Publicado por: anglasme

Visto: 659 veces
null
Las teorías academicistas se enfocan desde el paradigma social de la visión de un mundo ordenado; especialmente se evidencia el predominio del modo occidental – aunque oriente guardará sus tradiciones - y de la sociedad sobre el individuo en materia educativa. La educación se entiende como exógena, de “afuera hacia adentro” del estudiante.

Se remonta desde los primeros siglos del cristianismo con las escuelas catedralicias hasta el siglo IX aproximadamente, cuando la educación es ofrecida especialmente a los hijos de los nobles y reyes. Posteriormente, las ordenes mendicantes: franciscanos y dominicos especialemente, las tienen para la formación de sus miembros aproximadamente en los siglos X - XII. Sin embargo, obtendrá su apogeo con la aparición de la Compañía de Jesús en el siglo XVI hasta aproximadamente el ultimo tercio del siglo XIX, cuando aparecen las llamadas escuelas activas en Ginebra. Su influencia llega hasta los años 50 en pleno siglo XX y en la actualidad aún conserva mucha vigencia.

Surge en un contexto de pensamiento religioso humanista, donde la fe y la razón se contemplan desde una síntesis armoniosa, y donde el hombre es considerado criatura divina, capaz de conocer y comprender con la ayuda de la razón e iluminada por la fe, las verdades humanas e incluso la Verdad absoluta: Dios.

Los estados y la fe cristiana esta unidos haciendo un solo estado y por lo mismo padecieron el defecto de la confusión de planos y de responsabilidades. El patronato regio de muchos estados, hacía que ambos, planos políticos - sociales y religiosos se confundieran y se invadan mutuamente. Esto terminará abruptamente con la época moderna: el surgimiento de las llamadas escuelas nuevas o activas, donde el acontecimiento social predominante será la Revolución Francesa, desde la cual, la escisión de la unidad fe –razón será fundamental, se pasará de la consideración del hombre ya no como objeto (de la creación) a la de un sujeto pensante y protagonista del mundo en el que vive. La razón se independiza de la fe y busca sus propios caminos hacia la verdad

Hay a la base determinadas concepciones filosóficas: Epistemológicamente, el conocimiento es posible gracias a una transmisión lineal de los conocimientos que, por medio de los sentidos se “imprime” en la memoria del estudiante a manera de “tabula rasa”. No se contemplan procesos sino que se concibe como algo mecánico y simple.

Esta teoría, como fundamento de la práctica curricular como cuerpo coherente y sistemático de ideas, propone dos modelos importantes: El de la escuela clásica y el de la escuela activa, ambas se derivan de la llamada “pedagogía tradicional” y no hacen sino reflejar el carácter multiparadigmático de la teoría en sí misma.

Los modelos academicistas, basados en la disciplina, la autoridad y la rigidez son modelos verticales que buscan asegurar la formación del alumno. La formación de un grupo selecto de ciudadanos.

Los modelos academicistas respondieron por muchos siglos (en comparación a otros modelos) a los problemas educativos de su tiempo. Con ellos, la escuela empieza a conocerse como “institución” y a tomar mayor protagonismo frente a la familia ya que tiene a partir del siglo XX un “encargo social”. Bajo una teoría antropológica, epistemológica y socio cultural determinada, tanto el modelo tradicional como el de escuela activa se mostraron eficaces y acordes a las necesidades de una sociedad menos compleja que la actual. Sin embargo, es esa misma realidad y enfoque antropológico el que le lleva a evolucionar e ir dejando de lado sus propuestas y sus dogmas en materia educativa. El papel del profesor sea en los modelos clásicos o activos, es fundamental, tal como empiezó a redescubrirse en materia educativa en los siglos posteriores.
Categoría: Opinión
Publicado por: anglasme

Visto: 342 veces
null
Probablemente ya nos hemos enterado desde los meses finales del 2008, que se han propuesto "modificaciones" al DCN. Ciertamente lo he visto y creo que se ha "diversificado" si cabe decirlo asi porque los cambios que aparecen son como una especie de adecuación a algunas cosas que desde la propuesta del 2008 ya todos intuíamos como "incompleta" o para no ser demasiado crítico "perfectible".
Quiero opinar sobre eso, pero también sobre otro punto: A finales de febrero y principios de mes, los ya conocidos "expertos en educacion" (ya todos conocemos quienes son por su exposicion mediática) afirmaban, sostenían y criticaban que este nuevo DCN 2009 estaba destinado al fracaso. Probablemente sí, pero lo que me llamó la atención es que se vea a los maestros como unos inútiles "burritos" que no sabemos ni leer, afirmaciones como: "Aún los maestros no conocen el nuevo diseño" o "Hay que esperar que los maestros se adecúen a él" me suenan nuevamente a falta de respeto al maestro, sé que existen maestros que una vez publicado el DCN 2009 lo bajaron del internet y comenzaron a leerlo y a estudiarlo, ciertamente no se han ofrecido foros o "cursos" de capacitación (no me he enterado)pero este nuevo diseño no es diametralmente opuesto al anterior ni tampoco es totalmente novedoso ¿me equivoco? Creo que todo profesor sabe que la propuesta nacional de un diseño curricular requiere siempre diversificación, por eso, ¿hay que esperar que "todos" se adecúen a él para aplicarlo? Los maestros sabemos leer y estudiar y creo que una gran mayoría tiene "iniciativa" para mejorar profesionalmente. Hasta cuando los maestros dejaremos de depender de la voz de otros que hablan y "sienten" por nosotros... ¿me equivoco?
Publicado por: anglasme

Visto: 591 veces
Posmodernidad

Despues de algunos meses de ausencia, debido a situaciones personales (llámese trabajo y estudio), nuevamente deseo compartir con uds. algunas ideas que espero sean utiles para la reflexión, siempre dentro del campo del currículo. El tema de la posmodernidad, me llama la atención puesto que tengo la impresión de que "pasa" por encima de nosotros sin darnos cuenta.

Vivimos en una época de cambios constantes. Nuestra sociedad, en las últimas décadas experimenta cambios, especialmente en lo concerniente a su manera de entender la ciencia, el proceso del conocimiento y la cultura. La Educación, por su relación con las ciencias sociales, está igualmente ligada, a la cultura, y a la transmisión de conocimientos.

La razón de esos cambios tiene sus raíces en los nuevos paradigmas científicos que afectan fuertemente a la sociedad. Los paradigmas, entendidos como modelos de pensamiento impregnan toda realidad humana. Con frecuencia, aparecen implícita e inconscientemente dentro de nuestros esquemas de vida, como reflejo epistemológico de toda una ideología que también se evidencia en la cultura.

Así, compartimos con Harvey (1) la impresión de que estamos en una crisis de conceptos, que derivan a la larga en formas diferentes de entender la ciencia y su método. Hoy en día existe la impresión de estar superando o haber superado ya el paradigma de la modernidad con sus moldes de pensamiento procedentes de la Ilustración. Todos somos testigos de alguna manera de la presencia de elementos de posmodernidad en la cultura y esto se refleja también en la Educación.

Optamos por utilizar la palabra “posmodernidad” ya que en otros lugares se escribe “post-modernidad” o “postmodernidad”. Esto a efectos de una redacción uniforme y también acorde con lo que indica el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que la define así en su última versión. Posmodernidad: “Movimiento artístico y cultural de fines del siglo XX, caracterizado por su oposición al racionalismo y por su culto predominante de las formas, el individualismo y la falta de compromiso social”

Una primera aproximación, nos permite decir con Smart (2) que la posmodernidad tiene como uno de sus rasgos principales, el intento de construir categorías desde la modernidad, pero al no poder construir un pensamiento diferente acerca de cuestiones tales como el ser, la verdad o el sujeto, queda prisionera de la esencia más íntima de la modernidad. Por ello, existe la fuerte sensación de que la posmodernidad esta ligada aún al pensamiento moderno, especialmente en lo relativo a la cultura y al pensamiento filosófico.

Desde un enfoque epistemológico, Habermas (3) llama modernidad a una etapa del pensamiento en el que el paradigma científico y cultural se caracteriza por la preeminencia de la razón y la plena confianza en la ciencia, entendida desde moldes cuantitativos y mensurables, donde el método científico es la vía para encontrar la verdad y el progreso humano.

La posmodernidad reacciona de una manera crítica frente a estas concepciones de la modernidad, a tal punto de confundirse con la irracionalidad. Dice Rodríguez citado en Vattimo (4):

(...) la postmodernidad no es una época. No es un periodo de tiempo determinado que empiece a correr a partir de una fecha específica. (…) En realidad, la postmodernidad, más que estar relacionada a una concepción sistemática y totalizante está asociada a una actitud y si se quiere a un estado de ánimo, estado que para muchos esta marcado por el signo del irracionalismo

En relación a la educación, la posmodernidad se presenta como el sustento muchas veces implícito de teorías curriculares que se alejan de concepciones dogmáticas en relación al aprendizaje, que propone un currículo flexible y emergente, que incorpora los beneficios de la globalización, que a su vez nos convierte en ciudadanos de un mundo global, con menos barreras culturales y con nuevos retos que sólo se pueden superar a través de la apertura y la tolerancia.

(1) Cf. HARVEY, David. (1990) The condition of postmodernity: enquiry into the origins of cultural change .Cambridge, Mass: Blackwell, p. 7
(2) Cf. SMART, Barry. (1993) Postmodernity. London and New York. Routledge. p. 169.
(3) Cf. HABERMAS, Jürgen. (1989) El discurso filosófico de la modernidad (doce lecciones). Buenos Aires, Argentina: Editorial Taurus. p.19
(4) RODRÍGUEZ, Carolina. “Nietzsche y la postmodernidad”. En VATTIMO Gianni, et al. (1999) La postmodernidad a debate. Colombia: Biblioteca Colombiana de Filosofía Universidad Santo Tomás. p.57.
Publicado por: anglasme

Visto: 3240 veces
Jornada ODEC Lima
Tomar decisiones para mejorar el proceso de enseñanza – aprendizaje es un desafío de una verdadera evaluación.

Aunque las primeras preguntas de la evaluación tengan que ver con el qué, el cómo o el cuándo evaluar, estas suelen ser cuestiones técnicas (Álvarez Méndez, 2001) y pueden quitar importancia a los valores formativos que deben estar presentes en la evaluación.

A menudo, en los contextos docentes, se habla de evaluación de una forma exclusiva, centrándose solo en los resultados obtenidos por los alumnos, en sus calificaciones (en la expresión cuantificada – nota - producto de un examen) Sabemos que, el hecho de la evaluación no impide un proceso formativo de los alumnos, es más lo supone y lo necesita. Y aunque se entienda como un proceso calificador, en el fondo expresa también la necesidad de no solo medir los niveles básicos de conocimiento intelectual en los alumnos sino también se trata de mostrar qué tan cerca está el alumno de los fines y metas propuestas por la educación misma. El proceso evaluador nos debe orientar a tomar decisiones que lleven en última instancia a esas metas y objetivos educacionales. Estas decisiones no son solo producto de una recolección de datos y su posterior procesamiento e interpretación, es también producto de una reflexión que puede terminar en una toma de decisiones acertada o equívoca. Así, la evaluación es necesaria para que el profesor preste ayuda al alumno; desde una visión teleológica "mas allá" de sus limites cognoscitivos, teniendo en cuenta su edad, sus capacidades y la preparación previa que siempre trae al aula, es decir, le permite al maestro adaptarse a la singularidad de sus alumnos.

Evaluación para tomar decisiones

La toma de decisiones es fruto del acto evaluador. Una evaluación en su sentido amplio y formativo, debe llevar a la toma de decisiones, específicamente a aquello que debe modificarse en el proceso de enseñanza - aprendizaje reorientándose, si fuera necesario, a los fines educativos contemplados desde el inicio de la acción educativa.

Si entendemos a la evaluación como una reflexión, un control de calidad sobre lo que se hace, un análisis y luego una toma de decisiones, en el caso del proceso de enseñanza - aprendizaje, es calificar al alumno pero no es lo único ni lo más importante. La evaluación aparece como un proceso por medio del cual los profesores buscan y usan información procedente de diversas fuentes para llegar a un juicio de valor sobre el alumno e incluso sobre el mismo sistema educativo, de tal manera que se entiende la necesidad de retroalimentar los procesos de enseñanza – aprendizaje con la toma de decisiones.

Los procesos de evaluación tienen por objeto tanto los aprendizajes de los alumnos como los procesos mismos de enseñanza. La información que proporciona la evaluación sirve para que los maestros dispongan de información relevante con el fin de analizar críticamente su propia intervención educativa y tomar decisiones al respecto.

Para ello, será necesario contrastar la información suministrada por la evaluación continua de los alumnos con los fines de la educación que se pretenden. Se evalúa la programación del proceso de enseñanza y la intervención del profesor como animador de este proceso, los recursos utilizados, los espacios, los tiempos previstos, la distribución de alumnos, los criterios e instrumentos de evaluación, es decir, se evalúa todo aquello que se circunscribe al ámbito del proceso de enseñanza-aprendizaje.

La evaluación del proceso de enseñanza permite también detectar necesidades de recursos humanos y materiales, de formación, infraestructura, etc. para racionalizar su uso y hasta para reportar al personal administrativo que disponga de ellos, en beneficio de la comunidad escolar.

De la misma manera, la evaluación de la propia práctica docente, bien sea de forma individual o de un equipo de profesores, es también una estrategia de formación para mejorar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. Permite detectar problemas o aciertos en la coordinación, en las relaciones humanas (tan problemáticas en la actualidad) y también el clima o ambiente de trabajo, que son elementos significativos y cotidianos en un colegio.

» Leer más ...

Publicado por: anglasme

Visto: 508 veces
Carlitos
Desde el campo de la Educación sabemos bien que debemos fijar - y tener claros - objetivos no solo referidos a los alumnos sino a todo lo que llamamos “proceso educativo” A dónde queremos llegar a través de la educación es muy importante. La educación aparece como un medio para alcanzar fines concretos, y depende de la calidad de este “instrumento” el alcance de esos objetivos.

La UNESCO define calidad en la educación a la adecuación del SER de la educación y el QUEHACER educativo al DEBER SER educacional, entendido este ultimo como un deber-ser relacionado a un consenso de valores de nuestro tiempo, especialmente el de la democracia.

Calidad implica también “la aptitud para el uso” esto se refiere intuyo, a la capacidad de los actores educativos, a aquellos que somos protagonistas, no solo en la escuela sino fuera de ella.

Significa el cumplimiento de una misión ¿Cuál? La misión de la educación es hacer más humano al hombre, y las características que encierra este concepto son abundantes y complejas, resumen lo más noble de la humanidad, características acumuladas a lo largo de los siglos pero difícilmente enunciadas en unas líneas. Significa el logro de los objetivos ¿Cuáles? Aquellos que durante el desarrollo del ser humano se conviertan en un peldaño de la escalera hacia esa humanización. Es también, la calidad educativa, cumplimiento de los procesos, es decir de aquellos procesos propios de la actividad educativa: la enseñanza y el aprendizaje. Es empleo de las estrategias y recursos adecuados a los tiempos de hoy, siempre complejos y cambiantes

Elementos que intervienen para el logro de la calidad educativa:

Transparencia.- especialmente en las relaciones humanas y en todo lo referente a los procesos administrativos orientados a la educación formal y no formal.
Coherencia.- entre métodos, estrategias y objetivos.
Pertinencia.- para saber adecuar el quehacer educativo a las expectativas de los alumnos de tal manera que la educación sea relevante no solo emocionalmente sino efectivamente útil a la sociedad.
Eficacia.- rapidez y acierto en los proyectos y alternativas de solución a los problemas que presenta el fenómeno educativo y escolar, de tal manera que la participación de la educación se convierta cada vez más en el elemento más importante de la vida humana.
Evaluación.- teniendo en cuenta la manera como el hombre “conoce” se debe considerar el proceso de evaluación, en esto radica la llamada “coherencia epistemológica”.
Es importante recordar, que la relación entre el conocimiento y la evaluación, es el referente teórico de la evaluación. Aunque existan diferentes teorías y enfoques del fenómeno humano llamado “conocimiento” (desde los positivistas – empiristas hasta los kantianos mas radicales que niegan la sola posibilidad de postular una realidad objetiva) siempre el justo medio nos pide siempre un equilibrio sereno de ese fenómeno humano. Justo en su “ubicación” dentro de las prioridades educativas y justo desde la “justicia” que se impone el conocimiento mismo al reclamar un estatuto más pleno y alejado de perspectivas parciales.

» Leer más ...

Categoría: Opinión
Publicado por: anglasme

Visto: 508 veces

Vela encendida
Aparentemente esperariamos que incluya en este post un llamado a la solidaridad por nuestros hermanos del sur y claro que lo haré. Pero tambien quisiera reflexionar sobre lo que vemos a través de los medios de comunicación: ¡Cuánto nos falta aprender! cuánta distancia aún hay para ser un país mejor educado. Nuestros hermanos pasan necesidad, pero ¿cómo la piden? Con desesperación, desconfianza y un cierto sabor de egoísmo. Es comprensible la necesidad, pero ¿cómo reaccionamos? Nos cuesta mucho organizarnos, confiar en nuestras autoridades, respetarnos, ayudarnos desinteresadamente; el concepto de Bien Común ni se entiende, la solidaridad se queda en la exigencia de solucionar "mis necesidades". Seguramente es una minoría - alguien dirá - pero no nos engañemos, la mayoria de "nuestros hermanos" no ha sido educado en lo más minimo de la riqueza de la Democracia: La participación. Gran compromiso el del maestro peruano. El poder ciudadano se disuelve en actos de asistencia, que son necesarios sin duda y deben darse sin demora - por justicia -, pero creo que no nos convencemos de que avanzamos en una educación adecuada cuando los resultados se ven aún en muchos peruanos - de Lima y del sur; políticos y no politicos - que en vez de colaborar y participar - obstaculizan la ayuda solidaria en momentos difíciles y de desastres como el del 15 de agosto.
Publicado por: anglasme

Visto: 1710 veces
“Una sociedad que educa a sus ciudadanos y los compromete con su comunidad” (PEN. Objetivo 6)

Carmencita en ODEC

Las posibilidades educativas del ser humano no se encuentran en su configuración biológico - individual sino en su ámbito social. A través de la sociabilización el ser humano consigue modificar su conducta. La socialización se refiere a los procesos por los que se adquieren modos de comportamiento comunes al grupo social.
Haciendo de la cultura algo propio, la educación se encarga de ese proceso de socialización. Es de forma lenta y gradual y empieza dentro de la familia (socialización primaria) El individuo interioriza valores relacionándolos con los roles que irá a desempeñar como adulto; para ello está especialmente la escuela (socialización secundaria). Por la socialización, el ser humano hace suyos los aspectos más importantes de la cultura.

También hay que reconocer que las líneas de demarcación entre socialización primaria y secundaria cada vez son más débiles, prueba de ello es la gran influencia de los medios de comunicación.

Los tiempos difíciles que vivimos, es un contexto socio-económico y cultural controversial y desafiante, nos mueve a crear sinergias productivas y a experimentar el lado transformador del riesgo. Ante el necesario desafío de inventar nuevas lógicas, existe un miedo a lo diferente, a lo nuevo; construir nuevos paradigmas en América Latina, renovarlos - o cambiarlos también -, hoy por hoy en estos tiempos implica una comprensión más profunda de los procesos sociales.

¿Cómo aprender a vivir juntes en la “aldea planetaria” si no podemos vivir en las comunidades a las que pertenecemos por naturaleza: la nación, la región, la ciudad, el pueblo, la vecindad? (Informe Delors, p. 10)

Dejémonos permear por la energía transformadora del riesgo. Los tiempos difíciles aportan al diseño de pedagogías en contextos plurales. Hay que animarnos a proponer horizontes de transformación que sean capaces de impactar mentalidades, contextos y estructuras, procesos y resultados. Se busca ser constructores de una nueva ciudadanía. Todos sabemos que los contextos de desigualdad y pobreza afectan los procesos educativos. Este es un marco problemático ineludible y es necesario enfrentarlos con creatividad.

» Leer más ...

Publicado por: anglasme

Visto: 781 veces
Importancia de la idoneidad del profesor

Todos sabemos que en el currículo nacional el Área de Religión tiene un lugar relevante. Aunque a veces parece que es como la Cenicienta del curriculo escolar, la verdad es que cunple un rol importantisimo en la llamada pretensión de la "educacion integral". Sin embargo, fundamental es la persona del profesor de religión. Teoricamente cualquier profesor bien preparado, titulado y capacitado en la especialidad, podria impartir el curso; pero sabemos - o mejor, intuímos - que eso no sería suficiente, por eso me atrevo a dedicar unas líneas sobre este tema.

Prof. Ricardo San Ignacio de Recalde

¿En qué consiste la idoneidad de un profesor de religión católica?

Ante una Educación Religiosa escolar que es confesional en su inspiración y en sus contenidos, se sigue que, quien transmite este mensaje, el profesor de religión, sea también "testigo cualificado" del credo que profesa. En este sentido, un profesor de educación religiosa católica, es un católico coherente y consecuente que debe reunir ciertos requisitos para que sea "idóneo" tanto en sus conocimientos como en su experiencia de fe, y así, con propiedad, pueda dirigir esta área (o impartir el curso), que está inscrita dentro de la acción evangelizadora de la Iglesia Católica.
La idoneidad del profesor de religión se puede estructurar en torno a los siguientes aspectos:

• Poseer capacidad pedagógica
• Testimonio de vida cristiana
• Poseer una recta doctrina

Poseer capacidad pedagógica

Profesionalismo
Nos preguntamos en qué consiste ser profesional y nos topamos frecuentemente con criterios más o menos comunes. Podemos decir que es hacer bien el trabajo. Sin embargo, no siempre hacemos “bien” nuestro trabajo sino solo hacemos nuestro trabajo, o “solo lo que nos toca hacer” Este tipo de profesionalismo no es el que nos debería corresponder.

Ser profesional y actuar con profesionalismo implica mucho más que hacer lo que me toca hacer, implica hacer bien y muy bien nuestra labor porque para eso nos hemos preparado (o nos estamos preparando) implica responsabilidad y una ética que defina no solo una imagen o una personalidad muy definida – la de un cristiano – sino una apertura a la misma cultura en la que nos desenvolvemos. El cristiano debe obrar de tal manera que quienes le traten perciban el buen olor de Cristo (2Cor. 2,15); debe actuar de modo que, a través de las acciones del discípulo, pueda descubrirse el rostro del Maestro. El trabajo profesional del maestro de Religión se convierte en un candelero que ilumina a sus colegas y amigos. La profesión o el oficio que no esté acompañado de seriedad y hondura profesionales suena a falso y vacío.

El profesionalismo no consiste solo en obtener títulos, conlleva ineludiblemente la practica de las virtudes especialmente de la sencillez y de la caridad. Podemos ser profesionales, debemos serlo, pero también “ser profesional” implica ser profesional en humanidad y el maestro no puede darse el lujo de olvidarlo. La eficiencia, la creatividad, el rendimiento profesional y todo lo que implica requiere la práctica de las virtudes humanas y teologales.

¿Y qué decir de la actualización docente?

Hablar de actualidad pedagógica es un tema muy complejo hoy en día, las ciencias pedagógicas en los últimos años han dado grandes giros no solo en sus conceptos tradicionales sino en la misma aplicación en el aula. Estar actualizado conlleva asimismo, estar en sintonía con lo que sucede en el mundo y en mi localidad pero más, es estar actualizado en lo que las Ciencias de la Educación al día de hoy nos muestran: ser critico con las diferentes posiciones y teorías pedagógicas; conocerlas, dominarlas, recoger lo que ayuda para el Área de Religión y estar atento a todo tipo de reduccionismos acerca del hombre. Visitar una buena biblioteca o suscribirnos a una buena revista pedagógica sería muy útil para mantenernos actualizados pedagógicamente.

En proximas entradas desarrollaré un poco mas este tema muy importante para el curriculo escolar.

Publicado por: anglasme

Visto: 1341 veces
Es evidente que Educacion y Desarrollo tienen una relacion muy estecha, especialemente en estos tiempos de bonanza economica. El IDH es una herramienta que introduce un indicador resumen basada en tres componentes:

• La extensión de la vida (cuyo indicador es la esperanza de vida)
• El logro educativo (cuyos indicadores serían dos partes de alfabetismo y una de matrícula bruta en el sistema regular),
• El acceso a recursos (que mantiene el indicador de PBI per cápita).

Andrea y Josefa
Estos indicadores se “normalizan” es decir, se estandarizan según nuestra realidad - por lo tanto afectan en cierta manera su objetividad - y se promedian dando la misma ponderación a cada componente.

El IDH permite que se siga su evolución en la comparación internacional, y es una herramienta de apreciación del progreso social en el mundo.

Ha tenido en los últimos tiempos una importante evolución, se ha dado un tratamiento muy transparente y flexible a las discusiones sobre las bondades y los enfoques críticos del IDH. Ha ido superando polémicas, ha planteado modificaciones en el cálculo, ha originado índices derivados. En este proceso ha promovido también una amplia libertad para el mejoramiento de los indicadores y las aplicaciones nacionales en todo el mundo.

En el Perú, las variables utilizadas para su confección fueron la esperanza de vida y el alfabetismo —como en el IDH internacional — pero se sustituyó la matriculación bruta, por los años de educación de la población de 25 a más años, y el PIB per cápita por el ingreso mensual per cápita de la población. Como notamos, nuestro IDH es muy singular.

En el Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2002 se estima nuevamente el IDH, pero esta vez a escala de las 194 provincias del país para los años 1993 y 2000. En la selección de variables, se mantiene la esperanza de vida y el alfabetismo, pero se adopta la matriculación restringida a la educación secundaria y el ingreso familiar per cápita mensual. La matriculación se restringió a la secundaria dada la “universalidad” de la matriculación primaria y de la educación superior, y debido también a que la educación de las personas de 25 o más años no representa el estado presente de la educación, sino el de un pasado relativamente lejano.

Mas informacion en este link:
Informe de IDH Perú 2006
Categoría: Opinión
Publicado por: anglasme

Visto: 790 veces
Reconozco que no es facil hacer un buen resumen de todo lo que dice este documento pero aqui les presento una bunea sintesis facilitada por mi buena amiga Rocío Colca, que ademas es nuestra delegada en la Maestria en Curriculo de la PUCP:

Alumnas Nsra. Lourdes, Surquillo


OE1: Una educación de calidad al alcance de todos los peruanos
Elevar la calidad de la educación pública en las provincias y zonas de mayor pobreza relativa


1. Buen Inicio en la Vida (0-3 años). Atención integral e intersectorial a la primera infancia en las provincias más pobres del país, para asegurar tanto su supervivencia como su desarrollo óptimo.
2. Calidad y equidad educativa en inicial y primaria (4-12 años). Fortalecimiento de la calidad y de los factores asociados al buen rendimiento para favorecer la permanencia y la calidad de los aprendizajes de los niños entre 4 y 12 años.
3. Educación secundaria de calidad para todos en áreas rurales (12-17 años). Ampliación y fortalecimiento la actual educación secundaria rural, diversificando las estrategias de atención y mejorando las condiciones de aprendizaje.
4. Educación Básica Alternativa para jóvenes (12 a 20 años). Incorporación de los excluidos en este rango de edad en las regiones más pobres, con énfasis en habilidades productivas, de emprendimiento y ciudadanía.

OE2: Escuelas innovadoras donde todos aprendan
Avanzar hacia una nueva educación básica eficaz, intercultural y moderna en todo el país


5. Sistema nacional descentralizado de apoyo técnico y estímulo a las buenas prácticas. Sistema de asistencia técnica directa con incentivos a nivel pedagógico y de gestión, a docentes y directores de escuelas y redes escolares.
6. Recursos tecnológicos y bibliográficos de calidad usados óptimamente para mejorar aprendizajes. Fortalecimiento de las escuelas públicas con modelos pedagógicos innovadores que les permitan contar con recursos tecnológicos y bibliográficos, suficientes y adecuados, y utilizarlos de manera óptima para mejorar la calidad de los aprendizajes.
7. Estándares nacionales y regionales en áreas prioritarias de aprendizaje. Establecimiento concertado de expectativas nacionales y regionales de aprendizaje para la educación básica pública y privada, en una perspectiva intercultural y en el marco tanto del Proyecto Educativo Nacional como de los respectivos Proyectos Educativos Regionales.
8. Evaluación nacional de aprendizajes, de manera regular y a cargo de un órgano especializado y autónomo. Continuidad y ampliación de las evaluaciones nacionales, generando mecanismos que aseguren su aprovechamiento para promover el mejoramiento de la enseñanza y la gestión de la educación básica pública y privada.

» Leer más ...