2008-01
2008-01-05
La Cultura Bamba en el Perú II (Viaje al Hueco y Polvos Azules)
Me ofrecí de chaperón a un conocido que mueve su economía familiar con su negocio de venta de DVD y CD en un mercado. Así que fuimos ni más ni menos que a dos de los grandes emporios donde se comercializan los productos bambas de manera masiva para su distribución –me atrevo a decir- que por todo el Perú.
Claro que mi finalidad con esto era precisamente buscar en un distribuidor mayor algunos títulos de mi interés, y no depender de lo que los vendedores de mi zona puedan catalogar como “muy bueno” (porque no saben otra opinión). Así que, en la galería de Polvos Azules pude conocer locales donde hay especialistas en cada tipo de películas deseadas:

Catálogos de DVD. Imagen por José Zavala
Series: Lost, Heroes, Sex in the city, Friends y 24. (La verdad, por mi no disponibilidad a la televisión se me hace muy difícil de entender las pasiones que puedan generar las series de las “grandes cadenas norteamericanas”. Comparando si una serie es como un leer un enorme libro… no puedo darme el lujo de ver uno o dos capítulos por día para verla por completa.)
Series retro: Kojak, Kolchak, El túnel del tiempo, El auto fantástico… (Me quedo asombrado de dónde sale la pasión de estos consumidores por “revisar” esta nostalgia. De pura curiosidad una vez compré más de 20 capítulos de Kolchak en 5 DVD y solamente vi dos de los episodios. O sea, creo que la serie fue buena pero entonces yo tenía diez años… y ahora me siento incómodo porque le falta algo a los guiones o simplemente el vestuario de los actores me choca).
Series japonesas: King Kong, Godzilla, Gamerra y montones de criaturas increíbles que no sé si sean bondadosas o meras villanas. A su vez; Ultraman, Ultrasiete y Monstruos del Espacio (que adoraba cuando era infante). (Lo más curioso es que me ha tocado ver el tipo de “adulto” que compra estas películas y, siento percibir grados de infantilismo bien marcados en algunos casos.)
XXX: Este género es lo más difícil de comprar por oportunismo y prejuicio. Yo la verdad, soy un sapo (curioso en exceso) y me arrimé en un sitio a preguntar. El empleado, un jovencito regordete de unos veintidós años me invitó a que le dijera “qué era lo que yo deseaba” y para darme confianza (estrategia psicológica misia) me sugirió opciones… cuando le propuse un determinado género (¡ya sabía su respuesta!) me dijo; “¡Ohhh! Eso es más caleta, cuesta S/. 20.00 cada una”. (Claro que América Latina no es Holanda pero me parece absurdo que bajo una idea de la culpa o vergüenza –que en mi caso no puede funcionar al nivel mínimo- quieran convencerte que tienes que pagar el triple por querer ver algo “prohibido” pero que ellos venden con la mayor naturalidad) Esas mismas películas en las “galerías pueblo de enfrente” cuestan lo mismo que cualquier película y los vendedores ni exclamaciones hacen.

Una pasaje del Hueco. Imagen por José Zavala
En el Hueco la situación es más práctica y dedicada sobre todo al mayoreo. Un DVD cuesta 1.30 soles, el cual podrá ser vendido a 3 o dos por 5 soles.
Para mi sorpresa, en los puestos dedicados al mayoreo pude comprobar la existencia de ese cine mexicano que tanto desprecio; todas las filmografías de los grandes esperpentos mexicanos de la “época de oro” están a disposición de los peruanos que los adoran. Cine mexicano “post – Sólo con tu pareja” (película que marca una nueva y moderna era) no existe siquiera (¿para qué, si el Perú es provinciano y se quedó enamorado de los charros?).
La oferta al por mayor sin embargo tiene sus sorpresas; Electra con Irene Papas parece ser de consumo popular, así como Edipo Rey de Pier Paolo Passolini… sin comentarios (¡pero qué cultos salen ahora los adoradores de los jinetes borrachos y cantores, jajajaja!).
En otros puestos de este mercado (que no sé si pueda llamarse galería) hay exclusivos de manga, de peleas de valetodo, de cromos para las portadas de las películas (todo está tan especializado que un vendedor de local chico en X distrito viene por acá como ir a Metro o Wong con una bolsa –como con su carrito de mercado- a surtirse de aquello que le falte para seguir sacando el pan de cada día.
La verdad sorprendente este mundo de economías informales (que viendo su organización son más formales de lo imaginado), pero que se encuentran en lugares exageradamente congestionados y de poco espacio… y el riesgo de algún accidente (como forma parte de la historia limeña) siempre está presente.

Vista a una zona del Hueco. Imagen por José Zavala
Hace poco escuché un rumor. Se dice que como Perú entrará a un tratado de libre comercio con los EEUU, éste pedirá que regule la piratería como requisito. Según un vendedor me dijo, este negocio bajará mucho; habrá menos películas y serán más caras. En lo personal no creo que ninguna regulación pueda disminuir este fenómeno económico social que es el motor de vida de miles de personas en el Perú –un país por cierto donde las leyes y las regulaciones sólo sirven de adorno-.
Claro que mi finalidad con esto era precisamente buscar en un distribuidor mayor algunos títulos de mi interés, y no depender de lo que los vendedores de mi zona puedan catalogar como “muy bueno” (porque no saben otra opinión). Así que, en la galería de Polvos Azules pude conocer locales donde hay especialistas en cada tipo de películas deseadas:

Catálogos de DVD. Imagen por José Zavala
Series: Lost, Heroes, Sex in the city, Friends y 24. (La verdad, por mi no disponibilidad a la televisión se me hace muy difícil de entender las pasiones que puedan generar las series de las “grandes cadenas norteamericanas”. Comparando si una serie es como un leer un enorme libro… no puedo darme el lujo de ver uno o dos capítulos por día para verla por completa.)
Series retro: Kojak, Kolchak, El túnel del tiempo, El auto fantástico… (Me quedo asombrado de dónde sale la pasión de estos consumidores por “revisar” esta nostalgia. De pura curiosidad una vez compré más de 20 capítulos de Kolchak en 5 DVD y solamente vi dos de los episodios. O sea, creo que la serie fue buena pero entonces yo tenía diez años… y ahora me siento incómodo porque le falta algo a los guiones o simplemente el vestuario de los actores me choca).
Series japonesas: King Kong, Godzilla, Gamerra y montones de criaturas increíbles que no sé si sean bondadosas o meras villanas. A su vez; Ultraman, Ultrasiete y Monstruos del Espacio (que adoraba cuando era infante). (Lo más curioso es que me ha tocado ver el tipo de “adulto” que compra estas películas y, siento percibir grados de infantilismo bien marcados en algunos casos.)
XXX: Este género es lo más difícil de comprar por oportunismo y prejuicio. Yo la verdad, soy un sapo (curioso en exceso) y me arrimé en un sitio a preguntar. El empleado, un jovencito regordete de unos veintidós años me invitó a que le dijera “qué era lo que yo deseaba” y para darme confianza (estrategia psicológica misia) me sugirió opciones… cuando le propuse un determinado género (¡ya sabía su respuesta!) me dijo; “¡Ohhh! Eso es más caleta, cuesta S/. 20.00 cada una”. (Claro que América Latina no es Holanda pero me parece absurdo que bajo una idea de la culpa o vergüenza –que en mi caso no puede funcionar al nivel mínimo- quieran convencerte que tienes que pagar el triple por querer ver algo “prohibido” pero que ellos venden con la mayor naturalidad) Esas mismas películas en las “galerías pueblo de enfrente” cuestan lo mismo que cualquier película y los vendedores ni exclamaciones hacen.

Una pasaje del Hueco. Imagen por José Zavala
En el Hueco la situación es más práctica y dedicada sobre todo al mayoreo. Un DVD cuesta 1.30 soles, el cual podrá ser vendido a 3 o dos por 5 soles.
Para mi sorpresa, en los puestos dedicados al mayoreo pude comprobar la existencia de ese cine mexicano que tanto desprecio; todas las filmografías de los grandes esperpentos mexicanos de la “época de oro” están a disposición de los peruanos que los adoran. Cine mexicano “post – Sólo con tu pareja” (película que marca una nueva y moderna era) no existe siquiera (¿para qué, si el Perú es provinciano y se quedó enamorado de los charros?).
La oferta al por mayor sin embargo tiene sus sorpresas; Electra con Irene Papas parece ser de consumo popular, así como Edipo Rey de Pier Paolo Passolini… sin comentarios (¡pero qué cultos salen ahora los adoradores de los jinetes borrachos y cantores, jajajaja!).
En otros puestos de este mercado (que no sé si pueda llamarse galería) hay exclusivos de manga, de peleas de valetodo, de cromos para las portadas de las películas (todo está tan especializado que un vendedor de local chico en X distrito viene por acá como ir a Metro o Wong con una bolsa –como con su carrito de mercado- a surtirse de aquello que le falte para seguir sacando el pan de cada día.
La verdad sorprendente este mundo de economías informales (que viendo su organización son más formales de lo imaginado), pero que se encuentran en lugares exageradamente congestionados y de poco espacio… y el riesgo de algún accidente (como forma parte de la historia limeña) siempre está presente.

Vista a una zona del Hueco. Imagen por José Zavala
Hace poco escuché un rumor. Se dice que como Perú entrará a un tratado de libre comercio con los EEUU, éste pedirá que regule la piratería como requisito. Según un vendedor me dijo, este negocio bajará mucho; habrá menos películas y serán más caras. En lo personal no creo que ninguna regulación pueda disminuir este fenómeno económico social que es el motor de vida de miles de personas en el Perú –un país por cierto donde las leyes y las regulaciones sólo sirven de adorno-.







