28/07/08: 65.- Pensando en tí
Estoy solo y agotado,
tendido sobre mi lecho,
en mi habitación,
y con las luces apagadas.
Los ojos cerrados,
la mente confusa
retozando entre miles de ideas,
entre miles de cosas;
yo te recuerdo,
y recuerdoque te ví,
luego de los libros
de la Biblioteca,
luego de los expedientes
del Juzgado,
luego del bullicio
y del cansancio,
en mi imaginación,
en mi recuerdo,
y en una mezcla
de ambos.
Recuerdo el tiempo
que hoy está tan lejano,
el tiempo de aquellos años
entre la frescura del viento,
y el calor de la mañana
y el retroceder de una noche,
entre el despertar
y el "hasta mañana"...
Te recuerdo, y recuerdo también aquel día,
como si fuera el último,
como la palma de mis manos,
como las caricias de mi madre,
como las cartas que solía escribir a mi padre
entre sollozos y entre llanto,
como las veces
que te volvía a ver de nuevo,
después de los años,
y te encontraba distinta,
diferente, maravillosa,
y a la vez tan distinta...
Dudo mucho, vacilo, titubeo,
temo quererte, tema enamorarme
porque comprendo que tú no estás
preparada para eso,
porque entiendo y porque temo
que no llegues nunca a amarme.
Te quiero, y siempre te quise,
y te seguiré queriendo,
pero son cosas que no comprendo,
por que sé que querer a alguien como yo
es difícil,
porque soy un esclavo del tiempo,
y de mis casos.
Te extraño, y te agradezco
esos gratos momentos,
que siendo escasos
robarnos al Padre-Tiempo,
aquellos instantes
que supe valorar
como el calor del fuego,
las caricias de tus manos
y el candor de tu silencio.
Te quiero,
y te quiero este momento,
éste instante,
no quiero pensar
en mañana más tarde,
te agradezco este instante,
este tiempo presente y el de antes,
me enamoré de tí sólo una vez
y desde entonces no puedo olvidarte,
y no podré olvidarte jamás. (1986)
tendido sobre mi lecho,
en mi habitación,
y con las luces apagadas.
Los ojos cerrados,
la mente confusa
retozando entre miles de ideas,
entre miles de cosas;
yo te recuerdo,
y recuerdoque te ví,
luego de los libros
de la Biblioteca,
luego de los expedientes
del Juzgado,
luego del bullicio
y del cansancio,
en mi imaginación,
en mi recuerdo,
y en una mezcla
de ambos.
Recuerdo el tiempo
que hoy está tan lejano,
el tiempo de aquellos años
entre la frescura del viento,
y el calor de la mañana
y el retroceder de una noche,
entre el despertar
y el "hasta mañana"...
Te recuerdo, y recuerdo también aquel día,
como si fuera el último,
como la palma de mis manos,
como las caricias de mi madre,
como las cartas que solía escribir a mi padre
entre sollozos y entre llanto,
como las veces
que te volvía a ver de nuevo,
después de los años,
y te encontraba distinta,
diferente, maravillosa,
y a la vez tan distinta...
Dudo mucho, vacilo, titubeo,
temo quererte, tema enamorarme
porque comprendo que tú no estás
preparada para eso,
porque entiendo y porque temo
que no llegues nunca a amarme.
Te quiero, y siempre te quise,
y te seguiré queriendo,
pero son cosas que no comprendo,
por que sé que querer a alguien como yo
es difícil,
porque soy un esclavo del tiempo,
y de mis casos.
Te extraño, y te agradezco
esos gratos momentos,
que siendo escasos
robarnos al Padre-Tiempo,
aquellos instantes
que supe valorar
como el calor del fuego,
las caricias de tus manos
y el candor de tu silencio.
Te quiero,
y te quiero este momento,
éste instante,
no quiero pensar
en mañana más tarde,
te agradezco este instante,
este tiempo presente y el de antes,
me enamoré de tí sólo una vez
y desde entonces no puedo olvidarte,
y no podré olvidarte jamás. (1986)
28/07/08: 64.- Ahora que te siento lejos
Ahora que te siento lejos,
ahora que la noche llora conmigo,
cuando tu amor me niega su abrigo,
he decidido no enamorarme más.
Como oveja perdida del rebaño,
como paloma separada de su nido
como triste llanto sin gemido...
Hasta ahora no he podido olvidarte.
¿Para qué ser sol resplandeciente
si no te tengo a mi lado?
¿Para qué si soy el juguete olvidado
de una chiquilla inclemente?
¿Por qué me condenaste a tan eterno suplicio?
¿por qué me sujetas a tan insufrible tormento
que no me permite ni el placer de un lamento?
¿o me quieres llevar al postrer sacrificio?
ahora que la noche llora conmigo,
cuando tu amor me niega su abrigo,
he decidido no enamorarme más.
Como oveja perdida del rebaño,
como paloma separada de su nido
como triste llanto sin gemido...
Hasta ahora no he podido olvidarte.
¿Para qué ser sol resplandeciente
si no te tengo a mi lado?
¿Para qué si soy el juguete olvidado
de una chiquilla inclemente?
¿Por qué me condenaste a tan eterno suplicio?
¿por qué me sujetas a tan insufrible tormento
que no me permite ni el placer de un lamento?
¿o me quieres llevar al postrer sacrificio?
28/07/08: 63.- ¿Quieres saber de mi vida?
Hoy paseo por el parque,
escribiendo,
un papel entre mis manos,
siempre listo el lapicero ...
Una niña se me cruza
en el camino
y me dice
"quiero saber de tu vida".
Guardo el lapicero y el papel,
cesan los trazos
y comienzo la historia:
nombre tengo,
como lo tiene cualquiera,
un lugar donde dormir
y una familia
que me quiere de veras,
mis padres lejos
el uno del otro,
varios hermanos,
ninguno de padre y madre.
Vivo muy cerca de aquí
y el número no importa,
tampoco la calle,
me gusta estar aquí,
en este parque silencioso,
desolado y estéril,
de pasto seco y polvoriento,
de flores marchitas
y rotos azulejos.
Mi vida no existe
en la materia
mi vida es una página
en el libro inmenso de la vida,
mis días son un párrafo en la página del tiempo,
mis esperanzas una línea
en el párrafo de la angustia...
Mi vida es como un punto
en el espacio infinito,
en el sideral y en el que rodea
a uno mismo.
Mi vida es tan solo,
mi niña querida,
un refugio entre paradignas...
entre ejemplos que imitar,
combatiendo conmigo mismo.
¿Comprendes por qué
el lapicero y los papeles?
Escribiendo poemas
descubro mi vida,
dejar de escribir
es entregarse al sueño
o a la muerte (03/11/85)
**
¿Quieres saber qué es mi vida?
No lo sé todavía,
una esperanza, un consuelo, una sonrisa,
el soplar del viento que acaricia,
acaricia y congela
mis manos y mejillas,
la neblina que envuelve
mi aliento y mi vista
con las sombras,
esperando al sol
y muy temprano.
Los libros bajo el brazo
y caminar de lado a lado,
el bolígrafo en la mano,
el cabello desordenado,
ojeras exageradas,
ronca la voz,
pleno el cansancio.
El camino de siempre
y de todos los días,
entre densa neblina
y parajes soleados,
entre luces y sombras,
gozo y martirios,
los charcos de lodo,
de cieno y de fango,
el desayuno intempestivo,
la comida a deshora...
Los amigos,
verlos poco,
conocer compañeros,
tener discusiones
bizantinas y serias,
escuchar extasiado,
escuchar distraido,
las diarias lecciones,
y la espera
entre los jardines,
tendido el sol
en mis ratos de descanso.
La guitarra lejos
del alcance de mis manos,
compañeros del polvo,
compañeros del canto;
veo que el tiempo
juguetea con mis años,
con mis huesos,
con mi mente.
Los poemas truncos,
que me llaman
y me acosan,
lo mismo me hieren,
lo mismo me añoran,
los poemas sin título
envejecen sin pena ni gloria,
los poemas me llaman
pidiéndome un título,
hoy decido ponérselos
y guardarlos con la historia. (01/11/85)
.
escribiendo,
un papel entre mis manos,
siempre listo el lapicero ...
Una niña se me cruza
en el camino
y me dice
"quiero saber de tu vida".
Guardo el lapicero y el papel,
cesan los trazos
y comienzo la historia:
nombre tengo,
como lo tiene cualquiera,
un lugar donde dormir
y una familia
que me quiere de veras,
mis padres lejos
el uno del otro,
varios hermanos,
ninguno de padre y madre.
Vivo muy cerca de aquí
y el número no importa,
tampoco la calle,
me gusta estar aquí,
en este parque silencioso,
desolado y estéril,
de pasto seco y polvoriento,
de flores marchitas
y rotos azulejos.
Mi vida no existe
en la materia
mi vida es una página
en el libro inmenso de la vida,
mis días son un párrafo en la página del tiempo,
mis esperanzas una línea
en el párrafo de la angustia...
Mi vida es como un punto
en el espacio infinito,
en el sideral y en el que rodea
a uno mismo.
Mi vida es tan solo,
mi niña querida,
un refugio entre paradignas...
entre ejemplos que imitar,
combatiendo conmigo mismo.
¿Comprendes por qué
el lapicero y los papeles?
Escribiendo poemas
descubro mi vida,
dejar de escribir
es entregarse al sueño
o a la muerte (03/11/85)
**
¿Quieres saber qué es mi vida?
No lo sé todavía,
una esperanza, un consuelo, una sonrisa,
el soplar del viento que acaricia,
acaricia y congela
mis manos y mejillas,
la neblina que envuelve
mi aliento y mi vista
con las sombras,
esperando al sol
y muy temprano.
Los libros bajo el brazo
y caminar de lado a lado,
el bolígrafo en la mano,
el cabello desordenado,
ojeras exageradas,
ronca la voz,
pleno el cansancio.
El camino de siempre
y de todos los días,
entre densa neblina
y parajes soleados,
entre luces y sombras,
gozo y martirios,
los charcos de lodo,
de cieno y de fango,
el desayuno intempestivo,
la comida a deshora...
Los amigos,
verlos poco,
conocer compañeros,
tener discusiones
bizantinas y serias,
escuchar extasiado,
escuchar distraido,
las diarias lecciones,
y la espera
entre los jardines,
tendido el sol
en mis ratos de descanso.
La guitarra lejos
del alcance de mis manos,
compañeros del polvo,
compañeros del canto;
veo que el tiempo
juguetea con mis años,
con mis huesos,
con mi mente.
Los poemas truncos,
que me llaman
y me acosan,
lo mismo me hieren,
lo mismo me añoran,
los poemas sin título
envejecen sin pena ni gloria,
los poemas me llaman
pidiéndome un título,
hoy decido ponérselos
y guardarlos con la historia. (01/11/85)
.
28/07/08: 62.- Sé como eres
Sé como eres, mas no te he visto todavía,
quisiera verte, en la cálida mañana,
en el frio crepúsculo que siempre te acompaña,
para ocultarse contigo, hasta otro día.
Pero tú, de mí presta te escondes,
como de las fieras los frágiles venados,
tratando que mis versos no dejen olvidados
el tormento y desesperación que me responden.
Sólo sé que eres la musa de quien no soy dueño,
plena dulzura materna en su seno,
sólida y frágil dureza de un trueno,
cálida sonrisa de un celaje sureño.
Emanan tus ojos una triste mirada,
encierras en tu alma mis más caros anhelos,
envaneces enseguida mis magros desvelos,
tornándolos como materia olvidada.
Aun espero, Edén cercano, inclemente,
que en tierna alma femenina,
te encarnes, ¡oh musa divina!
y que huyas del arcano de mi mente (06/83).
Emanan
quisiera verte, en la cálida mañana,
en el frio crepúsculo que siempre te acompaña,
para ocultarse contigo, hasta otro día.
Pero tú, de mí presta te escondes,
como de las fieras los frágiles venados,
tratando que mis versos no dejen olvidados
el tormento y desesperación que me responden.
Sólo sé que eres la musa de quien no soy dueño,
plena dulzura materna en su seno,
sólida y frágil dureza de un trueno,
cálida sonrisa de un celaje sureño.
Emanan tus ojos una triste mirada,
encierras en tu alma mis más caros anhelos,
envaneces enseguida mis magros desvelos,
tornándolos como materia olvidada.
Aun espero, Edén cercano, inclemente,
que en tierna alma femenina,
te encarnes, ¡oh musa divina!
y que huyas del arcano de mi mente (06/83).
Emanan
27/07/08: 61.- Una ilusión
Una ilusión aparece repetina,
cual rayo presto que fulmina
los sensibles y volubles corazones,
y se va ... más contemplaciones.
Mi ilusión apareció, alguna noche de misterio
tras una amable sonrisa, tras una furtiva mirada
como la fiera herida y desesperada,
por huir de la prisión del cautiverio.
Quizá nació al tocar mi guitarra querida
en lo más tierno de una dulce canción.
hiriendo de muerte mi corazón
inexperto en avatares de la vida.
Pero hoy de mí se aleja el don temido,
la ilusión que se escapó de lo imposible,
la verdad se desnudó, cruel y temible
y ahora aguardo, impaciente, el dulce consuelo del olvido.
cual rayo presto que fulmina
los sensibles y volubles corazones,
y se va ... más contemplaciones.
Mi ilusión apareció, alguna noche de misterio
tras una amable sonrisa, tras una furtiva mirada
como la fiera herida y desesperada,
por huir de la prisión del cautiverio.
Quizá nació al tocar mi guitarra querida
en lo más tierno de una dulce canción.
hiriendo de muerte mi corazón
inexperto en avatares de la vida.
Pero hoy de mí se aleja el don temido,
la ilusión que se escapó de lo imposible,
la verdad se desnudó, cruel y temible
y ahora aguardo, impaciente, el dulce consuelo del olvido.
27/07/08: 59.- Se acerca el adios
Se acerca el adios y lo sabemos.
Y es fácil sentir pena y ponerse tristes
cuando perdemos algo que queremos.
Pero cuando ese "algo" no lo es,
sino que se transforma en alguien.
entristecerse es mucho más fácil todavía.
Pero pensemos en el sol
¿acaso no tiene que dar paso a la noche
para volver al amanecer?
¿acaso una madre no sufre por ver
a su niño nacer?
Pues bien, tú no te vas
porque nadie podrá arrancarte
de mi corazón.
Por que el amor es perpetuo
y moriré amándote.
porque el amor no conoce límites
ni sabe de barreras,
porque el amor no se cohibe
con la distancia,
porque el amor no se somete
al tiempo.
Y si llega la hora de partir
y mis razones no te convencen,
acuérdate de quien al irse
con nosotros se quedó para siempre.
***
Horas más.
Palabras.
Sonrisas.
Recuerdos.
Horas más y vendrá el adiós,
horas más y estaremos lejos
el uno del otro.
Horas más y estaré sobre
tus antiguos pasos,
por el mismo camino,
por la misma calle
y con la misma gente.
Horas más.
Horas más
y el maldito tiempo dirá
"ya es hora"
y luego tendrás que partir.
Horas más
me reiré del tiempo que es un envidioso.
Horas más y estaremos juntos
para siempre,
porque el tiempo necio
solo puede separar los cuerpos;
nos podrá poner muy lejos,
a mi en en la tierra
y tí al final del universo,
a tí en el cielo
y a mi en las redes del averno;
a mí me hará morir
y a tí te hará nacer de nuevo,...
pero siempre estaremos juntos.
El recuerdo no lo mata nadie,
el olvido apenas lo adormece,
mas cuando despierta lo vivimos de nuevo;
¡cómo enseñarle al tiempo en vano
que lo que haga será inútil,
que cuenao se ama no existen distancias?
¡como decirle al tiempo débil
que su lucha será en vano,
que siempre lo vencemos?
Tú yo y ël.
Y es fácil sentir pena y ponerse tristes
cuando perdemos algo que queremos.
Pero cuando ese "algo" no lo es,
sino que se transforma en alguien.
entristecerse es mucho más fácil todavía.
Pero pensemos en el sol
¿acaso no tiene que dar paso a la noche
para volver al amanecer?
¿acaso una madre no sufre por ver
a su niño nacer?
Pues bien, tú no te vas
porque nadie podrá arrancarte
de mi corazón.
Por que el amor es perpetuo
y moriré amándote.
porque el amor no conoce límites
ni sabe de barreras,
porque el amor no se cohibe
con la distancia,
porque el amor no se somete
al tiempo.
Y si llega la hora de partir
y mis razones no te convencen,
acuérdate de quien al irse
con nosotros se quedó para siempre.
***
Horas más.
Palabras.
Sonrisas.
Recuerdos.
Horas más y vendrá el adiós,
horas más y estaremos lejos
el uno del otro.
Horas más y estaré sobre
tus antiguos pasos,
por el mismo camino,
por la misma calle
y con la misma gente.
Horas más.
Horas más
y el maldito tiempo dirá
"ya es hora"
y luego tendrás que partir.
Horas más
me reiré del tiempo que es un envidioso.
Horas más y estaremos juntos
para siempre,
porque el tiempo necio
solo puede separar los cuerpos;
nos podrá poner muy lejos,
a mi en en la tierra
y tí al final del universo,
a tí en el cielo
y a mi en las redes del averno;
a mí me hará morir
y a tí te hará nacer de nuevo,...
pero siempre estaremos juntos.
El recuerdo no lo mata nadie,
el olvido apenas lo adormece,
mas cuando despierta lo vivimos de nuevo;
¡cómo enseñarle al tiempo en vano
que lo que haga será inútil,
que cuenao se ama no existen distancias?
¡como decirle al tiempo débil
que su lucha será en vano,
que siempre lo vencemos?
Tú yo y ël.
27/07/08: 58.- Tu sonrisa y tu silencio
Sentados sobre las frías gradas de concreto,
transcurre la tarde acurrucada en el tiempo,
mientras lentamente los cielos se visten de negro,
estamos juntos contemplando tus cosas, tus recuerdos,
tus canciones antiguas, un cuaderno para autógrafos,
tu sonrisa y tu silencio.
Tú me miras y me cuentas un secreto
que tenías escondido entre tus pensamientos,
mimetizado en lo más hondo de tus esperanzas,
engarzado en lo más caro de tus anhelos.
Y yo solo leo lo que dicen tus ojos,
tu sonrisa y tu silencio.
Amigos, de sexos opuestos,
unidos por las manos
compartiendo la vida
con benevolencia,
libres de toda cadena sentimentaloide,
amigos que se buscan,
que se ríen,
que se quieren,
mineral sin ganga,
sacrificio sin manchas,
recuerdo intangible...
intangible pero breve,
no fue ni capítulo final,
ni central episodio,
quizás una palabra,
un renglón,
un párrafo.
Ni siquiera una página.
Efímero,
efímeros y felices instantes
que entresaco del recuerdo,
tomados de la mano
tu sonrisa y tu silencio.
transcurre la tarde acurrucada en el tiempo,
mientras lentamente los cielos se visten de negro,
estamos juntos contemplando tus cosas, tus recuerdos,
tus canciones antiguas, un cuaderno para autógrafos,
tu sonrisa y tu silencio.
Tú me miras y me cuentas un secreto
que tenías escondido entre tus pensamientos,
mimetizado en lo más hondo de tus esperanzas,
engarzado en lo más caro de tus anhelos.
Y yo solo leo lo que dicen tus ojos,
tu sonrisa y tu silencio.
Amigos, de sexos opuestos,
unidos por las manos
compartiendo la vida
con benevolencia,
libres de toda cadena sentimentaloide,
amigos que se buscan,
que se ríen,
que se quieren,
mineral sin ganga,
sacrificio sin manchas,
recuerdo intangible...
intangible pero breve,
no fue ni capítulo final,
ni central episodio,
quizás una palabra,
un renglón,
un párrafo.
Ni siquiera una página.
Efímero,
efímeros y felices instantes
que entresaco del recuerdo,
tomados de la mano
tu sonrisa y tu silencio.
27/07/08: 56.- Ojos del Cielo
Ojos del cielo.
Ojos del cielo inmaculado
de nuestro campo
en las alturas,
ojos de la marginada matriz
de nuestra Patria.
Siendo extraña
tienes ojos de mi patria.
¿Por qué?
¿Por qué tus ojos
son del cielo de los Andes,
por qué esos ojos
del cielo de las punas,
del horizonte al anochecer;
por qué esos ojos de alturas
perdidas en el tiempo,
por qué ese azul arco iris
de bandera del incario?
¿Por qué?
¿Por qué la blanca piel
de las nieves de los Andes?
¿Por qué esa piel
color de soledades,
color de cordillera albina,
donde el viento y el silencio
danzan de la mano
desde tiempos inmemoriales?
¿Por qué esa piel
de nevados titanes
que acunaron nuestra raza?
¿Por qué?
Ojos del cielo andino,
piel de cordillera,
sonrisa del sol del incario,
en esplendor, en el verano,
mirada de Taita Wiracocha
Yahveh de los cristianis...
Ojos de Taita Yahveh;
de Taita Wiracocha,
¿qué es el nombre?
Yahveh-Wiracocha
creó el mundo
y a nosotros los humanos,
y te dió ojos de mi cielo
nuestro cielo...
Taita Yahveh
hizo tus ojos
viendo el cielo
de ls andes,
toamndo nieve
de las punas
formó la piel
envoltura de tu cuerpo...
¿Acaso no somos iguales?
¿Acaso no somos hermanos
hijos de un mismo Padre?
Por eso son tus ojos
de mi patria,
del asul arco iris
de la alianza con el Padre
nuestro Padre. (16/02/86)
Ojos del cielo inmaculado
de nuestro campo
en las alturas,
ojos de la marginada matriz
de nuestra Patria.
Siendo extraña
tienes ojos de mi patria.
¿Por qué?
¿Por qué tus ojos
son del cielo de los Andes,
por qué esos ojos
del cielo de las punas,
del horizonte al anochecer;
por qué esos ojos de alturas
perdidas en el tiempo,
por qué ese azul arco iris
de bandera del incario?
¿Por qué?
¿Por qué la blanca piel
de las nieves de los Andes?
¿Por qué esa piel
color de soledades,
color de cordillera albina,
donde el viento y el silencio
danzan de la mano
desde tiempos inmemoriales?
¿Por qué esa piel
de nevados titanes
que acunaron nuestra raza?
¿Por qué?
Ojos del cielo andino,
piel de cordillera,
sonrisa del sol del incario,
en esplendor, en el verano,
mirada de Taita Wiracocha
Yahveh de los cristianis...
Ojos de Taita Yahveh;
de Taita Wiracocha,
¿qué es el nombre?
Yahveh-Wiracocha
creó el mundo
y a nosotros los humanos,
y te dió ojos de mi cielo
nuestro cielo...
Taita Yahveh
hizo tus ojos
viendo el cielo
de ls andes,
toamndo nieve
de las punas
formó la piel
envoltura de tu cuerpo...
¿Acaso no somos iguales?
¿Acaso no somos hermanos
hijos de un mismo Padre?
Por eso son tus ojos
de mi patria,
del asul arco iris
de la alianza con el Padre
nuestro Padre. (16/02/86)
27/07/08: 55.- Perdóname
Perdóname.
Perdóname por echarme atrás
y por sentirme débil.
Perdóname por vacilar
y por darlo todo
por perdido.
Perdóname el silencio
y las pocas palabras,
perdóname mi soledad
y la mirada triste,
perdóname las horas solas
y los ojos en llanto...
Perdóname
por hacerte sufrir
y por quererte tanto,
perdóname por ser como soy;
otro quisiera ser
para agraderte,
otro quisiera ser
para satisfacer
tus anhelos
inconscientes.
Perdóname.
Perdona mi carácter endeble,
perdona mis vacilaciones
y mi pesimismo,
perdona mi amargura,
mi rencor y mi egoísmo...
Perdóname, padre,
perdónamelo todo
y en un instante,
perdónamelo todo
por favor...
Perdóname
Perdóname por echarme atrás
y por sentirme débil.
Perdóname por vacilar
y por darlo todo
por perdido.
Perdóname el silencio
y las pocas palabras,
perdóname mi soledad
y la mirada triste,
perdóname las horas solas
y los ojos en llanto...
Perdóname
por hacerte sufrir
y por quererte tanto,
perdóname por ser como soy;
otro quisiera ser
para agraderte,
otro quisiera ser
para satisfacer
tus anhelos
inconscientes.
Perdóname.
Perdona mi carácter endeble,
perdona mis vacilaciones
y mi pesimismo,
perdona mi amargura,
mi rencor y mi egoísmo...
Perdóname, padre,
perdónamelo todo
y en un instante,
perdónamelo todo
por favor...
Perdóname
27/07/08: 54 .- Ser Nada
Perdido en este espacio-tiempo,
divagando en los dominios de la nada,
buscando entre las sombras y las gotas de agua
la respuesta para todas mis preguntas.
Pienso, pienso en vano,
reflexiono, reflexiono y analizo,
perdido entre visiones retrospectivas
perdido entre esperanzas imposibles...
¿Quién soy?
¿Es la razón de mi vida la supervivencia,
la autoconservación, el simple vivir-vegetar?
¿Es la razón de mi vida la rutina,
lo de siempre, el ser ente automatizado?
¿Es la razón de mi vida el ser naipe de la baraja,
una pieza sobre el tablero de la nada?
Ser nada. Eso es lo que soy.
¿Soy hijo de la casualidad
o de la voluntad de alguien más fuerte?
¿Tan sólo soy un títere
o la marioneta de una libertad ficticia?
¿Soy un descendiente de la razón
o simplemente el ahijado de la fuerza?
¿Soy prisionero del cosmos,
o siquiera una agonizante estrella?
No sé. Sólo sé que soy nada.
Soy nada
porque nada puedo hacer por mí mismo,
porque nada hecho por mí
es plenamente, totalmente hechura mía,
porque detraás de mí hay alguien
que me abre el camino o me lo cierra.
Soy nada
porque nada puedo hacer con mis palabras,
porque impotente estoy en un mundo de extraños...
Nada soy
porque me siento solo...
divagando en los dominios de la nada,
buscando entre las sombras y las gotas de agua
la respuesta para todas mis preguntas.
Pienso, pienso en vano,
reflexiono, reflexiono y analizo,
perdido entre visiones retrospectivas
perdido entre esperanzas imposibles...
¿Quién soy?
¿Es la razón de mi vida la supervivencia,
la autoconservación, el simple vivir-vegetar?
¿Es la razón de mi vida la rutina,
lo de siempre, el ser ente automatizado?
¿Es la razón de mi vida el ser naipe de la baraja,
una pieza sobre el tablero de la nada?
Ser nada. Eso es lo que soy.
¿Soy hijo de la casualidad
o de la voluntad de alguien más fuerte?
¿Tan sólo soy un títere
o la marioneta de una libertad ficticia?
¿Soy un descendiente de la razón
o simplemente el ahijado de la fuerza?
¿Soy prisionero del cosmos,
o siquiera una agonizante estrella?
No sé. Sólo sé que soy nada.
Soy nada
porque nada puedo hacer por mí mismo,
porque nada hecho por mí
es plenamente, totalmente hechura mía,
porque detraás de mí hay alguien
que me abre el camino o me lo cierra.
Soy nada
porque nada puedo hacer con mis palabras,
porque impotente estoy en un mundo de extraños...
Nada soy
porque me siento solo...
26/07/08: 60.- Querer bien
Querer bien a alguien es difícil,
muy dificil cuando no se vive el amor,
cuando lo vemos distante,
como un horizonte,
si lo creemos imposible
como una fantasía extraña,
cuando lo vemos tan lejos,
privándonos la espera de su alcance.
Querer bien a una persona es amarla,
pero amar es difícil
si no nos han enseñado,
si no hemos visto
como es que se ama,
porque llamamos amor a muchas cosas perversas,
y la gente se burla de los que aman.
Querer bien a una persona es soportarla,
aunque sea antipática, aunque haga daño,
aunque su corazón nos odie y sus labios engañen,
aunque sienta celos, aunque sea egoísta,
pendenciera, jactanciosa o materialista,
aunque nos reproche o nos haga injusticias.
Queres bien a una persona es compartir,
compartir la vida, compartir las cosas,
los buenos vientos y las largas horas,
compartir los versos, el ideal, la gloria,
compartir los sueños, compartir la historia,
el llanto del fracaso y los gritos de victoria.
muy dificil cuando no se vive el amor,
cuando lo vemos distante,
como un horizonte,
si lo creemos imposible
como una fantasía extraña,
cuando lo vemos tan lejos,
privándonos la espera de su alcance.
Querer bien a una persona es amarla,
pero amar es difícil
si no nos han enseñado,
si no hemos visto
como es que se ama,
porque llamamos amor a muchas cosas perversas,
y la gente se burla de los que aman.
Querer bien a una persona es soportarla,
aunque sea antipática, aunque haga daño,
aunque su corazón nos odie y sus labios engañen,
aunque sienta celos, aunque sea egoísta,
pendenciera, jactanciosa o materialista,
aunque nos reproche o nos haga injusticias.
Queres bien a una persona es compartir,
compartir la vida, compartir las cosas,
los buenos vientos y las largas horas,
compartir los versos, el ideal, la gloria,
compartir los sueños, compartir la historia,
el llanto del fracaso y los gritos de victoria.
26/07/08: 53.- A Sor Giselle
Gris blonda la cabellera,
el color desconocido.
Madre sin haber engendrado
rodeada de niños,
jugando y riendo
entregando cariño,
jugando y viviendo
amando a los niños.
Se oye el motor de auto
como un claro fijo,
como mi sombra,
como mis brazos,
anunciar tu llegada,
cesada la espera,
como siempre
el saludo cariñoso
y la sonriza...
Te sientas y cantas
y cantar nos haces,
vibrar las paredes
y los vidrios,
retumbar el eco,
alegrarse la noche,
retroceder el frío
dispersar la neblina.
Y cantas.
Y sonríes.
¿Pensarás en qué
Sor Giselle?
¿En los niños
que dejaste
después
de la comida?
¿O en el tiempo
implacable
que anuncia
la partida?
Tal vez en tu patria
te estén extrañando,
tal vez te añoren
la nieve y los prados,
los paisajes
que aquí
nos parecen paraíso...
Lloras.
Lloras también,
conozco tu alma,
yo también soy tu hijo
y algún día seré padre.
El río.
El río que emana
de tus ojos extraños,
tus ojos de película importada,
tu piel blanca
resquicio de nieve,
resquicio de tu patria.
Salta y juega
como cuando cantas,
como cuando juegas
con tus niños,
cuando paseas
por la casa,
y el trabajo
y los amigos.
La sangre es la misma,
el mismo el ideal
y los amigos...
Los niños idénticos
en todo el mundo...
las horas, los gritos
y el bullicio y el llanto
las canciones...
Nunca dejes de cantar...
el color desconocido.
Madre sin haber engendrado
rodeada de niños,
jugando y riendo
entregando cariño,
jugando y viviendo
amando a los niños.
Se oye el motor de auto
como un claro fijo,
como mi sombra,
como mis brazos,
anunciar tu llegada,
cesada la espera,
como siempre
el saludo cariñoso
y la sonriza...
Te sientas y cantas
y cantar nos haces,
vibrar las paredes
y los vidrios,
retumbar el eco,
alegrarse la noche,
retroceder el frío
dispersar la neblina.
Y cantas.
Y sonríes.
¿Pensarás en qué
Sor Giselle?
¿En los niños
que dejaste
después
de la comida?
¿O en el tiempo
implacable
que anuncia
la partida?
Tal vez en tu patria
te estén extrañando,
tal vez te añoren
la nieve y los prados,
los paisajes
que aquí
nos parecen paraíso...
Lloras.
Lloras también,
conozco tu alma,
yo también soy tu hijo
y algún día seré padre.
El río.
El río que emana
de tus ojos extraños,
tus ojos de película importada,
tu piel blanca
resquicio de nieve,
resquicio de tu patria.
Salta y juega
como cuando cantas,
como cuando juegas
con tus niños,
cuando paseas
por la casa,
y el trabajo
y los amigos.
La sangre es la misma,
el mismo el ideal
y los amigos...
Los niños idénticos
en todo el mundo...
las horas, los gritos
y el bullicio y el llanto
las canciones...
Nunca dejes de cantar...
26/07/08: 52.- Fugaz
Fugaz
y el tiempo contigo,
como estrella marchita
te ví la primera vez,
sin dibujar
siquiera
una sonrisa,
el cabello largo,
la mirada
triste
y los ojos de niña...
Era de tarde
y lo recuerdo,
pequeña niña,
hará pocos años,
hará muchos días...
sin quere
sigues siendo la misma.
Oculto
de tu mirada
te veía jugar
y esbozar una sonrisa,
se alegraba mi corazón,
mi pequeña amiga,
por no verte triste.
Sí,
porque no estabas triste,
aunque parezca una tontería
a los que nunca
invadió la alegría de un niño sonreir.
¿Y el poema?
Si se escribe al sol
¿por qué no escribir
a una amiga?
si se canta a la música,
al calor y a la agonía,
a los pensamientos,
a los libros, a las chicas,
¿por qué no cantarle
a una niña?
Tal vez no me entiendas
y y pasen los años,
tal vez en el tiempo
quedemos lejanos,
pero al ver la sonrisa de un niño
podrás entenderme...
***
La última vez
fugaz te ví
y estabas triste
y con una amiga.
Yo sé porqué
y tú lo sabes también
y te entiendo;
sonríe niña, sonríe,
sonríele a la esperanza
rosa de los vientos,
sonríele a la vida
que te abre los brazos,
sonríele al mundo
y ríete del tiempo:
¿no ves que es maravilloso
ser una niña?
y el tiempo contigo,
como estrella marchita
te ví la primera vez,
sin dibujar
siquiera
una sonrisa,
el cabello largo,
la mirada
triste
y los ojos de niña...
Era de tarde
y lo recuerdo,
pequeña niña,
hará pocos años,
hará muchos días...
sin quere
sigues siendo la misma.
Oculto
de tu mirada
te veía jugar
y esbozar una sonrisa,
se alegraba mi corazón,
mi pequeña amiga,
por no verte triste.
Sí,
porque no estabas triste,
aunque parezca una tontería
a los que nunca
invadió la alegría de un niño sonreir.
¿Y el poema?
Si se escribe al sol
¿por qué no escribir
a una amiga?
si se canta a la música,
al calor y a la agonía,
a los pensamientos,
a los libros, a las chicas,
¿por qué no cantarle
a una niña?
Tal vez no me entiendas
y y pasen los años,
tal vez en el tiempo
quedemos lejanos,
pero al ver la sonrisa de un niño
podrás entenderme...
***
La última vez
fugaz te ví
y estabas triste
y con una amiga.
Yo sé porqué
y tú lo sabes también
y te entiendo;
sonríe niña, sonríe,
sonríele a la esperanza
rosa de los vientos,
sonríele a la vida
que te abre los brazos,
sonríele al mundo
y ríete del tiempo:
¿no ves que es maravilloso
ser una niña?
26/07/08: 51.- Como hace más de diez años
Amaneció y me acordé de tí.
Lo recuerdo muy bien, fue hace dos días.
Te ví, aunque estabas muy lejos,
entre sábanas y frazadas muy gruesas,
bostezando el final de tu sueño.
Te levantaste, arrugado el pijama,
deshecha la cama y tu mujer...
caminaste hacia el baño
entre maldiciones,
te lavaste la cara y al secarte
sentiste la pegada del hielo.
Frío. Mucho frío por allá tam lejos,
no sé a cuantos metros
de lo alto.
Aseado y vestido ya,
era tal vez muy temprano,
nadie tal vez sabía que era tu cumpleaños,
yo sí, pero muy lejos como para darte un abrazo.
Pasaron minutos y tu porte imponente,
las horas transcurridas y los años,
los hijos, tu mujer te dieron el abrazo.
Y te besaron, y te dieron el mundo;
antes después de eso vinieron los amigos
y los tragos,
en alcohol el delirio,
servido en cada vaso,
que se bebe
en cada sorbo cada vez más aciago.
Estuviste tal vez muy ocupado
entre groserías y entre tragos;
entre vasos, espuma, botellas
y cenizas de tabaco...
Y yo aquí tan lejos
para sacrte de allí ...
Ven padre, deja eso y ven conmigo,
aquí, donde estás a salvo,
sígueme que todavía estoy
al alcance de tus manos.
Ven juguemos donde lo hicimos
hace montones de años,
por los parques y paseosque tomamos,
por las minas, por el drío
y por la casa,
la casa amarilla y colorada,
la casa, nuestra cada entre jardines
entre el jardín de mi madre
y el jardín de los prados,
en que no jugué
cuando estuve lejos
extrañándolos.
Ven, ven, regresar en el tiempo
y cambiarlo,
hacerlo a nuestro gusto, a nuestro sueño,
hacer el paraíso con tus manos,
como cuando entre volquetes
y soldados de plástico
tú eras mi héroe y mi esperanza.
Vamos, ponte el casco y el abrigo,
toma presto la escopeta,
llama a "lobo"
y vayamos, vayámonos lejos
a buscar a los patos
y a las vizcachas,
por la laguna
reflejando el cielo celeste y blanco,
el suelo color escarcha,
pasto seco,
tantos años.
Regresemos como antaño,
sudorosos y extenuados,
bañarnos y luego al calor de la estufa
contarle a mamá lo que pasamos:
vuelve papá, que te estoy esperando.
Lo recuerdo muy bien, fue hace dos días.
Te ví, aunque estabas muy lejos,
entre sábanas y frazadas muy gruesas,
bostezando el final de tu sueño.
Te levantaste, arrugado el pijama,
deshecha la cama y tu mujer...
caminaste hacia el baño
entre maldiciones,
te lavaste la cara y al secarte
sentiste la pegada del hielo.
Frío. Mucho frío por allá tam lejos,
no sé a cuantos metros
de lo alto.
Aseado y vestido ya,
era tal vez muy temprano,
nadie tal vez sabía que era tu cumpleaños,
yo sí, pero muy lejos como para darte un abrazo.
Pasaron minutos y tu porte imponente,
las horas transcurridas y los años,
los hijos, tu mujer te dieron el abrazo.
Y te besaron, y te dieron el mundo;
antes después de eso vinieron los amigos
y los tragos,
en alcohol el delirio,
servido en cada vaso,
que se bebe
en cada sorbo cada vez más aciago.
Estuviste tal vez muy ocupado
entre groserías y entre tragos;
entre vasos, espuma, botellas
y cenizas de tabaco...
Y yo aquí tan lejos
para sacrte de allí ...
Ven padre, deja eso y ven conmigo,
aquí, donde estás a salvo,
sígueme que todavía estoy
al alcance de tus manos.
Ven juguemos donde lo hicimos
hace montones de años,
por los parques y paseosque tomamos,
por las minas, por el drío
y por la casa,
la casa amarilla y colorada,
la casa, nuestra cada entre jardines
entre el jardín de mi madre
y el jardín de los prados,
en que no jugué
cuando estuve lejos
extrañándolos.
Ven, ven, regresar en el tiempo
y cambiarlo,
hacerlo a nuestro gusto, a nuestro sueño,
hacer el paraíso con tus manos,
como cuando entre volquetes
y soldados de plástico
tú eras mi héroe y mi esperanza.
Vamos, ponte el casco y el abrigo,
toma presto la escopeta,
llama a "lobo"
y vayamos, vayámonos lejos
a buscar a los patos
y a las vizcachas,
por la laguna
reflejando el cielo celeste y blanco,
el suelo color escarcha,
pasto seco,
tantos años.
Regresemos como antaño,
sudorosos y extenuados,
bañarnos y luego al calor de la estufa
contarle a mamá lo que pasamos:
vuelve papá, que te estoy esperando.
26/07/08: 49.- Aquella tarde llovió
Aquella tarde llovió.
El viento azotando,
el agua inmunda,
el hielo granizo;
la estufa tenue,
las manos frías
la mirada triste.
Te fuiste el día aquel
muy lejos,
te perdiste en la distancia
y en su agrazo,
te meció en sus brazos
pleno de caricias
el tiempo artero...
Esperó aún hoy un milagro;
Dios quisiera ser
para cambiar el tiempo,
para hacer tan solo una cosa,
a la manera mía,
sólo tú podrás
entenderme,
las ojeras,
los cabellos canos,
los cabellos que se escapan,
el bigote marchito...
Sonríe, sonríe otra vez,
como cuando jugabas conmigo
entre tus brazos,
cuando caminabas conmigo
tomándome de la mano,
por tiempos lejanos...
Vayamos juntos,
burlemos el tiempo,
ignoremos la distancia,
borremos del mundo
la palabra lejos,
matar para siempre
lapalabra tiempo,
ser juntos
el uno para el otro,
como siempre,
en la materia,
en la no materia,
como amigos,
olvidemos los años,
olvidemos lo ocurrido,
recuerda solo
que eres mi padre
y yo tu hijo.
***
En verdad
estás muy lejos.
pero también estás muy cerca,
hoy te quiero como nunca
y no sé porqupe será;
La vida nos jugó sucio,
tal vez pasó eso,
¿acaso nosotros
no hacemos nuestra vida?
juntemos nuestras manos,
hagamos un paraíso
o huestro Hado,
Tánatos, Hades e Hipnos
tan solo son marbetes,
somos nosotros
uno solo,
por eso es
incomprensible
una manera
de quererse
que nunca
podrá eliminarse.
Vivir divagar
entre borrones,
garabatos y palabras,
por eso te escribí
algún día
que mi vida
es tan solo
un refugio entre paradigmas...
El viento azotando,
el agua inmunda,
el hielo granizo;
la estufa tenue,
las manos frías
la mirada triste.
Te fuiste el día aquel
muy lejos,
te perdiste en la distancia
y en su agrazo,
te meció en sus brazos
pleno de caricias
el tiempo artero...
Esperó aún hoy un milagro;
Dios quisiera ser
para cambiar el tiempo,
para hacer tan solo una cosa,
a la manera mía,
sólo tú podrás
entenderme,
las ojeras,
los cabellos canos,
los cabellos que se escapan,
el bigote marchito...
Sonríe, sonríe otra vez,
como cuando jugabas conmigo
entre tus brazos,
cuando caminabas conmigo
tomándome de la mano,
por tiempos lejanos...
Vayamos juntos,
burlemos el tiempo,
ignoremos la distancia,
borremos del mundo
la palabra lejos,
matar para siempre
lapalabra tiempo,
ser juntos
el uno para el otro,
como siempre,
en la materia,
en la no materia,
como amigos,
olvidemos los años,
olvidemos lo ocurrido,
recuerda solo
que eres mi padre
y yo tu hijo.
***
En verdad
estás muy lejos.
pero también estás muy cerca,
hoy te quiero como nunca
y no sé porqupe será;
La vida nos jugó sucio,
tal vez pasó eso,
¿acaso nosotros
no hacemos nuestra vida?
juntemos nuestras manos,
hagamos un paraíso
o huestro Hado,
Tánatos, Hades e Hipnos
tan solo son marbetes,
somos nosotros
uno solo,
por eso es
incomprensible
una manera
de quererse
que nunca
podrá eliminarse.
Vivir divagar
entre borrones,
garabatos y palabras,
por eso te escribí
algún día
que mi vida
es tan solo
un refugio entre paradigmas...
26/07/08: 46.- De pie estoy en lo alto
De pie estoy en lo alto
y no se cuál de mis cuatro costados mirar.
El viento frío helando mis costillas
y mis brazos,
el cielo en lo alto
se ve tan inmenso
como desde las las profundidades
del abismo.
Y estoy extasiado,
porque puedo ver
tanta belleza a mi lado,
captar el silencio
y los gritos ahogados
ver las cumbres inaccesibles
para meros pasos,
los niños me atropellan
al correr jugando.
Es éste el poema
de la vida,
es este el paraído
de tus manos,
el bosque blindado
por rocas inmensas,
las hojas caídas
de las ramas
de los árboles.
Y sentor el viento
como un susurro
de tus labios,
ver el sol que me ciega,
como sonrisa de tus labios,
recrearme en la soledad
y en el calor de tu regazo.
Ver los cuerpos agitados,
cual ramas
y las hojas de los árboles...
Ver sombras, ver pasos,
ver casas y paisajes,
y no ver lo desordenado,
caminar y seguir caminando,
caminar y seguir agradeciento... (31/08/85).
y no se cuál de mis cuatro costados mirar.
El viento frío helando mis costillas
y mis brazos,
el cielo en lo alto
se ve tan inmenso
como desde las las profundidades
del abismo.
Y estoy extasiado,
porque puedo ver
tanta belleza a mi lado,
captar el silencio
y los gritos ahogados
ver las cumbres inaccesibles
para meros pasos,
los niños me atropellan
al correr jugando.
Es éste el poema
de la vida,
es este el paraído
de tus manos,
el bosque blindado
por rocas inmensas,
las hojas caídas
de las ramas
de los árboles.
Y sentor el viento
como un susurro
de tus labios,
ver el sol que me ciega,
como sonrisa de tus labios,
recrearme en la soledad
y en el calor de tu regazo.
Ver los cuerpos agitados,
cual ramas
y las hojas de los árboles...
Ver sombras, ver pasos,
ver casas y paisajes,
y no ver lo desordenado,
caminar y seguir caminando,
caminar y seguir agradeciento... (31/08/85).
26/07/08: 47.- Letargo postergado
Letargo postergado,
límpido fulgor de garabatos,
trazos frustrados,
las manchas de tinta
y los borrones.
Voces entrecortadas,
las manos ocultas
de ajenas miradas,
los pasos recorriendo
la madera y el cemento,
las miradas que se cruzan
y las voces que se pierden...
Siguen los dígitos andando;
el tiempo es inmisericorde,
las luces tímidas
con bosquejo de rayos,
cabezas que se agitan
y dormitar por el patio...
Vive el tiempo,
muere la noche,
cuando parece que
la tarde se está ocultando,
lloran las paredes,
me estremezco
en tu regazo,
pienso tantas cosas
que pasaron en lo alto,
los cabellos que marchitan
los minutos que pasaron...
La sublime sucesión de paradigmas,
los rincones inaccesibles,
los pasos, las miradas que se cruzan,
el silencio de lo alto
y las paredes...
Todo se confunde
nada se comprende... (19/09/85)
límpido fulgor de garabatos,
trazos frustrados,
las manchas de tinta
y los borrones.
Voces entrecortadas,
las manos ocultas
de ajenas miradas,
los pasos recorriendo
la madera y el cemento,
las miradas que se cruzan
y las voces que se pierden...
Siguen los dígitos andando;
el tiempo es inmisericorde,
las luces tímidas
con bosquejo de rayos,
cabezas que se agitan
y dormitar por el patio...
Vive el tiempo,
muere la noche,
cuando parece que
la tarde se está ocultando,
lloran las paredes,
me estremezco
en tu regazo,
pienso tantas cosas
que pasaron en lo alto,
los cabellos que marchitan
los minutos que pasaron...
La sublime sucesión de paradigmas,
los rincones inaccesibles,
los pasos, las miradas que se cruzan,
el silencio de lo alto
y las paredes...
Todo se confunde
nada se comprende... (19/09/85)
26/07/08: 45.- Para tí es, Señor
Para tí es , Señor
el poema mejor,
el cantar de la vida
ni paraíso
ni infernal,
mi primer pensamiento
del día,
mi última palabra
de la noche,
el llorar de mi tristeza,
la alegría sin soberbia,
mi esperanza, mis martirios
y mi tiempo.
Te veo en un madero clavado,
y te digo: "ven a mí"
y me dices:
"carga tú mi cruz
y contigi estaré
para siempre".
Tú lo sabes todo, Señor,
y sabes que estoy triste,
fueron muchos mis pecados,
mis angustias y mis faltas:
¡qué difícil es seguirte!
Tú haces milagros,
tú todo lo puedes,
yo solo soy un fariseo,
yo solo soy un hipócrita,
el de vanos juramentos.
Guíame Señor
en los primeros pasos,
guíame también
por el estrecho recorrido,
guíame en la vida,
guíame en las sombras,
que el pecado
envenenó mi corazón.
Tú eres tan grande
y yo sólo un pródigo,
tú perdonas porque amas
y yo me contamino
en el rencor.
Ver los cuerpos agitados
cual ramas
y las hojas de los árboles...
ver sombras, ver pasos,
ver casas y paisajes,
y no ver lo desordenado,
caminar y seguir caminando,
caminar y seguir agradeciendo... (31/08/85)
el poema mejor,
el cantar de la vida
ni paraíso
ni infernal,
mi primer pensamiento
del día,
mi última palabra
de la noche,
el llorar de mi tristeza,
la alegría sin soberbia,
mi esperanza, mis martirios
y mi tiempo.
Te veo en un madero clavado,
y te digo: "ven a mí"
y me dices:
"carga tú mi cruz
y contigi estaré
para siempre".
Tú lo sabes todo, Señor,
y sabes que estoy triste,
fueron muchos mis pecados,
mis angustias y mis faltas:
¡qué difícil es seguirte!
Tú haces milagros,
tú todo lo puedes,
yo solo soy un fariseo,
yo solo soy un hipócrita,
el de vanos juramentos.
Guíame Señor
en los primeros pasos,
guíame también
por el estrecho recorrido,
guíame en la vida,
guíame en las sombras,
que el pecado
envenenó mi corazón.
Tú eres tan grande
y yo sólo un pródigo,
tú perdonas porque amas
y yo me contamino
en el rencor.
Ver los cuerpos agitados
cual ramas
y las hojas de los árboles...
ver sombras, ver pasos,
ver casas y paisajes,
y no ver lo desordenado,
caminar y seguir caminando,
caminar y seguir agradeciendo... (31/08/85)
26/07/08: 44.- Te amo
I
Por el clamor de poemas sin título
que solía escribirte cunado era niño,
recordé aquellos versitos
que te diera la primera vez.
Ahora ha pasado el tiempo
y con él muchas cosas también;
pasaron los días, vinieron las canas
pero aún no te dejé de querer.
Hará tal vez medio siglo (un poco más)
cuando un cariño de infante
vestido con uniforme albiplomo
se sembró al perecer sobre roca.
Pero presto los relojes andaron
y al basurero fueron
los calendarios a parar:
tal vez nuestro cabello blanco
y las arrugas cual pliegues diminutos,
avivaron como la leña
el fuego de nuestro amor.
Pareciera que rondamos
los cuatro lustros de soñar,
los cuatro decenios de crecer y madurar...
Fue todo hace tanto tiempo
mil problemas, malos momentos,
dolor y tristeza}y aún así
no te puedo dejar de querer.
El invierno llegó hace mucho,
la tarde ya está muy lejos
¿se viene el final
o esto es solo el comienzo?
¿Quien dijo que muere el amor?
¿Quién dijo que el amor no existe?
¿Quién dijo que un anciano,
con el paso de los años
ya se muere en el amor?
II
Están equivocados.
Yo siento correr por mis venas
y en mi respiración,
ese aire que vivifica
el corazón,
esa brisa transparente
que ilumina como el sol,
ese soplo ce ternura,
transparente y sin color.
Yo lo veo en tí
y en tu retrato,
lo percibo al recostarme
con la cabeza
apoyada en tu regazo
como un niño, esperando
a que acaricies mis cabellos.
Yo lo veo contigo
cuando ahora,
al igual que hace tantos años
tomamos nuestras manos
y dalos juntos
-aunque lentos-
cientos de pasos.
Yo lo veo en tí,
en aquellos ojos
de sol que se va apagando
y se resiste a lo inminente,
y sol quiere ser
para seguir iluminando.
¿Acaso olvida el becerro
la fragancia de los prados,
acaso olvida el hombre
a la madre que lo tuvo,
con cariño,
en tiernos brazos?
¿Acaso olvida el poeta
su primera estrofa,
que aunque mala,
que aunque coja,
le recuerda
como en todo,
la imperfección
de los primeros pasos?
¿Acaso olvida la noche
el tiempo en que solo había sombras,
acaso olvida el piano
los diestros dedos
que pasearon por sus teclas?
¿Acaso crees que puedo olvidarte
por arrugas y otras simplezas,
por cabellos blancos,
por los pliegues de tus manos?
¿Acaso se olvida
a la que fue amiga,
amiga y también compañera,
acaso se olvida el primer amor,
o la primera ilusión?
III
Déjame tomar tu mano,
y vayamos juntos,
como en los tiempos lejanos
otra vez,
sentados al pie de un árbol,
viajemos por el tiempo
recordando el feliz ayer.
Vivamos hoy el pasado,
sigamos siendo felices,
déjame gritar que te amo
como cuando tenía dicisiete años,
teniendo tan solo a un paso
un barranco
y muy por debajo un río,
los montes semihelados
surcando los cielos,
destrozando las nubes
en lo alto,
cuando el exo repetía incesante
lo que siempre te repito
desde no sé cuántos años:
"te amo". (29/08/85).
Por el clamor de poemas sin título
que solía escribirte cunado era niño,
recordé aquellos versitos
que te diera la primera vez.
Ahora ha pasado el tiempo
y con él muchas cosas también;
pasaron los días, vinieron las canas
pero aún no te dejé de querer.
Hará tal vez medio siglo (un poco más)
cuando un cariño de infante
vestido con uniforme albiplomo
se sembró al perecer sobre roca.
Pero presto los relojes andaron
y al basurero fueron
los calendarios a parar:
tal vez nuestro cabello blanco
y las arrugas cual pliegues diminutos,
avivaron como la leña
el fuego de nuestro amor.
Pareciera que rondamos
los cuatro lustros de soñar,
los cuatro decenios de crecer y madurar...
Fue todo hace tanto tiempo
mil problemas, malos momentos,
dolor y tristeza}y aún así
no te puedo dejar de querer.
El invierno llegó hace mucho,
la tarde ya está muy lejos
¿se viene el final
o esto es solo el comienzo?
¿Quien dijo que muere el amor?
¿Quién dijo que el amor no existe?
¿Quién dijo que un anciano,
con el paso de los años
ya se muere en el amor?
II
Están equivocados.
Yo siento correr por mis venas
y en mi respiración,
ese aire que vivifica
el corazón,
esa brisa transparente
que ilumina como el sol,
ese soplo ce ternura,
transparente y sin color.
Yo lo veo en tí
y en tu retrato,
lo percibo al recostarme
con la cabeza
apoyada en tu regazo
como un niño, esperando
a que acaricies mis cabellos.
Yo lo veo contigo
cuando ahora,
al igual que hace tantos años
tomamos nuestras manos
y dalos juntos
-aunque lentos-
cientos de pasos.
Yo lo veo en tí,
en aquellos ojos
de sol que se va apagando
y se resiste a lo inminente,
y sol quiere ser
para seguir iluminando.
¿Acaso olvida el becerro
la fragancia de los prados,
acaso olvida el hombre
a la madre que lo tuvo,
con cariño,
en tiernos brazos?
¿Acaso olvida el poeta
su primera estrofa,
que aunque mala,
que aunque coja,
le recuerda
como en todo,
la imperfección
de los primeros pasos?
¿Acaso olvida la noche
el tiempo en que solo había sombras,
acaso olvida el piano
los diestros dedos
que pasearon por sus teclas?
¿Acaso crees que puedo olvidarte
por arrugas y otras simplezas,
por cabellos blancos,
por los pliegues de tus manos?
¿Acaso se olvida
a la que fue amiga,
amiga y también compañera,
acaso se olvida el primer amor,
o la primera ilusión?
III
Déjame tomar tu mano,
y vayamos juntos,
como en los tiempos lejanos
otra vez,
sentados al pie de un árbol,
viajemos por el tiempo
recordando el feliz ayer.
Vivamos hoy el pasado,
sigamos siendo felices,
déjame gritar que te amo
como cuando tenía dicisiete años,
teniendo tan solo a un paso
un barranco
y muy por debajo un río,
los montes semihelados
surcando los cielos,
destrozando las nubes
en lo alto,
cuando el exo repetía incesante
lo que siempre te repito
desde no sé cuántos años:
"te amo". (29/08/85).
26/07/08: 43.- Desde el día en que te fuiste
I
Desde el día en que te fuiste
la alegría ya no existe
sólo una cruel e injusta pena
a mi alma lastima y envenena.
Agónicos los ojos, el llanto maternal,
la luz y el horizonte, el canto matinal,
las voces que se apagan
y las almas que se van.
El canto en el silencio, recobra su vibrar,
el tiempo adorcmecido, las horas al pasar;
la luz enternecida, el cielo raso,
las parcas de la muerte y el fracaso.
Las olas que sa agitan
en el fondo de la mar,
las flores que dormitan
y se vuelven a cerrar,
el día que amanece,
la luz de la verdad,
el viento que estremece
y me encierra en soledad.
Las aguas de la cumbre que se pierden en el mar
las rosas que marchitas ya no pueden perfumar;
las nubes en el cielo tan difícil de alcanzar,
recuerdan un juramento
que perdido con el viento
se fue y no volverá.
II
Era muy temprano
y no llegaba el profesor,
sentado en un asiento
en el aula matinal,
las horas van pasando
y yo solo, aquí esperando
las señales del reloj.
Aquí pasando ratos
mis mañanas de cristal,
alejado de la noche,
esperando consolarme,
mientras muero,
mientras duermo
en soledad.
Vuelve el aura,
muta el sol con timidez,
la neblina dispersando
hielo frío por doquier,
los pasos creciendo
como hiel a fuego lento,
como nubes de papel.
Aquí los paradigmas,
se derraman con la tinta,
la mente está pensando,
en lo oscuro de lo alto,
los dedos cansados
por los trazos
en papel...
Esa balada suena
sin dejarme y sin cesar,
tarareando en mis oídos
desde un páramo perdido
el simpático sonido
que me cansa
al extasiar.
Nunca vendrá el final
de este largo poema,
el poema de vida,
que se escribe cada día,
la existencia prometida,
el paraíso,
el infernal. (28 y 29/08/85)
Desde el día en que te fuiste
la alegría ya no existe
sólo una cruel e injusta pena
a mi alma lastima y envenena.
Agónicos los ojos, el llanto maternal,
la luz y el horizonte, el canto matinal,
las voces que se apagan
y las almas que se van.
El canto en el silencio, recobra su vibrar,
el tiempo adorcmecido, las horas al pasar;
la luz enternecida, el cielo raso,
las parcas de la muerte y el fracaso.
Las olas que sa agitan
en el fondo de la mar,
las flores que dormitan
y se vuelven a cerrar,
el día que amanece,
la luz de la verdad,
el viento que estremece
y me encierra en soledad.
Las aguas de la cumbre que se pierden en el mar
las rosas que marchitas ya no pueden perfumar;
las nubes en el cielo tan difícil de alcanzar,
recuerdan un juramento
que perdido con el viento
se fue y no volverá.
II
Era muy temprano
y no llegaba el profesor,
sentado en un asiento
en el aula matinal,
las horas van pasando
y yo solo, aquí esperando
las señales del reloj.
Aquí pasando ratos
mis mañanas de cristal,
alejado de la noche,
esperando consolarme,
mientras muero,
mientras duermo
en soledad.
Vuelve el aura,
muta el sol con timidez,
la neblina dispersando
hielo frío por doquier,
los pasos creciendo
como hiel a fuego lento,
como nubes de papel.
Aquí los paradigmas,
se derraman con la tinta,
la mente está pensando,
en lo oscuro de lo alto,
los dedos cansados
por los trazos
en papel...
Esa balada suena
sin dejarme y sin cesar,
tarareando en mis oídos
desde un páramo perdido
el simpático sonido
que me cansa
al extasiar.
Nunca vendrá el final
de este largo poema,
el poema de vida,
que se escribe cada día,
la existencia prometida,
el paraíso,
el infernal. (28 y 29/08/85)
25/07/08: 42.- La última carta (II)
Te quiero mucho y sin darme cuenta
cual sol iluminando sin medida,
cual pañuelo dando despedida,
cual ira a la torva afrenta.
Pero si mi amor no te contenta
y te es como página perdida,
si ajenos, los días de tu vida,
no importa lo que por tí sienta.
Porque puedo esperar, y olvidar,
retornar a mi vida pasada.
¿Para qué las tristezas recordar
si la vida será continuada
por nuestros encontrados destinos
aunque por diferentes caminos?
cual sol iluminando sin medida,
cual pañuelo dando despedida,
cual ira a la torva afrenta.
Pero si mi amor no te contenta
y te es como página perdida,
si ajenos, los días de tu vida,
no importa lo que por tí sienta.
Porque puedo esperar, y olvidar,
retornar a mi vida pasada.
¿Para qué las tristezas recordar
si la vida será continuada
por nuestros encontrados destinos
aunque por diferentes caminos?
25/07/08: 41.- A la naturaleza
Vivir entre colinas,
lejos de las sierpes de asfalto,
refugiado en las alturas,
en los montes serranos,
lejos del mar
y de las moles de concreto urbano.
Vivir entre soledades
donde se pueda ver
el amanecer inmaculado,
lejos de las garras vejadoras
del smog urbano,
lejos de vivir pendiente
del reloj y del horario.
Vivir junto a un río
y ver las aguas cristalinas
nacer de las alturas,
sentir la lluvia y el granizo,
lejos de las minas,
las haciendas y los pueblos.
Vivir entre pastizales
y chozas hechas por las propias manos,
solo, como un ermitaño
contemplar el rocío matinal
como sudor límpido
de la hierba verde
tachonada de tréboles
de múltiples hojas.
Ver animales salvajes
y domesticarlos sin evitar el riesgo,
ver las aves volar
y pensar
que podemos imitar su vuelo,
oirlas cantar
y hacer nuestro el dulce canto.
Ver el sol
despejando las tinieblas,
mañana y tarde,
y oir el viento silbar canciones
tan viejas como el tiempo.
Ver lagunas,
patos navegando entre sus aguas,
ver los tallos felices
crecer y llegar a ser totalmente plantas,
gritar y por nadie ser escuchado,
sentir las voces altisonantes
perderse entre la inmensidad
de la llanura,
por entre rincones inaccesibles
de los Andes,
escuchar el eco
y saber que es el único
que nos escucha.
Y captar a Dios
en lo poco de ese universo intangible
que una vez creara,
ver su grandeza plena
y compararla con la
capacidad del hombre,
sentirnos pequeños
y verlo a ël tan inmenso.
Y darle gracias,
porque nuestros ojos
captan la belleza del paisaje,
porque nuestros oídos
sienten la acústica del viento
en el horizonte,
porque podemos tocar
si nos lo proponemos
un poco de esa grandeza,
porque podemos sentir
la fragancia de los prados;
lejos del estiércol de las ciudades,
porque podemos beber
del cáliz de la esperanza,
del cáliz de su grandeza,
del cáliz de las maravillas
que nuestro mundo encierra.
Podemos sentirnos
hechura suya,
transformadora
de la naturaleza
pero no su verdugo,
podemos apreciar
el ser a Él ser iguales,
el ser poco
y a la vez tan inmensos.
¿Qué sentiré
al volver de este viaje imaginario
al hormigueo de las urbes masificadas,
al ruido de motores y personas alienadas,
a las visiones de las casas en los cerros
y mansiones elefantes blancos,
al opulento y al que se muere de hambre,
al hombre joven y al que se hace viejo.
No quiero regresar nunca. (12/08/85)
lejos de las sierpes de asfalto,
refugiado en las alturas,
en los montes serranos,
lejos del mar
y de las moles de concreto urbano.
Vivir entre soledades
donde se pueda ver
el amanecer inmaculado,
lejos de las garras vejadoras
del smog urbano,
lejos de vivir pendiente
del reloj y del horario.
Vivir junto a un río
y ver las aguas cristalinas
nacer de las alturas,
sentir la lluvia y el granizo,
lejos de las minas,
las haciendas y los pueblos.
Vivir entre pastizales
y chozas hechas por las propias manos,
solo, como un ermitaño
contemplar el rocío matinal
como sudor límpido
de la hierba verde
tachonada de tréboles
de múltiples hojas.
Ver animales salvajes
y domesticarlos sin evitar el riesgo,
ver las aves volar
y pensar
que podemos imitar su vuelo,
oirlas cantar
y hacer nuestro el dulce canto.
Ver el sol
despejando las tinieblas,
mañana y tarde,
y oir el viento silbar canciones
tan viejas como el tiempo.
Ver lagunas,
patos navegando entre sus aguas,
ver los tallos felices
crecer y llegar a ser totalmente plantas,
gritar y por nadie ser escuchado,
sentir las voces altisonantes
perderse entre la inmensidad
de la llanura,
por entre rincones inaccesibles
de los Andes,
escuchar el eco
y saber que es el único
que nos escucha.
Y captar a Dios
en lo poco de ese universo intangible
que una vez creara,
ver su grandeza plena
y compararla con la
capacidad del hombre,
sentirnos pequeños
y verlo a ël tan inmenso.
Y darle gracias,
porque nuestros ojos
captan la belleza del paisaje,
porque nuestros oídos
sienten la acústica del viento
en el horizonte,
porque podemos tocar
si nos lo proponemos
un poco de esa grandeza,
porque podemos sentir
la fragancia de los prados;
lejos del estiércol de las ciudades,
porque podemos beber
del cáliz de la esperanza,
del cáliz de su grandeza,
del cáliz de las maravillas
que nuestro mundo encierra.
Podemos sentirnos
hechura suya,
transformadora
de la naturaleza
pero no su verdugo,
podemos apreciar
el ser a Él ser iguales,
el ser poco
y a la vez tan inmensos.
¿Qué sentiré
al volver de este viaje imaginario
al hormigueo de las urbes masificadas,
al ruido de motores y personas alienadas,
a las visiones de las casas en los cerros
y mansiones elefantes blancos,
al opulento y al que se muere de hambre,
al hombre joven y al que se hace viejo.
No quiero regresar nunca. (12/08/85)
25/07/08: 40.- Divagando
Baladas y voces que se confunden,
un paisaje nunca visto por mis ojos,
la quebrada que se pierde en lo lejano,
el viento y su caricia transparente.
Los árboles grandes cuyo nombre ignoro,
los cables de alta tensión ultrajando el paisaje,
el silencio, los gritos...
La televisión musitando alienación
la imagen brillante dañando mis ojos,
una balada triste envuelve mi corazon
y me transporta hacia los recuerdos...
Las ramas movidas por el viento que sopla,
algunas ramas están secas,
el tronco petrificado;
la neblina enseñoreándose en lo alto,
el viento al soplar, imitado por sintetizadores,
la naturaleza ultrajada por la mano del hombre,
el sentirse suspendido y arrojado entre la nada...
No comprendo.
* * *
El techo rojo de una casa
avisto a lo lejos,
las hojas secas se están cayendo,
así como yo me suspendo
en este éxtasis que no comprendo.
Nunca me sentí así,
perdido en otra dimensión,
y no estoy embriagado,
ni he fumado marihuana,
la morfina no corre por mis venas,
no estoy triste ni frustrado,
no estoy desilusionado
y sin embargo,
me siento muy extraño... (08/08/85-12/08/85)
un paisaje nunca visto por mis ojos,
la quebrada que se pierde en lo lejano,
el viento y su caricia transparente.
Los árboles grandes cuyo nombre ignoro,
los cables de alta tensión ultrajando el paisaje,
el silencio, los gritos...
La televisión musitando alienación
la imagen brillante dañando mis ojos,
una balada triste envuelve mi corazon
y me transporta hacia los recuerdos...
Las ramas movidas por el viento que sopla,
algunas ramas están secas,
el tronco petrificado;
la neblina enseñoreándose en lo alto,
el viento al soplar, imitado por sintetizadores,
la naturaleza ultrajada por la mano del hombre,
el sentirse suspendido y arrojado entre la nada...
No comprendo.
* * *
El techo rojo de una casa
avisto a lo lejos,
las hojas secas se están cayendo,
así como yo me suspendo
en este éxtasis que no comprendo.
Nunca me sentí así,
perdido en otra dimensión,
y no estoy embriagado,
ni he fumado marihuana,
la morfina no corre por mis venas,
no estoy triste ni frustrado,
no estoy desilusionado
y sin embargo,
me siento muy extraño... (08/08/85-12/08/85)
25/07/08: 38.- Apagón
La luz escasa,
el paraje perdido entre las sombras,
una canción americana
distorsionada
por la escasa potencia
de la radio.
Es una canción triste,
las voces gimiendo, casi llorando,
la luz siempre parpadeando
sin decidirse a los cerrrar.
Se confunden la luz
y los sonidos de la radio,
como se confunde la adversidad
con los vientos favorables,
como se confunden el poder
y la impotencia,
como se confunden la estridencia
y el mutismo,
como se confunden las voces
y los gritos,
como se confunden el cuerpo
y el espíritu.
Gime la canción,
la luz parpadea,
la fusión de la luz
y la canción
no tardará en ponerse a llorar.
Se acaban ya
las baterías de la radio,
el foco de la luz
pronto va a quemarse...
El tiempo lentamente
va a dar paso
a las sombras y el silencio...
Cierro los ojos y a tientas
apago la luz y el ronco radio,
los abrro de nuevo:
solo sombras y silencio.
Es mejor entregrase al sueño...
Cierro los ojos... (11/08/85)
el paraje perdido entre las sombras,
una canción americana
distorsionada
por la escasa potencia
de la radio.
Es una canción triste,
las voces gimiendo, casi llorando,
la luz siempre parpadeando
sin decidirse a los cerrrar.
Se confunden la luz
y los sonidos de la radio,
como se confunde la adversidad
con los vientos favorables,
como se confunden el poder
y la impotencia,
como se confunden la estridencia
y el mutismo,
como se confunden las voces
y los gritos,
como se confunden el cuerpo
y el espíritu.
Gime la canción,
la luz parpadea,
la fusión de la luz
y la canción
no tardará en ponerse a llorar.
Se acaban ya
las baterías de la radio,
el foco de la luz
pronto va a quemarse...
El tiempo lentamente
va a dar paso
a las sombras y el silencio...
Cierro los ojos y a tientas
apago la luz y el ronco radio,
los abrro de nuevo:
solo sombras y silencio.
Es mejor entregrase al sueño...
Cierro los ojos... (11/08/85)
25/07/08: 37.- De cartón y de papel
Ha pasado mucho tiempo,
han soplado muchos vientos,
por tu cauce corrió el llanto celestial...
pero tú aún eres el mismo,
mi querido compañero
fiero y frágil
como un viejo luchador...
Te doró el sol con su fuego,
te heló el frío traicionero,
la tinta hizo de tí su manantial...
pero sigues siendo el mismo,
mi querido compañero,
bello y tibio
como una puesta de sol...
Te besó la fresca brisa
de una playa concurrida,
acorde de sol, arena, viento y mar ...
pero tú aún eres el mismo,
mi querido compañero,
amigo y padre,
consejero y confesor...
Te plagué de garabatos,
de borrones y maltratos,
de cosas que nunca comprendí...
de lecciones aprendidas,
de prosa y pre-poesía,
de canciones
y argumentos de Babel...
¡Cómo admiro tu silencio,
aunque sabes lo que pienso,
lo que dije y lo que quise alguna vez!...
Tus hojas me mostraron
que el querer es algo extraño,
conocido,
muy sublime y traidor...
Te recuerdo con cariño,
siempre fiel amigo mío,
compañero de suplicios y placer...
porque sigues siendo el mismo,
mi querido compañero,
entrevero
de cartón y de papel... (21/07/85)
han soplado muchos vientos,
por tu cauce corrió el llanto celestial...
pero tú aún eres el mismo,
mi querido compañero
fiero y frágil
como un viejo luchador...
Te doró el sol con su fuego,
te heló el frío traicionero,
la tinta hizo de tí su manantial...
pero sigues siendo el mismo,
mi querido compañero,
bello y tibio
como una puesta de sol...
Te besó la fresca brisa
de una playa concurrida,
acorde de sol, arena, viento y mar ...
pero tú aún eres el mismo,
mi querido compañero,
amigo y padre,
consejero y confesor...
Te plagué de garabatos,
de borrones y maltratos,
de cosas que nunca comprendí...
de lecciones aprendidas,
de prosa y pre-poesía,
de canciones
y argumentos de Babel...
¡Cómo admiro tu silencio,
aunque sabes lo que pienso,
lo que dije y lo que quise alguna vez!...
Tus hojas me mostraron
que el querer es algo extraño,
conocido,
muy sublime y traidor...
Te recuerdo con cariño,
siempre fiel amigo mío,
compañero de suplicios y placer...
porque sigues siendo el mismo,
mi querido compañero,
entrevero
de cartón y de papel... (21/07/85)
25/07/08: 36.- A Lizeth
Ahora que te encuentras tan lejos
en algún lugar del Viejo Mundo,
en mi habitación, meditabundo,
tus travesuras que tan perplejos
nos dejaron en los tiempos viejos
en que me volviste tremebundo,
este cerebrito vagabundo
recuerda como claros reflejos.
Nos separan mar y continente,
el clima, la cultura y las horas,
pero tu muy juguetona mente
no podrá olvidar a los que añoras
y extrañándote están esperando
que vuelvas para seguir jugando.
en algún lugar del Viejo Mundo,
en mi habitación, meditabundo,
tus travesuras que tan perplejos
nos dejaron en los tiempos viejos
en que me volviste tremebundo,
este cerebrito vagabundo
recuerda como claros reflejos.
Nos separan mar y continente,
el clima, la cultura y las horas,
pero tu muy juguetona mente
no podrá olvidar a los que añoras
y extrañándote están esperando
que vuelvas para seguir jugando.
25/07/08: 35.- Reflexiones
Paciente espero que transcurran las horas,
el tiempo es largo
y lentamente empieza a correr,
camina,
piensa mucho antes de dar cada paso.
¿Y qué prisa tiene,
si nadie puede medirse con él?
¿Quién en desigual combate
sobrevivió a tan larga batalla?
¿Queda alguien que haya luchado con él,
que lo hay vencido y destrozado?
Sí.
Sí queda alguien, algo,
algo que rebasa el tiempo,
que era antes de él
y seguirá siendo después de él.
¿Quién es Ël?
Es Él, el mismo que un día venció a la muerte
en singular combate.
aquel que pudo sobrevivir
las inclemencias del hombre,
el que logró ser
y seguirá siendo.
¿Quién es ël?
No lo conozco.
¿Cómo lo voy a conocer,
si no puedo verlo,
si no úedo tocarlo,
si no puedo llegar a quererlo?
¿Quién es Él?
Aún no lo sé...
el tiempo es largo
y lentamente empieza a correr,
camina,
piensa mucho antes de dar cada paso.
¿Y qué prisa tiene,
si nadie puede medirse con él?
¿Quién en desigual combate
sobrevivió a tan larga batalla?
¿Queda alguien que haya luchado con él,
que lo hay vencido y destrozado?
Sí.
Sí queda alguien, algo,
algo que rebasa el tiempo,
que era antes de él
y seguirá siendo después de él.
¿Quién es Ël?
Es Él, el mismo que un día venció a la muerte
en singular combate.
aquel que pudo sobrevivir
las inclemencias del hombre,
el que logró ser
y seguirá siendo.
¿Quién es ël?
No lo conozco.
¿Cómo lo voy a conocer,
si no puedo verlo,
si no úedo tocarlo,
si no puedo llegar a quererlo?
¿Quién es Él?
Aún no lo sé...
25/07/08: 34.- Aunque
Aunque el arado del tiempo
marque con surcos tu piel,
aunque los años transcurridos tiñan tus cabellos de gris,
aunque tus manos estén curtidas
por el cotidiano trabajo del hogar,
siempre seguirás siendo
la misma chiquilla
que entre sus brazos me tuvo
poco después de nacer.
Aunque por cosas del tiempo
tus ojos cansados estén,
aunque los años v ividos
se lleven tu sonrisa y también
las caricias de tus manos,
la sonrisa de tus labios,...
siempre seguirás siendo
la misma chiquilla
que en la cuna de la infancia
me enseñó a jugar.
Aunque un capricho del tiempo
logre mi cariño esconder,
y con el infame silencio
un ingrato me pueda volver,
siempre seguiré queriendo
a la misma chiquilla
que sin pedir nada a cambio
me lo dio todo
por el simple hecho
de darme el ser.
marque con surcos tu piel,
aunque los años transcurridos tiñan tus cabellos de gris,
aunque tus manos estén curtidas
por el cotidiano trabajo del hogar,
siempre seguirás siendo
la misma chiquilla
que entre sus brazos me tuvo
poco después de nacer.
Aunque por cosas del tiempo
tus ojos cansados estén,
aunque los años v ividos
se lleven tu sonrisa y también
las caricias de tus manos,
la sonrisa de tus labios,...
siempre seguirás siendo
la misma chiquilla
que en la cuna de la infancia
me enseñó a jugar.
Aunque un capricho del tiempo
logre mi cariño esconder,
y con el infame silencio
un ingrato me pueda volver,
siempre seguiré queriendo
a la misma chiquilla
que sin pedir nada a cambio
me lo dio todo
por el simple hecho
de darme el ser.






