Archivos

Archivo de febrero 2010
Categoría: Anécdotas
Publicado por: jzavalaz
Visto: 334 veces
Es el peor lugar en donde estado, la casa es muy pequeña, el acceso es imposible; uno se pierde. Además cuando uno quiere salir de noche no pueda ya que el barrio es muy peligroso, hay disparos; (fue lo más suave que vimos con mi familia). En la esquina de la calle se juntan a traficar, le ofrecieron droga a mi hija de 12 años. Es inaceptable; para nunca mas volver. No lo recomiendo por nada del mundo.” (Ortografía corregida, obviamente, por mí)
Marcelo Cárdenas


Recibí este ácido y lapidario mensaje en uno de los comentarios (que por supuesto, no autoricé) quejándose contra una recomendación mía.

Valparaíso, vista desde lo alto. José Zavala
Vista a la bahía. Por José Zavala.


En un inicio me preocupó bastante, y tomé frenéticamente el teléfono y le llamé a Doña Charo en Valparaíso para cuestionarle que desde cuándo su barrio se había vuelto el Wild, Wild West mezclado con Ciudad Juárez y con pinceladas Baltimore/Favela Río de Janeiro… sin olvidar, claro a El Callao peruano.

Charo se quedó sorprendida.

Señor José, ¿quién le escribió eso? (No lo conozco)
¿De dónde es? (No lo dijo)
¿No se habrá quedado en el Puerto? (Ni lo supo)


La envidia, los celos, frustración, coraje, venganza. Yo recomendé a Charo de Valparaíso en una de mis entradas, porque lo que YO viví fue magnífico. No vi nada de lo que Marcelo vio, o sea; Nada, ni siquiera por accidente. Si así hubiera ocurrido ni siquiera la amistad que nació con ella hubiera tenido el peso suficiente para yo “alabar” algo que No lo merecía.

Así que este comentario (cuyo autor nunca respondió mis cuestionamientos sobre mayores detalles), me pareció inadecuado, subjetivo y lleno de rencores.

¿Otro egodistónico? ¿Quizá tiene un hostal en la misma ciudad y “su publicidad pagada” no personal/amical/for free no le llega en popularidad/fama/prestigio a mis sugerencias?

Marcelo se metió con Charo, y así se metió conmigo… Y como se lo dije a este misterioso individuo: publicaría su comentario… pero no como ataque a alguien que no la debe; sino como una crítica a su propio veneno, rencor y boba creencia en pensar que yo me tragaría ingenuamente su histeria. Y aquí está.

Vínculos a visitar:
Hospedaje en Valparaíso: Casa L’Meynier
Categoría: Anécdotas
Publicado por: jzavalaz
Visto: 576 veces
Lo conocí por este medio. O sea, tenía esa cualidad –que para mí era virtud mayor- de leer mi blog, y comentarlo. Además, era extranjero, de un país que visité y terminé admirando.

Pero él me enseñó que su país era ingrato, que allí todo apestaba; que ni Sodoma ni Gomorra hubieron sido tan repugnantes.

Bueno, al principio, su filosofía existencial me parecía fresca y divertida. Creí que eran solamente lapsos depresivos de alguien que fuma marihuana y se embrutece con cachaca y quién sabe qué más cada fin de semana. Además de esa tendencia teníamos otro vínculo espiritual a pesar de todo: la música.

Sí. No lo voy a negar. A él le debo un par de docenas de excelentes títulos musicales (y quizá dos o tres discografías) que terminaron ampliando aún más (y esto ya es demasiado) mi paisaje y acervo musical.

Pero como en “toda relación”, comenzaron los problemas. En una de sus pasadas me dijo que quien escuchaba música tenía obligadamente un serio compromiso político cuyo efecto venía a ser enviar correos masivos burlándose del presidente, sus funcionarios y sus decisiones… con fotitos photoshopeadas, así muy ingenuotas.

Luego, una vena de marxismo ultrarradical le hizo reprocharme que yo tenía gustos asquerosamente burgueses por ser un fan de Lost (principalmente, y otras series made-in-usa). Ser un Lostie era, para él, algo aberrante. Pecado capital.

Una vez “rompió mi corazón” porque cuando lo encontré en línea y yo deseaba sinceramente chatear con él. Inmisericordemente, me dijo que “me fuera a ver Los Picapiedra”. ¡Dios mío! Yo vi a Los Pica de niño y ahora veo Lost, pero esa comparación fue realmente irresponsable… ¡y estúpida!

El término egosdistónico lo aplica la psicología para referirse al homosexual que siendo hostigado por la sociedad no se acepta –ni acepta nada tampoco-, bueno; una idea parecida. Es decir, un tremendo generador de conflictos. Así que yo ese término lo tomo prestado a esta inconsistente ciencia y lo suelo aplicar a personas cuya existencialidad parece tragedia griega: por que todo anda mal, y contra todo hay que pegar gritos, y hay que aislarse y encerrarse en sí mismos, en la música, el trago y la marihuana…. E-te-cé, etecé.

Y yo, la verdad no nací para mártir
. Ni para cura (porque no soy pederasta), ni para Doctora Corazón porque apenas tengo para gestionar mi vida, y tampoco destilo amor por mis poros aunque las sequías no me llegan. Más vale ver la conclusión de Lost sin complejos o remordimientos, sin que nadie me haga ruido, me critique, ni me escupa su odio de vivir en un mundo que no comprende o acepta.

Y esto no es una venganza personal, sino una opinión sincera que debe ser tomada en cuenta por ese enorme medio mundo (miles de personas) inaceptadas que nomás andan sufriendo y dando pena por el mundo.

Imagen adaptada, tomada de internet