José Zavala se ha ido

Saltar a Navegación


2008-11

2008-11-07

El México “lindo y querido” que nunca soñé

Nuevamente “otro” accidente aéreo con funcionarios de gobierno en México. Enfatizo mi ironía porque, hasta donde todos sabemos, los aviones son el transporte más seguro. La gente común ya no cree las tantas teorías del “accidente” y yo me sorprendo de la ingenuidad de meter a dos funcionarios de alto nivel en un mismo vehículo –y no sabía que la aeronave ni siquiera tuvo la vigilancia merecida en el aeropuerto donde estaba. Pero total, el “gobierno” asegura que ya involucró expertos de otros países para determinar las causas. Unas causas que parecerán inverosímiles cuando el alineamiento de hechos políticos y criminales (que en este país son casi lo mismo) es más que evidente.

Un avionazo en una zona central en la capital del país. Se ha caído el avión que debiera ser de los más seguros del país. Un avión piloteado seguramente por un experto entre expertos… total, este remolino de incertidumbre e inseguridad es lo que es ese México Lindo y Querido que una bola de ignorantes en otras latitudes desean conocer.

Imagen de Internet


Soy mexicano. Es una verdad irrefutable (aunque algún lector –de los que no entienden lo que en verdad digo- me tildó de ser de otro país porque le dolió que declarara que había una peste mexicana en Perú; crímenes y burriers que están generando una fama maldita). Tengo mi acta o partida de nacimiento aquí conmigo, aunque duela.

Y ni siquiera me acostumbro a la rutina de leer los periódicos; es un pasatiempo que tengo. Un acto que cada día se vuelve masoquismo. Leo y cuento el número de asesinados por día.

Acribillados, levantados; eso es costumbre. Las novedades; decapitados colgados en los puentes como anuncios espectaculares, pero mi indignación reventó cuando supe de un niño asesinado con una inyección de ácido. Es decir, así le causaron un paro cardíaco. Desconozco qué tan doloroso pueda ser esto que hizo un grupo de miserables desadaptados sociales. Y justo en el lugar donde trabajo, un jovenzuelo mató a golpes a su hijastro de dos años (pero antes lo torturó quemándolo con un cigarro). Esto es lo normal, lo que pasa y ya no asombra. Es el México lindo y querido que los rancheritos que tanto admiran en otros países.

Las dimensiones de la problemática atroz de este país yo las percibo en dos categorías enormes (pero que realmente pueden ser una sola):

Dimensión Política: La corrupción radical de los organismos de gobierno y sus funcionarios

La no tan increíble e inmensa tolerancia política hacia dudosos personajes, que con el solo hecho de asegurar un triunfo partidista se les perdonará todo pecado por monstruoso que sea.

El noviazgo de organizaciones criminales y el gobierno que se inició hace muchos años, y que justo ahora, alcanzó su clímax cuando a esa “gran clase alta mexicana” pero extremadamente minoritaria, le han afectado en sus intereses y en su vida misma y ellos sí lograron ser escuchados por los gobernantes sordos, que sólo gobernaban para intereses de minorías.

Sólo en México ejercen gobernadores involucrados con el narco, genocidas, secuestradores y pederastas. Con esto no excluyo que un narco gobernador también está metido en porno infantil, o un secuestrador también ordene matar grupos de personas (campesinos nativos, los que difícilmente pueden defenderse).

¿En qué otro país pueden concebirse personajes como la Maestra? Una mujer que asegura que amasó su fortuna siendo, increíblemente, ¡maestra! Un ambivalente ser que se declara defensor de la muy criticada educación mexicana, que exige presupuestos descabellados para operativizar “sus propuestas” (que son pésimos refritos de experiencias de otros lares) mientras ella regala a diversas secciones sindicales (entiéndase a sus dirigentes) 50 vehículos Hummer (valuados en 60 000 USD c/u). Claro que esta mujer fue la primera que declaró vencedor al todavía muy cuestionado presidente mexicano y, con ello, la misma Elba Esther (porque así se llama) se mantenía políticamente vigente por más de 20 años.

Pienso, se me ocurre –no tengo otros referentes en este momento- que otro caso peculiar ha sido la protección militar de ciertos generales de altísimo rango a las mafias de narcotráfico. ¿Cómo es posible que México haya rebasado a la mismísima Colombia en ubicación de mercancía a nivel USA y demás países? ¿A base de mero esfuerzo criminal, o con el apoyo logístico de organizaciones del Estado?

Yo considero al crimen organizado primeramente como un problema político, directamente atañible a su desmedida corrupción, a los sesgos partidistas que no aportan nada sino sólo dividen… este problema posteriormente devino en otro social.

Quizá peco de egoísmo en este momento. A los ciudadanos resentidos de su país les da por decir que sus problemas son únicos e inigualables, esa situación me cansé de percibirla en Perú… exceso de drama, nacionalismo en crisis. No me siento un resentido, pero sí un nostálgico. Nostálgico de la percepción ingenua que alguna vez pude tener de mi país (y quizá un alguna vez no tan lejano a pesar de tantas cosas). Añorador de un sentido de partencia a un país más justo, más preservado ecológica y socialmente…

Dimensión de la marginación

Si bien es una consecuencia de las directivas políticas y sus efectos en la concepción social de México; su educación en general, pero con fuerte énfasis en lo valoral, lo cívico y lo ambiental.

Este país se ha desarrollado (y cuestiono si utilizo la palabra adecuada) privilegiando grupos humanos; familias, grupos económicos, y quizá ciudades. Pero claro me queda que no a la población mexicana en general. Algunos indicadores de pobreza de organismos internacionales manejan hasta un 50% de la población. En este mosaico kafkiano que se da en “la tierra de las telenovelas y los cantantes” pueden existir muchos grupos resentidos hacia la misma sociedad en general. Personas que sin mucho conflicto de dilemas se entregan a la delincuencia y a las drogas, sería interesante tener un estudio de los orígenes y razones de las bandas de secuestradores.

Imagen de Internet

Y es que alguien que recurre al “levantón como modo de ingreso” (es decir, secuestrar a alguien para cobrar rescate) es una persona con una completa y total ausencia de valores; un alguien (hasta me cuesta considerarlo ser humano) que si pasó por un proceso educativo entonces éste fue pésimo. Alguien nacido de un seno familiar destruido y con pretensiones de esa clase media o alta con la que siempre soñó pero siempre supo que no podría aspirar de un modo legal. Así que las condiciones se fueron dando para que en un momento delinquir en México fuera más común que jugar fútbol. Pero mientras tanto, hay algunos grupos o iconos económicos que impúdicamente Forbes los rankea como los más ricos (¿y de dónde les llegó la sonrisa de Jauja? Pregúntenle a algún expresidente).

Siempre he creído que la influencia de los vecinos del norte ha afectado mucho el concepto de logro y de felicidad en el mexicano. El mexicano es un ser predominantemente materialista; es dado a medir el concepto de logro personal como la cantidad de bienes materiales que tenga, aunado además que está a merced de todo lo nuevo que el vecino desarrollado ofrezca y, con el apoyo de la influencia mediática pues todo lo desea. Pero, ¿de qué sirve tener todos esos bienes si ni siquiera se pueden disfrutar? Las personas que conozco en esas dinámicas; de autos nuevos, de casas ampliadas constantemente no saben siquiera qué es ir al cine en familia o con amigos, salir a bailar y mucho menos viajar.

Jamás la educación en México ha considerado la enseñanza de la felicidad o la satisfacción de la vida propia de cada ser (sin caer en el conformismo). Y tampoco debo encasillar a la escuela como medio socializador dicha responsabilidad enorme; en el seno familiar el mensaje también es: carro del año y casa grande si quieres ser alguien. ¿Y la iglesia? La iglesia sólo piensa en manipular a los manipulables (ten hijos, es el mandato de un dios imbécil, no importa que el Planeta ya no pueda con tanta gente… pero Nunca tengas sexo por diversión. (¡Qué pena me dan esas almas perdidas que van a misa a tratar de sentirse bien cuando un maldito pederasta les da consejos! ¿Mi religión? La buena música, el buen vino que yo por mis medios pueda permitirme… y la conciencia de saber que no me meto ni afecto ni daño a nadie –y no volveré a permitir jamás que nadie critique mi vida-.)

México es pues, un país de enajenados; de gringos frustrados, de indios que se sometieron a los españoles sin mucha resistencia y ahora entre neo-indios sí se la pasan sacando la rabia que hace más de 500 años ni siquiera mostraron. México es un país de consumidores de drogas (sean desde tabaco, alcohol hasta basura química). Un país maquilador y prestador de servicios sin tecnología propia; un país que negó sus tradiciones y sólo mantiene las versiones disney turísticas que a un mismo mexicano no conmueven –meros pretextos para embriagarse-. Un país de sindicatos obsoletos que se resisten a morir solamente para no perder el poder –su devoción al falo-… un territorio desforestado, sin recursos acuíferos, contaminado…

Retomando una frase de Vargas Llosa; ¿cuándo se jodió México? No lo sé, pero con Fox se favoreció el principio del caos… un caos que crece y crece ante la pasividad extrema de enajenados con pretensiones de riqueza que nunca tendremos.

Y no soy un resentido social, es solamente que tengo el suficiente criterio para percibir que todo esto no es lo que yo soñé alguna vez.

Imagen de Internet

Comentarios(3) Link permanente

El secreto mejor guardado de Chile (Mecánica Popular)

No teman peruanos. Asómbrense mexicanos. Envidien argentinos. Admírense chilenos mismos. Ellos se llaman Mecánica Popular; su música es un elíxir de folk, indy, pop rock con ciertos matices de guitarras funky. Sus melodías son tan nostálgicas y cálidas, y me inclino a pesar que sus arreglos vocales son seductoramente angelicales –y tengo la impresión que hay una influencia de Silvio-.

Los descubrí curioseando en los blogs de esos orates que les da por resaltar los atributos de su país o de sus gustos; ya he conseguido dos de sus discos, ¡y quiero más!



Este video me hizo recordar al Gran Santiago; sus edificios, calles y puente. Y qué grandes músicos, su look tan mapuche tan viril… tan sobrio. Las guitarras y las voces me parecen simplemente un éxtasis musical; no me canso de escuchar esta canción o de ver este video tan urbano. “Mañana sacaré pasajes pero no sé a dónde”, o… “mañana sacaré pasaje espero, no sé a dónde” (¿es tu bosque que madura o tu voz que quema dura?).

Pudiera subir vincular más videos de este nuevo grupo –pero no es la intención-. He podido apreciar dos de sus discos; Mecánica Popular (epónimo y de donde sale la extraña pero magistral Las meninas –el video anterior-) y el Fata Morgana, que fue considerado en su año el mejor disco del rock chileno.

Es una pena que en México estemos tan cerrados a movimientos y grupos musicales hispanohablantes ajenos a este país, que por no "pertenecer" de Televisa o TV Azteca, no son promocionados por algún medio.

Comentarios(2) Link permanente