Postales parisienses

MASKS II, 2006 (Kaloust Guedel)
El poeta peruano César Vallejo reside en París desde hace dos años. Se le atribuye haber iniciado el dadaísmo en América a consecuencia de los raros fundamentos estéticos de su primer libro Los heraldos negros, publicado en Lima a principios de 1918. Vallejo sonríe de esta imputación, y declara que él no sabría, en verdad, cuál es su estética. Él canta, sencillamente, sin haber pretendido nunca hacer de la poesía una cosa profesional.
He tenido compañeros y amigos peruanos; son inteligentes, cultos, reservados. González Gamarra, el dibujante, escritor y músico hizo nacer en mí una gran simpatía y una enorme curiosidad hacia el Perú. Cuando conocí a César Vallejo me propuse obtener de él una opinión acerca de la juventud literaria de su país.
César Vallejo cree que el más grande escritor que ha tenido el Perú de todos los tiempos es Manuel González Prada, que ha impreso huellas imperecederas en las nuevas generaciones, tanto en literatura como en cuestiones sociales. Luego sigue Francisco García Calderón. Otra cosa fue Ricardo Palma, otra cosa más ligera, más sutil aunque menos grande.
Se destacan Clemente Palma, hijo del tradicionista, Abraham Valdelomar, Manuel Beingolea, Ventura García Calderón, José Eulogio Garrido, Augusto Aguirre Morales, como cuentistas.
Surgen los ensayistas estupendos: Antenor Orrego, que es ya el maestro de la nueva generación, y Federico More. Después de ellos Héctor Velarde, que acaba de revelarse magníficamente, Miguel Urquieta, José Carlos Mariátegui, Federico Esquerre.
Dos panfletarios van triunfando: Alberto Hidalgo y Luis Velasco y Aragón.
César Falcón, actualmente corresponsal de El Sol de Madrid en Londres, es un periodista magistral cuya figuración se ha impuesto ya en castellano.
En el Perú nunca ha habido críticos literarios, al entender de César Vallejo. Solamente ahora los hay sustantivos: Ventura García Calderón, de nombre continental y Luis Alberto Sánchez, que acaba de erguirse con gran fuerza.
En su concepto, los poetas peruanos más grandes son José María Eguren, Percy Gibson, Alcides Spelucín, Ernesto More, César Rodríguez, Luis Berninsone. A José Santos Chocano se le empieza a discutir y a negar por respectos, a su parecer, muy vulnerables.
En general los escritores mozos están en íntimo contacto con las corrientes novísimas pero no siguen ninguna escuela. De igual manera que las otras juventudes del continente, la del Perú quiere ser profundamente americana y más profundamente humana, pero no sectaria y amiga de modas. César Vallejo cree que entre los más jóvenes van a aparecer escritores y poetas de mayor originalidad aún. Ahí están Pablo Abril de Vivero, Francisco Sandoval, Juan Espejo, Óscar Imaña, Alberto Guillén, Juan Lora, Magda Portal, Federico Bolaños, Carlos Ríos Pagaza, Ricardo Vegas García, Raúl Porras Barrenechea y otros.
La novela está recién naciendo. Se levantan notables novelistas tales como José Félix de la Puente y Angélica Palma.
Al lado de Ventura García Calderón, cronista, vale una cifra de gran monto, Gastón Roger.
El teatro peruano tuvo un gran precursor, Ascensio Segura, y un continuador feliz en Leonidas Yerovi, muerto desgraciadamente muy muchacho. Hoy hay mucho entusiasmo por el desarrollo de la escena nacional y se yerguen autores de óptimas promesas: Ladislao Meza, Luis Góngora, Julio Hernández, Felipe Rotalde, Clodo Aldo, el más joven y de enormes posibilidades artísticas.
César Vallejo está en vísperas de publicar algunos libros inéditos. Aunque se le ataca tanto y se llega a creerle loco, tengo profunda fe en su obra. Él vive satisfecho y seguro de su labor, sin miedo por los zoilos y gramáticos de sacristía.
Logré que me proporcionase los versos de sus amigos del Perú, y, con dificultad, pude aun conseguir algunas composiciones suyas. Allá van estas primicias, y firmo, aunque a la postre, yo no he dicho nada.
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MASKS II, 2006 (Kaloust Guedel)
El poeta peruano César Vallejo reside en París desde hace dos años. Se le atribuye haber iniciado el dadaísmo en América a consecuencia de los raros fundamentos estéticos de su primer libro Los heraldos negros, publicado en Lima a principios de 1918. Vallejo sonríe de esta imputación, y declara que él no sabría, en verdad, cuál es su estética. Él canta, sencillamente, sin haber pretendido nunca hacer de la poesía una cosa profesional.
He tenido compañeros y amigos peruanos; son inteligentes, cultos, reservados. González Gamarra, el dibujante, escritor y músico hizo nacer en mí una gran simpatía y una enorme curiosidad hacia el Perú. Cuando conocí a César Vallejo me propuse obtener de él una opinión acerca de la juventud literaria de su país.
César Vallejo cree que el más grande escritor que ha tenido el Perú de todos los tiempos es Manuel González Prada, que ha impreso huellas imperecederas en las nuevas generaciones, tanto en literatura como en cuestiones sociales. Luego sigue Francisco García Calderón. Otra cosa fue Ricardo Palma, otra cosa más ligera, más sutil aunque menos grande.
Se destacan Clemente Palma, hijo del tradicionista, Abraham Valdelomar, Manuel Beingolea, Ventura García Calderón, José Eulogio Garrido, Augusto Aguirre Morales, como cuentistas.
Surgen los ensayistas estupendos: Antenor Orrego, que es ya el maestro de la nueva generación, y Federico More. Después de ellos Héctor Velarde, que acaba de revelarse magníficamente, Miguel Urquieta, José Carlos Mariátegui, Federico Esquerre.
Dos panfletarios van triunfando: Alberto Hidalgo y Luis Velasco y Aragón.
César Falcón, actualmente corresponsal de El Sol de Madrid en Londres, es un periodista magistral cuya figuración se ha impuesto ya en castellano.
En el Perú nunca ha habido críticos literarios, al entender de César Vallejo. Solamente ahora los hay sustantivos: Ventura García Calderón, de nombre continental y Luis Alberto Sánchez, que acaba de erguirse con gran fuerza.
En su concepto, los poetas peruanos más grandes son José María Eguren, Percy Gibson, Alcides Spelucín, Ernesto More, César Rodríguez, Luis Berninsone. A José Santos Chocano se le empieza a discutir y a negar por respectos, a su parecer, muy vulnerables.
En general los escritores mozos están en íntimo contacto con las corrientes novísimas pero no siguen ninguna escuela. De igual manera que las otras juventudes del continente, la del Perú quiere ser profundamente americana y más profundamente humana, pero no sectaria y amiga de modas. César Vallejo cree que entre los más jóvenes van a aparecer escritores y poetas de mayor originalidad aún. Ahí están Pablo Abril de Vivero, Francisco Sandoval, Juan Espejo, Óscar Imaña, Alberto Guillén, Juan Lora, Magda Portal, Federico Bolaños, Carlos Ríos Pagaza, Ricardo Vegas García, Raúl Porras Barrenechea y otros.
La novela está recién naciendo. Se levantan notables novelistas tales como José Félix de la Puente y Angélica Palma.
Al lado de Ventura García Calderón, cronista, vale una cifra de gran monto, Gastón Roger.
El teatro peruano tuvo un gran precursor, Ascensio Segura, y un continuador feliz en Leonidas Yerovi, muerto desgraciadamente muy muchacho. Hoy hay mucho entusiasmo por el desarrollo de la escena nacional y se yerguen autores de óptimas promesas: Ladislao Meza, Luis Góngora, Julio Hernández, Felipe Rotalde, Clodo Aldo, el más joven y de enormes posibilidades artísticas.
César Vallejo está en vísperas de publicar algunos libros inéditos. Aunque se le ataca tanto y se llega a creerle loco, tengo profunda fe en su obra. Él vive satisfecho y seguro de su labor, sin miedo por los zoilos y gramáticos de sacristía.
Logré que me proporcionase los versos de sus amigos del Perú, y, con dificultad, pude aun conseguir algunas composiciones suyas. Allá van estas primicias, y firmo, aunque a la postre, yo no he dicho nada.
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-después de Nicanor Parra-
13. […] mira la lucha libre al menos una vez al mes. Reflexiona en cómo este espectáculo corresponde, profundamente, al campo de la poesía.
25. Jamás uses Power Point® en una conferencia de poesía innovativa. !El Power Point te hace ver como un vendido!
27. Si sientes que hasta ahora has desperdiciado tu juventud al escribir poesía, y que escribir poesía es una propuesta para fracasados y tontos, y sientes desesperación, y una completa oscuridad ante ti, entonces, seguramente, estás en el segundo escalón. No es vergonzoso devolverse y dejarlo todo atrás. Regresa sin culpa. Por otro lado, si estás enloquecido y bravío, ponle empeño a la tarea, más asombro, bendición, y una tristeza inexpresable te esperan.
31. Mírate al espejo y sé honesto. Vas a morir. Pero en este momento estás vivo. Mira bien al fondo. !Carajo, esto es increíble! ¿Por qué hay algo en vez de nada?
("After Parra" de Homage to the Last Avant-Garde). Traducción de Rodrigo Naranjo
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ENFOQUE
Este taller intenta brindar a los alumnos algunas pautas para ubicarse a sí mismos en el proceso de la comunicación literaria. Esto supone, por un lado, tomar conciencia del lugar (cultural, social, retórico, intertextual, etc.) desde donde leemos y escribimos y, por el otro, supone ensayar la escritura creativa. Respecto a esto último se propondrán y discutirán algunas técnicas propias del relato, del verso y del ensayo. Ya que, vale la pena puntualizarlo, en la primera parte de este taller nos avocaremos a la composición colectiva, en pequeños grupos, de una novela breve (wikinovela). Y posteriormente, en la segunda parte, a la composición individual de otra (nobloga). Género literario abierto por antonomasia, la novela, y que admite o puede integrar virtualmente a todos los demás. Asimismo, los estudiantes pueden producir o traer otros textos (viñetas, cuentos, ensayos o poemas), digamos más “personales”, que también serán objeto de análisis y comentario en cada reunión. Por último, habrá controles de lectura sobre textos teóricos para incentivar nuestro sentido crítico y, asimismo, como parte de la nota de asistencia y participación.
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FAVILA
En la arena
Se ha bañado la sombra
Una, dos
Libélulas fantasmas...
Aves de humo
Van a la penumbra
Del bosque.
Medio siglo
Y en el límite blanco
Esperamos la noche.
El pórtico
Con perfume de algas,
El último mar.
En la sombra
Ríen los triángulos.
De Rondinelas, en Poesías (1929)
Javier Sologuren, “Comento a Eguren”.
“Opera una voluntad desmaterializadota de las realidades corporales, tal vez materializante de las incorpóreas, en este --de cierta fisonomía ávida, espiritista-- raro arte egureniano. Arte que descubre una de las fuentes de inspiración en el buido y sutil ámbito limeño” (123)
Américo Ferrari, “La función del símbolo en la obra de Eguren”.
“Hay en el poeta peruano una verdadera voluntad de poseer hasta agotarlo el mundo de lo sensible y de las estructuras visibles, pero esencializándolo, decantándolo […] Eguren se empeña en recuperar la diversidad de lo sensible en su ser más original: formas que son para ver, y que están ahí para hacer ver; pero […] para hacer ver lo invisible en lo visible” (132)
“parece como si la estructura simbólica que hace corresponder a los dos mundos, el visible y el invisible, preexistiera, en efecto, al descubrimiento del poeta (131)
Ricardo Silva-Santisteban, “‘Fávila’, un poema hermético de Eguren”
“Fávila, es un cultismo que significa pavesa o ceniza de fuego” (198).
“El proceso egureniano, más que frecuente, de simbolización y de alegoría […] avanza al abstraccionismo por la utilización de lo geométrico” (199)
Todos en: José María Eguren. Aproximaciones y perspectivas. Ricardo Silva-Santisteban (ed.). Lima: Universidad del Pacífico, 1977.
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El horizonte lejano
Borro a la deriva
No tengo un punto fijo
Clavo la estaca
Grito en silencio, agudo
Pero siempre feliz
*
Cuando sea chico
recuerdo la mar a lo lejos
veo el alma de las gaviotas
que se estrellan con el sol
en el ocaso del amanecer
*
La mosca aturdida
La lluvia la acompaña
Al compás del zumbido
Escucho la confusión en su vuelo
XXX No vuela, camina.
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14/03/09: Sándwich/ Edgar Artaud Jarry*

Edgar Artaud Jarry
Llamó Jorge
"ya voy" -contesto
tomo las llaves y
subo al auto
enfilo hacia la vía rápida
la noche es oscura
veo a una chica
caminando
muuuy lentamente
en el carril izquierdo
de alta velocidad
desacelero
y miro a la chica
puede morir atropellada
no sé qué hacer
puedo pasar de largo
puedo detenerme
puedo bajar del auto
puedo ir detrás
con los focos de alarma
encendidos
puedo llevármela a casa
puedo mirar su cara triste
puedo ir a la cocina
y tomar el pan de molde
partir el tomate
queso, jamón?
puedo meterla enmedio de las
rebanadas de pan de molde
y comérmela.
* (Dr. Edgar Altamirano Carmona, México 1953).
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13/03/09: ASÍ SEA/ Blanca Varela (1926-2009)

El día queda atrás,
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.
El tiempo,
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.
No es con los ojos que se ve nacer
esa gota de luz que será,
que fue un día.
Canta abeja, sin prisa,
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.
Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.
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Allí estaban de nuevo los zopilotes, cernícalos, auras tiñosas, sobrevolando el paisaje.
Porque has llegado a Lima (Rimac, nombre bárbaro, para afilar metales), ciudad sobre el acantilado, lanzándose al mar, como si quisiera suicidarse con todos sus hombres, sus habitantes, sus llamas y sus indios infectos. Ciudad aristocrática, dura, cuchillo de obsidiana con que sus hombres se habrían el pecho a los sacrificios.
Y lo que quedará de mí serán mis lentes y la cámara- me dice un limeño- si me aventuro en Lima, ( Rimac).
Y entro, con aire de conquistador y de acémila, sobre las piedras del Callao, y alcanzo Machu Picchu, el esqueleto pétreo, macizo, negado al inca Garcilaso. La soberbia esculpida en piedra, la disposición de los dioses locos.
Y lo fatal no es el cernícalo ni los zopilotes, sino los huesos húmeros.
Empiezo a sudar las fiebres limeñas (del puente a la Alameda, del puente a la Alameda, del puente a la Alameda), las fiebres atacameñas, insulares, las fiebres de Arequipa, la osamenta blanca.
Me convierto en el feto propicio a la acción ritual, en la mujer de sal, en el puñado de sal disperso de la tierra.
Soy el hombrecito enfundado en el abrigo grande, que tiembla en Nueva York, y piensa en la patria. Soy el abrigo, demasiado grande, para los huesos húmeros.
Santa Rosa de Lima, Rosita que bajas y subes las escaleras y me das el agua de beber, cuando ya me extingo me colocas en la mano lo terrible, lo que no alcanzo a sostener:
el sol peruano.
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Harold Bloom, el influyente crítico norteamericano habló del concepto cristiano individualista de su país, que dio lugar a su libro "La religión americana", que acaba de aparecer en español. De esa "americana" percepción de Cristo provienen iglesias evangélicas típicamente yanquis, señala. Por otra parte, hace en este reportaje un paralelo entre la religión y la literatura, su "zona sagrada".

Imagínense un niño de nueve años en el barrio del Bronx, Nueva York, en el año 1939. Sus padres, inmigrantes rusos-ortodoxos judíos, sólo hablan yidis. Es el mismo año que termina la Guerra Civil Española y el mismo año de la mitológica Feria Mundial en Nueva York; es el año en que Billy Holiday graba "Strange Fruit" sobre los linchamientos de negros en el sur de los Estados Unidos y el año en que Albert Einstein escribe una carta al presidente de los Estados Unidos explicándole las posibilidades de desarrollar una bomba atómica usando uranio (lo que dará comienzo, años después, al Manhattan Project, el proyecto secreto que crearía las bombas que incineraron las ciudades y los ciudadanos de Hiroshima y Nagasaki); es el año en el que se estrena la película Lo que el viento se llevó y es el año en que Hitler y sus tormentosos ejércitos invaden Polonia inaugurando la Segunda Guerra Mundial.
Pero nada de esto está en la mente del chico de nueve años que aprendió a hablar inglés solo, por su cuenta. Es que el chico está iluminado. Entró en la Biblioteca Pública de Nueva York y ángeles o demiurgos lo llevaron a buscar un delgado tomo de poemas del poeta americano Hart Crane titulado White Buildings, o "Edificios blancos", publicado en 1926. (Crane se suicidó sólo siete años antes, con sólo 32 años, tirándose al Golfo de México desde la nave S.S. Orizaba que lo llevaba de México a Nueva York). Los poemas del libro son breves, densos, alucinatoriamente metafóricos, literalmente incompresibles. Sólo se pueden entender a nivel simbólico, como si fueran oraciones herméticas murmuradas en un trance. Y por un extraño milagro de comprensión entre almas, este niño de nueve años entendió los poemas de un alcohólico violento, homosexual atormentado, visionario y poeta maldito, como si le estuviera hablando en palabras llanas sobre un placentero día de verano en la playa. El niño de nueve años sacó prestado el tomo tantas veces que al fin su hermana mayor le terminó regalando un ejemplar. De Crane, el niño precoz pasó a William Blake, de William Blake a Milton. Y después a Shakespeare y a los poetas románticos ingleses. Y así sucesivamente; no solamente leyéndolos sino grabándolos en su memoria fotográfica como un pequeño memorioso Funes. Hoy el hombre que fue ese niño está por cumplir 79 años y parece que se ha leído toda la literatura que existe en el mundo. Aún tiene el tomo de White Buildings que le regaló su hermana. Es su posesión más atesorada. Y sigue leyendo los poemas de Crane con el mismo asombro y reverencia con el que lo leyó hace setenta años. Ese niño es Harold Bloom.
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Imagínense un niño de nueve años en el barrio del Bronx, Nueva York, en el año 1939. Sus padres, inmigrantes rusos-ortodoxos judíos, sólo hablan yidis. Es el mismo año que termina la Guerra Civil Española y el mismo año de la mitológica Feria Mundial en Nueva York; es el año en que Billy Holiday graba "Strange Fruit" sobre los linchamientos de negros en el sur de los Estados Unidos y el año en que Albert Einstein escribe una carta al presidente de los Estados Unidos explicándole las posibilidades de desarrollar una bomba atómica usando uranio (lo que dará comienzo, años después, al Manhattan Project, el proyecto secreto que crearía las bombas que incineraron las ciudades y los ciudadanos de Hiroshima y Nagasaki); es el año en el que se estrena la película Lo que el viento se llevó y es el año en que Hitler y sus tormentosos ejércitos invaden Polonia inaugurando la Segunda Guerra Mundial.
Pero nada de esto está en la mente del chico de nueve años que aprendió a hablar inglés solo, por su cuenta. Es que el chico está iluminado. Entró en la Biblioteca Pública de Nueva York y ángeles o demiurgos lo llevaron a buscar un delgado tomo de poemas del poeta americano Hart Crane titulado White Buildings, o "Edificios blancos", publicado en 1926. (Crane se suicidó sólo siete años antes, con sólo 32 años, tirándose al Golfo de México desde la nave S.S. Orizaba que lo llevaba de México a Nueva York). Los poemas del libro son breves, densos, alucinatoriamente metafóricos, literalmente incompresibles. Sólo se pueden entender a nivel simbólico, como si fueran oraciones herméticas murmuradas en un trance. Y por un extraño milagro de comprensión entre almas, este niño de nueve años entendió los poemas de un alcohólico violento, homosexual atormentado, visionario y poeta maldito, como si le estuviera hablando en palabras llanas sobre un placentero día de verano en la playa. El niño de nueve años sacó prestado el tomo tantas veces que al fin su hermana mayor le terminó regalando un ejemplar. De Crane, el niño precoz pasó a William Blake, de William Blake a Milton. Y después a Shakespeare y a los poetas románticos ingleses. Y así sucesivamente; no solamente leyéndolos sino grabándolos en su memoria fotográfica como un pequeño memorioso Funes. Hoy el hombre que fue ese niño está por cumplir 79 años y parece que se ha leído toda la literatura que existe en el mundo. Aún tiene el tomo de White Buildings que le regaló su hermana. Es su posesión más atesorada. Y sigue leyendo los poemas de Crane con el mismo asombro y reverencia con el que lo leyó hace setenta años. Ese niño es Harold Bloom.
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08/03/09: El amor/ Idea Vilariño

Un pájaro me canta
y yo le canto
me gorgojea al oído
y le gorgojeo
me hiere y yo le sangro
me destroza
lo quiebro
me deshace
lo rompo
me ayuda lo
levanto
lleno todo de paz
todo de guerra
todo de odio de amor
y desatado
gime su voz y gimo
ríe y río
y me mira y lo miro
me dice y yo le digo
y me ama y lo amo
- no se trata de amor
damos la vida-
y me pide y le pido
y me vence y lo venzo
y me acaba y lo acabo.
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La suavidad del pan que no ha nacido
sostiene sus caderas,
un lomo terso de venado,
la curvatura del melón,
altas mejillas donde escribió
su adiós final la espalda.
Cómo no amar a este varón
sentado en sus dos lunas,
volcado como un río sobre el lecho.
Amo su boca tocada por la abeja,
amo sus higos apretados,
amo esta órbita doblemente dulce:
detenidos ocasos sus dos nalgas,
oh gloria de la esfera, las dos copas
en que lo habrán vertido un día.
Su grávida ternura me devuelve
a las cosas más terrenas.
Los ángulos equinos, el traje circular del universo.
Cómo no amar a este varón tocado
con piel de albaricoque en la cadera.
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Hola: quiero informarte de un reciente proyecto y para el que te pido tu colaboración, tanto informativa como participativa: RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL: REMES.
Lo puedes ver en http://www.redescritoresespa.com y conocer su filosofía, y sus objetivos de lucha contra el anonimato y el plagio.
Si deseas aparecer en el Directorio de Escritores en Español (como la han hecho ya miles de autores) mándanos tu ficha actualizada, y por favor siguiendo LAS INSTRUCCIONES DE LA FICHA ADJUNTA.
Espero, en cualquier caso, que puedas difundir la idea.
Gracias por el tiempo de leerme.
Saludos.
Luis E. Prieto
Co- responsable general REMES
Director de Palabras Diversas
Ficha-Formulario para participar y enviar a directorio@redescritoresespa.com o a palabrasdiversas@palabrasdiversas.com
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06/03/09: Disco compacto: Vallejo por Granados

LOS HERALDOS NEGROS
1. Los Heraldos Negros
2. Heces
3.Huaco
4.Idilio muerto
5. A mi hermano Miguel
6. Lluvia
7. Los Anillos fatigados
8. Avestruz
9. La araña
10. El palco estrecho
11. El poeta a su amada
12. Esta tarde
13. Verano
POEMAS POSTUMOS
14. Fue domingo en las claras orejas
15. Telúrica y magnética
16. Hasta el día en que vuelva
17. Hoy me gusta la vida
18 París octubre
19. Piedra negra sobre una piedra blanca
20. Y si después de tantas palabras
21. Quisiera ser feliz de buena gana
22. Poema para ser leído y cantado
23. Confianza en el anteojo
24. Traspié entre dos estrellas
25. Considerando frío, imparcialmente
26. La vida esta vida
27. Los desgraciados
28. Los nueve monstruos
29. El piojo padre
30. Por último
31. Y no me digan nada
32. Calor
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Poesía española contemporánea. Portal de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Dirección: Ángel L. Prieto de Paula. Contenido: Presentación. Catálogo. Historia. Biblioteca de Autores. Estudios. Fonoteca. Videoteca. Hemeroteca. Manuscritos. Tesis doctorales. http://www.cervantesvirtual.com/portal/pec/
Hacia el tercer milenio, de Ángel L. Prieto de Paula. Portal de Poesía española contemporánea.
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. http://www.cervantesvirtual.com/portal/pec/ptercernivel.jsp?nomportal=pec&conten=historia&pagina=historia9.jsp&tit3
=Hacia+el+tercer+milenio
POESÍA ACTUAL ESCRITA POR MUJERES: UNA POÉTICA PARA EL SIGLO XXI, por Francisco José Peña Rodríguez. http://www.letras.s5.com/pe100606.htm
Autores del siglo XXI ("Poesia-inter.net"). http://www.poesia-inter.net/indexcontem.htm
Poesía española actual ("elvarapalo.com"). http://textos.elvarapalo.com/blog/poesia/poesia-espanola-actual
Archivo de la poesía española reciente ("Abel Martín. Revista de estudios sobre Antonio Machado"). Editor: Jordi Doménech. Biografía y antología de los poetas: Pablo García Baena - José Carlos Gallardo - Dionisia García - Antonio Gamoneda - Manuel Vázquez Montalbán - Miguel d’Ors - Fernando Ortiz - Javier Salvago - Andrés Trapiello - Concha García - Roger Wolfe - Vicente Gallego - José Mateos - Violeta C. Rangel - Tina Suárez Rojas. En preparación: Olvido García Valdés - Leopoldo María Panero - Amparo Amorós - José-Miguel Ullán. http://www.abelmartin.com/aper/aper.html
La poesía actual, bajo sospecha, por Pedro. J. de la Peña. ("Sic Placitum"). http://www.sicplacitum.com/poesia/poe_actual.htm
"Ultima poesía española: por el sentido común al aburrimiento", de Miguel d'Ors. Artículo publicado en Nueva Revista. ("Spanish-Books.net"). http://www.spanish-books.net/writings/ensayos/i_dors1.htm
El rumbo de la poesía española actual, por Valentín Justel Tejedor. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. http://www.cervantesvirtual.com/escaparate/rumbopoesiaespanola.jsp
Poesía española actual: de la norma hacia la diversidad, por Julieta Valero. Círculo de Bellas Artes. http://www.circulobellasartes.com/ag_ediciones-minerva-LeerMinervaCompleto.php?art=78
"Desde otra margen: La última poesía española", por Pedro Granados. En Babab, nº 19, mayo 2003. http://www.babab.com/no19/margen.php
Cambio de siglo: Antología de poesía española, 1990-2007, por Juan Antonio González Fuentes. http://www.ojosdepapel.com/Personales.aspx?blog=144,%20638
La sombra del membrillo. Revista digital de poesía. http://www.lasombradelmembrillo.com/
Lucernario. Revista de poesía. http://www.lucernario.org/
Info Poesía. Poetas para un nuevo milenio. Fundación Cultural Miguel Hernández. Contenido: Información. Participación. Taller de poesía. Recursos. http://www.infopoesia.net/principal/principal.htm
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William Ospina
El presente libro, La escuela de la noche (Editorial Norma, Bogotá, 2008), de William Ospina, se enmarca dentro de una inclinación de la literatura que pretende reemplazar elementos como la tensión, la pulsión y el drama por la exclusiva erudición, esclavizando de nuevo al arte a las ataduras del intelecto, a la estética tecnicista clásica de origen renacentista, cuya dinámica se encauza hacia la nostalgia de la mitología grecorromana, el rechazo por otras expresiones que no sean los clásicos, es decir, a lo no amoldado a la simetría, al orden, a la claridad-transparencia intelectual, teorética y especulativa de la representación artística. Sus abanderados son considerados por la crítica conservadora y snob como grandes estilistas, “de exquisita y rara expresión”, forjadores otra vez del intelectualismo, el regreso al culto de la razón, la imitación, la inflexibilidad de las reglas, el decoro y el deleite como elementos preponderantes de una antigua estética.
La erudición malsana (la pedantería de conocimientos inusuales pero superficiales e inútiles, datos inconexos, pura nemotecnia, destreza, artilugio, habilidad de compilación, ejercicio terminológico, sumatoria estéril de informaciones, en fin, el artificio, el ingenio, lo fingido) tiene como horizonte la conclusión formal que caracteriza la “belleza clásica”.
Ya Montaigne había expresado la necesidad imperiosa de alejarse de la pedantería, actitud excluyente, grandilocuente y altisonante, porque según Jaime Alberto Vélez: “La petulancia, la ostentación, y en general todas las formas conocidas de exhibicionismo intelectual son impropias del ensayo”.
La escuela de la noche no escapa al afán de la Ilustración donde la lógica y la razón son imperantes, y nociones como la experiencia, el silencio y la alteridad se desconocen, ya que por efectos de la perfección buscada, el autor llega a postular una superioridad del escritor sobre el acto comunicativo, quien preestablece los significados y las interpretaciones mediante su orden fijo e impositivo. El yo locutor está por encima del yo receptor y el papel del lector se torna pasivo, contemplativo, limitado al papel de admirador incondicional de quien posee un afán de explayar conocimientos, datos o dar entender la aprehensión intelectual de objetos, como si los géneros literarios fueran únicamente un medio de divulgación de inquietudes intelectuales.
El arte pasa de ser expresión, ejercicio, huella espiritual o afectiva, a convertirse en un elemental soporte de un discurso racional, positivista y enciclopédico. De esta manera el autor, inteligente y riguroso, de La escuela de la noche, le importa más dar a conocer el engranaje y el bagaje intelectual que detenta, su individualidad que prescinde de un yo universal y lo limita al yo egocéntrico y hedonista. Es un tipo de ensayo que recrea un narcisismo, lleno de entusiasmo por el estilo, la lengua, el soliloquio y el autorretrato, y su correspondiente ética de alguien que pretende decir grandes cosas, trascendentales, pero repitiendo por extensión las palabras prestigiosas de otros con el fin, a su vez, de ganar prestigio o renombre, lugar donde las citas acumuladas con abrumadora insistencia son siempre expresiones de autoridad y no testimonios humanos, las ideas por encima del hombre, aspiración ya ajena al sentido original del ensayo.
A propósito de citas, para usar el procedimiento habitual de Ospina, alguna vez Michael Ende escribió un texto que tituló Artificios estilísticos. En él se lee: "Con algunos autores tengo siempre la impresión, inevitable, de que, cuando escriben, estiran el dedo meñique y redondean los labios. A mí la cosa me irrita. Cuando estoy leyendo y me invade la sensación de que el autor levanta las cejas y me mira a través de sus líneas como si me preguntase: '¿Has notado tú también con qué rara exquisitez he vuelto a expresarme?', pierdo las ganas de seguir leyendo y cierro el libro".
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Errático, difícil,
su vida fue el descenso breve
de un pájaro sobre el agua ensimismada.
El tiempo y la bondad
no fueron pródigos con él:
no pudo corregir sus rimas.
Que otra virtud, oculta, lo salve.
De El arte más antiguo (1990-2003)
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