Artículos con la etiqueta Padres
31/07/11: Fatal asociación: niños y armas

Tenemos que tomar mayor conciencia sobre esto, sobre todo los padres y los educadores. Javier Corcuera escribió a LaRepública, donde apareció la foto que se ve arriba, una carta que puede leerse aquí y que reproduzco porque la suscribo completamente:
Señor Director:
Veo sorprendido en La República la foto de un niño vestido de soldado como ejemplo de peruanidad. Es vergonzoso que utilicen a los niños en un desfile militar, cargando un arma y encabezando el batallón de un ejército real. Las organizaciones que defienden la infancia luchan contra la existencia de niños soldados en el mundo, es una tragedia que miles de niños sean reclutados y les enseñen a matar. También es una barbaridad que un periódico resalte a un niño soldado como símbolo de peruanidad. Nada tan lejano de ser peruano (y humano) que un niño que desfila con un arma. Dejen a los niños en paz.
Javier Corcuera
DNI: 09224280
También coincido con Teresa Carpio, directora de “Save the Children", quien dijo lo siguiente (ver el post de La mula para su declaración completa): “El espíritu del protocolo facultativo contra utilización de niños como soldados, está firmado y ratificado por el Peru, y es muy claro en que los niños no deben ser involucrados en armas ni con grupos armados ni en demostraciones de este tipo. Es inaceptable, el Estado está llamado a no promoverlas“.
Por supuesto: esto no es un juego, y no es inocuo. Es así como los niños construyen sus primeras asociaciones entre sonreir, recibir aplausos y sentirse bien, mientras se tiene un arma en las manos. Y luego uno se sorprende de que haya violencia infantil en la escuela o locos sueltos como el asesino de Noruega. Y si piensan que exagero y no creen que esta permisividad hacia las armas contribuye a la violencia, por lo menos estarán de acuerdo en que no ayuda en absoluto a cuestionarla. Y eso, de por sí, ya bastaría.
Nota:
La fotografía fué publicada en el diario La República el 30 de julio. Le pusieron el título de “Pequeño Gran Patriota”.
13/04/11: Leer a Mafalda a los 8 años

Hace mucho tiempo, en una clase sobre el condicionamiento operante de Skinner, una profesora nos dijo que cuando se está frente a demasiados estímulos, el organismo suele escapar de ellos haciendo cualquier otra cosa, como el niño que tiene tanta pero tanta tarea que no sabe por dónde empezar y se pone a ver televisión. Y eso es lo que hago ahora: hay demasiado por comentar respecto a las elecciones así que mejor les cuento algo sobre Mafalda, que es la última lectura a la que Paulo se ha dedicado luego de sacar uno de sus comics de la biblioteca del colegio.

Craso error. Siempre aconsejo a los padres posponer un poco sus propias valoraciones sobre los textos que les interesan a los niños y dejarlos acercarse a la lectura a partir de lo que a ellos verdaderamente les interesa y disfrutan. Las razones por la que los niños se interesan en un libro son disímiles y muchas veces están fuera de la comprensión de los padres. En la medida de lo posible, hay que dejar que el propio niño escoja lo que quiere leer, y tener en mente que de lo que se trata es de acercarlos a la lectura y hacer que esta sea una experiencia gratificante. Esto no se logrará si no se le permite al niño leer lo que le gusta.
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La lectura no puede estar constreñida por lo que nosotros los adultos queremos que lean los niños. Sin dejar de orientarlos, hay que respetar sus gustos y permitirles seleccionar lo que quieren leer, aun cuando esto contravenga los gustos e intereses propios. Por ejemplo, en mi experiencia no son muchos los maestros ni los padres que pensarían en el cómic como una lectura digna de ingresar al salón de clase o de leerse en la casa por las noches. Y sin embargo (también lo digo por experiencia), los niños aprenden mucho de ellos, se divierten tremendamente y los leen felices y automotivados.

Es impresionante la cantidad de palabras nuevas que incorpora en cada lectura (chascarrillos, engendros, majo, biónico...), lo motivado que está para dibujar los personajes y crear sus propios cómics, y el grado de concentración que alcanza cuando lee. Los procesos metacognitivos funcionan también de maravilla pues se da perfecta cuenta de cuándo debe regresar atrás porque cierta información se le perdió y sin ella lo que lee no tiene mayor sentido. Y todo esto de puro interesado, sin que nadie tenga que decirle que se ponga a leer.

Ahora dice que quiere leer el Quijote..... veremos como nos va con eso.
A los padres que pueden hacerlo, los animo a no dejar de comprarles libros a sus hijos.
Nota: Ya había dicho algo sobre la lectura infantil, aquí

¿Y cómo puede ser que en inicial se dejen abrumadoras cantidades de tareas?... me cuentan de un caso en que a un niño de 5 años le dejan de tarea un promedio de 5 hojas cada día, con lo que solamente se ha conseguido que el niño odie la escritura. Algunas actividades cortas y agradables pueden trabajarse en casa, pero 5 hojas de escritura para un niño tan pequeño que no está preparado para desarrollarlas se convierten en un suplicio y una experiencia por lo general aversiva y frustrante. Hay que recordar siempre que la educación inicial no debería estar basada en trabajos de lápiz y papel.
Para los psicólogos poco familiarizados con este tema o para padres no especialistas que deseen conocer más, yo recomiendo mucho este libro, que es una versión más actual de Niños pequeños en acción. Manual para educadoras, un libro excelente que ha estado vigente por más de veinte años y que da pautas e ideas precisas para la educación pre-escolar:
M. Hohmann y D. Weikart (2005). Educación de los niños pequeños en acción. Manual para profesionales de educación infantil. México: Trillas
Es lamentable que existan profesoras y psicólogas que no entiendan que la educación inicial debe ser una experiencia activa, lúdica y sobretodo, muy agradable para los niños. No es una carrera loca por ver quien logra hacer las cosas más tempranamente ni una competencia darwiniana entre los niños. Sin embargo, como lamentablemente aun hay muchas escuelas en las que el desarrollo infantil no se conoce o no se valora, animo a los padres a tomar mayores acciones y a velar porque sus hijos no sean sometidos a esta clase de experiencias.
Otras entradas en este blog sobre la educación inicial, aquí y aquí
Se supone que la PUCP ha decidido asumir de verdad, de una vez por todas, la prohibición de fumar en el campus. Es más, ahora la ha extendido al alcohol, ya no se podrá brindar ni con un vinito o un pisco sour en ninguna ceremonia, ya sea en el campus o en alguno de los locales de la PUCP dedicados a la prestación de servicios educativos. Habrá que ver si la universidad se llena de señales recordatorias (no he visto ninguna en el campus que sea lo suficientemente llamativa) y si las personas efectivamente empiezan a llamar la atención a todo aquel que encuentren trasgrediendo la norma. Por lo pronto, a los Departamentos ha llegado un documento en el que se pide la colaboración de los profesores con el cumplimiento de las leyes 28705 (Ley general para la prevención y control de los riesgos del consumo del tabaco) y 28681(Ley que regula la comercialización, consumo y publicidad de bebidas alcohólicas. Parece que esta vez la universidad se ha tomado el asunto más en serio de lo que lo había hecho hasta ahora.
Sin embargo, yo estoy cansada de ver todos los días personas fumando en el campus. Parece muy difícil para ellas regularse, seguir la norma, entender el sentido de la misma y/o posponer su necesidad o satisfacción personal. Simplemente, quieren fumar y fuman, sin que les importe nada más.
La universidad tiene esta campaña, la revolución de las pequeñas cosas, activa desde hace tiempo. La idea es interesante.... pero nuevamente, encontramos todos los días personas que trasgreden impunemente las normas más elementales de la convivencia. Por ejemplo, en el punto.edu de hoy aparece esta fotografía:

El texto que acompaña la imagen es este:
Una amable lectora nos hizo llegar esta foto que da testimonio del estado lamentable en el que quedan los jardines una vez terminado el almuerzo. Vamos, ¿cuántas veces más tendremos que llamar la atención sobre este punto? No es tan difícil: cuando hayas terminado de comer, deja las bandejas en los carritos destinados a su almacenamiento. Solo con tu colaboración haremos de nuestro campus un lugar mejor. Aprovechamos para agradecer la colaboración de nuestra lectora que, sin duda, ya se unió a la Revolución de las Pequeñas Cosas.
Estudiantes universitarios, y no son capaces de recoger la basura que producen en el almuerzo...
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Sin embargo, yo estoy cansada de ver todos los días personas fumando en el campus. Parece muy difícil para ellas regularse, seguir la norma, entender el sentido de la misma y/o posponer su necesidad o satisfacción personal. Simplemente, quieren fumar y fuman, sin que les importe nada más.
La universidad tiene esta campaña, la revolución de las pequeñas cosas, activa desde hace tiempo. La idea es interesante.... pero nuevamente, encontramos todos los días personas que trasgreden impunemente las normas más elementales de la convivencia. Por ejemplo, en el punto.edu de hoy aparece esta fotografía:

El texto que acompaña la imagen es este:
Una amable lectora nos hizo llegar esta foto que da testimonio del estado lamentable en el que quedan los jardines una vez terminado el almuerzo. Vamos, ¿cuántas veces más tendremos que llamar la atención sobre este punto? No es tan difícil: cuando hayas terminado de comer, deja las bandejas en los carritos destinados a su almacenamiento. Solo con tu colaboración haremos de nuestro campus un lugar mejor. Aprovechamos para agradecer la colaboración de nuestra lectora que, sin duda, ya se unió a la Revolución de las Pequeñas Cosas.
Estudiantes universitarios, y no son capaces de recoger la basura que producen en el almuerzo...
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La literatura psicopedagógica ha encontrado una correlación muy fuerte entre leerle cuentos a los niños en casa, y el rendimiento escolar futuro. Esto es un poco obvio: la escuela exige un uso del lenguaje que se favorece en casa con ese tipo de prácticas.


Actualización:
Frank Villegas muy amablemente enlaza, comenta y aumenta mi post, aquí

Pues bien: mientras lo espero en las gradas, mirando sus clases y alentando sus avances, tengo que escuchar a la mamá de una niña bastante mas chica que Paulo, que toma clases junto con él. La señora se sienta a mi lado en las escaleras y observa a su hija en la piscina a la vez que repite sin parar, durante toda la hora de clases (y con una cara muy dura, además), frases como las siguientes:
¡No te quedes!!! Avanza!!!
¡No te distraigas!
¡No mires a los otros niños, tú haz lo tuyo!!!
¡Estira los brazos! ¡Están caídos, estíralos!
¡Patea!
¡Patea más fuerte, no pares!!
¡Ya te dije que no te distraigas!
¡No dobles la cintura, quédate recta!
¡No estás recta, no te hundas!
¡La cabeza dentro del agua!!!
¡Se te está saliendo el gorro, acomódatelo!
¡No estás llegando al final, no debes parar a la mitad, llega hasta el otro lado!
Y un larguísimo etc.
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El día Jueves salí temprano de la casa con Paulo de la mano, para llevarlo al colegio luego de los dos días de inasistencia que se decretaron por duelo. En el camino nos cruzamos con un vecino, quien sudoroso regresaba de trotar. Muy suelto de huesos y como quien cuenta un chiste (lo digo por la tremenda sonrisa que tenía en la cara), el vecino le tocó la cabeza a Paulo a la vez que le preguntaba, medio riéndose: "Paulito!!! ¿qué pasó con tu director Paulito?".
La verdad es que ese comentario hecho a un niño pequeño cuyo director del colegio acaba de morir me pareció de pésimo gusto. Una evidencia de que muchos adultos simplemente son incapaces de ponerse en el lugar de los niños, de tratarlos con delicadeza, de sentir las cosas con ellos o verlas desde su particular punto de vista. Y esta torpeza me hizo recordar a muchas otras que he ido escuchando a lo largo de la vida. Van dos como ejemplo:
Una profesora que tiene en el aula de 2do grado a una niña que aun no sabe leer y a la que atormenta cada día por ello con cosas de este tipo: "a ver niños, levante la mano el que cree que Mariella debe regresar a kinder..."
Un abogado que está revisando documentos de un matrimonio que está atravesando por una situación difícil y que al ver que sus cuentas bancarias tienen poco dinero, se ríe y le dice al hijo de 7 años que lo mira asustado: "Bastante plata tienen tus papás!! Ja ja.... tu sabías que tus papás estaban tan misios?".
Terrible. A muchos adultos habría que ponerles un tapón en la boca. ¿Se darán cuenta estás personas de cuanto pueden lastimar a los niños con sus comentarios?

Alguna de estas apreciaciones puede ser cierta, aunque la verdad yo pondría a varias en tela de juicio, o les daría algo de contexto antes de interpretarlas. Hay razones culturales por las cuales los padres delegan la responsabilidad de educar a la escuela y a los docentes, a los que consideran mucho mejor preparados que ellos mismos para asumir con éxito esa tarea. Y hay también -digámoslo con todas sus letras- actividades escolares que no valen la pena, escuelas para padres por ejemplo pésimamente hechas, a las que se va realmente a perder el tiempo. Y si encima las convocan a las 2.00 de la tarde, como hacen algunos colegios (¿creen que las madres no trabajamos?), pues peor aún, entiendo perfectamente que muchos no puedan participar y prefieran incluso pagar la multa que ilegitimamente algunos colegios aplican a quienes faltan a sus actividades.
Aun así, hay padres muy dispuestos y deseosos de colaborar con la escuela a la que asisten sus hijos. Tengo una amiga que es de este grupo de padres, y ahora que acabó el segundo bimestre escolar pidió una cita con la profesora de su hijo (que está en inicial) para saber cómo le estaba yendo y en que podía colaborar ella desde la casa. La reunión no pudo ser más desalentadora! Le dijeron que el niño "estaba bien", así en general, sin especificar nada. Y cuando ella insistió y preguntó cómo le estaban enseñando a leer y qué podía reforzar ella en casa le respondieron que no tenía que hacer nada, que ellos se encargaban de todo y que ella no debía preocuparse ni intervenir...
No entiendo. No hay explicación alguna que pueda justificar que un docente desaproveche de esta manera la inciativa e interés de una madre de familia. ¿No que a los padres hay que involucrarlos en la educación de los niños? ¿no que es un grave problema su falta de interés? ¿Y entonces...? ¿o involucrarlos significa solo hacerlos ir a reuniones, pero no acoger sus preocupaciones e inciativas? tamaña contradicción me dejó perpleja. Qué manera de desaprovechar los recursos humanos y de hacer sentir a una madre motivada que no es útil para apoyar la educación de su hijo y que la escuela no la necesita.
02/07/08: Sobre los manuales para padres
La semana pasada nos hicieron una entrevista a Mary Claux y a mi, para el noticiero del canal 7, acerca del manual para padres que acaba de sacar el Ministerio de Educación. Si bien es importante involucrar a los padres en el proceso educativo, ambas coincidimos en señalar que no es tan sencillo como darles manuales. Hay una multiplicidad de variables de todo tipo, culturales, educativas, psicológicas etc. que deben tomarse en cuenta.
Como no tengo acceso a la entrevista que nos hicieron, aquí pongo un enlace a un artículo de opinión de Santiago Cueto sobre el mismo tema:
Y si no entienden las guías...
Como no tengo acceso a la entrevista que nos hicieron, aquí pongo un enlace a un artículo de opinión de Santiago Cueto sobre el mismo tema:
Y si no entienden las guías...








