José Zavala se ha ido

Saltar a Navegación


2008-03

2008-03-17

Ya no pinto tan bien como Picasso

… y los accidentes mejor que nunca

null

Acto 1

Primero comenzó con mi ex vecino, que al principio le pasaba los borradores de mis entradas al blog para escuchar su opinión –que él, siendo natural del país, podía enriquecer o aclararme algunos detalles en ciertos cuestionamientos-. Comencé a prescindir de sus favores sin embargo, al comprobar que se iba por la forma más que el fondo; que –según él- faltaban puntos y comas y algo más. Un par de semanas después me dijo que mis últimas entradas al blog estaban muy verdes, inmaduras (la ausencia de sus puntuaciones demeritaban mis ideas).

Acto 2

María (la mitómana) era feliz considerándome su amigo. Me buscaba cada vez que quería contarme extraños pasajes de su aún más extraña vida. Una vez me dijo:
- ¡Yo siempre leo tu blog!
Cuando yo sabía que su pareja le vigilaba lo que consumía en Internet (algo así como una supercybernanny de apocalíptica supervanguardia) y yo, obviamente, era algo prohibido entonces.

Yo sabía sin embargo, que visitaba mi blog cada veintena de días, cuando se escondía en una cabina de la esquina de su barrio y entonces podía leer con lentitud y parsimonia los artículos. Pero también notaba que lo que admiraba de mis textos eran otro tipo de aspectos que no eran mis posturas ante alguna situación, sino la manera de involucrar a la gente que me rodeaba –y que ella posiblemente conocía-. Es decir, y como lo he aclarado previamente; a partir de posturas y maneras de pensar de otros (anónimos) yo fundamentaba un cuestionamiento.

El problema para ella –que sin ser realmente María- fue cuando su magistral, épico, inolvidable pero abominable juicio “Buenos Aires no te va gustar; son solamente calles y edificios” fue tan contundente que tuve que aprovecharlo para darle el sabor picante a mi artículo de Mitómanos.

(Y una especie de intuición me dice que no fue que la haya criticado, sino que yo SÍ fui a conocer Puerto Madero, Tigre y el Rosedal y lógicamente vi y viví todo lo contrario)

Acto 3

Artículos donde cuestiono ciertos aspectos son vistos con admiración. Para a mí no me parecen tan valerosos… siempre he cuestionado qué tanto impacto tienen los blogs en la vida misma de una sociedad y país. Aunque hay gente que me asegura –bajo sus inmensos y enfermos terrores paranoicos- que los blogs –y más los de la Católica- son vigilados por la policía del país (¡ojalá esto fuera cierto!).

Denunciar las ilegales batidas en Lima es motivo de admiración y felicitación por parte de ciertos individuos. Ciertas personas que su único cuestionamiento hecho a mi persona fue “cómo alguien como yo pudiera vivir en Los Olivos y no en Barranco o Miraflores”. Sencillamente porque alguien como yo no podría pagar un alquiler en Miraflores pero claro que me hubiera encantado ver el mar desde un ventanal en el noveno piso –sin importarme el susto de a 7.9 del terremoto del 15 de agosto-… pero a esta misma gente le salen ronchas cuando hablo de la relación Perú-Chile.

Y ni mi MSN está para recibir reprimiendas, ni mi teléfono está más disponible para recibir llamadas con reclamos.

Pero en cambio, otros aspectos tan brutales, como el hecho que Perú como país y con toda esa bola de cuestionables ministros no garanticen una seguridad de viajar en bus sobre todo por las noches, no causan tanta indignación siquiera para generar una marcha de protesta contra el Gobierno.

(ver mis artículos Accidentes de transporte en el Perú:

http://blog.pucp.edu.pe/item/15053

o La vida sigue igual… o peor en el Perú

http://blog.pucp.edu.pe/item/17182 )

Ni modo, ya no pinto tan bien como Picasso. No, no, no, no, no.

El joven aprendiz de pintor que ayer mismo
Juraba que mis cuadros eran su catecismo
Hoy, como ve que el público empieza a hacerme caso,
Ya no dice que pinto tan bien como Picaso.
En cambio la vecina que jamás saludaba
Cada vez que el azar o el ascensor nos juntaba
Vino ayer a decirme que mi última novela
La excita más que todo Camilo José Cela.
¿Y qué decir del manager audaz y decidido
que no me recibió, que siempre estaba reunido?
Hoy, moviendo la cola, se acercó como un perro
A pedir que le diéramos vela en este entierro
Y yo le dije: no,
No, no, no, no, no, no
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he deshojado yo.
El torpe maletilla que hasta ayer afirmaba,
Que con las banderillas nadie me aventajaba,
Ahora que corto orejas y aplauden los del siete
Ya no dice que cinto tan bien como Antoñete.
La propia Caballé que me negó sus favores,
La diva que pasaba tanto de cantautores
Llamó para decirme: “Estoy en deuda contigo,
Mola más tu Madrid que el Aranjuez de Rodrigo.”
¿Y qué decir del crítico que indignado me acusa
de jugar demasiado a la ruleta rusa?
Si no hubiera arriesgado tal vez me acusaría
De quedarme colgado en calle Melancolía
Y eso sí que no,
No, no, no, no, no, no,
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he desojado yo.


(¿De quién más? Del Sabina psssss:
http://www.joaquinsabina.net/2005/10/31/el-joven-aprendiz-de-pintor/ )

Imagen tomada de internet

Comentarios(0) Link permanente