad laboral absoluta a uno de flexibilización laboral con la Constitución de 1993, lo cual produjo como consecuencia la afectación al ejercicio del sindicato en el Perú.

1.El factor de la izquierda política en los sindicatos

Los antecedentes a la Constitución de 1979, conforme estudiamos en el capitulo precedente, podemos notar que los decenios hasta 1970 muestran un contexto donde se desarrollaron varios tipos de sindicatos y que los gobiernos sí los apoyaron.  En 1968 aparece nuevamente la Confederación General de Trabajadores del Perú – CGTP – (14.06.1968), la cual fuera desactivada en 1930. La cual se vio politizada por su tendencia izquierdista, pero no podemos negar que vista su trayectoria, desde esa fecha representa a la clase social de los trabajadores en sus expectativas laborales (Aliaga 2003).

Asimismo, otros movimientos que revivaron el sector sindical a nivel nacional fueron en 1971, la Confederación Nacional de Trabajadores CNT; y en 1972 la creación de la Central de Trabajadores de la Revolución Peruana- CTRP- , pero no lograron trascender entre los trabajadores y luego desaparecieron del escenario laboral.

Cabe recordar que el período de tiempo de 1968 a 1975 donde se produjeron los mayores cambios con respecto a los sindicatos, estuvo regido por la Constitución de 1933, que fue aprobada por el Congreso Constituyente de 1931 y promulgada por el Presidente Luis M. Sánchez Cerro. Esta Constitución rigió desde el 18 de abril de 1933 hasta el 28 de julio de 1980 (46 años) en que entró en vigencia la Carta de 1979.

En ese contexto, entre 1968 a 1975, el movimiento sindical se vio favorecido por la actitud positiva de los trabajadores y del grupo gobernante en este periodo. Los inicios de la década del setenta verán nacer también una central creada bajo iniciativa gubernamental. Así en 1972 se formó la Confederación de Trabajadores de la Revolución Peruana- CTRP- aprovechando esto, un buen número de sindicatos logró su registro legal, previa afiliación a la mencionada central. Ello explica la cifra record de registros el año 1972, que alcanzó el número de 411 (Aliaga: 2003). Es así que durante el lapso de 1969 a 1975 se incrementó notablemente el registro sindical. En seis años se reconocieron más gremios que todo lo que había registrado en los 30 años precedentes 2,066 en total.

Podemos afirmar que a fines de los años 70, el Perú tiene una buena cantidad de representación sindical, con lo cual entra a la Constitución de 1979 ya con una realidad distinta a los del inicio del siglo XX, porque los derechos laborales ya están más establecidos, se podría decir que son los años primaverales de los derechos laborales individuales y sindicales.

La izquierda tuvo un rol fundamental en la Asamblea Constituyente de 1978, quienes ya en el poder político impusieron sus ideales con la concreción legal de los derechos sociales, y esta realidad la plasma en la Constitución de 1979. Se instaló el 28 de julio de 1978 y fue presidida por Víctor Raúl Haya de la Torre, líder histórico del partido aprista. Su principal misión fue elaborar una nueva carta magna en reemplazo de la Constitución de 1933. Esta nueva Constitución fue sancionada y promulgada el 12 de julio de 1979, y entró en vigencia el 28 de julio de 1980, al inaugurarse el gobierno constitucional del arquitecto Fernando Belaunde Terry. Estuvo vigente hasta 1992.

2.Contexto latinoamericano de los años 80

En el contexto latinoamericano, hacia principios de los ochenta se acentuó el cuestionamiento del “Estado Protector”, luego de tres decenios consecutivos a la terminación de la segunda guerra mundial caracterizados, en Europa occidental, por un ciclo casi ininterrumpido de expansión económica y de progreso social.  A su vez se acentuó el cuestionamiento del modelo de desarrollo económico “cerrado” o de “crecimiento hacia adentro”, que estuvo en vigor desde los años treinta, y que se presumía agotado en la medida que daba muestras de incapacidad para mantener el crecimiento económico, generar empleos productivos, controlar la inflación y mejorar o cuando menos mantener el nivel de los ingresos.  Así, en los años sesenta Brasil ensayó un modelo de crecimiento “hacia fuera” que generó una expansión espectacular de la industria nacional que lo ubicó entre las diez mayores potencias industriales del mundo. Chile hizo lo propio a finales de los setenta, fijándose como meta la inserción del país en una economía mundial o globalizada y aplicando recetas más ortodoxas, basadas en la revalorización del papel del mercado (Ciudad 2004: 22). Este fue el inicio de la liberalización de la economía en Latinoamérica de los años ochenta hasta la actualidad, porque siguiendo el ejemplo de Europa notaron que debían entrar en la economía global porque la economía cerrada no iba a hacer que sus países se desarrollen.

Podemos notar que en este contexto, así como se cuestiona la economía hacia adentro, también se empiezan a cuestionar los derechos laborales. Por tal razón era necesario desarrollar los derechos laborales porque este modelo de liberalización no podía funcionar simplemente con la inversión de capitales nacionales o extranjeros, sino que necesitaba las normas laborales acordes con este modelo de libre mercado. Como consecuencia de ello, “se perfilaron dos modelos de legislación del trabajo: la garantista y la flexibilizadora. Esta última responde en forma más apropiada al hecho evidente que los países de la región pasan de modelos de economías cerradas a modelos de economías abiertas, lo que determina que en el nuevo contexto se modifiquen los determinantes del empleo, de los salarios y de la productividad. Se trata en esencia de otro modelo de economía para el cual se necesitan otro tipo de regulaciones más apropiadas para adaptarse con rapidez a las necesidades coyunturales o estructurales de las empresas”. Señalan que era necesaria una nueva legislación laboral acorde con los cambios económicos, porque  “la reglamentación del trabajo existente desalienta la creación de empleos asalariados y que los empleadores no dudarían en crear nuevos empleos si la reglamentación se revisara a la baja con el objeto de hacerla más flexible” (Ciudad 2004: 23)

 

 

 

3.Constitución de 1979

Llama la atención que el contexto latinoamericano de los años 1980 sea el de los inicios de la flexibilización laboral con motivos de incentivar la inversión de capitales extranjeros, pero en el Perú se estaba más bien entrando a una etapa de sobreprotección del derecho laboral. Además, el Perú con Alan García entre los años 1980 a 1985 tuvo una tendencia del mercado hacia adentro, en contra del liberalismo económico. En ese contexto, la historia más reciente de nuestro sistema de relaciones laborales se ha desarrollado bajo dos constituciones sociales de inspiración distinta: (i) La Constitución Política de 1979, dictada en un contexto de transición democrática porque se terminó el gobierno de las fuerzas armadas; y (ii) la Constitución Política de 1993, de inspiración neoliberal con el gobierno de Fujimori. A pesar de sus diferencias, el doctor Blancas ha puesto en relieve que ambas constituciones cumplen con asegurar que los derechos fundamentales de la persona del trabajador queden salvaguardados y puedan ejercerse sin menoscabo alguno en el seno de la relación de trabajo.

La Carta de 1979 significó la adscripción del Perú al modelo de Estado Social y Democrático de Derecho, y con ello se dio un importante avance en el reconocimiento de institutos y derechos laborales al más alto nivel en nuestro por ejemplo en el capítulo relativo al trabajo incluyó los derechos de libertad sindical, huelga, negociación colectiva y estabilidad en el trabajo. Sin embargo, las normas infraconstitucionales no cumplieron sino deficientemente la tarea de desarrollar tales derechos enunciados (Boza: 25)

El doctor Blancas opinaba sobre la realidad de la protección sindical en el Perú de la constitución de 1979: ”La realidad de muchas naciones, especialmente aquellas en que está menos desarrollado el movimiento sindical y es mayor el desempleo, y por consiguiente el temor ante la desocupación, indica que los trabajadores carentes del derecho a la estabilidad laboral son más renuentes a ejercer sus derechos colectivos que aquellos que gozan de dicha protección, porque temen la represalia del empleador expresada en el despido del trabajador”. En el caso del Perú, donde existe un régimen de estabilidad laboral antes de la Constitución de 1993, esta situación se puede advertir en el ámbito de los trabajadores sujetos a un contrato de trabajo de duración determinada. En ese sentido, se debe entender el desarrollo de los sindicatos de acuerdo con la estabilidad laboral.

 

4.La estabilidad laboral como factor que incentiva la creación de sindicatos

Conforme se planteó en la hipótesis del trabajo y de acuerdo con los autores estudiados, el factor del derecho a la estabilidad laboral es un concepto fundamental que ayudó a que los sindicatos ejercieran sus funciones sin temor a que sufran represalias por reclamar sus derechos. Es así que su creación desde 1970 con dación de la ley de Estabilidad Laboral – D.L. 18471- estimuló la constitución de organizaciones sindicales, ya que se estableció por primera vez en nuestro país la estabilidad absoluta en el empleo, con la condición de que trabaje tres meses de labor consecutiva para un mismo patrón.

Sin embargo, luego de un periodo de bonanza en el plano sindical, el gobierno militar con Francisco Morales Bermúdez, que asumió la Presidencia tras el golpe de Estado en agosto de 1975, frustró otra vez las expectativas de la acción sindical. Ya que en noviembre de 1978, fue promulgado el DL. 22126, que abrió las puertas a la inestabilidad de la fuerza de trabajo.

De acuerdo con el doctor Carlos Blancas: “La estabilidad laboral al asegurar la permanencia del trabajador en la empresa, protegiéndolo del despido arbitrario, le garantiza el ejercicio de sus derechos colectivos y libertades sindicales. Esta perspectiva ha sido destacada por Sanguinetti quien refiriéndose a la estabilidad laboral señala “Su presencia da lugar a una determinada forma de estar en la empresa que, eliminando el temor a represalias y discriminaciones, posibilita el derecho a la sindicalización, la negociación colectiva y la huelga, reconocidos también por nuestra Constitución, y favorece la mejora de los salarios y las condiciones de trabajo. La estabilidad en el trabajo es, por ello, una institución central dentro del diseño constitucional del marco de nuestras relaciones laborales, que cumple una función garantizadora del alcance de los objetivos de conjunto del mismo”.  (Blancas: 28)

Esta perspectiva es tan importante que en muchas legislaciones en que no existe un régimen de estabilidad laboral, se han adoptado, sin embargo, medidas de protección contra el despido arbitrario de los dirigentes sindicales y, en general, quienes cumplen, según los sistemas de organización sindical, funciones de representación de los trabajadores, configurándose el denominado “fuero sindical” que Ermida cataloga como una “estabilidad absoluta transitoria”, en cuanto la protección alcanza al dirigente sindical, por lo general, desde su postulación al cargo hasta cierto tiempo posterior a su cese en el mismo.

La protección de la libertad sindical y los derechos colectivos laborales no debe circunscribirse, empero, tan solo a los trabajadores que desempeñan funciones de dirigencia sindical, sino a la totalidad de los trabajadores, en la medida que aquellas libertades y derechos les son reconocidos sin excepción (Blancas: 29).

No es una sorpresa que los derechos colectivos se dan en contextos sociales laborales donde hay más estabilidad laboral, es decir, donde hay menos despidos y menos desempleo: entonces hay menos derechos laborales en un país donde hay menos empleo porque las personas están dispuestas a renunciar a sus derechos laborales antes que a perder un empleo. Y esta ha sido una realidad peruana desde el inicio de la república cuando más derechos tenían las empresas que los trabajadores.

Además, citando a Pasco señala que el factor de la permanencia en el trabajo también favorece a los sindicatos: “probablemente el trabajador eventual que pretenda sindicalizarse habrá de reprimir sus intenciones pues tendrá frente a sí a un empleador presto a sustituirlo por un servidor que demuestre mayor docilidad”. No menos concluyente es su opinión acerca de la participación del trabajador eventual en una huelga: “en la práctica, el trabajador eventual que se sumara voluntariamente a una huelga correría el evidente riesgo de ser despedido al termino de esta. Derecho de huelga, entonces, solo existe en el papel, no en la vida real”.

Asimismo, con respecto a la estabilidad laboral, la constitución de 1979 de Perú protege la estabilidad laboral expresamente: “ha sido amplia, y contemporánea, al destinar un capitulo integro a su primer título, comprensivo de los derechos fundamentales de la persona, al trabajo, inscribiéndose dentro de la tendencia del “constitucionalismo social”, una de cuyas necesarias manifestaciones es, siempre, la constitucionalizarían del derecho del trabajo. (Blancas: 62)

 

5.Gobierno de Fujimori, los derechos laborales y la Constitución de 1993

A partir de agosto de 1990, las medidas económicas laborales puestas en práctica por el gobierno de Fujimori, la liberalización del despido, la flexibilización laboral y la privatización de la empresa del Estado, redujeron el número de efectivos sindicalizados, debilitaron y detuvieron el movimiento sindical en general. Diferente a la constitución de 1979, en el debate de la constitución de 1993, el pensamiento sindical estuvo ausente, y solo dejó el reflejo de algunos derechos sociales, como elementos constitutivos de una economía de mercado. Como se adelantó, es el contexto de la liberalización de la economía y por lo tanto se sacrificaron derechos laborales en pos del incentivo de la inversión privada.

De acuerdo con Boza, este problema ha persistido hasta hoy, con el agravante de que el marco constitucional diseñado por la Constitución Política de 1993 ha reducido la cantidad de derechos laborales constitucionalizados y, en algunos casos, redujo también su intensidad. En la misma década, la flexibilización y hasta desregulación que operó el legislador respecto de varios derechos laborales individuales obedeció a una errada convicción de que el Derecho del Trabajo obstaculizaba el desarrollo de la economía al encarecer la contratación de trabajadores.

Sin embargo, a pesar de los problemas que la regulación del Derecho del Trabajo enfrenta en el Perú, puede decirse que su esencia tutelar no ha desaparecido en nuestro ordenamiento, sino que, en el articulado de la Constitución de 1993, se mantienen las características que esta disciplina ha desarrollado a lo largo de la evolución que hemos revisado en este capítulo. Evidencia de ello constituye el hecho de que el Tribunal Constitucional del Perú haya cumplido en la última década una función que Sanguineti ha de- nominado de recomposición del ordenamiento laboral peruano desde sus bases constitucionales, restableciendo por la vía interpretativa los niveles de tutela en varios derechos laborales que habían sido recortados por la legislación (Boza: 25). De la misma forma los jueces laborales de primera instancia y de la Corte Suprema han suplido esta afectación de derechos por parte de las leyes como la Ley de Productividad y Competitividad Laborales, y otras leyes especiales.

La ley fundamental de 1993, vigente hasta la actualidad en el Capítulo II, referente a Derechos Sociales y Económicos, artículo 23 a 29, trata sobre las relaciones individuales y colectivas de trabajo, de manera vaga y recortada, permitiendo así la aparición de normas que vulneran los principios del derecho laboral.

 

6.Flexibilidad laboral

En el contexto de los debates se dieron en torno a las políticas de flexibilización laboral, los defensores del modelo de legislación garantista sostuvieron que las medidas a adoptar en el marco de una estrategia económica deberían respetar un cierto orden de valores o una cierta ética social, pues la persona del trabajador y el trabajo humano no son una variable de la política del ajuste, y que no es lo social lo que debería ajustarse a lo económico, sino más bien lo contrario.  Además, también se señaló que aún en el supuesto que el costo laboral o el nivel de protección de la ley fuesen rebajados, nada garantiza que los empleadores crearán más empleos que los que realmente necesitan pagando a cambio sueldos bajos y rebajando derechos laborales.

Debe tenerse presente además que la competitividad de las empresas depende de un conjunto de factores entre los cuales la mano de obra tal vez no es el más importante, sino que además no hay nada que asegure que la supresión de una garantía legal no será compensada por el restablecimiento de la misma garantía, o por una nueva garantía de mayor peso aún, en virtud de la negociación colectiva.  Al mismo tiempo debe observarse que las empresas más competitivas son también, en general, aquellas que cuentan con sindicatos y negocian convenios colectivos que fijan salarios o condiciones de trabajo superando los mínimos legales, los que no podrían ser dejados sin efecto por un cambio de legislación. (Ciudad: 24)

Es interesante lo que plantea Weller, señala que hay una contradicción entre la flexibilización laboral y el crecimiento económico, porque la estabilidad laboral trae como consecuencia más producción. En primer lugar, que los cambios en el contexto económico requieren la flexibilidad del mercado de trabajo y del insumo trabajo.  En segundo lugar, que existe una contradicción latente entre esos dos componentes de la flexibilidad laboral, principalmente porque una mayor flexibilidad del mercado de trabajo incide en contratos de corta duración y una mayor inestabilidad en los puestos de trabajo, mientras que el desarrollo del capital humano y la orientación hacia el aumento de la productividad exigen una mayor estabilidad en el empleo.  En tercer lugar, que un alto grado de flexibilidad del mercado de trabajo incidiría en “poca inversión en capital humano, bajos niveles de cualificación de la fuerza de trabajo y pequeños incentivos para incrementar la productividad.”

A pesar de esas limitaciones, señala Weller, se ha planteado que una modernización de las relaciones laborales acorde con las nuevas condiciones económicas requiere un reforzamiento de la capacidad de los trabajadores para la negociación colectiva y una menor injerencia del Estado en la definición de las condiciones de trabajo.  No obstante, continúa, habría que tener presente que una gran parte de los ocupados no trabajan en empresas de un tamaño mínimo que permitiría la organización de los trabajadores y la eficiente representación de sus intereses.  A ello contribuyen los procesos de subcontratación, tanto de actividades complementarias como de segmentos del proceso productivo como tal, donde las relaciones laborales son muy diferentes para los trabajadores de las empresas “núcleo” y los trabajadores de otras empresas de la red productiva.  A pesar de las dificultades anotadas concluye que “… la futura institucionalidad laboral aparentemente se basaría en una eficiente combinación de instrumentos de negociación colectiva y de regulación pública.”30  Con este planteamiento se hace énfasis en la fuente jurídica que provoca la flexibilidad (Ciudad: 34).

Finalmente, la estabilidad laboral no estuvo exenta de críticas, sobre todo en situaciones de crisis económica como en 1970.  Hubo una tendencia entre los especialistas en la doctrina del derecho laboral que esta debería ser absoluta, es decir que no cabía una flexibilización de los derechos laborales ya conseguidos de tal forma que estos se reduzcan. Sin embargo sucedió una crisis económica debido a la crisis del petróleo de inicios de la década de 1970, desde entonces “el desempleo y el empobrecimiento resultante dio argumentos a quienes acusaban al derecho del trabajo de ser un elemento que atentaba contra el desarrollo de la economía, al establecer una regulación que calificaban como sobreprotectora del trabajador, con medidas que no permitían una rápida adaptabilidad de la relación de trabajo a las nuevas necesidades del mercado, dificultando la contratación temporal del trabajador, encareciendo o dificultando la contratación temporal del trabajador, encareciendo o dificultando también el despido, generando, en definitiva, sobrecostos laborales” (Boza 2011: 29)

Actualmente aun existe discrepancia al respecto, sin embargo, pareciera que ya hay una tendencia a decir que los derechos laborales mínimos son los protegidos por la OIT, es decir que sí cabe una flexibilización.

7.La informalidad laboral

A todo esto debe añadirse el factor de la informalidad laboral que incluso existe aun hasta nuestros días. Bajo estas condiciones de informalidad, “existen sectores económicos que todavía no han sido alcanzados por la cobertura del derecho del trabajo, sea porque las unidades de producción son demasiado pequeñas- empresas familiares orientadas a la subsistencia  – o simplemente porque operan en la informalidad- trabajo oculto, que “evade” la protección de la legislación laboral” (Boza 2011:32).

Por lo tanto, al haber tanta informalidad laboral, no se tuvo la oportunidad de que los sindicatos se crearan. Al menos que se crearan y fueran fuertes de tal forma que directamente negocien con los empleadores y creen mejores condiciones laborales. Debido a esa desventaja es que el legislador peruano es el que tuvo que intervenir para regular los derechos laborales y conseguir el equilibrio en esta relación jerarquizada entre empleador y trabajador. Sin embargo, es interesante que “los estados latinoamericanos se hayan caracterizado por un marcado intervencionismo en las relaciones laborales, particularmente en las relaciones colectivas de trabajo. Esto se explica por una persistente desconfianza de los gobiernos por los sindicatos, que son percibidos como enemigos políticos” (Boza 2011:33).

Y considero que esto se debe a que el Perú ha tenido una posición capitalista a ultranza desde sus inicios en la república, y por eso los sindicatos son considerados los “enemigos” porque significan un riesgo para el estatus quo de los dueños de las empresas peruanas o extranjeras. Cabe señalar además, que la aristocracia ha sido la que ha tenido el poder no solo empresarial sino que también el poder político lo que hace entender esa necesidad que tuvieron para controlar de acuerdo a sus intereses este otro tipo de poder político como significan los sindicatos. Muy gráficamente describe Mijailov que en Inglaterra del siglo XVIII, “el primer lugar entre los ricos lo ocupaban los propietarios rurales, dueños de tierras eclesiásticas o seculares. Esta capa de opulentos, la más numerosa gozaba de una influencia política predominante en el país. Sus representantes componían la mayoría del Parlamento entre ellos se reclutaban los ministros, los generales y los altos funcionarios. La política del gobierno se subordinaba preferentemente a sus intereses” (p. 49). Esto solo refleja que además de un control económico, el control político es un factor importante porque al controlar también la política pueden controlar a las leyes y a la sociedad de acuerdo a su conveniencia. Cuando se supone que el gobierno representado por los políticos son mediadores entre la población y el poder económico.

 

8.Actualidad

Un ejemplo vivido reciente  es el Régimen Laboral Juvenil del año 2014. Aquí se vio un conflicto entre el poder de la CONFIEP, que representa al sector empresarial quienes estaban interesados en la implantación de esta ley, y el sector social laboral no solo juvenil sino general. En ese sentido, de todas formas siempre habrá un conflicto entre los trabajadores y los dueños de las cooperativas pero actualmente, el contexto que rige mundialmente es el del capitalismo, no existe otro. En este no se prohibía expresamente el derecho a la huelga o sindicación, pero indirectamente sí porque bajo este régimen solamente se trabajaba por cierto tiempo bajo el criterio de que “le da experiencia laboral al trabajador juvenil de entre 18 y 24 años, ventaja que antes no tenía”, pero a cambio de reducirle derechos laborales con respecto al régimen laboral general. Además, no tenían estabilidad laboral, lo cual como estudiamos es un factor importante para que se puedan reclamar derechos sin el temor de ser despedidos.

Cabe señalar al respecto que la razón de la creación de las leyes o regímenes laborales específicos es justamente controlar mediante estas leyes que ya tienen una legislación especial y que no cabe interpretación mas abarcativa de derechos, tal y como se vino legislando desde los años 1930 con respecto al derecho de sindicación cuya legislación era tan detallada que podía inducir a error. Así no incluyan muchos derechos al existir una ley ya no hay mucho que hacer, y las empresas hacen los contratos laborales de acuerdo a lo que la ley les dice porque así una ley sea abusiva si está legitimada por ser ley no cabe nada más que aplicarla.

Conclusiones

Como resumen, con respecto a los derechos colectivos del trabajo, es de ayuda Weller quien señala que  se ha registrado un descenso del nivel de sindicalización por efecto de varios factores, entre los que se puede mencionar los siguientes:  a) la represión contra el movimiento sindical durante los períodos de dictaduras militares y la crisis económica de los años ochenta, que redujeron la afiliación a los sindicatos; b) los cambios de la legislación, que redujeron el campo de acción sindical; c) la deslegitimización que han sufrido ciertos sindicatos por sus estrechos vínculos con partidos políticos y por prácticas poco transparentes; d) la orientación, vigente en varios países, de los sindicatos de dirigir sus reivindicaciones al Estado y no a los empresarios, actitud crecientemente obsoleta en el contexto de la nueva modalidad de desarrollo; e) la reorganización de la estructura productiva que aumenta el peso de la pequeña y mediana empresa, donde la organización sindical es más difícil, y aumenta el papel de ocupaciones que no corresponden a la pauta tradicional de la membrecía sindical (profesional y técnicos administrativos, etc.); f) la reducción del empleo público, donde en algunos casos los niveles eran elevados.(Ciudad: 33)

Podemos concluir en que los derechos laborales y en especial el de sindicación es importante porque se tratan de derechos sociales que sirven para la subsistencia de los ciudadanos de un país, pero también estos han sido manipulados de acuerdo a la conveniencia de los sectores económicos porque evidentemente tienen un efecto en la economía de un país.

Asimismo, de acuerdo con la hipótesis planteada al inicio del trabajo, la estabilidad laboral sí es  un factor importante en el desarrollo de los derechos sindicales. Y con respecto a la segunda hipótesis de que los sindicatos no han sido numerosos por falta de apoyo durante la época republicana, se tiene que desmentir porque si bien sí tuvo sus altos y bajos, el concepto de sindicato sí ha sido muy utilizado en el Perú, incluso existen registros históricos de cada uno de los sindicatos que existieron en el Perú.

Por último, así como sucedió a inicios de los años 30, cuando hubo ataques directos contra los sindicatos, podemos notar que estos ataques permanecen el día de hoy pero no de manera directa sino indirecta con la flexibilización laboral, la eliminación de la estabilidad laboral, la creación de nuevos regímenes laborales que no permiten el plazo indeterminado de trabajo.

 Bibliografía

1.Serie de History Channel: “The man who buildt America”. Año 2007.

2.Guillermo Boza Pro. Lecciones de derecho del trabajo. Fondo editorial PUCP. Año 2011.

3.Carlos Blancas Bustamante. El derecho de la estabilidad en el trabajo. PUCP

4.Orlando Gonzales Nieves. Estabilidad en el empleo, análisis y perspectivas de la ley 24514. Instituto de promoción y educación popular. 1986.

Jurisprudencia TC, CS sobre derechos colectivos del trabajo

5.M.I.Mijailov. La revolución industrial. Editorial La Oveja Negra. Bogotá Colombia.

6.Carlos Augusto Ramos Nuñez. Codificación, tecnología y postmodernidad. La muerte de un paradigma. Fondo Editorial PUCP. Año 2000.

  1. Ricardo Arturo Marcenaro Frers. Los derechos laborales de rango constitucional. Tesis PUCP. Lima, 2009.
  2. Guillermo Boza Pro. En Revista Themis. Revista de derecho. Numero 14.
  3. Goldin. En Revista Themis. Revista de derecho. Numero 14

10.Adolfo Ciudad Reynaud. Evolución y tendencias recientes del derecho del trabajo en America del Norte, Europa y America Latina. Los principios del derecho laboral en la Nueva Ley General de Trabajo. Congreso de la república del Perú. Centro de Investigación Parlamentaria. Diciembre 2004.

  1. EMILIA FERNANDA GONZÁLEZ ALEGRÍA “LA FIGURA DEL REEMPLAZO EN LA HUELGA. ANÁLISIS CRÍTICO A LALUZ DE LA NUEVA REFORMA LABORAL QUE MODERNIZA EL SISTEMA DE RELACIONES LABORALES, INTRODUCIENDO MODIFICACIONES AL CÓDIGO DEL TRABAJO (BOLETÍN 9835-13)”. Universidad de Chile Facultad de Derecho Departamento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. Tesis para optar al grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales. Santiago de Chile 2015

12.Didier Porfio Aliaga Peralta. La obligación del Registro Sindical por la Autoridad Administrativa de Trabajo, como incumplimiento de la Constitución Política del Estado Peruano y del Convenio 87 de la O.I.T”. Tesis de Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima- Perú. Año 2003.

13.Lius Chirinos. Barrios Monserrate- Barrios Altos- Mendoza Merino. CIDAP. Lima.

14.Carlos Ramos Nuñez. La compleja génesis de un gran código, en Historia del derecho Civil peruano siglos XIX y XX, Tomo VI, Volumen 2, 2009, Lima, 2005, pp. 25-72.

BÚSQUEDA DEL LIBRO CENTENARIO FACULTAD DE DERECHO PUCP, DERECHO LABORAL.

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BÚSQUEDA DEL LIBRO CENTENARIO FACULTAD DE DERECHO PUCP, DERECHO LABORAL.

Han pasado semanas en los que estuve luchando por conseguir el libro de la colección Centenario de la Facultad de Derecho PUCP, en específico el libro de derecho laboral titulado: “El derecho del trabajo en la actualidad: Problemática y prospectiva”. Para ello, coordiné con la Facultad de Derecho PUCP, la librería de la PUCP y el Fondo Editorial; para que finalmente ubiquen el libro en los stands a la venta del Público. Superada la molestia, vale la pena finalmente tener en manos el libro, en especial por mi interés en el tema de la Política Nacional de Productividad y Competitividad y su análisis laboral.

El libro abarca los temas tratados en el evento organizado en el marco del Centenario de la Facultad de Derecho PUCP sobre derecho laboral llevado a cabo a mediados de Junio del 2019, cerró muchos cabos sueltos que tenía sobre temas variados como acoso en el ambiente de trabajo, igualdad remunerativa, tratamiento de los trabajadores que durante la relación laboral adquieren una discapacidad, el caso de INDITEX, caso UBER y Glovo, etc.

Creo que es una publicación valiosa que debe estar en la biblioteca de la PUCP, pero he confirmado que aún no lo tienen, y en las bibliotecas de profesionales enfocados en el derecho laboral.

El día que conocí a Roger Waters en Lima

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El día que conocí a Roger Waters en Lima

El 17 de noviembre de 2018 será un día que jamás olvidaré, ese día conocí a Roger Waters.
Estábamos en la cola, esperando afuera del Hotel Country Club en Lima, que es un hotel muy elegante, con flores y árboles alrededor, ubicado en el distrito de San Isidro. Pocos días después descubrí que mi trabajo quedaba a unas cuadras de ese lugar.

Yo era la número 110 de aproximadamente 150 personas que fuimos hasta las afueras del Hotel para ver a Roger Waters, y seguía llegando gente con la esperanza de ver a su ídolo. Ustedes saben, los que amamos a Pink Floyd, conocemos su música, usamos ropa alusiva, y conocemos a la banda y la historia de cada canción, cada álbum, cada miembro de la banda, nos sensibilizamos con la locura de Syd Barrett, con la muerte del padre de Roger Waters, entramos en un viaje espacial con sus letras y sin necesidad de drogarnos con LSD o cualquier alucinógeno.

Conocí a Pink Floyd, su música y su historia viendo VH1 Classics cuando existía en Latinoamérica, ya  hace muchos años atrás cuando era una adolescente, siempre me gustó el halo de sofisticación, de profundidad, filosofía y arte en su música.

Pero se preguntarán ¿Cómo es que llegué a conocerlo? Todo fue obra del destino.

Todo empezó un viernes 16 de noviembre, cuando en el comedor una “compañera” que ni siquiera merecería mención empezó a bullearme porque le molestaba que se me ocurra comprarme una entrada en primera fila para ver a Roger Waters, entonces bromeaba con que ni que fuera a tener un meet and great con Roger Waters, autógrafos y fotos con él como para pagar esa cantidad de dinero. Supongo que no es necesario ser Sartreano para darse cuenta que una persona al ser individual y al tener personalidad propia por considerarse libre puede usar su libertad para por ejemplo amar a Pink Floyd , escuchar su música, conocer su historia, investigar al respecto de la banda y sus canciones y albunes, y en consecuencia si viene a Perú el genio creativo de Pink Floyd,  ir a verlo en concierto.

Pero dejando de lado su ignorancia, no solo sobre la filosofía sartreana, sino también a la cultura musical, porque evidentemente ese tipo de personas no pasa de conocer a Maluma, Daddy Yanqui, e incluso la misma persona defiende Asu Mare 2, y no me sorprendería que también a La Paisana Jacinta, aun siendo cuzqueña, etc, etc., lo cual no me sorprende porque la mayoría de gente se deja arrastrar por las modas y pierde su individualidad, y personalidad por básicamente la flojera mental e incapacidad de investigación para conocer productos culturales que sí tienen valor, son básicos consumistas de programas como “Carloncho en radio Moda”. En fin, ese es un problema aparte. Luego de elegantemente atacar su gusto por el decante fútbol peruano, y de devolverle la falta de respeto hacia quizá la mejor banda de rock progresivo de la historia de la humanidad, es que seguí con mi vida y mis asuntos entusiasmada por el concierto del día siguiente. Sí, soy de esa gente respondona, que no se deja pisotear.

Esa misma noche antes del concierto, ordené las cosas que llevaría al concierto, que desde hace meses predecía como el mejor de mi vida. Es así que en mi morral hippie que tengo desde el colegio puse una sombrilla verde que días antes algún paciente había dejado olvidado en el consultorio de mi mamá. También puse un muñeco de Roger Waters que yo había hecho con cerámica en frío, muchos meses antes en mi etapa cuando me recuperaba de una fractura en el tobillo que me dejó postrada en mi cama por 3 meses y que incluso me privó de ir al concierto de Radiohead porque un día antes me habían enyesado la pierna.

Este muñeco estaba ensuciado con gelatina dado que días antes del concierto lo había llevado a la oficina, siempre suelo llevar muñecos a la oficina para que decoren mi escritorio; fue el mismo muñeco que la secretaria de la oficina había calificado como “muñeco feo”. También llevé un dibujo que hice en ese mismo periodo de recuperación de mi tobillo, uno de la banda con Syd Barrett, justo en la etapa de transición, cuando presentaban a David Gilmour, el dibujo lo hice con lápiz negro, y para mi era muy especial porque suelo dibujar a mis bandas favoritas sin ningún motivo aparente que solamente fanatismo y amor por el arte. Alisté mi ropa y botas, todos rockeros, usé la clásica camisa a cuadros roja y negra.

Entonces llegó el día 17 de noviembre de 2018, felizmente era sábado así que no iba a la oficina, mi padre me llevó hasta el estadio Monumental con su auto, antes había dejado en su trabajo a mi madre.

A veces recuerdo que de hecho yo busqué trabajo con la finalidad de ahorrar dinero para comprar la entrada de Roger Waters, no había trabajado dos años antes porque me había dedicado a terminar mi carrera y logré graduarme de la Facultad de Derecho de la PUCP. Pero aun así conseguí el trabajo de mis sueños gracias a mi calidad como investigadora, y luego de comprar la entrada me pregunté si debería seguir yendo a trabajar. Tal vez el trabajo es un medio para conseguir la felicidad.

Llegamos a las 7 am, yo prácticamente sola porque si bien días antes me había incluido en un grupo de wassap de gente que iba a la zona Us & Them, que se ponían de acuerdo desde semanas antes para acampar, pues al final no acampé y no coordiné para verme con alguien del grupo. Fui prácticamente sola. Es así que ya llegando a la cola de Us & Them afuera del Estadio Monumental, veo un baño portátil y cerca de ello a unas señoras que, sin ser prejuiciosa, no tenían apariencia de rockeras, entonces les pregunté si era la fila para Us & Them, y ellas me dijeron “ah?” Ahí lo supe, solamente vendían la cola. En ese momento se acerca un chico , se llama Andrés, y se me quedó mirando, entonces entró al baño y luego salió, ahí fue cuando me vio sentada en la fila (en la pista) y me dijo: “estamos allá”, y yo me sorprendí y lo seguí y le dije que yo no acampé y que si me podía unir con ellos. Ahí vi los rostros de los otros amigos, que estaban molestos porque habían acampado desde las 5 am o incluso desde el día anterior.

Entonces les comenté si habían visto que publiqué en el grupo de wassap a un muñeco de Roger Waters, y se sorprendieron dijeron que sí y que parecía Vudu, entonces les enseñé el muñeco y el dibujo de la banda que ya les comenté, así fue como les simpaticé y me adoptaron dentro del grupo, también les conté historias de rock, historias de la banda y etc, así les agradé más. Me dijeron que tenía que entregarle ese muñeco a Roger Waters, aunque sea desde la primera fila del concierto, insistían en que tenía que escribir sobre el muñeco todo lo que se me ocurra.

Así que podría decir que ellos con su energía hicieron posible que conozca a Roger Waters. O tal vez el muñeco me llevó a Roger Waters.

Sin ninguna duda, todo fue gracias a Andrés por rescatarme.

Así fue como formé parte del grupo de la carpa. Dentro de las conversaciones, Andrés, el amigo que me rescató y me llevó a la carpa, me confesó que me había reconocido por mi foto de wassap, especialmente por mi cabello, cabe señalar que mi cabello es rizado y abultado.

Así que podría decir que mi cabello es lo que me llevó a Roger Waters.

Entonces nos la pasamos todos en la carpa , cantando canciones de Pink Floyd, durmiendo, buscando un baño decente cerca de la zona, contando historias de rock, etc. También quería comprar polos de la banda, y justo los comerciantes aparecían. A uno le compré un polo de The Wall, y el señor me dijo que porque era su primera venta me regalaba la banda para el brazo con los clásicos martillos fascistas de The Wall.

Podría decir que el señor también me dio suerte para conocer a Roger Waters.

Luego todos volvimos a la carpa, usé la sombrilla verde para tapar un hueco de la carpa y nos dormimos. Minutos después, la amiga de la otra carpa, Carla, nos dijo que su enamorada estaba en el Hotel Country Club haciendo cola desde la madrugada para ver si tenía la suerte de ver a Roger Waters y de pedirle que le firme un autógrafo, entonces nos animó a que vayamos al Hotel porque a las 12 iba a salir a firmar. Vimos el reloj y eran las 11:40, así que no había forma de que lleguemos a las 12 desde el Monumental hasta el Country. Nos bajoneamos, aun así insistí en que vayamos. Cabe señalar que esa gente que esperaba afuera del hotel, estaba horas y horas esperando bajo un intenso calor.

Media hora después Carla nos actualizó el dato y nos dijo que firmaría a las 2 pm, entonces no lo podíamos creer y nos pusimos de acuerdo para ir, pero sin levantar sospechas de los otros en la fila, entonces salimos uno por uno disimuladamente. Algunos de los amigos, Andrea, Yosi, Walter compraron posters para que sobre ello los firme Roger Waters.

Yo no compré porque decidí que decidí que quería que Roger Waters firmara sobre mi dibujo, lo cual finalmente hizo horas después.

Obviamente fue gracias a Carla que tuvimos la suerte de conocer a Roger Waters. O tal vez fue la suma de todo. A propósito, Carla nos cuidó la cola y la carpa, y ahí dejé abandonada mi sombrilla. Carla no era fan de Pink Floyd y solo cuidaba la carpa de su enamorada.

A veces me pregunto qué hubiera sido si Andrés jamás hubiera ido al baño portátil, o si yo hubiera llegado muchas horas después y no me hubiera cruzado con él, o si él no me hubiera visto o reconocido, o si me hubiera laceado el cabello, o si jamás me hubiera incluido en el grupo de wassap, o si no me hubiera incluido en los grupos de FB, o si no hubiera tenido el cabello rizado, o si en vez de mi foto hubiera puesto la foto de un dibujo en mi foto de wassap, o si jamás hubiera dibujado a la banda o hecho el muñeco de cerámica, si jamás hubiera sido artista además de abogada, si jamás hubiera escuchado a Pink Floyd en VH1. O si Carla hubiera ubicado su carpa junto a otro grupo de chicos y les hubiera avisado a ellos en vez de nosotros. O si me hubiera incluido en el grupo de wassap de otros grupos que iban al concierto también. O si me hubiera fracturado el tobillo antes del concierto de Roger Waters y no antes del concierto de Radiohead.

Ha sido una suma de hechos fortuitos los que me llevaron a conocer a Roger Waters.

Mi historia pudo haber sido completamente diferente, sin ir muy lejos como las múltiples posibilidades anteriores. Un amigo de la universidad a quien conozco desde que somos niños y con quien el 2016 fui al concierto de The Rolling Stones, es muy fanático del rock y quiso que vayamos al concierto de Roger Waters pero no quería comprar la entrada de Us&Them que era el campo A junto al estrado, solamente quería estar en Campo B. Entonces estaba evaluando en vender mi entrada, que ya había comprado el mismo día de la preventa, para así no estar sola e ir acompañada con mi amigo. Sin embargo, decidí estar lo más cerca posible de Roger Waters así tenga que ir sola, por eso es que conservé mi ticket por meses hasta que sea el concierto.

Regresando a la historia real. Mis nuevos amigos y yo, tomamos un taxi por Uber, y aunque eran las 12 pm hubo demasiado tráfico en toda la Javier Prado, lo cual nos agregó más angustia y adrenalina, porque hasta ese momento no estábamos seguros si nos firmaría autógrafos o si ya no firmaría más, o si de verdad firmaría, si llegaríamos, si nos aceptarían, etc. No había ninguna certeza, pero al menos nos consolábamos diciendo que lo estábamos intentando. Peor hubiera sido preguntarse toda la vida: “qué hubiera pasado”.

Así fue como llegamos después de una hora y media a la cola donde esperaban todos los fans afuera del Hotel Country Club, vimos que la cola era inmensa, e incluso hasta ese momento no estábamos seguros de si saldría a firmar, o si firmaría hasta cierto número porque los que estaban adelante en la cola tenían en su mano enumerado el orden en que entrarían a que les firme el autógrafo.

Además hacía mucho calor, el sol era intenso, y no habíamos ni desayunado por lo que se me ocurrió que mientras esperábamos pidiéramos una pizza por delivery. Así que llamamos a Papa Jhons, mientras seguíamos esperando. Hacía tanto calor y estábamos tan angustiados esperando la pizza y a Roger Waters, y el sol era tan intenso que jamás había necesitado tanto una sombrilla como en ese momento, ahí recordé que la había dejado olvidada en la carpa.

Luego de cubrirnos con el póster, y mientras le tomaba fotos a mi muñeco de cerámica que hice de Roger Waters, me di cuenta que la pierna del muñeco estaba por romperse, entonces me asusté y se lo comenté a mis nuevos amigos. Resultó que Andrés, el chico que me rescató al inicio y me llevó a la carpa, tenía un pegamento triz porque sus lentes se habían roto la noche anterior, entonces me regaló un poco de pegamento, así reparé la pierna del muñeco.

Luego, mi amiga que venía de Huaraz, Andrea, me dijo que tenía un plumón plateado que serviría para escribir sobre mi muñeco, porque era todo pintado de negro. Entonces anoté todos mis datos y le puse “Te amo”.

Todo fue una suma de detalles que se iban amarrando y conectando para que todo sea perfecto.

En ese momento, vimos a un chico que tenía un CD del Pulse, y mis amigos Andrés y Walter fueron tras él para avisarle que no le haga firmar un disco que no es de Roger Waters, pero el tipo solamente los ignoró y siguió dando vueltas. Temíamos que Roger se molestara y dijera que ya no iba a firmar más.

Justo pasó un chico con un plumón y siguió enumerando en las manos a todos los que estaban en la fila, nos ordenamos y me enumeró el dígito “110” en la mano derecha con un plumón negro. Hasta ese momento no dejamos de estar asustados, porque estábamos tan cerca y tan lejos de nuestro ídolo. Todo era incierto, el chico era un fan cualquiera que nos ordenó para que Roger vea que somos tranquilos y así firme a todos, nada aseguraba que nos iba a firmar, tal vez solo firmaba hasta el número 100. La pizza aun no llegaba.

Entonces seguíamos esperando, cuando de pronto se acercó la seguridad oficial de Roger Waters, y nos miró a todos a ver si estábamos ordenados, nos informó que solo firmaría con su Sharpie negro y blanco, y que no llevemos nada, solamente la superficie sobre la que firmaría: un papel, objeto, CD, LP, etc. Entonces, se acercó nuevamente a recoger los regalos que algunos de los fans tenían para Roger Waters, recalcó que no podríamos entrar con nada más que la cosa sobre la que firmaría. Muchos tuvieron que darle los regalos a la seguridad de Roger, que los puso en una bolsa de regalo.

Hasta ese momento supimos que estábamos cerca de nuestro ídolo, de nuestro dios creativo, el mismo que lideró Pink Floyd en sus inicios cuando tuvieron que sacar a Syd Barrett, el mismo hombre que se pelea con presidentes, con corruptos y mafiosos, el mismo que creó las canciones más espectaculares de la historia, el mismo que estuvo en el Live in Pompeii, que creó The Wall, etc, etc. Estaríamos junto al mismísimo Roger Waters.

No lo podíamos creer, a mí se me fue la cabeza, perdí el sentido del tiempo, porque eran demasiadas emociones juntas, todo se había sincronizado perfectamente para que lograra conocer a Roger Waters. Cuando se acercó la seguridad de Roger, ahí supe que todo era real.

Entonces avanzó la cola, y Walter y Andrés se dieron cuenta que el pizzero seguro había entrado al hotel, entonces fueron a revisar, efectivamente estaba adentro buscando a los que pidieron pizza. Para agregar la ansiedad, la pizza llegó mientras estábamos avanzando en la cola, no nos quedó otra que dejarla tirada en el pasto para comerla después.

Estábamos avanzando y veíamos como la gente salía feliz con sus LP firmados, y yo no quería mirar porque me daba más ansiedad. Seguíamos avanzando y tuvimos que dejar nuestras cosas y la pizza, nuestras entradas y billeteras, todo!! en la puerta antes de entrar, lo que me dio temor, y más ansiedad, veía LP variados tirados en los pastos, bolsos, etc.

Así subimos por una escalerita hacia el jardín de afuera de ese Hotel, donde logramos ver a Roger Waters parado bajo el sol, sin lentes de sol y con polo negro y pantalón negro, pelo blanco, canosícimo firmando autógrafos. Su imagen era inconfundible, estaba igualito!!! A como lo imaginábamos.

Me sorprendió ver que a sus brazos le colgaban la piel, por la edad y que fuera tan blanco pálido, más el pelo blanco, y sumado a su enorme joroba, y sus brazos largos y manos largas que se veían suaves.

El muy amable Roger Waters firmaba como si fuera una máquina, y la seguridad apuraba a Roger y a los fans, en ese momento la seguridad de Roger se acercó a mi amigo y le dijo que Roger no iba a firmar sobre una hoja de papel cuadriculada, entonces lo quisieron botar de la fila , justo minutos antes de entrar a ver a Roger!!! Ya antes nos habíamos puesto de acuerdo de quien filmaría a quien y todo eso! Nos desorganizó todo! Entonces Yosi reaccionó y le dijo a la SEGURIDAD DE ROGER que Andrés tenía su entrada para el concierto y que lo firme sobre la entrada. Así le dejaron seguir en la cola.

Nos asustó a todos!! Entonces lo ubicaron detrás de mi, yo pasé antes a ver a Roger y me sorprendió ver sus pequeños ojos verdes, tan juntitos y chiquitos, su piel blanca y un poco arrugada, su cabello canoso y abultado, su nariz larga y su expresión de cerrar los ojos por el sol. Le dije que era su fan, que amo su música, y que gracias por todo. El me escuchaba mientras firmaba sobre mi dibujo que tomaba con sus manos, decidió firmar sobre Richard Wright, yo creí que lo haría en el espacio blanco de mi dibujo, pero no y eso me sorprendió. Ahí supe que el ama y extraña a Rick, de hecho Rick era el alma pacifica de Pink Floyd, tal vez sin él nunca hubieran sido un grupo.

Bueno, entonces en ese momento saqué el muñeco de cerámica y le dije a Roger que lo había hecho para él, y vi que la seguridad e Roger se sorprendió, porque ya antes habían pasado a revisar que nadie entrara con más de 1 sola cosa, y que los regalos se entregaban antes porque no iba a entregarse nada personalmente a Roger. Sin embargo, ellos no notaron que yo tenía el muñeco enrollado dentro de mi dibujo, oculto atrás de mi dibujo. Entonces Roger se sorprendió del muñeco, lo miró, lo sentí asustado, lo agarró con sus manos blanditas y largas, mirándolo se lo entregó a su seguridad para que lo ponga junto con los otros regalos.

Ahí supe que mi arte había cumplido su propósito, qué posibilidades había de darle un muñeco de cerámica, parte de mi arte en sus propias manos a mi ídolo del Rock n Roll y que los vea con sus propios ojos, y un dibujo que hice meses antes mientras me recuperaba de una fractura del tobillo, y que los hice una noche cualquiera. Cosas que había hecho sin ninguna expectativa, sino por el simple amor a la banda. Como suelo hacer, muchos dibujos, pinturas, muñecos de cerámica, sin ninguna intención más que esperar que lo vean los amigos de la oficina, publicarlo en mi instagram, FB. E incluso llevé esos objetos al Estadio sin ninguna expectativa, porque en el estadio quizá no me hubieran dejado entrar con el muñeco y con el dibujo.

Me sorprendió y conmovió todo, entonces para sentir que era real y aprovechar la oportunidad quizá única en la vida, solamente me faltaba tocarlo, entonces extendí mi mano porque me pareció más apropiado antes que de frente tocarlo. Extendí mi mano y él la miró y luego tomó mi muñeca derecha, con su mano izquierda, ahí aproveché para tocarlo también, y me dijo “Chau”. La seguridad lo apuró y le dijo “Ya sir, get ready”.

Noté que Roger amó todos esos detalles, lo noté sorprendido, no es por presumir pero se tomó un poco más de tiempo conmigo. Lo amé, lo amo y estaré siempre eternamente agradecida. Salí de ahí sin saber que tenía un video de ese encuentro extraterrenal, gracias a que Andrés le pidió a mi amiga que me grabe.

Es curioso, yo solamente quería absorber esa experiencia y por eso me concentré en mirarlo y no pedí a nadie que me grave. Pero es extraño que la seguridad minutos antes movió a Andrés detrás de mi, como preparando para que después él le pidiera a mi amiga que me grave. Recién lo he pensado.

Fue hermoso, surrealista. Que esas mismas manos que me tocaron la muñeca derecha, hayan tocado horas después en el estrado del estadio Monumental, “one of these days”, la obra instrumental que unió el talento de los 4 miembros de Pink Floyd. Y verlo dar vueltas por el estrado con su bajo como si fuera Leather Face con su sierra eléctrica fue una maravilla, una joya que vale la pena observar una vez en la vida y que guardaré con amor por el resto de mi existencia.

Esa misma mano que me tocó y miró mi muñeco, que tocó mi muñeca derecha, estuvo cerca o tocó a Syd Barrett 50 años atrás, tocó cada detalle del arte extraño de Gerald Scarfe para The Wall, e inventó de los discos más importantes de la historia de la humanidad, casi fue soundtrack para 2001: Una Odisea en el Espacio de Kubrick, la mejor película que he visto en mi vida. De pensarlo es emocionante.

El concierto en sí ya fue otra cosa.

Fue una experiencia de otro planeta, ahí dentro mientras esperábamos a Roger y luego de haber perdido la cola, la sombrilla y la carpa, pues seguía en shock por todo lo que sucedió.

En la espera hubo dos inadaptados que se desmayaron después de haberse drogado tanto o de haber tomado, y tuvieron que sacarlos, de sus primeras filas. Que extraños sujetos.

Mientras cerca mío estaban unos ecuatorianos que estaban en medio de un incendio forestal de marihuana, esos inadaptados fumaban tanto que solo el olor me llegó hasta la nariz cerca del ojo y me dolía demasiado, incluso hasta dos días después. Entonces me puse a cantar “The lunatic is on the grass” y supe que estaba perdida.

Entonces empezó el espectáculo, y sentí que el ambiente se movía y todo temblaba como temblores, pero seguro era el potente sonido, o los efectos no sé si del concierto o producto de las drogas del ambiente. Cuando tocó One of these days (im going to cut you into Little pieces) no dejé de gritar y Roger miró en mi dirección, así supe que le encantó jaja Sentí que leatherface venía a cortarme en pedazos con su sierra eléctrica, pero era Roger con el bajo.
Luego empezó el Dar Side of The moon, con los latidos del corazón, ahí me golpié el pecho y lo sentí más. Fue hermoso. Después hubo un apagón y empezaron los sonidos del helicóptero, y los gritos del profesor, entonces todos gritamos porque empezaba We dont need no education, fue espectacular. Amé cuando tocó Welcome to the Machine, sentí que Roger le puso un feeling especial, sentí que se alucinaba un adolescente, y que recordaba mientras tocaba y cerraba los ojos a sus primeros años con Pink Floyd y vio hasta qué punto ha llegado por su pasión por la música y por ir por delante con sus ideas.

Cuando tocó Money, fue espectacular, ahí brotaron sonidos de monedas sobre todos nosotros, de imágenes y luces, tal cual los video clips.
Cuando tocó time, vi que tocaba a lo Syd Barrett, con las manos sobre las cuerdas de la guitarra como si fuera un piano. Cabe señalar que esa misma mano me tomó de la muñeca 

Todo fue bello, jamás olvidaré un solo detalle.

Fui una de los 150 afortunados que conocieron a Roger Waters, de un total de 24 mil que fueron a su concierto en Lima.

Llegó un momento en el concierto en que no sabía si mirar como subían las columnas de la fábrica de Pigs, o SI VER COMO FLOTABA SOBRE NOSOTROS ALGIE, o ver a Roger o ver los efectos audiovisuales, entré en angustia, fue TREMENDO ESPECULO, por demás alucinante, único en la vida.

Roger nos agradeció a todos porque dijo que sentía todo el cariño, lo vi en su rostro, estaba muy feliz de que todos coreáramos todas sus canciones.

Pequeños detalles posteriores

Resultó que mi sombrilla la agarró un chico que estaba en la cola, entonces entró con mi sombrilla al estadio!! Sí, le dejaron entrar con mi sombrilla, así como a mi me dejaron entrar con mi coca cola y mi taza de recuerdo. Fue tremendo! Días después en las fotos oficiales de Kandavu vi al tipo corriendo con mi sombrilla, dispuesto a perder su pantalón con tal de proteger mi sombrilla. Mis amigos me contaron que vieron que el tipo sacó la sombrilla con la intención de golpear a Roger, fue al final del concierto cuando Roger pasó a dar la mano a todos los de la primera fila, cuando la seguridad de Roger se percató de la sombrilla y se la quitaron, le dijeron “que tienes??!! Y se la quedaron. Diría que la sombrilla verde tuvo mejor vida que la verdadera dueña de esa sombrilla, que no fui yo, recuerden que yo la encontré abandonada en el consultorio de mi mamá.

Mis amigos me siguen vacilando con el tema de la sombrilla, y aun mantenemos el contacto en el grupo “Floydianos Galacticos” y hemos acordado a salir a Chaclacayo a hacer unas tocadas.

Después de esta experiencia me deprimí mucho porque supe que jamás experimentaré algo así. Ahora tengo una copia en la oficina de mi dibujo autografiado por Roger Waters, y cuando alguien me pregunta, les cuento parte de la historia, no me lo pueden creer, felizmente tengo un video si no yo tampoco me lo creería

 

Mi decoración en la oficina.

Y por último les enseño mi vídeo del preciso instante <3

Posted by Cecilia Castillo Cieza on Thursday, November 22, 2018

LA TRILOGÍA DE LA PELÍCULA EL PADRINO Y SU RELACIÓN CON EL DERECHO

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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ

FACULTAD DE DERECHO

LA TRILOGÍA DE LA PELÍCULA EL PADRINO Y SU RELACIÓN CON EL DERECHO

Trabajo final que como parte del curso Derecho y Literatura presenta la alumna:

Cecilia Patricia Castillo Cieza
20102340

Diciembre, 2017

ANÁLISIS DE LAS ESCENAS RELEVANTES PARA EL DERECHO, DE LA TRILOGÍA DE LA PELICULA EL PADRINO
Lo que pretendo hacer en este trabajo es identificar y comentar los aspectos jurídicos más saltantes que se tratan en la trilogía de la película el Padrino (Coppola, 1972), comparándolo con los temas correspondientes en el sistema jurídico peruano.
Es en el Padrino I y II donde se presenta la trama de la historia, nos muestra a una familia de origen italiano que vive en EEUU de mediados del siglo XX, cuyo jefe de familia es don Vito Corleone y cuenta cómo se convirtió en el Padrino, quien es líder de una de las 5 familias más poderosas de la mafia en EEUU. Posteriormente Michael Corleone ocuparía su lugar convirtiéndose en el nuevo Padrino. Esta familia se hizo adinerada gracias que se dedicaban a los negocios ilícitos para entonces como los juegos de azar, la venta de licor, y también invertían en negocios lícitos como la hotelería o como lo llaman a los negocios del “entretenimiento”. Para lograr establecerse tenían contactos políticos, con senadores, la prensa, incluso posteriormente con el Vaticano.
Al parecer el contexto social de la época era de 1946, cuando regía la prohibición de la venta de licor en los EEUU y por eso era un negocio ilícito comercializar este producto, tal como lo serían las drogas en la actualidad. Entonces las personas que venden ese licor se hacen millonarias porque no pagan impuestos, venden al mayor precio posible dada la demanda de un producto escaso y de difícil acceso, pero evidentemente estarían en peligro de ser atrapados pero para evitar ello tienen contactos políticos, en la policía, en la prensa, quienes son corruptos porque aceptan sobornos a cambio de ofrecer ese favor.
Debido a que son 5 familias que se encargan de los negocios ilícitos en USA, la familia de Vito Corleone es respetada en la comunidad porque Vito Corleone es reconocido por cumplir a su palabra, tenía autoridad y respeto por su sola presencia, y también era temido porque ordenaba asesinar; además es quien tiene contactos en la política, tal como señala en una escena donde dice que no puede participar en la venta de narcóticos porque si no perderá los contactos políticos. Pero eso no quita que deje de estar en peligro tal y como sucede en la película. Dado que se basa en las relaciones de favores, de si te hago un favor entonces me debes un favor, entonces Vito al negarse a participar en la venta de narcóticos es víctima de un ataque que casi le cuesta la vida. Constantemente se relacionan así, si no cumplen, si no hacen favores o si son traidores son asesinados. Esta es la regla de la mafia donde dicen que “el ataque fue por negocios, no fue personal”.
E incluso, no queda claro si la justicia se aplica a estos casos, es decir, si logran identificar a los asesinos y si son procesados, más bien parece que estas matanzas entre las mafias son una situación común y que son arreglos entre ellos y las autoridades no intervienen. Comparándolo con la realidad peruana se parece a los llamados “ajustes de cuenta” que hay entre las bandas de criminales que parece que no llegan a investigarse.
A continuación, presentaré las escenas más importantes y relacionadas con el derecho en la trilogía de El Padrino.

El Padrino I

La película el Padrino inicia cuando la familia Corleone está celebrando el matrimonio de la hermana menor Connie. Entonces un hombre, que es de oficio un enterrador, le pide justicia al Padrino porque unos hombres maltrataron a su hija y la desfiguraron porque no se dejó ultrajar; cuenta que la justicia oficial del país liberó a esos delincuentes a pesar de la evidencia, entonces ahora busca la ayuda del Padrino.
Este hombre no tenía relación con ninguna mafia, era una persona común que vivía en la ciudad de Nueva York, pero al parecer es también de origen italiano, como muchos de los que se acercan a pedir ayuda al Padrino. Parecería que frente a las autoridades oficiales de los EEUU, los italoamericanos eran discriminados porque no obtenían la justicia que pedían frente a situaciones de injusticia. Entonces, el Padrino era una especie de protector de la comunidad italoamericana en Nueva York, protegía como lo debería hacer la policía. Y al ser reconocido así por la población tenía legitimidad en esta especie de justicia paralela, no oficial. Esta situación me recuerda a la de la novela La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe donde los latinos, afrodescendientes y los italoamericanos ocupaban los estratos sociales más bajos y que cuando ocurría un caso judicial siempre eran estos los que se consideraban culpables solo por su condición étnica, mientras que los hombres blancos y ricos eran consideradas las victimas e inocentes.
Por otro lado, Michael Corleone era el hijo predilecto de Vito Corleone, tenía un proyecto para él, se suponía que sería quien sería un abogado y un senador que trabajaría en el gobierno, alguien quien limpiaría el nombre de la familia Corleone. Sin embargo, Michael Corleone cambió su personalidad desde que su padre fue atacado, parece que sabía que él iba a ser el sucesor de su padre. Si bien tienen un grupo de asesinos a su cargo, Michael Corleone tuvo que asesinar al que ordenó asesinar a su padre, porque era el menos sospechoso de poder matar a alguien. Posteriormente, Michael tuvo que huir y refugiarse en Italia, Sicilia, por haber asesinado a unos líderes de la mafia, pero pareciera que no fue por querer librarse de de la justicia oficial, sino porque las otras familias iban a tomar venganza e iban a asesinarlo.
Asimismo, Sonny, quien es hijo de Vito Corleone, es asesinado porque golpeó a su cuñado como venganza por haber maltratado a su hermana, este además, estaba relacionado con otra mafia quienes también habían atentado contra Vito Corleone. Frente a esto, Vito Corleone, ni si quiera menciona que va a vengar su muerte, y mucho menos dice que va a demandar por la muerte de Sonny ante una corte penal como correspondería, además, frente a un caso penal corresponde que el fiscal inicie el proceso aun cuando nadie lo reclame porque se está afectando el bien jurídico vida y existe persecutoriedad ante ese delito contra la vida, el cuerpo y la salud. Vito Corleone, lo único que señala es que no quiere más problemas y por eso no cobrará venganza, porque lo único que quiere es paz entre las familias aun a costa de la muerte de su hijo.

El Padrino II

Michael viaja a Cuba para reunirse con muchos empresarios estadounidenses. Planea invertir en La Habana, en el medio de una convulsión social que era subestimada por los políticos y empresarios, quienes solamente consideraban que los rebeldes eran unos bandidos, sin embargo, Michael observa y nota que los rebeldes no temían morir por su patria y que esa era una señal de que iban a ganar. La revolución cubana ganó y todos los extranjeros e incluso el presidente del país huyó.
Cabe señalar que Cuba era considerada un lugar favorecedor para la inversión porque el gobierno ayuda a las empresas, les reducen impuestos. Entonces, por orden de Michael, Fredo llegó a La Habana con 2 millones de dólares en un viaje de avión. Michael dice que es un ”obsequio” para el presidente, porque van a hacer inversiones ahí. Es decir, se trataba de un soborno o un arreglo bajo la mesa. Tal como sucede con el caso de corrupción de Odebrecht, donde a la empresa le resulta más ventajoso pagar una cantidad alta de soborno porque el negocio le resulta más ventajoso, pero esto es a costa de pagar por lo bajo a las autoridades oficiales.
También sucede que, Michael Corleone ordena asesinar a su hermano Fredo, porque descubre que este le traicionó, esa es una culpa con la que vive, incluso se confiesa con un arzobispo del Vaticano en el Padrino III, y luego de eso se puso a llorar por la pena contenida que sentía al haber asesinado a su hermano. Michael también confiesa que traicionó a su esposa, que se traicionó a sí mismo, que ha asesinado, y que ha ordenado asesinatos. El arzobispo le dice que sus pecados son terribles y es justo que sufra, pero que lo absuelve. Comparando esta escena con el personaje de El Extranjero podemos notar que Michael Corleone fue un hombre que al menos sí se sintió culpable por haber ordenado asesinar a su hermano, en comparación con Meursault quien no sintió ninguna culpa por asesinar con un disparo al árabe y más bien le echó la culpa al clima y que el calor fue el que le provocó disparar. En el Extranjero además Meursault no siente ningún arrepentimiento por haberlo matado sino que solamente extraña su libertad y el mar, pero no siente ninguna culpa por haber acabado con la vida de un hombre.
JUICIO EN EL PADRINO II
Se le abre un proceso judicial a Michael Corleone, se le acusa de ser el líder de una organización criminal “Corleone” comparado con la “Cosa Nostra”, y por directamente haber ordenado asesinar; lo único que necesitaban los jueces era probar esa afirmación y para eso tenían a un testigo que había trabajado con el Padrino, Vito Corleone. Es así como, en una audiencia pública, los jueces interrogan a Michael Corleone, se le dice que un testigo Cicci, afirmó que Michael es el líder de una gran mafia, tal como lo era su padre.
Entre las acusaciones de la fiscalía se señalan las siguientes:
– Se le acusa de asesinar al líder de las 5 familias de la mafia en Nueva York para tener el poder total.
– Lo acusan de comercializar con narcóticos
– Le preguntan si en 1947 asesinó él mismo a un jefe de otra banda criminal.
Al respecto, su abogado Tom Hagen, señala que su cliente Michael Corleone no acudió a la quinta enmienda aun cuando estaba en su derecho, además, entre las pretensiones de Michael Corleone, señala que colabora en el proceso judicial bajo las siguientes condiciones:
– Limpiar el nombre de su familia
– Dice que luchó por EEUU en la 2da guerra mundial
– No hay pruebas que lo acusen con la mafia o “cosa nostra”
– Solicita limpiar su nombre con la misma forma en q fue manchado
Cabe hacer un paréntesis sobre la quinta enmienda, la cual señala lo siguiente: “Nadie estará obligado a responder de un delito castigado con la pena capital o con otra infamante si un gran jurado no lo denuncia o acusa, a excepción de los casos que se presenten en las fuerzas de mar o tierra o en la milicia nacional cuando se encuentre en servicio efectivo en tiempo de guerra o peligro público”. [1] Esta figura constitucional otorga este derecho de forma bastante sencilla: “No se obligará [a ninguna persona]… en ninguna causa penal a atestiguar contra sí misma…”. Por lo tanto, en el juicio, la quinta enmienda le confiere a un acusado el derecho a no testificar. Esto significa que ni el fiscal, ni el juez, ni el propio abogado del acusado pueden forzarlo a subir al estrado contra su voluntad. Sin embargo, un acusado que sí elija testificar no puede optar por responder algunas preguntas y no otras. Una vez que el acusado sube al estrado de los testigos, se considera que se renunció a este derecho específico de la quinta enmienda durante todo el juicio. [2] Por lo tanto, Michael renunció a su derecho a la quinta enmienda.
Los Jueces contestan que Michael Corleone puede ser acusado por cinco cargos de perjurio debido a que tienen un testigo clave que afirma los delitos que Michael niega, alguien a quien
____________________
[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Quinta_Enmienda_a_la_Constituci%C3%B3n_de_los_Estados_Unidos
[2]http://www.abogado.com/recursos/ley-criminal/quinta-enmienda-derecho-autoincriminacion.html

el FBI tiene controlado en la prisión, de hecho se ve que este testigo jugaba pool con los guardias del FBI y hablaban de que acordaron darle una buena vida si declaraba.
Era importante que se determine si Michael ordenaba a matar porque se trataría de un asesinato mediato, una figura del derecho penal similar a la que se aplicó en el caso del expresidente Fujimori [3], donde el criminal es el autor intelectual del crimen pero no es el que asesina directamente.
La audiencia es suspendida para otro día. Llegado el día, y a sabiendas de que el jurado iba a presentar a un testigo clave que iba a confirmar las denuncias contra Michael Corleone, éste va preparado y lleva al hermano de ese testigo, llamado Vicento Pentangeli. Este hombre solamente fija la mirada a su hermano lo cual es suficiente para que el testigo cambie de versión y no acuse a Michael. El jurado dice que el testigo se está contradiciendo con su declaración jurada, donde dice que mataba por orden de Michael Corleone, solamente dice que los del FBI le ofrecieron un trato y que por eso inventó todo sobre Michael Corleone.

El Padrino III

Michael funda una Fundación llamada Vito Corleone, y designa a su hija Mari Corleone como directora. Señalan que la fundación se dedica a ayudar a los pobres de todas las naciones, y que da fondos para los artistas. Michael Corleone, ya con avanzada edad, se relaciona con el Vaticano y hace una contribución de 100 millones de dólares para los pobres de Sicilia en nombre de la Fundación Vito Corleone.
Evidentemente, todo es una apariencia, considera que estando al lado de una persona tan poderosa como el Papa va a tener el respeto que siempre ha esperado para él y su familia y así dejará de ser menospreciado por ser un mafioso. Es como la compra de indulgencias en la edad media, porque cree que relacionándose con el Vaticano y aportando dinero su alma será perdonada, y según la escala de Dante en la Divina Comedia, no irá al infierno a congelarse por cometer pecados, por todos los asesinatos que hizo.
Derecho societario en el Padrino III
Un arzobispo del Vaticano le pide ayuda a Michael, le cuenta que estuvo a cargo del banco del Vaticano, y que sus amigos usaron el nombre de la iglesia para enriquecerse, entonces que si ese dinero se perdió es su culpa. El déficit consta de 600 millones de dólares. Por su parte, Michael tiene conocimiento de que la iglesia tiene el 25% de una corporación inmobiliaria, la más grande del mundo que vale unos 6 mil millones de dólares, sin embargo, el voto del Vaticano es necesario para el control.
Michael, como hombre de negocios, no se deja embelesar por la religión sino que le propone al arzobispo un negocio, o “una oferta que no podrá rechazar”, le dice que a cambio de su deuda le dé el control del 25% de esa inmobiliaria. Éste acepta. Enfatizan en que este trato con la inmobiliaria puede hacerlo el hombre más rico del mundo y toda la historia del pasado de su familia desaparecerá, solamente si paga los 600 millones.
Asimismo, hay unas reglas de directorio, dado que esa inmobiliaria tiene accionistas y se reúnen de acuerdo a lo que pactaron y de acuerdo a la ley. Señalan que el Papa en persona tendría que aprobar que Michael sea accionista. Los otros accionistas discrepan con que Michael sea miembro del accionariado porque conocen su pasado. Según el derecho peruano, los accionistas sí podrían negarse a aceptar a una persona en el accionariado aun por causas _________________
[3]https://www.pj.gob.pe/wps/wcm/connect/a33fa7804e3b3c7482268aa826aedadc/13.+Doctrina+Nacional+-+Ra%C3%BAl+Pariona+Arana.pdf?MOD=AJPERES&CACHEID=a33fa7804e3b3c7482268aa826aedadc

subjetivas porque la ley no puede obligarte a contratar con otra. Frente a esta situación se evidencia la discrepancia de los accionistas, algo muy común en las relaciones de accionistas.
A pesar de la posición de los otros accionistas, según las reglas del directorio, el Vaticano es el que decide en última instancia, entonces aceptaron a Michael Corleone. Posteriormente van a Roma para que el Papa ratifique y la decisión sea válida. Gracias a que el arzobispo frente al cual confesó sus pecados fue escogido Papa entonces acepta que Michael sea accionista.
El deseo de Michael que proviene del de su padre, es legitimar a la familia Corleone, es decir, hacerla legal y fuera de las relaciones con la mafia. Es por eso que Michael quiere que Inmobiliaria sea legal, sin embargo, los viejos socios de las otras 5 familias quieren compartir ese trato con la Inmobiliaria, y también quieren limpiar su fortuna, hacerla legal como lo hizo Michael. Pero Michael solamente quiere salir de esa relación con los mafiosos y por eso vende el negocio de los casinos del que era líder y donde todos los mafiosos habían invertido dinero, a cambio les da sus utilidades. En una situación de derecho societario legal, cuando los empresarios se reúnen pueden haber rencillas si un empresario quiere salirse del negocio, pero no pueden obligarlo a quedarse porque la negociación es libre, sin embargo en una relación de negocios con la mafia Michael está en peligro porque pueden asesinarlo, como efectivamente sucede posteriormente. Michael quiere vengarse del ataque que sufrió y para eso debe seguir en la mafia ordenando a matar, a pesar de que hizo de todo para limpiarse de los actos mafiosos.
Al final de la trilogía, por error es asesinada la hija de Michael Corleone cuando en realidad querían asesinar a Michael, buscaban asesinarlo justamente porque no aceptó incluir a los jefes de las cinco familias como accionistas en la Inmobiliaria. Muchos años después, Michael ya de muy avanzada edad muere solo en su jardín recordando toda su vida.

La importancia de los abogados en el Padrino

Es tan importante la presencia de los abogados en el Padrino que incluso Vito Corleone quiso que su hijo Michael sea abogado, para posteriormente ser senador y así ocupar un puesto en el gobierno y con eso lograr limpiar el nombre de la familia Corleone porque estaba desprestigiado porque los conocían como mafiosos y asesinos. Sin embargo, Michael Corleone fue el sucesor del Padrino y se convirtió en el jefe de la mafia.
Por su parte, Michael hizo lo propio con su hijo, quería que Tomas sea abogado pero él lo rechazó y dejó la universidad para convertirse en cantante de ópera. No quería ser parte de los negocios de la familia porque sabía que eran mafiosos. Su padre dijo que está dejando la grandeza y el poder para ser nada. Esta escena fue parecida a la del abogado de Manhatan en la novela La hoguera de las Vanidades de Tom Wolfe, donde él creía que por ser abogado, además de ser blanco y rico, era un hombre muy poderoso y que era lo mejor en la escala social de EEUU.
Además, para Michael los abogados eran tan importantes que cuando Vincent, hijo ilegítimo de Sonny, se contacta con él y le dice que le permita trabajar para él, este le contesta que no necesita “rufianes sino abogados”. Vincent le dice que los abogados no van a ayudarlo a asesinar a sus enemigos, y que está en peligro.
Mención aparte tiene el personaje Tom Hagen, quien es el “consigliere”, su origen es que fue adoptado por la familia Corleone, como un consejero o mentor importante para la familia: es el abogado de la familia Corleone, es el que soluciona los problemas. Comparándolo con la Divina Comedia, en caso de que diera malos consejos al Padrino se iría al octavo círculo, el de la malicia, donde según Dante están los consejeros fraudulentos y están encerrados en lenguas de fuego. Sin embargo, Tom Hagen siempre fue fiel a la familia Corleone así que merecería estar en el purgatorio.

Entrevista a Manuel Atienza sobre victoria de Trump

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Fuente: https://entreabogadosteveas.wordpress.com/2016/11/10/que-piensa-manuel-atienza-sobre-lo-sucedido-ayer-con-trump/

Qué piensa Manuel Atienza sobre lo sucedido ayer con Trump?
Posted on November 10, 2016 | Leave a comment
Desde hace algunos días, el profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad de Alicante, Manuel Atienza se encuentra en Monterrey, Nuevo León, México. He tenido la fortuna de verlo seguido y de charlar sobre muchas cosas.

Ayer, martes 8, comentábamos lo absurdo y peligroso que sería un triunfo del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos. Hoy, miércoles 9, es toda una realidad.

A mi, sinceramente, todo esto me rebasa. Carlos Monsiváis decía que “o ya no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que estaba yo entendiendo“, pues algo así. Le pregunté a Manolo sus impresiones y esto me contestó, me limito a transcribirlas…

¿Qué piensas de lo sucedido ayer con el triunfo de Donald Trump?

Es un horror sin paliativos. Una muestra de lo mal que va el mundo. Todo lo que parecía que no podía ocurrir, está ocurriendo: el Brexit. El referéndum en Colombia, y ahora la victoria de Trump. Cabría pensar que hay un precedente: la elección de Berlusconi en Italia. Pero eso fue un fenómeno más bien local y que afectó casi exclusivamente a los italianos. Ahora, sin embargo, nos afecta a todos y, claro, de manera muy especial a los mexicanos. Es difícil saber qué se puede hacer cuando, además, tanta gente supuestamente de izquierda se deja arrastrar por el nacionalismo y el populismo.

¿Y en cuanto a la retórica de Trump, algo qué decir?

Yo tendría incluso dudas en hablar aquí de retórica. Las mentiras, los insultos, las amenazas y la pura estupidez que caracterizan el discurso de Trump parecería pertenecer más bien a otro género. La retórica supone un nivel de sofisticación que está por encima de las capacidades de Trump. Pero la cosa terrible es que haya tantos millones de estadounidenses que lo avalan, o sea, tanta gente que, simplemente, no atiende a razones.

Naamin Tinoco. Cambio de sexo en el DNI, Tc.

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Fuente: El Comercio.
La decisión del Tribunal Constitucional de reconocer a las personas transexuales el derecho al cambio de sexo en su DNI y de dejar de considerar el transexualismo como una patología ha sido bien recibida por personas como Naanim Timoyko.

Nacida como Néstor Harry, Naamin es la primera transexual que logró ser reconocida por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil – Reniec como mujer a pesar de no haber nacido con dicho sexo biológicamente.

“Yo creo que ha llegado el momento de la libertad para las personas como yo, que optan por cambiar de sexo y nombre. Somos mujeres y no estamos enfermas”, dijo a El Comercio.

La Sentencia del Tribunal Constitucional dejó sin efecto la doctrina jurisprudencial que señalaba que el sexo era un elemento inmutable y que no era viable solicitar su modificación en los documentos de identidad. Dicha supuesta inmutabilidad se asoció con la idea de que cualquier alteración a la identidad en función de ese criterio debía ser entendida como un trastorno o una patología.

“Que el transexualismo no sea considerado como una patología por el TC es un avance muy grande y es un triunfo para esta comunidad de personas, porque de hoy en adelante obtendrán el DNI con el sexo y nombre adecuados más rápido. Era lo único que faltaba”, expresó.

La batalla de Naamin

Debido a que en el Perú, la única vía para cambiar el nombre y sexo en el DNI es la judicial, Naamin tuvo que librar una batalla legal para lograr el reconocimiento de su identidad de género.

A fines del 2003, inició el proceso para lograr el reconocimiento en su documento de identidad, el cual se prolongó hasta el 2011. En el 2008, el Decimosexto Juzgado Civil de Lima declaró fundada su demanda para ser reconocida como mujer en su partida de nacimiento.

Dos años después, en el 2010, el Juzgado Especializado Civil 39 capitalino emitió una resolución para modificar el nombre. Con ambos fallos, Naaminn fue al Reniec para poder tramitar el cambio.

Cabe precisar que la Senten

Opinion: Juez que liberó a 29 delincuentes

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Esta mañana canal 2 entrevistô al juez que liberó a los 29 delincuentes, entre policias, sicarios, asesinos. El juez se defiende diciendo que el fiscal no estableció claramente qué se les demanda , que no hay elementos de culpabilidad o fuga , que habia armas en la casa de uno de los delincuentes pero que “puede ser de otro de sus familiares” . Su asistente cita una casacion a favor de los delincuentes. Que “no hay elementos suficientes de culpabilidad ” en el “caso concreto”.. Que tiene que verse los “elementos de proporcionalidad”. Enserio???? osea que esos delincuentes , asesinos y extorsionadores ya identificados no tienen elementos de culpabilidad? … Son demasiado garantistas con los delincuentes!! Ojo que tienen antecedentes ! Hay policias y delincuentes involucrados ahi. Osea, donde esta el criterio del juez? El sentido comun? Ptm. Ese juez es un peligro publico.
Ya estan todos dispersos y en fuga, ahora la vida de los policias que los atraparon debe estar en peligro y la vida de todos nosotros tambien.
Enserio no veo ninguna justificacion para el juez, es indefendible.
Da miedo que nuestra vida e integridad este en las manos de jueces tan idiotas.
Si faltaban “elementos de prueba” le hubieran dado prision preventiva pues! Mientras van investigando pero los dejaron libres!

Todos nos damos cuenta por nuestro sentido comun que hay elementos que los señalan sospechosos. El juez no puede ir en contra del sentido comun. Ademas debe haber elementos juridicos que hagan que los delincuentes esten presos un tiempo hasta que se investigue a fondo. Los delincuentes tneian antecedentes y hay pruebas ..pero que el juez considera que no son suficientes porque él no los considerar. De toda la defensa que dio el juez vi un apego a proteger a los delincuentes y no a las victimas , ya que hay muertos de por medio.
Ademas hubo un trabajo de investigacion policial de 8 meses! La captura de esos delincuentes no fue de la nochr a la mañana o porque se entregaron. Aqui todo es sospechoso, se ve el capricho del juez de no querer ver lo obvio.
Esos delincuentes lo son desde el 2011, estan identificados y tenian orden de captura. Son un peligro publico y en vez de dejarlos libres debieron darles prision preventiva que es de 8 meses aprox, hasta que se termine de investigar. Eso corresponde. Es evidente que es una organizacion delincuencial que opera desde hace muchos años.
Y claramente tienen derecho de defensa pero eso no significa impunidad. Como ha ocurrido con su liberacion y fuga.
Y claro que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario , pero aqui hay elementos suficientes de certeza de que son culpables. Eso no descarta que se deba investigar mas y seguir un proceso. Pero todo eso se frustro con la liberacion. Las leyes no son blanco o negro, es complejo pero debe interpretarse el caso concreto de acuerdo con el criterio.
Tiene que volver a una clase de derecho penal No somos o blanco o negro, razonamos bastante. No somos la “boca de la ley” , o unos titeres sin criterio.

Indulto al expresidente Alberto Fujimori

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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ

Facultad de Derecho

Indulto al expresidente Alberto Fujimori

Monografía que como parte del curso Introducción a la Metodología de Investigación presenta la alumna:

Cecilia Patricia Castillo Cieza
20102340

Diciembre, 2012

Gracias a mi padre por las intensas tertulias políticas de todas las tardes.

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN ………………………………………………………………..iv
CAPíTULO I
Aspectos contextuales y teóricos en torno al indulto humanitario………….5
1.1.Datos generales sobre la figura del indulto y su vinculación
con la sentencia condenatoria del expresidente………………………6

1.1.1.Alcances y precisiones sobre el indulto humanitario………………..8

1.1.2.Precisión de los términos centrales de la sentencia
Condenatoria del expresidente Fujimori: delitos de lesa
humanidad y secuestro agravado y su compatibilidad
con el indulto humanitario…………………………………………….11

CAPíTULO II
Compatibilidad del indulto humanitario y la Condena de Fujimori……16
2.1.Indulto Humanitario en los casos de los sentenciados por
Terrorismo…………………………………………………………………16

2.1.1.Caso indulto a Fujimori y su similitud con el caso
Crousillat…………………………………………………………………18

2.2.Consecuencias legales del posible otorgamiento
del indulto………………………………………………………………….21

2.2.1.Consecuencias para el derecho nacional e internacional…………24

2.2.2.Soluciones Alternativas al Indulto: arresto domiciliario…………….25

Conclusiones…………………………………………………………………..28

BIBLIOGRAFíA…………………………………………………………………29

Introducción

El expresidente Alberto Fujimori ha solicitado, por medio de su familia, al presidente Ollanta Humala el indulto humanitario, aduciendo que su estado de salud es grave. De acuerdo a ello, este trabajo analiza de manera objetiva ciñéndose a lo legal, aunque también tomando en cuenta lo político, los hechos transcurridos en este caso, apoyándose para su desarrollo en datos periodísticos, en base a revistas y doctrina legal. Todo ello por el hecho de que es un tema de coyuntura política nacional, aunque por ello no deja de ser un caso jurídico.

CAPÍTULO I
Aspectos contextuales y teóricos en torno al indulto humanitario
El expresidente Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de pena privativa de libertad por los delitos de lesa humanidad, secuestro agravado y allanamiento de morada en el año 2009 en el fallo emitido por la sala penal especial de la Corte Suprema de Justicia, entonces presidida por el doctor César San Martín.
Desde entonces han sucedido intentos por parte de la defensa del expresidente, el doctor César Nakasaki, de desmentir los delitos por los que su defendido fue sentenciado bajo el sustento conocido y replicado de que no existen pruebas fehacientes que comprueben la vinculación de su defendido con los delitos por los que se le imputa. A raíz de ello y dado el nivel de gravedad de los delitos por los que se le condena, ha resurgido la explicación teórica en derecho penal de la autoría mediata, la cual se menciona que es muy común en los delitos cometidos por autoridades de un Estado, según lo demuestra la propia historia.
Sin embargo, este controvertido fallo, que es desde donde se origina la disputa entre los que defienden y contradicen la sentencia, ha generado dudas de si verdaderamente y expresamente el expresidente Alberto Fujimori fue condenado por los delitos que incluso los medios de comunicación constantemente resaltan en las portadas. Para precisar ello es de vital importancia analizar la sentencia condenatoria del expresidente, dado que a partir de ello es posible determinar legalmente, y con relación ya propiamente con el tema que planteo, de si es posible legalmente el otorgamiento del indulto a Alberto Fujimori.

1.1.Datos generales sobre la figura del indulto y su vinculación con la sentencia condenatoria del expresidente

El tema del indulto a Fujimori actualmente está muy expandido por ser un tema controversial debido, sobre todo, a las posturas políticas de las cuales es imposible desprenderse. Muchos personajes públicos, tanto autoridades en el tema por ser abogados y especialistas, como personajes mediáticos tienen su posición al respecto aunque claramente relacionada con una postura política o muy subjetiva, antes que una postura objetiva y alejada de los sesgos políticos. Es por ello que el presente trabajo, motivado por la coyuntura mediática, ha decidido desarrollar desde una postura objetiva y legal el tema de si es posible legalmente el otorgamiento del indulto al expresidente Fujimori.
Es imposible no reconocer que es un tema que divide a un país pues por un lado se encuentran los familiares de las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos, quienes han esperado muchos años para obtener justicia y para que se condene a los responsables de la muerte de sus seres queridos, donde Alberto Fujimori es uno de los encontrados responsable; y por el otro lado, está la situación que plantea el Fujimorismo de que su líder se encuentra en un estado de salud delicado por padecer de cáncer. En esta situación límite que se presenta cabe preguntarse si es posible que un condenado por delitos de lesa humanidad, y que incluso padece de un supuesto cáncer, pueda acogerse del específico indulto que se solicita que es el humanitario. Es en base a esta premisa planteada que se desarrollará el trabajo. Ante todo es importante precisar también los términos y conceptos que se usarán durante el desarrollo del trabajo, por ese motivo en este primer apartado se presentará la parte teórica, por ser necesaria para una mejor comprensión.
Con el fin de hacer más explicativo el desarrollo del tema se procederá a explicar a la figura del indulto. En primer lugar, el indulto es reconocido en el inciso 21 del artículo 118 de la Constitución Política, donde se establece que es una de las atribuciones del presidente. Según se menciona en varios libros, la Constitución actual no precisa los alcances del indulto, sino que es de interpretación amplia porque le otorga al presidente un amplio margen de decisión; sin embargo, como menciona el exmagistrado del Tribunal Constitucional, César Landa, en una sentencia para el Caso Alfredo Jalilie: “[la] gracia presidencial es una potestad constitucional discrecional del Presidente de la República pero regulada en su ejercicio por principios constitucionales y normas jurídicas, en consecuencia, pasible de ser sometida a control jurisdiccional”[1]. Por lo tanto, a pesar de que le otorga un amplio margen de discrecionalidad al Presidente de la república, éste no puede actuar despóticamente desconociendo el control jurisdiccional ni el control que de éste, según el Tribunal Constitucional, es competente el Poder Judicial o el mismo Tribunal según lo ampara los artículos 138 y 201 de la Constitución Política (Castillo 2008:74). En esta misma sentencia el exmagistrado menciona que es debido a esta discrecionalidad que se hace imprescindible la justificación o motivación de las razones por las que se decidió por una postura.
Por otro lado, existen posturas como la del constitucionalista Javier Valle Riestra que menciona que “el presidente Humala puede conceder el indulto a favor del exmandatario Alberto Fujimori Fujimori sin cumplir con las condiciones establecidas en la ley” [2]. Esta postura es despótica y se ha replicado múltiples veces, porque justifican que el origen del indulto es en sí despótico, y como no tiene control expresamente establecido por la Constitución se malentiende que no tiene control alguno, sin embargo, como se mencionó anteriormente, sí existe control jurisdiccional porque así lo estima el Tribunal Constitucional tanto así como lo defiende la siguiente cita:

[1] Sentencia del TC: EXP. N.° 4053-2007-PHC/TC
[2] Opinión del constitucionalista Javier Valle Riestra en RPP

[…] en el Estado constitucional de Derecho no existen poderes exentos de control. De ahí que el ejercicio de la facultad presidencial del derecho de gracia también está sujeto a límites constitucionales y legales, aunque de manera especial. El artículo 118º inciso 21 de la Constitución, ciertamente, no establece de manera expresa cuáles son esos límites; pero sólo de él no puede colegir que dichos límites sean inexistentes en nuestro ordenamiento jurídico. […] El derecho de gracia, en efecto, no es absoluto. (EXP. N.° 4053-2007-PHC/TC)

Asimismo, si bien el Presidente tiene la última decisión para decidir sobre el otorgamiento de la gracia presidencial a un procesado o condenado, ésta no está exenta de control porque para otorgarse debe pasarse por un proceso largo a cargo en, primera instancia, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos[3] presidido por la ministra Eda Rivas, dentro de esta institución se encuentra la Comisión de Indulto y Derechos de Gracia por Razones Humanitarias la cual se encarga de estudiar los pedidos de indulto, en este caso el tipo de indulto específico que es el humanitario, para analizar si procede a entregarse al Presidente de la república. De acuerdo con esto, es necesario señalar que existe, por lo tanto, dos tipos de Indulto “existen las llamadas gracias por razones humanitarias, y el indulto y derecho de gracia común” (Gómez 2008: 94). Aunque la autora también menciona que “la recomendación o no de cualquier Comisión no determina la decisión final del Presidente” (Gómez 2008: 92), en este punto es necesario precisar que si bien no determina la decisión sobre el indulto el Presidente sí debe motivar, según menciona Marcial Rubio, su decisión porque en ello consiste la diferencia entre un acto discrecional y un acto arbitrario (Castillo 2008: 80). Por otro lado, existe la posibilidad de que el indulto sea revocado en caso de encontrarse infundamentado.
1.1.1. Alcances y precisiones sobre el indulto humanitario.

Centrando la atención en el indulto humanitario que es el tema en cuestión, porque es el que solicita la familia Fujimori, existen aún varios puntos por

[3] Minjus portal web: http://www.minjus.gob.pe/
resolver. Precisamente el único requisito que se requiere para otorgar el indulto humanitario es determinar la gravedad del estado de salud de la persona condenada; según se señala en el Reglamento Interno de la Comisión de Indulto y Derecho de Gracia por razones humanitarias: el Indulto humanitario se diferencia del Indulto común en que se otorgará éste a las “personas condenadas que padezcan de a) enfermedades terminales, b) enfermedades no terminales graves, que se encuentren en etapa avanzada, progresiva, degenerativa e incurable; y además que las condiciones carcelarias puedan colocar en grave riesgo su vida, salud e integridad […]”. “Mientras que para el indulto común, según el artículo 36, solo se debe otorgar en el caso de que “los procesos penales excedan el doble del plazo de instrucción más su ampliatoria”. Según estas precisiones, el expresidente Fujimori debería encontrarse en la primera situación para estar en la posibilidad de acceder a un indulto humanitario y específicamente se ubicaría en el inciso “b)” porque sus mismos familiares han rechazado la posibilidad de que el expresidente se encuentre en un estado de enfermedad terminal. Sin embargo, no debe pasarse por alto la precisión que el inciso “b” señala, de que las condiciones carcelarias donde se encuentra el reo deben poner en grave riesgo su vida, salud e integridad; este punto ha sido muy cuestionado en el caso particular del expresidente y existen muchas opiniones de juristas y políticos al respecto.
Incluso recientemente se han publicado fotografías de la cárcel donde habita el expresidente y que muchos catalogan como “”privilegiada”, debido a que estas condiciones son claramente incompatibles con la de otros presos. Estos hechos fotográficos [4] son evidencia que niega el “mito” de que el expresidente vive en condiciones que afectan su estado de vida, salud e integridad.
Por lo tanto, para seguir analizando la posibilidad legal de otorgar el indulto humanitario a Fujimori, el trabajo se enfocará en la posición de que el

[4] Diario La República versión electrónica

expresidente se encuentra en un estado de salud muy grave [5]; además de que se tomará en cuenta la posición del médico de Alberto Fujimori, Pedro Sánchez, quien es jefe de Cirugía de Cabeza y Cuello del INEN, quien afirma que el expresidente es un paciente de “alto riesgo” pero que no padece de cáncer terminal. Mas aún debe tomarse en cuenta, según afirma, que “es un paciente portador de cáncer de lengua con recurrencias más frecuentes (eso) lo califica como un paciente de alto riesgo de perder el control de la enfermedad” [6]. Estas afirmaciones del médico llevan a que sea más complicado llegar a una solución sobre el indulto humanitario porque, por un lado, se tiene a una persona que padece una enfermedad de “alto riesgo” pero, por otro lado, vive en condiciones “privilegiadas” a la situación de otros presos e incluso tiene la disponibilidad total de los médicos. También lleva a la cuestión de si la ley de indultos, antes mencionada, abarca a este punto en específico.
Por otro lado, no debe olvidarse la parte legal que también complica la situación y es que Alberto Fujimori es una persona que ha sido condenada por delitos de lesa humanidad, es decir, que ha cometido delitos contra la humanidad y esto tiene una especial relevancia para el trabajo, por ello se desarrollará en un apartado especial. Es así como la situación del otorgamiento del indulto humanitario se complica, porque sea la respuesta del presidente Ollanta Humala favorable o no al indulto, éste va a generar consecuencias legales y no legales de todo calibre, las cuales se desarrollarán más adelante.

[5] Diario Perú 21 versión electrónica

[6] Diario El Comercio versión electrónica

1.1.2.Precisión de los términos centrales de la sentencia Condenatoria del expresidente Fujimori: delitos de lesa humanidad y secuestro agravado y su compatibilidad con el indulto humanitario.
En este apartado se analizará a los delitos por los que fue condenado el expresidente Alberto Fujimori porque, a pesar de que la figura del indulto Humanitario no considera entre los requisitos para su otorgamiento la lista de los delitos por los que la persona fue condenada, para este caso en especial sí se consideraría por las razones que en este apartado se desarrollarán. Se señala en una sentencia del Tribunal Constitucional para el caso Alfredo Jalilie y hecha por el exmagistrado César Landa: “en el caso de que el ejercicio de gracia presidencial incida en personas procesadas por la comisión de “delitos constitucionalizados” (como el narcotráfico, la corrupción, el terrorismo, delitos de lesa humanidad, entre otros) el control jurisdiccional debe ser de grado intenso precisamente por la relevancia constitucional […]”.
Es decir, que como Alberto Fujimori fue condenado por delitos de lesa humanidad no será sencillo que se le otorgue el indulto debido a que es un delito muy grave y como tal la Constitución y el Derecho Internacional reconocen su persecución. Se la reconoce porque las leyes internacionales en los tratados de los que el Perú forma parte lo reconocen como tales, pues en concordancia con el artículo 55 de la Constitución, forman parte de la legislación nacional y tienen rango constitucional. El tratado internacional del cual se hace mención es del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que específicamente en el artículo 7 trata sobre los “Crímenes de lesa humanidad”.
Sin embargo, con respecto a este punto relacionado con “los delitos de lesa humanidad” existen discrepancias. Primero, la legislación nacional no lo reconoce como tal, por lo tanto, no serían aplicables sino que hasta el momento solo se sobreentiende que se incluyen en la legislación peruana, como se indica en la siguiente cita: “El Estatuto de Roma es un documento vinculante para el Estado peruano, en consecuencia se debe adecuar la legislación penal peruana a los preceptos contenidos en el Estatuto de Roma, sin embargo hasta la fecha no existe la voluntad de realizar dicha adecuación. La Comisión reformadora del Código Penal Peruano aún no pone en agenda del Congreso de la República estas adecuaciones normativas del Estatuto o tal vez el Congreso de la República tampoco tiene como tema prioritario”.
En segundo lugar, es un Estatuto y por lo tanto no debe aplicarse en la legislación nacional porque no llega al nivel de los tratados, que es una condición que la Constitución impone.

Por otro lado, y un punto más político, es que Alberto Fujimori no fue condenado expresamente por delitos de lesa humanidad, esto se concluye analizando la sentencia condenatoria y abarca ya al debate de si la sentencia de César San Martín se hizo correctamente o no, lo cual está fuera de discusión para este trabajo porque en este se analizarán hechos concretos, mas no está de más incluir parte de esta discusión en el argumento. Y es que si bien Rafael Rey no es abogado sí incluyó en el debate que sostuvo con el abogado Ronald Gamarra [7] que en la condena a Fujimori “no se indica en la parte resolutiva que está sentenciado por delitos de lesa humanidad”, sino que solo menciona que está sentenciado por “delitos de asesinato con alevosía” y que es en la “parte que no es relevante, llamada la `parte considerativa´ de la sentencia” donde sí se menciona a los delitos de lesa humanidad. Precisión a la que Ronald Gamarra resolvió en responder que “Fujimori fue condenado por delitos de lesa humanidad estemos o no de acuerdo con la sentencia”.
De acuerdo a la precisión que hizo el ingeniero y simpatizante del Fujimorismo, Rafael Rey, y que puede llevar a cuestionar de si efectivamente Fujimori está condenado por delitos de lesa humanidad, lo cual es una precisión muy importante porque de acuerdo a esto se haría más sencilla la decisión sobre el otorgamiento de un posible indulto humanitario, se presenta la siguiente respuesta que está más relacionada con los avances en materia de derechos humanos. Se considera que los alcances en derechos humanos siempre están avanzando y nunca retrocediendo, por lo tanto, si se cometieron delitos contra la humanidad estos deben ser sancionados así las leyes no lo reconozcan expresamente porque justamente esta es una de las características que tiene:
[7] “Debate: Ronald Gamarra vs Rafael Rey” llevado a cabo el miércoles 10 de Setiembre del 2012 en el auditorio de EEGGLL- PUCP.

de ser perseguibles internacionalmente e incluso se debe considerar las condiciones en las que se cometieron. Para esto, debe revisarse la historia del gobierno Fujimorista que incluso está resumida en la sentencia condenatoria los hechos objetivos de su gobierno.
Además, la figura de los delitos de lesa humanidad es bastante determinante en el caso Fujimori porque es debido a esta que se le niega acogerse al indulto común. Es decir que solo podría acogerse al indulto humanitario para salir de prisión, esto porque los delitos de lesa humanidad son considerados delitos graves, perseguibles e imprescriptibles: “[…] La CIDH ha sido muy clara en señalar que en los delitos de lesa humanidad no proceden ni amnistía ni indulto. […] En consecuencia, salvo que se dé una situación de apartamiento o de desvinculación con la Corte Interamericana, considero que no procedería ni el indulto ni la amnistía. […] Lo que sí se le podría conceder sería un beneficio penitenciario” (Revilla 2009:18). Sin embargo, ni siquiera procedería beneficio penitenciario, según se analizará después. Y según su naturaleza se entiende por éstos a que “se cometieron en el marco de una política estatal de eliminación selectiva pero sistemática de presuntos integrantes de grupos subversivos, diseñada y controlada desde los más altos niveles de poder del Estado” (Revilla 2009: s/p), por esto es que se considera que los delitos cometidos por Fujimori son delitos de lesa humanidad.
Por otro lado, son comunes las posiciones fujimoristas de exigir por la inocencia de su líder Alberto Fujimori porque no existen pruebas directas que determinen lo contrario, pero la sala presidida por César San Martín decidió imponerle la responsabilidad por los delitos cometidos por el Grupo Colina en los casos Barrios Altos y La Cantuta bajo el título de la “autoría mediata”. La sala sustentó su posición en base a la prueba indiciaria, porque en este tipo de crímenes que se conocen como “crímenes de Estado” no existe orden directa, es decir, no existe un documento donde figure una orden dada por el expresidente que indique que se va a ejecutar tal crimen o hecho delictivo (Revilla 2009:16). Además, menciona que “[L]a sala al declarar los casos de Barrios Altos y La Cantuta como delitos de lesa humanidad, ha reiterado lo que ya señaló la Corte Interamericana de Derechos Humanos, […] que señaló que era un crimen de lesa humanidad, pues fue un crimen de Estado colectivo y masivo” (Revilla 2009:17). Estos puntos señalados se mencionan en este trabajo porque son parte de las precisiones de la sentencia de Fujimori.
El otro punto a desarrollar, es el segundo delito con el que fue condenado el expresidente Fujimori: el delito del secuestro agravado cometido contra el periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer. Es un delito relevante para desarrollar, a diferencia del delito de allanamiento de morada, por el que también fue condenado, porque habría una ley [7] firmada por el entonces presidente Alejandro Toledo donde se menciona expresamente en su artículo 2: “[l]a improcedencia de indulto, conmutación de la pena y derecho de gracia” a los condenados por los delitos de secuestro y extorsión. Por lo tanto, el expresidente Fujimori no podría acceder a un indulto, reducción de pena ni amnistía porque fue condenado por este delito; sin embargo, vale la cuestión de si el indulto al que se refiere esta ley es solo el “común” o si también abarca al indulto humanitario.
Evidentemente el indulto humanitario tiene una particularidad especial, que está en relación a la gravedad de la salud del condenado; por lo tanto, si se llegara a determinar que la salud del expresidente es muy grave, está claro que se ignoraría esta ley y se procedería simplemente a otorgar el indulto. En conclusión, la situación del expresidente depende directamente del estado de salud en el que se encuentre.
Para precisar, el delito de secuestro está tipificado en el artículo 152 del Código Penal y tiene una pena no menor de veinte ni mayor de treinta años, de acuerdo a esto y con relación al delito anteriormente desarrollado, delitos de lesa humanidad, son ambos delitos con penas altas y ambos restringen la posibilidad de otorgar un indulto en el caso concreto de que el expresidente no está grave de salud, la situación es así de simple y concreta pero se complica cuando se hace el pedido especial del indulto humanitario porque, de acuerdo a lo poco que se ha desarrollado sobre este tipo especial y específico de indulto, lo único que cabría para otorgarlo es que el expresidente se encuentre gravemente de salud. Para determinar aquello, evidentemente los médicos tienen una posición muy importante en este tipo de casos, sin embargo su posición no es siempre acertada porque, según el penalista Yván Montoya, “los médicos siempre dejan abierta la posibilidad de que el sujeto esté muy grave o medianamente grave, nunca es una posición concreta”

CAPÍTULO II
Compatibilidad del indulto humanitario y la Condena de Fujimori
Hasta lo desarrollado por el momento, queda claro que es posible el otorgamiento del indulto humanitario a una persona condenada por los delitos como los cometidos por Fujimori, incluso el considerado más grave como el delito de lesa humanidad no restringe la posibilidad del indulto humanitario, mientras que la persona que se beneficiará de esta gracia se encuentre en una grave situación de salud.

2.1.Indulto Humanitario en los casos de los sentenciados por terrorismo
Este apartado trata sobre el indulto a personas condenadas por terrorismo debido a que en los constantes debates, tanto privados como públicos, entre políticos y abogados se ha discutido este tema; incluso se ha comparado con el caso Fujimori al decirse que si estas personas fueron indultadas entonces cabría la posibilidad de que a un expresidente, que entre sus méritos tiene el de “haber acabado con el terrorismo”, le correspondería el indulto. A partir de ello, se analizará los casos de dos personas, cuyos casos fueron alarmantes para la opinión pública debido a que fueron condenados por terrorismo y, a pesar de ello, indultados. Son los casos de Nancy Ruiz Nano y de Gerardo Saravia. De la primera no se tiene mucha información, pero fue mencionada en un debate que sostuvo Rafael Rey y Ronald Gamarra, se mencionó que si bien no fue condenada por delitos de lesa humanidad, sí fue condenada por terrorismo y por lo tanto debió cumplir la totalidad de su pena. O al menos como en el caso de Lori Berenson, debió cumplir varios años de su condena antes de poder otorgársele algún beneficio penitenciario, pero al parecer fue indultada instantáneamente, como lo informa la siguiente nota periodística:
Según la “Resolución Suprema Nº 250-2001-JUS, con los Informes de la Comisión de Indulto, Derecho de Gracia y Conmutación de Penas para casos de Terrorismo y Traición a la Patria, de fechas 1 y 6 de junio del 2001”, se otorga el indulto a […] Junto a ellas fueron liberados Nancy Ruiz Nano (condenada por ser integrante de un destacamento de aniquilamiento y capturada con ametralladoras, pistolas y municiones el mismo día en que fue detenido Abimael Guzmán en 1992), Francisco Cusihuamán (detenido en un vehículo en que llevaba 200 kilos de anfo, 45 cartuchos de dinamita y armas) y Catalina Vega (sentenciada por el asesinato de Orlando Tapia Alvarado, candidato a la alcaldía de Barranca). (Correo 2012)[11].

Estas personas, en palabras del exprocurador anticorrupción, Ronald Gamarra, sí habrían cometido delitos de lesa humanidad pues asesinaron a personas y, según lo expresó para el caso Fujimori, matar aunque sea a una sola persona es cometer delitos de lesa humanidad. Pero lo determinante en estos casos es que ellos no fueron condenados por el delito de lesa humanidad, por lo tanto a pesar de ser terroristas sí cabría la posibilidad de que sean indultados, sin la necesidad de que el indulto sea humanitario. Aquí se abre otra cuestión, de si el delito de terrorismo constituye un delito de lesa humanidad, pero es una respuesta que escapa al desarrollo del tema.

Lo que sí es un hecho concreto es que durante los gobiernos de Alberto Fujimori, Valentín Paniagua y Alejandro Toledo se procedió a indultar a personas sentenciadas por terrorismo debido a que sus derechos fueron vulnerados por haber sido sentenciados por jueces sin rostro, por haber sido capturados y condenados arbitrariamente y sin pruebas; y por muchas otras causas más. Lo muy probable es que entre aquellos indultados se haya infiltrado verdaderos terroristas que se vieron favorecidos con tal medida, pero es cierto que muchos de estos indultos fueron necesarios porque no se podía condenar a una persona por el delito de terrorismo sin tener las suficientes pruebas que lo incriminen. Al respecto, se encuentra la ley 26655 que se dio durante el gobierno de Fujimori para indultar a las personas condenadas por jueces sin rostro y con penas amplias:

[11]
Artículo 1o.- Créase una Comisión Ad-hoc encargada de evaluar, calificar y proponer al Presidente de la República, en forma excepcional, la concesión del indulto, para quienes se encuentren condenados por delitos de terrorismo o traición a la patria, en base a elementos probatorios insuficientes que permitan a la Comisión presumir, razonablemente, que no habrían tenido ningún tipo de vinculación con elementos, actividades u organizaciones terroristas.

2.1.1.Caso indulto a Fujimori y su similitud con el caso Crousillat
El caso Crousillat fue muy mediático, desarrollado en diciembre de 2009, deja un claro precedente para que la dación del indulto humanitario sea otorgada de manera más estable y conforme a derecho. Los hechos de este caso son que Crousillat fue indultado por el presidente de entonces, Alan García, específicamente le otorgó el indulto humanitario, aduciendo que el preso José Enrique Crousillat se encontraba grave de salud. Este hecho se desarrolla en partes, en primer lugar, la dación del indulto porque se encontraba grave de salud; en segundo lugar, se lo encontró desarrollándose normalmente luego de ser liberado; en tercer lugar, debido a estos hechos se solicitó la anulación del indulto humanitario, captura y retorno a la cárcel al empresario liberado.
De acuerdo a estos hechos, se hace evidente que el desarrollo gira en torno al estado de salud del empresario televisivo, debido a que este fue el factor determinante para que se le otorgue el indulto humanitario y para que después éste sea anulado. El punto determinante para que se le despoje del indulto fue que se lo veía desarrollándose normalmente en público, lo cual produjo la cuestión sobre la gravedad de su estado de salud. En relación a esta situación, el profesor Yván Montoya [9] considera que es grave que se indulte a una persona que no tiene motivos para ser indultada, porque se atentaría contra la “finalidad de la pena” que es preventivo general o resocializadora, es decir, no habría una retribución, según la Teoría Retribucionista de la pena, de parte del
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[8] Yván Montoya en el evento de la Asociación Civil Iter Criminis: “Conversando sobre el indulto: aspectos esenciales a partir del caso Fujimori”, llevado a cabo el 27 de noviembre de 2012.
preso hacia la sociedad por haber cometido el delito por el que fue condenado. Por lo tanto, como el señor Crousillat no se encontraba en un estado de salud grave no cabría el indulto humanitario, ni mucho menos el indulto “común” y se procedería a anular el indulto . Por lo tanto, como lo mencionó en su momento el penalista Lamas Puccio al referirse a este caso: “[Crousillat] Está enfrentando la condena de la cual fue objeto y, por tanto, al haberse anulado el indulto […] volver a su situación jurídica primigenia, tiene que cumplir esa condena” [9]. En consecuencia, Crousillat tuvo que volver a prisión y concluir su pena.
Lo relevante del caso Crousillat para este trabajo es que es un precedente para el caso Fujimori, ya que en caso de que se lo indulte y aun no se confirme la gravedad de su estado de salud, según lo que menciona Yván Montoya: “se estaría ante la situación de que se ha otorgado el indulto humanitario a una persona que no se ha arrepentido, no está grave, hará política; es decir, no se ha resocializado porque sigue pensando en aplicar sus mismas políticas (por las que fue condenado). Entonces, es una “burla” y no se cumplió el fin de la pena”. De esta forma se atentaría contra el derecho de justicia de las víctimas, por lo tanto, se sigue con la postura de que no cabría ningún problema en indultarlo si es que su situación de salud es lo bastante grave como para que se le de el indulto humanitario, pero como se desarrolló en la primera parte, éste debe cumplir los requisitos que señala la ley, pues si bien su otorgamiento es discrecional, no es arbitrario.
Cabe resaltar del caso Crousillat, que el señalado responsable por la dación del indulto humanitario fue el Ministro de Justicia del entonces gobierno aprista: Aurelio Pastor, quien fue destituido del cargo dado el escándalo que sobrevino al saberse el verdadero estado de salud del empresario indultado. Es así como se hace efectivo el mandato constitucional de que el presidente es un
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[9] El Comercio
irresponsable políticamente, ya que si bien firmó la dación del indulto humanitario, el responsable por tal acto fue el Ministro de Justicia.
Otro punto importante de este caso y que debe tomarse en cuenta, es que el desarrollo legislativo peruano sobre el indulto es muy reducido, se concentran en los artículos 85 y 89 del Código Penal. Por lo tanto, y como lo confirma el caso Crousillat, entendemos que el indulto tiene un alto contenido político y económico, los cuales lo complementan, antes de estar simplemente determinados por la gravedad del estado de salud de la persona. Esto se hace evidente cuando aparecen en las noticias casos de “presos comunes” que solicitan el indulto humanitario, no se les es otorgado y al poco tiempo fallecen en prisión; como las personas fallecieron es efectivo que su estado de salud sí era grave y, por lo tanto, sí debieron ser indultadas. Sin embargo, distinto es el caso de los presos que son muy mediáticos como en el caso Crousillat y Fujimori, éstos claramente tienen el poder político y económico para poder burlar la justicia utilizando la única prueba requerida para acceder al indulto humanitario: informe médico, manipulándola a su favor; incluso obteniendo seguidores a su causa como lo demuestran las estadísticas del mes de Octubre de 2012: “[E]l 59% de peruanos apoya el indulto al expresidente Alberto Fujimori, mientras que un 36% lo rechaza, según la encuesta nacional de Datum” [10]. Este punto, es una clara muestra de que se está haciendo política con el tema del indulto, y esto claramente busca influir en las decisiones que tome el presidente Humala.
Además que, como se vuelve a recalcar, los informes sobre la salud de los interesados en el indulto humanitario son muy amplios de interpretación, no son concretos y determinantes en establecer si una persona está muy grave como para poder acceder al indulto, hecho que hace muy subjetivo la dación del indulto humanitario. Los responsables de revisar este punto son, como ya se mencionó, la Comisión de Indultos del Ministerio de Justicia, y no pueden actuar de manera arbitraria, sino que en los casos del otorgamiento del indulto
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[10] Encuesta de Datum publicada por RPP
humanitario deben ceñirse en lo que determinen los doctores especialistas y, en caso de que no se llegue a un acuerdo conjunto deberían desestimar el pedido de indulto, pero debe enfatizarse en la vital unión de posiciones de los médicos y los miembros de la comisión de indultos para determinar si este procede.
Por otro lado, el hecho de que el preso Crousillat, luego de la revocatoria de su indulto, se diera a la fuga es una posibilidad que muchos presos que hayan sido indultados tomarían en cuenta, porque la ley no imposibilita que la persona indultada no pueda salir del país o deba mantenerse en su domicilio. Esto se entiende cuando se analiza el artículo 89 del Código Penal que determina que “el indulto suprime la pena impuesta”, por lo tanto si la persona indultada ya no cumple ningún tipo de pena, entonces sí podrá cambiar de domicilio o salir del país, esto no es propiamente “fugar”. El caso de Crousillat sí fue fuga porque para el momento que viajó a otro país, el indulto ya había sido revocado, por lo tanto, aún era un preso y debía cumplir la pena impuesta.

2.2.Consecuencias legales del posible otorgamiento del indulto
Una de las consecuencias legales del otorgamiento del indulto humanitario a Fujimori, y si las razones fueron claras para otorgarlo, es que el gobierno peruano será visto internacionalmente como un país que es caritativo con su expresidente. Así de simple, porque queda claro que las consecuencias son ante todo políticas. La segunda consecuencia es que este caso quedará como un precedente para otros supuestos donde haya un expresidente condenado por una pena alta y que sufre de una enfermedad que lo adolece y que, como consecuencia de ello, es indultado.
Por otro lado, si resultase que el expresidente no tuvo razones suficientes para ser indultado, mas que el simple hecho de tener más de 65 años pero no de padecer de una enfermedad grave, ni que el ambiente de la cárcel afecta su salud; entonces este hecho marcaría una sensación de impunidad y sería un grave hecho que equivaldría a un retroceso en materia de derechos humanos, hasta el momento alcanzados. Sería un grave precedente que dejaría al Perú en una situación donde entra en conflicto con el derecho internacional, específicamente entraría en conflicto con la CIDH y con las organizaciones de derechos humanos, porque quedo claro en ambas que el expresidente sí cometió los delitos por los que fue condenado. Las organizaciones de derechos humanos, a propósito, han expresado su rechazo al indulto de Fujimori aduciendo que no existen hechos suficientes para indultarlo. Una de estas organizaciones es CEJIL, quienes el 3 de octubre de 2012 expresaron mediante una carta al Presidente Humala su rechazo al indulto:

Debido a la gravedad de los crímenes por los cuales el ex Presidente Fujimori fue condenado, le exhortamos no ceder ante las presiones de concederle el indulto humanitario a menos que estén plenamente demostrados los criterios para concederlo.
El juicio y condena al ex Presidente Fujimori fueron un hito en la lucha contra la impunidad en el Perú y en América Latina en general. Es por ello que su Gobierno debe afirmar el Estado de derecho en el Perú y no ceder ante presiones que desconocen la legalidad nacional e internacional en esta materia.

Lo que ocurre es que el expresidente Fujimori, más allá de que verdaderamente se encuentre delicado de salud, pero no lo suficiente como para ser indultado, no tiene otra forma legal para que pueda salir rápidamente de prisión. Solamente le resta pedir el indulto humanitario, y el hecho de que tiene antecedentes médicos que certifican sus malestares hace aun más creíble el hecho de que se encuentra delicado de salud, sin embargo, reitero que no estaría lo suficientemente grave como para obtener el indulto humanitario. Esto debido a que han pasado muchos años desde que empezaron sus malestares, según lo registra la prensa, estos empezaron durante su gobierno en los años 90, cuando fue operado de la cavidad bucal; sin embargo, desde entonces su salud no se ha visto dramáticamente disminuida, incluso durante los años después de haber vivido en el Japón siguió haciendo política, por lo tanto, no habría de sorprender que en un posible indulto a su favor seguirá ejerciendo proselitismo político. Y esto no sería favorable si lo que se busca es tranquilidad social y política, porque es muy probable que los familiares de las víctimas de su gobierno encausen protestas en contra del indulto, al hacerse claro que el indultado vuelve a hacer política, esto se refleja en los resultados de una encuesta: “El estudio también refleja una mayoritaria negativa del regreso a la política del exmandatario. Un 76% de encuestados considera que Fujimori no debe volver a la vida política” [11]. Evidentemente esto generaría un ambiente de impunidad, dado que no se estaría cumpliendo con la finalidad de la pena, que es que el reo cumpla su condena impuesta para que los familiares de las víctimas tengan la sensación de que se hizo justicia.
Por otro lado, se recalca que entre los hechos no legales que demuestran que el expresidente no se encuentra grave de salud están las notas periodísticas, resumidas en la siguiente cita:

En declaraciones a la prensa la semana pasada, la hija del ex mandatario, Keiko Fujimori, confirmó que su padre no padece una enfermedad terminal. En todo caso, para poderse otorgar el indulto humanitario se tendría que confirmar, con una evaluación médica rigurosa e independiente, el estado de salud del ex mandatario para poder luego tomar cualquier decisión.

No se puede afirmar que las condiciones carcelarias del ex mandatario impidan que reciba el cuidado que pudiera requerir. Fujimori es el único reo en las instalaciones de DIROES, vive en una instalación construida especialmente para él, y goza de pleno acceso a tratamiento médico cuando ha sido necesario, como se ha constatado a través de los años. (CEJIL: 2012)

Por otro lado, actualmente a Fujimori se le está abriendo un proceso judicial por el caso de los “diarios chicha”, lo cual claramente no estaría exento de desarrollo en el caso de que el expresidente sea indultado. Este proceso penal seguirá desarrollándose normalmente porque el indulto solo está referido a una

[11] Encuesta Datum de Octubre del 2012.
condena concreta, en este caso la de 25 años, por lo tanto, se desarrollaría un caso a parte del hasta ahora tratado.

2.2.1.Consecuencias para el derecho nacional e internacional
“El presidente de la sala declaró que los cargos contra Fujimori, preso desde hace 18 meses, están probados “más allá de toda duda razonable”. La sentencia considera probadas las acusaciones sobre los cuatro cargos contra Fujimori y fue adoptada por unanimidad por los tres magistrados del caso. Supone un fallo histórico que marcará un precedente para casos de abusos a los derechos humanos en todo el mundo”

Las consecuencias para el derecho nacional, en el supuesto de que el expresidente no debiera ser indultado porque su situación no corresponde con la requerida para acceder a un indulto humanitario, es que crearía inconformismo en la sociedad; se generaría caos y un clima de impunidad con las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta. Esta es una consecuencia social política. La consecuencia propiamente legal es que los abogados de las víctimas procederían a llevar el caso del indulto a Fujimori a la CIDH, con el fin de que la anulen. Otra consecuencia legal es que se corre el riesgo de desestimar, con esta acción, a las órdenes de la CIDH y sucedería una mala relación con la misma.
También es posible que este caso sirva como precedente vinculante del cual se puedan acoger los casos de envergadura internacional como del dictador Videla en Argentina, quien a propósito en el año 2010 fue condenado a cadena perpetua por la matanza de 31 presos, situación parecida a la de Alan García, pero esa es otra historia. De este punto también resalta la característica de imprescriptibilidad que tienen estos delitos, de tal forma que pasan los años y en cualquier momento se puede abrir un proceso penal incluso en contra de una persona de casi 80 años, como Videla, por haber cometido delitos contra la humanidad o delitos de lesa humanidad.
Estos casos, de presidentes condenados por delitos de lesa humanidad o delitos contra la humanidad, son vistos y resueltos por el derecho internacional como premisa de que todo estado miembro del mismo está determinado a obedecer lo que sus leyes demandan. Por tanto, no es posible desconocer los alcances del derecho internacional aduciendo que la legislación nacional no contempla la persecución y pena de determinados delitos ya establecidos en la comunidad internacional y ya castigados a sus autores en todo el mundo. En consecuencia, el juicio y posterior condena a Alberto Fujimori no es un capricho de la Sala de la Corte de Justicia o una persecución arbitral en su contra, sino que se ha hecho según corresponde con el derecho internacional, que también condena a expresidentes que con cargo de autoría mediata han cometido delitos contra la humanidad, entendiéndose estos como: “política estatal de eliminación selectiva pero sistemática de presuntos integrantes de grupos subversivos, diseñada y controlada desde los más altos niveles de poder del Estado”, este describiría el tipo penal del delito de lesa humanidad, el cual sí corresponde con el cometido por Alberto Fujimori. De esta forma queda claro que la justicia alcanza incluso a las altas esferas de poder.
De otro lado, el caso de Barrios Altos y la Cantuta está siendo visto por la CIDH, haciendo un control de si se avanzó con la persecución y condena de los responsables de los mismos. De acuerdo a ello, en un escenario en el que uno de los máximos responsables de aquellos delitos está siendo indultado constituiría una grave disminución de los derechos alcanzados hasta nuestros días.

2.2.2.Soluciones Alternativas al Indulto: arresto domiciliario
En muchas entrevistas en programas periodísticos a abogados, se concordó en la posibilidad de que se cree una ley que permita que el expresidente, en caso de encontrarse mal de salud pero no lo suficiente como para ser indultado, sea trasladado a su casa en condición de arresto domiciliario.
Aunque esta ley se haría con “nombre propio”, lo cual tiene una restricción constitucional porque lo ideal es que las leyes tengan carácter general; sin embargo, constituiría una solución que representaría un precedente para solucionar casos como este, no solo dirigido hacia altos funcionarios o presos mediáticos sino que hacia todos los presos comunes.
Esta medida parece ser la más razonable, y sería bastante benéfica para el reo que padece de una enfermedad que si bien no es grave, sí atenta disminuye su estado de salud. En base a esta premisa, consideramos que la ley sería de la siguiente manera: “El preso que padece de una enfermedad no grave pero que sí disminuye su estado de salud, pasará a vivir bajo arresto domiciliario en su domicilio”. Con la finalidad de que en este obtenga una mejor calidad de vida y se dedique exclusivamente a mejorar su estado de salud. Estaría bajo aquel régimen hasta que cumpla su pena, con esta medida no se imposibilita la posibilidad que tiene el reo tenga beneficios penitenciarios que hagan reducir el tiempo de su pena. Además, dado que esta medida tiene la finalidad de mejorar la condición de salud del reo, no consentirá que el reo vuelva a dedicarse a desenvolverse en actividades relacionadas con la que fue condenado. Si llegase a incumplirse estas condiciones señaladas se procederá a incrementar los años de pena y en consecuencia, los de arresto domiciliario. El reo que no disponga del apoyo familiar para subsanar los gastos para su atención médica, tendrá a su disposición el seguro de salud público, de tal manera que no existirán excusas para que el reo vuelva a desarrollarse en las funciones por las que fue condenado o que trabaje, porque se recalca que la finalidad de esta ley es que el reo pueda mejorar su estado de salud.
El último punto, en el caso de Fujimori sería que queda inhabilitado judicialmente para ejercer funciones políticas, esto incluye postular a algún cargo político, trabajar en cualquier sector o derivados; debido a que la finalidad de esta ley es que el reo se dedique exclusivamente en mejorar su estado de salud.
De esta manera se estaría buscando ser beneplácito con el reo de condiciones ya descritas, y si bien entra en conflicto con la finalidad de la pena que es que el reo cumpla la pena que se le ha impuesto por los delitos que cometió; esta ley busca resolver los casos de zonas grises como el caso Fujimori, donde se tiene a un reo que se encuentra padeciendo la disminución de su estado de salud, pero no de manera grave. Por otro lado, con esta ley se busca que se disminuya el hacinamiento en las cárceles y sobre todo que disminuyan los grados de inhumanidad en la que viven miles de reos de los penales de todo el Perú. También se disminuirían los casos de contagio de enfermedades entre reos, lo cual generará una disminución de gastos para el Estado.
Lo que se busca con esta ley no es impunidad, sino que dado el estado de salud del reo, se busca trato humano al mismo, de la forma que no saldrá libre como lo permite el indulto o la amnistía sino que vivirá bajo arresto domiciliario para que sus condiciones de salud se vean favorecidas.

Conclusiones

El indulto humanitario no es posible de ser otorgado al expresidente Alberto Fujimori debido a que no cumple con los requisitos que señala la ley, éstos determinados según las evidencias periodísticas que se han ido acumulando.

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