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Artículos con la etiqueta TLC


viernes, marzo 05, 2010

por Jorge Toyama en Apuntes Laborales (Semana Económica)

Los TLCs están de moda. Nuestro país ha suscrito y está suscribiendo TLCs con diversos mercados. ¿Cuál es el impacto laboral? ¿Los TLCs generarán más empleos?

Un reciente estudio del BID muestra que los TLCs con EEUU, China y la Unión Europea generarán, directa e indirectamente, 40,000 nuevos puestos de trabajo y un modesto aumento en el promedio de salarios de 0.19%. Asimismo este interesante estudio destaca que los sectores intensivos de mano de obra serán los principales beneficiados (agricultura, textiles) y los afectados son las actividades que concentran más capital y tecnología (maquinaria, productos químicos).

Además el indicado estudio destaca que el TLC con EEUU favorece la mano de obra femenina, de mediana calificación y se concentra en Lima; el TLC con UE favorece la mano de obra masculina, de baja calificación y se es descentralizador; el TLC con China tiene menos impacto en el mercado de trabajo.

Hasta la fecha los TLCs han servido para la introducción de una serie de normas y políticas a favor de los trabajadores y sindicatos tales como procesos inspectivos y judiciales céleres, limitaciones a la tercerización e intermediación, políticas tutelares a favor de los derechos fundamentales y en general mayor intervención del Estado en las relaciones laborales ya sea para la suscripción de un TLC o para asegurar su cumplimiento (los TLCs tienen un capítulo laboral).

De cara a los sindicatos y trabajadores se genera una herramienta valiosa para el control de los excesos y abusos de las empresas dado que “lo laboral” cada vez más influye en el comercio y las transnacionales buscan que sus proveedores sean buenos empleadores (no exista trabajo de menores, trabajo forzoso, actos antisindicales, discriminación, etc.). Varias empresas nacionales han tenido que adecuar algunas de sus políticas laborales a los lineamientos o invocaciones de sus clientes internacionales.

Los TLC no son la “panacea laboral” pero creemos que el principal efecto de estos tratados es la generación de una mayor cultura de cumplimiento de las obligaciones laborales como un imperativo ético y comercial más que una mera necesidad de adecuarse a las leyes.

viernes, octubre 16, 2009

14 Oct 09

por Alfredo Bullard G. en Semana Económica

Sigo impresionado con el entusiasmo y reacciones al tema de los TLC y sobre todo al TLC con Chile. Sinceramente no me imagine tanta polémica. Pensé en contestar vía comentarios, pero hay mucho que decir. No voy a contestar todo lo que se ha dicho por que esto dejaría de ser un post y se volvería un libro. Pero si voy a comentar algunos puntos que considero los más importantes. Y les promete que, al menos por ahora, este va a ser mi último post sobre el tema. Creo que ya nos merecemos pasar a otra cosa.

He identificado a cuatro entusiastas comentaristas (Cecilia, Charo, Julia y Char) que escriben curiosamente parecido, usan adjetivos idénticos y piden o sostienen básicamente lo mismo: (1) demostraciones numéricas de los beneficios del TLC, (2) que la balanza comercial entre Chile y Perú es deficitaria y (3) que se bajen los aranceles a 0. La verdad no termino de encontrar la consistencia entre todas esas afirmaciones.

¿Dónde están los números?

Comencemos con lo primero. Es curioso que pidan tanto dato y no den ninguno para sustentar su posición. ¿Dónde están los números que demuestran que los TLC son perjudiciales? Me podrán decir que quienes proponen libre comercio deben probar sus beneficios. Pero es justo lo contrario. Si se va a limitar la libertad de alguien, ese alguien debe probar por que se justifica tal limitación. Más allá de las distintas demostraciones que han sido sugeridas o mencionadas en varios comentarios (el Handbook of Economic Growth compilado por Aghion y Durlauf que alguna vez pude revisar y citado por Marco tiene información muy valiosa, los trabajos de la OECD, los resultados econ´micos del Perú, etc.) la carga de la prueba esta en otro lado.

Todo el análisis para pedir justificaciones parte de una premisa errada: que el intercambio comercial es un juego de suma 0 donde lo que uno gana es por que el otro pierde. Pero eso no es así. El intercambio comercial es un win win, donde ambos ganan. Si yo compro un televisor ganó por que tengo la TV que deseaba, y gana el vendedor por que tiene el dinero que también deseaba. Lo que están pidiendo es que se demuestre quien gana y quien pierde. Pero eso no es lo que va a ocurrir. Pueden haber distribuciones distintas. Uno puede ganar más de lo que gana el otro. Pero enun intercambio libre ambos ganan.

El comercio genera ganancias individuales en quienes participan en el intercambio. Y el intercambio no es entre países. Es entre ciudadanos o empresas de esos países. Los Estados de los países se han metido en medio para distorsionar las cosas. Pero en realidad es cada individuo o empresa la que sabe que gana en realidad. Y si no gana no intercambia. Salvo que el intercambio se de entre incapaces, bajo coacción, o por error, el juego genera ganancias a ambos lados. Y confió en las decisiones individuales libres de barreras como el mejor indicador de que es bueno y que es malo. Si el intercambio con ciudadanos chilenos (con los de cualquier otro país) no genera beneficios para ambos, entonces el intercambio no se dará. Creer que se requiere una justificación numérica colectivamente determinada para devolver la libertad a los ciudadanos equivale a decir que un secuestrador debe ser declarado inocente si me demuestra que los beneficios que obtuvo superan los costos que infringe a la víctima.

¿Y la balanza comercial negativa?

Esa es una de las grandes falacias que se usan para criticar al intercambio comercial libre: si Chile vende más de lo que vendemos nosotros entonces, se dice, esta mal. Ya Marco explicó muy bien cual es el error. Lo complemento con un ejemplo. Yo hago mis compras en el supermercado de la esquina. Wong me vende muchas cosas y yo no le vendo nada. El déficit comercial es apabullantemente abrumador en mi contra. Si el argumento del déficit en la balanza comercial es correcto, estaré mejor si dejo de comprar en Wong. Es absurdo. Yo recibo beneficios de comprar en Wong así no le vendiera nada. Recordemos que el intercambio no es entre países, sino entre personas. Son ellas las que deciden y las que definen si el TLC es bueno o malo para ellos. Si a Cecilia, Charo, Char y Julia creen que el TLC es malo para ellos, que ni compren ni vendan nada a Chile. Están en su derecho y ese será el ejercicio de su voluntad. Es su decisión. Sólo les pido que no se manipule al Estado para quitarme mi derecho de comprar o vender de Chile.

¿Qué se bajen los aranceles a 0?

Yo feliz. Coincido que esa es la verdadera solución. Lo mejor que puede hacer un país es eliminar las barreras al comercio de manera unilateral y sin esperar que los otros lo hagan. Pero sinceramente no entiendo por que quienes están contra el TLC proponen una cosa como esa. Es totalmente inconsistente.

Como digo en mi post anterior, los TLCs son soluciones imperfectas y que responden a otro criterio equivocado pero muy popular: no puedes bajar aranceles si el otro no los baja. Curiosa forma de generar bienestar. Es como decir: “Mira, si no bajas tus aranceles, yo voy a tomar como rehenes a los consumidores de mi país y los voy a castigar con precios más altos y peores productos hasta que tu cambies de opinión”. Suena estúpido, pero así funcionan esas negociaciones. Y funcionan así como consecuencia del complejo del que tanto hemos hablado.

Por eso me parece tan inconsistente: no quiero ni imaginar que se diría, motivados por el complejo, si Perú baja aranceles con Chile y Chile no baja nada. Posiblemente quemarían en la hoguera a quien tome esa decisión. Los TLCs, con el absurdo sistema de tener como rehenes a mis propios cuidadnos, han permitido algún nivel de liberalización ante la negativa de reducciones unilaterales por parte de los Estados.

Pero si estamos de acuerdo con eso, perfecto. Si todos apoyan la liberalización unilateral, me sumo a la idea, empujémosla y dejemos de discutir sobre TLCs y sus imperfecciones. Recolectemos firmas. Cecilia, Julia, Charo y Char pueden poner sus firmas al comienzo del planillón. Yo firmo al toque detrás de ellas. Pero la verdad no creo que nadie nos haga caso.

¿Y si convocamos a referéndum?

El derecho a comerciar y comprar libremente es un derecho individual, no colectivo. Es a los individuos a quienes se nos expropio ese derecho. No es una decisión de la mayoría. Como bien dijo alguien, al Estado le corresponde respetar la libertad de los consumidores. Hay derechos que no pueden ser abolidos democráticamente, como la vida, la integridad física o el derecho a interrelacionarnos con otros. Es sintomático que se pretenda que sea una decisión tomada solo por gremios empresariales, pero la inclusión de consumidores no resuelve el problema de fondo: el privar de un derecho individual por decisión colectiva.

¿Y si se llevan nuestro territorio?

Es curioso como el trauma de la Guerra del Pacífico nos hace ver el fantasma de la pérdida de territorio por todas partes. Varios han dicho que la definición de territorio del TLC con Chile crea un riesgo de que después no los quieran quitar. Me pregunto si alguien de los que hizo esa afirmación ha revisado que dice el Tratado al respecto.

La definición contenida en el artículo 2.2. del Tratado remite al Derecho Internacional y al Derecho Nacional, incluyendo nuestra Constitución. Ello significa que el Tratado reconoce el ejercicio de derechos de soberanía y jurisdicción por parte del Perú, respecto de las aguas suprayacentes y del lecho y subsuelo marinos hasta doscientas millas medidas desde la línea de base.

Lejos de debilitar la posición del Perú en la Haya, el remitir las definiciones de territorio de Perú y de Chile al ejercicio de derechos de soberanía y jurisdicción conforme al Derecho internacional, la posición peruana se refuerza. En Derecho internacional no se puede presumir la existencia de acuerdos en materia de delimitación marítima ni cabe atribuir naturaleza limítrofe a instrumentos concebidos para objetos y fines diferentes, como es el caso del TLC. De hecho el artículo 19.2 del TLC establece la prevalencia del Tratado de Lima y su Protocolo Complementario por sobre el TLC. Lo que hace el TLC es dejar claro que los límites están definidos en tratados de límites, y no en tratados de distinta naturaleza.

En fin les agradezco a todos su entusiasta participación en el debate. Espero tener debates tan interesantes e intensos en otros temas, como el de facultades de la SUNAT o el proyecto de Código de Consumo. Pero esa ya es otra historia.