Archivo por meses: julio 2015

Los mapas parlantes, la zonificación ecológica, el ordenamiento del territorio y la evaluación de impacto ambiental

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Oscar Cuya

En la investigación social y en especial en los estudios de impacto ambiental (EsIA) se elaboran mapas parlantes.  “La asamblea comunal elige a un grupo de pobladores compuesto por seis a ocho personas, quienes describen la situación de los recursos naturales, los sistemas productivos, el medio ambiente, tanto del área rural como urbana (…) con la ayuda de dibujos de mapas” (Clavería, p.39).

Tales mapas son valiosísimos para la evaluación del impacto ambiental. Superponiendo sobre dichos mapas, los componentes físicos del proyecto, se podría delimitar las áreas que recibirían mayor efecto;  y con ello tener una base para la medición, valoración y ulterior compensación económica de impactos (si fuera el caso); sin embargo, casi no se emplean estos mapas parlantes para tales fines.

El especialista en cartografía restará importancia a los mapas parlantes puesto que la información no está georreferenciada,  es decir no tiene coordenadas. Dirá que ese mapa es, en realidad, un croquis y que está bien que se generen, pero que no corresponde incorporarlos en el juego de mapas que tiene que elaborarse y presentarse para completar el estudio (EsIA).

En la fase del EsIA, en la que se elaboran las matrices de impacto, se utilizan los diferentes mapas temáticos, que ubican y muestran las características de los componentes físicos y  biológicos del medio; pero no es habitual el uso de los mapas parlantes. Las decenas de mapas parlantes van al archivo, y algunos, escaneados,  van al anexo del estudio para dejar constancia que efectivamente se elaboraron mapas parlantes.

Será importante, antes, definir lo que denominamos carta, mapa y plano. Podríamos decir que  “una ‘carta’ es la representación del terreno sobre un formato plano, es decir de dos dimensiones. Cuando la superficie es pequeña y por tanto la curvatura terrestre no influirá en la representación cartográfica, se recurre a una representación plana, de forma que todos los puntos representados están vistos desde su perpendicular. A esta representación cartográfica se le denomina ‘plano’ y pertenece al campo de la topografía. Esto funciona bien para distancias pequeñas, pero se recurre a un sistema de proyección cuando la superficie que estemos considerando es bastante grande y por tanto influenciada por la curvatura terrestre. A esta parte de la tierra representada se le llama ‘mapa’ y pertenece al campo de la Geodesia”. Fuente: Perú Ruteable (2010).

Así definidos tales representaciones probablemente quede confirmado que los mapas parlantes son croquis. Mas nada impide que busquemos una situación intermedia y agreguemos  referencia cartográfica al mapa parlante. Los actuales GPS permiten registrar la ubicación de los sitios con un nivel aceptable de exactitud.

Y todo este texto para invitarles a ver la película “La Travesía de Chumpi”, de Teleandes Producciones (2009), en la que se muestra a la población Achuar elaborando su mapa con el auxilio de un GPS. También quedan invitados a leer la narración de los sucesos que ocurrieron durante la filmación de la película. Así, el relato de Fernando Valdivia sobre una serie de acontecimientos pone en relieve las diferentes percepciones con las cuales tratamos, cuando nos comunicamos. En su texto se advierte también un llamado a la investigación (Valdivia, 2008).

La Travesía de Irar y Chumpi: filmando con los jibaro-achuar – Segunda Parte (Valdivia, 2008)

http://teleandesproducciones.blogspot.com/2008/10/la-travesa-de-irar-y-chumpi-filmando.html

La película “La travesía de Chumpi” muestra algo de la vida cotidiana en Chicherta, una comunidad Achuar de la cuenca del río Pastaza.  Los acontecimientos se centran en una expedición de un grupo de la comunidad que se dirige hacia un lugar que consideran sagrado; y la elaboración de un mapa con un GPS, que muestra los recursos y sitios de interés de sumo valor para la comunidad (Teleandes Producciones, 2009).

Luego de ver la película surgen reflexiones sobre varios instrumentos de gestión de la política ambiental del Perú. Si bien hablamos del ordenamiento territorial y la zonificación económica ecológica deberíamos tener en cuenta que los espacios territoriales “no están vacíos ni desordenados”.

Veamos entonces la película: La Travesía de Chumpi

(Valdivia, 2009; Teleandes Producciones, 2009).

https://vimeo.com/59512111

http://teleandesproducciones.blogspot.com/search/label/LA%20TRAVESIA%20DE%20CHUMPI

Y ahora que estamos tratando sobre películas también podría ser recomendable ver la siguiente:

“Tierra Prometida”, película dirigida por Gus Van Sant, interpretada por Matt Damon, John Krasinski y Frances McDormand.

Un ejecutivo de una gran empresa, llega a un pequeño pueblo para gestionar la  compra de los derechos de perforación petrolera a los propietarios de las tierras. En esa población, el ejecutivo tendrá ocasión de reconsiderar los procesos de participación ciudadana (Sant, 2013).

http://www.imdb.com/title/tt2091473/

Literatura citada

Clavería Huerse, R. (n.d.). Metodología “SAS Cholo”: Fortalecimiento del capital social y humano en los planes de desarrollo local con enfoque de género e interculturalidad.
G.L., K. (2010, February 13). Mapas. Conceptos básicos. Tomado de http://perut.org/index.php?topic=109.0
Sant, G. V. (2013). Promised Land. Drama.
Teleandes Producciones. (2009). LA TRAVESIA DE CHUMPI. Tomado de https://vimeo.com/59512111
Valdivia, F. (2008, October 26). La Travesía de Irar y Chumpi: filmando con los jibaro-achuar – Segunda Parte. Tomado de http://teleandesproducciones.blogspot.com/2008/10/la-travesa-de-irar-y-chumpi-filmando.html
Valdivia, F. (2009, September 6). Este 21 de octubre se estrena LA TRAVESIA DE CHUMPI. Tomado de http://teleandesproducciones.blogspot.com/search/label/LA%20TRAVESIA%20DE%20CHUMPI

La percepción ambiental en las fórmulas de calificación de un impacto ambiental

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Oscar Cuya

Una percepción es una captación, selección y organización de una información. La percepción del ambiente es aprendida y está cargada de afectos que traducen juicios sobre el mismo. Están juntos lo cognitivo y lo emocional, lo interpretativo y lo evaluativo. En suma, la percepción ambiental es aprendida y aparece en los juicios que formamos sobre el medio ambiente. Es resultante tanto del impacto objetivo de las condiciones reales sobre los individuos como de la manera como la intervención social y valores culturales inciden sobre la vivencia del impacto (Kuhnen,  2009, p. 47).

Si aceptamos que los problemas ambientales deben ser analizados considerando la relacion entre la sociedad la persona y la naturaleza (Kuhnen,  2009, p. 40), las formulaciones para la calificación del impacto ambiental deberían incluir los tres factores: sociedad, persona y naturaleza. Así, se tendría el enunciado siguiente: un proyecto algo cambia en la naturaleza y en la sociedad lo cual es percibido de modos particulares por las personas.

Si se emplea dicho enunciado como premisa cobra mucho sentido la definición de impacto ambiental planteada por Gómez (2003), quien anota que  “para entender el concepto de impacto ambiental, resulta útil distinguir lo que es la alteración en sí de un factor –efecto o impacto sin adjetivo-, de la interpretación de dicha alteración en términos ambientales y, en última instancia, de salud y bienestar humano. Este significado ambiental es lo que define más propiamente el impacto ambiental”  (p. 172-173).

Las fórmulas para la calificación de impacto ambiental no solo deberían considerar la magnitud e importancia del impacto ambiental, sino la percepción ambiental de las personas a ser afectadas. Si un proyecto genera efectos ambientales menores, por su magnitud e importancia, y a pesar de ello no recibe aceptación de la población, es posible que la percepción ambiental de tal proyecto sea negativa.

¿Cree usted que este razonamiento aplica a los proyectos de inversión que no son aceptados por la población?

Literatura citada

Gómez Orea, D. (2003). Evaluación de impacto ambiental. Un instrumento preventivo para la gestión ambiental (2 ed.). Madrid: Mundi Prensa.

Kuhnen, A. (2009). Meio ambiente e vulnerabilidade a percepção ambiental de risco e o comportamento humano. Geografía (Londrina), 18(2), 37–52.

Comunicación para el desarrollo en los estudios de impacto ambiental

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Oscar Cuya

Probablemente, muchos desencuentros entre los proyectos y los grupos de interés se deba a la falta de diálogo y comunicación. Convendría aclarar que una comunicación del tipo periodístico no es necesariamente lo que se requiere sino una comunicación para el desarrollo, pues ella garantiza que la interacción converja sobre un punto común, el desarrollo del proyecto y el desarrollo de la comunidad.

Guadalupe Garcia Godos, comunicadora para el desarrollo, egresada de la PUCP, nos dice lo siguiente: “Hacer un EIA [Estudio de Impacto Ambiental] no es fácil. (…) Se realiza el Plan de Participación Ciudadana, que tiene cuatro momentos. En el primer taller presenta a la empresa y lo que es un EIA. El segundo taller revisa los resultados de los datos poblacionales (cuántos hombres, mujeres, niños, salud, educación). Luego de esta instancia se entrega el EIA y el resumen ejecutivo. El tercer taller ve los impactos y el plan de manejo de estos que la empresa tomaría para minimizarlos. El cuarto momento es la audiencia pública, donde se resume lo anterior y se evalúa el EIA” (García Godos, 2013).

Por otro lado, Jorge Acevedo, coordinador de la especialidad de Comunicación para el Desarrollo de la PUCP, señala que “la comunicación debe ser transversal y que si bien las comunicaciones han ganado campo, de esa apertura no siempre se entiende que la comunicación es un proceso que debiera fortalecerse y trabajarse en todo el ciclo de vida del proyecto, (…)  algunos creen que la comunicación es producir materiales, hacer publicidad, cuando en realidad de lo que se trata es construir en diálogo con los actores” (Acevedo, 2011).

En la página web de la PUCP se anota que “la especialidad de comunicación para el desarrollo promueve el análisis y la gestión de estrategias de comunicación con la finalidad de generar o mejorar procesos de comunicación interpersonales, grupales y masivos que apunten al desarrollo social”. Esta especialidad “busca preparar al estudiante para la investigación, el diseño, la gestión y la implementación de estrategias, acciones y mensajes en proyectos de comunicación y organizaciones, enfatizando en temas de actualidad para el mejoramiento de la calidad de vida, tales como salud, educación, ciudadanía y derechos humanos, género, desarrollo institucional, productividad y medio ambiente” (PUCP, n.d.).

A partir de lo anotado, podríamos inferir la importancia de la Comunicación para el Desarrollo en los procesos de evaluación de impacto ambiental, en los cuales, como elemento central de la licencia social, están los acuerdos y consensos entre el proyecto y la población del área de influencia. Se podría decir, entonces, que una participación ciudadana plena, legal y legítima en la evaluación de impacto ambiental, más que una tarea de lobby o cabildeo es una tarea de comunicación para el desarrollo.

En otra línea de pensamiento, desde que las personas tienen conceptos diferentes acerca de los términos ‘ambiental’ e ‘impacto ambiental’ se van configurando núcleos de desconexión en la comunicación, producto de los diferentes acervos de los diversos grupos de interés de la población, Estado y empresa. Es importante anotar que el “concepto de ambiente en la evaluación de impacto considera no solo los componentes biofísicos sino también los fisicoquímicos, biológicos, visuales, culturales y socioeconómicos del ambiente” (International Association for Impact Assesment IAIA, 2009, p.1).

Señala Gómez (2003) “Para entender el concepto de impacto ambiental, resulta útil distinguir lo que es la alteración de en sí de un factor – efecto o impacto sin adjetivo-, de la interpretación de dicha alteración en términos ambientales y, en última instancia de salud y bienestar humano; este significado ambiental es lo que define más propiamente el impacto ambiental” (p. 147).

Entender así el impacto ambiental implicaría que la evaluación de impactos se oriente a variables ambientales que determinen el bienestar de la población  (servicios ecosistémicos por ejemplo) y no enfatizar en la evaluación de componentes ambientales, por separado, tal como es práctica común, hoy en día.

No es que toda la problemática de la investigación ambiental se sitúe en los conceptos sino que tanto la evaluación como la investigación ambiental requieren una previa integración de los sistemas conceptuales disciplinarios, es decir interdisciplinariedad y transdisciplinariedad. Por otro lado, no puede dejar de señalarse que son también determinantes, en el campo de la evaluación ambiental, lo que entendamos por  medición, evaluación y valoración.

Aquí será importante tener en cuenta tanto la semántica como la pragmática. Según Putnam, “la pragmática presupone la semántica, en el sentido de que antes de investigar lo que quiere decir la persona X con la expresión Y, o como usa el concepto de verdad la persona Z, se debe tener razonablemente claros los conceptos semánticos de significado y verdad, de la misma manera que un físico se cerciora que comprende el concepto de peso atómico antes de proceder a medir pesos atómicos (Citado por Bunge, 2008, p. 36). Aunque, todo esto, ya es lingüística y tarea para una investigación de la pragmática de los términos empleados en la evaluación de impacto ambiental.

Literatura citada

Acevedo, J. (2011, Agosto). La comunicación es transversal, está presente en todo el proyecto. Extraído desde  https://btpucp.pucp.edu.pe/entrevistas/jorge-acevedo/

Bunge, M. (2008). Semántica I. Sentido y referencia. Barcelona: Gedisa.

García Godos, G. (2013, Marzo). El comunicador es el filtro para un buen entendimiento. Extraído desde https://btpucp.pucp.edu.pe/entrevistas/guadalupe-garcia/

Gómez, D. (2003). Evaluación de impacto ambiental. Un instrumento preventivo para la gestión ambiental (2 ed.). Madrid: Mundi Prensa.

International Association for Impact Assesment (IAIA), I. (2009). What is impact assessment? Fargo ND, EE. http://www.iaia.org/publicdocuments/special-publications/What%20is%20IA_web.pdf

PUCP. (n.d.). Comunicación para el Desarrollo.  http://facultad.pucp.edu.pe/comunicaciones/carreras/comunicacion-para-el-desarrollo/

La evaluación de impacto ambiental como una disciplina técnica

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Oscar Cuya

Los estudios de impacto ambiental (EsIA) son considerados productos técnico-científicos por sus propios desarrolladores, quienes comparten ciertos marcos teóricos y procedimientos que implícitamente conforman una disciplina técnica, la cual podría ser denominada “Evaluación de Impacto Ambiental” dado que los textos, manuales y normas legales hacen referencia con dicho epíteto a los EsIA y al proceso técnico, administrativo y participativo que se sigue para su revisión y aprobación por parte de alguna autoridad estatal. Esta disciplina tendría como tarea central la predicción y valoración de los impactos ambientales de los proyectos o intervenciones humanas, en general, sobre el ambiente.

Los EsIA no solo deben predecir los cambios en las variables físicas, económicas y sociales sino valorarlas, en el sentido de valiosos por su calidad o como estimación monetaria de las pérdidas de servicios ecológicos o ambientales. Esta valoración implicará preferencias de orden subjetivo, tanto individuales como colectivas (de los grupos de interés).

La elaboración de un EsIA más que una actividad científica es una actividad técnica que produce un “documento”. Este documento es un estudio predictivo de los efectos que ocasiona un proyecto sobre el ambiente, es decir sobre el  medio y la población.

Dado que los impactos ambientales de los proyectos son de naturaleza física, económica o social, en la elaboración del EsIA confluyen múltiples disciplinas científicas y técnicas, cada cual con su propio marco teórico y metodología, y accionar teórico y metodológico, bastante disociado, que hace que el EsIA solo sea multidisciplinario y no un estudio integrado o interdisciplinario.

Si se estableciera explícitamente una disciplina denominada evaluación de impacto ambiental quizá se logre un mejor estudio. Esta disciplina articularía diversas ciencias y técnicas alrededor de la predicción, calificación y valoración del impacto ambiental; tendría su propia identidad axiomática y metodológica, incorporando también algunos, pero no todos, los conceptos y métodos de la ecología y de las ciencias sociales y generando otros nuevos. Todo este razonamiento es compatible con lo que señala Gallopín (2000), “es probablemente que a través de la alternativa de articulación se puede dar de mejor manera la cooperación e integración entre disciplinas y no a través de la absorción de la temática ambiental por una u otra de las disciplinas existentes actualmente (p. 127).

Podría tenerse desacuerdos sobre la naturaleza técnica o científica del EsIA pero no en la necesidad de los conocimientos científicos para elaborar un estudio pertinente. Dado que los EsIA deben predecir los impactos sobre el medio y la población, por la futura intervención de un proyecto, la naturaleza explicativa y predictiva de los conocimientos científicos sin duda facilitan la predicción de los impactos ambientales.

¿Y usted qué piensa? ¿Podríamos decir que existe una disciplina científica o tecnológica denominada “Evaluación de Impacto Ambiental”?

Literatura citada

Gallopín, G. (2000). Ecología y ambiente. In Los problemas del conocimiento y la perspectiva ambiental del desarrollo (pp. 88–141). México D.F.: Siglo XXI.