06/05/08: los beneficios económicos de Toromocho
Toromocho aportará US$ 7,600 mills de IR
Gobierno suscribió contrato de transferencia de las concesiones del proyecto con Chinalco. El monto de Impuesto a la Renta será por 36 años. También entregará US$ 3,800 por canon minero.
José Carlos Reyes. La REpública
El Estado peruano recibirá alrededor de US$ 7,600 millones por Impuesto a la Renta (IR) durante los 36 años que se prevé durará el desarrollo del megaproyecto minero Toromocho –ubicado en la región Junín–a cargo de la empresa china Aluminum Corporation of China (Chinalco).
El anunció fue realizado ayer por el presidente de Chinalco, Xiao Yaqing, luego de que el Estado le otorgara a la transnacional los derechos de concesión para la explotación de este proyecto, que demandará una inversión de US$ 2,152 millones, durante una ceremonia llevada a cabo en Palacio de Gobierno junto al presidente de la República, Alan García.
Xiao Yaqing explicó que esta cifra se calcula teniendo en cuenta el actual precio del cobre de US$ 3 la libra, e incluye US$ 3,800 millones en canon minero para esta región, US$ 760 millones en regalías y 2,100 millones en pago de utilidades a sus trabajadores.
MAYOR PRODUCCIÓN
Las reservas del proyecto Toromocho se estiman en 1,526 millones de toneladas de mineral (cobre, plata y molibdeno). La planta concentradora del proyecto tiene como objetivo alcanzar una producción anual de 250 mil toneladas de cobre fino. "Esto permitirá incrementar en 25% la producción nacional de cobre. Además se generarán 5,000 empleos durante la etapa de construcción (2009), y cuando la mina entre en operación (2012) tendrá 2,500 empleos directos y unos 7,000 indirectos", destacó por su parte el presidente Alan García.
REUBICACIÓN DE UN PUEBLO
Celebración. García saluda a los representantes de la transnacional Chinalco.
A su turno, el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, –también presente en la ceremonia– resaltó que Chinalco invertirá US$ 40 millones en el proyecto de reubicación de los 5,000 pobladores que viven en la ciudad de Morococha, aledaña a la zona de explotación.
Chinalco ha ofrecido construir una nueva ciudad. "Estamos en coordinación con las autoridades y la iglesia para hacer la mejor reubicación posible", refirió Valdivia.
Tratarán aguas del Kingsmill
1] La transnacional Chinalco también desembolsará un fideicomiso de US$ 24 millones para la construcción de la planta de tratamiento de las aguas ácidas vertidas por el túnel Kingsmill (río Yauli).
2] El ministro Valdivia señaló que la planta estará lista en noviembre del 2009. Y añadió que la elección de la tecnología a utilizar en la planta dependerá de la empresa.
3] Además sostuvo que el agua tratada será aprovechada para el agro: "Parte de estas aguas serán usadas para la mina, pero esta deberá devolverlas en buenas condiciones".
Gobierno suscribió contrato de transferencia de las concesiones del proyecto con Chinalco. El monto de Impuesto a la Renta será por 36 años. También entregará US$ 3,800 por canon minero.
José Carlos Reyes. La REpública
El Estado peruano recibirá alrededor de US$ 7,600 millones por Impuesto a la Renta (IR) durante los 36 años que se prevé durará el desarrollo del megaproyecto minero Toromocho –ubicado en la región Junín–a cargo de la empresa china Aluminum Corporation of China (Chinalco).
El anunció fue realizado ayer por el presidente de Chinalco, Xiao Yaqing, luego de que el Estado le otorgara a la transnacional los derechos de concesión para la explotación de este proyecto, que demandará una inversión de US$ 2,152 millones, durante una ceremonia llevada a cabo en Palacio de Gobierno junto al presidente de la República, Alan García.
Xiao Yaqing explicó que esta cifra se calcula teniendo en cuenta el actual precio del cobre de US$ 3 la libra, e incluye US$ 3,800 millones en canon minero para esta región, US$ 760 millones en regalías y 2,100 millones en pago de utilidades a sus trabajadores.
MAYOR PRODUCCIÓN
Las reservas del proyecto Toromocho se estiman en 1,526 millones de toneladas de mineral (cobre, plata y molibdeno). La planta concentradora del proyecto tiene como objetivo alcanzar una producción anual de 250 mil toneladas de cobre fino. "Esto permitirá incrementar en 25% la producción nacional de cobre. Además se generarán 5,000 empleos durante la etapa de construcción (2009), y cuando la mina entre en operación (2012) tendrá 2,500 empleos directos y unos 7,000 indirectos", destacó por su parte el presidente Alan García.
REUBICACIÓN DE UN PUEBLO
Celebración. García saluda a los representantes de la transnacional Chinalco.
A su turno, el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, –también presente en la ceremonia– resaltó que Chinalco invertirá US$ 40 millones en el proyecto de reubicación de los 5,000 pobladores que viven en la ciudad de Morococha, aledaña a la zona de explotación.
Chinalco ha ofrecido construir una nueva ciudad. "Estamos en coordinación con las autoridades y la iglesia para hacer la mejor reubicación posible", refirió Valdivia.
Tratarán aguas del Kingsmill
1] La transnacional Chinalco también desembolsará un fideicomiso de US$ 24 millones para la construcción de la planta de tratamiento de las aguas ácidas vertidas por el túnel Kingsmill (río Yauli).
2] El ministro Valdivia señaló que la planta estará lista en noviembre del 2009. Y añadió que la elección de la tecnología a utilizar en la planta dependerá de la empresa.
3] Además sostuvo que el agua tratada será aprovechada para el agro: "Parte de estas aguas serán usadas para la mina, pero esta deberá devolverlas en buenas condiciones".
Pese a pedido de rector, Reformulación de proyecto es imposible, Dice Emape. Alumnos protestan contra los ruidos que originan obras del concejo de Lima entre avenidas Universitaria y Venezuela.
Luis Neyra. La República
A TODA MARCHA. Obras entre Venezuela y Universitaria están avanzadas en un 40%. By pass estaría listo en setiembre.
La construcción del eje vial del by pass Venezuela-Universitaria en terrenos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) sigue generando controversia.
Por un lado, el rector y los alumnos salieron a decir que la municipalidad de Lima debe reformular el proyecto, por cuanto afecta la enseñanza de cientos de estudiantes. Desde la acera de enfrente, en tanto, la comuna capitalina señala que dichos pedidos carecen de fundamento técnico, y que existe un acuerdo entre ambas partes para la ejecución de los trabajos. ¿A quién le creemos?
REFORMULACIÓN
A las 8 de la mañana de ayer estudiantes de la facultad de Derecho, encabezados por su decano José Antonio Ñique, avivaron la controversia con una manifestación en el interior de esa casa de estudios.
"Estamos luchando por la reformulación del by pass. Estas obras deben paralizarse, pues generan contaminación ambiental y sonora", expresó Ñique, al tiempo de decir que confían en que el rector Luis Izquierdo Vásquez "logrará paralizar los trabajos".
A pocas horas, el rector, quien se mantuvo al margen de las manifestaciones, emitió un escueto comunicado de prensa apoyando las demandas de los estudiantes.
EL COMUNICADO
En el documento hace referencia que entre 18 y el 25 de abril de este año, el Consejo Universitario y la Asamblea Universitaria, "acordaron por unanimidad reformular el intercambio vial en lo que respecta al anillo y los carriles de la Av. Venezuela, sin parar el trabajo del resto de las obras".
El pedido de reformulación fue enviado a la Empresa Municipal de Peajes (Emape). El comunicado pide el inicio de diálogo de reformulación del referido proyecto.
NO SE PUEDE
A su turno, Armando Molina, asesor de obras de la Municipalidad Metropolitana de Lima, dijo que no es posible atender el pedido de reformulación que la casa de estudio ha emitido ya que en la práctica el proyecto no existe, pues ahora es una obra en ejecución. Aclaró que, en diciembre de 2006, el consejo y la Asamblea Universitaria aprobaron el proyecto y que no existe ningún estamento técnico o contractual que reformule lo antes pactado.
En otro tono, le restó importancia a los estudiantes que desde hace una semana iniciaron las protestas en contra del by pass.
DATOS
Avances. Más del 40 por ciento de los trabajos del by pass de las avenidas Venezuela-Universitaria se encuentran avanzados.
Beneficios. El by pass contará con dos puentes vehiculares de tres carriles de circulación en cada sentido que serán levantados en la Av. Venezuela. Cada una de estas plataformas altas tendrá una longitud de 250 metros. La Av. Universitaria pasará debajo, de tal forma que el tránsito sea bastante fluido en ambos sentidos.
Cláusulas del contrato
1] Según la primera cláusula del convenio entre San Marcos y la municipalidad de Lima, el objeto del mismo es “resolver la interferencia que afecta la obra Intercambio Vial avenida Venezuela-avenida Universitaria.
2] En la cláusula sexta se señala que la universidad cederá 28,655 metros cuadrados, equivalente a 2.87 hectáreas para la ejecución de la obra. En cuanto a la compensación (cláusula 7), el municipio se compromete a “realizar las acciones necesarias para lograr que el impuesto predial y los arbitrios que adeuda San Marcos hasta 2006 sean cancelados”.
3] En el inciso B de la cláusula 7 se señala que para atenuar los sonidos que originarán las edificaciones, el municipio incluirá jardines y árboles. También se compromete a construir la Oficina de Administración y Talleres.
Categoría: temas de realidad
Publicado por: mbermudez
Visto: 557 veces
Conozca a la pionera en la organización de bodas
Lily Miró Quesada: el hada madrina de los novios
Por Antonio Orjeda El Comercio
Máter Purísima. Fue el colegio en que Lily Miró Quesada conoció a Cecilia Cassinelli. Hoy, además de amigas, socias, llevan nueve años planeando paso a paso el camino que ya ha llevado a más de un centenar de novios al altar. Juntas, desde entonces, han hecho puré una costumbre aún vigente entre las chicas bien: mujer que se casa, no trabaja.
Todo Bodas es su empresa y no solo es la pionera local en la organización de matrimonios: desde entonces enfrenta la constante presencia de una flota de piratas de ideas y Lily se enorgullece de ello, pues esa es una prueba más de la calidad de su trabajo.
¿Qué le respondería al prejuicioso que puede pensar que ustedes son solo dos señoras pitucas jugando a hacer empresa?
Facilísimo: le mostraría la relación de clientes que hemos tenido a lo largo de estos nueve años. Casi el 70% de las chicas viene de Los Olivos, de las zonas B y C de la ciudad; y buscan no solo quien les planee la boda, sino también quien les enseñe un poquito de lo que ellas no terminaron de aprender.
Sin embargo, es cierto que ni usted ni su socia tenían --ni tienen-- la necesidad económica de iniciar una empresa.
¿Sabes lo que pasa? Una mujer, a partir de los cuarenta y tantos años, necesita una segunda opción de vida. Este negocio empezó como jugando: mi hija se casó y mi marido, que es asesor de empresas, vio en la organización que yo desplegué para la boda una oportunidad de negocio que nadie antes había visto: unificar a proveedores, ver el matrimonio como una empresa.
Usted quería ser antropóloga.
Tomé cursos libres de Antropología y Sociología en la Universidad Católica...
Su papá se negó a que siguiese esa carrera. Dijo que como antropóloga se iría a morir de hambre. ¿Por qué no se enfrentó a él?
Tienes que pensar que soy una chica de la década de 1960. Una chica de entonces no era solo los Beatles y la faldita escocesa, sino también respeto al papá, hacer lo que tus padres decían.
Las canciones de los Beatles hablan de revolución.
Sí, pero así fue...
¿La frustró?
En lo absoluto. Me dediqué a estudiar por mi cuenta. Conseguí libros de etnología (estudio de las etnias y culturas de los pueblos), y, mira, mi trabajo ahora tiene mucho que ver con eso. Después caí en la clínica San Juan de Dios. El trabajo ahí (ad honórem) captó mi vida por completo.
Se casó, tuvo dos hijas, integró el Comité de Damas de la Clínica San Juan de Dios...
Que llegué a presidir.
Así es. Pero esa era una labor social. ¿Qué diferencia hay entre ella y la que realiza hoy?
Esa también fue una labor empresarial. La clínica San Juan de Dios es una empresa: había que pedir donaciones, que hacer una Teletón que se trabajaba desde julio para poder llevarla a cabo en noviembre o diciembre. El trabajo no era solo ayudar a los niños. Yo he trabajado en el quirófano, en el postoperatorio...
¿Es lo mismo?
No es lo mismo, pero mi trabajo en San Juan me ayudó a entender el corazón de lo que es una empresa. ¡Muchísimo! Hizo que me sintiera segura de mí misma: yo me manejo con total libertad ante cualquier cliente; igual puedo hacer el matrimonio de un empresario, que el de la hija de un ministro o el de la cajera de un banco.
Usted es una chica de los 60. Muchas se casaron y punto, usted además ha desarrollado esta empresa. ¿Siente alguna diferencia respecto a ellas?
Yo tuve esta oportunidad, la de hacer algo mío, y con mi socia (Cecilia Cassinelli, que es una de las hermanas que no he tenido) hemos ido creando y adaptándonos a la realidad del mercado.
Claro, y la oportunidad le llegó porque decidió hacerse cargo de la organización del matrimonio de su hija.
El día que (un día después) Miguel me dijo: "Oye, ¿por qué no lo haces como negocio?". ¿Quién me va a contratar? "Yo te armo la empresa", me dijo. Y armó la empresa.
¿Tan bien le salió el matrimonio?
Salió lindo. Lo trabajé un año. Yo soy meticulosa: durante un año busqué y evalué a proveedores, elegí una a una las canciones, hice una serie de cosas que entonces no se hacían y que ahora son parte de todo matrimonio.
¿Por qué no arrancó sola? En un principio convocó a Cecilia Cassinelli y a Adela Basurco.
Sucede que al principio, por la cantidad de proveedores, pensé que sería un negocio demasiado diversificado: un matrimonio puede llegar a tener 80 proveedores. Pero este es un negocio de dos; y lo primero que hay que hacer es conjugar gustos y opiniones: nosotras más la novia.
Sin pretenderlo, se convirtió en la pionera en ese rubro en el país.
Sí. Al terminar la primera entrevista que me hicieron (hace nueve años), la periodista me dijo: "Esto va a tener un doble fin: la gente va a conocer su empresa y, a la vez, van a haber muchos que tomen su idea para hacer algo similar". Pero si bien esto se ha vuelto hoy una industria (al año puede haber 5.000 novias en Lima), hay para todo el mundo.
Hacer esto ha cambiado su vida.
Mucho. Aparte de sentirme útil, de sentir la responsabilidad de manejar el dinero de otros y --lo que es más importante-- de realizar las ilusiones de otros, a mi socia y a mí esto nos da una gran seguridad: saber que a los 55 años somos unas mujeres de empresa. Y nos halaga que nos copien, nos halaga sentir que tenemos triunfos y, a mí, personalmente, me halaga que mi marido esté orgulloso de que su mujer trabaje.
En su círculo social la mujer no tiene por qué hacerlo.
La vida ha cambiado: mi mamá a los 50 años estaba viendo televisión o leyendo un libro. Yo no me imagino la vida sin trabajar.
El otro día leí que Hillary Clinton dijo que la mujer de hoy se ha comido 20 años: una mujer de 60 equivale a una de 40 de antes. ¿Sabes qué he aprendido? Que una mujer que trabaja es exactamente igual que un hombre que trabaja. Una mujer que no trabaja, en cambio, es una señora o una chica de su casa.
Usted no es una señora pituca jugando a hacer empresa.
En lo absoluto. Yo estoy feliz y orgullosa de mi nombre, de mi origen, de mi apellido, de mi familia; pero también estoy orgullosa de mi trabajo: de haberlo inventado y de reinventarlo cada año, porque yo no me quedo atrás.
Ha recibido a seudonovias que tras sacarle información se convirtieron en su competencia.
Lo he conversado con Cecilia, ¿y sabes qué es lo mejor de esto? Que nos damos cuenta de que no hemos perdido la inocencia: seguimos atendiendo con la misma ilusión a cada novia.
Una revista incluso la entrevistó y nunca publicó nada; más bien creó su consultora de bodas.
¡Dos revistas! Una hace un par de años y la otra hace poco.
¿Se puede saber qué revistas?
No. No queremos dañar a nadie. Una nos pidió que le mandáramos por escrito paso a paso nuestra labor desde el inicio e inocentemente caímos. Pero ¡ya pasó!
El 2000 recibió la visita de una novia: la hija de un personaje poderoso del fujimorato que, tras hacerla trabajar seis meses, la dejó en el aire y usted no pudo hacer nada porque se trataba de un tipo entonces poderoso. ¿Quién era?
Preferiría no darte su nombre, pero calculo que cuando lea esto... Manejar un negocio también genera penas y frustraciones.
Trabaja en el mundo de hacer realidad las ilusiones de muchos. A causa de ello más de una vez le han roto el corazón.
Alguna vez, pero así es todo en la vida, ¿no? Este es un negocio de precisión; es como dirigir una orquesta: si se dispara un instrumento, se malogró la interpretación. Por eso, en el tiempo, hemos ido eliminando a proveedores que no nos gustan o que tienen un estilo diferente del nuestro. Trabajamos solo con los que tienen nuestro mismo idioma.
¿Su papá está vivo?
Falleció hace tres años.
Llegó a verla como empresaria.
Por supuesto. A él le encantó que me convirtiera en empresaria, y le encantó que fuera en un rubro distinto, porque hoy lo ves como algo muy natural, pero hace nueve años no había nada de esto: no había ferias de novios, los hoteles no tenían áreas de atención exclusiva para novios, las tiendas por departamentos tampoco. Esto se ha vuelto hoy una industria.
O sea que usted la rompió.
Bueno (ríe)...
LA FICHA
Nombre: Lily Miró Quesada Laos de López de Romaña.
Colegio: Máter Purísima.
Estudios: Idiomas (francés, inglés e italiano) y computación en diferentes institutos. "No tengo estudios universitarios, pero soy una experta en hacer presupuestos".
Edad: 55 años.
Cargo: Socia y copropietaria con Cecilia Cassinelli de Todo Bodas.
Lily Miró Quesada: el hada madrina de los novios
Por Antonio Orjeda El Comercio
Máter Purísima. Fue el colegio en que Lily Miró Quesada conoció a Cecilia Cassinelli. Hoy, además de amigas, socias, llevan nueve años planeando paso a paso el camino que ya ha llevado a más de un centenar de novios al altar. Juntas, desde entonces, han hecho puré una costumbre aún vigente entre las chicas bien: mujer que se casa, no trabaja.
Todo Bodas es su empresa y no solo es la pionera local en la organización de matrimonios: desde entonces enfrenta la constante presencia de una flota de piratas de ideas y Lily se enorgullece de ello, pues esa es una prueba más de la calidad de su trabajo.
¿Qué le respondería al prejuicioso que puede pensar que ustedes son solo dos señoras pitucas jugando a hacer empresa?
Facilísimo: le mostraría la relación de clientes que hemos tenido a lo largo de estos nueve años. Casi el 70% de las chicas viene de Los Olivos, de las zonas B y C de la ciudad; y buscan no solo quien les planee la boda, sino también quien les enseñe un poquito de lo que ellas no terminaron de aprender.
Sin embargo, es cierto que ni usted ni su socia tenían --ni tienen-- la necesidad económica de iniciar una empresa.
¿Sabes lo que pasa? Una mujer, a partir de los cuarenta y tantos años, necesita una segunda opción de vida. Este negocio empezó como jugando: mi hija se casó y mi marido, que es asesor de empresas, vio en la organización que yo desplegué para la boda una oportunidad de negocio que nadie antes había visto: unificar a proveedores, ver el matrimonio como una empresa.
Usted quería ser antropóloga.
Tomé cursos libres de Antropología y Sociología en la Universidad Católica...
Su papá se negó a que siguiese esa carrera. Dijo que como antropóloga se iría a morir de hambre. ¿Por qué no se enfrentó a él?
Tienes que pensar que soy una chica de la década de 1960. Una chica de entonces no era solo los Beatles y la faldita escocesa, sino también respeto al papá, hacer lo que tus padres decían.
Las canciones de los Beatles hablan de revolución.
Sí, pero así fue...
¿La frustró?
En lo absoluto. Me dediqué a estudiar por mi cuenta. Conseguí libros de etnología (estudio de las etnias y culturas de los pueblos), y, mira, mi trabajo ahora tiene mucho que ver con eso. Después caí en la clínica San Juan de Dios. El trabajo ahí (ad honórem) captó mi vida por completo.
Se casó, tuvo dos hijas, integró el Comité de Damas de la Clínica San Juan de Dios...
Que llegué a presidir.
Así es. Pero esa era una labor social. ¿Qué diferencia hay entre ella y la que realiza hoy?
Esa también fue una labor empresarial. La clínica San Juan de Dios es una empresa: había que pedir donaciones, que hacer una Teletón que se trabajaba desde julio para poder llevarla a cabo en noviembre o diciembre. El trabajo no era solo ayudar a los niños. Yo he trabajado en el quirófano, en el postoperatorio...
¿Es lo mismo?
No es lo mismo, pero mi trabajo en San Juan me ayudó a entender el corazón de lo que es una empresa. ¡Muchísimo! Hizo que me sintiera segura de mí misma: yo me manejo con total libertad ante cualquier cliente; igual puedo hacer el matrimonio de un empresario, que el de la hija de un ministro o el de la cajera de un banco.
Usted es una chica de los 60. Muchas se casaron y punto, usted además ha desarrollado esta empresa. ¿Siente alguna diferencia respecto a ellas?
Yo tuve esta oportunidad, la de hacer algo mío, y con mi socia (Cecilia Cassinelli, que es una de las hermanas que no he tenido) hemos ido creando y adaptándonos a la realidad del mercado.
Claro, y la oportunidad le llegó porque decidió hacerse cargo de la organización del matrimonio de su hija.
El día que (un día después) Miguel me dijo: "Oye, ¿por qué no lo haces como negocio?". ¿Quién me va a contratar? "Yo te armo la empresa", me dijo. Y armó la empresa.
¿Tan bien le salió el matrimonio?
Salió lindo. Lo trabajé un año. Yo soy meticulosa: durante un año busqué y evalué a proveedores, elegí una a una las canciones, hice una serie de cosas que entonces no se hacían y que ahora son parte de todo matrimonio.
¿Por qué no arrancó sola? En un principio convocó a Cecilia Cassinelli y a Adela Basurco.
Sucede que al principio, por la cantidad de proveedores, pensé que sería un negocio demasiado diversificado: un matrimonio puede llegar a tener 80 proveedores. Pero este es un negocio de dos; y lo primero que hay que hacer es conjugar gustos y opiniones: nosotras más la novia.
Sin pretenderlo, se convirtió en la pionera en ese rubro en el país.
Sí. Al terminar la primera entrevista que me hicieron (hace nueve años), la periodista me dijo: "Esto va a tener un doble fin: la gente va a conocer su empresa y, a la vez, van a haber muchos que tomen su idea para hacer algo similar". Pero si bien esto se ha vuelto hoy una industria (al año puede haber 5.000 novias en Lima), hay para todo el mundo.
Hacer esto ha cambiado su vida.
Mucho. Aparte de sentirme útil, de sentir la responsabilidad de manejar el dinero de otros y --lo que es más importante-- de realizar las ilusiones de otros, a mi socia y a mí esto nos da una gran seguridad: saber que a los 55 años somos unas mujeres de empresa. Y nos halaga que nos copien, nos halaga sentir que tenemos triunfos y, a mí, personalmente, me halaga que mi marido esté orgulloso de que su mujer trabaje.
En su círculo social la mujer no tiene por qué hacerlo.
La vida ha cambiado: mi mamá a los 50 años estaba viendo televisión o leyendo un libro. Yo no me imagino la vida sin trabajar.
El otro día leí que Hillary Clinton dijo que la mujer de hoy se ha comido 20 años: una mujer de 60 equivale a una de 40 de antes. ¿Sabes qué he aprendido? Que una mujer que trabaja es exactamente igual que un hombre que trabaja. Una mujer que no trabaja, en cambio, es una señora o una chica de su casa.
Usted no es una señora pituca jugando a hacer empresa.
En lo absoluto. Yo estoy feliz y orgullosa de mi nombre, de mi origen, de mi apellido, de mi familia; pero también estoy orgullosa de mi trabajo: de haberlo inventado y de reinventarlo cada año, porque yo no me quedo atrás.
Ha recibido a seudonovias que tras sacarle información se convirtieron en su competencia.
Lo he conversado con Cecilia, ¿y sabes qué es lo mejor de esto? Que nos damos cuenta de que no hemos perdido la inocencia: seguimos atendiendo con la misma ilusión a cada novia.
Una revista incluso la entrevistó y nunca publicó nada; más bien creó su consultora de bodas.
¡Dos revistas! Una hace un par de años y la otra hace poco.
¿Se puede saber qué revistas?
No. No queremos dañar a nadie. Una nos pidió que le mandáramos por escrito paso a paso nuestra labor desde el inicio e inocentemente caímos. Pero ¡ya pasó!
El 2000 recibió la visita de una novia: la hija de un personaje poderoso del fujimorato que, tras hacerla trabajar seis meses, la dejó en el aire y usted no pudo hacer nada porque se trataba de un tipo entonces poderoso. ¿Quién era?
Preferiría no darte su nombre, pero calculo que cuando lea esto... Manejar un negocio también genera penas y frustraciones.
Trabaja en el mundo de hacer realidad las ilusiones de muchos. A causa de ello más de una vez le han roto el corazón.
Alguna vez, pero así es todo en la vida, ¿no? Este es un negocio de precisión; es como dirigir una orquesta: si se dispara un instrumento, se malogró la interpretación. Por eso, en el tiempo, hemos ido eliminando a proveedores que no nos gustan o que tienen un estilo diferente del nuestro. Trabajamos solo con los que tienen nuestro mismo idioma.
¿Su papá está vivo?
Falleció hace tres años.
Llegó a verla como empresaria.
Por supuesto. A él le encantó que me convirtiera en empresaria, y le encantó que fuera en un rubro distinto, porque hoy lo ves como algo muy natural, pero hace nueve años no había nada de esto: no había ferias de novios, los hoteles no tenían áreas de atención exclusiva para novios, las tiendas por departamentos tampoco. Esto se ha vuelto hoy una industria.
O sea que usted la rompió.
Bueno (ríe)...
LA FICHA
Nombre: Lily Miró Quesada Laos de López de Romaña.
Colegio: Máter Purísima.
Estudios: Idiomas (francés, inglés e italiano) y computación en diferentes institutos. "No tengo estudios universitarios, pero soy una experta en hacer presupuestos".
Edad: 55 años.
Cargo: Socia y copropietaria con Cecilia Cassinelli de Todo Bodas.
06/05/08: Toromocho al fin una realidad
Proyecto Toromocho producirá en el 2012
El Comercio
El megaproyecto cuprífero permitiría construir un puerto especial para minerales
Aluminum Corporation of China (Chinalco), la empresa propietaria del megaproyecto cuprífero Toromocho, empezaría a construir la mina a mediados del próximo año y espera iniciar operaciones en el 2012, anunció el presidente de la empresa china, Xiao Yaqing.
Actualmente, en la zona ubicada cerca de Ticlio, en la región Junín, Chinalco desarrolla los estudios de impacto ambiental (EIA), paso previo al desarrollo del estudio de factibilidad y a la construcción del megaproyecto.
Yaqing, quien ayer se reunió con el presidente de la República, Alan García; el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia; y el presidente ejecutivo de Pro Inversión, David Lemor, afirmó que el proyecto Toromocho tiene reservas por 1,526 millones de toneladas entre minerales de cobre, plata y molibdeno.
También adelantó que cuando Chinalco desarrolle la mina, procesará un volumen de 117 mil toneladas de material por día.
Yaqing aseguró que la empresa aportará US$40 millones para construir un nuevo pueblo de Morococha, lo que significará reubicar a alrededor de 5.000 habitantes que viven en este poblado contiguo al proyecto y donde también se estima hay minerales posibles de explotar.
La minera china invertiría más de US$2.000 millones para sacar adelante el proyecto, que tendría dimensiones similares a las minas de Antamina y Cuajone, en Áncash y Moquegua, respectivamente. Su puesta en producción generaría 5.000 empleos.
UNA MINA ÚTIL
Yaqing sostuvo que la mina tendría una vida útil de 36 años y aportará al Estado Peruano alrededor de US$7.600 millones por Impuesto a la Renta durante estos años. Asimismo, US$3.800 millones por canon minero, US$760 millones en regalías y US$2.100 millones en pago de utilidades a sus trabajadores.
Por su parte, el presidente Alan García comentó que el proyecto Toromocho permitiría garantizar la construcción de un muelle especial para minerales en el Callao, así como reforzar los proyectos del Ferrocarril Central, como el denominado túnel trasandino.
El Comercio
El megaproyecto cuprífero permitiría construir un puerto especial para minerales
Aluminum Corporation of China (Chinalco), la empresa propietaria del megaproyecto cuprífero Toromocho, empezaría a construir la mina a mediados del próximo año y espera iniciar operaciones en el 2012, anunció el presidente de la empresa china, Xiao Yaqing.
Actualmente, en la zona ubicada cerca de Ticlio, en la región Junín, Chinalco desarrolla los estudios de impacto ambiental (EIA), paso previo al desarrollo del estudio de factibilidad y a la construcción del megaproyecto.
Yaqing, quien ayer se reunió con el presidente de la República, Alan García; el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia; y el presidente ejecutivo de Pro Inversión, David Lemor, afirmó que el proyecto Toromocho tiene reservas por 1,526 millones de toneladas entre minerales de cobre, plata y molibdeno.
También adelantó que cuando Chinalco desarrolle la mina, procesará un volumen de 117 mil toneladas de material por día.
Yaqing aseguró que la empresa aportará US$40 millones para construir un nuevo pueblo de Morococha, lo que significará reubicar a alrededor de 5.000 habitantes que viven en este poblado contiguo al proyecto y donde también se estima hay minerales posibles de explotar.
La minera china invertiría más de US$2.000 millones para sacar adelante el proyecto, que tendría dimensiones similares a las minas de Antamina y Cuajone, en Áncash y Moquegua, respectivamente. Su puesta en producción generaría 5.000 empleos.
UNA MINA ÚTIL
Yaqing sostuvo que la mina tendría una vida útil de 36 años y aportará al Estado Peruano alrededor de US$7.600 millones por Impuesto a la Renta durante estos años. Asimismo, US$3.800 millones por canon minero, US$760 millones en regalías y US$2.100 millones en pago de utilidades a sus trabajadores.
Por su parte, el presidente Alan García comentó que el proyecto Toromocho permitiría garantizar la construcción de un muelle especial para minerales en el Callao, así como reforzar los proyectos del Ferrocarril Central, como el denominado túnel trasandino.
Categoría: Artículos de política
Publicado por: mbermudez
Visto: 412 veces







