En tiempos en que los teléfonos móviles nos permiten comunicarnos mediante voz, texto y correo electrónico, navegar en la Web, descifrar datos de ubicación y entretenernos en el camino, la era de la Internet móvil ya no es más que una inminente realidad, aquella que además se ve apoyada por la existencia de redes inalámbricas de alta velocidad y por diseños de baterías enfocados en lograr su mayor performance. Escenario que también se ve reflejado en las estadísticas, pues según un último conteo se conoce que en todo el mundo existen actualmente más de 4 billones de abonados móviles, y por si esto no fuera poco, se sabe también que por primera vez en la historia ocurrirá que en este 2009 la mitad de todas las nuevas conexiones a Internet derivarán de un teléfono móvil. (TECHCRUNCHIT 2009)
Pero a pesar de todo esto, quedaba hasta hace algunos meses un detalle aún por resolver: la capacidad de disponer de una amplia variedad de aplicaciones, programas y widgets para estos dispositivos móviles, además de enlazarlas con los diversos servicios Web 2.0 de mayor aceptación a nivel mundial.
Sin embargo, esta situación empezó a resolverse desde el primer instante en que Apple permitió a programadores externos el poder desarrollar también sus propios aplicativos. Decisión que alcanzó tal grado de éxito que un artículo publicado en Portfolio menciona que el número de descargas de aplicaciones en la AppleStore ha superado los 500 millones; lo cual constituye un acontecimiento que no ha hecho más que reforzar otras iniciativas similares, tales como la de Google, quien a través de Android abrió su mercado para el desarrollo de software para su teléfono móvil de código abierto. Así también, Research in Motion siguió el ejemplo para los BlackBerry en tanto que Palm, Microsoft y Nokia ya están en esa misma línea. (PORTFOLIO 2009a, NOKIA 2009). Se conoce además que Motorola ha apostado por Android (ARSTECHNICA 2009) mientras que Panasonic y NEC presentaron 9 teléfonos Linux en el último Congreso Mundial Móvil de Barcelona, realizado en Febrero de este año. (LA FLECHA 2009a)
Pero a pesar de todo esto, quedaba hasta hace algunos meses un detalle aún por resolver: la capacidad de disponer de una amplia variedad de aplicaciones, programas y widgets para estos dispositivos móviles, además de enlazarlas con los diversos servicios Web 2.0 de mayor aceptación a nivel mundial.
Sin embargo, esta situación empezó a resolverse desde el primer instante en que Apple permitió a programadores externos el poder desarrollar también sus propios aplicativos. Decisión que alcanzó tal grado de éxito que un artículo publicado en Portfolio menciona que el número de descargas de aplicaciones en la AppleStore ha superado los 500 millones; lo cual constituye un acontecimiento que no ha hecho más que reforzar otras iniciativas similares, tales como la de Google, quien a través de Android abrió su mercado para el desarrollo de software para su teléfono móvil de código abierto. Así también, Research in Motion siguió el ejemplo para los BlackBerry en tanto que Palm, Microsoft y Nokia ya están en esa misma línea. (PORTFOLIO 2009a, NOKIA 2009). Se conoce además que Motorola ha apostado por Android (ARSTECHNICA 2009) mientras que Panasonic y NEC presentaron 9 teléfonos Linux en el último Congreso Mundial Móvil de Barcelona, realizado en Febrero de este año. (LA FLECHA 2009a)





