
Artículos con la etiqueta China
Comunidad Católica China promueve el papel de la mujer en la Iglesia y la sociedad
febrero 15, 2012
4.00 p m| PEKIN 15 feb. 12 (BV/FIDES).- En el Centro de Pastoral de Xing Tai, se intenta reafirmar y promover el papel de las mujeres laicas en la vida espiritual, en la evangelización, y en general en la vida de la Iglesia. Muchos sacerdotes y miembros de las comunidades católicas, coinciden en el gran papel de la mujer: "Las mujeres son firmes defendiendo la fe católica y la tradición ... las mujeres católicas han dado un fuerte sentido a la vida de las mujeres en general".
En Pekín celebran el Año de la evangelización de los laicos
junio 22, 2011
10.00 a m| PEKÍN, 22 jun. 11 (FIDES/BV).- La diócesis de Pekín está celebrando un año especial dedicado a la promoción de la formación y el compromiso de los laicos en la evangelización. La iniciativa responde a la insistencia de Benedicto XVI, en que la evangelización es un deber y una misión de todos los bautizados, explicó el obispo de la diócesis, monseñor Joseph Lin Shan, en la apertura del Año de la Evangelización de los Laicos.
Nuevo obispo aprobado por el Vaticano y Pekín
abril 05, 2011
4.00 p m| JIANGMEN, 5 abr. 11 (BV).-El padre Paul Liang Jiansen, 46 años, ha sido ordenado obispo de Jiangmen con la aprobación del Papa y el reconocimiento del Gobierno, según informa la Union of Catholic Asian News. La ordenación episcopal se celebró en la catedral del Corazón Inmaculado de María en Jiangmen, en la zona meridional de la provincia de Guangdong.
A pesar que el gobierno controla a la Iglesia en China, el cristianismo tiene éxito entre universitarios e intelectuales
noviembre 04, 2010
4.00 p m| FRISINGA 03 nov. 10 (ZENIT/BV).- La Iglesia católica en China vive una situación de luces y sombras: mejoras en algunos aspectos y controversias con el Gobierno en otros. El cardenal Joseph Zen Ze-kiun, de 78 años, es quizás una de las voces más autorizadas de la Iglesia local. Fue nombrado obispo coadjunto de Hong Kong en 1996, para después tomar las riendas de la diócesis en 2002, hasta el año pasado, cuando se retiró. En esta entrevista nos habla sobre la situación actual y el futuro de la Iglesia en China.
Benedicto y Mateo Ricci con propuestas semejantes para la evangelización de China
octubre 05, 2010
9.00 a m| ROMA, 05 oct. 10 (CHIESA/BV).- La China es uno de los desafíos más grandes que la Iglesia católica está llamada a afrontar hoy. Y no sólo por motivos relacionados a la libertad religiosa, que ya hemos tocado en Buena voz, sino también por la distancia entre la visión occidental y cristiana del mundo y la de las grandes civilizaciones del Oriente. A pesar que es un fuerte desafío, podemos ver que hace mas de 400 años el jesuita italiano Mateo Ricci estaba muy cerca de lo que hoy propone Benedicto XVI.
Para los católicos chinos la libertad religiosa sigue siendo un sueño prohibido
agosto 03, 2010
1.00 p m| ROMA, 03 ago. 10 (CHIESA/BV).- Dos veces en el lapso de pocos días "L'Osservatore Romano" ha dado amplia cobertura de dos nuevas consagraciones episcopales ocurridas en China, la primera el 10 y la segunda el 15 de julio. Los textos de una y otra noticia, por lo delicado del asunto desde el punto de vista diplomático, no han sido realizados en la redacción sino directamente en las oficinas de la secretaría de Estado del Vaticano.
Ambas noticias señalan un cambio en la secuencia de las ordenaciones episcopales en aquel país. En los últimos años las ordenaciones episcopales en China han sido oscilantes, entre apertura y endurecimientos del gobierno comunista. En el 2005 todos los nuevos obispos fueron ordenados con la aprobación del Papa y de las autoridades chinas. En el 2006, en cambio, en reacción al nombramiento como cardenal del obispo de Hong Kong, Joseph Zen - nombramiento considerado hostil por Pekín - el gobierno chino volvió a ordenar obispos sin indicación del Papa. En el 2007, tras la carta de Benedicto XVI a los católicos de la China, los obispos volvieron a ser consagrados con la aprobación de Roma. También el nuevo prelado de Pekín fue designado con el consentimiento del Papa.
Pero desde diciembre del 2007 se bloqueó todo. Por más de dos años no ya no hubo ninguna ordenación. El bloqueo se interrumpió el 18 de abril de este año, cuando, en Hohhot, fue consagrado obispo el sacerdote Paolo Meng Quinglu, 47 años. Desde entonces las nuevas ordenaciones se reiniciaron a buen ritmo. Y siempre con la aprobación tanto de Roma como de las autoridades chinas.
La Santa Sede ha dado amplia publicidad a los dos nombramientos episcopales ocurridos en julio, dando así prueba de creer que el nuevo curso de las relaciones está en fase de consolidación. En ambos casos, las noticias publicadas en "L'Osservatore Romano" especificaron que todos los obispos gozan de la doble aprobación de Roma y Pekín.
En el Vaticano se mira pues con cauto optimismo esta hornada de nombramientos episcopales, realizados con la doble aprobación de Roma y de Pekín. Naturalmente, los diplomáticos vaticanos saben que nuevos endurecimientos por parte de China están siempre al acecho. Saben sobre todo que una solución de este tipo no es, de hecho, la óptima, ni para la Iglesia, ni para la libertad religiosa en general. Hoy, en el mundo, sólo en Vietnam existe la obligación del "placet" estatal para cada nuevo obispo, y la Iglesia tiene que sufrir tal condición en obediencia a los acuerdos escritos con el régimen. En China no existe ningún acuerdo de ese tipo, ni se prevé que vaya a existir dentro de poco, pero es precisamente lo que está ocurriendo hoy en la práctica. Dando por descontado que para los obispos no reconocidos por el gobierno la vida es dura, plena de arrestos y vejaciones. Así como también la actividad de los obispos reconocidos oficialmente y las respectivas diócesis son sometidas a controles asfixiantes.
A inicios de este mes de julio, el ministerio de los asuntos religiosos reunió en Pekín a decenas de obispos durante cuatro días de adoctrinamiento sobre la política religiosa del gobierno. Las autoridades comunistas trabajan para colocar a Ma Yinling, uno de los poquísimos obispos chinos sin reconocimiento del Papa a la presidencia de los dos mayores organismos de control sobre la Iglesia, la Asociación Patriótica y el Consejo de obispos chinos, un facsímile de la conferencia episcopal.
Todo esto mantiene una alta tensión entre los dos componentes del catolicismo chino: las comunidades "subterráneas" y las oficialmente reconocidas. La carta escrita en el 2007 por Benedicto XVI a los católicos de China para indicarles cómo volver a unirse choca con la voluntad de las autoridades chinas de tener vivas y usufructuar en su propio beneficio estas divisiones. Y de hecho la carta papal es hasta ahora un tabú en el país, circula con dificultad.
Imagen: (Reuters)Niños en China durante su Primera Comunión.
Ambas noticias señalan un cambio en la secuencia de las ordenaciones episcopales en aquel país. En los últimos años las ordenaciones episcopales en China han sido oscilantes, entre apertura y endurecimientos del gobierno comunista. En el 2005 todos los nuevos obispos fueron ordenados con la aprobación del Papa y de las autoridades chinas. En el 2006, en cambio, en reacción al nombramiento como cardenal del obispo de Hong Kong, Joseph Zen - nombramiento considerado hostil por Pekín - el gobierno chino volvió a ordenar obispos sin indicación del Papa. En el 2007, tras la carta de Benedicto XVI a los católicos de la China, los obispos volvieron a ser consagrados con la aprobación de Roma. También el nuevo prelado de Pekín fue designado con el consentimiento del Papa.
Pero desde diciembre del 2007 se bloqueó todo. Por más de dos años no ya no hubo ninguna ordenación. El bloqueo se interrumpió el 18 de abril de este año, cuando, en Hohhot, fue consagrado obispo el sacerdote Paolo Meng Quinglu, 47 años. Desde entonces las nuevas ordenaciones se reiniciaron a buen ritmo. Y siempre con la aprobación tanto de Roma como de las autoridades chinas.
La Santa Sede ha dado amplia publicidad a los dos nombramientos episcopales ocurridos en julio, dando así prueba de creer que el nuevo curso de las relaciones está en fase de consolidación. En ambos casos, las noticias publicadas en "L'Osservatore Romano" especificaron que todos los obispos gozan de la doble aprobación de Roma y Pekín.
En el Vaticano se mira pues con cauto optimismo esta hornada de nombramientos episcopales, realizados con la doble aprobación de Roma y de Pekín. Naturalmente, los diplomáticos vaticanos saben que nuevos endurecimientos por parte de China están siempre al acecho. Saben sobre todo que una solución de este tipo no es, de hecho, la óptima, ni para la Iglesia, ni para la libertad religiosa en general. Hoy, en el mundo, sólo en Vietnam existe la obligación del "placet" estatal para cada nuevo obispo, y la Iglesia tiene que sufrir tal condición en obediencia a los acuerdos escritos con el régimen. En China no existe ningún acuerdo de ese tipo, ni se prevé que vaya a existir dentro de poco, pero es precisamente lo que está ocurriendo hoy en la práctica. Dando por descontado que para los obispos no reconocidos por el gobierno la vida es dura, plena de arrestos y vejaciones. Así como también la actividad de los obispos reconocidos oficialmente y las respectivas diócesis son sometidas a controles asfixiantes.
A inicios de este mes de julio, el ministerio de los asuntos religiosos reunió en Pekín a decenas de obispos durante cuatro días de adoctrinamiento sobre la política religiosa del gobierno. Las autoridades comunistas trabajan para colocar a Ma Yinling, uno de los poquísimos obispos chinos sin reconocimiento del Papa a la presidencia de los dos mayores organismos de control sobre la Iglesia, la Asociación Patriótica y el Consejo de obispos chinos, un facsímile de la conferencia episcopal.
Todo esto mantiene una alta tensión entre los dos componentes del catolicismo chino: las comunidades "subterráneas" y las oficialmente reconocidas. La carta escrita en el 2007 por Benedicto XVI a los católicos de China para indicarles cómo volver a unirse choca con la voluntad de las autoridades chinas de tener vivas y usufructuar en su propio beneficio estas divisiones. Y de hecho la carta papal es hasta ahora un tabú en el país, circula con dificultad.
Imagen: (Reuters)Niños en China durante su Primera Comunión.
El mundo católico chino celebró Pentecostés
mayo 26, 2010
1.00 p m| PEKIN 26 may. 10 (FIDES/BV).- El mundo católico chino celebró la solemnidad de Pentecostés en comunión con la Iglesia universal, como signo de la Jornada Mundial de oración por la Iglesia en China convocada por el Papa Benedicto XVI.
En la parroquia de Qing Shan de la Mongolia Interior, 17 catecúmenos recibieron los Sacramentos de la iniciación cristiana durante la Eucaristía de Pentecostés, ante millares de fieles. Con la ocasión anticiparon la oración por la Jornada Mundial de oración por la Iglesia en China, consagrando la Iglesia en China a la Virgen Auxilio de los Cristianos, realizando una “peregrinación espiritual” al Santuario de la Virgen en She Shan, como indicó el Papa. Además, rezaron por las víctimas del terremoto de Yu Shu.
Celebraciones similares se llevaron a cabo también en muchas otras iglesias del continente. Según el Kong Ko Bao (el boletín diocesano en chino), Mons. John Tong, Obispo de Hong Kong, presidió la solemne Eucaristía de Pentecostés para más de 2,500 neobautizados, rezando de manera particular para que “el Espíritu Santo descienda sobre ellos, donándoles vitalidad para que puedan profundizar su contacto con Dios, con el próximo y con la Iglesia, y puedan testimoniar juntos el Evangelio”.
Entrada de Buena Voz acerca de la Iglesia en China
Imagen: (Reuters)Católicos con sus velas durante la misa. Según estadísticas de la Agencia de Noticias Xinhua, hay más de 21 millones de miembros de iglesia cristiana en China.
Las dificultades de ser Obispo en China
abril 22, 2010
4.00 p m| ROMA 22 abr. 10 (EDA/BV).- No es fácil hoy en día ser obispo "oficial" en China tras el comunicado de prensa del 25 de marzo por la Santa Sede. Consultados varios obispos "oficiales", reconocidos episcopalmente tanto por Roma como por Pekín, opinan que la aplicación, para ellos, de ciertos consejos expresados por la Santa Sede en esa reciente declaración sobre la Iglesia en China, los colocan en una posición delicada.






