29/01/08: 28.- Extrañándote
Voy a salir
es muy temprano,
afuera llueve,
la gente duerme
y el frío
aún no quiere
dormir.
Abro la puerta,
el umbral traspaso,
finas gotas de agua
bañan mi rostro,
llueve
y me acuerdo
de ti.
Sigo caminando,
y pienso en ti,
en aquellos días
que casi jugando
yo puse
mis ojos
en ti…
y comencé a quererte.
Ahora estoy
en el ómnibus,
el día aún
está a oscuras
el viento azota
las ventanas
cerradas
y yo sigo
pensando
en ti.
Quisiera que sepas
que en cada cosa
encuentro
un poquito de ti;
en las sombras
que nos vieron juntos,
en las gotas de agua
de tus míos ojos;
en el viento que trae
tus palabras
a mis pensamientos;
en el frío que siento
cuando tú no estás junto a mí.
es muy temprano,
afuera llueve,
la gente duerme
y el frío
aún no quiere
dormir.
Abro la puerta,
el umbral traspaso,
finas gotas de agua
bañan mi rostro,
llueve
y me acuerdo
de ti.
Sigo caminando,
y pienso en ti,
en aquellos días
que casi jugando
yo puse
mis ojos
en ti…
y comencé a quererte.
Ahora estoy
en el ómnibus,
el día aún
está a oscuras
el viento azota
las ventanas
cerradas
y yo sigo
pensando
en ti.
Quisiera que sepas
que en cada cosa
encuentro
un poquito de ti;
en las sombras
que nos vieron juntos,
en las gotas de agua
de tus míos ojos;
en el viento que trae
tus palabras
a mis pensamientos;
en el frío que siento
cuando tú no estás junto a mí.
29/01/08: 27.- Recordándote
Un instante robado
a mis aulas,
un instante perdido
en el día,
un instante despierto
del sueño
que encierra
mi amarga rutina,
oí por la radio
la fatal melodía
que traía a mi mente
recuerdos
de la gran pesadilla
que fueron mis días
sin verte a mi lado
Un instante robado
al descanso,
un instante perdido
en el arcano,
un instante profano
violó la paz que tenía
mi alma dormida,
por mi mente
pasaron imágenes tuyas
que tendré grabadas
en mi esencia
hasta mi muerte:
tu sonrisa furtiva,
tus ojos, tus labios
tu mirada tan fija;
tus manos
tu pelo, tus palabras,
tus caricias.
Un instante robado
al estudio,
un instante perdido
en el tiempo,
un instante
supremo
al hallar
tus palabras
escritas,
en aquel papel
que me diste
en el último día
que te vieron
mis ojos,
pues te sigo viendo
con mi corazón,
en las canciones
que cantan tu nombre,
en mis poemas
que solía cantarte
sin que los oyeras
en mis noches oscuras,
en todo eso,
… ¡y mucho más!
a mis aulas,
un instante perdido
en el día,
un instante despierto
del sueño
que encierra
mi amarga rutina,
oí por la radio
la fatal melodía
que traía a mi mente
recuerdos
de la gran pesadilla
que fueron mis días
sin verte a mi lado
Un instante robado
al descanso,
un instante perdido
en el arcano,
un instante profano
violó la paz que tenía
mi alma dormida,
por mi mente
pasaron imágenes tuyas
que tendré grabadas
en mi esencia
hasta mi muerte:
tu sonrisa furtiva,
tus ojos, tus labios
tu mirada tan fija;
tus manos
tu pelo, tus palabras,
tus caricias.
Un instante robado
al estudio,
un instante perdido
en el tiempo,
un instante
supremo
al hallar
tus palabras
escritas,
en aquel papel
que me diste
en el último día
que te vieron
mis ojos,
pues te sigo viendo
con mi corazón,
en las canciones
que cantan tu nombre,
en mis poemas
que solía cantarte
sin que los oyeras
en mis noches oscuras,
en todo eso,
… ¡y mucho más!
29/01/08: 26.- Ser tuyo
El agradable sabor de un vino amargo
servido en el dorado cáliz
de la esperanza,
el reflejo del dorado fulgor del sol
sobre una cristalina gota
de rocío matinal,
el tintineante cosquilleo en los oídos
anunciándose como el ruido
del silencio,
El suave andar de las olas marinas
al tocar y besar suavemente
la tímida playa,
la suave caricia del viento primaveral
anunciando al mundo
tiempos mejores;
Ser ruido y silencio a la vez,
ser fuego y ser lluvia a la vez,
ser caricia y zarpazo a la vez,
ser grito y murmullo a la vez,
ser todo y nada a la vez;...
Ser tuyo es todo eso.
servido en el dorado cáliz
de la esperanza,
el reflejo del dorado fulgor del sol
sobre una cristalina gota
de rocío matinal,
el tintineante cosquilleo en los oídos
anunciándose como el ruido
del silencio,
El suave andar de las olas marinas
al tocar y besar suavemente
la tímida playa,
la suave caricia del viento primaveral
anunciando al mundo
tiempos mejores;
Ser ruido y silencio a la vez,
ser fuego y ser lluvia a la vez,
ser caricia y zarpazo a la vez,
ser grito y murmullo a la vez,
ser todo y nada a la vez;...
Ser tuyo es todo eso.
29/01/08: 24.- Mi amiga...
El lapicero rebelde
esta noche no quiere obedecerme,
tal vez ignore
que estoy pensando en ti;
tal vez no sepa
que quiero plasmar
en el papel
mis sentimientos.
Te extraño intensamente,
cada día que no te veo
es como una eternidad
que nos separa,
y que superamos
cuando el azar
se empecina
en querer reunirnos
Te quiero,
con casi todo mi tiempo,
demasiado y sin darme cuenta,
como los días
que de amigos
empezamos
a querernos
en silencio.
Te estoy muy agradecido
amiga querida,
porque aprendí
que el cariño
no es algo con que
se pueda jugar,
que las ilusiones
no debo olvidar,
que siempre será
posible perdonar
y querer de nuevo.
esta noche no quiere obedecerme,
tal vez ignore
que estoy pensando en ti;
tal vez no sepa
que quiero plasmar
en el papel
mis sentimientos.
Te extraño intensamente,
cada día que no te veo
es como una eternidad
que nos separa,
y que superamos
cuando el azar
se empecina
en querer reunirnos
Te quiero,
con casi todo mi tiempo,
demasiado y sin darme cuenta,
como los días
que de amigos
empezamos
a querernos
en silencio.
Te estoy muy agradecido
amiga querida,
porque aprendí
que el cariño
no es algo con que
se pueda jugar,
que las ilusiones
no debo olvidar,
que siempre será
posible perdonar
y querer de nuevo.
29/01/08: 23.- Señor, la quiero tanto
Señor, la quiero tanto,
como el sol al nuevo día,
como quiere a la vida la agonía,
como quieren las aves a su canto.
Señor, la quiero tanto,
como la playa a las olas,
como madre que a solas
mece a su hijo alejándolo del llanto.
Señor, la quiero tanto,
como la noche a las sombras,
como al suelo las suaves alfombras,
como quiere la mujer a sus encantos.
Señor, la quiero tanto,
como fraile a su oración,
como el hombre a la dulce tentación,
como anhela el desnudo un tibio manto.
Señor, la quiero tanto,
como cantor a su tema,
como adora el bardo a su poema,
como adora el apenado a su quebranto.
Tanto la quiero, Señor,
que es el silencio, mi amigo,
y mi cuarto al mundo testigo
de un secreto que yo guardo con temor.
Tanto la quiero, Señor,
que no le digo lo que siento;
porque muy triste yo presiento
que al hacerlo perdería yo su amor
como el sol al nuevo día,
como quiere a la vida la agonía,
como quieren las aves a su canto.
Señor, la quiero tanto,
como la playa a las olas,
como madre que a solas
mece a su hijo alejándolo del llanto.
Señor, la quiero tanto,
como la noche a las sombras,
como al suelo las suaves alfombras,
como quiere la mujer a sus encantos.
Señor, la quiero tanto,
como fraile a su oración,
como el hombre a la dulce tentación,
como anhela el desnudo un tibio manto.
Señor, la quiero tanto,
como cantor a su tema,
como adora el bardo a su poema,
como adora el apenado a su quebranto.
Tanto la quiero, Señor,
que es el silencio, mi amigo,
y mi cuarto al mundo testigo
de un secreto que yo guardo con temor.
Tanto la quiero, Señor,
que no le digo lo que siento;
porque muy triste yo presiento
que al hacerlo perdería yo su amor





