Expreso

Ex mandatario hoy ha sido condenado por actos de corrupción y delitos de lesa humanidad.
Muchos dicen que la historia del Perú se rehizo el 19 de noviembre de 2000, el día en que el hoy reo Alberto Fujimori presentó su carta de renuncia a la Presidencia de la República vía fax, luego de una escalada de sucesos bochornosos que hasta nuestros tiempos son los más claros de corrupción del más alto nivel gubernamental.
Pero todo se inició 56 días antes, el 14 de setiembre, cuando el Perú y el mundo entero vieron a través de la televisión la difusión del tristemente célebre video Kouri-Montesinos. El hecho remeció al país y significó el inicio del fin para el gobierno fujimorista, que hacía poco había iniciado su tercer e ilegal período, manchado ya gracias a la sombría imagen del asesor.
Fue desde ese momento en que el “Chino” no tuvo más remedio que rendirse ante la opinión pública, ante las críticas provenientes de la clase política, de las autoridades castrenses y hasta de algunas personas que lo habían acompañado desde su primera aparición en el escenario nacional. Era el momento de dejar el poder.

Vía fax
Hasta hoy se habla de esa renuncia vía fax de Fujimori, documento que le emitió al entonces presidente del Congreso, Valentín Paniagua, quien sólo horas después de recibir la misiva se convirtió en el presidente de transición del Perú, encargándose de organizar un nuevo proceso electoral para que el pueblo elija al sucesor de Fujimori.
“He llegado a la conclusión de que debo renunciar, formalmente, a la Presidencia de la República, situación que contempla nuestra Constitución, para, de este modo, abrir paso a una etapa de definitiva distensión política que permita una transición ordenada y, algo no menos importante, preservar la solidez de nuestra economía”, dice la carta remitida el domingo 19 de noviembre de 2000.
El hecho conmocionó a todo el país. El Congreso de la República convocó de inmediato a una sesión extraordinaria que culminó, dos días después, con el rechazo a la renuncia de Fujimori y la declaración del cargo de Presidente vacante por “incapacidad moral permanente”, asumiendo el cargo el entonces titular del Parlamento, Valentín Paniagua.
El pleno del Congreso debatió por más de doce horas la carta de renuncia presentada por Fujimori, así como la moción de vacancia presidencial por incapacidad moral solicitada por los representantes de la oposición. La declaración de vacancia procedió gracias a que 62 parlamentarios votaron a favor de ella, mientras que 9 lo hicieron en contra, y 9 se abstuvieron de emitir una opinión.

Martha Chávez Presidenta de Nueva Mayoría
“Recuerdo que fue un domingo 19 en el momento en que el presidente hizo llegar el texto de la renuncia sin firma a un grupo de cinco personas, entre ellas yo, y salió a la luz por una infidencia de una de ellas, el señor Federico Salas. Muchas cosas pueden decirse, pero fue una decisión constitucional, el presidente tiene derecho a renunciar, la carta llegó al Congreso el 21 de noviembre, pero fue ocultada y se prefirió debatir la inhabilitación”.

Carlos Ferrero Ex congresista Perú Posible
“Yo creo que significó un alivio para quienes queríamos que el Perú salga de la crisis en la que se estaba, al menos yo lo sentí así. Hay que destacar también la capacidad del Congreso de la República para salir de esta delicada situación, pese a que Fujimori aún tenía mayoría en el Congreso, pero no se hubiera podido elegir a Paniagua como presidente si es que algunos legisladores fujimoristas no hubieran apoyado, eso sí hay que reconocerlo”.

Luis Ibérico Ex congresista del FIM
“Ese día yo me encontraba en Costa Rica, pues iba a intervenir como testigo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso Ivcher, recibí una llamada informándome sobre la renuncia vía fax. Para mí fue la confirmación de toda una lucha por la recuperación de la democracia que la iniciaron los jóvenes al exigir la renuncia de los magistrados del Tribunal Constitucional y siguió con la Marcha de los Cuatro Suyos. Fue el final poco feliz de Alberto Fujimori”.

El dato
Alberto Fujimori viajó a Brunei el 13 de noviembre de 2000, para participar en la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). Días después viaja inesperadamente a Japón, desde donde remitió su renuncia, y donde permanecería casi cinco años, cuando viajó a Santiago de Chile, para luego ser extraditado.