El triunfo moral del Borussia Dortmund sobre el Bayern Munich [1 noviembre 2014]

Yo no solo quiero ganar, quiero sentir”, dijo una vez Jürgen Klopp -entrenador del Borussia Dortmund- y este hermoso gol lo ratifica.

Saque de arquero, tres toques, centro y gol. 30 minutos del primer tiempo y… ¡goooooolazo! frente al todopoderoso Bayern Munich, en el propio Allianz Arena.

El fútbol es emoción.

A inicios de este año, la prestigiosa revista alemana Sport Bild, publicó que el Bayern gasta 203 millones de euros al año en mantener su actual plantilla de jugadores. Una cifra por encima de lo que gasta el propio Barcelona o Real Madrid, estando solo el Chelsea y el Manchester City por encima de los bávaros. Así también, Pep es el entrenador mejor pagado del mundo con 17 millones de euros al año, en tanto que a su vez, Kloppo, como lo llaman sus amigos y colegas, gana 4,3 millones. En la Champions, el Dortmund marcha invicto y líder en su grupo, lo mismo que el Bayern.

Hoy se enfrentaron ambos por la bundesliga y ganó el Bayern 2-1, luego del voltear el partido con gol de Robert Lewandowski, ex-delantero del Dortmund, y un penal. Enhorabuena por los dirigidos por Pep; sin embargo, como hincha del fútbol, me quedo con lo hecho por el Dortmund y hasta puedo animarme a decir que su gol bien vale por más. Una belleza total. Irrepetible, emocionante, mágica. Una magia de fútbol en su mayor expresión. La mejor demostración del juego en equipo con la más alta efectividad.

“Si los espectadores quieren emociones pero tú les ofreces una partida de ajedrez sobre hierba, alguna de las dos partes tendrá que buscarse un estadio nuevo. Los 60.000 dortmundeses que llenan las gradas no vienen para sentarse a contemplar distraídamente un partido de fútbol. ¡Quieren pasión!”. Dijo otra vez Kloppo.

¡Cuánta razón!

Leer más »

8 DE OCTUBRE, ALGO MÁS QUE UN COMBATE

Transcurría la mañana del 10 de julio de 1879 y el capitán chileno Castleton, al mando del Matías Cousiño, recibía luego de una inútil defensa y posterior diálogo con nuestro héroe Miguel Grau, la siguiente petición de éste último:

“Bien capitán, embárquese en sus botes porque lo voy a echar a pique” [1].

Una solicitud que sería luego agradecida por el oficial chileno en una carta que a su vez Grau respondiera el 14 de agosto de ese mismo año, y en la cual nuestro héroe nacional le señalaba lo siguiente: “[mi conducta] fue inspirada por un sentimiento de humanidad, el mismo que emplearé con todo buque… en caso semejante, no mereciendo por ello ninguna expresión de gratitud” [2].

Una cuestión de humanidad.

Aquella que tuviera también Grau el miércoles 21 de mayo de 1879 cuando durante el Combate de Iquique: “sesenta y dos hombres de las aguas, que unidos a los sobrevivientes del primer y segundo intento de abordaje, totalizaban sesenta y ocho prisioneros. Los náufragos chilenos, que se encontraban ‘completamente desnudos excepto dos ó tres que conservaban la camisa’, fueron formados en cubierta y personalmente Grau dispuso que se atendiera a los heridos y se les proveyese de ropa y alimentos” [3].

La misma humanidad que de igual forma expresara el 2 de junio de ese año, doña Carmela Carbajal viuda de Prat, cuando respondiéndole a Grau la carta que éste le enviara, escribiera:

“…con hidalguía del caballero antiguo, se digna Ud. acompañarme en mi dolor, deplorando sinceramente la muerte de mi esposo y tiene la generosidad de enviarme las queridas prendas que se encontraban sobre la persona de mi Arturo, prendas para mí de un valor inestimable por ser, o consagradas por su afecto, como los retratos de familia, o consagradas por su martirio, como la espada que lleva su adorado nombre… tengo la conciencia de que el distinguido jefe, que arrostrando el furor de innobles pasiones sobreexcitadas por la guerra, tiene hoy el valor, cuando aún palpitan los recuerdos de Iquique, de asociarse a mi duelo y de poner muy alto el nombre y la conducta de mi esposo en esa jornada, y que tiene aún el más raro valor de desprenderse de un valioso trofeo, poniendo en mis manos una espada que ha cobrado un precio extraordinario por el hecho mismo de haber sido jamás rendida; un jefe semejante, un corazón tan noble, se habría, estoy segura, interpuesto, de haberlo podido, entre el matador y su víctima y habría ahorrado un sacrificio tan estéril para su patria como desastroso para mi corazón… es altamente consolador en medio de las calamidades que origina la guerra, presenciar el grandioso despliegue de sentimientos magnánimos y luchas inmortales que hacen revivir en esta América las escenas y los hombres de la epopeya antigua…” [4]

Es decir, una humanidad que se muestra superior a todo resentimiento. Una que permite a quienes la practican la posibilidad de estar en paz.

Y seguir.

Porque en la vida más de una vez se nos presentará la oportunidad en la que optemos por ejercer esta humanidad.

O quizás también, en la que decidamos no profesarla.

“Se perdona pero no se olvida”, más de una vez hemos escuchado decir.

Pero, ¿y cuál es el precio de eso?

“… El principito, que me acosaba a preguntas, nunca parecía oír las mías. Y sólo por palabras pronunciadas al azar pude, poco a poco, enterarme de todo…” [5].

Antoine de Saint-Exupéry dedicó su afamada obra a “León Werth, cuando era niño”, escribiendo lo siguiente:

“Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa […]. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria:

A LEÓN WERTH
Cuando era niño.”

Quizás y entonces, volviendo a nuestra pregunta, tendríamos que preguntarle al niño que fuimos: ¿por qué perdonar y olvidar?

Quién sabe si con toda su sabiduría, él nos respondiera:

“Para seguir jugando”.

O lo que sería lo mismo:

Para seguir viviendo.

¡Feliz 8 de octubre para todos!

_______

[1] “Miguel Grau, el hombre y el mar” / Jorge Ortiz Sotelo. Lima: Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2003. p. 223
[2] Ídem, p. 224
[3] Ídem, p. 200
[4] Ídem, p. 204
[5] “El Principito” / Antoine de Saint-Exupéry. Tercera edición. Buenos Aires: Emecé 2012; p.8

Leer más »

CONVERSACIONES CON OJOS DEL SIGLO XX, DE SANTIAGO PEDRAGLIO

Hoy mientras me daba una vuelta por la tienda del Fondo Editorial PUCP, llamó mi atención el libro que aparece en la imagen, primero porque su autor es Santiago Pedraglio, todo un caballero con quien siempre es un gusto cruzarse por la Universidad e intercambiar uno que otro punto de vista -incluído el fútbol-, y segundo porque es un libro que no recordaba haber visto ni en la última Feria del Libro de Lima ni en la última Feria del Fondo PUCP.

Pues bien, al revisarlo -y esta es una de las mejores cosas que aprecio de esta tienda, porque además hay una mesita en donde si quieres te puedes leer medio libro con absoluta libertad antes de comprarlo- pude notar que su primera edición es de setiembre de este año, siendo su contenido el de una serie de diálogos que su autor ha mantenido con destacadas personalidades de nuestro Perú durante el 2011 y el 2012 (sus nombres se pueden ver en la imagen), esto, como un “homenaje no solo a ellos sino a tantos cuyas vidas enriquecen día a día a nuestro país”.

Conversaciones con ojos del siglo XX

Más, ya en el libro, Santiago nos comenta, que la iniciativa de esta obra nació de ciertas conversaciones que él mantuviera durante varios años con el diplomático e historiador Juan Miguel Bákula (JMB). Y es así como en una de estas conversaciones -que es con la que inicia el libro- el gran diplomático peruano comenta con el autor que desde la época de la independencia del Perú “en ningún caso hubo la noción de generar una nueva forma de vida”. Una muy fuerte declaración ante la cual Santiago replica:

“Cuando dice una nueva forma de vida ¿a qué se refiere? ¿Un Estado? ¿Una nación?”

Y JMB responde:

“Lo digo en broma, ¿no? Aquello de que una mañana Pepe se despierta y Maruja le dice ‘Por favor, Pepe’, ‘¿Qué pasa mujer?’, ‘¿Cómo?, ¿no sabes? Somos independientes…’. Y Pepe le contesta: ‘¿Y eso qué es?’ [risas]…”

Tremenda respuesta la del diplomático. Y no solo por lo potente sino también por lo difícil de objetar, al menos para mí.

Entonces, ante esto, uno se queda pensando y se pregunta, ¿cuántas cosas buenas será que tenemos en la vida y no sabemos qué son?… y por ende, no las sabemos valorar.

¿Cuántas en realidad?

Finalmente, demás está decir que, hasta donde lo voy leyendo, el libro está lleno de una serie de reflexiones. Es así como después de JMB sigue el diálogo con Armando Villanueva del Campo, que comenta sobre el origen de las distancias entre el APRA y el comunismo; siguiendo luego el de Alberto Benavides de la Quintana, quien se confiesa un completo convencido de que la minería puede ser un gran agente “integrador” en nuestro país; seguido por el de Francisco Morales Bermúdez, para el que es muy claro cómo es que un mando militar puede tener el control de cuándo iniciar una guerra, más no así de cómo y cuándo realmente terminarla; y así por el estilo, un conjunto de 18 diálogos más.

En definitiva un texto que… difícilmente se puede dejar de leer.

Leer más »

LIMA, HOY Y EL 2025

En el 2012 el Grupo de Estudios sobre Globalización y Ciudades Mundiales (GaWC, por las siglas en inglés de Globalization and World Cities) de la Universidad de Loughborough en Londres, clasificó a Lima y a Santiago como ciudades mundiales del tipo Beta+. Esta distinción fue superada en la región por ciudades como Buenos Aires, clasificada como Alpha–; y por Ciudad de México y Sao Paulo, que fueron consideradas como Alpha. Así también, en dicha clasificación las dos únicas ciudades en el mundo de tipo Alpha++ resultaron ser Nueva York y Londres [1].

Luego, en el 2013 la Unidad de Inteligencia de The Economist publicaba una investigación en la que proyectaba un 2025 con Lima en el puesto 75 dentro de la lista de las ciudades más competitivas a nivel mundial. Una ubicación ocho posiciones mejor que la alcanzada en el 2012. Similar al caso anterior, dentro de la región nuestra ciudad era ubicada por debajo de otras cuatro ciudades, a saber: Sao Paulo (puesto 36), Santiago (60), Buenos Aires (67) y Ciudad de México (72). Así mismo, para este ranking, Nueva York, Londres y Singapur ocuparían en el 2025 las tres primeras posiciones respectivamente [2].

Posteriormente, durante este 2014, el Índice de Ciudades Mundiales (CGI por las siglas en inglés del Global Cities Index) de la consultora A.T. Kearney, ubicaba a Lima en el puesto 61 a nivel mundial. Más, similar a los casos ya mencionados, dentro de la región nuestra ciudad figuraba por debajo de Buenos Aires (20), Sao Paulo (34), Ciudad de México (35), Bogotá (52), Río de Janeiro (56) y Santiago (58). Así también, este índice, que considera 26 métricas agrupadas en 5 dimensiones (capital humano, actividad empresarial, intercambio de información, experiencia cultural y compromiso político), situaba a Nueva York, Londres y París en las tres primeras posiciones, respectivamente [3].

Del mismo modo, este año CityPopulation ubicaba a Lima en el puesto 33 a nivel mundial como la aglomeración urbana más poblada del mundo. Nuevamente, dentro de la región era superada por Ciudad de México (puesto 10), Sao Paulo (12), Buenos Aires (20) y Río de Janeiro (26). En este ranking, Tokio se encontraba en la primera posición para el año en curso [4].

Pues bien, todo esto no hace más que confirmar que nuestra querida Lima es una de las cinco ciudades más importantes de la región, a la vez que con posibilidades de mejorar su estatus de “ciudad global”.

Sin embargo, ¿debería esto sorprendernos?

Para nada, lo cierto es que Lima nació global y fue para muchos la ciudad más grande e importante de América del Sur durante la época del Virreynato. Una distinción que debería siempre de mantener e incluso mejorar si es que tuviéramos plena conciencia de lo que implica consolidar a Lima como una “ciudad global”.

Por tanto, la pregunta que en realidad deberíamos hacernos es la siguiente: ¿los limeños nos conducimos como ciudadanos de una urbe mundial?

Para dar respuesta a esta interrogante miremos primero con mayor detenimiento el reporte del GCI. Allí notaremos que Nueva York, Londres y París marcan una notable diferencia del resto de ciudades en el mundo debido a la experiencia cultural que ellas significan. Así también, la dimensión relacionada con el compromiso político le aporta una cierta diferenciación, aunque comparativamente en menor grado que la cultural. Además, si bien estas tres ciudades tienen una actividad empresarial y capital humano importantes, esto es algo que no les resulta exclusivo, pues ciudades como Beijing y Shangai presentan una actividad similar a la vez que Hong Kong, Tokio, Los Angeles y Chicago, un equivalente capital humano. Así mismo, en cuanto al intercambio de información, la cuestión resulta muy pareja entre las diez primeras ciudades mundiales.

Con todo esto, se refleja entonces que las dimensiones cultural y política constituyen dos aspectos claramente diferenciadores para una ciudad global.

Ahora bien, en relación a nuestra pregunta, pensemos en cuánto nos gusta a nosotros, ciudadanos de Lima, el consumir cultura, o mejor aún, intentemos sincerar nuestras expectativas para determinar si es que estamos esperamos exigirle al próximo alcalde un cambio cultural que -por donde se le mire- nos corresponde en primer lugar, a cada uno de nosotros.

Luego, en cuanto al compromiso político, ¿entendemos bien lo que significa tal compromiso? Porque cuando uno se compromete a algo, lo hace pensando básicamente en dar, y no tanto en recibir. ¿O es que se debe entender de otra manera? Volveremos a esto luego.

Y…¿hay algo más?

Sí.

Lima, nuestra querida ciudad, tiene tantos problemas que a veces ya uno ni sabe cuál es el mayor de todos. El tráfico nos abruma, tanto ruido nos aturde, la seguridad nos reduce, el desorden nos guía, la basura nos rodea, la cultura del miedo nos gobierna, la necesidad inmediata de solución a tanto problema mezcla nuestras prioridades, y así, vemos solo en lo inmediato y ya no en el horizonte. El futuro no es más una consecuencia de nuestro presente. Y entonces, solo nos quejamos. Y nos quejamos de todo. Pero eso sí, la culpa siempre es del otro. Siempre.

Por ello, repasemos un poco nuestras decisiones. Cuando elegimos a Alan, queríamos un cambio, pero él solo quería el poder. Giramos a Fujimori, el cambio llegó pero el poder se compartió con quien no se debía. Y se nos hipotecó la conciencia. Paniagua nos ayudó, pero luego nosotros, muy poco a él. Aprovechó Toledo, la economía mejoró pero nuestra conciencia no.

Vino entonces el mal menor. Ollanta lo peor, Alan ya no tanto. Y nos volvimos a equivocar. Un período después, elegíamos al primero de los nombrados. ¿Algo aprendimos?

A Susana Villarán la eligió una mayoría, y si bien en reñida disputa con Lourdes Flores, hoy parece que ya nadie se acuerda de ello. No tenía experiencia pero una mayoría la respaldó. Y experiencia es algo que le ha faltado, pero claro, la culpa solo es de ella.

De otro lado, hay que reconocer que la lógica economicista del “there’s no such thing as free lunch” (no hay lonche gratis) está muy arraigada en nuestro sistema. Pero cuidado, esa lógica no implica para nada un compromiso. Pongámoslo en un ejemplo, la responsabilidad de la crianza de un hijo es el compromiso que todo padre y madre asumen; sin embargo, nadie en su sano juicio podría imaginarse una sociedad en la que padres y madres criaran a sus hijos bajo la lógica del “no hay lonche gratis”, es decir, esperando algo a cambio. Entonces, que un candidato ofrezca cinco hospitales, más escaleras y semáforos, no implica necesariamente que asume un compromiso prioritario con el ciudadano y mucho menos con la ciudad.

Menciono esto porque lo que Lima necesita es un verdadero compromiso político. Compromiso y no cálculo. Y está claro que de ambos lados, esto es, Lima, nuestra ciudad, necesita que tanto el candidato como el ciudadano estén comprometidos con ella. Resulta en vano que el candidato esté comprometido con el ciudadano y viceversa si es que Lima no está presente en dicha ecuación. No verlo así implica el grave riesgo de dar plena licencia a aquello de “no importa que robe (a Lima) mientras que haga algo (por mí)”.

Una cosa más, ya es momento de darnos cuenta de que existen candidatos cuyo único compromiso es con el poder, y nadie más. Como también de otros tantos que son los oportunistas de turno, aquellos que no tienen nada que perder pero sí mucho que ganar.

Es por todo esto que lamenté el último domingo que Susana Villarán no propusiera con mayor énfasis acciones concretas alineadas con su visión de “una Lima que se atreve a cambiar con honestidad”. Algo que nos involucra a todos. Y lo lamenté porque considero que ese es el punto de partida. Porque como yo mismo lo escribiera por aquí a mitad de año con motivo de la puesta en marcha del Corredor Azul, Lima necesitaba hace buen rato recuperar el principio de autoridad, algo que no se ha logrado del todo, pero que nuestra alcaldesa ha tenido la virtud de empezar. Está claro que no podremos avanzar si es que cada quien hace lo que quiere o lo que le conviene. Una vez más, las cosas se tienen que hacer porque están bien, a la vez que se tienen que dejar de hacer si es que están mal. Así de simple.

Ahora bien, no podemos pensar en un cambio mágico, Lima no va a mejorar de un día para otro. Apuntemos por ejemplo, al 2025. Y dentro de esa idea, lo primero que tenemos que hacer es cimentar las bases en ambas caras de esta moneda, que por un lado lo constituye la autoridad municipal mientras que por el otro, el que corresponde a cada uno de nosotros. Por ello, como explicara al término del debate último, este domingo 5 de octubre, son dos las elecciones las que debemos hacer, una, la del alcalde que queremos y otra, la del ciudadano que queremos ser.

Y esto hay que hacerlo con compromiso y no así con cálculo político. Es decir, comprendo a quienes en su afán de buscar un equilibrio de poderes, han salido a decir que ya debemos dar por ganador a Castañeda y que por tanto solo nos queda votar porque resulten elegidos regidores que equilibren la balanza municipal. Entiendo esta postura pero no la comparto, porque en principio, si por conciencia propia no somos capaces de darnos cuenta de que Castañeda no es la mejor opción entonces menos vamos a poder pensar mayoritaria o igualitariamente en fiscalizarlo. Y porque aún más, si un alcalde, cualquiera que fuese, partiera con el ojo de nuestra desconfianza, pues ya estamos perdiendo porque de antemano estamos poniendo en tela de juicio la capacidad de gobierno de la institución que hoy conocemos como el municipio limeño.

Esto es, debemos ser capaces de poder ir a votar por un alcalde y un equipo que pueda gobernar una ciudad que merece seguir siendo de categoría mundial, más no así ir a las urnas pensando de antemano en que nuestra elección debe ser lamentablemente en favor de un grupo que pueda fiscalizar. Imaginemos por ejemplo a nuestro seleccionado de vóley, si tuviéramos que elegir entrenador, ¿no elegiríamos acaso a Natalia?. Y lo haríamos porque es la mejor, porque creemos en ella, porque nos la jugamos por ella, porque habrán partidos que se perderán pero sabiendo que a futuro será lo mejor. Pero si no pudiéramos elegirla, ¿buscaríamos acaso tener un grupo de asistentes técnicos que griten como ella, o que sufran como ella, para que el entrenador principal también lo haga? ¿De verdad, en serio lo haríamos?

Es por ello que a mi manera de ver, pensar de esta última forma es ser ciudadanos ajenos a una ciudad que nació para ser de categoría mundial. La idea en el fondo es muy simple, el alcalde que sea elegido debe poder gobernar sino simplemente no debería ser elegido.

Más, hay veces en las que uno se encuentra con textos que parecieran estar escritos con la tinta de las verdades absolutas. Tal vez sea por la coyuntura del momento. Sin embargo, no encontrarán en estas líneas semejante propósito. Y esto porque el pensamiento debe ser propio, para que la decisión sea también propia. Es posible por tanto que estas líneas, por mejor intención que tengan, merezcan de una mayor reflexión y entendimiento, y que por ende sean además perfectibles. Pues bien, bajo esa idea, bienvenidas sean las réplicas y objeciones.

Finalmente, cuando la verdad llega, es menester de uno, el saber contrastarla. Pero si esta vez no la encontramos, quizás sea que todavía debemos continuar buscándola. Y en el camino, seguir aprendiendo. Pero todo con fe, si hacemos las cosas bien, el bien nos acompañará.

 

REFERENCIAS

[1] http://www.lboro.ac.uk/gawc/world2012t.html
[2]  [http://www.citigroup.com/citi/citiforcities/pdfs/hotspots2025.pdf]
[3] http://www.atkearney.com/documents/10192/4461492/Global+Cities+Present+and+Future-GCI+2014.pdf/3628fd7d-70be-41bf-99d6-4c8eaf984cd5
[4] http://www.citypopulation.de/world/Agglomerations.html

Leer más »

BRASIL 2014, EN EL FÚTBOL NO HAY SECRETOS

 

“¿De qué son las pelotas? De cuero.

¿De dónde viene el cuero? De la vaca.

¿Qué come la vaca? ¡Pasto, la vaca come pasto!

¿Por qué no ponen la pelota en el pasto,

que es como se debe jugar al fútbol?”

- Alfredo Di Stéfano

 

Es cierto que juegan once contra once y que el fútbol es un juego de equipo; sin embargo es la calidad que puede sumar un once lo que marca la diferencia. Es como la interpretación de una sinfonía. Hay un compositor de la misma y están también los intérpretes.

 

Entonces la idea es simple, lo hará mejor quien toque mejor. Ejemplo de esto último es el Real Madrid, actual campeón de la Champions League, un equipo que a la calidad de sus intérpretes le ha sabido sumar la calidad del estratega. Así también, y de lo que va del mundial, el mejor ejemplo lo es Holanda.

 

Esto es, Holanda golea a España por la calidad de sus jugadores, pero sin desmerecer la melodía. “Para ser francos no esperábamos hacer esto ante España. Esto ha tenido que ver con la estrategia. Y claro también tiene que ver con la actuación de mis jugadores, que han ejecutado el esquema táctico con mucha convicción”, ha declarado Van Gaal, quien debe ser uno de los que más conoce con éxito al fútbol español y al propio Del Bosque, debido a su paso por uno de los clubes más importantes del mundo, el Barcelona de España.

 

Esto mismo lo demostró ayer Costa Rica, quien también tiene un intérprete de calidad, pero que cuenta además con un entrenador que ha demostrado ser capaz de minimizar las falencias de sus equipos, a la vez que maximizar sus virtudes. Bien por ellos. Sin embargo, no hay que subestimar a Uruguay, los charrúas han tenido un mal comienzo como en muchos otros campeonatos. Sobre esto, recordemos nomás su debut en la Copa América de Venezuela del 2007, cuando cayó derrotado 3-0 por nuestra selección peruana; pero llegando luego a semifinales en donde perdió por penales frente a Brasil, a la postre campeón de dicho certamen. O pensemos también en aquel empate con los dirigidos por Markarián en el debut de la Copa América de Argentina, en el 2011. Aquella vez, Uruguay resultaría campeón luego de eliminar en semifinales al local Argentina, en un partido de aquellos.

 

Empero, el tema aquí es que Uruguay ha querido interpretar su clásica melodía pero sin tener a su mejor intérprete, el “pistolero” Suárez. Uruguay no es lo mismo sin él. Un hecho que quedó demostrado por Costa de Marfil en el partido de anoche. Los marfileños pudieron incluir a Didier Drogba, el mejor intérprete de su melodía y en tan solo dos minutos cambiaron el resultado del partido.

 

Pero entonces, ¿qué tiene que hacer España?

 

Bastante. Primero entender que Piqué no es Pepe. Luego que Iniesta, Xavi, Pedro, Jordi y Fábregas, no podrán sacar el mayor provecho a su juego si es que no tienen a un Messi. Así también, Xavi Alonso no podrá hacer su mejor labor si no tiene a un Isco. Esto implica un cambio de melodía y también de intérpretes, uno en cada línea. Ramos y Casillas necesitan un mejor back central. Alonso otro seis, y Costa un socio de mayor peso. Quizás y el mayor error que haya cometido Del Bosque es no llevar a Carbajal. En lo personal, hasta ahora no lo entiendo. Punto aparte lo de Íker, al respecto decía Amadeo Carrizo: “Un gran arquero se hace comiéndose cuatrocientos goles, siempre que no se los coma en el mismo campeonato.”

 

¿Qué tiene que hacer Uruguay?

 

Pues lo mismo. Si no puede contar con Suárez entonces tiene que cambiar de estrategia; pero si el jugador del Liverpool inglés puede arrancar entonces es cuestión de afinar la máquina. Además, es claro que Tabárez es un viejo zorro que sabrá hacer lo que mejor le resulte a Uruguay.

 

En suma, España no se puede confiar más. Si bien, en el papel le siguen encuentros más fáciles que a Uruguay, este mundial ha demostrado una vez más, que los partidos se ganan en la cancha. Los charrúas la tienen más difícil; sin embargo, quien sabe si Costa Rica pueda robarle algún otro punto más a Inglaterra o a Italia. Hoy por hoy, ni Uruguay ni España, están eliminados; pero son ellos quienes tienen que demostrarlo.

 

Dicho todo esto, lo ideal sería encajar una melodía acorde a la calidad de los intérpretes; pero siendo estos últimos quienes marquen la diferencia. Esto es, calidad tanto en la composición como en la interpretación, considerando -si cabe la posibilidad- la genialidad de quienes hacen esto último. En esto, una partitura que sepa incluir la efectividad de un contragolpe, resultará letal, pero hay que tener equipo para eso, y trabajo. Solía decir Menotti: “Un equipo de fútbol es como una orquesta, cuanto más tiempo de ensayo tenga el grupo, mejor.”

 

Con todo, más goles harán sonar mejor a una melodía. Y eso no es para nada un secreto, menos estando en Brasil.

 

Leer más »

CONTEXTO PUCP, ¿EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS?

Entre 2004 y 2009, murieron en promedio, unos 31 civiles por día en la guerra de Irak, el 63% de todos los muertos confirmados [1]. Del lado estadounidense la cifra total de muertos fue de 36.710 [2] y los que regresaron, lo hicieron “destrozados por las experiencias vividas, incapaces de reemprender una existencia normal” [3].

 

La guerra de Irak, aquella que se fundamentó en “un conjunto de premisas falsas” [4] y a la que Kofi Annan se ha referido como “una ocupación estadounidense arbitraria e ignorante de las complejidades iraquíes” [5]; fue una ocupación que ha llevado a pensar que el objetivo de EE.UU. es utilizar el terrorismo “como un argumento moral y políticamente imparable para organizar el mundo de la manera que le convenga” [6].

 

Esta idea última es reforzada tanto por Chomsky, cuando dice que el terrorismo no es para los EE.UU. “una alta prioridad comparado con el control de los recursos energéticos mundiales” [7], como por Roger Normand, cuando respondió sin vacilar con aquello de “It’s oil and the military”, la vez que le preguntaron sobre cómo es que había que entender al gobierno de Bush [6].

 

El hecho es que un conjunto de falsas suposiciones fueron suficientes para iniciar una guerra. Volveremos a eso en un momento.

Leer más »

TIEMPOS Y FORMAS: EL CASO PUCP

“Hacia 1984, Gates se había ganado la aceptación de todos los medios como la figura líder del software del momento […] Mientras él se centraba en cambiar el mundo, el mundo exterior tomaba cada vez más nota de Microsoft y de Gates. Primero en 1986, cuando Bill Gates tenía 30 años, la empresa salió a bolsa, acontecimiento que hizo multimillonarios a innumerables empleados de Microsoft y a Gates aún más rico de lo que ya era. Después, en 1992, Gates fue declarado el hombre vivo más rico. Tras eso, los medios se centraron menos en Gates como genio de la tecnología y más en su inmensa fortuna y en el fenomenal poder que había acumulado sobre la industria del ordenador personal. Cada vez se referían menos a Gates como el Edison o el Rockefeller actual y más como la encarnación del diablo, como Bill Gates el monopolista y depredador. Como consecuencia de esto y según su propia visión, en los años 90 pasó más tiempo batallando contra cargos legales y siendo el arquitecto de las estrategias legales de su empresa que ejerciendo de arquitecto de su software.” [1]

 

Gates se cargó a sus hombros, todo un problema.

 

Algo que sucedió porque Gates se vio a sí mismo como el más indicado para defender a Microsoft, su empresa, su cultura, cuando bien pudo haber dejado el caso totalmente en manos de los abogados de la compañía. Algo que le habría permitido seguir pasando más tiempo en la estrategia y el desarrollo de nuevos productos. Fue así como la decisión de Gates de involucrarse al 100% en estas batallas legales, tuvo consecuencias adversas para lo que posteriormente sería el futuro de lo que él mismo había soñado. Es así como la batalla “Estados Unidos versus Microsoft”, o mejor dicho, “Gobierno Federal versus Bill Gates” -debido al elevado grado de personalización que el fundador de Microsoft le otorgó a este asunto-, tuvo consecuencias que hasta hoy se pueden observar.

 

“Gates estaba seguro de que estaba luchando por su vida. Él se había enfrentado antes a otros retos, pero lo que había diferenciado el juicio de todos esos otros retos, explicó, había sido un punto fundamental: en el pasado, cuando surgía un reto en Microsoft, la solución era evidente y al alcance de la empresa, si se era suficientemente creativo, si se empleaba suficiente dinero o si se mantenía tenacidad. La solución, dijo Gates, normalmente surgía del mercado. “Siempre hemos tenido retos, pero conocíamos el marco.” […] Pero el juicio presentó un nuevo juego para Microsoft. Con respecto a los problemas legales, Gates comentó que “no estaba claro que se pudiera dilucidar bien el problema. Seguro que se podía pensar, pero no se podía dilucidar…” […] Cuando se supo que Microsoft estaba en el banquillo, Gates convocó a su equipo para una reunión de estrategia. Sentado con los doce miembros del Comité de Estrategia en la sala de conferencias de Microsoft, Gates escuchó, a través de un altavoz, cómo el abogado principal de la empresa William H. Neukon, hablaba desde Washington D.C. Urgía a Gates a que se tomara en serio los cargos del Gobierno federal. Por supuesto, Gates se los estaba tomando en serio, pero lo que Neukon quería decir era que se tomara los cargos suficientemente en serio como para llegar a un acuerdo. Apuntando con el dedo hacia el altavoz, Gates contestó: “Vas a tener que arreglarlo.” “Arreglarlo” significaba ganar el caso incluso si Microsoft tenía que ir a los tribunales, no significaba llegar a un acuerdo. Otros alrededor de la mesa sólo veían el lado oscuro del juicio: podía durar indefinidamente, el oponente en los tribunales era ni más ni menos que el Gobierno federal de Estados Unidos y el perjuicio para la reputación de Microsoft sería inmenso. […] “¿Por qué no llegar a un acuerdo?” preguntaban algunos alrededor de la mesa con tono implorante. Gates no quería saber nada de eso. ¿Por qué? […] Si Microsoft hubiera llegado a un acuerdo, habría pagado una gran multa, pero lo peor de todo es que otros habrían visto el acuerdo como un equivalente a su alegato de culpabilidad.” [1]

 

En realidad, Gates quería dar pelea. Sentía que era su deber.

 

La investigación antimonopolio contra Microsoft, que había empezado en 1993, llegaba así a sus momentos más tensos, cuando de hecho Microsoft bien pudo optar por hacer las cosas de otra manera con el fin de evitar toda esta situación, tal y como bien lo mencionara Kornel Marton, un director de programación de Microsoft Word en los años 90: “El problema comenzó con  Netscape en 1994 y, francamente, estaba todo muy bien orquestado por los partidarios de Netscape, que se las arreglaron para pinchar a algunos ejecutivos estúpidos de Microsoft para que hicieran algunas estupideces… Microsoft tenía a algunas personas en la división de Windows que no eran tan brillantes y que hicieron algunas cosas realmente estúpidas. Por supuesto, teníamos una política en la que intentábamos sacar del mercado a WordPerfect (un programa anterior de procesador de texto) y clonar sus características, aunque nunca escribirías eso en un e-mail. Pero había algunas personas que querían avanzar en Microsoft demostrando ante Bill y Steve que tenían más pelotas que nadie, así que escribieron en duros e-mails, cosas como, ‘Deberíamos cortar el suministro de aire a Netscape’…” [1]

 

Ante todas estas evidencias, bien se podía pensar en un acuerdo, con Microsoft admitiendo que era capaz de hacer mejor las cosas. Pero por el contrario, Gates mostraba su posición al mundo de la siguiente manera:

 

“…nosotros estamos sacando la cara por la innovación. Estamos luchando por mantener la capacidad de poner nuevas características en nuestros productos. Lo que tenemos aquí, en esencia, es esto: el gobierno de Estados Unidos dice que nuestros productos son demasiado capaces… Están intentando que nosotros no integremos Internet en Microsoft Windows. Está perfectamente claro. Sí, es sorprendente, pero está perfectamente claro…” [2]

 

A la vez que añadía:

 

“Es interesante ver al Departamento de Justicia solicitando en uno de sus requerimientos para celebrar un proceso de revisión judicial el examen de todo producto nuevo que fabriquemos. Y eso suena a verdadero intervencionismo sobre los productos.” [3]

 

Además, para Gates, Microsoft no incurría en ninguna práctica monopolista:

 

“Tal como es sabido, monopolista es, por definición, la empresa que tiene capacidad para impedir la entrada al mercado de nuevas empresas y para controlar el precio unilateralmente. Microsoft no puede hacer ninguna de estas dos cosas.” [3]

 

Justificaba su argumento, con las siguientes cifras:

 

“Hoy en día el coste del sistema operativo representa el 5% del costo total de una PC. Si yo tuviese el monopolio, el precio del sistema operativo habría llegado al 25% ó 30% del precio total de la máquina.”[3]

 

En tanto que a su turno, James Barksdale, CEO de Netscape por ese entonces, respaldaba la posición del gobierno cuando declaraba: “Microsoft dejó en claro que si Netscape no estaba de acuerdo con sus planes entonces Microsoft aplastaría a Netscape, usando su monopolio del sistema operativo.” [4]

 

Fue así que, “el 18 de mayo de 1998 el Departamento de Justicia y 20 estados entablaron procesos antimonopolio contra Microsoft. La fiscal general Janet Reno, acusó a la empresa de aplicar una “estrangulación” al mercado de software de Internet, y de utilizar ilegalmente su poder monopolístico para limitar las opciones del consumidor.” [3]

 

La guerra estaba así declarada, y con un 1998 que se convertiría además, en un año para recordar.

 

Por un lado, entre 1998 y 2002, “los ingresos de Microsoft aumentaron de 15,26 mil millones de dólares a 28,37 mil millones de dólares y sus beneficios aumentaron, en el mismo período, de 4,49 mil millones de dólares a 7,83 mil millones de dólares. Una indicación posterior de que Gates no habría ralentizado el ritmo de la empresa, fue que su número de trabajadores creció de 27.055 en 1998 a 50.621 en 2002.” [3]

 

Más, las dificultades legales habían empezado cinco años antes, y lo peor aún estaba por llegar. El juicio duró unos interminables 3 años y en realidad no se extendió mucho más porque al llegar George W. Bush a la Casa Blanca el 20 de enero de 2001, dejó en claro “que a él le gustaba Microsoft, que le gustaban los grandes negocios y que no deseaba perseguir casos de antimonopolio” [3], razón por la cual no causó ninguna sorpresa que el Departamento de Justicia alcanzara finalmente un acuerdo con Microsoft que además sería ratificado en el 2002, poniendo punto final a toda esta historia.

 

Una historia llena de situaciones complejas que encontraron su solución con la firma de un acuerdo, aquel que al principio Microsoft quiso evitar, pero que a fin de cuentas, tuvo que aceptar. Empero, habían transcurrido así cerca de 10 años en los que si bien las últimas cifras económicas mostraban que en números financieros nada malo estaba sucediendo, lo cierto era que “hacia el final, la empresa estaba en estado de shock, su gente desmoralizada, abatida y humillada, y su capacidad de funcionar con eficacia era una gran interrogante.” [3]

 

Una interrogante que el propio Bill Gates respondería cuando en una presentación realizada ante el Foro Económico Mundial en el 2004, dijera respecto de Google y sin pelos en la lengua, lo siguiente: [5]

 

“Ellos nos patearon el culo.”

 

Y decía esto en clara referencia a la manera en que Google “había superado por completo todos los intentos que había realizado Microsoft por insinuarse en el negocio de los motores de búsqueda.” [6]

 

Ante esto cabe recordar que Microsoft introdujo MSN Search en 1998 -aquel año para recordar-, momento en que Larry Page y Sergey Brin fundaban Google pero con una gran diferencia, lo hacían de la mano de un buscador que venía al mundo pensado para ser una herramienta rápida, innovadora, y especialmente buena en la obtención de resultados relevantes, un hecho que se contrastaba fuertemente con el “esfuerzo” de Microsoft, para quienes el desarrollo de un motor de búsqueda propio no había resultado estratégico, razón por la cual solo se limitaron a utilizar los resultados de Inktomi, un motor de búsqueda existente. Y es que en realidad, durante aquella década de los 90 Microsoft había estado más enfocada en derrotar legalmente a Netscape Navigator y al Departamento de Justicia estadounidense, que en desarrollar mejores y nuevos productos.

 

Esto fue por demás obvio cuando en Microsoft se dieron cuenta que para el año 2002, Google ya había ganado $ 348 millones en ingresos, en tanto que solo un año más tarde, habían casi triplicado sus ingresos [7]. Una situación tan inesperada que obligó a Microsoft a desarrollar su propio buscador; sin embargo, lo cierto era que la compañía ya había perdido bastante terreno frente a sus competidores de cara al futuro, pues pasó de ser una compañía que marcaba el paso a una que solo seguía lo que otros ya hacían mucho mejor.

 

Un hecho que quedó demostado cuando en el 2006 lanzaron Windows Live Search, un remedo de buscador que no pudo ni siquiera competir con el de Google. Luego, en 2009 volverían a la carga con Bing, una “solución inteligente” que fue lanzada con bombos y platillos pero que a la luz de las cifras no resultaba una gran decisión, pues para junio de 2011, Bing todavía costaba $ 2.5 mil millones más de lo que había generado en ganancias [7].

 

Pero, con el veredicto no termina todo.

 

“Con el fin de cumplir con las nuevas reglas, el 5 de noviembre de 2002 Microsoft nombró un comité para el cumplimiento de leyes antimonopolio y le encargó la supervisión del trabajo del agente que había sido enviado a Microsoft para desarrollar y supervisar sus programas internos así como sus procesos para asegurar el total cumplimiento del acuerdo.” [1]

 

Con esto, Microsoft volvía además a intentar ser la empresa que pudiera recuperar el camino perdido, dejando en manos de un comité todo lo concerniente a este tema, como quizás comprendiendo, aunque tarde, que siempre debió ser un grupo de especialistas quienes vieran todo este complejo asunto, desde sus inicios hasta la implementación del acuerdo, esto en lugar de tener a lo mejor de la compañía en un desgaste constante producto de los enredos propios que se suceden con estos temas legales, aquellos que además, resultan totalmente innecesarios.

 

Así también, hay que tener en cuenta que en nuestro país, hace poco vivimos una situación algo similar, en la que tanto nosotros como el hermano país de Chile, hicimos uso de nuestros respectivos cuerpos diplomáticos para la definición de un grupo de connotados especialistas que atendieran nuestras controversias ante un tribunal internacional. Siendo además esta sensatez de tal magnitud, que dichos equipos trascendieron períodos de gobierno manteniendo de esa manera una única, coherente, invariable y sólida postura, durante todo el tiempo que duró el proceso. Equipos que además siguen trabajando en la implementación de las soluciones establecidas por el Tribunal de La Haya. [8]

 

Porque en definitiva, este tipo de situaciones, complejas por demás, no es que se solucionen de la noche a la mañana, sino que más bien implican tiempos y formas debidos que son propios de su naturaleza, aspectos que deberían siempre descansar sobre instituciones y no así, sobre personas. Además, resulta difícil imaginar a un Presidente que se dedique por encima de todo a dirigir las estrategias legales, atienda a los tribunales, y que a la vez se pueda tomar tiempo para gobernar. Y que no se mal interprete, pues esto no tiene nada que ver con una cuestión de capacidad, sino más bien de sentido común, objetividad y debida institucionalidad. Cada cosa en su lugar.

 

Finalmente, escribo todo esto, porque al igual que lo hice hace un tiempo respecto de la controversia entre la Iglesia y la PUCP [9], hoy es sabido que  “el Santo Padre Franciso ha constituido una Comisión Cardenalicia con la misión de encontrar una “solución consensual definitiva”, enmarcada en la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae, a la cuestión pendiente entre el Vaticano y la PUCP” [10], hecho ante el cual, considero que nuestra Universidad tendrá una vez más la oportunidad de mostrar todo su sano juicio y mayor voluntad, quizás y considerando un poco todo lo que a través de estas líneas hemos expresado. Esto es, nombrando una comisión de especialistas a la que le sea posible sobrellevar los tiempos y formas que se requieran para este proceso, incluyendo el mismo tanto su solución como posterior implementación; un equipo de trabajo que de ser necesario no esté sujeto a los períodos rectorales pero que a su vez guarde estrecha comunicación con la comunidad universitaria y las autoridades de turno, permitiendo a estas últimas el seguir orientando a tiempo completo el continuo desarrollo de nuestra Universidad, una loable labor que se espera sea siempre respaldada por el mayor ejercicio de responsabilidad de todos aquellos quienes entendemos a cabalidad lo que significa ser de la PUCP. Hacerlo de otra manera sería pues, ser ajenos a ese significado.

 

 

 

REFERENCIAS

 

[1] 2007. ROBERT SLATER. “El relanzamiento de Microsoft. Cómo reinventaron su empresa Bill Gates y Steve Ballmer”. Traducción de Rafael Aparicio Aldazábal. Ediciones Deusto

 

[2] 1998. CHRISTOPHER BARR. “Gates lashes out at press”, CNET News, 27 de enero.

http://news.cnet.com/Gates-lashes-out-at-press/2100-1001_3-207548.html

 

[3] 2006. JANET LOWE. “Bill Gates habla. Opiniones e ideas”. Traducción de Germán Orbegozo Ituriarte. Ediciones Deusto

 

[4] 1998. DAVE WILSON. “U.S. Opens Case Against Microsoft The Government Used The Company’s Words To Bolster Its Case. At Issue Is Supremacy In Internet Browsers”,  Philly.com, 20 de octubre

http://articles.philly.com/1998-10-20/news/25762805_1_market-for-web-browsers-microsoft-jim-barksdale

 

[5] 2004. THE INQUIRER. “Google kicked our butts, Bill Gates admits”, 24 de enero

http://www.theinquirer.net/inquirer/news/1023983/google-kicked-our-butts-bill-gates-admits

 

[6] 2004. GEEK. “Bill Gates: “Google kicked our butts””, 26 de enero

http://www.geek.com/news/bill-gates-google-kicked-our-butts-555322/

 

[7] 2012. NICK SCHEIDIES. “The 4 Biggest Mistakes of the World’s 4 Biggest Entrepreneurs”. Incomediary

http://www.incomediary.com/the-4-biggest-mistakes-of-the-worlds-4-biggest-entrepreneurs

 

[8] CONGRESO DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ. “Grupo de Trabajo de seguimiento de la demanda presentada por el Perú ante la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya por el diferendo marítimo con Chile”

http://www.congreso.gob.pe/comisiones/2013/rree/GT-seg-demandaHaya-2013/cronologia.html

 

[9] 2012. ALBERT DIAZ. “PUCP e Iglesia: El bien común con sentido común”. Blog PUCP, 28 de julio

http://blog.pucp.edu.pe/item/163171/pucp-e-iglesia-el-bien-comun-con-sentido-comun

 

[10] 2014. PUCP. “Comunicado a la comunidad universitaria”, PuntoEdu, 28 de abril

http://puntoedu.pucp.edu.pe/noticias/comunicado-a-la-comunidad-universitaria-2/

Leer más »

EL CARGADOR UNIVERSAL PARA MÓVILES: ¿UTOPÍA O POSIBLE REALIDAD? (*)

Si uno visita la tienda online de Apple y revisa la sección de dispositivos de carga, encontrará el siguiente comentario: [1]

“Compacto, ligero, funciona bien

Este adaptador vino con mi iPad de cuarta generación y funciona justo como lo esperaba. Es del mismo tamaño que el anterior adaptador de 10W pero carga mucho más rápido. Puedo decirles que este adaptador carga el iPhone de una manera mucho más rápida que si utilizáramos el adaptador de 5W con el que el iPhone suele venir. Entonces, ¿qué más se puede decir? Funciona y luce muy bien.”

Un comentario que resulta además el más valorado por el resto de clientes que probablemente hayan adquirido este adaptador.

Y no es el único.

Leer más »

25 años de la Web (*)

Hace 25 años, un 12 de marzo de 1989, Sir Timothy “Tim” John Berners-Lee presentaba en el CERN una propuesta para la creación de un sistema de archivo de documentación, esta iniciativa no era otra cosa que un documento de 20 páginas en la cual el investigador británico describía un protocolo para la transferencia de hipertextos, algo que un año después daría inicio a lo que hoy conocemos como la World Wide Web (WWW).

Ante esto, su director de departamento, Mike Sendall, se sintió interesado en la idea, la misma que además luego apoyó e impulsó. Al respecto, hoy es ya conocida como una anécdota el contenido de la nota que escribió en la primera página del proyecto una vez que lo revisó, un pequeño texto que decía:

“Propuesta vaga pero emocionante…”

Y fue tan emocionante que hoy por hoy puede resumirse el concepto WWW, como sigue:

“La Web es la humanidad conectada.”

Leer más »