En un nuevo video, el patriarca de los Tudela afirma que ha tenido una vida de soltero y que ha conocido y tratado “a varias señoras de la sociedad de Lima”.
Expreso
El hijo de Felipe Tudela, el ex canciller Francisco Tudela, entregó esta nueva grabación. (Cortesía: RPP)
En un nuevo video, Felipe Tudela y Barreda dijo que durante todo el tiempo que conoció a Graciela de Losada nunca convivió con ella, con quien se casó en tres oportunidades. Sin embargo, estos matrimonios fueron anulados por la justicia.
El jueves 11 de junio pasado, se difundió otra grabación en video en la que don Felipe Tudela, desde Estados Unidos, denunció que estuvo secuestrado “por un año y siete meses”, con lo que su caso dio un giro inesperado, ya que contradice las declaraciones que ha dado durante todo este tiempo en que está fuera del Perú, en las que asegura que se encuentra bien y por propia voluntad, en compañía de Graciela de Losada.
“Quiero precisar que durante el tiempo que la he conocido (a Graciela Losada), nunca he convivido con ella. Durante ese tiempo he tenido una vida de soltero y he tratado a varias señoras de la sociedad de Lima”, señala el patriarca de los Tudela, en una nueva grabación que entregó su hijo, el ex canciller Francisco Tudela, a RPP.
Augusta Aljovín, hija de Graciela de Losada, dijo en la misma radioemisora que lo dicho por Felipe Tudela en el video es cierto. “Mi madre y Felipe jamás convivieron hasta que se casaron”, señaló. “Felipe dijo que conoció y trató a muchas personas pero en ningún momento desconoció la relación con mi madre”, añadió.
Expreso
Litigantes jugarán papel importante para castigarlos penalmente.
Es muy común que hoy en día algunos inescrupulosos abogados pidan dinero a sus clientes para resolver sus casos bajo el pretexto de que “quien lo solicita es el juez”. Sin embargo, la verdadera situación es que el dinero nunca llega a manos de los magistrados, sino que va directamente al bolsillo de estos malos profesionales del derecho.
Es aquí donde nace el hilo de la corrupción en el Poder Judicial, esta vez impulsada por los letrados que suelen engañar a sus patrocinados con tal de lograr sus nefastos objetivos.
¿Y los jueces?
Pero si hablamos de esta lacra en que se ha convertido la corrupción, también es verdad que magistrados, especialistas (antiguamente llamados secretarios) y hasta funcionarios del sector, son quienes exigen por dizque hacer esos favores judiciales a los interesados, quienes sólo reclaman justicia y nada más.
Y esto último podemos graficarlo e individualizarlo en el caso del ex vocal supremo Eduardo Palacios Villar, detenido con S/. 400.00 soles producto de una coima requerida en el 2006 a un ex suboficial de la PNP que gestionaba judicialmente su reingreso a dicha institución policial.
Esas modalidades delictivas abogadiles, han sido compulsadas muy bien por el vocal supremo Manuel Sánchez Palacios Paiva, hasta hace unos días presidente interino del Poder Judicial, reconociéndolas como factores externos que contribuyen a desacreditar a los magistrados y a los servidores judiciales.
Sánchez Palacios Paiva reseñó, como ejemplo, la reciente intervención de la Oficina de Control de la Magistratura (Ocma) contra un abogado en ejercicio denunciado por su propio cliente por haberle solicitado dinero que presuntamente iba a ser entregado a los magistrados que tenían que resolver su caso en la vía civil, en la Corte Superior de Lima Norte.
Para la jefa de la Ocma, la vocal suprema Elcira Vásquez Cortez, las cosas también están clarísimas, por lo que ha considerado que el control disciplinario de los magistrados del país es fundamental en la lucha contra la corrupción, y exhortó a las responsables de esas tareas a fortalecer su labor para contribuir al mejoramiento del servicio judicial en beneficio de la ciudadanía.
Colegios de abogados
¿Y a todo esto, que ha hecho hasta ahora la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú (el máximo tribunal administrativo de dicha institución gremial), para poner atajo a hechos de esa naturaleza?
Si bien dicha institución lucha a capa y espada contra las malas maniobras de los letrados, las denuncias y sanciones por actos inmorales, inclusive, han aumentado sintomáticamente en estos dos últimos años.
En el 2008, la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú acordó suspender a nueves abogados que fueron emplazados por malas maniobras en su desempeño profesional. De todas la medidas que puede aplicar dicho gremio, la suspensión es la más grave o drástica, y, la más leve, una amonestación.
Hasta lo que va de este año, la junta ha suspendido a diez letrados, por igual número de denuncias en su contra. La cifra macro respecto a esas imputaciones fue de cuarenta, de las cuales muchas fueron archivadas o desestimadas.
La ciudadanía y los justiciables (inculpados o interesados directos en los procesos) tienen la palabra, para acabar de una vez tanto con el abuso de jueces y secretarios inmorales, y, por supuesto, y el yugo que ejercen los abogados de esa calaña.
EDUARDO SALAS GUZMÁN
Litigantes jugarán papel importante para castigarlos penalmente.
Es muy común que hoy en día algunos inescrupulosos abogados pidan dinero a sus clientes para resolver sus casos bajo el pretexto de que “quien lo solicita es el juez”. Sin embargo, la verdadera situación es que el dinero nunca llega a manos de los magistrados, sino que va directamente al bolsillo de estos malos profesionales del derecho.
Es aquí donde nace el hilo de la corrupción en el Poder Judicial, esta vez impulsada por los letrados que suelen engañar a sus patrocinados con tal de lograr sus nefastos objetivos.
¿Y los jueces?
Pero si hablamos de esta lacra en que se ha convertido la corrupción, también es verdad que magistrados, especialistas (antiguamente llamados secretarios) y hasta funcionarios del sector, son quienes exigen por dizque hacer esos favores judiciales a los interesados, quienes sólo reclaman justicia y nada más.
Y esto último podemos graficarlo e individualizarlo en el caso del ex vocal supremo Eduardo Palacios Villar, detenido con S/. 400.00 soles producto de una coima requerida en el 2006 a un ex suboficial de la PNP que gestionaba judicialmente su reingreso a dicha institución policial.
Esas modalidades delictivas abogadiles, han sido compulsadas muy bien por el vocal supremo Manuel Sánchez Palacios Paiva, hasta hace unos días presidente interino del Poder Judicial, reconociéndolas como factores externos que contribuyen a desacreditar a los magistrados y a los servidores judiciales.
Sánchez Palacios Paiva reseñó, como ejemplo, la reciente intervención de la Oficina de Control de la Magistratura (Ocma) contra un abogado en ejercicio denunciado por su propio cliente por haberle solicitado dinero que presuntamente iba a ser entregado a los magistrados que tenían que resolver su caso en la vía civil, en la Corte Superior de Lima Norte.
Para la jefa de la Ocma, la vocal suprema Elcira Vásquez Cortez, las cosas también están clarísimas, por lo que ha considerado que el control disciplinario de los magistrados del país es fundamental en la lucha contra la corrupción, y exhortó a las responsables de esas tareas a fortalecer su labor para contribuir al mejoramiento del servicio judicial en beneficio de la ciudadanía.
Colegios de abogados
¿Y a todo esto, que ha hecho hasta ahora la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú (el máximo tribunal administrativo de dicha institución gremial), para poner atajo a hechos de esa naturaleza?
Si bien dicha institución lucha a capa y espada contra las malas maniobras de los letrados, las denuncias y sanciones por actos inmorales, inclusive, han aumentado sintomáticamente en estos dos últimos años.
En el 2008, la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú acordó suspender a nueves abogados que fueron emplazados por malas maniobras en su desempeño profesional. De todas la medidas que puede aplicar dicho gremio, la suspensión es la más grave o drástica, y, la más leve, una amonestación.
Hasta lo que va de este año, la junta ha suspendido a diez letrados, por igual número de denuncias en su contra. La cifra macro respecto a esas imputaciones fue de cuarenta, de las cuales muchas fueron archivadas o desestimadas.
La ciudadanía y los justiciables (inculpados o interesados directos en los procesos) tienen la palabra, para acabar de una vez tanto con el abuso de jueces y secretarios inmorales, y, por supuesto, y el yugo que ejercen los abogados de esa calaña.
EDUARDO SALAS GUZMÁN







