19/10/09: Por La Razón o la fuerza
La República
Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe
Un titular agraviante y un comunicado desenfocado
Gran revuelo produjo en Chile la portada sabatina del diario La Razón, cuyo titular ‘¡Bachelet conchuda!’ fue recibido con desagrado comprensible en Santiago y motivó un rechazo público de Torre Tagle.
El recargado titular sobre la presidenta Michelle Bachelet fue por la reacción de su gobierno a la iniciativa peruana ante el desenfreno chileno en la carrera armamentista, además de expresiones inaceptablemente arrogantes como ‘Salitre 2009’. Ese es el tema de fondo que genera preocupación legítima.
Pero el titular ‘conchuda’ –sinónimo de sinvergüenza y caradura, que también son fuertes– es, en mi opinión, equivocado pues creo que hay maneras más inteligentes, menos chocantes y mucho más irónicas de decir lo mismo en la portada.
Ante la reacción chilena, el canciller José Antonio García Belaunde manifestó su “rechazo e indignación por estas expresiones injuriosas” contra Bachelet, que “ningún jefe de Estado de un país vecino y amigo merece ese tratamiento”, y que “no contribuye a desarrollar las relaciones normales con un país vecino y amigo (ni) al debate alturado y serio de los temas”.
Estoy de acuerdo conceptualmente con el canciller, pero él debiera recordar, primero, que “desarrollar relaciones normales con los países vecinos” es tarea de gobiernos, no de diarios.
Asimismo, el comunicado debió destacar que en el Perú –hasta donde sé– el gobierno no dicta los titulares ni la línea editorial de los medios. Así que la protesta de La Moneda debiera ir a Uri Ben Schmuel, el director de La Razón, igual que si La Tercera publicara una injuria sobre Alan García, el reclamo debiera dirigirse a su director Cristián Bofill. ¿La presidenta Bachelet decide lo que publica Agustín Edwards en El Mercurio?
¿Dónde tiraría el Departamento de Estado una protesta del gobierno chileno por un titular del New York Times? Sería tan ridículo como el reclamo que acaba de hacer la cancillería colombiana a MTV por difundir la imagen de René ‘Residente’ Pérez –el cantante de Calle 13– con un t-shirt ‘Uribe Paramilitar’.
Asimismo, el comentario del canciller de que “ningún jefe de Estado (...) merece ese tratamiento”, debiera extenderlo a toda persona, especialmente por venir de un medio como La Razón que, sin que nadie del gobierno aprista diga algo, ha tenido injurias de calibre similar o peor contra muchos peruanos valiosos, a diferencia de los elogios encendidos a personas cercanas al régimen, como Luis Giampietri o varios otros congresistas apristas.
Pero, por más distancia que tenga con la línea de La Razón, defiendo su derecho y autonomía de informar como le parezca, asumiendo las consecuencias legales de sus decisiones.
Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe
Un titular agraviante y un comunicado desenfocado
Gran revuelo produjo en Chile la portada sabatina del diario La Razón, cuyo titular ‘¡Bachelet conchuda!’ fue recibido con desagrado comprensible en Santiago y motivó un rechazo público de Torre Tagle.
El recargado titular sobre la presidenta Michelle Bachelet fue por la reacción de su gobierno a la iniciativa peruana ante el desenfreno chileno en la carrera armamentista, además de expresiones inaceptablemente arrogantes como ‘Salitre 2009’. Ese es el tema de fondo que genera preocupación legítima.
Pero el titular ‘conchuda’ –sinónimo de sinvergüenza y caradura, que también son fuertes– es, en mi opinión, equivocado pues creo que hay maneras más inteligentes, menos chocantes y mucho más irónicas de decir lo mismo en la portada.
Ante la reacción chilena, el canciller José Antonio García Belaunde manifestó su “rechazo e indignación por estas expresiones injuriosas” contra Bachelet, que “ningún jefe de Estado de un país vecino y amigo merece ese tratamiento”, y que “no contribuye a desarrollar las relaciones normales con un país vecino y amigo (ni) al debate alturado y serio de los temas”.
Estoy de acuerdo conceptualmente con el canciller, pero él debiera recordar, primero, que “desarrollar relaciones normales con los países vecinos” es tarea de gobiernos, no de diarios.
Asimismo, el comunicado debió destacar que en el Perú –hasta donde sé– el gobierno no dicta los titulares ni la línea editorial de los medios. Así que la protesta de La Moneda debiera ir a Uri Ben Schmuel, el director de La Razón, igual que si La Tercera publicara una injuria sobre Alan García, el reclamo debiera dirigirse a su director Cristián Bofill. ¿La presidenta Bachelet decide lo que publica Agustín Edwards en El Mercurio?
¿Dónde tiraría el Departamento de Estado una protesta del gobierno chileno por un titular del New York Times? Sería tan ridículo como el reclamo que acaba de hacer la cancillería colombiana a MTV por difundir la imagen de René ‘Residente’ Pérez –el cantante de Calle 13– con un t-shirt ‘Uribe Paramilitar’.
Asimismo, el comentario del canciller de que “ningún jefe de Estado (...) merece ese tratamiento”, debiera extenderlo a toda persona, especialmente por venir de un medio como La Razón que, sin que nadie del gobierno aprista diga algo, ha tenido injurias de calibre similar o peor contra muchos peruanos valiosos, a diferencia de los elogios encendidos a personas cercanas al régimen, como Luis Giampietri o varios otros congresistas apristas.
Pero, por más distancia que tenga con la línea de La Razón, defiendo su derecho y autonomía de informar como le parezca, asumiendo las consecuencias legales de sus decisiones.






