“Lo que se ha hecho es inaugurar la infraestructura física de cemento y fierro. Otra cosa es, muy diferente, el funcionamiento hospitalario”, dijo el presidente de la República y culpó a “los malos adversarios” de restar mérito al trabajo del Gobierno.
Alan García también inauguró el tren eléctrico,
una obra que hasta hoy está inconclusa.
Luego de la polémica que desató el reportaje de Canal N, donde se informó que la clínica geriátrica San Isidro Labrador de Essalud no atendía pese a haber sido inaugurada hace casi un mes, el presidente de la República, Alan García, salió al frente de las críticas y aclaró que lo que se inauguró fue la infraestructura del centro de salud.
“Lo que se ha hecho es inaugurar la infraestructura física de cemento y fierro, con 120 camas y espacios de tratamientos. Otra cosa es, muy diferente, el funcionamiento hospitalario. Es decir que las camas estén ocupadas y todos los médicos estén atendiendo. Eso viene después. Lo que se ha hecho es entregar el edificio debidamente terminado”, señaló el mandatario a través de TV Perú.
La imagen trajo a la memoria aquella inauguración del Tren Eléctrico, por el presidente García, el 28 de abril de 1990, y que hoy es prácticamente un 'elefante blanco’ que solo funciona por un tramo corto.
Una simple anécdota o un montaje del Gobierno para intentar mostrar una supuesta eficiencia en la ejecución de obras. La inauguración de la clínica geriátrica San Isidro Labrador de Essalud, en Ate Vitarte, fue un acto apresurado. La obra fue entregada por el presidente Alan García hace un mes, pero ha quedado confirmado que ni siquiera hoy ha sido concluida y que recién en las últimas horas –después de la denuncia periodística de La Hora N– empezó el internamiento de pacientes.
Existen muchos medios de comunicación que a pesar de haber estado presentes en la ceremonia de inauguración no informaron de la
situación real de la clínica. (Video: Canal N)
Un recorrido por dicho establecimiento permitió observar algunas salas de atención vacías, las instalaciones eléctricas incompletas y equipamiento médico sin estrenar. La presencia del personal médico es mínima, la farmacia presenta anaqueles con solo algunas cajas –presuntamente de medicinas aún empaquetadas–, y solo hay atención hospitalaria para unos 10 pacientes que han sido trasladados, en las últimas horas, desde otra clínica.