«(...) sería obrar más prudentemente, proceder aquí, según una máxima universal y adquirir la costumbre de no prometer nada a no ser con el propósido de cumplirlo»
I. Kant. Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Primera Sección pag. 135 - 27
Trad.de José Mardomingo
- Y entonces, ahora deberé bañarme en el río Rímac. La promesa me la hice a mi misma...
- Oh... pero no. No puedes hacer eso... estarías atentando contra tu integridad personal.
- Pero entonces, se me presentaría un conflicto de “máximas universales”y luego...
- ¡Espera, no! ¿me vas a contar un mal ejemplo kantiano? Les temo infinitamente más que a los chistes malos de gallos sementales.
- No, no... no... iuj.
Recuerdo que alguna vez ya me bañé en un río simpatiquísimo – y no, no era el Mantaro -...










