Archivo de diciembre 2010
Estimados Blogeros:
Va un comentario mío publicado en el Diario La Industria de Trujillo el 27.12.2010. Una versión más ocmpleta puede leerse en la Revista ANALISIS TRIBUTARIO de noviembre de 2010.
----
Por: Luis Alberto Durán Rojo
En una reciente reunión de especialistas en Derecho Comparado ocurrida en el seno de la Unión Europea, se analizó y discutió intensamente sobre el uso indiscriminado de fuentes doctrinales extranjeras para desarrollar argumentos de interpretación de las normas nacionales.
Esa temática puede ser imperceptible para muchos de los intérpretes jurídico-tributario latinoamericanos, pues en nuestra región se mantiene una vieja idea originada en el pensamiento legal europeo (el modelo “Europeo Continental”) que consiste en entender que la Ley tiene una interpretación unívoca. Así, suele entenderse que las leyes y sus reglamentos deben moldearse y adecuarse a la “institución jurídica” de la que derivan originariamente, la misma que permanece unívoca a lo largo del tiempo y en todos los sistemas jurídicos comunes.
Así, en materia tributaria, es posible entender al tributo como la única institución jurídica predicable en los mismos términos (o cuanto menos en términos similares) en Francia, España, Italia, Argentina y Perú (ordenamientos todos ellos adscritos en líneas generales al modelo Europeo Continental), sin que importe el contexto temporal y territorial en el que se encuentre.
Sin embargo, como es consenso entre los especialistas más destacados, esta lógica jurídica ha empezado a cambiar, y mucho, no sólo por la impronta del modelo del “Common law” en nuestros países latinoamericanos, sino también por un replanteamiento en los propios países herederos del modelo Europeo Continental sobre el papel de la jurisprudencia y de los principios constitucionales como fuentes dinámicas del ordenamiento jurídico. También, por cierto, por el reconocimiento en la Teoría del Derecho de los elementos contextuales del tiempo y el lugar, que hacen posible que las “instituciones jurídicas” se presenten con ciertas –y a veces importantes– diferencias según el contexto jurídico en el que se desarrollen.
Por eso, sin duda hay que aplaudir aquellas reflexiones sobre el fenómeno tributario qe contienen una visión claramente latinoamericana, que valora y critica las adecuaciones, mutaciones y perspectivas propias que se han ido tomando, especialmente en los veinte últimos años, pero que las somete a verificación en el marco del Estado Constitucional, en los términos indicados por nuestra jurisprudencia y doctrina nacional en materia tributaria.
Sin duda, es bueno reconocer –siguiendo a López Medina y otros juristas extranjeros– que la legislación, la jurisprudencia y la reflexión doctrinal latinoamericana se han ido desarrollando sobre la captación de lo mejor del pensamiento de los países prestigiosos en materia de producción de teoría jurídica (sitios de producción). Pero, como señala él, es bueno saber que los teóricos jurídicos de esos sitios de producción mantienen una forma de escribir y debatir con conciencia de sus interlocutores (los otros participantes con quienes se dialoga), sin tomar en cuenta que pueden tener una audiencia de juristas en otros países (sitios de recepción).
Ello contribuye a que éstos últimos acaben leyendo y estudiando el texto de las teorías jurídicas sin lograr captar el “contexto” de las mismas, con lo que pierden un elemento central de entendimiento, y pueden acabar reconociendo conclusiones teóricas y prácticas que en realidad no corresponden a tales reflexiones.
Luego, cuando a su vez estos teóricos de los sitios de recepción produzcan teoría jurídica de alcance nacional o regional, pensarán en sus interlocutores correspondientes (que pueden ir desde otros juristas, jueces, abogados, contadores, estudiantes de universidad, etc.), al punto que originarán una “transformación” o “trasmutación” de la teoría jurídica de los sitios de producción, la que es adecuada al lenguaje, parámetros culturales y particularidades institucionales de los sitios de recepción.
De ello ocurrirá que en los sitios de recepción, al cabo de cierto tiempo y por la propia realidad, se recrean y producen nuevas teorías jurídicas que pese a utilizar los mismos términos de las teorías jurídicas de los sitios de producción podrían estar refiriéndose a nociones parcial o totalmente diferentes. Ello se potencia exponencialmente cuando esos sitios de recepción trasuntan a convertirse en sitios de producción (como por ejemplo, ocurrió con los Estados Unidos de Norteamérica en la filosofía jurídica en el mundo Anglosajón, o la Argentina en materia tributaria en el mundo latinoamericano), puesto que los juristas de otros espacios jurídicos que empiezan a conocer y estudiar las teorías jurídicas de estos sitios utilizarán los conceptos y el entendimiento de las mismas, pero sin captar el contexto correspondiente, lo que a la larga significará un incorrecto entendimiento de los alcances de las mismas y una posterior “transformación” en los nuevos sitios de recepción correspondientes.
Que no se piense que estamos defendiendo un relativismo cultural o una incomunicación entre los distintos espacios jurídicos de los Estados nacionales; más bien queremos reconocer un elemento que explica mucho de lo ocurrido en el Perú y América Latina en los últimos años y que debe tomarse en cuenta cuando se desee realizar un análisis de investigación y/o crítica que quiera incluir espacios jurídicos nacionales como el nuestro.
En buena cuenta, amable lector, cuando lea alguna reflexión teórica o la utilice en sus actividades cotidianas de interpretación de la norma tributaria, no sólo conozca al autor (y su historia académica o profesional) sino intente también conocer cuáles son los marcos de referencia, parámetros culturales, temporales y de lugar, y las perspectivas jurídicas del sitio de producción desde el que nos habla. Si no lo hace, puede ocurrir que se aplique el conocido refrán “le vendieron gato por liebre”.
Va un comentario mío publicado en el Diario La Industria de Trujillo el 27.12.2010. Una versión más ocmpleta puede leerse en la Revista ANALISIS TRIBUTARIO de noviembre de 2010.
----
Por: Luis Alberto Durán Rojo
En una reciente reunión de especialistas en Derecho Comparado ocurrida en el seno de la Unión Europea, se analizó y discutió intensamente sobre el uso indiscriminado de fuentes doctrinales extranjeras para desarrollar argumentos de interpretación de las normas nacionales.
Esa temática puede ser imperceptible para muchos de los intérpretes jurídico-tributario latinoamericanos, pues en nuestra región se mantiene una vieja idea originada en el pensamiento legal europeo (el modelo “Europeo Continental”) que consiste en entender que la Ley tiene una interpretación unívoca. Así, suele entenderse que las leyes y sus reglamentos deben moldearse y adecuarse a la “institución jurídica” de la que derivan originariamente, la misma que permanece unívoca a lo largo del tiempo y en todos los sistemas jurídicos comunes.
Así, en materia tributaria, es posible entender al tributo como la única institución jurídica predicable en los mismos términos (o cuanto menos en términos similares) en Francia, España, Italia, Argentina y Perú (ordenamientos todos ellos adscritos en líneas generales al modelo Europeo Continental), sin que importe el contexto temporal y territorial en el que se encuentre.
Sin embargo, como es consenso entre los especialistas más destacados, esta lógica jurídica ha empezado a cambiar, y mucho, no sólo por la impronta del modelo del “Common law” en nuestros países latinoamericanos, sino también por un replanteamiento en los propios países herederos del modelo Europeo Continental sobre el papel de la jurisprudencia y de los principios constitucionales como fuentes dinámicas del ordenamiento jurídico. También, por cierto, por el reconocimiento en la Teoría del Derecho de los elementos contextuales del tiempo y el lugar, que hacen posible que las “instituciones jurídicas” se presenten con ciertas –y a veces importantes– diferencias según el contexto jurídico en el que se desarrollen.
Por eso, sin duda hay que aplaudir aquellas reflexiones sobre el fenómeno tributario qe contienen una visión claramente latinoamericana, que valora y critica las adecuaciones, mutaciones y perspectivas propias que se han ido tomando, especialmente en los veinte últimos años, pero que las somete a verificación en el marco del Estado Constitucional, en los términos indicados por nuestra jurisprudencia y doctrina nacional en materia tributaria.
Sin duda, es bueno reconocer –siguiendo a López Medina y otros juristas extranjeros– que la legislación, la jurisprudencia y la reflexión doctrinal latinoamericana se han ido desarrollando sobre la captación de lo mejor del pensamiento de los países prestigiosos en materia de producción de teoría jurídica (sitios de producción). Pero, como señala él, es bueno saber que los teóricos jurídicos de esos sitios de producción mantienen una forma de escribir y debatir con conciencia de sus interlocutores (los otros participantes con quienes se dialoga), sin tomar en cuenta que pueden tener una audiencia de juristas en otros países (sitios de recepción).
Ello contribuye a que éstos últimos acaben leyendo y estudiando el texto de las teorías jurídicas sin lograr captar el “contexto” de las mismas, con lo que pierden un elemento central de entendimiento, y pueden acabar reconociendo conclusiones teóricas y prácticas que en realidad no corresponden a tales reflexiones.
Luego, cuando a su vez estos teóricos de los sitios de recepción produzcan teoría jurídica de alcance nacional o regional, pensarán en sus interlocutores correspondientes (que pueden ir desde otros juristas, jueces, abogados, contadores, estudiantes de universidad, etc.), al punto que originarán una “transformación” o “trasmutación” de la teoría jurídica de los sitios de producción, la que es adecuada al lenguaje, parámetros culturales y particularidades institucionales de los sitios de recepción.
De ello ocurrirá que en los sitios de recepción, al cabo de cierto tiempo y por la propia realidad, se recrean y producen nuevas teorías jurídicas que pese a utilizar los mismos términos de las teorías jurídicas de los sitios de producción podrían estar refiriéndose a nociones parcial o totalmente diferentes. Ello se potencia exponencialmente cuando esos sitios de recepción trasuntan a convertirse en sitios de producción (como por ejemplo, ocurrió con los Estados Unidos de Norteamérica en la filosofía jurídica en el mundo Anglosajón, o la Argentina en materia tributaria en el mundo latinoamericano), puesto que los juristas de otros espacios jurídicos que empiezan a conocer y estudiar las teorías jurídicas de estos sitios utilizarán los conceptos y el entendimiento de las mismas, pero sin captar el contexto correspondiente, lo que a la larga significará un incorrecto entendimiento de los alcances de las mismas y una posterior “transformación” en los nuevos sitios de recepción correspondientes.
Que no se piense que estamos defendiendo un relativismo cultural o una incomunicación entre los distintos espacios jurídicos de los Estados nacionales; más bien queremos reconocer un elemento que explica mucho de lo ocurrido en el Perú y América Latina en los últimos años y que debe tomarse en cuenta cuando se desee realizar un análisis de investigación y/o crítica que quiera incluir espacios jurídicos nacionales como el nuestro.
En buena cuenta, amable lector, cuando lea alguna reflexión teórica o la utilice en sus actividades cotidianas de interpretación de la norma tributaria, no sólo conozca al autor (y su historia académica o profesional) sino intente también conocer cuáles son los marcos de referencia, parámetros culturales, temporales y de lugar, y las perspectivas jurídicas del sitio de producción desde el que nos habla. Si no lo hace, puede ocurrir que se aplique el conocido refrán “le vendieron gato por liebre”.
Estimados blogueros:
Recientemente se efectivizó la denuncia civil del Fiscal de Nueva York (EE.UU.) contra Ernst & Young por responsabilidad en la quiebra de Lehman Brothers. La firma ha indicado “Tenemos la intención de defendernos vigorosamente de la demanda civil interpuesta por el Fiscal General de Nueva York... No existe ningún hecho o fundamento legal para que se haga una reclamación en contra del auditor en este contexto, donde la contabilidad de las operaciones subyacentes en mención se realizó de acuerdo con los Principios de Contabilidad Americanos Generalmente".
A continuación una breve pero importante reflexión al respecto, aparecida en el Diario El Pais el 26.12.2010.
---
Por: AGNES T. CRANE
El proceso legal que el Estado de Nueva York finalmente entabló contra Ernst & Young, el auditor de Lehman Brothers, ha deparado pocas sorpresas. La empresa de contabilidad de los Cuatro Grandes ha tenido problemas desde marzo, cuando el apasionante informe sobre la quiebra de Lehman Brothers encargado por un tribunal a un analista forense puso de manifiesto el fracaso de aquellos a la hora de destapar lo que este consideraba chanchullos contables. Lo que más llama la atención es que la empresa de contabilidad no haya alcanzado un acuerdo antes de llegar a esta situación.
Lehman había aplicado un truco llamado acuerdo de recompra 105 para sacar temporalmente activos de sus balances al acercarse el final de cada trimestre. Antes de su hundimiento, el banco transfería hasta 50.000 millones de dólares en valores de renta fija a fin de mostrarles a los inversores unos coeficientes de apalancamiento menores al final del trimestre. Ahora, Andrew Cuomo, el fiscal general de Nueva York, sostiene que Ernst &Young "facilitó directamente un importante fraude contable". Y quiere 150 millones de dólares -las cuotas que la empresa cobró a Lehman entre 2001 y 2008- más daños para arreglar las cosas.
En circunstancias normales, es de suponer que Cuomo estaría dispuesto a alcanzar un acuerdo por menos que eso. Ni siquiera los 150 millones de dólares parecen una gran carga para una empresa que ingresó 21.300 millones de dólares en el primer semestre del año. También es menos de la mitad de los 335 millones de dólares que Ernst & Young pagó a Cendant en 1999 cuando resolvió una disputa legal sobre 500 millones de dólares de ingresos supuestamente falsos en una empresa cliente que Cendant compró.
Puede que el fiscal general saliente no le haya dado a Ernst & Young la opción de pactar. O quizá la empresa confíe en que la demanda judicial contra ella no se sostenga. O puede que esté esperando una mayor benevolencia por parte de Eric Schneiderman, que asumirá el cargo de fiscal general en enero. Sea cual sea la razón que más se aproxime, E&Y probablemente pueda permitirse correr algún riesgo.
Una de las razones es que se trata de un caso civil, no de un caso penal como el que acabó con la empresa de Arthur Andersen tras el escándalo de Enron. Y cualquier posible daño a la reputación probablemente ya esté hecho.
Recientemente se efectivizó la denuncia civil del Fiscal de Nueva York (EE.UU.) contra Ernst & Young por responsabilidad en la quiebra de Lehman Brothers. La firma ha indicado “Tenemos la intención de defendernos vigorosamente de la demanda civil interpuesta por el Fiscal General de Nueva York... No existe ningún hecho o fundamento legal para que se haga una reclamación en contra del auditor en este contexto, donde la contabilidad de las operaciones subyacentes en mención se realizó de acuerdo con los Principios de Contabilidad Americanos Generalmente".
A continuación una breve pero importante reflexión al respecto, aparecida en el Diario El Pais el 26.12.2010.
---
Por: AGNES T. CRANE
El proceso legal que el Estado de Nueva York finalmente entabló contra Ernst & Young, el auditor de Lehman Brothers, ha deparado pocas sorpresas. La empresa de contabilidad de los Cuatro Grandes ha tenido problemas desde marzo, cuando el apasionante informe sobre la quiebra de Lehman Brothers encargado por un tribunal a un analista forense puso de manifiesto el fracaso de aquellos a la hora de destapar lo que este consideraba chanchullos contables. Lo que más llama la atención es que la empresa de contabilidad no haya alcanzado un acuerdo antes de llegar a esta situación.
Lehman había aplicado un truco llamado acuerdo de recompra 105 para sacar temporalmente activos de sus balances al acercarse el final de cada trimestre. Antes de su hundimiento, el banco transfería hasta 50.000 millones de dólares en valores de renta fija a fin de mostrarles a los inversores unos coeficientes de apalancamiento menores al final del trimestre. Ahora, Andrew Cuomo, el fiscal general de Nueva York, sostiene que Ernst &Young "facilitó directamente un importante fraude contable". Y quiere 150 millones de dólares -las cuotas que la empresa cobró a Lehman entre 2001 y 2008- más daños para arreglar las cosas.
En circunstancias normales, es de suponer que Cuomo estaría dispuesto a alcanzar un acuerdo por menos que eso. Ni siquiera los 150 millones de dólares parecen una gran carga para una empresa que ingresó 21.300 millones de dólares en el primer semestre del año. También es menos de la mitad de los 335 millones de dólares que Ernst & Young pagó a Cendant en 1999 cuando resolvió una disputa legal sobre 500 millones de dólares de ingresos supuestamente falsos en una empresa cliente que Cendant compró.
Puede que el fiscal general saliente no le haya dado a Ernst & Young la opción de pactar. O quizá la empresa confíe en que la demanda judicial contra ella no se sostenga. O puede que esté esperando una mayor benevolencia por parte de Eric Schneiderman, que asumirá el cargo de fiscal general en enero. Sea cual sea la razón que más se aproxime, E&Y probablemente pueda permitirse correr algún riesgo.
Una de las razones es que se trata de un caso civil, no de un caso penal como el que acabó con la empresa de Arthur Andersen tras el escándalo de Enron. Y cualquier posible daño a la reputación probablemente ya esté hecho.
Estimados blogeros:
Va la descripción de Francisco Peregil de los papeles del Departamento de Estado de EE.UU., filtrados por Wikileaks, sobre el actual Presidente de Chile, al que los miembros de la embajada americana consideran que maneja la política y sus negocios al límite de la ética y la ley. El comentario apareció en el Diario El Pais, del 28 de diciembre pasado.
----
Por: FRANCISCO PEREGIL
Antes de que el pasado 13 de septiembre el presidente de Chile, Sebastián Piñera, dirigiese el rescate de 33 hombres atrapados en la mina San José... Antes de que el 11 de marzo de 2010 lograra convertirse en el primer presidente de derechas elegido democráticamente en los últimos 50 años de su país... Mucho antes de todo eso, la Embajada de Estados Unidos en Santiago ya venía escrutando sus pasos con cierto recelo.
En un despacho del 9 de octubre de 2009 se le describía así: "Hombre de negocios competitivo y político que tiende a tomar riesgos, Piñera ha estado vinculado en el pasado a un número de cuestionables acciones sobre sus negocios, pero los votantes parecen relativamente desinteresados por estas acusaciones".
El informe, redactado por la número dos de la embajada, Carol Urban, cita la acusación que salió a relucir el 23 de septiembre de 2009 durante un debate electoral con el candidato presidencial de la Concertación de centro-izquierda, Eduardo Frei. Frei sacó a colación un informe de Transparencia Internacional en el que se indicaba que, en julio de 2006, cuando el actual presidente de Chile estaba al mando de la compañía aérea LAN, compró tres millones de acciones varias horas después de recibir un informe financiero de la compañía que no había sido publicado.
Las autoridades bursátiles de Chile investigaron el caso y acusaron a Piñera de "abuso de información privilegiada". Piñera pagó una multa de 700.000 dólares, abandonó la presidencia de LAN, pero negó haber actuado de forma inapropiada. En las semanas siguientes, Piñera acusó a Transparente, la filial de la ONG en Chile, de actuar movida por prejuicios políticos. El debate sobre sus acciones se trocó en un debate sobre Transparente, hasta el punto de que un miembro de esta organización tuvo que dimitir.
Lo que llamó la atención de la embajada fue la forma en que Piñera consiguió volver las lanzas contra Transparencia. Eso fue posible, según los diplomáticos, gracias a tres factores: un admirable equipo de campaña deseoso de pasar al ataque, la mediocre estrategia comunicativa de su oponente y la ayuda de la "prensa de Santiago, generalmente conservadora".
En el cable se reseña con crudeza el periodo en que Piñera ejerció de director general del Banco de Talca (1979-1980). "Como muchos otros bancos de la época -y no muy diferente de la reciente crisis financiera de Estados Unidos- el Banco de Talca concedió muchos créditos arriesgados, que inicialmente generaban apreciables beneficios, pero finalmente llevaron a la bancarrota. Sin embargo, Piñera y otros directivos del Talca fueron más allá de las típicas actuaciones inapropiadas de la época. Además de los créditos dudosos que aprobaron, también crearon docenas de falsas compañías, les concedieron créditos del banco y usaron esos fondos para comprar más acciones del banco".
El informe concluye: "Tenaz y competitivo, Piñera maneja tanto sus negocios como su política hasta los límites de la ley y la ética. Algunas de sus acciones, como prestar dinero a empresas ficticias, parecen cruzar claramente la línea de la incorrección legal. Otras veces, sin embargo, parece más una víctima de las circunstancias, de la negligencia o de la inmensa vastedad de su fortuna".
EE UU quería seguir de cerca los pasos de aquel multimillonario empeñado en ser presidente. El 13 de marzo de 2008 el embajador Paul Simons y su consejero político Juan A. Alsace visitaron a Piñera, quien ya había perdido contra Michelle Bachelet en 2005 (54% frente a 46% de los votos) y se preparaba para concurrir a las elecciones de 2009.
"Bachelet es una buena mujer, pero mala presidenta", les dijo Piñera.
Cuatro días después, el consejero político redactaría en su informe que Piñera tachaba al Gobierno de la Concertación, tras 20 años en el poder, de "incompetencia y corrupción". "Sin embargo", agregaba el diplomático, "Piñera se queda corto a la hora de ofrecer soluciones".
Piñera les aseguró que disponía de "600 profesionales" -la mitad de ellos, con títulos universitarios- trabajando en su programa de gobierno. Cuando el embajador le pidió que concretase un poco más, Piñera respondió con vaguedades.
El actual presidente, que se doctoró en Harvard con una tesis que se titulaba Economía de la educación en países en desarrollo, comentó que parte del problema de la educación en Chile era que los siete principales responsables del Ministerio de Educación poseían una pobre formación y no sabían hablar inglés. En ese punto, el consejero político abrió un paréntesis en su relato: "Piñera, que se graduó en Harvard, hizo ostentación de su lado elitista, dejando claro que los siete se había formado en 'escuelas mediocres".
Después de escrutarlo detenidamente y de analizar la situación del país, los diplomáticos estadounidenses concluyeron que Piñera tenía razones para mostrarse confiado en ganar las elecciones. Pero creyeron detectar su punto débil cuando hablaron de cuestiones económicas y salió a relucir el nombre del dictador Augusto Pinochet. Piñera adujo que la Concertación había hecho bien en continuar con la política económica de Pinochet y lo justificó con una frase que los diplomáticos citaron textualmente: "Uno no destruye las pirámides porque se hubieran perdido vidas al construirlas".
Cuatro días después, el consejero político escribiría: "Esta actitud caballerosa hacia el abuso sobre los derechos humanos del régimen de Pinochet es uno de los talones de Aquiles del centro-derecha, una actitud que no casa bien con la mayoría de votantes de centro-izquierda". El diplomático olvidó reseñar que Piñera se pronunció contra Pinochet en el plesbicito de 1988 que abrió el camino a la democracia en Chile.
Sin embargo, pocos días después de que Piñera ganase las elecciones, el retrato del presidente en otro cable redactado por Carol Urban lo calificaba de un "anti-Pinochet centrista". El recelo que la embajada mostraba un año atrás desapareció de pronto: "En el pasado forzó los límites de su política y sus negocios, pero ha movido sus ingentes inversiones para evitar conflictos de intereses". Desde ese momento, a Piñera se le describiría como una persona famosa por trabajar siete días a la semana, "inteligente y decidida". "Quiere controlar cada detalle, desde el contenido de un discurso hasta la posición de las cámaras y las luces".
En la embajada auguraban que Piñera sería un presidente de los que toman bien las riendas. Y en el fondo, eso es lo que ocurrió nueve meses después con el rescate de los mineros: el presidente organizó el equipo de salvamento, probó la cápsula donde subirían los 33, y a punto estuvo de bajar él mismo a la mina.
Va la descripción de Francisco Peregil de los papeles del Departamento de Estado de EE.UU., filtrados por Wikileaks, sobre el actual Presidente de Chile, al que los miembros de la embajada americana consideran que maneja la política y sus negocios al límite de la ética y la ley. El comentario apareció en el Diario El Pais, del 28 de diciembre pasado.
----
Por: FRANCISCO PEREGIL
Antes de que el pasado 13 de septiembre el presidente de Chile, Sebastián Piñera, dirigiese el rescate de 33 hombres atrapados en la mina San José... Antes de que el 11 de marzo de 2010 lograra convertirse en el primer presidente de derechas elegido democráticamente en los últimos 50 años de su país... Mucho antes de todo eso, la Embajada de Estados Unidos en Santiago ya venía escrutando sus pasos con cierto recelo.
En un despacho del 9 de octubre de 2009 se le describía así: "Hombre de negocios competitivo y político que tiende a tomar riesgos, Piñera ha estado vinculado en el pasado a un número de cuestionables acciones sobre sus negocios, pero los votantes parecen relativamente desinteresados por estas acusaciones".
El informe, redactado por la número dos de la embajada, Carol Urban, cita la acusación que salió a relucir el 23 de septiembre de 2009 durante un debate electoral con el candidato presidencial de la Concertación de centro-izquierda, Eduardo Frei. Frei sacó a colación un informe de Transparencia Internacional en el que se indicaba que, en julio de 2006, cuando el actual presidente de Chile estaba al mando de la compañía aérea LAN, compró tres millones de acciones varias horas después de recibir un informe financiero de la compañía que no había sido publicado.
Las autoridades bursátiles de Chile investigaron el caso y acusaron a Piñera de "abuso de información privilegiada". Piñera pagó una multa de 700.000 dólares, abandonó la presidencia de LAN, pero negó haber actuado de forma inapropiada. En las semanas siguientes, Piñera acusó a Transparente, la filial de la ONG en Chile, de actuar movida por prejuicios políticos. El debate sobre sus acciones se trocó en un debate sobre Transparente, hasta el punto de que un miembro de esta organización tuvo que dimitir.
Lo que llamó la atención de la embajada fue la forma en que Piñera consiguió volver las lanzas contra Transparencia. Eso fue posible, según los diplomáticos, gracias a tres factores: un admirable equipo de campaña deseoso de pasar al ataque, la mediocre estrategia comunicativa de su oponente y la ayuda de la "prensa de Santiago, generalmente conservadora".
En el cable se reseña con crudeza el periodo en que Piñera ejerció de director general del Banco de Talca (1979-1980). "Como muchos otros bancos de la época -y no muy diferente de la reciente crisis financiera de Estados Unidos- el Banco de Talca concedió muchos créditos arriesgados, que inicialmente generaban apreciables beneficios, pero finalmente llevaron a la bancarrota. Sin embargo, Piñera y otros directivos del Talca fueron más allá de las típicas actuaciones inapropiadas de la época. Además de los créditos dudosos que aprobaron, también crearon docenas de falsas compañías, les concedieron créditos del banco y usaron esos fondos para comprar más acciones del banco".
El informe concluye: "Tenaz y competitivo, Piñera maneja tanto sus negocios como su política hasta los límites de la ley y la ética. Algunas de sus acciones, como prestar dinero a empresas ficticias, parecen cruzar claramente la línea de la incorrección legal. Otras veces, sin embargo, parece más una víctima de las circunstancias, de la negligencia o de la inmensa vastedad de su fortuna".
EE UU quería seguir de cerca los pasos de aquel multimillonario empeñado en ser presidente. El 13 de marzo de 2008 el embajador Paul Simons y su consejero político Juan A. Alsace visitaron a Piñera, quien ya había perdido contra Michelle Bachelet en 2005 (54% frente a 46% de los votos) y se preparaba para concurrir a las elecciones de 2009.
"Bachelet es una buena mujer, pero mala presidenta", les dijo Piñera.
Cuatro días después, el consejero político redactaría en su informe que Piñera tachaba al Gobierno de la Concertación, tras 20 años en el poder, de "incompetencia y corrupción". "Sin embargo", agregaba el diplomático, "Piñera se queda corto a la hora de ofrecer soluciones".
Piñera les aseguró que disponía de "600 profesionales" -la mitad de ellos, con títulos universitarios- trabajando en su programa de gobierno. Cuando el embajador le pidió que concretase un poco más, Piñera respondió con vaguedades.
El actual presidente, que se doctoró en Harvard con una tesis que se titulaba Economía de la educación en países en desarrollo, comentó que parte del problema de la educación en Chile era que los siete principales responsables del Ministerio de Educación poseían una pobre formación y no sabían hablar inglés. En ese punto, el consejero político abrió un paréntesis en su relato: "Piñera, que se graduó en Harvard, hizo ostentación de su lado elitista, dejando claro que los siete se había formado en 'escuelas mediocres".
Después de escrutarlo detenidamente y de analizar la situación del país, los diplomáticos estadounidenses concluyeron que Piñera tenía razones para mostrarse confiado en ganar las elecciones. Pero creyeron detectar su punto débil cuando hablaron de cuestiones económicas y salió a relucir el nombre del dictador Augusto Pinochet. Piñera adujo que la Concertación había hecho bien en continuar con la política económica de Pinochet y lo justificó con una frase que los diplomáticos citaron textualmente: "Uno no destruye las pirámides porque se hubieran perdido vidas al construirlas".
Cuatro días después, el consejero político escribiría: "Esta actitud caballerosa hacia el abuso sobre los derechos humanos del régimen de Pinochet es uno de los talones de Aquiles del centro-derecha, una actitud que no casa bien con la mayoría de votantes de centro-izquierda". El diplomático olvidó reseñar que Piñera se pronunció contra Pinochet en el plesbicito de 1988 que abrió el camino a la democracia en Chile.
Sin embargo, pocos días después de que Piñera ganase las elecciones, el retrato del presidente en otro cable redactado por Carol Urban lo calificaba de un "anti-Pinochet centrista". El recelo que la embajada mostraba un año atrás desapareció de pronto: "En el pasado forzó los límites de su política y sus negocios, pero ha movido sus ingentes inversiones para evitar conflictos de intereses". Desde ese momento, a Piñera se le describiría como una persona famosa por trabajar siete días a la semana, "inteligente y decidida". "Quiere controlar cada detalle, desde el contenido de un discurso hasta la posición de las cámaras y las luces".
En la embajada auguraban que Piñera sería un presidente de los que toman bien las riendas. Y en el fondo, eso es lo que ocurrió nueve meses después con el rescate de los mineros: el presidente organizó el equipo de salvamento, probó la cápsula donde subirían los 33, y a punto estuvo de bajar él mismo a la mina.
Estimados amigos:
Estoy de vuelta luego de unas merecidas vacaciones. El primer post que quiero introducir es el relato de Jorge Marirrodriga, a partir de la información de Wikileak, sobre la descripción de la personalidad de Alan García por parte de los miembros de la Embajada de EE.UU. en Perú. apareció en el Diario El País, el 16 de diciembre de 2010.
----
Por: JORGE MARIRRODRIGA
Arrogante, desconfiado y con "un ego colosal". El estado emocional del presidente de Perú, Alan García, fue objeto de un demoledor informe enviado por la Embajada de Estados Unidos en Lima a petición de Washington pocos meses después de que el mandatario asumiera su cargo, en julio de 2006. En algo más de cinco folios de carácter secreto el entonces embajador, J. Curtis Struble, presenta además a García como un político con gran dominio de la escena y sentido de la teatralidad.
El embajador Struble se hace eco de los posibles "trastornos maníacos depresivos o desórdenes bipolares" del mandatario que, aunque sin confirmación, son objeto de rumores "ampliamente extendidos". Los contactos de la Embajada estadounidense que tienen acceso directo al presidente explican que ha sido siempre depresivo con tendencia a inesperados accesos de entusiasmo, hundimiento en el mal humor y abruptos cambios de opinión. "Se encierra en sí mismo y rechaza el contacto público durante días".
Los mismos informantes señalan que el presidente peruano se medica con litio, un antidepresivo, pero la Embajada se muestra cauta a este respecto y destaca que no dispone de informaciones que confirmen que tome medicación alguna. La mayoría de las especulaciones sobre la salud emocional de García surgieron en Perú durante la última etapa de su primer mandato presidencial (1985-1990), cuando como resultado de una situación política inestable y caótica en lo económico su índice de popularidad se desplomó.
El embajador de EE UU apunta que las personalidades pública y privada de García no concuerdan. "En público tiende a impresionar con la pose majestuosa presidencial, sacando pecho, con la cabeza alta y brazos y manos gesticulando en una formal y casi coreográfica manera de un líder", describe el diplomático. En cambio, en privado, García es informal, considerado y con encanto. "Un aspecto en torno al cual hay casi un acuerdo universal es que García tiene un ego colosal que le puede cegar ante los méritos o las buenas ideas y alternativas que vengan de otro que no sea él", recalca el mensaje, que incide: "El ego de García es su talón de Aquiles y podría tener consecuencias contraproducentes para el actual Gobierno, especialmente si no se vigila".
El pasado de García marca su personalidad. "La persecución, tanto real como imaginaria, ha sido una parte integral de la vida del presidente", destaca el texto, que explica cómo su padre, Carlos García Ronceros, miembro fundador del APRA, fue encarcelado durante varios años y la citada formación política fue objeto de persecución durante las dictaduras militares. "El mismo García eligió dejar Perú cuando acabó su mandato en 1990 en parte por temor a una persecución". Tras un año en Colombia, García volvió a cambiar de país, esta vez con destino a Francia, persuadido de que el presidente, Alberto Fujimori (1990-2000), había enviado "secuaces para asesinarlo o secuestrarlo y traerlo de vuelta a Perú". Según los estadounidenses, estos hechos han provocado en García "una tendencia innata y exacerbada a retener información y limitarla estrictamente a un círculo íntimo de colaboradores". El texto considera verosímiles varios planes de secuestro contra el mandatario y uno de sus hijos descubiertos en 2006.
El documento recibido en Washington define al presidente peruano como "un maestro político" y añade que ha sobrevivido a todo tipo de vicisitudes y rivales, incluyendo a los de su propio partido, el APRA, "la más eficaz maquinaria política de Perú". En cualquier caso, los estadounidenses no creen que el presidente esté implicado en temas como amenazas violentas a sus rivales o comportamientos agresivos en su entorno personal. En términos elogiosos, el documento explica que García es un gran trabajador "que vive y respira política", que controla hasta los mínimos detalles y que es exigente con su equipo. "A costa de otras facetas de su vida trabaja hasta tarde", destaca Struble, quien añade que el presidente peruano prácticamente no sabe hacer nada más que ser político. "Ha escrito libros, pero la mayor parte de las críticas dan a entender que eso no es lo suyo".
El problema de esta forma de trabajar radica en la exigencia de resultados a su entorno. "Encarga en público y sobre el terreno a importantes ministros tareas con distintas responsabilidades y cometidos". García, según el texto, espera que sus ministros adivinen y cumplan su voluntad en vez de generar una política de ideas o que le propongan soluciones alternativas. "Pide lo imposible".
A pesar de esto, Struble considera que el presidente peruano ha aprendido de su primer mandato (que terminó con un Perú convulsionado) y tiene una visión más pragmática. "Aparentemente, no tiene la ambición de cambiar el mundo, de reordenar las realidades políticas y económicas de acuerdo a una nueva 'visión' de Latinoamérica o de crear un nuevo socialismo o al hombre bolivariano". El informe concluye que el presidente peruano no muestra signos exteriores de volatilidad emocional y que cuando habla no parece ni lento ni apresurado -"es realmente un consumado orador"- ni da muestras de tener un discurso ilógico. Y añade que, en cualquier caso, esa presunta inestabilidad emocional no parece que le impida pensar y expresarse claramente. Como dato de futuro para la nueva etapa presidencial que entonces se abría -y que culminará el año próximo- destaca la simpatía que el presidente peruano siente por Colombia, desde que se exiliara en Bogotá en 1992 .
Struble fue sustituido en 2007 por Michael McKinley como embajador en Lima. Este último, en sus informes a Washington, describe a García como alguien bajo cuya presidencia Perú se ha vuelto "un socio fiable de EE UU que juega un papel constructivo en una complicada Sudamérica caracterizada por el resurgimiento del populismo y periódicos estallidos de tensión".
Estoy de vuelta luego de unas merecidas vacaciones. El primer post que quiero introducir es el relato de Jorge Marirrodriga, a partir de la información de Wikileak, sobre la descripción de la personalidad de Alan García por parte de los miembros de la Embajada de EE.UU. en Perú. apareció en el Diario El País, el 16 de diciembre de 2010.
----
Por: JORGE MARIRRODRIGA
Arrogante, desconfiado y con "un ego colosal". El estado emocional del presidente de Perú, Alan García, fue objeto de un demoledor informe enviado por la Embajada de Estados Unidos en Lima a petición de Washington pocos meses después de que el mandatario asumiera su cargo, en julio de 2006. En algo más de cinco folios de carácter secreto el entonces embajador, J. Curtis Struble, presenta además a García como un político con gran dominio de la escena y sentido de la teatralidad.
El embajador Struble se hace eco de los posibles "trastornos maníacos depresivos o desórdenes bipolares" del mandatario que, aunque sin confirmación, son objeto de rumores "ampliamente extendidos". Los contactos de la Embajada estadounidense que tienen acceso directo al presidente explican que ha sido siempre depresivo con tendencia a inesperados accesos de entusiasmo, hundimiento en el mal humor y abruptos cambios de opinión. "Se encierra en sí mismo y rechaza el contacto público durante días".
Los mismos informantes señalan que el presidente peruano se medica con litio, un antidepresivo, pero la Embajada se muestra cauta a este respecto y destaca que no dispone de informaciones que confirmen que tome medicación alguna. La mayoría de las especulaciones sobre la salud emocional de García surgieron en Perú durante la última etapa de su primer mandato presidencial (1985-1990), cuando como resultado de una situación política inestable y caótica en lo económico su índice de popularidad se desplomó.
El embajador de EE UU apunta que las personalidades pública y privada de García no concuerdan. "En público tiende a impresionar con la pose majestuosa presidencial, sacando pecho, con la cabeza alta y brazos y manos gesticulando en una formal y casi coreográfica manera de un líder", describe el diplomático. En cambio, en privado, García es informal, considerado y con encanto. "Un aspecto en torno al cual hay casi un acuerdo universal es que García tiene un ego colosal que le puede cegar ante los méritos o las buenas ideas y alternativas que vengan de otro que no sea él", recalca el mensaje, que incide: "El ego de García es su talón de Aquiles y podría tener consecuencias contraproducentes para el actual Gobierno, especialmente si no se vigila".
El pasado de García marca su personalidad. "La persecución, tanto real como imaginaria, ha sido una parte integral de la vida del presidente", destaca el texto, que explica cómo su padre, Carlos García Ronceros, miembro fundador del APRA, fue encarcelado durante varios años y la citada formación política fue objeto de persecución durante las dictaduras militares. "El mismo García eligió dejar Perú cuando acabó su mandato en 1990 en parte por temor a una persecución". Tras un año en Colombia, García volvió a cambiar de país, esta vez con destino a Francia, persuadido de que el presidente, Alberto Fujimori (1990-2000), había enviado "secuaces para asesinarlo o secuestrarlo y traerlo de vuelta a Perú". Según los estadounidenses, estos hechos han provocado en García "una tendencia innata y exacerbada a retener información y limitarla estrictamente a un círculo íntimo de colaboradores". El texto considera verosímiles varios planes de secuestro contra el mandatario y uno de sus hijos descubiertos en 2006.
El documento recibido en Washington define al presidente peruano como "un maestro político" y añade que ha sobrevivido a todo tipo de vicisitudes y rivales, incluyendo a los de su propio partido, el APRA, "la más eficaz maquinaria política de Perú". En cualquier caso, los estadounidenses no creen que el presidente esté implicado en temas como amenazas violentas a sus rivales o comportamientos agresivos en su entorno personal. En términos elogiosos, el documento explica que García es un gran trabajador "que vive y respira política", que controla hasta los mínimos detalles y que es exigente con su equipo. "A costa de otras facetas de su vida trabaja hasta tarde", destaca Struble, quien añade que el presidente peruano prácticamente no sabe hacer nada más que ser político. "Ha escrito libros, pero la mayor parte de las críticas dan a entender que eso no es lo suyo".
El problema de esta forma de trabajar radica en la exigencia de resultados a su entorno. "Encarga en público y sobre el terreno a importantes ministros tareas con distintas responsabilidades y cometidos". García, según el texto, espera que sus ministros adivinen y cumplan su voluntad en vez de generar una política de ideas o que le propongan soluciones alternativas. "Pide lo imposible".
A pesar de esto, Struble considera que el presidente peruano ha aprendido de su primer mandato (que terminó con un Perú convulsionado) y tiene una visión más pragmática. "Aparentemente, no tiene la ambición de cambiar el mundo, de reordenar las realidades políticas y económicas de acuerdo a una nueva 'visión' de Latinoamérica o de crear un nuevo socialismo o al hombre bolivariano". El informe concluye que el presidente peruano no muestra signos exteriores de volatilidad emocional y que cuando habla no parece ni lento ni apresurado -"es realmente un consumado orador"- ni da muestras de tener un discurso ilógico. Y añade que, en cualquier caso, esa presunta inestabilidad emocional no parece que le impida pensar y expresarse claramente. Como dato de futuro para la nueva etapa presidencial que entonces se abría -y que culminará el año próximo- destaca la simpatía que el presidente peruano siente por Colombia, desde que se exiliara en Bogotá en 1992 .
Struble fue sustituido en 2007 por Michael McKinley como embajador en Lima. Este último, en sus informes a Washington, describe a García como alguien bajo cuya presidencia Perú se ha vuelto "un socio fiable de EE UU que juega un papel constructivo en una complicada Sudamérica caracterizada por el resurgimiento del populismo y periódicos estallidos de tensión".
Estimados blogeros:
Interrumpo mi estancia de investigación alejado de la web para incluir el post del discurso de Mario Vargas Llosa al recibir el Premio Nobel de Literatura de 2010. Hay en sus palabras una visión del perú, del ciudadano y, por cierto, de la libertad y democracia. Disfrútenlo.
Interrumpo mi estancia de investigación alejado de la web para incluir el post del discurso de Mario Vargas Llosa al recibir el Premio Nobel de Literatura de 2010. Hay en sus palabras una visión del perú, del ciudadano y, por cierto, de la libertad y democracia. Disfrútenlo.






