Archivo de marzo 2010
21/03/10: Me gustan los detalles
¿A quién no le gustan los detalles? Para quien teclea estas letras, los detalles lo son todo. Soy despistada, a veces, y sin embargo para cosas que realmente llaman mi atención y/o me parecen muy importantes soy muy observadora y, detallista. Un detalle no tiene que ser algo por lo que se paga, no necesariamente. Un detalle puede ser aquel: "yo puedo ayudarte", hasta el archiconocido "te amo" (que si lo sientes de veras se lo puedes regalar a tus padres, a tu novia/o, etc.) Algunos otros detalles te pueden costar un poquito más (algunos no más de $10) y pueden transmitirle a quien los recibe el gran aprecio que tienes por ellos, y hasta quién sabe, puedan decir un poquito más. La ausencia de estos detalles también transmite.
10/03/10: Como un pez en el océano
¿Te has detenido a mirar a la gente que te rodea? ¿Es realmente la gente con la que quieres estar?
Cada día nos topamos con gente nueva. En el bus, en la calle, en la bodega de la esquina, en el trabajo, en la piscina y así, la lista de lugares para conocer gente se hace interminable. De todas estas personas que conocemos a lo largo de la vida, solo algunas llegan a ser nuestros amigos, colegas, socios, etc.
Pasamos los días al lado de distintas personas, tanto voluntaria como involuntariamente (aunque la voluntad, al final, siempre puede tomar las riendas). Aprendemos de ellas, nos reímos, discutimos, las llegamos a querer, nos alejamos, las ayudamos y así, se pasan los días y, si te detienes a mirar, no hubiera sido lo mismo si no hubiesen estado allí.
Cada día nos topamos con gente nueva. En el bus, en la calle, en la bodega de la esquina, en el trabajo, en la piscina y así, la lista de lugares para conocer gente se hace interminable. De todas estas personas que conocemos a lo largo de la vida, solo algunas llegan a ser nuestros amigos, colegas, socios, etc.
Pasamos los días al lado de distintas personas, tanto voluntaria como involuntariamente (aunque la voluntad, al final, siempre puede tomar las riendas). Aprendemos de ellas, nos reímos, discutimos, las llegamos a querer, nos alejamos, las ayudamos y así, se pasan los días y, si te detienes a mirar, no hubiera sido lo mismo si no hubiesen estado allí.






