Dentro de los temas tratados en la mesa redonda desarrollada como parte de las actividades de la cuarta edición del FLISOL, comentábamos en nuestro artículo anterior la relación que a nuestro entender encontramos entre la filosofía del software libre y los objetivos de una buena educación debido particularmente a sus fines coincidentes en cuanto a la gestión del conocimiento y la consecuente contribución al saber humano, asuntos que recaen además dentro de las responsabilidades que toda institución u organización educativa posee como impulsadora del progreso de la humanidad.
En esta oportunidad, continuaremos con una primera aproximación a las consideraciones que creemos se deben tener en cuenta cuando se habla de incorporar el software libre en las aulas, cuestiones que a lo largo de nuestro texto intentaremos además extender de manera general hacia las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) dado que responden a perspectivas similares.
Mencionaremos entonces que existen dos aspectos que a nuestro entender resultan esenciales, el primero de ellos referido a un enfoque que resulta ineludible toda vez que hablamos de educación y que está relacionado con la temática pedagógica y el segundo, no menos complejo, vinculado con temas de orden social y cultural.
En esta oportunidad, continuaremos con una primera aproximación a las consideraciones que creemos se deben tener en cuenta cuando se habla de incorporar el software libre en las aulas, cuestiones que a lo largo de nuestro texto intentaremos además extender de manera general hacia las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) dado que responden a perspectivas similares.
Mencionaremos entonces que existen dos aspectos que a nuestro entender resultan esenciales, el primero de ellos referido a un enfoque que resulta ineludible toda vez que hablamos de educación y que está relacionado con la temática pedagógica y el segundo, no menos complejo, vinculado con temas de orden social y cultural.


