Archivo de agosto 2008
30/08/08: EL SUEÑO AMERICANO: Discurso de OBAMA
La semana que pasó se cerró la Convención del Partido Demócrata de EE.UU. con la elección como candidato presidencial del señor OBAMA. A continuación se presenta el discurso del señor OBAMA en tal ocasión.
El discurso plantea lagunas ideas constantes que hemos mantenido en este blog en relación al propio Perú y la idea detrás de la "Promesa Americana" que él plantea pueden ser perfectamente aplicadas a nuestro querido país, como "LA PROMESA DE LA VIDA PERUANA" a la que se refería con frecuencia el maestro Jorge Basadre. Disfruten del discurso....
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Al presidente Dean y a mi gran amigo Dick Durban; y a todos mis conciudadanos de esta gran nación
Con profunda gratitud y una gran humildad, acepto vuestra nominación para la Presidencia de Estados Unidos.
Dejadme expresar mi agradecimiento a la histórica lista de candidatos que me han acompañado en este viaje, y especialmente a quien ha llegado más lejos -una campeona para los trabajadores americanos y una inspiración para mis hijas y las vuestras - Hillary Rodham Clinton. Al presidente Clinton, que anoche demostró la necesidad de cambio como sólo él puede hacerlo, a Ted Kennedy, que encarna el espíritu de sacrificio; y al próximo vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, os doy las gracias.
Estoy agradecido de terminar este camino con uno de los más brillantes estadistas de nuestro tiempo, un hombre con el que se siente a gusto todo el mundo, desde los líderes mundiales hasta los revisores de la compañía de trenes Amtrak que todavía toma para regresar a su casa cada noche.
Al amor de mi vida, nuestra próxima primera dama, Michelle Obama, y a Sasha y Malia - os amo mucho y estoy muy orgulloso de vosotras.
Hace cuatro años, estaba delante vuestro y os conté mi historia - de la breve unión de un joven de Kenia y una joven mujer de Kansas que no les iban muy bien las cosas ni eran muy conocidos, pero que compartían la creencia de que en América, su hijo podía alcanzar lo que se propusiese en su cabeza.
Es esa promesa la que ha hecho este país destacar - que con un duro trabajo y sacrificio, cada uno de nosotros puede tratar de alcanzar nuestros sueños y también seguir siendo parte de la familia americana para asegurarnos que la siguiente generación podrá perseguir igualmente sus sueños.
Es por ello por lo que comparezco hoy esta noche. Porque durante 230 años, en cada momento en el que esa promesa estaba en peligro, hombres y mujeres corrientes -estudiantes y soldados, granjeros y profesores, enfermeras y limpiadoras- encontraron el coraje para mantenerla viva.
Nos encontramos en uno de esos decisivos momentos - el momento en el que nuestra nación está en guerra, nuestra economía atraviesa una situación confusa, y la promesa americana ha sido amenazada una vez más.
Esta noche, más americanos están sin trabajo y más trabajan por menos. Muchos de vosotros habéis perdido vuestros hogares y muchos más veis cómo cae en picado el valor de vuestras casas. Muchos tenéis automóviles que ahora no os podéis permitir conducir, deudas de las tarjetas de crédito que no podéis pagar, gastos de matrículas inalcanzables.
Todos estos desafíos no son todos atribuibles al Gobierno. Pero el no haberles hecho frente es la consecuencia de la descomposición de la vida política en Washington y las fallidas políticas de George W. Bush.
América es mejor que estos últimos 8 años. Somos mejor país que eso.
Este país es más decente que uno en el que una mujer de Ohio, a punto de jubilarse, se encuentra por una enfermedad en una catastrófica situación después de una dura vida de trabajo.
Este país es más generoso que aquel en el que un hombre de Indiana tiene que ver cómo la maquinaria con la que ha trabajado durante veinte años es embarcada hacia China y, turbado, ha de explicar cómo se siente fracasado al regresar a casa y contarle lo ocurrido a su familia.
Somos más compasivos que un Gobierno que permite que sus veteranos duerman en la calles y sus familias caigan en la pobreza; que permanece de brazos cruzados mientras delante de nuestros ojos se hunde una gran ciudad de América.
Esta noche, le digo al pueblo americano, a los demócratas y a los republicanos, a los independientes de toda esta gran nación. Ya basta. Este momento -esta elección- es nuestra oportunidad para mantener viva en el siglo XXI la promesa americana.
Como la próxima semana, en Minnesota, el mismo partido que os ha traído dos mandatos de George Bush y Dick Cheney le pedirá a este país un tercero, estamos aquí ahora porque amamos este país demasiado para dejar que los próximos cuatro años se parezcan a los últimos ocho. El 4 de noviembre tenemos que levantarnos y decir: ya estamos hartos.
Ahora no dejemos ninguna duda. El candidato republicano, John McCain, ha vestido el uniforme de nuestro país con valor y distinción, y por ello le debemos respeto y gratitud. La próxima semana, también escucharemos sobre esos momentos en los que había roto con su partido como prueba de que el puede traer el cambio que necesitamos.
Pero los hechos son claros, John McCain ha votado con George Bush el noventa por ciento de las veces. Al senador McCain le gusta hablar de juicio, pero en realidad, qué os asegura a vosotros que George Bush ha estado en más del noventa por ciento de las ocasiones acertado. No sé lo que pensáis vosotros, pero yo no estoy dispuesto a asumir sólo una posibilidad de cambio en el diez por ciento.
La verdad es que en cada uno de los asuntos, en cada uno de los que afecten a vuestra vida -salud, educación y en la economía-, el senador McCain ha sido todo, menos independiente. Asegura que nuestra economía ha hecho grandes progresos bajo este presidente. Sostiene que los fundamentos de la economía son fuertes. Y cuando uno de sus principales consejeros - el hombre responsable de escribir su programa económico- hablaba de la ansiedad en la que viven los americanos, dijo que estamos viviendo sólo una recesión mental y que somos, y cito textualmente, una nación de quejicas.
¿Una nación de quejicas ¿ Dígale eso a los orgullosos trabajadores de las plantas de automoción de Michigan que, después de enterarse de que iba a cerrar, todavía siguen yendo cada día a trabajar tan duro como siempre, porque saben que hay quienes cuentan con los frenos que han hecho. Dígale eso a las familias de los militares que cargan sus problemas en silencio, sobre sus hombros, mientras ven cómo sus seres queridos parten para su tercer o cuarto o quinto despliegue. Estos no son quejicas. Trabajan duro, lo entregan todo y aún siguen sin quejarse. Estos son los americanos que yo conozco.
Bien, no creo que al senador McCain no le importe qué es lo que está pasando con la vida de los americanos. Pienso que es que no lo sabe. ¿Por qué otro motivo si no podría él definir a la clase media como aquella que gana menos de cinco millones de dólares al año? ¿De qué manera si no podría proponer cientos de miles de millones en rebajas fiscales para las grandes corporaciones y compañías petroleras pero ni un solo penique de ayuda fiscal para más de cien millones de americanos? ¿Cómo si no puede él ofrecer un plan de salud que penalizará con impuestos a las personas o un plan educativo que no servirá para ayudar en nada a las familias a pagar las escuelas, o el plan para privatizar la seguridad social y jugarse vuestras pensiones".
No es porque a John McCain no le importa, es porque no lo capta.
Durante más de dos décadas ha estado abonado a esa vieja, desacreditada filosofía republicana -da más y más a los que más tienen y confía en que la prosperidad descienda a los demás. En Washington, lo llaman la sociedad de propietarios, pero lo que realmente significa es que estás sólo. ¿Te has quedado sin empleo? Mala suerte. ¿no tienes seguro de salud? El mercado lo resolverá. ¿Has nacido pobre?
Arréglatelas con tu propio esfuerzo, aunque no puedas. Estás sólo.
Es hora de que paguen por sus fracasos. Es nuestro momento para cambiar América.
El discurso plantea lagunas ideas constantes que hemos mantenido en este blog en relación al propio Perú y la idea detrás de la "Promesa Americana" que él plantea pueden ser perfectamente aplicadas a nuestro querido país, como "LA PROMESA DE LA VIDA PERUANA" a la que se refería con frecuencia el maestro Jorge Basadre. Disfruten del discurso....
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Al presidente Dean y a mi gran amigo Dick Durban; y a todos mis conciudadanos de esta gran nación
Con profunda gratitud y una gran humildad, acepto vuestra nominación para la Presidencia de Estados Unidos.
Dejadme expresar mi agradecimiento a la histórica lista de candidatos que me han acompañado en este viaje, y especialmente a quien ha llegado más lejos -una campeona para los trabajadores americanos y una inspiración para mis hijas y las vuestras - Hillary Rodham Clinton. Al presidente Clinton, que anoche demostró la necesidad de cambio como sólo él puede hacerlo, a Ted Kennedy, que encarna el espíritu de sacrificio; y al próximo vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, os doy las gracias.
Estoy agradecido de terminar este camino con uno de los más brillantes estadistas de nuestro tiempo, un hombre con el que se siente a gusto todo el mundo, desde los líderes mundiales hasta los revisores de la compañía de trenes Amtrak que todavía toma para regresar a su casa cada noche.
Al amor de mi vida, nuestra próxima primera dama, Michelle Obama, y a Sasha y Malia - os amo mucho y estoy muy orgulloso de vosotras.
Hace cuatro años, estaba delante vuestro y os conté mi historia - de la breve unión de un joven de Kenia y una joven mujer de Kansas que no les iban muy bien las cosas ni eran muy conocidos, pero que compartían la creencia de que en América, su hijo podía alcanzar lo que se propusiese en su cabeza.
Es esa promesa la que ha hecho este país destacar - que con un duro trabajo y sacrificio, cada uno de nosotros puede tratar de alcanzar nuestros sueños y también seguir siendo parte de la familia americana para asegurarnos que la siguiente generación podrá perseguir igualmente sus sueños.
Es por ello por lo que comparezco hoy esta noche. Porque durante 230 años, en cada momento en el que esa promesa estaba en peligro, hombres y mujeres corrientes -estudiantes y soldados, granjeros y profesores, enfermeras y limpiadoras- encontraron el coraje para mantenerla viva.
Nos encontramos en uno de esos decisivos momentos - el momento en el que nuestra nación está en guerra, nuestra economía atraviesa una situación confusa, y la promesa americana ha sido amenazada una vez más.
Esta noche, más americanos están sin trabajo y más trabajan por menos. Muchos de vosotros habéis perdido vuestros hogares y muchos más veis cómo cae en picado el valor de vuestras casas. Muchos tenéis automóviles que ahora no os podéis permitir conducir, deudas de las tarjetas de crédito que no podéis pagar, gastos de matrículas inalcanzables.
Todos estos desafíos no son todos atribuibles al Gobierno. Pero el no haberles hecho frente es la consecuencia de la descomposición de la vida política en Washington y las fallidas políticas de George W. Bush.
América es mejor que estos últimos 8 años. Somos mejor país que eso.
Este país es más decente que uno en el que una mujer de Ohio, a punto de jubilarse, se encuentra por una enfermedad en una catastrófica situación después de una dura vida de trabajo.
Este país es más generoso que aquel en el que un hombre de Indiana tiene que ver cómo la maquinaria con la que ha trabajado durante veinte años es embarcada hacia China y, turbado, ha de explicar cómo se siente fracasado al regresar a casa y contarle lo ocurrido a su familia.
Somos más compasivos que un Gobierno que permite que sus veteranos duerman en la calles y sus familias caigan en la pobreza; que permanece de brazos cruzados mientras delante de nuestros ojos se hunde una gran ciudad de América.
Esta noche, le digo al pueblo americano, a los demócratas y a los republicanos, a los independientes de toda esta gran nación. Ya basta. Este momento -esta elección- es nuestra oportunidad para mantener viva en el siglo XXI la promesa americana.
Como la próxima semana, en Minnesota, el mismo partido que os ha traído dos mandatos de George Bush y Dick Cheney le pedirá a este país un tercero, estamos aquí ahora porque amamos este país demasiado para dejar que los próximos cuatro años se parezcan a los últimos ocho. El 4 de noviembre tenemos que levantarnos y decir: ya estamos hartos.
Ahora no dejemos ninguna duda. El candidato republicano, John McCain, ha vestido el uniforme de nuestro país con valor y distinción, y por ello le debemos respeto y gratitud. La próxima semana, también escucharemos sobre esos momentos en los que había roto con su partido como prueba de que el puede traer el cambio que necesitamos.
Pero los hechos son claros, John McCain ha votado con George Bush el noventa por ciento de las veces. Al senador McCain le gusta hablar de juicio, pero en realidad, qué os asegura a vosotros que George Bush ha estado en más del noventa por ciento de las ocasiones acertado. No sé lo que pensáis vosotros, pero yo no estoy dispuesto a asumir sólo una posibilidad de cambio en el diez por ciento.
La verdad es que en cada uno de los asuntos, en cada uno de los que afecten a vuestra vida -salud, educación y en la economía-, el senador McCain ha sido todo, menos independiente. Asegura que nuestra economía ha hecho grandes progresos bajo este presidente. Sostiene que los fundamentos de la economía son fuertes. Y cuando uno de sus principales consejeros - el hombre responsable de escribir su programa económico- hablaba de la ansiedad en la que viven los americanos, dijo que estamos viviendo sólo una recesión mental y que somos, y cito textualmente, una nación de quejicas.
¿Una nación de quejicas ¿ Dígale eso a los orgullosos trabajadores de las plantas de automoción de Michigan que, después de enterarse de que iba a cerrar, todavía siguen yendo cada día a trabajar tan duro como siempre, porque saben que hay quienes cuentan con los frenos que han hecho. Dígale eso a las familias de los militares que cargan sus problemas en silencio, sobre sus hombros, mientras ven cómo sus seres queridos parten para su tercer o cuarto o quinto despliegue. Estos no son quejicas. Trabajan duro, lo entregan todo y aún siguen sin quejarse. Estos son los americanos que yo conozco.
Bien, no creo que al senador McCain no le importe qué es lo que está pasando con la vida de los americanos. Pienso que es que no lo sabe. ¿Por qué otro motivo si no podría él definir a la clase media como aquella que gana menos de cinco millones de dólares al año? ¿De qué manera si no podría proponer cientos de miles de millones en rebajas fiscales para las grandes corporaciones y compañías petroleras pero ni un solo penique de ayuda fiscal para más de cien millones de americanos? ¿Cómo si no puede él ofrecer un plan de salud que penalizará con impuestos a las personas o un plan educativo que no servirá para ayudar en nada a las familias a pagar las escuelas, o el plan para privatizar la seguridad social y jugarse vuestras pensiones".
No es porque a John McCain no le importa, es porque no lo capta.
Durante más de dos décadas ha estado abonado a esa vieja, desacreditada filosofía republicana -da más y más a los que más tienen y confía en que la prosperidad descienda a los demás. En Washington, lo llaman la sociedad de propietarios, pero lo que realmente significa es que estás sólo. ¿Te has quedado sin empleo? Mala suerte. ¿no tienes seguro de salud? El mercado lo resolverá. ¿Has nacido pobre?
Arréglatelas con tu propio esfuerzo, aunque no puedas. Estás sólo.
Es hora de que paguen por sus fracasos. Es nuestro momento para cambiar América.
23/08/08: APC CON EE.UU.: Las claves en Washington
Estimados Blogeros:
A continuación transcribo un relato aparecido en el portal de América Economía respecto a como el gobierno peruano desarrollo su estrategia para convencer al establishment político norteamericano de la necesidad de firmar el APC con EE.UU., en paralelo a las razones de como Colombia no logro ese objetivo. Saquen sus propias conclusiones...
--------------
Por: Antonieta Cadiz (Tomado de América Economía - 20.08.2008)
"¿Ésa es la persona que necesitamos convencer?" La pregunta del presidente Alan García sonó casi como un susurro en uno de los pasillos del Capitolio, sede del poder legislativo estadounidense. La interrogante iba dirigida a Felipe Ortiz de Zevallos, embajador de Perú en Washington, quien respondió con un simple "sí". "Bueno, déjame solo unos momentos con él", le dijo el presidente peruano.
Se referían al congresista Charles Rangel, presidente del Comité de Medios y Arbitrios en la cámara baja, que en general se encarga de revisar los tratados de libre comercio (TLC) y decidir si pasan a votación en el pleno del Congreso. Mientras Ortiz de Zevallos esperaba afuera junto a la comitiva, en esa fresca mañana de abril de 2007, al interior de la oficina de Rangel, García presentó en su estilo los argumentos de por qué Estados Unidos debía aprobar un TLC con Perú. Le fue bien: aunque poco se sabe de lo que se habló adentro, el mandatario salió entre risas. "Rangel me regaló el prendedor de su corbata", le mostró complacido García a su embajador.
Pero Ortiz de Zevallos tuvo poco tiempo para reír. Al rato, con el representante del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y otro asesor, debió entrar a una reunión con el staff del congresista demócrata que duró un poco más de lo esperado: de seis de la tarde a mediodía del día siguiente. "En esas 18 horas debimos responder todas las preguntas que ellos tenían, les faltaba mucha información adecuada", dice el embajador, quien sólo hasta el último minuto de la maratónica reunión logró conseguir lo que estaba buscando: el respaldo de Rangel para el TLC y su promesa para visitar Lima. ?El éxito en el encuentro con Rangel fue sólo una pequeña parte del enorme esfuerzo diplomático que Perú llevó adelante para lograr el acuerdo de libre comercio con la mayor economía del mundo. Esfuerzo comparable al que realizaba casi simultáneamente Colombia por el mismo objetivo, pero que terminó con un resultado distinto: mientras Perú hoy se prepara para recibir los beneficios del tratado, el de Colombia fue rechazado por el legislativo y hoy el país espera fecha para que el tema vuelva a la agenda de la política de EE.UU.
De hecho Colombia ya había tenido menos éxito que Perú al aproximarse a la oficina de Rangel: de acuerdo a la Unidad de Registros de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés) y que monitorea las reuniones y encuentros de los legisladores de EE.UU., el único encuentro de representantes colombianos con Rangel entre 2006 y 2008 fue el que tuvo la firma de cabildeo o de lobby Glover Park Group LLC y Jon Sheiner, uno de los miembros del staff de Rangel. No obstante, fue el mismo Rangel quien dio las razones para que el acuerdo con Colombia no prosperara más allá de las conversaciones: "Bajo las actuales circunstancias, no podemos apoyar el TLC con Colombia", afirmó Rangel, en un comunicado conjunto con Nancy Pelosi, la demócrata que preside la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras la decisión de Bush de enviar al Congreso el acuerdo en abril pasado, a pesar de no contar con los votos necesarios para su ratificación. "Pese a los avances logrados por el presidente Álvaro Uribe, Colombia sigue siendo un lugar peligroso para los sindicalistas. Además, para los que perpetran ese tipo de violencia hay pocas amenazas de que sean enjuiciados y castigados". Ambos se referían a la difícil situación sindical de Colombia, país que arrastra el fantasma del asesinato de 26 sindicalistas sólo entre enero y mayo de 2008. Entre los demócratas existe la sensación de que el gobierno de Uribe ha hecho poco para enfrentar esta situación.
No obstante, los que siguieron de cerca ambas negociaciones coinciden al afirmar que la situación laboral y sindical no fue la única diferencia que marcó los distintos resultados para ambos países. También influyeron la rapidez y plasticidad que tuvo el gobierno peruano para responder al cambio de escenario en el Congreso estadounidense después de las elecciones de 2006 y que le permitieron al partido demócrata volver a tener la mayoría en el legislativo. Algo de lo que careció Colombia, que se confió más en el apoyo que ya habían obtenido por parte de la Casa Blanca. "Lima fue muy flexible en su reformulación sobre los términos del acuerdo", dice Michael Shifter, vicepresidente del think tank Diálogo Interamericano, basado en Washington. "Marcó una diferencia que facilitó mucho el apoyo de los demócratas en Washington".
A continuación transcribo un relato aparecido en el portal de América Economía respecto a como el gobierno peruano desarrollo su estrategia para convencer al establishment político norteamericano de la necesidad de firmar el APC con EE.UU., en paralelo a las razones de como Colombia no logro ese objetivo. Saquen sus propias conclusiones...
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Por: Antonieta Cadiz (Tomado de América Economía - 20.08.2008)
"¿Ésa es la persona que necesitamos convencer?" La pregunta del presidente Alan García sonó casi como un susurro en uno de los pasillos del Capitolio, sede del poder legislativo estadounidense. La interrogante iba dirigida a Felipe Ortiz de Zevallos, embajador de Perú en Washington, quien respondió con un simple "sí". "Bueno, déjame solo unos momentos con él", le dijo el presidente peruano.
Se referían al congresista Charles Rangel, presidente del Comité de Medios y Arbitrios en la cámara baja, que en general se encarga de revisar los tratados de libre comercio (TLC) y decidir si pasan a votación en el pleno del Congreso. Mientras Ortiz de Zevallos esperaba afuera junto a la comitiva, en esa fresca mañana de abril de 2007, al interior de la oficina de Rangel, García presentó en su estilo los argumentos de por qué Estados Unidos debía aprobar un TLC con Perú. Le fue bien: aunque poco se sabe de lo que se habló adentro, el mandatario salió entre risas. "Rangel me regaló el prendedor de su corbata", le mostró complacido García a su embajador.
Pero Ortiz de Zevallos tuvo poco tiempo para reír. Al rato, con el representante del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y otro asesor, debió entrar a una reunión con el staff del congresista demócrata que duró un poco más de lo esperado: de seis de la tarde a mediodía del día siguiente. "En esas 18 horas debimos responder todas las preguntas que ellos tenían, les faltaba mucha información adecuada", dice el embajador, quien sólo hasta el último minuto de la maratónica reunión logró conseguir lo que estaba buscando: el respaldo de Rangel para el TLC y su promesa para visitar Lima. ?El éxito en el encuentro con Rangel fue sólo una pequeña parte del enorme esfuerzo diplomático que Perú llevó adelante para lograr el acuerdo de libre comercio con la mayor economía del mundo. Esfuerzo comparable al que realizaba casi simultáneamente Colombia por el mismo objetivo, pero que terminó con un resultado distinto: mientras Perú hoy se prepara para recibir los beneficios del tratado, el de Colombia fue rechazado por el legislativo y hoy el país espera fecha para que el tema vuelva a la agenda de la política de EE.UU.
De hecho Colombia ya había tenido menos éxito que Perú al aproximarse a la oficina de Rangel: de acuerdo a la Unidad de Registros de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés) y que monitorea las reuniones y encuentros de los legisladores de EE.UU., el único encuentro de representantes colombianos con Rangel entre 2006 y 2008 fue el que tuvo la firma de cabildeo o de lobby Glover Park Group LLC y Jon Sheiner, uno de los miembros del staff de Rangel. No obstante, fue el mismo Rangel quien dio las razones para que el acuerdo con Colombia no prosperara más allá de las conversaciones: "Bajo las actuales circunstancias, no podemos apoyar el TLC con Colombia", afirmó Rangel, en un comunicado conjunto con Nancy Pelosi, la demócrata que preside la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras la decisión de Bush de enviar al Congreso el acuerdo en abril pasado, a pesar de no contar con los votos necesarios para su ratificación. "Pese a los avances logrados por el presidente Álvaro Uribe, Colombia sigue siendo un lugar peligroso para los sindicalistas. Además, para los que perpetran ese tipo de violencia hay pocas amenazas de que sean enjuiciados y castigados". Ambos se referían a la difícil situación sindical de Colombia, país que arrastra el fantasma del asesinato de 26 sindicalistas sólo entre enero y mayo de 2008. Entre los demócratas existe la sensación de que el gobierno de Uribe ha hecho poco para enfrentar esta situación.
No obstante, los que siguieron de cerca ambas negociaciones coinciden al afirmar que la situación laboral y sindical no fue la única diferencia que marcó los distintos resultados para ambos países. También influyeron la rapidez y plasticidad que tuvo el gobierno peruano para responder al cambio de escenario en el Congreso estadounidense después de las elecciones de 2006 y que le permitieron al partido demócrata volver a tener la mayoría en el legislativo. Algo de lo que careció Colombia, que se confió más en el apoyo que ya habían obtenido por parte de la Casa Blanca. "Lima fue muy flexible en su reformulación sobre los términos del acuerdo", dice Michael Shifter, vicepresidente del think tank Diálogo Interamericano, basado en Washington. "Marcó una diferencia que facilitó mucho el apoyo de los demócratas en Washington".
Estimados blogeros:
A continuación pongo a su disposición un extenso artículo que sería de autoría del señor Pedro García Hierro, dedicado a la reflexión sobre Pueblos Indigenas Amazónicos, que entiendo plantea el punto de vista de quienes en los últimos días han protestado en la Selva Peruana. Saquen ustedes su propias conclusiones.
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Por: Pedro García Hierro (Tomado de una Lista de Interés, 21.08.2008)
Mientras que el Estado peruano opta por la mano dura y parte de la prensa expresa su indignación por la protesta de los pueblos indígenas de la Amazonía y, manifestando un hondo y ya habitual racismo, la atribuye a manipulaciones externas, sería bueno comenzar a reflexionar sobre este levantamiento que para algunos es una lección de ciudadanía en diversos sentidos.
La firma del TLC y la profunda transformación normativa que conlleva, incide no sólo en los derechos de los pueblos indígenas sino de manera grave en aspectos importantes de la vida nacional. Los pueblos indígenas reclaman no haber sido informados ni consultados en temas de transcendental importancia para su desarrollo; y la sociedad nacional debiera reclamar ese mismo respeto. Los pueblos indígenas expresan su cansancio y su queja por la libre disposición de los recursos naturales de sus territorios en beneficio de terceros y reclaman por la salud del medio ambiente que empresas mineras y petroleras vienen destruyendo con profunda repercusión sobre sus vidas; y la sociedad nacional debiera al menos informarse al respecto. Los pueblos indígenas reclaman el sistemático desconocimiento del Estado de derecho, el desprecio por la legalidad, la inaplicación de la normativa internacional, la muy poco ética política de desprecio por los derechos humanos colectivos; y la sociedad nacional debiera escuchar los pasos acercándose a sus puertas en lugar de calificar el hartazgo indígena de salvajismo. Parte de la prensa alude a oscuros intereses detrás de las protestas, siendo como son, personeros de los grupos económicos que, sin lugar a dudas, están detrás de los Decretos del Ejecutivo ya que son los únicos, y exclusivos, beneficiarios de los presentes y futuros "despegues" de la economía peruana.
Escuchando indignado el "tuteo" señorial de la entrevistadora del canal N al presidente nacional de la organización representativa de los pueblos indígenas de la Amazonía del Perú, y contemplando las lágrimas de impotencia de mi esposa, una indígena aguaruna que lleva 30 años peleando por defender la vida y la alimentación de sus paisanas, es que me animo a escribir unas líneas para apoyar la reflexión sobre el asunto.
Veinte (primeras) preguntas relativas al paquetazo del presidente Alan García (decretos TLC) en relación con los derechos de los pueblos indígenas
Equilibrio/ bilateralidad
1. El TLC es un tratado bilateral. Perú ha legislado para adaptarse a su aplicación más de un centenar de Decretos que afectan temas cruciales para la población peruana tales como derechos humanos, derechos indígenas, propiedad predial, recursos naturales, agua, semillas, soberanía alimentaria, transgénicos, propiedad intelectual y muchos otros. En reciprocidad, ¿qué adaptaciones ha hecho USA a su legislación para poder adecuarla a la legislación y a la realidad peruana? ¿En concreto cómo ha adaptado su normativa, en cada uno de esos temas, a la idiosincrasia de la economía peruana? ¿Qué cosas ha legislado USA respecto a los derechos indígenas para poder respetar el Tratado? ¿Qué se entiende por bilateralidad?
2. El TLC es un acuerdo internacional que, conforme a lo dicho por el gobierno peruano, obliga a innovar normativa a nivel nacional a fin de poder dar cumplimiento a los compromisos que conlleva. En ese mismo plano el Convenio 169 o la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas son tratados o acuerdos internacionales de un nivel plurinacional y de un mayor rango normativo que el TLC puesto que regulan temas relacionados con derechos humanos. En comparación con lo que sucede con el TLC, ¿cuántas normas ha emitido el gobierno peruano para poder dar cumplimiento a los compromisos que conllevan estos acuerdos internacionales? ¿Se podría citar una sola? ¿Cuál es el sentido de tamaña incongruencia entre la actitud frente a unos u otros compromisos?
3. Nuevamente: el TLC es un tratado entre partes supuestamente iguales. Perú ha modificado profunda y dramáticamente la normativa en la que se basaba la protección de los derechos de los pueblos indígenas para igualar condiciones económicas con los USA (de hecho, hasta límites considerados como genocidas por los propios indígenas peruanos). En reciprocidad, ¿qué adaptaciones ha hecho el gobierno peruano para igualar y acercar la legislación peruana a la de los USA en materia de derechos indígenas? Por ejemplo, los hidrocarburos y los minerales en tierras indígenas en USA son propiedad de los pueblos indígenas. ¿Se considera equilibrado que la normativa peruana para igualar las condiciones de ambos países en el Tratado disponga la total extinción de cualquier derecho indígena al respecto, incluso aquellos que exigen el consentimiento informado o el acuerdo previo con las empresas? En los USA los pueblos indígenas y sus territorios están exentos de determinados impuestos, lo que les da ciertas ventajas de creación de una especie de "zonas francas internas", ¿cómo se ha pensado equiparar este derecho en beneficio de los pueblos indígenas del Perú? En los USA existe una "soberanía tribal" que hace que de los pueblos indígenas entidades autónomas con sus propias Cortes, su propia Legislatura y su sistema de gobierno presidencial, ellos dirigen asimismo sus sistemas de salud y educación con fondos de la Federación. ¿Cómo se piensa equiparar esta situación con la de los indígenas peruanos? En los USA los pueblos indígenas son dueños absolutos de sus recursos forestales, ¿cómo se piensa desarrollar ese derecho en Perú para equilibrar las respectivas legislaciones? Hay un largo etcétera de derechos "equiparables" entre los pueblos indígenas de Perú y USA, ¿están en la agenda del gobierno aprista todas estas consideraciones para mantener el equilibrio entre las contrapartes del TLC?
A continuación pongo a su disposición un extenso artículo que sería de autoría del señor Pedro García Hierro, dedicado a la reflexión sobre Pueblos Indigenas Amazónicos, que entiendo plantea el punto de vista de quienes en los últimos días han protestado en la Selva Peruana. Saquen ustedes su propias conclusiones.
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Por: Pedro García Hierro (Tomado de una Lista de Interés, 21.08.2008)
Mientras que el Estado peruano opta por la mano dura y parte de la prensa expresa su indignación por la protesta de los pueblos indígenas de la Amazonía y, manifestando un hondo y ya habitual racismo, la atribuye a manipulaciones externas, sería bueno comenzar a reflexionar sobre este levantamiento que para algunos es una lección de ciudadanía en diversos sentidos.
La firma del TLC y la profunda transformación normativa que conlleva, incide no sólo en los derechos de los pueblos indígenas sino de manera grave en aspectos importantes de la vida nacional. Los pueblos indígenas reclaman no haber sido informados ni consultados en temas de transcendental importancia para su desarrollo; y la sociedad nacional debiera reclamar ese mismo respeto. Los pueblos indígenas expresan su cansancio y su queja por la libre disposición de los recursos naturales de sus territorios en beneficio de terceros y reclaman por la salud del medio ambiente que empresas mineras y petroleras vienen destruyendo con profunda repercusión sobre sus vidas; y la sociedad nacional debiera al menos informarse al respecto. Los pueblos indígenas reclaman el sistemático desconocimiento del Estado de derecho, el desprecio por la legalidad, la inaplicación de la normativa internacional, la muy poco ética política de desprecio por los derechos humanos colectivos; y la sociedad nacional debiera escuchar los pasos acercándose a sus puertas en lugar de calificar el hartazgo indígena de salvajismo. Parte de la prensa alude a oscuros intereses detrás de las protestas, siendo como son, personeros de los grupos económicos que, sin lugar a dudas, están detrás de los Decretos del Ejecutivo ya que son los únicos, y exclusivos, beneficiarios de los presentes y futuros "despegues" de la economía peruana.
Escuchando indignado el "tuteo" señorial de la entrevistadora del canal N al presidente nacional de la organización representativa de los pueblos indígenas de la Amazonía del Perú, y contemplando las lágrimas de impotencia de mi esposa, una indígena aguaruna que lleva 30 años peleando por defender la vida y la alimentación de sus paisanas, es que me animo a escribir unas líneas para apoyar la reflexión sobre el asunto.
Veinte (primeras) preguntas relativas al paquetazo del presidente Alan García (decretos TLC) en relación con los derechos de los pueblos indígenas
Equilibrio/ bilateralidad
1. El TLC es un tratado bilateral. Perú ha legislado para adaptarse a su aplicación más de un centenar de Decretos que afectan temas cruciales para la población peruana tales como derechos humanos, derechos indígenas, propiedad predial, recursos naturales, agua, semillas, soberanía alimentaria, transgénicos, propiedad intelectual y muchos otros. En reciprocidad, ¿qué adaptaciones ha hecho USA a su legislación para poder adecuarla a la legislación y a la realidad peruana? ¿En concreto cómo ha adaptado su normativa, en cada uno de esos temas, a la idiosincrasia de la economía peruana? ¿Qué cosas ha legislado USA respecto a los derechos indígenas para poder respetar el Tratado? ¿Qué se entiende por bilateralidad?
2. El TLC es un acuerdo internacional que, conforme a lo dicho por el gobierno peruano, obliga a innovar normativa a nivel nacional a fin de poder dar cumplimiento a los compromisos que conlleva. En ese mismo plano el Convenio 169 o la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas son tratados o acuerdos internacionales de un nivel plurinacional y de un mayor rango normativo que el TLC puesto que regulan temas relacionados con derechos humanos. En comparación con lo que sucede con el TLC, ¿cuántas normas ha emitido el gobierno peruano para poder dar cumplimiento a los compromisos que conllevan estos acuerdos internacionales? ¿Se podría citar una sola? ¿Cuál es el sentido de tamaña incongruencia entre la actitud frente a unos u otros compromisos?
3. Nuevamente: el TLC es un tratado entre partes supuestamente iguales. Perú ha modificado profunda y dramáticamente la normativa en la que se basaba la protección de los derechos de los pueblos indígenas para igualar condiciones económicas con los USA (de hecho, hasta límites considerados como genocidas por los propios indígenas peruanos). En reciprocidad, ¿qué adaptaciones ha hecho el gobierno peruano para igualar y acercar la legislación peruana a la de los USA en materia de derechos indígenas? Por ejemplo, los hidrocarburos y los minerales en tierras indígenas en USA son propiedad de los pueblos indígenas. ¿Se considera equilibrado que la normativa peruana para igualar las condiciones de ambos países en el Tratado disponga la total extinción de cualquier derecho indígena al respecto, incluso aquellos que exigen el consentimiento informado o el acuerdo previo con las empresas? En los USA los pueblos indígenas y sus territorios están exentos de determinados impuestos, lo que les da ciertas ventajas de creación de una especie de "zonas francas internas", ¿cómo se ha pensado equiparar este derecho en beneficio de los pueblos indígenas del Perú? En los USA existe una "soberanía tribal" que hace que de los pueblos indígenas entidades autónomas con sus propias Cortes, su propia Legislatura y su sistema de gobierno presidencial, ellos dirigen asimismo sus sistemas de salud y educación con fondos de la Federación. ¿Cómo se piensa equiparar esta situación con la de los indígenas peruanos? En los USA los pueblos indígenas son dueños absolutos de sus recursos forestales, ¿cómo se piensa desarrollar ese derecho en Perú para equilibrar las respectivas legislaciones? Hay un largo etcétera de derechos "equiparables" entre los pueblos indígenas de Perú y USA, ¿están en la agenda del gobierno aprista todas estas consideraciones para mantener el equilibrio entre las contrapartes del TLC?
Por: Andrés Oppenheimer (Tomado del Diario Limeño El Comercio, 19.08.2008).
¡Qué notable! Los ricos en América Latina se están enriqueciendo más rápidamente que sus pares en todas las demás regiones del mundo, y ya han acumulado US$623 trillones en valores financieros, sin contar sus casas ni sus colecciones de arte.
Según el Informe Mundial de la Riqueza 2008, un estudio realizado por Capgemini y Merril Lynch, en el transcurso de los últimos tres años los individuos más acaudalados de Latinoamérica incrementaron su fortuna en un 20,4%. Comparativamente, los ricos de los países petroleros del Medio Oriente vieron aumentar sus cuentas bancarias en un 17,5% en el mismo período, en África un 15%, en Asia un 12,5%, en Europa de un 5,3% y en Estados Unidos y Canadá en un 4,4%.
El estudio, basado en información confidencial de varias empresas internacionales de administración de valores, dice que el aumento de la riqueza de los individuos más acaudalados de Latinoamérica se debe en gran medida al aumento de los precios de las materias primas.
Ileana Van Der Linde, vocera de Capgemini, me dijo en una entrevista que los ricos latinoamericanos que más vieron crecer sus fortunas el año pasado fueron los de Brasil, Venezuela y Chile.
Entre otros hallazgos del estudio se señala que la riqueza total de los ricos latinoamericanos, definidos como las personas que tienen más de un millón de dólares en ahorros líquidos, excluyendo bienes coleccionables y residencias primarias, aumentó de US$420 trillones en el 2005 a US$620 trillones en el 2007.
La riqueza de los ricos latinoamericanos seguirá aumentando en los próximos años, para alcanzar la cifra de US$10,3 trillones en el 2012. Esto implica que el total de la riqueza de los ricos de la región crecerá en un 10,8%, comparado con la tasa mundial de 7,7%.
Con respecto a los ultrarricos, definidos como las personas que tienen más de 30 millones en ahorros disponibles, sin contar colecciones de arte ni residencias primarias, Latinoamérica es la región de mayor concentración de riqueza del mundo. Alrededor del 2,5% de los ricos de la región son ultrarricos, comparado con el 2% en África y el 1,1% en el Medio Oriente.
A diferencia del año pasado, cuando el Informe Mundial de la Riqueza reveló que los ricos latinoamericanos son los menos generosos de su clase en todo el mundo, el estudio de este año no hace referencia a las donaciones con fines benéficos. El informe del 2007 decía que mientras los ricos latinoamericanos destinan solo el 3% de sus valores financieros a las obras de caridad, los ricos en el Medio Oriente donan el 8% de su riqueza, y los estadounidenses el 12%.
En ese momento, señalamos en esta columna que si bien esas cifras tal vez no sean totalmente fiables --muchos magnates latinoamericanos hacen donaciones en forma confidencial, porque temen que la publicidad los haga víctimas de secuestros o extorsiones--, de todas maneras generan serias dudas sobre la generosidad de los ricos de la región. Van Der Linde me dijo que el informe toca temas diferentes cada año, y que el del 2008 se centra en las inversiones ecológicas.
El estudio Capgemini Merril-Lynch sale a la luz poco después de que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU (Cepal) publicó un estudio según el cual la clase media latinoamericana es proporcionalmente más pequeña que el promedio mundial. Representa el 57% del ingreso latinoamericano, comparado con un promedio del 62% de la clase media a escala mundial.
"Es claramente preocupante", afirma el economista de la Cepal, Andrés Solimano. "En muchos países puede crearse una pequeña clase con un poder político desproporcionado, lo que atenta contra la filosofía de un sistema democrático en que cada persona cuenta igual".
Mi opinión: la creciente concentración de la riqueza en Latinoamérica debería hacer sonar campanas de alerta. Indica que los cinco últimos años de crecimiento económico de la región no se han traducido en la creación de una nueva clase media de decenas de millones de pequeños emprendedores, sino que más bien sirvieron para que los muy ricos se enriquezcan aun más.
¿Qué hacer al respecto? Encolerizarse y culpar a los ricos de la pobreza de la región no serviría de nada, y solo empeoraría las cosas: los más ricos pondrían aun más dinero en bancos extranjeros e invertirían menos en sus países, lo cual aumentaría el de-sempleo y la pobreza.
Pero resulta claro que no se ha hecho lo suficiente para promover la creación de pequeñas empresas y expandir la clase media. En vez de ostentar el récord de concentración de riqueza, la región debería esforzarse por tener un mayor número de individuos moderadamente ricos y menos pobres.
¡Qué notable! Los ricos en América Latina se están enriqueciendo más rápidamente que sus pares en todas las demás regiones del mundo, y ya han acumulado US$623 trillones en valores financieros, sin contar sus casas ni sus colecciones de arte.
Según el Informe Mundial de la Riqueza 2008, un estudio realizado por Capgemini y Merril Lynch, en el transcurso de los últimos tres años los individuos más acaudalados de Latinoamérica incrementaron su fortuna en un 20,4%. Comparativamente, los ricos de los países petroleros del Medio Oriente vieron aumentar sus cuentas bancarias en un 17,5% en el mismo período, en África un 15%, en Asia un 12,5%, en Europa de un 5,3% y en Estados Unidos y Canadá en un 4,4%.
El estudio, basado en información confidencial de varias empresas internacionales de administración de valores, dice que el aumento de la riqueza de los individuos más acaudalados de Latinoamérica se debe en gran medida al aumento de los precios de las materias primas.
Ileana Van Der Linde, vocera de Capgemini, me dijo en una entrevista que los ricos latinoamericanos que más vieron crecer sus fortunas el año pasado fueron los de Brasil, Venezuela y Chile.
Entre otros hallazgos del estudio se señala que la riqueza total de los ricos latinoamericanos, definidos como las personas que tienen más de un millón de dólares en ahorros líquidos, excluyendo bienes coleccionables y residencias primarias, aumentó de US$420 trillones en el 2005 a US$620 trillones en el 2007.
La riqueza de los ricos latinoamericanos seguirá aumentando en los próximos años, para alcanzar la cifra de US$10,3 trillones en el 2012. Esto implica que el total de la riqueza de los ricos de la región crecerá en un 10,8%, comparado con la tasa mundial de 7,7%.
Con respecto a los ultrarricos, definidos como las personas que tienen más de 30 millones en ahorros disponibles, sin contar colecciones de arte ni residencias primarias, Latinoamérica es la región de mayor concentración de riqueza del mundo. Alrededor del 2,5% de los ricos de la región son ultrarricos, comparado con el 2% en África y el 1,1% en el Medio Oriente.
A diferencia del año pasado, cuando el Informe Mundial de la Riqueza reveló que los ricos latinoamericanos son los menos generosos de su clase en todo el mundo, el estudio de este año no hace referencia a las donaciones con fines benéficos. El informe del 2007 decía que mientras los ricos latinoamericanos destinan solo el 3% de sus valores financieros a las obras de caridad, los ricos en el Medio Oriente donan el 8% de su riqueza, y los estadounidenses el 12%.
En ese momento, señalamos en esta columna que si bien esas cifras tal vez no sean totalmente fiables --muchos magnates latinoamericanos hacen donaciones en forma confidencial, porque temen que la publicidad los haga víctimas de secuestros o extorsiones--, de todas maneras generan serias dudas sobre la generosidad de los ricos de la región. Van Der Linde me dijo que el informe toca temas diferentes cada año, y que el del 2008 se centra en las inversiones ecológicas.
El estudio Capgemini Merril-Lynch sale a la luz poco después de que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU (Cepal) publicó un estudio según el cual la clase media latinoamericana es proporcionalmente más pequeña que el promedio mundial. Representa el 57% del ingreso latinoamericano, comparado con un promedio del 62% de la clase media a escala mundial.
"Es claramente preocupante", afirma el economista de la Cepal, Andrés Solimano. "En muchos países puede crearse una pequeña clase con un poder político desproporcionado, lo que atenta contra la filosofía de un sistema democrático en que cada persona cuenta igual".
Mi opinión: la creciente concentración de la riqueza en Latinoamérica debería hacer sonar campanas de alerta. Indica que los cinco últimos años de crecimiento económico de la región no se han traducido en la creación de una nueva clase media de decenas de millones de pequeños emprendedores, sino que más bien sirvieron para que los muy ricos se enriquezcan aun más.
¿Qué hacer al respecto? Encolerizarse y culpar a los ricos de la pobreza de la región no serviría de nada, y solo empeoraría las cosas: los más ricos pondrían aun más dinero en bancos extranjeros e invertirían menos en sus países, lo cual aumentaría el de-sempleo y la pobreza.
Pero resulta claro que no se ha hecho lo suficiente para promover la creación de pequeñas empresas y expandir la clase media. En vez de ostentar el récord de concentración de riqueza, la región debería esforzarse por tener un mayor número de individuos moderadamente ricos y menos pobres.
09/08/08: SE GASTA MENOS EN LOS MAS POBRES
A continuación una interesante entrevista de MAriela Balbi a Elmer Cuba, un economista peruano, sobre la situación de la economía nacional y las políticas públicas estatales, aparecida en el diario El Comercio de Lima.
¿Este es un gobierno de los ricos como ha dicho Lourdes Flores y como piensa un sector del país según dos encuestas publicadas recientemente?
Todos los gobiernos del Perú han privilegiado a los ricos, desde inicios de la República, no hemos tenido un gobierno pro pobre nunca. Ni siquiera Juan Velasco hizo la diferencia. Yo no diría que este gobierno es pro rico, pero no es pro pobre.
¿No hay una adecuada redistribución de la riqueza?
Es muy desigual, aunque esto no es fruto de una decisión personal como puede ocurrir en países como EE.UU. o Francia, donde uno puede optar por trabajar más y tener mayores ingresos o trabajar menos y no ganar mucho. Aquí, quien nace en el mundo rural, sin agua, sin luz, con mala educación o carreteras está disminuido. En el Perú no hay igualdad de oportunidades, ni se tiene la sociedad justa que todos aspiramos. Cualquier Gobierno que quiera avanzar en lo que llamamos justicia social tiene que ofrecer las oportunidades.
Una de las críticas que se hace al Gobierno es que el crecimiento ha favorecido básicamente al sector alto.
Eso no es exacto. Las cifras muestran un crecimiento en todos los niveles de ingreso del país, pero la distribución del ingreso no mejora, se mantiene estática. Se requiere que los sectores más pobres tengan la posibilidad de elevar sus ingresos. Esto se logra con oferta de empleo, aunque esa parte está cubierta porque el Perú tiene una economía dinámica. En lo que no se está siendo igualitario, es en educación. El capital humano en el Perú se concentra en la clase alta, donde hay buenos colegios y universidades. Las malas universidades públicas y privadas en el interior del país mantienen la desigualdad. La idea es que el sistema no limite el desarrollo personal. Si uno nace en el mundo rural, por más capaz que sea, difícilmente estudiará finanzas. Para ello se necesita mejor inversión pública e infraestructura. El pensamiento del siglo XXI no se detiene tanto en riqueza o pobreza, las riquezas son 'stocks', acumulación de posesiones y eso no se puede controlar. De lo que se trata es de brindar igualdad de oportunidades, que cada uno decida qué hacer con su vida y eso no ocurre en el Perú. Los impuestos que se cobran a los ricos se tienen que invertir en los pobres.
¿El gasto en salud, agua, educación está bien orientado?
No. El gasto público en educación y en salud es regresivo. Si se divide cuánto se gasta por alumno en el Perú y se ve dónde viven estos, se concluye que se gasta menos en los más pobres. Igual con salud. Algo se ha hecho en educación, pero no es suficiente. Pongámoslo así: Alberto Fujimori hizo las escuelas, Alejandro Toledo elevó los sueldos de los maestros, Alan García debería mejorar la calidad, se ha quedado en el golpe al Sutep y las evaluaciones.
Pero el gasto en lo que es lucha contra la pobreza sí está focalizado.
Sí, aunque está mal focalizado, lo que es alivio para la pobreza va hasta las patas. Hay filtraciones, gente que no debería recibir la ayuda y gente que debería recibirla, pero que no le llega. El problema de las políticas sociales es de gestión y diseño, hay programas que no deberían existir, como el del Vaso de Leche. Sería mejor gastar en otro tipo de nutrientes para las madres gestantes, en hierro por ejemplo para disminuir la desnutrición infantil, que gastar en un niño que no podrá revertir su situación con un vaso de leche. Además, el programa tiene un gran costo administrativo y mucha filtración.
Hay programas sociales que no tienen un seguimiento puntual de lo invertido.
Eso se llama marco lógico. Ahora se trabaja en base a planteamientos que alguien hizo alguna vez. Un programa social debe tener propósitos, objetivos intermedios e indicadores y eso se mide. Si los supuestos se alteran vas cambiando y se aprende de los errores. No hay una línea de base sobre la cual se puede evaluar. Cierto que esos son conceptos nuevos, que ni los organismos como el Banco Mundial aplican.
Si este no es un gobierno de los ricos
No lo es, por lo menos no es especialmente pro rico. Lo nuevo de este gobierno es que estamos creciendo mucho más rápidamente que otros, y eso en sí mismo hace que los ingresos por el mercado laboral sean importantes para salir de la pobreza. Le falta la otra pata, mejor educación, el capital humano.
¿Este es un gobierno de los ricos como ha dicho Lourdes Flores y como piensa un sector del país según dos encuestas publicadas recientemente?
Todos los gobiernos del Perú han privilegiado a los ricos, desde inicios de la República, no hemos tenido un gobierno pro pobre nunca. Ni siquiera Juan Velasco hizo la diferencia. Yo no diría que este gobierno es pro rico, pero no es pro pobre.
¿No hay una adecuada redistribución de la riqueza?
Es muy desigual, aunque esto no es fruto de una decisión personal como puede ocurrir en países como EE.UU. o Francia, donde uno puede optar por trabajar más y tener mayores ingresos o trabajar menos y no ganar mucho. Aquí, quien nace en el mundo rural, sin agua, sin luz, con mala educación o carreteras está disminuido. En el Perú no hay igualdad de oportunidades, ni se tiene la sociedad justa que todos aspiramos. Cualquier Gobierno que quiera avanzar en lo que llamamos justicia social tiene que ofrecer las oportunidades.
Una de las críticas que se hace al Gobierno es que el crecimiento ha favorecido básicamente al sector alto.
Eso no es exacto. Las cifras muestran un crecimiento en todos los niveles de ingreso del país, pero la distribución del ingreso no mejora, se mantiene estática. Se requiere que los sectores más pobres tengan la posibilidad de elevar sus ingresos. Esto se logra con oferta de empleo, aunque esa parte está cubierta porque el Perú tiene una economía dinámica. En lo que no se está siendo igualitario, es en educación. El capital humano en el Perú se concentra en la clase alta, donde hay buenos colegios y universidades. Las malas universidades públicas y privadas en el interior del país mantienen la desigualdad. La idea es que el sistema no limite el desarrollo personal. Si uno nace en el mundo rural, por más capaz que sea, difícilmente estudiará finanzas. Para ello se necesita mejor inversión pública e infraestructura. El pensamiento del siglo XXI no se detiene tanto en riqueza o pobreza, las riquezas son 'stocks', acumulación de posesiones y eso no se puede controlar. De lo que se trata es de brindar igualdad de oportunidades, que cada uno decida qué hacer con su vida y eso no ocurre en el Perú. Los impuestos que se cobran a los ricos se tienen que invertir en los pobres.
¿El gasto en salud, agua, educación está bien orientado?
No. El gasto público en educación y en salud es regresivo. Si se divide cuánto se gasta por alumno en el Perú y se ve dónde viven estos, se concluye que se gasta menos en los más pobres. Igual con salud. Algo se ha hecho en educación, pero no es suficiente. Pongámoslo así: Alberto Fujimori hizo las escuelas, Alejandro Toledo elevó los sueldos de los maestros, Alan García debería mejorar la calidad, se ha quedado en el golpe al Sutep y las evaluaciones.
Pero el gasto en lo que es lucha contra la pobreza sí está focalizado.
Sí, aunque está mal focalizado, lo que es alivio para la pobreza va hasta las patas. Hay filtraciones, gente que no debería recibir la ayuda y gente que debería recibirla, pero que no le llega. El problema de las políticas sociales es de gestión y diseño, hay programas que no deberían existir, como el del Vaso de Leche. Sería mejor gastar en otro tipo de nutrientes para las madres gestantes, en hierro por ejemplo para disminuir la desnutrición infantil, que gastar en un niño que no podrá revertir su situación con un vaso de leche. Además, el programa tiene un gran costo administrativo y mucha filtración.
Hay programas sociales que no tienen un seguimiento puntual de lo invertido.
Eso se llama marco lógico. Ahora se trabaja en base a planteamientos que alguien hizo alguna vez. Un programa social debe tener propósitos, objetivos intermedios e indicadores y eso se mide. Si los supuestos se alteran vas cambiando y se aprende de los errores. No hay una línea de base sobre la cual se puede evaluar. Cierto que esos son conceptos nuevos, que ni los organismos como el Banco Mundial aplican.
Si este no es un gobierno de los ricos
No lo es, por lo menos no es especialmente pro rico. Lo nuevo de este gobierno es que estamos creciendo mucho más rápidamente que otros, y eso en sí mismo hace que los ingresos por el mercado laboral sean importantes para salir de la pobreza. Le falta la otra pata, mejor educación, el capital humano.
08/08/08: MANERAS DE VIVIR: Obesos y famélicos
Por Rosa Montero (tomado del Diario El Comercio de Lima, 08.08.2008)
Lo dice el escritor angloindio Raj Patel en su curioso e interesante ensayo "Obesos y famélicos" (Los Libros del Lince, editores): hoy se producen más alimentos que nunca, pero 800 millones de personas se mueren de hambre. Y, como contrapartida a esta cifra de vértigo, otro dato pasmoso y además absolutamente nuevo en la historia de la humanidad: mil millones de personas, es decir, una de cada seis, sufren sobrepeso. Ambos extremos, tanto el exceso como la carencia, son dramáticos. Los obesos mórbidos se destrozan la salud y a menudo la vida; en cuanto a los famélicos, se mueren de verdad, literalmente: hay 25.000 fallecimientos al día por desnutrición, incluyendo un bebe cada cinco segundos. Una catástrofe planetaria constante que nos las apañamos para ignorar. Imaginen un huracán, unas inundaciones, un terremoto que matara a 750.000 personas en un mes. Sería un asunto imponente, una tragedia que iría en la primera página de los periódicos y que originaría campañas urgentes de socorro para enviar alimentos y dinero. Pero los individuos abatidos por el hambre apenas si ocupan lugar en nuestra atención. Se mueren en silencio, discretamente, cientos de miles cada mes, encerrados en sus humildes casas o en sus chozas, sin fuerzas para protestar, abandonados. Son unas víctimas muy cómodas.
Hay algo obviamente desquiciado y enfermo en un mundo que, por un lado, revienta de grasa innecesaria y, por otro, permite el lento, aterrador tormento de la muerte por inanición. Y lo peor es que la perversidad del asunto va mucho más allá de la mera paradoja entre gordos y flacos. El pasado 31 de enero salió una noticia en "El País" que hablaba del desmantelamiento en India de una red ilegal de tráfico de riñones. Unas 500 personas, la inmensa mayoría gente pobre, habían sido operadas a la fuerza o con engaños y se les había extraído un riñón. En algunos casos las intervenciones fueron consentidas y los donantes vendieron sus órganos por unos 800 euros, aunque luego los traficantes cobraban por ellos entre 17.000 y 34.000 euros. Las operaciones se llevaban a cabo en un quirófano clandestino a 30 kilómetros de Nueva Delhi, y los compradores eran indios ricos, pero también clientes extranjeros, de Arabia Saudí y de Estados Unidos, de Canadá, del Reino Unido o Grecia. Pues bien, este negocio atroz de menudillos humanos es un mercado en alza: la demanda mundial de riñones se eleva de manera constante en los países ricos, porque el inusitado aumento de la obesidad está provocando muchos trastornos renales. Y así se cierra el círculo de este cuento de horror que parece salido de una pesadilla infantil, con ogros sacamantecas que sorben las entrañas de los desvalidos.
Por desgracia, la clausura de ese quirófano clandestino no supone el fin de la venta ilegal de órganos. Raj Patel cuenta en su libro que en los países pobres hay muchos agricultores famélicos que venden sus riñones, e incluso todo su cuerpo a pedacitos, por cuatro perras; y en concreto menciona la aldea de Shingnapur, en el distrito de Amravati, en la India, en donde los campesinos han montado un centro de venta de riñones: "Es lo único que nos queda por vender". Según Patel, el mundo está lleno de agricultores paupérrimos hasta la desesperación, hasta la muerte por desnutrición, hasta el suicidio o la venta de sus órganos. Aquellas personas que deberían estar cultivando la tierra para producir más alimentos con los que combatir la hambruna mundial son las primeros en morir a causa del hambre. Algo funciona horriblemente mal en la organización básica de este planeta.
Y lo peor, lo más insoportable y vergonzoso, es que el hambre podría solucionarse. Esto es, no se trata de un objetivo de dificultad insuperable, no estamos hablando de crear una colonia en Marte, por ejemplo, sino de algo que, aunque complejo, está a nuestro alcance. Pero el pasado mes de junio se celebró en Roma la Cumbre de la Alimentación de la FAO, una reunión pomposa y rutilante con la asistencia de 50 jefes de Estado y 100 ministros; y durante tres días charlaron y cacarearon y se lucieron, y supongo que también se gastaron un presupuesto de órdago en el evento. Una pantomima que no sirvió de nada, porque la cumbre fue un completo fracaso y se cerró sin lograr alcanzar ningún acuerdo efectivo. Y al fondo, por detrás de tanta incompetencia y tanta incuria, el inaudible quejido de esa séptima parte de la población mundial que muere de inanición con mansedumbre.
Lo dice el escritor angloindio Raj Patel en su curioso e interesante ensayo "Obesos y famélicos" (Los Libros del Lince, editores): hoy se producen más alimentos que nunca, pero 800 millones de personas se mueren de hambre. Y, como contrapartida a esta cifra de vértigo, otro dato pasmoso y además absolutamente nuevo en la historia de la humanidad: mil millones de personas, es decir, una de cada seis, sufren sobrepeso. Ambos extremos, tanto el exceso como la carencia, son dramáticos. Los obesos mórbidos se destrozan la salud y a menudo la vida; en cuanto a los famélicos, se mueren de verdad, literalmente: hay 25.000 fallecimientos al día por desnutrición, incluyendo un bebe cada cinco segundos. Una catástrofe planetaria constante que nos las apañamos para ignorar. Imaginen un huracán, unas inundaciones, un terremoto que matara a 750.000 personas en un mes. Sería un asunto imponente, una tragedia que iría en la primera página de los periódicos y que originaría campañas urgentes de socorro para enviar alimentos y dinero. Pero los individuos abatidos por el hambre apenas si ocupan lugar en nuestra atención. Se mueren en silencio, discretamente, cientos de miles cada mes, encerrados en sus humildes casas o en sus chozas, sin fuerzas para protestar, abandonados. Son unas víctimas muy cómodas.
Hay algo obviamente desquiciado y enfermo en un mundo que, por un lado, revienta de grasa innecesaria y, por otro, permite el lento, aterrador tormento de la muerte por inanición. Y lo peor es que la perversidad del asunto va mucho más allá de la mera paradoja entre gordos y flacos. El pasado 31 de enero salió una noticia en "El País" que hablaba del desmantelamiento en India de una red ilegal de tráfico de riñones. Unas 500 personas, la inmensa mayoría gente pobre, habían sido operadas a la fuerza o con engaños y se les había extraído un riñón. En algunos casos las intervenciones fueron consentidas y los donantes vendieron sus órganos por unos 800 euros, aunque luego los traficantes cobraban por ellos entre 17.000 y 34.000 euros. Las operaciones se llevaban a cabo en un quirófano clandestino a 30 kilómetros de Nueva Delhi, y los compradores eran indios ricos, pero también clientes extranjeros, de Arabia Saudí y de Estados Unidos, de Canadá, del Reino Unido o Grecia. Pues bien, este negocio atroz de menudillos humanos es un mercado en alza: la demanda mundial de riñones se eleva de manera constante en los países ricos, porque el inusitado aumento de la obesidad está provocando muchos trastornos renales. Y así se cierra el círculo de este cuento de horror que parece salido de una pesadilla infantil, con ogros sacamantecas que sorben las entrañas de los desvalidos.
Por desgracia, la clausura de ese quirófano clandestino no supone el fin de la venta ilegal de órganos. Raj Patel cuenta en su libro que en los países pobres hay muchos agricultores famélicos que venden sus riñones, e incluso todo su cuerpo a pedacitos, por cuatro perras; y en concreto menciona la aldea de Shingnapur, en el distrito de Amravati, en la India, en donde los campesinos han montado un centro de venta de riñones: "Es lo único que nos queda por vender". Según Patel, el mundo está lleno de agricultores paupérrimos hasta la desesperación, hasta la muerte por desnutrición, hasta el suicidio o la venta de sus órganos. Aquellas personas que deberían estar cultivando la tierra para producir más alimentos con los que combatir la hambruna mundial son las primeros en morir a causa del hambre. Algo funciona horriblemente mal en la organización básica de este planeta.
Y lo peor, lo más insoportable y vergonzoso, es que el hambre podría solucionarse. Esto es, no se trata de un objetivo de dificultad insuperable, no estamos hablando de crear una colonia en Marte, por ejemplo, sino de algo que, aunque complejo, está a nuestro alcance. Pero el pasado mes de junio se celebró en Roma la Cumbre de la Alimentación de la FAO, una reunión pomposa y rutilante con la asistencia de 50 jefes de Estado y 100 ministros; y durante tres días charlaron y cacarearon y se lucieron, y supongo que también se gastaron un presupuesto de órdago en el evento. Una pantomima que no sirvió de nada, porque la cumbre fue un completo fracaso y se cerró sin lograr alcanzar ningún acuerdo efectivo. Y al fondo, por detrás de tanta incompetencia y tanta incuria, el inaudible quejido de esa séptima parte de la población mundial que muere de inanición con mansedumbre.
Por: Nelson Manrique (Del Diario Perú 21, 04.08.2008)
La canción de Los Iracundos, invitados de honor en el cumpleaños de Alberto Fujimori, en el local de la Diroes, pone el broche de oro al lanzamiento público del matrimonio entre el Apra y el fujimorismo. No ha transcurrido una semana de la instalación de la Mesa Directiva del Parlamento de apristas, tránsfugas y fujimoristas, y los resultados del pacto están a la luz.
Como es sabido, se ha cambiado el régimen penitenciario de Alberto Fujimori, que ahora puede disfrutar de recitales privados y recibir visitas a discreción hasta por ocho horas diarias. La ministra de Justicia, Rosario Fernández, le echó la culpa al Poder Judicial, pero fue desmentida por el presidente de la sala que juzga a Fujimori, el doctor César San Martín.
Ahora, el responsable resulta ser el jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), un subordinado de la ministra Fernández. Una excelente caricatura de Carlín exime de mayores comentarios: una imperturbable Rosario Fernández explica (mientras al fondo Los Iracundos cantan al reo: “Yo quiero ser un triunfador”): “Ahora Fujimori tiene un régimen más flexible porque no se le juzga por asociación ilícita para delinquir sino solamente por asesinato y cosas así”.
Por otra parte, la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, sacó de su cargo al jefe del Instituto de Medicina Legal, Luis Bromley, que puso formalmente su cargo a disposición, hace tres meses. Bromley bloqueó el intento de suspender el juicio de Fujimori exagerando la importancia de la lesión cancerígena que le salió en la boca. Esto echa una grave sombra sobre la independencia del Ministerio Público.
El mismo 27 de julio –cuando se hizo pública la alianza aprofujimorista– recibí un correo electrónico de la asociación Sociedad y Comunicación, donde se afirmaba: “entre las condiciones establecidas por el fujimorismo para votar por el Apra, además de una serie de medidas de flexibilización del régimen carcelario al jefe de la mafia, figura la salida inmediata de dos profesionales de reconocida participación en el megajuicio a Alberto Kenja Fujimori Fujimori. Uno de ellos será el fiscal supremo adjunto Avelino Guillén Jáuregui… El otro… será el jefe del Instituto de Medicina Legal, Luis Bromley Coloma”.
Confieso que recibí este correo con escepticismo, porque subestimé la falta de escrúpulos del gobierno aprista. ¿Esperaremos a que saquen del caso al fiscal Guillén?
Los familiares de las víctimas de La Cantuta llaman a movilizarse contra este pacto por la impunidad. Es una iniciativa oportuna, para evitar que conviertan al país en una cloaca, en nombre de la “reforma del alma”
La canción de Los Iracundos, invitados de honor en el cumpleaños de Alberto Fujimori, en el local de la Diroes, pone el broche de oro al lanzamiento público del matrimonio entre el Apra y el fujimorismo. No ha transcurrido una semana de la instalación de la Mesa Directiva del Parlamento de apristas, tránsfugas y fujimoristas, y los resultados del pacto están a la luz.
Como es sabido, se ha cambiado el régimen penitenciario de Alberto Fujimori, que ahora puede disfrutar de recitales privados y recibir visitas a discreción hasta por ocho horas diarias. La ministra de Justicia, Rosario Fernández, le echó la culpa al Poder Judicial, pero fue desmentida por el presidente de la sala que juzga a Fujimori, el doctor César San Martín.
Ahora, el responsable resulta ser el jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), un subordinado de la ministra Fernández. Una excelente caricatura de Carlín exime de mayores comentarios: una imperturbable Rosario Fernández explica (mientras al fondo Los Iracundos cantan al reo: “Yo quiero ser un triunfador”): “Ahora Fujimori tiene un régimen más flexible porque no se le juzga por asociación ilícita para delinquir sino solamente por asesinato y cosas así”.
Por otra parte, la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, sacó de su cargo al jefe del Instituto de Medicina Legal, Luis Bromley, que puso formalmente su cargo a disposición, hace tres meses. Bromley bloqueó el intento de suspender el juicio de Fujimori exagerando la importancia de la lesión cancerígena que le salió en la boca. Esto echa una grave sombra sobre la independencia del Ministerio Público.
El mismo 27 de julio –cuando se hizo pública la alianza aprofujimorista– recibí un correo electrónico de la asociación Sociedad y Comunicación, donde se afirmaba: “entre las condiciones establecidas por el fujimorismo para votar por el Apra, además de una serie de medidas de flexibilización del régimen carcelario al jefe de la mafia, figura la salida inmediata de dos profesionales de reconocida participación en el megajuicio a Alberto Kenja Fujimori Fujimori. Uno de ellos será el fiscal supremo adjunto Avelino Guillén Jáuregui… El otro… será el jefe del Instituto de Medicina Legal, Luis Bromley Coloma”.
Confieso que recibí este correo con escepticismo, porque subestimé la falta de escrúpulos del gobierno aprista. ¿Esperaremos a que saquen del caso al fiscal Guillén?
Los familiares de las víctimas de La Cantuta llaman a movilizarse contra este pacto por la impunidad. Es una iniciativa oportuna, para evitar que conviertan al país en una cloaca, en nombre de la “reforma del alma”
Por: Richard Web (Publicado en el Diario El Comercio- 04.08.2008)
Zapatero, a tus zapatos, es un viejo consejo práctico que parecemos olvidar cuando se trata de solucionar las muy diferentes tareas de la economía, por un lado, y de lo social por el otro. El secreto del desarrollo, nos dijo Adam Smith, es la especialización. En la fábrica cada obrero se vuelve habilidoso en una tarea específica, y así se logra una mayor productividad en el conjunto. Lo mismo sucede en un equipo de fútbol, donde se le pide al arquero que se quede en su arco y se dedique sólo a tapar, y al volante que corra de un lado para otro y aproveche su pericia y velocidad. Pero cuando se trata de las grandes tareas nacionales, más y más queremos que el especialista en meter goles económicos se dedique también a resolver problemas sociales, y a la inversa, que el que entiende de resolver necesidades sociales también se dedique a agenciárselas como empresario. Al empresario se le encarga una llamada responsabilidad social, y al que hace trabajo social se le obliga a recursearse.
El término responsabilidad social casi no existía hace diez años. Hoy la frase aparece a diario en los periódicos, las conferencias empresariales y los planes de estudio de las escuelas de negocios. Lo nuevo no es el sentido de responsabilidad – la solidaridad siempre se ha hecho presente. En la Edad Media, los nobles repartían limosnas diarias en las puertas de sus castillos y daban dinero para los hospitales que se creaban en toda ciudad, y los artesanos contribuían un “centavo de Dios” de cada contrato, para el socorro de sus hermanos del gremio. John Cadbury dió un gran ejemplo cuando en 1840 se lanzó a la fabricación de chocolates en la ciudad de Birmingham, Inglaterra y construyó una aldea para sus trabajadores, disponiendo que tuvieran buenas viviendas, educación y atención médica.
La novedad es el grado de obligación que transmite la palabra responsabilidad. Antes era un asunto de conciencia individual; hoy se vuelve una norma social, obligación que es fiscalizada por políticos y medios de información. Además, esta nueva presión se da en un contexto muy distinto al del pasado, cuando no existía el considerable aparato de obra social que ejecutan tanto el Estado como la multiplicidad de entidades sin fines de lucro. El resultado es una creciente Babel de obras y programas sociales ejecutados diversamente por el gobierno, la sociedad civil y las empresas privadas. Las acciones se sobreponen, y cada una tiene sus propios costos administrativos y sus propias prioridades en cuanto a las necesidades que se deben atender – de salud, educación, medio ambiente, seguridad, vivienda u otros - y en cuanto a quiénes deben ser los beneficiarios.
Paralelamente, los especialistas en obra social que trabajan en el estado y en la sociedad civil se encuentran inadecuadamente financiados y obligados a fungir de empresarios para solventar sus remuneraciones y su obra. Los hospitales públicos, por ejemplo, abren clínicas privadas dentro del mismo establecimiento estatal, donde atienden sus propios médicos; y los directores de escuelas se deben dedicar a inventar formas de generar ingresos. Más y más, un buen director de hospital, de escuela y de otras entidades públicas es uno que entiende de marketing y que sabe que es necesario sacrificar en algo a los clientes que no pueden pagar en aras de la solvencia económica de su establecimiento. De igual manera, en las entidades sin fines de lucro los especialistas se ven obligados a buscar consultorías que distrae y desnaturaliza su misión social.
La invasión mutua de los ámbitos de la economía y de lo social disminuye la efectividad de ambos. El resultado es igual al de un equipo de fútbol que juega sin entrenador y donde todos los jugadores se pusieran a ser arquero, defensa y volante a su libre albedrío.
Zapatero, a tus zapatos, es un viejo consejo práctico que parecemos olvidar cuando se trata de solucionar las muy diferentes tareas de la economía, por un lado, y de lo social por el otro. El secreto del desarrollo, nos dijo Adam Smith, es la especialización. En la fábrica cada obrero se vuelve habilidoso en una tarea específica, y así se logra una mayor productividad en el conjunto. Lo mismo sucede en un equipo de fútbol, donde se le pide al arquero que se quede en su arco y se dedique sólo a tapar, y al volante que corra de un lado para otro y aproveche su pericia y velocidad. Pero cuando se trata de las grandes tareas nacionales, más y más queremos que el especialista en meter goles económicos se dedique también a resolver problemas sociales, y a la inversa, que el que entiende de resolver necesidades sociales también se dedique a agenciárselas como empresario. Al empresario se le encarga una llamada responsabilidad social, y al que hace trabajo social se le obliga a recursearse.
El término responsabilidad social casi no existía hace diez años. Hoy la frase aparece a diario en los periódicos, las conferencias empresariales y los planes de estudio de las escuelas de negocios. Lo nuevo no es el sentido de responsabilidad – la solidaridad siempre se ha hecho presente. En la Edad Media, los nobles repartían limosnas diarias en las puertas de sus castillos y daban dinero para los hospitales que se creaban en toda ciudad, y los artesanos contribuían un “centavo de Dios” de cada contrato, para el socorro de sus hermanos del gremio. John Cadbury dió un gran ejemplo cuando en 1840 se lanzó a la fabricación de chocolates en la ciudad de Birmingham, Inglaterra y construyó una aldea para sus trabajadores, disponiendo que tuvieran buenas viviendas, educación y atención médica.
La novedad es el grado de obligación que transmite la palabra responsabilidad. Antes era un asunto de conciencia individual; hoy se vuelve una norma social, obligación que es fiscalizada por políticos y medios de información. Además, esta nueva presión se da en un contexto muy distinto al del pasado, cuando no existía el considerable aparato de obra social que ejecutan tanto el Estado como la multiplicidad de entidades sin fines de lucro. El resultado es una creciente Babel de obras y programas sociales ejecutados diversamente por el gobierno, la sociedad civil y las empresas privadas. Las acciones se sobreponen, y cada una tiene sus propios costos administrativos y sus propias prioridades en cuanto a las necesidades que se deben atender – de salud, educación, medio ambiente, seguridad, vivienda u otros - y en cuanto a quiénes deben ser los beneficiarios.
Paralelamente, los especialistas en obra social que trabajan en el estado y en la sociedad civil se encuentran inadecuadamente financiados y obligados a fungir de empresarios para solventar sus remuneraciones y su obra. Los hospitales públicos, por ejemplo, abren clínicas privadas dentro del mismo establecimiento estatal, donde atienden sus propios médicos; y los directores de escuelas se deben dedicar a inventar formas de generar ingresos. Más y más, un buen director de hospital, de escuela y de otras entidades públicas es uno que entiende de marketing y que sabe que es necesario sacrificar en algo a los clientes que no pueden pagar en aras de la solvencia económica de su establecimiento. De igual manera, en las entidades sin fines de lucro los especialistas se ven obligados a buscar consultorías que distrae y desnaturaliza su misión social.
La invasión mutua de los ámbitos de la economía y de lo social disminuye la efectividad de ambos. El resultado es igual al de un equipo de fútbol que juega sin entrenador y donde todos los jugadores se pusieran a ser arquero, defensa y volante a su libre albedrío.






