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Usted está viendo los archivos para noviembre 2007
Publicado por: a20042926
Visto: 660 veces
Las horas tristes,
la guitarra abandonada,
las cuartillas olvidadas,
los libros abiertos,
por rincones los cuadernos…

Apuntes flojos, las horas pesadas,
muerto el silencio,
mi cuerpo y su cansancio,
la mente adormecida,
el pensamiento entre lo vano,
el bolígrafo muy cerca de mi mano…

No escribo, pienso,
pienso muchas cosas,
escucho música, reposo, me distraigo,
o tan solo intento distraerme.

Huir la mirada a los libros profanos,
huir la mirada a la noche
vista desde la ventana,
huir la mirada al reloj,
vano intento
de burlar el tiempo.

El tiempo.
Tal vez sea eterno.
Y la noche.
La noche triste.
¿Triste con un cielo
tan hermoso y sombrío?
Oculta la luna,
marchitas las estrellas,
las luces de la ciudad y de los pueblos
tratan de pasar como luz del cielo.

Venga, venga poema,
que lo extraño,
venga musa presta,
a esta pródiga mano,
a liberarla del martirio
de escribir garabatos,
venga a esta mente perdida
en lo sublime y en lo extraño,
en lo triste y lo mundano,
en el dolor y en la sonrisa,
entre el tiempo y el espacio…

Vuelva, vuelva
y no se vaya, musa,
que no existes, eres ficción,
no te interesa al fin y al cabo,
ven aunque no pueda verte
ni tocarte con mis manos.

Vuelve, que no quiero
escribir asperezas.

Publicado por: a20042926
Visto: 931 veces
Te recuerdo entrando en el aula
con muchos años sobre la espalda,
las arrugas de tus manos
contaban los años
que habías pasado.

Tu mirada espiaba furtiva
nuestras mil chiquilladas tardías;
las gafas oscuras
contemplaban locuras
que ahora añoramos.

Tu sonrisa pegada en los labios,
cuando salían bien nuestras cosas;
los ojos llorando
de rabia y de furia
si no escarmentábamos.

Tus palabras eran consejos
caso omiso nuestras acciones
a la larga vería
nuestra terquedad
que tenías razón.

Con nosotros siempre tú estabas,
en las buenas como en las malas;
en las horas de pena,
dolor y tristeza
nunca nos fallaste.

Eras tan humilde y tan bueno,
nunca nos negaste lo imposible,
siempre nos ayudabas
aunque a veces
ni te dábamos gracias

Te recuerdo como maestro,
como maestro de la vida;
Te recuerdo como amigo,
como amigo del alma dolida;
Te recuerdo como padre
que nunca me falló;
Más que maestro, un amigo,
más que amigo, un padre
que hoy quiero recordar.

30/11/07: 17.- Es temprano

Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
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Es temprano.
Se siente aún el frío de la noche,
como si no supiera
que ha nacido un nuevo día.

Es temprano.
El viento está dormido sobre el patio;
alguna gotas de rocío
bañan las hojas de los árboles.

Es temprano.
Poco hace que se ha levantado el astro rey
de su sueño
sobre el lecho de las tinieblas.

Es temprano.
Un furtivo pajarillo
aterriza suvemente
sobre la inerte inmensidad
del mudo patio.

Es temprano.
Las aulas aún descansan en silencio,
esperando y añorando
a sus muy querido estudiantes.

Es temprano.
No brilla el sol implacable,
no se oye el eco de las voces,
de las risas, de los gritos;
no se oyen las los pasos
retumbando por escaleras y corredores,
no se oye el agua
caer de las canillas
siempre abiertas del labavo,
no se el silbato
ni la voz del instructor,
si se escucha el sermón
del director.

Sólo se oye el silencio...
Es temprano.
Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
Visto: 502 veces
Ahora me pongo a recordar
esa casita de jugar,
en que vivíamos los dos,
juntos con mi mamá,
(- y nuestro "Lobo" fiel-)
esa casa entre flores
e incontables verdores
por allá, en el frío de las punas.

Ahora me pongo a recordar,
las frías noches del lugar,
en que felices los tres
compartiendo el calor
(-de nuestro tibio hogar-)
me brindaron los días
más felices de mi vida
con amor, en el campamento minero.

Ahora me pongo a recordar
cuando te ibas a trabajar,
y yo te esperaba a tí,
jugando y sin pensar
(-jugando en soledad-)
que todo cambiaría
y que tú ya no estarías
junto a mí, y que me iba con mamá.

Ahora me pongo a recordar,
cuando te ibas a cazar
y contigo iba yo.
quieriendo siempre ser,
(-hasta hoy, quizas, tal vez-)
como el padre que amaba
y que nunca he dejado
de querer, ni de recordar.

Nada ha cambiado de color,
para tí siempre habrá amor
gratitud y respeto
en el fondo de mi corazón,
soy yo, tu pasado hecho hoy,
donde estés tú yo estoy
y donde yo esté tu estarás
siempre conmigo, estando tan lejos.
Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 765 veces
Recuerdo que anoche
me acosté demasiado tarde,
cerré los ojos
y sin saber cómo
me quedé dormido.
Y tuve un sueño.

Ví calles vacías en silencio,
ví tenues luces alumbrando el pavimento,
el cielo nublado,
oscuro el firmamento,
hojas de papel
reposando en el cemento,
ladrando y saltando
los perros callejeros,
y el viento agitando
las ramas de los árboles.

Me encuentro perdido
en la inmensidad
de una calle sin nombre,
una calle que lentamente se convierte en avenida.

Era de noche
y de pronto
se convierte la avenida
en un callejón estrecho
y sin salida.

Y apareciste en mi sueño.
Pero no sabía que eras tú,
no pude reconocerte,
pero algo en ti me resultaba familiar;
quise llanarte por tu nombre
sin saber cuál es,
y desespero
porque no lo puedo recordar.

Y te vas,
por un sendero angosto
que conduce hacia un prado,
yo me pongo de pie,
y mirando verdores lejanos
el camino decido emprender
al lugar que me lleven tus pasos.

Del viaje a los sueños despierto,
sudoso, agitado,
me cuesta trabajo levantarme,
la mañana está radiante de belleza,
mucho hace que el sol
ha dispersado las tinieblas,
hace mucho el gallo cantó
y no pude escucharlo.
Y viene tu nombre a mi memoria,
un nombre de mujer,
el nombre que no pude recordar
y ansío volver a mis sueños,
y recorrer el angosto sendero
al lugar que me lleven tus pasos.



28/11/07: Al amor

Categoría: Poemas
Publicado por: a20042926
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Manuel Gónzalez Prada


Si eres un bien arrebatado al cielo
¿Por qué las dudas, el gemido, el llanto,
la desconfianza, el torcedor quebranto,
las turbias noches de febril desvelo?

Si eres un mal en el terrestre suelo
¿Por qué los goces, la sonrisa, el canto,
las esperanzas, el glorioso encanto,
las visiones de paz y de consuelo?

Si eres nieve ¿Por qué tus vivas llamas?
Si eres llama ¿Por qué tu hielo inerte?
Si eres sombra ¿Por qué la luz derramas?

¿Por qué la sombra, si eres luz querida?
Si eres vida ¿Por que me das la muerte?
Si eres muerte ¿Por qué me das la vida?


27/11/07: 81.- Amanecer

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 491 veces
Aún no se quita el cielo
su azul sombrío velo;
la neblina condensando el viento frío,
sobre el césped, unas gotas de rocío;
gente andando a paso lento,
vibrando está el cemento
entre sierpes de asfalto
y el concreto de lo alto
una estampa marcial,
la luz artificial
va teniendo compañía:
la luz del nuevo día
empieza a brillar.

Gente cuya muerte
no se anuncia en los periódicos,
gente que camina
sin cesar de un lado a otro.

La intersección de millones de historias
puede ser un instante,
impreso en una fotografía,
por una película detenida
en un momento.

27/11/07: 79.- Anochece

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
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Anochece
Estamos solos tú y yo
Ha pasado mucho tiempo
Y hoy volvemos a estar juntos.
Tú y yo.
Mi soledad y yo
Mi soledad de sentirse solo,
Rodeado de tanta gente,
La tristeza que enmudece
Mi alegría,
He vuelto a mi vieja melancolía.

Mi corazón solitario
Permanece inquieto,
Insaciable,
Su lenguaje incomprendido
No franquea las barreras
Del idioma,
De los sentimientos,
De las razones.

Hay cosas que hoy no entiendo
Y ya no quiero comprender,
No conozco a nadie,
Y nadie me conoce,
Me siento muy extraño.

El tic-tac de los relojes,
El sonido de la radio,
La tenue luz
Y mis tinieblas
Se confunden un instante.


Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 445 veces
Siento tus manos meciéndome,
Sacudiéndome del lecho,
Despertándome del sueño
Y lo primero que veo
Es tu sonrisa y tu alegría
Anunciándome que pronto seremos padres.

La dulce espera.
Mi amanecer más feliz,
Despertar y recibir la grata noticia,
El milagro de la vida,
El combate con la muerte.
Una criatura dentro de ti
Creciendo poco a poco,
Segundo tras segundo,
Instante tras instante.

La primera vez;
Tener a alguien por quien dar la vida,
Sentir el calor de tu abrazo
Y de tus besos,
Acariciarte
Y sentir que he de apacentarte
Como a una corderita.
Me sentí muy dichoso.

26/11/07: 76.- A la noche

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 457 veces
Esta noche me encuentro sin quererlo
en lo profundo de un pozo negro,
lleno de nada,
vacío de todo.

Esta noche marchita de estrellas,
de cielo azul oscuro y densas tinieblas,
carente de luna, carente de vida,
carente de todo.

Luces verdes artifíciales
ce parpadeo constante e incierto,
el tiempo muerto,
muertas las horas,
el verbo se agota,
los versos se esconden,
se extinguen, me abandonan.

Es así, así son las cosas,
y me siento ajeno;
no soy uno de ellos,
soy una persona,
aquí se trata a la gente
como si fueran objetos,
se les compra, se les usa, se les bota.

Algunos vivimos el infierno,
aquí vivimos como perros,
nos odiamos y matamos,
la envidia es la sangre
que recorre nuestras venas,
el rencor el oxígeno
que siempre nos alienta,
el corazón es el seno, la matriz
del egoísmo.

La raíz de todo
es la nada,
el poema es angustia,
deseperación,
sufrimiento,
como la vida,
amargura, pesar,
tormento,
cadena,
suplicio,
frustración.

¿Para qué escribo?
¿Por qué escribo?
¿Es que una vez más
voy a convertirme
en un ser apocalíptico,
en el angel exterminador,
o en el buitre que atormentaba a Prometeo?
¿O acaso en un falso profeta,
en el ángel del infierno,
o en el adalid de chacales y hienas?
¡No sé!...

Oigo quejarse a la noche,
aunque lo hace en silencio,
sola y abatida,
abandonada a su suerte,
en el espacio.

Sola se siente,
melancólica y triste,
como la ola
que llega a la playa
sin saber cómo.

Es que como yo,
ignora aún su porqué,
que tal vez sea tan grandioso
como el mío o el de cualquiera.

Quien pudiera decirle
que me siento como ella,
y que comparto sus penurias,
y su soledad me fascina,
porque en ella encuentro
el refugio de mis penas,
porque ella me acoge en su seno,
como si fuera mi madre,...
la madre de mis penas.
Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 379 veces
Se acerca el final
De la agonía del mundo,
Los dedos de una mano poderosa
Can recorriendo la botonera
Que activa los misiles;
Parece un juego
O un acertijo
Para ver quién vive más.

EL mundo entero está ya
Pisando el Armagedón
Pronto comenzará el Apocalipsis
Se viene la guerra,
La guerra nuclear.

El odio es inmenso
Y el hambre también,
Y mucha gente muere
Día a día
Y unos pocos
Tercamente
Siguen jugando a la guerra...

También hay hambre
De gloria,
Y de odio a sí mismos,
Odios suicidas,
Ansias de juegos
De muerte y destrucción,
Sólo que esto no es video...

Los dedos
De la mano poderosa
Se posan sobre un botón,
Titubean un poco
Y luego lo oprimen:
Se activan los misiles
Mensajeros del final,
Verdugos de la vida,
Jinetes del Apocalipsis
Que ya acaba de empezar,
Porque son varias las manos poderosas,
Y millones los cuerpos carbonizados,
Inertes, destrozados, mutilados,
Deformados,
Viviendo la muerte,
Muriendo en vida...
Y estas no son imágenes
De video.

Los muros y paredes
Se derrumban,
Los puentes y caminos destruidos,
La naturaleza mancillada.

La escena se repite
En todo el mundo,
Se acerca el final.

Terminó el Holocausto:
Cadáveres muertos,
Cadáveres vivos,
Llanto, gemidos, gritos,
Desesperación, angustia,
Rabia, impotencia,
La muerte está hoy de fiesta
Y no puede ocultar su gozo
Por el suicidio
De la humanidad.

Las nubes radiactivas
Arrastradas por el viento laxo
Nos dejan ver un sol
Que lentamente se va apagando,
Ya no hay dferencia
Entre amanecer y amanecer,
El tiempo ya no corre,
El tiempo ya es el mismo,
Sólo muerte, sólo pena,
Sólo hambre, sed y dolor...

Un puñado de rosas marchitas
Las nubes, el viento,
El tiempo y el sol.

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
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Es noche de navidad.
No nieva, tan sólo hace frío,
las caritas tiemblan
al soplar del viento
que estremece
los cuerpos y los brazos.

En una pequeña casa,
oculta en el interior
del coloso urbano,
una pequeña familia
espera la medianoche.

La víspera es grata
para los niños y la madre:
el padre no piensa lo mismo,
el padre medita,
el padre soy yo.

Es navidad.
Absorta la mirada
en el nacimiento
al pie del árbol,
sus luces parpadeando
sus colores de semáforo,
Las ramas ya cediendo
Al paso de los años.

De noche.
segundo tras segundo,
cruzándose los pasos,
las manos que se estrechan,
se prodigan los abrazos,
los niños juguetean y
retozan en el patio.

Hace frío.
Abiertas las ventanas,
el viento me estremece,
pese al grueso de mi saco;
las miradas se pasean
y recorren lado a lado,
todos los rincones,
las paredes,
y el cielo raso,
los rostros de los demás,
la mesa servida
y los regalos.

Recuerdo el ayer.
Al ver a mis hijos jugando
veo qué pronto pasan los años,
Ayer yo vestía uniforme,
Hoy me persiguen las canas,
las arrugas, el silencio.

Veo mi pasado
y me estremezco.
No quisiera que ellos pasaran
lo que yo he pasado,
no los quisiera ver derramar una lágrima.
no los quisiera ver ocultar un sollozo,
no los quisiera ver acallar un gemido.

Son como yo.
Y no lo acepto.
No quiero que sufran como yo sufrí,
no quisiera ver sus caritas de angustia,
no quisiera tenerlos lejos,
no quisiera negarles el cariño,
no quisiera ser el porqué de sus lágrimas.

Los veo jugar.
Están sonriendo.
Y me alegro y me tranquilizo,
y los sigo queriendo,
no quisiera faltarles nunca,
no quisiera que musitaran “papá”
a escondidas de su madre,
no quisiera que me odiaran,
tras la sombra de un padrasto,
no quisieran que me sufrieran
con un triste desengaño.

Por primera vez
sé que es sentirse necesario,
por primera vez sé por quienes vivir,
por primera vez sé a quienes donarme.
¿Y la fiesta y los regalos?
¿qué mejor fiesta,
qué mejor regalo
que estar todos juntos,
Ella, yo y nuestros hijos?


26/11/07: 72.- Un gato

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
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Una mirada fugitiva
dormita entre mis pensamientos,
Los ojos mirando a ambos lados,
el cielo, los jardines,
las personas que caminan por el patio,
las avecillas retozando,
un árbol viejo
y un gato.

Un gato negro,
negro el lomo y la cabeza,
blancos los bigotes
y blancas también las patas
y algunos mechones de su cuello.

Salta y juguetea
sobre el césped,
retrocede,
se revuelca,
un volantín,
un maullido,
un ronroneo.
sigilosamente se
desliza sobre el pasto:
una avecilla distraída
ha posado sus frágiles patas
sobre el suelo,
cansada tal vez
de volar tanto.

El gato respira en silencio,
se acerca y prepara el gran salto,
el hambre apremia
y la ocasión es única.

Salta,
pero un segundo antes de caer
el ave remonta el vuelo,
y el pobre gato
se queda sin su presa.

El avecilla volando
lejos del alcance
del mortal zarpazo
estará satisfecha de haberse salvado.

Y el gato en tierra
sentado sobre sus patas traseras,
se estará lamentando
por el festín frustrado.

Brillan esos ojos verdes,
como dos faroles
en medio de una noche sin luna.
Viene, se me acerca,
dejo el bolígrafo
y trato de cogerlo
para poder acariciarlo,
pero raudamente el felino asustado,
trepa buscando refugio
entre las ramas del viejo árbol,
lejos del alcance de mis manos.

¡Tal vez pensaría
que a mi vez yo era un gran gato!...
“Baja del árbol – le digo-
que no quiero hacerte daño”.
Él no me cree,
y bien quisiera poder huir volando.


Categoría: Poemas
Publicado por: a20042926
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Walt Whitman

O CAPTAIN! my Captain! our fearful trip is done;
The ship has weather'd every rack, the prize we sought is won;
The port is near, the bells I hear, the people all exulting,
While follow eyes the steady keel, the vessel grim and daring:
But O heart! heart! heart!
O the bleeding drops of red,
Where on the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

O Captain! my Captain! rise up and hear the bells;
Rise up—for you the flag is flung—for you the bugle trills;
For you bouquets and ribbon'd wreaths—for you the shores a-crowding;
For you they call, the swaying mass, their eager faces turning;
Here Captain! dear father!
This arm beneath your head;
It is some dream that on the deck,
You've fallen cold and dead.

My Captain does not answer, his lips are pale and still;
My father does not feel my arm, he has no pulse nor will;
The ship is anchor'd safe and sound, its voyage closed and done;
From fearful trip, the victor ship, comes in with object won;
Exult, O shores, and ring, O bells!
But I, with mournful tread,
Walk the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.


¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro terrible viaje ha terminado,
el barco ha sobrevivido a todos los escollos,
hemos ganado el premio que anhelábamos,
el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,
mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.
Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!
¡oh rojas gotas que caen,
allí donde mi capitán yace, frío y muerto!

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,
levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,
para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,
para ti multitudes en las playas,
por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:
¡Ven, capitán! ¡Querido padre!
¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!
Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,
derribado, frío y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,
la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,
de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.
¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!
Mas yo, con tristes pasos,
recorro el puente donde mi capitán yace,
frío y muerto.



Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
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En la celda del amor hay un cautivo
Aprisionado entre paredes de concreto y el olvido
Llaman a la puerta, se escuchan mis latidos,
Las manos que golpean el silencio y mis motivos.

Hace muchos años que no escucho tus latidos
Y en esta instante de intimidad,
Pasea mi memoria, retornan los recuerdos,
Cuando sentía el sabor de tus labios,
La ternura de tus brazos,
El calor de tu sonrisa y siento miedo.

Miedo a la muerte, miedo al pasado,
El presente se me escapa
Pero tú estás a mi lado.

Escribo lo que viene a mi mente,
Sin importar los sin sentidos,
Escribo mis pensamientos,
Mis ideas, mis sentimientos.

Me siento estéril, sin vida,
Infecundo.
Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 722 veces
Es medianoche y te siento lejos
Quisiera estar a tu lado
Y decirte que te amo, pero no puedo.
Una pared te separa de mí.
Un bloque de cemento
levantaron nuestras manos
y estoy solo.

Quisiera hablarte en el silencio
Y que sepas lo mucho que te quiero,
Lo mucho que te amo
Pero no puedo.

Quisiera acariciar tu corazón herido,
Pero mis manos te lastiman,
Quisiera decirte cosas bonitas
Pero mis palabras te perturban.

Y ahora permanezco aquí,
Sentado en un sofá,
En el lugar más frío de la casa
Sin tu calor.

El reloj avanza, los perros ladran,
Las luces se apagan, la noche pasa
Y tu estás lejos.


Las horas se alargan,
Tu fastidio me deprime
Mis manos se mueven,
Mi cuerpo se agita,
Mi mente divaga por la vida.

Me siento inútil
Y espero que pase el día.
Me cansa tanto esta rutina.

Siento que mi nave ha encallado,
Que ya no podré salir a flote
Porque el mar está bravo.

Sin embargo, las aguas se embravecen,
Mi nave está indefensa,
Y tú estás a mi lado.

“Hay que enfrentar a la tormenta”, me dices,
hay que zarpar hacia mundos lejanos,
cómplices del viento,
tomados de la mano,

Y el grito de libertad exclaman los esclavos,
Las arenas calientes
O el agua tempestuosa,
El hambre y las serpientes,
El dolor, el sueño o el dormir
O el despertar en tu regazo.

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 368 veces
Recuerdo que anoche
me acosté demasiado tarde,
cerré los ojos
y sin saber cómo
me quedé dormido.
Y tuve un sueño.

Ví calles vacías en silencio,
Ví tenues luces alumbrando el pavimento,
el cielo nublado,
oscuro el firmamento,
hojas de papel
reposando en el cemento,
ladrando y saltando
los perros callejeros,
y el viento agitando
las ramas de los árboles.

Me encuentro perdido
en la inmensidad
de una calle sin nombre,
una calle que lentamente se convierte en avenida.

Era de noche
y de pronto
se convierte la avenida
en un callejón estrecho
y sin salida.

Y apareciste en mi sueño.
Pero no sabía que eras tú,
no pude reconocerte,
pero algo en ti me resultaba familiar;
quise llamarte por tu nombre
sin saber cuál es,
y desespero
porque no lo puedo recordar.

Y te vas,
por un sendero angosto
que conduce hacia un prado,
yo me pongo de pie,
y mirando verdores lejanos
el camino decido emprender
al lugar que me lleven tus pasos.

Del viaje a los sueños despierto,
sudoso, agitado,
me cuesta trabajo levantarme,
la mañana está radiante de belleza,
mucho hace que el sol
ha dispersado las tinieblas,
hace mucho el gallo cantó
y no pude escucharlo.
y viene tu nombre a mi memoria,
un nombre de mujer,
el nombre que no pude recordar
y ansío volver a mis sueños,
y recorrer el angosto sendero
al lugar que me lleven tus pasos.


Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 574 veces

Te siento lejos.
La tarde está muy triste,
la casa sola,
los libros desparramados
sobre el escritorio.
Es inútil borrar tu recuerdo...
Un auto pasa,
A lo lejos se oye el ruido
de un taladro
rompiendo el asfalto,
algunos pasos,
algunas voces,
pero todo eso me resulta
muy extraño.

Te extraño.
Te extraño mucho
cuando no puedo verte,
pero más aún
cuando
al llegar
te tengo cerca
y te pones fría
como el hielo.
Muchos autos vuelven
y la impaciencia me devora,
me desespero,
la espera es muy larga,
la noche está muy triste,
la casa sigue sola,
los libros desparramados
sobre el escritorio.
Y tú no llegas.

24/11/07: 70.- Quinto

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 352 veces
Solo una palabra de tus labios
Sería capaz de hacerme llorar.
Esa misma palabra
que no puede escapar de los míos
porque el orgullo y la soberbia
la tienen prisionera
entre paredes de dolor.

Esta noche quisiera poder decírtela
libremente,
sin reproches,
sin rencores,
indefenso,
pero no puedo,
porque la herida aun no ha cicatrizado
ne duele y sangra de vez en cuando,
cada vez que el recuerdo
me trae el memorial de lo pasado
y empiezo a tomar en cuenta
las viejas afrentas
que creía olvidadas,
se endurece mi corazón
y el dolor me impide remover
los escombros de la ira.

Este sentimiento regresa a mí
como el oleaje del mar a la orilla,
como aquel expreso
que retorna a la estación
y vuelve a salir una vez más.
Quisiera pasar por encima de él
nas no puedo.
Puedo ver como empiezan a blanquear y caerse mis cabellos
y ese sentimiento
lo llevo muy dentro de mí
como un tatuaje,
que no consigo arrancarme ni borrar
de ningún modo.

Algún instante
pensé que cambiados
el tiempo y el lugar
podría decir que logré superarlo,
pero me equivoqué.
Cuando el corazón quiere amar
y la mente te dice que no
porque saldrás herido,
Cuando la mente quiere olvidar
y el corazón dice que no
porque está dolido,
te das cuenta que
estás parado
al comienzo del camino...
Y no has caminado,
o lo que es peor,
que tomaste el sendero equivocado
y debes volver a comenzar,
una vez más.

***

Y vuelvo a este lugar una vez más,
y medito en mi corazón
y le doy tiempo
y decido esperar
paciente, aquel instante
en que pueda abrazarte
y estrecharte,
abrir mis labios
y arrancarles las palabras
que hoy no quiero
dejar escapar:
perdóname, perdóname...

24/11/07: 69.- Cuarto

Categoría: Versos Mis Cantares
Publicado por: a20042926
Visto: 338 veces
Esta noche es diferente.
Mis versos inconclusos
desnudan mi realidad tan simple
y distinta de lo extraordinario.

Mi amor languidece
como una mecha mortecina,
y mi mente vacila
ante el presente incierto.

Mi soledad me persigue donde vaya
como mi sombra.

Sin un amigo que me escuche
sin reproches,
llego a pensar
que no tengo a nadie.

Que mis proyectos fracasan,
que me siento frustrado,
que nadie me apoya
ni está conmigo.

O lo que es peor,
que alguien me necesita
y no puedo ayudarle,
que no puedo hacer nada,
porque no está en mis manos.

Me siento solo
¿por qué negarlo?
me siento vacío, deprimido,
inanimado, estéril.
Y sé que no puedo evitarlo

Mi amor se apaga,
la noche avanza;
he perdido la ilusión
y la esperanza.

Me doy por vencido,
me someto, me resigno,
no me resisto,
me dejo avasallar
por la tristeza.
¿por qué negarla?
¿por qué esconderla,
si está siempre conmigo,
como si fuera parte de mí?


24/11/07: 68.- Tercero

Categoría: Versos Mis Cantares
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La radio encendida
y la mente atormentada.
Es de noche,
y en la intimidad de mi habitación,
el calor y el viento pusilánime,
recuerdo el ayer
cuando escribía veros a diario
y decido volver a hacerlo.

Aunque la inspiración
ya no brote generosa como antes,
y el amor ya no sea el mismo,
auque ahora el tiempo y la distancia
nos separen,
hoy quiero expresar
lo que siento
en silencio
por ti.

Son muchas las cosas
que no te he contado,
tengo muchos secretos
guardados en el corazón
y que aun no conoces
y quisiera decirte esta noche
en medio del silencio,
la distancia,
los problemas,
las angustias y el trabajo
que aún te amo.

Te amo como eres,
aunque todavía reniegue de ti,
de haberte conocido,
de estar contigo
y del amor,
y a la vez te extrañe,
piense en ti
y en la falta que me haces.

Me limita y también me mata
el pensar que todo ha sido en vano,
que de nada sirvió estar a tu lado,
que el amor en nosotros fue estéril,
ingrato, inútil, perverso,
que pudo más el orgullo,
que pudo mas el cansancio
que la semilla del amor
que algún día sembramos.

Quisiera de una vez
arribar a tu isla,
encallar en tus playas,
afincarme en tu mundo,
entregarme a ti de corazón
y a la vez sentirme libre,
poder quererte,
poder amarte
sin ataduras de ninguna clase,
poder decirte que el día de hoy
es mejor que lo pasado,
que el hombre de ayer
no te ama ni puede amarte
Porque ya no existe,
que el hombre de hoy
temeroso, inconstante,
lejos del ideal
que algún día te formaste,
Ese hombre de hoy
pretende amarte como nadie.

24/11/07: 67.- Segundo

Categoría: Versos Mis Cantares
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Una voz en el silencio

El letargo ha terminado.
El letargo ha terminado hoy
y estoy despierto.
Veo que las cosas han cambiado
y no me importa.

Es como empezar otra vez,
como nacer de nuevo,
como si el silencio
se hubiese roto con el silencio,
porque también en el silencio
se escuchan voces,
voces que hablan y gritan,
que gimen, que suplican, que desgarran.

Y esa voz que brota
del silencio de mi corazón
me suena familiar
aunque no la conozco,
apenas escucho qué me dice
sin saber quién me habla.

Me conoce,
sabe de mis egoísmos y debilidades,
y me entiende.
¿Cómo puede saber tanto de mí
siendo la primera vez que me habla,
como el susurro de una suave brisa,
con el gemir de una letanía
o una plegaria?

No puedo verlo,
solo escucharlo
aunque no pueda descubrir su voz;
es una voz de silencio,
como la que podría percibir un sordo.
Una voz que hace innecesarios
el oído, la vista, los sentidos,
una voz que llega directo al corazón
y lo transforma
una voz que me hace sentirme miserable
y a la vez colmado de riquezas,
tenerlo todo y sentirme nada.

24/11/07: 66.- Primero

Categoría: Versos Mis Cantares
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Era un día más y me sentía solo.
Muy solo.
Recostado sobre el lecho,
compañero inseparable
de tantas noches frías,
y de intensa oscuridad,
acurrucado en el refugio
de mi cobija,
de mi almohada,
de mi lecho y las paredes.

Las cuatro paredes,
aquellas cuatro paredes
que se me hacían una prisión insoportable,
que despedía el aroma
de la cruenta soledad,
y lloraban con el llanto
de amargura y de pesar.

Mi tristeza;
ha pasado tanto tiempo
y me es imposible
dejar de llevarla conmigo,
de me hace difícil tenerla,
inseparable de mi piel,
como piel de carne viva,
como tinta de papel.

No había luz.
No veía la luz de neón
encendida destellar,
pese a que mis ojos
no dejaban de mirar;
y tampoco escuché
la voz que me llamaba,
que mi nombre pronunciaba
segundo tras segundo,
instante tras instante.

Era una voz familiar
a la que nunca yo atendí,
a la que nunca le hice caso,
al sentirla junto a mí;
y tenía una mano
extendida hacia mí,
aun cuando yo hubiese
pasado de largo.

La voz, y la luz, y la mano extendida.
Y vi un rostro,
era un rostro familiar,
un rostro que jamás
había mirado con atención,
a pesar de estar tan cerca,
de tenerlo junto a mí.

Vi una puerta.
Una puerta que mirando
muchas veces detesté,
por tan espantoso aspecto,
tan siniestro y sepulcral,
una puerta cuyo umbral
jamás quise atravesar.

Y me encontré solo. Muy Solo.
De repente, muy de pronto,
no hubo frente a mí
más que la puerta,
la voz, la soledad,
la tristeza,
la luz encendida,
la mano extendida
que era la de aquella,
la del rostro familiar.
¡Detrás de mí no había nada!

Y con valor inusitado,
Olvidando cobardías,
los temores y las penas,
el temor, la soledad...
¡Atravesé el umbral!
Mas nunca se cerró la puerta.

Era un lugar oscuro,
Y sin duda tenebroso,
que yo les mentiría,
si nunca les dijera
que el miedo volvió a mí.

Y di un paso lentamente,
con la torpeza de un infante,
tropezando al avanzar.
Y caí.

Era un hoyo muy profundo,
que parecía no tener fin,
me sentía en el vacío
y pensé que nunca
el fondo podría ver.
Pero llegué.
De repente una luz
muy lejana y poco intensa,
se apagaba poco a poco
azotada por el viento
y el temor me sacudió.

De repente, en un segundo
la pequeña lucecita
se avivó un poquito más.
Y la ví.

Vi una mano extendida
dirigiéndose hacia mí,
una mano luminosa,
y vi un rostro que miraba
hacia la profundidad,
buscando mi mirada, que buscaba en lo más hondo
la más honda soledad.

Alce los ojos sin querer
Y pude ver aquellos ojos,
aquellos lindos ojos
que miraban con amor,
y vi unos labios
que mi nombre pronunciaron
y me asombró que lo supieran
habiendo tanta gente
que marchaba por afuera
sin saber a qué lugar.

Y la voz, y la voz
me resultaba con un tono familiar,
y era la voz que pronunciaba
mi nombre,
segundo tras segundo,
instante tras instante,
y yo sin escuchar.

Una voz
cuyo rostro y su mirada
me extendían
una mano luminosa
cada vez más cerca,
cada vez más junto a mí.

Y callé,
entré en el silencio
y pude ver,
que el viento que azotaba
a la luz era mi voz.
Y escuché.

De repente, muy de pronto,
todo se iluminó,
y pude verme asido
de la mano extendida
y sacado fuera,
lejos de la profundidad,
la oscuridad, la soledad
y la tristeza.

Fue una gran luz
que me cegó, con su potencia
cual un sol,
cual una estrella,
muy cercana,
junto a mí.

Y pude ver de nuevo
la puerta
de mi habitación
y entonces reconocí
esa mano amiga:
era la mano del amor,
la mano que tan cerca
tantas veces ignoré .

Y vi el rostro,
y su sonrisa,
y su mirada transparente
que me hablaba
y me decía:
“Ven”,
y fui tras Él,
y lo seguí,
y entré a mi habitación,
a mis paredes, a mi lecho,
a mis cobijas y a mi almohada
y su calor,
y de repente Él
tenía el rostro
y la voz de una mujer,
su mirada y su sonrisa,
y comprendí
en aquel instante,
cuando veía
que dormía junto a mí,
lo inmensamente ciego que fui
pese a que podía ver.

Y en silencio,
la abrigué con mi cobija,
y sus mejillas y sus labios
con los míos yo besé;
y tomando su mano
extendida hacia mí
sentí que alguien cerraba
la puerta de mi habitación
y pese a ir camino lejos,
se quedaba junto a mí,...
Digo a nosotros.







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No esperaba que llegaras tan aprisa
a traerme una esperanza al corazón
no creí que esa sonrisa
ni esos ojos de ilusión
me darían el amor que yo quería.

No pensé que esa mirada tan furtiva
me quisiera revelar sin condición
esa llama siempre viva
que de tímida canción
convirtiote en el poema de mi vida.

no creí que en esas manos mis caricias
te dirían lo que nunca te diré
con miradas a escondidas
con versitos en papel
con extrañas y sublimes palabritas.

No quisiera que conozcas la tristeza
no quisiera que rompieras a llorar
no quisiera que la pena
ni la cruenta soledad
aguardasen algún día ante tu puerta.

Yo quisiera darte todo mi cariño
regalarte un poco de felicidad,
fusionar nuestros caminos
enseñarte el verbo amar
y aprenderlo cada vez que esté contigo.

Yo quisiera que entendieras estas cosas
que yo siento que me hacen despertar
yo quisiera que comprendas
que te quiero de verdad
y que nunca yo te voy a olvidar

Porque tú te vas
y la vida así no vale nada
yo no sé qué voy a hacer cuando estés lejos.
Porque tú te vas
y ya no te volveré a ver más,
yo no sé qué voy a hacer sin tu sonrisa.
Porque tú te vas
y la vida así no vale nada
porque nunca yo te voy a olvidar… (12/04/86)

22/11/07: 14.- Pecado mío

Categoría: Versos Primeros
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Señor, si fue pecado mío
el haberme enamorado de ella,
que cese su brillo toda estrella
y se sumerja el universo en lo sombrío.

Señor, no fue pecado mío
el haber encontrado su alma bella,
como sol radiante que destella
las caricias que llenan mi vacío.

Entonces, Señor, si no es pecado,
no la alejes de mi lado,
ni me quites nunca su cariño.

Que puedo llorarla como un niño;
porque difícilmente se olvida
al gran amor que se halla en la vida.

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Un desdichado animal herido,
yace en el suelo, tendido,
y la antes familiar manada,
hace mucho se perdió de su mirada.

Y es que la sabana africana
de ningún animal es hermana;
el limitado es dejado a su suerte
esperando que llegue la muerte.

El herido animal sufriendo
de dolor se está muriendo:
sólo impotente y sin abrigo
de su muerte será la sabana tumba y testigo.

Los torvos buitres de señorial vuelo
lanzan una mirada por el suelo
y ven alejarse a su presa de la vida;
una vez muerta, su cadáver será su mísera comida.

El sacrílego festín ha empezado:
una vez que la muerte ha llegado,
al cadáver rondan en vuelo circular
los buitres de aire tenebroso y singular.

Y sobre el cadáver posan
garras y pico que destrozan
la carne inerte de aquel animal
que tuvo aquel día su hora final.

Y devoran sin piedad
entregándose a la saciedad
de su hambre y sed sangrienta
que a cada instante se acrecienta.

Después de estos sucesos
quedaron tan sólo los huesos
del cadáver de aquel pobre animal
que nunca hizo ningún mal.

Por allí pasaba, rifle en mano,
un cazador, un humano,
que indignado por la escena
a muerte a los buitres condena.

Y con raudos balazos
hace blanco en los brazos
emplumados de los convidados
que emprenden vuelo, dejando olvidados

los restos del festín
que violentamente tuvo fin
por la interrupción,
del cazador de buena intención.

Sólo un buitre ha quedado
en el suelo, deerribado,
desangrado y moribundo
desgarrándose en un dolor profundo.

Y se le acerca el cazador
al terrible predador
de la sabana impía,
y oí que esto le decía:

“Por qué se alimentan
del cadáver que encuentran
convertido en carroña
sobre la vegetación que retoña?”

Y el buitre, indignado,
rompió su silencio sagrado,
y al ver cercana la muerte
dijo al hombre con voz fuerte:

“Y ustedes, los humanos,
por qué se matan entre hermanos
teniendo uso de razón,
sentimientos, corazón?”

Y así el buitre murió
y el postrer suspiro exhaló;
mientras, el hombre, pensando,
lentamente se alejó caminando.


Categoría: Derecho Judicial
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21/11/07: 33.- Muerte

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Tal vez no pueda hablar de ti porque no te conozco.
Heraldo incansable que anuncias el final de la vida,
en forma instantánea, tal vez en larguísima agonía,
quitándole al hombre su ser y su existencia.

Llegas en cualquier instante y sin anunciarte,
no perdonas a nadie, ni al opulento ni al miserable
de ti no se libró ni Dios, aunque logró vencerte.

¿Cómo eres? ¿qué se siente?
¿Serás tal vez el final de un sueño?
¿serás el comienzo de lo desconocido?
¿serás mutismo, serás movimiento,
serás sombras, serás luces y relámpagos,
serás aurora, atardecer o noche,
llamas de fuego, fríos témpanos de hielo
o finalmente el regreso a la misma vida?

Te espero y no te espero, muerte,
no sé si temerte o no temerte,
no sé si conocerte o ignorarte,
no sé si es mejor vivir o acariciarte.
Muerte, muerte.
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Dijo una paloma en la mañana
al Padre Eterno de los cielos:
“¿Por qué el poeta ya no escribe más sus anhelos,
sus esperanzas, sus ideales, sus victorias;
por qué no nos deleita más con sus historias
que enmudecieron hace más de una semana?”

“Sí, Padre, rostro níveo de ternura,
el poeta joven ya no canta,
con palabras nuestro sueño más no encanta,
no lo arrulla, ni acaricia ni acompaña
gran cariño ya no nos entraña”
-dijo una triste golondrina con dulzura.

¡Infinita luz entre tinieblas,
guía nuestro en lo mundano!,
el poeta ya no canta a lo cercano,
en el silencio yace adormecido,
vuestro poeta ahora está dormido,
más no en el mundo que de humanos pueblas.

El poeta yace inerte,
víctima de sus imposibles anhelos,
tres metros debajo de los suelos,
en una profunda fosa,
donde impávido reposa
su cuerpo acostado sobre el lecho de la muerte.

21/11/07: 39.- Himno

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Harto estoy de la rima tirana
y del conteo abominable de las sílabas,
harto también, de cantar a lo de siempre,
de cantar al amor,
de cantar al recuerdo,
de cantar a la condición humana miserable.

Harto estoy de mitificar esperanzas,
de cantarle a los castillos en el aire,
de adorar ídolos de pies de barro,
de cantar a la gente,
a las ideas,
a la música,
a las sociedades masificadas…

Harto estoy, de las admiraciones,
de las incógnitas, del misterio,
de las visiones apocalípticas,
de las rebeliones ficticias
de las sociedades de consumo…

Quiero cantar, aunque lo haga mal,
aunque nunca deje de ser un mediocre,
aunque nunca me entienda la humanidad.
Quiero cantar a las cosas nuevas,
a la verdad nueva, a la vida nueva.
Cantarle al universo nuevo,
a ese cosmos cada vez más cercano,
a ese mundo al que llegarán unos pocos…
Quiero cantar. Ya estoy harto.

Publicado por: a20042926
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Vuela, vuela, maldito calendario,
desnudándote las hojas
transcurren los meses;
pasan horas y días enteros
y yo aquí prisionero
entre cuatro paredes
y mis libros…

No puedo contemplar el amanecer
desde mi ventana,
tampoco entregarme al sol y al calor
de los días,
ni al atardecer a lo lejos
en el horizonte,
solo a la luna en las noches oscuras.

Entre bibliotecas y carpetas,
tomando libros
que pasaron por cientos de manos,
entre palabras subrayadas,
nombres, garabatos,
entre libros caducos y lozanos.

Entre aulas, entre aulas y a la fuerza
para no pasar frío,
la neblina y los balcones
con sus férreas barandas
manando rocío,
las pizarras intangibles,
el estrado y el asiento
de la cátedra.

Las carpetas desordenadas,
los pasos,
las frases obscenas
en la puerta de los baños,
bosteza el vigilante,
despierta recién
el bibliotecario.

Se acercan, son cuerpos humanos
con libros bajo el brazo.
porque se arrastran como serpientes
o quieren seguir a los primeros;
atravesando el césped
tal vez recién regado
por la noche,
caminando por veredas resbalosas,
se encienden las luces,
es aún muy temprano.

Se sienten los pasos
el eco los trae hasta lo alto
por entre balcones,
escaleras y salones,
muy pronto la ciudad
será de los pasos.

15/11/07: 11.- Lizeth

Publicado por: a20042926
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Eres pequeña, suave, como el frágil capullo
de una pequeña rosa temprana;
delicada como un rayo de sol en la mañana,
que tu madre cuida y acaricia con orgullo.

Eres sencilla y hermosa como el arrullo
de un ruiseñor en casa cercana,
como el canto del agua en la fontana
acompasado por el mío y por el tuyo.

Es el entrañable cariño de tu madre
y la sombra protectora de tu padre
lo que resalta más tu infantil belleza.

Te llevarás para siempre la tristeza,
las penas y amarguras de este hogar
porque donde estés tú, para ellas no habrá lugar.
Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
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Sentado sobre el asiento
de un automóvil ajeno,
contemplo a través
del parabrisas
la mañana
que va creciendo
poco a poco.

El sol ya empieza
a mostrar la fortaleza
de sus cálidos rayos,
las negras aguas del río
siguen corriendo,
los niños continúan
retozando en sus orillas.

Y yo aquí, convertido
en el mudo espectador
de una hermosa mañana,
la contemplo como
si yo fuera de otra dimensión,
como si para mí
no brillara el sol,
como si para mí
no corrieran
las negras aguas del río,
como si mi ser ignorase
lo que es la
inocente alegría de un niño.

14/11/07: Resurrección

Categoría: Derecho y Arte
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León Tolstoi
Resurrección[116clicks]
Categoría: MARC's
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Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
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Qué suave rumorean las aguas
de aquel caprichoso río.
Qué dulzura sentir las caricias
del silencio quebrantado por las aguas.
Es más, esas aguas color de chocolate
arrastrando desperdicios,
me recuerdan a mi corazón y sus latidos.

Y el agua sigue corriendo
por el lecho del río,
así como los años van pasando
arrancando los cabellos de mi cabeza.

Y los cabellos que van quedando
se tornan níveos con los años,
se ponen color de luna llena
y se parecen a las aguas cristalinas
que persiguen a las negras.

Casa poca de agua
arrastrada por el río
me recuerda los días
pasados de mi vida…
días que se van
y no regresan jamás.
Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
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A través de los oscuros cristales
Que tengo delante de mis ojos,
Te miro fijamente
Sin que des cuenta
Que lo estoy haciendo.

Busco a través de los cristales
El inocente fulgor
Que emana de tus ojos
Como si al hacerlo
Supieras que te estoy queriendo.

Esos oscuros cristales
Ocultan en sus sombras
Mi mirada y mis sentimientos
Sentimientos que temo
Lleguen a fracasar,
Como las otras veces que creí amar.

Y así, mudo y pensativo,
con la mirada perdida en el vacío,
por un instante, casi un segundo,
pasas de idea a obsesión
y de amiga a verdadero amor.

Sin querer y sin saberlo
De nuevo me estoy enamorando de ti,
Pero esta vez no puedo evitarlo,
Porque en otros brazos no te podré olvidar
Y con otros besos
No te podré olvidar.

Si Dios no existiera
Diría que es el destino,
y si no hubiese destino
diría que fue Dios
el que te puso en mi camino,
y si no hubiese camino
diría que yo nací para ti.
Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
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Al caminar queriendo a casa volver
oí aquella melodía que yo te solía cantar,
y me acuerdo de ti sin querer,
como si no te pudiera olvidar.

Y en el tiempo me veo retroceder
y nuestro idilio vuelvo a recordar,
extraño y sublime como el amanecer
de una larguísima noche polar.

Y no sé porqué tuvo que suceder
aquella fantasía que no se puede soñar,
Aquel imposible que no pudo ser,
Aquel juguete que no quiso el destino dejar.

Y al oírla otra vez me siento estremecer,
pues tan tristes sus notas son al sonar,
y en tan honda pena me llegan a envolver,
que de oírla tan solo quisiera llorar.
Categoría: Versos Primeros
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Todo empezó una mañana
que alguna vez yo quise negar;
al despertar de un sueño,
entre tardíos juguetes
y libros de colegial,
cuando mi alma de niño
ya no quiso jugar.

Todo empezó en una tarde,
que alguna vez traté de olvidar,
alguna tarde de ésas
en que el viento se estanca,
el cielo entristece,
y alguna nube furtiva
se pone a llorar.

Todo empezó en una noche,
en que del sol me quise ocultar
alguna noche de esas,
en que cubierto de niebla,
contemplando a la luna,
le dije que siempre
te habría de amar.
Categoría: Derecho y Arte
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Rubén Darío

El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
¡el lobo de Gubbia, el terrible lobo!
Rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel, ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertos y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: "¡Paz, hermano
lobo!" El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: "!Está bien, hermano Francisco!"
"¡Cómo! exclamó el santo. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?"

Y el gran lobo, humilde: "¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
¡Y no era por hambre, que iban a cazar!"

Francisco responde: "En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace, viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!"

"Esta bien, hermano Francisco de Asís."
"Ante el Señor, que toda ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata."
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.

Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, bajo la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: "He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios." "¡Así sea!",
Contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió la testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba a las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.

Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.

Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto en los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si estuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos los buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.

"En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote dijo, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho."

Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:

"Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.

Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
Y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad."

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: "Padre nuestro, que estás en los cielos..."
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11/11/07: (CONTRA UN JUEZ)

Categoría: Poemas
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Francisco de Quevedo

ESTE letrado de resina y pez,
que en tiempo de Moisés fue Faraón,
no sólo siendo Juez tuvo pasión,
mas siendo la Pasión, él fue su Juez.

Oyó cuerno en el Prado y Aranjuez;
graduóse después de carnerón;
como del fuego huye el lechón,
si a San Antón encuentra alguna vez.

Es caballero de Avirón y Atán,
hijo de un vizcaíno de Belén
que, por lo perro, descendió de Can.

De la carda me dicen que es también,
y el apellido de Cardón le dan
los que en la cruz cardaron nuestro bien.
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Luces y sombras de la Cenicienta de la justicia constitucional peruana

La accion popular en el Codigo Procesal Constitucional[2835clicks]
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1.- CONCILIACIÓN, TRATANDO QUE LAS PROPIAS PARTES SOLUCIONEN SUS CONTROVERSIAS
OMAR ABRAHAM AHOMED
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/45.RTF

2.- EL PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD Y LA CONCILIACIÓN FAMILIAR
JENNY DÍAZ HONORES
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/44.RTF

3.- SOLICITUD DE ANULACIÓN DE UN LAUDO ARBITRAL ANTE LA CORTE SUPERIOR
GONZALO GARCÍA CALDERÓN
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/43.RTF

4.- VALIDEZ Y EFICACIA DE LOS TITULOS DE EJECUCIÓN
MARIANELLA LEDESMA NARVAEZ
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/19.RTF

5.- LA CONCILIACIÓN VIDA, PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN
CARMEN YLEANA MARTINEZ MARAVÍ
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/41.PDF

6.- APRENDIENDO DE LA EXPERIENCIA AJENA
F. MARTÍN PINEDO AUBIÁN
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/42.RTF

7.- TEORÍA DEL CONFLICTO SOCIAL
SALVADOR ANTONIO ROMERO GÁLVEZ
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/46.RTF

8.- PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD: CONCILIACIÓN EN EL ÁMBITO PENAL
CHRISTIAN SALAS BETETA
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/8.RTF

9.- MEDIOS ALTERNATIVOS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS-MARC’s
SALVADOR ANTONIO ROMERO GÁLVEZ
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/QUINTA/46.RTF

10.- EL TRIUNFO DE LA CULTURA DEL LITIGIO
RESPUESTA AL PROYECTO DE LEY QUE PROPONE EL CARÁCTER FACULTATIVO DE LA CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL
CARLOS CASTILLO RAFAEL
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/sexta/CULTURA%20DEL%20LITIGIO.pdf

11.- EL REQUISITO DE ADMISIBILIDAD DE LA LEY DE CONCILIACIÓN
¿Interpretación y aplicación correcta?
CÉSAR MENDOZA VALDIVIESO
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/sexta/CONCILIACION%20ADMISIBILIDAD.pdf

12.- RESPONSABILIDAD CIVIL EN EL EJERCICIO DE LA FUNCIÓN CONCILIADORA
JENNY DÍAZ HONORES
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/sexta/RESPONSABILIDAD%20EN%20LA%20CONCILIACION.pdf
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1.- ARBITRAJE Y AMPARO:
EL ARBITRAJE NO ES UNA ISLA
Humberto Abanto Verástegui
Walter Valdez Muñoz
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N007/arbitraje%20y%20amparo.htm

2.- SISTEMA INSTITUCIONALIZADO DE CONCILIACIÓN EN BOLIVIA:
LECCIONES APRENDIDAS
Christian Améstegui Villafani
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N007/conciliacion%20en%20bolivia.htm

3.- ARBITRAJE, JURISDICCIÓN Y PROCESO
Juan Monroy Palacios
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N007/arbitraje.htm

4.- LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS SISTEMAS DE DIÁLOGO COMO FORMA ALTERNATIVA DE RESOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS EN EL PERÚ
F. Martín Pinedo Aubián
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N007/sistemas%20conciliatorios.htm

5.- LA NEGOCIACIÓN
Salvador Antonio Romero Gálvez
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N007/negociacion.htm

6.- HENRY KISSINGER Y LA GESTIÓN DE CONFLICTOS JUDICIALES
Omar Abraham Ahomed Chávez
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N008/conflictos%20judiciales.htm

7.- RAZONES POR LAS CUALES EL ARBITRAJE ES INEVITABLE
Fernando Cantuarias Salaverry
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N008/arbitraje.htm

8.- ¿EL FRACASO DE LA CONCILIACIÓN?
Algunos apuntes sobre el camino pendiente de la conciliación extrajudicial
Juan F. Jiménez Mayor
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N008/fracaso%20conciliacion.htm

9.- APOSTILLAS AL NUEVO REGLAMENTO DE LA LEY DE CONCILIACIÓN
(Breves comentarios sobre el Decreto Supremo Nº 004-2005-JUS y su incidencia en los conciliadores y en el procedimiento conciliatorio)
F. Martín Pinedo Aubián
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N008/reglamento%20conciliacion.htm

10.- TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN APLICADAS A LA NEGOCIACIÓN DIRECTA Y ASISTIDA (PDF)
Salvador Antonio Romero Gálvez
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N008/negociacion%20directa.pdf

11.-LA TEORÍA DE LOS JUEGOS Y LAS FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO
Omar Abraham Ahomed Chávez
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N009/teoria%20de%20los%20juegos.htm

12.- ENEMIGOS INTIMOS.
EL ARBITRAJE Y LOS CONTRATOS ADMINISTRATIVOS.
Alfredo Bullard G.
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N009/arbitraje%20y%20contratos.htm

13.- CONCILIACIÓN:
PROCEDIMIENTO Y TÉCNICAS DE CONCILIACIÓN (PDF)
Salvador Antonio Romero Gálvez
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N009/PROCESO%20DE%20CONCILIACION.pdf

14.- ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA CONCILIACION FAMILIAR
Carlos E. Castillo Rafael
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N010/aspectos.htm

15.- EL PRINCIPIO DE IRRENUNCIABILIDAD DE LOS DERECHOS DEL TRABAJADOR EN LA CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL LABORAL: A SEIS MESES DE LA EJECUCIÓN DEL PLAN PILOTO DE CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL LABORAL A CARGO DEL MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y PROMOCIÓN DEL EMPLEO
Juan Antonio Castillo De La Cruz
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N010/irrenunciabilidad.htm

16.- EL CONFLICTO, UNA HERRAMIENTA PARA LA SANACION
Patricia Romero Sánchez (COLOMBIA)
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/N010/conflicto.htm

06/11/07: MARC'S en la Red

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1.- AVISO:
SE OFRECE SERVICIOS DE CONCILIACIÓN
(Cuando la oferta supera a la demanda, la distorsión del mercado se vuelve una situación irreconciliable)
F. Martín Pinedo Aubián
http://www.derechoycambiosocial.com/revista003/conciliacion2.htm

2.- PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD:
CONCILIACIÓN EN EL ÁMBITO PENAL
Christian Salas Beteta
http://www.derechoycambiosocial.com/revista003/oportunidad.htm

3.- EL ARBITRAJE EN LA LEGISLACIÓN NACIONAL
Marco A. Cárdenas Ruiz
http://www.derechoycambiosocial.com/revista001/arbitraje.htm

4.- LA CONCILIACIÓN LABORAL EN EL PERÚ
GAGO GARAY, EDUARDO JOSE MARTIN
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/2hj/GagoEduardoCONCILIACIONLABORAL.rtf

5.- La Conciliación Judicial en Ayacucho
Arce Villar, César Alberto (Perú)
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/3edi/ArticuloConciliacionCesarArce.rtf

6.- EL PRINCIPIO DE LA AUTONOMÍA DE LA VOLUNTAD Y LA CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL
PINEDO AUBIAN, F. MARTIN
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/2hj/PinedoMartinAUTONOMIADELAVOLUNTAD.rtf

7.- Negociación: Una opción que brindan los MARCS
Rosado Samos, Betty (Perú)
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/3edi/NegociacionBettyRosado.rtf

8.- SISTEMA DE JUSTICIA Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN LAS COMUNIDADES CAMPESINAS
CÉSAR ALBERTO ARCE VILLAR
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/CUARTA/27.RTF

9.- EL ACTA DE CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL Y SU VINCULACIÓN CON EL ACTO JURIDICO
CESAR MENDOZA VALDIVIESO
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/CUARTA/29.RTF

10.- EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NORMATIVA DE LA CONCILIACIÓN EN EL PERÚ
F. MARTÍN .PINEDO AUBIÁN
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/CUARTA/300.RTF

11.- EL ARBITRAJE COMO MECANISMO PRIVADO DE SOLUCION DE CONTROVERSIAS EN EL PERU
BETTY ROSADO SAMOS
http://www.jusdem.org.pe/webhechos/CUARTA/29.RTF

06/11/07: 05.- Chiquilla

Categoría: Versos Primeros
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Son tus ojos dos estrellas que me miran,
y me encienden al fulgor de tu mirada,
mirada que se funde con la brisa,
que se lleva mi tristeza,
convirtiéndose en promesa
promesa de amor.

Tus cabellos, catarata de azabache
que incesante cae sobre tu espalda,
dándole del ébano su brillo
y enigmático estribillo
que se pierde en el silencio,
silencio de amor.

Son tus labios dos pétalos de rosa
esperando el calor de la mañana…
Tan hermosos son tus labios
al soltarme su sonrisa
como el viento que acaricia
caricias de amor.

Armoniosa melodía tu voz tierna y cariñosa,
avecillas cantando en pleno vuelo,
derramando sus anhelos,
su eufórica alegría,
y se llevan mi agonía,
agonía de amor.

Tu andar lento, tus modales de chiquilla,
chiquilla ignorando ser amada,
me recuerdan la ilusión desesperada
por ser sólo una esperanza,
por ser sólo una esperanza,
esperanza de amor.

Tu todo es un recuerdo de un futuro
que quedará por siempre en mi memoria,
recordándome la historia
de tan grande momento
que fue para mi pensamiento
promesa de amor.

Categoría: Versos Primeros
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Edén mimético, paraíso perdido en la inconstancia
el no verte es una plácida tortura
el verte una cálida amargura
que se funde y que se pierde en la distancia.

Edén mimético, luminoso rayo de ternura,
tu mirada es alegría desbordante,
tus ojos, ruin estrella rutilante
que destruye y elimina con bravura.

Edén mimético, silbidos arrullados por el viento,
tus palabras son caricias amorosas,
tus labios son dos pétalos de rosa
que me obligan a decirme lo que siento.

Edén mimético, catarata de ébano en la noche,
poderoso rayo que retumbas en el cielo,
viento huracanado que me envuelves con tu pelo,
déjame cantarte sin oír ningún reproche.
Categoría: Versos Primeros
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Sé como pudo sentirse Amado Nervo
al sentirse arrebatado de su amada
porque ahora, sin querer experimento,
la insólita desesperación, inesperada.

Es como si te hubiera visto
frente a mí en ése instante,
al cerrar tiernamete los ojos,
entregarte al plácido sueño
del que nunca, nunca se despierta.

Si pudiera estar junto a ti,
aunque fuese solo un instante,
capaz sería de entregar mi vida
a Tánatos – si ya no la quiero-
para que tú regreses a la vida
o yo me vaya hacia la muerte.

Irme quisiera donde estés tú,
bajo lo más profundo de la tierra,
hasta lo más lejano del universo,
entre los más oscuro de las sombras,
hasta lo más contrito del silencio.

06/11/07: 02.- Esperando

Categoría: Versos Primeros
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Triste y sola la noche gime,
pero no llora porque sus lágrimas
no quieren escapar de las nubes negras,
negras como la plena oscuridad
que hoy se regocija con mi confusión.

Incesantes los grillos arrullan,
indómitos, imparable y crueles,
a la angustia que hoy campea oculta,
oculta entre las sombras nocturnas
que la amparan en lo acogedor de su regazo.

Y mientras navego en el negro mar,
el negro mar de la soledad,
la gente, tranquila en sus casas
se entretiene inútilmente
en los fútiles avatares de la vida.

Pero yo estoy solo, como la noche,
y tampoco puedo llorar,
porque las lágrimas no fluyen de mis ojos,
y las tinieblas ensombrecen mi mente
impidiéndome ver la claridad.

Y seguiré esperando, noche tras noche,
que vuelva la claridad hasta aquí,
para que un nuevo sol y un nuevo día
se lleven para siempre mi tristeza.

Vuelve pronto, que te espero impaciente, solo y triste,
ondulante destello de alegría,
para que al compartir mi soledad contigo,
pueda sentir tu dulce compañía
y te conviertas en el consuelo de mi vida.


Categoría: Versos Primeros
Publicado por: a20042926
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En la puerta de mi casa,
del anochecer sombrío me despido,
triste, sólo, como él.

Pasa frente a mi la gente,
hacia arriba, hacia abajo,
No me conocen, ni me hablan,
Tampoco los conozco yo,
Me son extraños.

Resuena el implacable canto de los grillos,
continuo, inextinguible,
como si formara parte de la noche...
Son miles, millones
como la gente que pasa por mi puerta
y no conozco.

Saltan los perros en torno a sus amos,
cariñosamente, en círculos,
acaríciales el amo dulcemente.
Pero hay otros, tristes vagos,
solos, sin dueño, como mi vida y como yo.

Son esos perros que aúllan
al son de mi melancolía;
los que lloran conmigo mi tristeza.
como si fueran los negros perros,...
los negros perros del dolor.
Categoría: MARC's
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Alex F. Plácido V.

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